Jovot haLevavot·Puerta décima · capítulo séptimo90 / 90
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Puerta décima · capítulo séptimo

El amor de Dios

Pero las prácticas de los que aman a HaShem, bendito sea, son incontables; con todo, mencionaré de ellas lo que se me venga a la mano. Y es que estos hombres conocieron a su Dios, reconocieron su voluntad sobre ellos y el modo en que los conduce; supieron que Él los guía y los sustenta, y que su dominio y su ley alcanzan todo aquello en lo que les dio permiso para ocuparse y elegir, tanto en los asuntos de la Torá como en los del mundo. Se les hizo claro, y lo creyeron, que todos sus asuntos y movimientos se rigen por el decreto del Creador, ensalzado sea, y por su voluntad. Entonces dejaron de preferir un asunto suyo por encima de otro, y confiaron en que el Creador elegiría para ellos lo bueno y lo acertado.

אֲבָל מִנְהֲגֵי אוֹהֲבֵי ה׳ יִתְבָּרַךְ רַבִּים מִסְּפֹר אַךְ אֶזְכֹּר מֵהֶם מָה שֶׁיִּזְדַּמֵּן לִי,

וְהוּא שֶׁהָאֲנָשִׁים יָדְעוּ אֱלֹהֵיהֶם וְהִכִּירוּ חֶפְצוֹ בָּהֶם וְהַנְהָגָתוֹ אוֹתָם וְכִי הוּא מְנַהֲלָם וּמְכַלְכְּלָם וּמָשְׁלוֹ וֶאֱסָרוֹ בְּכָל מָה שֶׁנָּתַן לָהֶם רְשׁוּת לְהִתְעַסֵּק בּוֹ וְלִבְחֹר אוֹתוֹ מֵעִנְיְנֵי הַתּוֹרָה וְהָעוֹלָם.

וְנִתְבָּרֵר לָהֶם וְהֶאֱמִינוּ כִּי כָל עִנְיְנֵיהֶם וּתְנוּעוֹתֵיהֶם נוֹהֲגִים בִּגְזֵרַת הַבּוֹרֵא יִתְעַלֶּה וְחֶפְצוֹ. וְאָז עָמְדוּ מִבְּחֹר בְּעִנְיָן מֵעִנְיְנֵיהֶם יוֹתֵר מִזּוּלָתוֹ וּבָטְחוּ עַל הַבּוֹרֵא שֶׁיִּבְחַר לָהֶם הַטּוֹב וְהַנָּכוֹן מֵהֶם.

Y cuando les quedó claro por la Torá que Él advierte sobre las mitzvot, ordena elegir el servicio del Creador, y disuade y aparta de elegir los placeres, afirmaron su elección allí donde Él los puso: consumirse por Él y anhelar su voluntad en su corazón y en su intimidad, y dejaron de anhelar el mundo y sus pompas. Con todo su corazón y toda su alma esperan de Él la ayuda y la fuerza para sostener su pensamiento en su servicio y llevar a término la obra en aquello que eligieron de sus mitzvot.

וְכַאֲשֶׁר הִתְבָּרֵר לָהֶם מִן הַתּוֹרָה כִּי הוּא מַזְהִיר עַל עִנְיְנֵי הַמִּצְוֹת וּמְצַוֶּה עַל בְּחִירַת עֲבוֹדַת הַבּוֹרֵא וּמְרַשֵּׁל מִבְּחִירַת הַתַּעֲנוּגִים וּמוֹנֵעַ מֵהֶם, עָמְדוּ בִּבְחִירָתָם בַּמָּקוֹם שֶׁהֶעֱמִידָם לִכְלוֹת אֵלָיו וְלִכְסֹף לִרְצוֹנוֹ בְּלִבָּם וּבְמַצְפּוּנָם וְחָדְלוּ מִכְּסֹף לָעוֹלָם וְלִרְהָבָיו. בְּכָל לְבָבָם וּבְכָל נַפְשָׁם מְצַפִּים הָעֵזֶר וְהָאֹמֶץ מִמֶּנּוּ לְהָקִים מַחְשַׁבְתָּם בַּעֲבוֹדָתוֹ וּלְהַשְׁלִים הַמַּעֲשֶׂה בְּמָה שֶׁבָּחֲרוּ מִמִּצְוֹתָיו.

