Kinot
קִינוֹת לְתִשְׁעָה בְּאָב
Las lamentaciones de Tishá beAv · nusaj sefardí
קִינוֹת לְתִשְׁעָה בְּאָבKinot de Tishá BeAv
Tishá BeAv (el 9 de Av) es el día de duelo por la destrucción de los dos Templos. En la noche, tras la Amidá de Arvit, se dicen algunas kinot de entrada, se lee la Meguilá de Ejá y se continúa con las kinot de la noche; por la mañana, tras Shajarit, se dicen las kinot del día. En las comunidades del norte de África se abre incluso la tefilá de Arvit con kinot de los poetas de Sefarad (Ibn Gabirol, Yehudá HaLeví y otros), y entre los orientales de Yerushaláyim se acostumbra comenzar con el canto de Haazinu.
En señal de duelo se está sentado en el suelo o en un banco bajo, la noche y el día, hasta la tefilá de Minjá (Shulján Aruj, Óraj Jayim 559:3). En la noche no se encienden más luces que la necesaria para leer Ejá y las kinot (allí mismo).
En Shajarit no se ponen talit ni tefilín; se lleva talit katán bajo la ropa, sin berajá. El talit y los tefilín se ponen en Minjá, con sus berajot (Shulján Aruj, Óraj Jayim 555:1).
קִינוֹת לַלַּיְלָהKinot de la noche
לְמִי אֶבְכֶּהLemí evké — «¿Por quién lloraré?»
Se dice tras la Amidá de Arvit, como introducción a la lectura de la Meguilá de Ejá: su verso final desemboca en el primer versículo de Ejá, «Cómo quedó sentada solitaria».
לְמִי אֶבְכֶּה וְכַף אַכֶּה / וּבִבְכִי אֲמָרֵר וַהֲמוֹן מֵעַי אֲשַׁנֵּן׃ הֲלְמִקְדָּשׁ וְאָרוֹן / אוֹ כְרוּבִים אֲשֶׁר עוֹרְבִים וְקִפּוֹד שָׁם יְקַנֵּן׃ וְעַל דּוּכָן אֲשֶׁר הוּכַן / לְלֵוִי לְנַצֵּחַ בְּשִׁיר לָאֵל וְרַנֵּן׃ אֱהִי מַשְׁמִים עֲלֵי אוּרִים וְתֻמִּים / אֲשֶׁר שָׁם כֹּהֲנֵי מִשְׁמָר יְכוֹנֵן׃ וְעַל הֶרֶג חֲכָמִים בֵּית אֱלֹהִים / וּבָא קוֹסֵם קְסָמִים גַּם מְעוֹנֵן׃ וְאֵיכָה חָשְׁכָה אוֹר הַהֲלָכָה / וְהַתַּלְמוּד כְּמוֹ גַלְמוּד מִי יְבוֹנֵן׃ וְסוֹד תּוֹרָה הֲיֵשׁ מוֹצִיא לְאוֹרָה / וּמִי הוּא זֶה עֲלֵי הַדּוֹר יְגוֹנֵן׃ חֲלָלִים נָפְלוּ עוֹלְלִים וְיוֹנְקִים / וְאֵין מֵקִים וְאֵין חוֹמֵל וְחוֹנֵן׃ לְזֹאת כָּל יוֹם וְכָל לַיִל אֲיֵלִיל / בְּרָב חֶבֶל כְּמוֹ אָבֵל וְאוֹנֵן׃ וּמַר אֶסְפֹּד וְאָח אֶקְרָא לְקִפּוֹד / וּמִדְּמָעַי עֲפַר צִיּוֹן אֲחוֹנֵן׃ וְאֶחְדַּל מִשְּׁמֹעַ קוֹל מְרַנֵּן / וְאֵיכָה יָשְׁבָה בָדָד אֲקוֹנֵן׃
Lemí evké vejaf aké / uvivjí amarer vahamón me'ai ashanén. Halmikdash ve'arón / o jeruvim asher 'orvim vekipod sham yekanén. Ve'al dujan asher hujan / leleví lenatséaj beshir laEl veranén. Ehí mashmim 'alei urim vetumim / asher sham kohanei mishmar yejonén. Ve'al héreg jajamim beit Elohim / uvá kosem kesamim gam me'onén. Ve'eijá jashjá or hahalajá / vehatalmud kemó galmud mi yevonén. Vesod torá hayesh motsí le'orá / umí hu ze 'alei hador yegonén. Jalalim naflú 'olelim veyonkim / ve'ein mekim ve'ein jomel vejonén. Lezot kol yom vejol láyil ayelil / berav jével kemó avel ve'onén. Umar espod ve'aj ekrá lekipod / umidema'ai 'afar Tsiyón ajonén. Ve'ejdal mishemóa' kol meranén / ve'eijá yashvá vadad akonén.