Por lo que de ellos llega a realizarse en obra, alaban a Dios y le dan gracias por ello; y Él, a su vez, les alaba su esfuerzo y su elección. Y aquello en lo que no pueden mostrar su intención por ser demasiado débiles para alcanzarlo, se disculpan de ello ante Dios, resuelven hacerlo en cuanto puedan, aguardan el momento en que el Creador se lo depare con su ayuda, y le suplican por ello con alma pura y corazón fiel; y esto llega a ser el fin de sus anhelos y el término de sus peticiones a Dios, como dijo David, la paz sea con él (Tehilim 119): «Ojalá se afirmen mis caminos para guardar tus estatutos». Y el Creador alaba su elección en su servicio aun cuando se les impida cumplir la obra, como dijo David (Melajim I 8:18): «Por cuanto estuvo en tu corazón edificar una Casa a mi Nombre, bien hiciste en tenerlo en tu corazón».

וּמָה שֶׁיָּצָא מֵהֶם אֶל גֶּדֶר הַמַּעֲשֶׂה יְשַׁבְּחוּ הָאֵל עָלָיו וְיוֹדוּהוּ בַּעֲבוּרוֹ וְהוּא מְשַׁבֵּחַ לָהֶם הִשְׁתַּדְּלוּתָם וּבְחִירָתָם. וּמָה שֶׁלֹּא יוּכְלוּ לְהַרְאוֹת בּוֹ מַחְשַׁבְתָּם מִפְּנֵי חֲלִישׁוּתָם מֵהַשִּׂיגוֹ, יִתְנַצְּלוּ לִפְנֵי הָאֱלֹהִים מִמֶּנּוּ וְיִבְחֲרוּ בַּעֲשׂוֹתוֹ בְּעֵת שֶׁיּוּכְלוּ וּמְיַחֲלִים לָעֵת שֶׁיְּזַמְּנֵהוּ הַבּוֹרֵא בְּעֶזְרָתוֹ וְיִתְחַנְּנוּ אֵלָיו עַל זֶה בְּנֶפֶשׁ זַכָּה וְלֵב נֶאֱמָן וְיִהְיֶה זֶה תַּכְלִית מַאֲוַיָּם וְקֵץ מִשְׁאֲלוֹתָם מֵאֱלֹהִים, כמ״ש דָּוִד ע״ה (תהלים קיט) אַחֲלַי יִכֹּנוּ דְרָכָי לִשְׁמֹר חֻקֶּיךָ, וִישַׁבֵּחַ הַבּוֹרֵא בְּחִירָתָם בַּעֲבוֹדָתוֹ אֲפִלּוּ אִם יִמָּנַע מֵהֶם קִיּוּם הַמַּעֲשֶׂה כְּמוֹ שֶׁאָמַר דָּוִד (מלכים א ח׳:י״ח) יַעַן אֲשֶׁר הָיָה עִם לְבָבְךָ לִבְנוֹת בַּיִת לִשְׁמִי הֱטִיבֹתָ כִּי הָיָה עִם לְבָבֶךָ.

Abandonaron en su corazón y su pensamiento los asuntos de su mundo y el cuidado de sus cuerpos, y solo se ocupaban de ellos con sus sentidos corporales en el momento de la necesidad y el apremio, por lo poco que valía a sus ojos y lo liviano que les resultaba. Volcaron sus almas y sus corazones en los asuntos de su Torá y el servicio de su Dios —para honrarlo, ensalzarlo y guardar sus mitzvot—: sus cuerpos, terrenales; sus corazones, espirituales (otra versión: sus cuerpos en la tierra y sus corazones en los cielos). Y por lo que llevaban en el corazón del conocimiento de Dios, era como si lo sirvieran junto con los ángeles santos en los cielos más altos.