¿Por quién lloraré y golpearé mis palmas, y con llanto me amargaré y repetiré el clamor de mis entrañas? ¿Por el Santuario y el Arca, o por los keruvim, allí donde el cuervo y el erizo anidan? ¿Y por el estrado dispuesto para el leví, para dirigir el canto a Dios y entonar? Quedaré desolado por los urim y los tumim, allí donde Él establecía a los kohanim de la guardia. Y por la matanza de los sabios de la casa de Dios, cuando entraron el adivino y el agorero. ¿Y cómo se oscureció la luz de la halajá, y el Talmud quedó como desamparado — quién lo comprenderá? Y el secreto de la Torá, ¿hay quien lo saque a la luz, y quién ha de proteger a esta generación? Cayeron muertos niños y lactantes, y no hay quien levante, no hay quien se apiade ni tenga clemencia. Por eso, cada día y cada noche gimo con gran dolor, como quien está de duelo y de luto. Amargamente plañiré y llamaré hermano al erizo, y con mis lágrimas acariciaré el polvo de Tsión. Dejaré de oír la voz que canta, y entonaré la lamentación: «Cómo quedó sentada solitaria».
Se lee la Meguilá de Ejá, sentados en el suelo, con voz baja y melodía de duelo. Tras la lectura se continúa con las kinot.
בְּלֵיל זֶה יִבְכָּיוּןBelel ze yibkayún — «En esta noche llorarán»
Kiná de la noche, tras la lectura de Ejá, según el nusaj de Edot HaMizraj. Cada estrofa termina con el verso «Yivkú hasrefá asher saraf Adonai» — «llorarán el incendio que encendió HaShem» (Vayikrá 10:6).
בְּלֵיל זֶה יִבְכָּיוּן וְיֵלִילוּ בָנַי / לֵיל חָרַב בֵּיתִי וְנִשְׂרְפוּ אַרְמוֹנָי / וְכָל בֵּית יִשְׂרָאֵל יֶהְגּוּ בִיגוֹנַי / יִבְכּוּ הַשְּׂרֵפָה אֲשֶׁר שָׂרַף יְהֹוָה׃ בְּלֵיל זֶה אֵרְעוּ לִי חֲמִשָּׁה דְבָרִים קָשִׁים / נִגְזַר עַל אָבוֹת וְהָיוּ נֶעֱנָשִׁים / לְבִלְתִּי יִכָּנְסוּ לְתוֹךְ אֶרֶץ קְדוֹשִׁים / וְנֶחֱרַב הַבַּיִת וְגַם חָרְשׁוּ חוֹרְשִׁים / רִאשׁוֹן גַּם שֵׁנִי יְשָׁנִים עִם חֲדָשִׁים / וְגַם נִלְכְּדָה בִיתֵר וְהָיְתָה לְפַח מוֹקְשִׁים / בְּלֵיל זֶה כִּי הָיְתָה סִבָּה מֵאֵת יְהֹוָה / יִבְכּוּ הַשְּׂרֵפָה אֲשֶׁר שָׂרַף יְהֹוָה׃ בְּלֵיל זֶה תְּיֵלִיל מַר עֲנִיָּה נִבְדֶּלֶת / וּמִבֵּית אָבִיהָ כְּהַיּוֹם נֶחְדֶּלֶת / וְעוֹרֶכֶת בָּכוֹת וְקִינִים מְיַלֶּלֶת / כִּי נִשְׂרַף בֵּיתָהּ בְּלַבַּת אוֹכֶלֶת / וְיָצְאָה גַחֶלֶת וְאֵשׁ מֵאֵת יְהֹוָה / יִבְכּוּ הַשְּׂרֵפָה אֲשֶׁר שָׂרַף יְהֹוָה׃ בְּלֵיל זֶה הֶגְלָנִי וְאֶת בֵּיתִי הֶחֱרִיב / בְּתִשְׁעָה לַחֹדֶשׁ בִּשְׁעַת הַמַּעֲרִיב / אֲנִי עַל מִשְׁמַרְתִּי מִשְׁמֶרֶת יְהוֹיָרִיב / וְנִכְנַס הָאוֹיֵב וְאֶת זְבָחָיו הִקְרִיב / וּבָא אֶל מִקְדָּשִׁי וְלֹא צִוָּה יְהֹוָה / יִבְכּוּ הַשְּׂרֵפָה אֲשֶׁר שָׂרַף יְהֹוָה׃