וְעָזְבוּ עִנְיְנֵי עוֹלָמָם וְהַנְהָגַת גּוּפֵיהֶם בְּלִבּוֹתָם וּמַחְשְׁבוֹתָם וְהִתְעַסְּקוּ בָּהֶם בְּחוּשֵׁיהֶם הַגּוּפִיִּים בְּעֵת הַצֹּרֶךְ וְהַדֹּחַק מִפְּנֵי זֻלּוּתוֹ אֶצְלָם וְקַלּוּתוֹ בְּעֵינֵיהֶם, וּפִנּוּ נַפְשׁוֹתָם וְלִבּוֹתָם לְעִנְיְנֵי תּוֹרָתָם וַעֲבוֹדַת אֱלֹהֵיהֶם לִכְבוֹדוֹ וְרוֹמְמוּתוֹ וְלִשְׁמֹר מִצְוֹתָיו וְגוּפוֹתָם עוֹלָמִיּוֹת וְלִבּוֹתָם רוּחָנִיּוֹת (ס״א וגופותם בארץ ולבותם בשמים) וְהֵם בְּמָה שֶׁבְּלִבּוֹתָם מִיְּדִיעַת הָאֱלֹהִים כְּאִלּוּ עוֹבְדִים אוֹתוֹ עִם הַמַּלְאָכִים הַקְּדוֹשִׁים בִּשְׁמֵי הַשָּׁמַיִם.

נָמַסּוּ הַתַּאֲווֹת מִלִּבּוֹתָם וְנֶעֱקַר מֵהֶם הַכֹּסֶף לַתַּעֲנוּגִים בַּעֲבוּר מָה שֶׁנִּכְנַס בָּהֶם מִן הַכֹּסֶף לַעֲבוֹדַת הַבּוֹרֵא וּמֵאַהֲבָה אוֹתוֹ,

Los deseos se derritieron en sus corazones y se arrancó de ellos el ansia de los placeres, por el ansia del servicio del Creador y el amor a Él que había entrado en ellos. Se apagó el fuego del yetzer hará en sus corazones y cesó su ardor en su mente, por la fuerza de la luz del servicio que los revistió —como le ocurre a una vela frente a la luz del sol—; se humillaron ante el temor de su Dios, confesaron ante Él sus flaquezas, se inclinaron para servirlo y no se preocuparon por carencia alguna.

וְכָבְתָה אֵשׁ הַיֵּצֶר מִלִּבּוֹתָם וְנִפְסַק חֻמָּהּ מֵרַעְיוֹנֵיהֶם מֵעֹצֶם מָה שֶׁלְּבָשָׁם מֵאוֹר הָעֲבוֹדָה כְּמוֹ שֶׁיֶּאֱרַע לְנֵר נֹכַח אוֹר הַשֶּׁמֶשׁ וְנִכְנְעוּ מִפְּנֵי מוֹרָא אֱלֹהֵיהֶם וְהִתְוַדּוּ לְפָנָיו בְּקִצּוּרָם וְשָׁחֲחוּ לַעֲבוֹדָתוֹ וְלֹא חָשְׁשׁוּ לְחֶסְרוֹן.

תִּרְאֶה אוֹתָם כְּשֶׁמִּתְעַסְּקִים עִמָּהֶם כַּאֲחֵי הַבֹּשֶׁת, וּכְשֶׁמְּדַבְּרִים עִמָּהֶם חֲכָמִים, וּכְשֶׁשּׁוֹאֲלִים אוֹתָם יוֹדְעִים, וּכְשֶׁחוֹטְאִים לָהֶם עֲנָוִים,

Los verás, cuando tratan con la gente, recatados como quien se avergüenza; cuando hablan con ellos, sabios; cuando les preguntan, entendidos; y cuando pecan contra ellos, humildes. Verás en sus rostros que sobre ellos ha brillado la luz. Y si escrutas los corazones, verás corazones quebrados ante Dios, que reviven al conversar con Él y quedan desolados en los asuntos del mundo. El amor de Dios llena sus corazones, y no hallan deseo en las palabras de las criaturas ni placer en sus conversaciones; despreciaron el camino de la corrupción y anduvieron por las mejores sendas.