Belel ze yivkayún veyelilu vanai / lel jarav beití venisrefú armonai / vejol beit Yisrael yehgú vigonai / yivkú hasrefá asher saraf Adonai. Belel ze er'ú li jamishá devarim kashim / nigzar 'al avot vehayú ne'enashim / levilti yikansú letoj érets kedoshim / venejerav habáyit vegam jarshú jorshim / rishón gam shení yeshanim 'im jadashim / vegam nilkedá Vitar vehaytá lefaj mokshim / belel ze ki haytá sibá me'et Adonai / yivkú hasrefá asher saraf Adonai. Belel ze teyelil mar 'aniyá nivdélet / umibeit avihá kehayom nejdélet / ve'oréjet bajot vekinim meyalélet / ki nisraf beitáh belabat ojélet / veyatsá gajélet ve'esh me'et Adonai / yivkú hasrefá asher saraf Adonai. Belel ze heglani ve'et beití hejeriv / betish'á lajódesh bish'at hama'ariv / aní 'al mishmartí mishméret Yehoyariv / venijnás ha'oyev ve'et zevajav hikriv / uvá el mikdashí veló tsivá Adonai / yivkú hasrefá asher saraf Adonai.
En esta noche llorarán y gemirán mis hijos; la noche en que fue destruida mi Casa y ardieron mis palacios; y toda la casa de Israel meditará en mi pena: llorarán el incendio que encendió HaShem. En esta noche me sobrevinieron cinco cosas duras: se decretó sobre los padres — y quedaron castigados — que no entrarían en la tierra de los santos; y fue destruida la Casa — y hasta la araron los aradores —, la primera y también la segunda, las antiguas con las nuevas; y también fue tomada Betar y se volvió trampa y lazo. En esta noche, porque fue disposición de HaShem: llorarán el incendio que encendió HaShem. En esta noche gime con amargura la pobre, apartada, alejada como en este día de la casa de su padre; dispone llantos y entona lamentos, porque su casa ardió en llama devoradora, y salieron la brasa y el fuego de delante de HaShem: llorarán el incendio que encendió HaShem. En esta noche me desterró y destruyó mi Casa, el nueve del mes, a la hora del anochecer; yo estaba en mi puesto, en la guardia de Yehoyariv, cuando entró el enemigo y ofreció sus sacrificios: entró en mi Santuario, y no lo había mandado HaShem — llorarán el incendio que encendió HaShem.
עַל זֶה הָיָה דָוֶה לִבֵּנוּ'Al ze hayá davé libenu — «Por esto está doliente nuestro corazón»
Kiná de la noche. El verso inicial, tomado de Ejá 5:17, se repite a modo de estribillo tras cada estrofa.