תִּרְאֶה צוּרוֹתָם שֶׁעָלָה עֲלֵיהֶם הָאוֹר. וְאִם תַּעֲמֹד עַל הַלְּבָבוֹת תִּרְאֶה לְבָבוֹת נִשְׁבָּרוֹת לֵאלֹהִים וּבְשִׂיחָתוֹ נוֹשָׁבוֹת וּבְעִסְקֵי הָעוֹלָם נְשַׁמּוֹת,

מִלְּאָה אַהֲבַת הָאֱלֹהִים לִבּוֹתָם וְאֵינָם מוֹצְאִים לְדִבְרֵי הַבְּרוּאִים תַּאֲוָה וְלֹא בְּשִׂיחוֹתָם הֲנָאָה, מָאֲסוּ דֶּרֶךְ הַשְּׁחִיתוּת וְהָלְכוּ בְּמִבְחַר הַנְּתִיבוֹת.

Por su mérito se retiran los sufrimientos y descienden las lluvias; por su mérito se sacia de agua el hombre y el ganado. Porque apartaron sus cuerpos de las uniones prohibidas, retiraron sus manos de los manjares y huyeron con toda su alma de lo prohibido (otra versión: de las culpas), y anduvieron por el camino bueno y recto, alcanzaron los grandes grados con el esfuerzo de pocos días, ganaron los dos mundos, reunieron los dos bienes y lograron las dos ventajas, como se dice en el salmo (Tehilim 112): «Dichoso el hombre que teme a Adonái», hasta su final.

וּבִזְכוּתָם מִסְתַּלְּקִים הַיִּסּוּרִין וְיוֹרְדִין הַגְּשָׁמִים וּבִזְכוּתָם יְשֻׁקֶּה הָאָדָם וְהַבְּהֵמָה לְפִי שֶׁמָּנְעוּ גּוֹפוֹתָם מִן הָעֲרָיוֹת וּמָשְׁכוּ יְדֵיהֶם מִמִּינֵי הַמַּטְעַמִּים וּבָרְחוּ בְּנַפְשׁוֹתָם מִן הָאִסּוּרִין (ס״א האשמים) וְהָלְכוּ בַּדֶּרֶךְ הַטּוֹבָה וְהַיְּשָׁרָה, הִגִּיעוּ אֶל הַמַּעֲלוֹת הַגְּדוֹלוֹת בְּסֵבֶל יָמִים מְעַטִּים וְהִרְוִיחוּ שְׁנֵי הָעוֹלָמִים וְקִבְּצוּ שְׁתֵּי הַטּוֹבוֹת וְהִשְׁלִימוּ שְׁנֵי הַיִּתְרוֹנִים כמ״ש בְּמִזְמוֹר (תהלים קיב) אַשְׁרֵי אִישׁ יָרֵא אֶת ה׳ עַד סוֹפוֹ,

Y algo asombroso en ellos: tenían por pocas, a sus ojos, las mitzvot que el Creador les ordenó —comparadas con la deuda que les imponía el bien que Él les había hecho, y comparadas con lo que ellos habían asumido de fatiga, esfuerzo, sufrimiento y paciencia para adherirse a su servicio—. Y esto, según te lo voy a contar.

וּמִן הַתֵּמַהּ בְּעִנְיָנָם כִּי מָעֲטוּ בְּעֵינֵיהֶם הַמִּצְוֹת אֲשֶׁר צִוָּם בָּם הַבּוֹרֵא בְּצַד חוֹבוֹת טוֹבָתוֹ שֶׁהֵטִיב לָהֶם בְּצַד מָה שֶׁקִּבְּלוּ עַל נַפְשׁוֹתָם מִן הַיְּגִיעָה וְהַהִשְׁתַּדְּלוּת וְהַסֵּבֶל וְהַמִּתּוּן לְדָבְקָה בַּעֲבוֹדָתוֹ. וְזֶה כַּאֲשֶׁר אֲסַפֵּר לְךָ.

Pues contaron las mitzvot del Creador y el total llegó a seiscientas trece (613) mitzvot. De ellas, trescientas sesenta y cinco (365) son mitzvot de «no harás», que son las prohibiciones; de ellas, sesenta y cinco (65) mitzvot obligan a la comunidad y no al individuo; de ellas, mitzvot positivas ligadas a un tiempo, es decir, las que dependen de un momento y no de otro, como los Shabatot, las festividades y los ayunos; de ellas, mitzvot positivas que solo obligan en la Tierra, como los korbanot del individuo, las terumot, los maasrot, la ofrenda festiva de las fiestas de peregrinación y lo semejante a ello; y de ellas, mitzvot que dependen de circunstancias: cuando estas se dan, obligan, y cuando faltan, quedan sin efecto —como la mitzvá de la circuncisión para quien no tiene hijo, el rescate del primogénito para quien no tiene primogénito, la mitzvá del pretil para quien no tiene casa, y la mitzvá de honrar al padre y a la madre para el huérfano, y lo semejante a ello—.