עַל זֶה הָיָה דָוֶה לִבֵּנוּ / וְעַל אֵלֶה חָשְׁכוּ עֵינֵינוּ׃ עַל שִׁמְמוּת עִיר קָדְשֵׁנוּ / בַּלַּיְלָה זֶה יְגוֹנֵינוּ / נֶהֶפְכוּ נְהִי רְנָנֵינוּ׃ עַל קִרְיָה נִפְלְאָתָה / אֲשֶׁר הוּשָׁתָה בָּתָה / לְתוֹרָה וּמִצְוָתָהּ הֵאָטָמְנוּ אָזְנֵינוּ׃ נִפְרַע הֵיכָלֵנוּ / נִשָּׂא בְּמַר קוֹלֵנוּ / יוֹם הִרְבּוּ חֲלָלֵינוּ / אוֹי מַה בָּא עָלֵינוּ׃ וְסַף מִזְבֵּחַ וְאָרוֹן / כִּי גָבַר הֶחָרוֹן / וְקוֹל הֵרִים זָר בְּגָרוֹן / בְּבֵית אֲדֹנֵנוּ׃ וְסַף כֹּחֵנוּ וְכָשַׁל / בְּלַחַץ מוֹנֶה כָּשַׁל / כִּי הָיִינוּ לְמָשָׁל / וְלַעַג לִשְׁכֵנֵינוּ׃ נִשְׁכַּחְנוּ כְּמֵת מִלֵּב / מוֹנֶה גּוֹזֵז וְחוֹלֵב / וְנִצְרָה בְּתִגְרַת אוֹיֵב / לָאֵל וְאֵין עוֹנֵנוּ׃ פִּתְאוֹם בָּא אֵידֵנוּ / וַיִּרְפּוּ יָדֵינוּ / וְגָבְרָה מוֹנֵנוּ / בַּחֳרִי אַף קוֹנֵנוּ׃
'Al ze hayá davé libenu / ve'al éle jashjú 'eineinu. 'Al shimemut 'ir kodshenu / baláila ze yegoneinu / nehefjú nehí renaneinu. 'Al kiryá nifle'atá / asher hushatá vatá / letorá umitsvatáh he'atamnu ozneinu. Nifrá' heijalenu / nisá bemar kolenu / yom hirbú jalaleinu / oy ma ba 'aleinu. Vesaf mizbéaj ve'arón / ki gavar hejarón / vekol herim zar begarón / beveit Adonenu. Vesaf kojenu vejashal / belájats moné jashal / ki hayinu lemashal / velá'ag lishjeneinu. Nishkajnu kemet milev / moné gozez vejolev / venitsrá betigrat oyev / laEl ve'ein 'onenu. Pit'om ba eidenu / vayirpú yadeinu / vegavrá monenu / bajorí af konenu.
Por esto está doliente nuestro corazón, y por estas cosas se oscurecieron nuestros ojos. Por la desolación de nuestra ciudad santa: en esta noche está nuestra pena; nuestros cantos se han vuelto lamento. Por la ciudad admirable que fue reducida a ruina: a su Torá y a su mandamiento se taparon nuestros oídos. Devastado nuestro Santuario, alzamos con amargura la voz: el día en que se multiplicaron nuestros caídos — ay, qué ha venido sobre nosotros. Perecieron el altar y el Arca cuando arreció el furor, y el extraño alzó la voz a plena garganta en la Casa de nuestro Señor. Se agotó nuestra fuerza y flaqueó bajo la opresión del opresor, pues fuimos refrán y burla para nuestros vecinos. Fuimos olvidados como un muerto, borrados del corazón; el opresor esquila y ordeña, y acosada por el ataque del enemigo clama ella a Dios, y no hay quien nos responda. De pronto llegó nuestra desgracia y desfallecieron nuestras manos: prevalecieron nuestros opresores por el ardor de la ira de nuestro Hacedor.
בּוֹרֵא עַד אָנָּהBoré 'ad ána — «Creador, ¿hasta cuándo?»
La kiná sefardí más conocida, cantada en la noche de Tishá BeAv en las comunidades sefardíes; en las comunidades del norte de África figura entre las kinot con que se abre la víspera, antes de Arvit. Israel es la paloma caída en la trampa que clama a su Padre. Su autor firma «Binyamín» en acróstico al frente de las estrofas. Al final de cada estrofa se repite el estribillo:
אָבִי אָבִי אָבִי / יוֹשֶׁבֶת גַּלְמוּדָה צוֹעֶקֶת אָבִי / צוֹעֶקֶת אָבִי׃
Aví aví aví / yoshévet galmudá tso'éket aví / tso'éket aví.
¡Padre mío, Padre mío, Padre mío! Sentada, desolada, clama: «¡Padre mío!»; clama: «¡Padre mío!».
בּוֹרֵא עַד אָנָּה / יוֹנָתְךָ בִּמְצוּדָה תּוֹךְ פַּח הַמּוֹקֵשׁ / עֲנִיָּה וּמְרוּדָה וּבְלִי בָנֶיהָ / יוֹשֶׁבֶת גַּלְמוּדָה צוֹעֶקֶת אָבִי׃ נָעָה גַּם נָדָה / מִקִּנָּהּ הַיּוֹנָה וּלְקֶרַח וְחֹרֶב / יוֹם וָלַיְלָה חוֹנָה הִיא מִתְחַרֶדֶת / מֵחֶרֶב הַיּוֹנָה מִשִּׁנֵּי לָבִיא׃ יָהּ עֵת עָזַבְתָּ / אוֹתָהּ בְּיַד טוֹרֵף אָכַל הַצַּוָּאר / וּמָלַק הָעֹרֶף עָבְרוּ הַשָּׁנִים / גַּם קַיִץ גַּם חֹרֶף אֶשָּׂא עֹל אוֹיְבִי׃ מִי יִתֵּן אֵלֶיהָ / אֵבֶר כַּנְּשָׁרִים לָעוּף בִּגְבָעוֹת / וּלְדַלֵּג בֶּהָרִים לָבוֹא עִם דּוֹדָהּ / אֶל תּוֹךְ הַחֲדָרִים אָז אֶשְׁכַּח עָצְבִּי׃ יוֹעֲצִים עָלֶיהָ / עֵצוֹת הִיא אֲנוּשָׁה זָרִים אַכְזָרִים / שָׂמוּהָ חֲלוּשָׁה בְּעֹל כָּבֵד / בְּחֶרְפָּה וּבוּשָׁה גָדוֹל מַכְאוֹבִי׃ נַחֵם עַל לִבָּהּ / אֵל שׁוֹכֵן בִּמְרוֹמִים דַּבֵּר נֶחָמָה / עַל לֵב הָעֲגוּמִים קַבֵּץ נִדָּחִים / פְּזוּרִים בָּעַמִּים וְגוֹאֵל תָּבִיא׃
Boré 'ad ána / yonatjá bimtsudá toj paj hamokesh / 'aniyá umrudá uvlí vaneha / yoshévet galmudá tso'éket aví. Ná'a gam nadá / mikináh hayoná ulkéraj vejórev / yom valáila joná hi mitjarédet / mejérev hayoná mishinei laví. Yah 'et 'azavta / otáh beyad toref ajal hatsavar / umalak ha'óref 'averú hashanim / gam káyits gam jóref esá 'ol oyeví. Mi yitén eleha / éver kanesharim la'uf bigva'ot / uledaleg beharim lavó 'im dodáh / el toj hajadarim az eshkaj 'otsbí. Yo'atsim 'aleha / 'etsot hi anushá zarim ajzarim / samuha jalushá be'ol kaved / bejerpá uvushá gadol maj'oví. Najem 'al libáh / El shojén bimromim daber nejamá / 'al lev ha'agumim kabets nidajim / pezurim ba'amim vegoel taví.
Creador, ¿hasta cuándo estará tu paloma en la red, dentro de la trampa del cazador — pobre y errante, y sin sus hijos, sentada, desolada, clamando: «¡Padre mío!»? Huyó y anda errante la paloma, lejos de su nido; a la helada y al calor acampa, día y noche; tiembla ante la espada opresora, ante los dientes del león. Yah, desde que la dejaste en manos del que despedaza, este devoró el cuello y quebró la nuca; pasaron los años, verano e invierno, y sigo cargando el yugo de mi enemigo. Quién le diera alas como de águila para volar por las colinas y saltar por los montes, para entrar con su Amado en las cámaras: entonces olvidaría mi tristeza. Traman designios contra ella, y está herida de muerte; extraños crueles la dejaron sin fuerzas, bajo un yugo pesado, con oprobio y vergüenza: grande es mi dolor. Consuela su corazón, Dios que moras en las alturas; habla consuelo al corazón de los afligidos; reúne a los desterrados, dispersos entre los pueblos, y trae al redentor.
קִינוֹת לַיּוֹםKinot del día
בַּת צִיּוֹן שָׁמַעְתִּיBat Tsión shamá'ti — «A la hija de Tsión he oído»
Kiná de la mañana, entre las que se dicen tras Shajarit. Los vasos del Santuario — el atrio, el velo, el incensario, la menorá, la mesa, la Torá misma — toman la palabra uno a uno para llorar su servicio interrumpido. Tras cada estrofa se repite el estribillo «Elí 'adiná» («Gime, delicada»), construido sobre Yoel 1:8; la estrofa final es la petición de cierre.
בַּת צִיּוֹן שָׁמַעְתִּי מְמָרֶרֶת אֲמָרֶיהָ / אֲהָהּ כִּי כוֹס שָׁתִיתִי וּמָצִיתִי שְׁמָרֶיהָ׃ אֵלִי עֲדִינָה לַשְּׁכִינָה אֲשֶׁר חָשְׁכוּ מְאוֹרֶיהָ / כִּבְתוּלָה חֲגוּרַת שַׂק עַל בַּעַל נְעוּרֶיהָ׃ יְיֵלִיל יַעַר לְבָנוֹן אֲרָזֶיךָ אֵשׁ אָכְלָה / וְשַׁעַר צִיּוֹן יִסְפּוֹד כִּי אֵל עָשָׂה כָלָה / וְתִתְפַּלֵּשׁ הָעֲזָרָה כִּי שָׁבְתָה הָעוֹלָה / וְהַלִּשְׁכָּה תְּקוֹנֵן כִּי אָפְסוּ סַנְהֶדְרֶיהָ׃ לִשְׁכַּת בִּירָה תִבְכֶּה אוֹי עַל זֶרַע אַהֲרֹן / וּבֵית קֹדֶשׁ הַקֳּדָשִׁים אוֹי עַל גְּנִיזַת אָרוֹן / וְהַפָּרֹכֶת תִּזְעַק אֵין לִמְקוֹמִי יִתְרוֹן / כִּי רָאֲתָה אַכְזָרִים גִּלּוּ אֶת סְתָרֶיהָ׃ וְהַמַּחְתָּה מְקוֹנֶנֶת אַיֵּה קְטֹרֶת סַמִּים / וְלֵב אַהֲרֹן יִקָּרַע עַל אוּרִים וְתֻמִּים / וּמִזְבֵּחַ יִתְרַגֵּז עַל עוֹלוֹת וּשְׁלָמִים / מַדּוּעַ לֹא בְעִתָּהּ יָכִינוּ סוֹדְרֶיהָ׃ יְיֵלִיל כִּנּוֹר לְוִיִּם מִי יָעִיר נְגִינוֹתַי / וְתַעֲנֶה מְנוֹרָה טְהוֹרָה מִי יַעֲלֶה נֵרוֹתַי / וְהָאֹהֶל מִתְאוֹנֵן אֵין מֵקִים יְרִיעוֹתַי / וְהַתּוֹרָה תִּתְרַעֵם כִּי חָדְלוּ שׁוֹחֲרֶיהָ׃ חוֹל יָחוּל הַשֻּׁלְחָן אֵי עוֹרְכֵי מַעֲרָכָה / וּכְהוּנָּה כֵּן תֶּהְגֶּה אֵיכָה שָׁבְתָה מְלָאכָה / וּבַת עַמִּי עַל כָּל זֹאת דִּמְעָתָהּ נִתָּכָה / כִּי לִפְנֵי צָרֶיהָ הָלְכוּ שְׁבִי שָׂרֶיהָ׃ זֶה כַמֶּה מְיַחֶלֶת יוֹם רָצוֹן מִמְּךָ צוּר / קְשׁוּרָה כְּצִפּוֹר בְּיַד זָר וְאֶפֶס עָזוּב וְעָצוּר / קוּם בְּטֶרֶם יִתַּמּוּ עוֹלְלוֹת כֶּרֶם בַּצּוּר / וּפְקוֹד כַּנָּה נְטַשְׁתָּהּ וּפָרַצְתָּ גְדֵרֶיהָ׃
Bat Tsiyón shamá'ti memaréret amareha / aháh ki kos shatiti umatsiti shemareha. Elí 'adiná lashejiná asher jashjú meoreha / kivtulá jagurat sak 'al bá'al ne'ureha. Yeyelil yá'ar Levanón arazeja esh ajlá / veshá'ar Tsiyón yispod ki El 'asá jalá / vetitpalesh ha'azará ki shavtá ha'olá / vehalishká tekonén ki afsú sanhedreha. Lishkat birá tivké oy 'al zéra' Aharón / uveit kódesh hakodashim oy 'al guenizat arón / vehaparójet tiz'ak ein limkomí yitrón / ki ra'atá ajzarim guilú et setareha. Vehamajtá mekonénet ayé ketóret samim / velev Aharón yikará' 'al urim vetumim / umizbéaj yitraguez 'al 'olot ushlamim / madú'a lo ve'itáh yajinu sodreha. Yeyelil kinor leviyim mi ya'ir neguinotai / veta'ané menorá tehorá mi ya'alé nerotai / veha'óhel mit'onén ein mekim yeri'otai / vehatorá titra'em ki jadlú shojareha. Jol yajul hashulján ei 'orjei ma'arajá / ujhuná ken tehgué eijá shavtá melajá / uvat 'amí 'al kol zot dim'atáh nitajá / ki lifnei tsareha haljú sheví sareha. Ze jamá meyajélet yom ratsón mimjá tsur / keshurá ketsipor beyad zar ve'éfes 'azuv ve'atsur / kum betérem yitamú 'olelot kérem batsur / ufkod kaná netashtáh ufaratstá guedereha.
A la hija de Tsión he oído, que amarga sus palabras: «Ay de mí, que he bebido la copa y he apurado sus heces». Gime, delicada, por la Shejiná, cuyas luces se han oscurecido, como doncella ceñida de saco por el esposo de su juventud. Gima el bosque del Líbano: tus cedros los devoró el fuego. Plaña la puerta de Tsión, porque Dios ha consumado el estrago. Revuélquese en el polvo el atrio, porque ha cesado la ofrenda; y la cámara entone lamento, porque se acabaron sus jueces. Llore la cámara del alcázar: ay por la simiente de Aharón; y la Casa del Santo de los Santos: ay por el Arca escondida. Y grite el velo: mi lugar ya no tiene excelencia, pues vio a los crueles descubrir sus secretos. El incensario se lamenta: ¿dónde está el incienso de especias? El corazón de Aharón se desgarra por los urim y los tumim; y el altar se estremece por las ofrendas de ascensión y las ofrendas de paz: ¿por qué no las preparan a su hora los que las disponían? Gime el arpa de los leviím: ¿quién despertará mis melodías? Y responde la menorá pura: ¿quién encenderá mis lámparas? La Tienda se duele: no hay quien levante mis cortinas; y la Torá se queja, porque han cesado los que la buscaban. Se retuerce de dolor la mesa: ¿dónde están los que ordenaban las hileras del pan? Y el sacerdocio a su vez murmura: cómo ha cesado el servicio. Y la hija de mi pueblo por todo esto derrama su llanto, porque delante de sus adversarios marcharon cautivos sus príncipes. Cuánto hace ya que espera de Ti, Roca, un día de favor: atada como pájaro en mano extraña, sin nadie, abandonada y encerrada. Levántate antes de que se acaben los rebuscos de la viña en la peña, y acuérdate de la cepa que abandonaste, cuyos cercos derribaste.
Se sigue sentado en el suelo o en banco bajo hasta Minjá. En Minjá se ponen el talit y los tefilín con sus berajot, y la tefilá recupera poco a poco el tono ordinario, con las adiciones propias del día (Najem y Anenu).