לְפִי שֶׁמָּנוּ מִצְוֹת הַבּוֹרֵא וְהִגִּיעַ מִסְפַּר כֻּלָּן תרי״ג מִצְוֹת. מֵהֶן שס״ה מִצְוֹת לֹא תַעֲשֶׂה וְהֵן הָאַזְהָרוֹת, וּמֵהֶן מִצְוֹת שֶׁחַיָּבִין בָּהֶן הַצִּבּוּר וְאֵין הַיָּחִיד חַיָּב בָּהֶן ס״ה מִצְוֹת, וּמֵהֶן מִצְוֹת עֲשֵׂה שֶׁהַזְּמַן גְּרָמָא וְהֵן הַמִּצְוֹת הַתְּלוּיוֹת בִּזְמַן מִבִּלְתִּי זְמַן כַּשַּׁבָּתוֹת וְהַמּוֹעֲדִים וְהַצּוֹמוֹת, וּמֵהֶן מִצְוֹת עֲשֵׂה שֶׁחִיּוּבָן בָּאָרֶץ בִּלְבַד כְּמוֹ קָרְבְּנוֹת יָחִיד וּתְרוּמוֹת וּמַעַשְׂרוֹת וַחֲגִיגַת הָרְגָלִים וְהַדּוֹמֶה לָזֶה, וּמֵהֶן מִצְוֹת תְּלוּיוֹת בִּדְבָרִים כְּשֶׁיִּמָּצְאוּ מִתְחַיְּבִין בָּהֶן וּכְשֶׁיִּפָּקְדוּ יִסְתַּלְּקוּ, כְּמִצְוַת מִילָה לְמִי שֶׁאֵין לוֹ בֵּן וּפִדְיוֹן הַבֵּן לְמִי שֶׁאֵין לוֹ בְּכוֹר וּמִצְוַת מַעֲקֶה לְמִי שֶׁאֵין לוֹ בַּיִת וּמִצְוַת כִּבּוּד אָב וָאֵם לְיָתוֹם וְהַדּוֹמֶה לָזֶה.

Y cuando contaron las mitzvot, dijeron: no incluiremos las prohibiciones en la cuenta, porque abstenerse de ellas es ya su cumplimiento y el pago de su deber [y en cumplirlas somos iguales nosotros, el que duerme, el muerto y el buey que pace hierba]. Y su servicio a Dios se les hizo pequeño a sus ojos, y sus obras les parecieron escasas frente a su anhelo y su ansia de alcanzar la voluntad de Dios. Y buscaron mitzvot positivas de entre los deberes de los miembros que fueran obligación del individuo en todo tiempo, en todo lugar y en toda circunstancia, y no hallaron sino la lectura de la Torá y el estudio de las mitzvot, como dice el versículo (Devarim 6): «Y estarán estas palabras que hoy te ordeno sobre tu corazón, y las inculcarás a tus hijos, y hablarás de ellas...»; y lo que el profeta urgió sobre esto una segunda vez al decir (allí mismo, 11): «Y las enseñaréis a vuestros hijos...».

וְכַאֲשֶׁר מָנוּ הַמִּצְוֹת אָמְרוּ לֹא נַעֲלֶה הָאַזְהָרוֹת בַּחֶשְׁבּוֹן מִפְּנֵי שֶׁהָעֲמִידָה מֵהֶן הִיא עֲשִׂיָּתָן וְקִיּוּם חוֹבוֹתָן [וַאֲנַחְנוּ וְהַיָּשֵׁן וְהַמֵּת וְהַבָּקָר הָאוֹכֵל עֵשֶׂב שָׁוִים בְּקִיּוּמָן], וַתִּקְטַן בְּעֵינֵיהֶם עֲבוֹדָתָם לֵאלֹהִים וַיִּמְעֲטוּ אֶצְלָם מַעֲשֵׂיהֶם בְּצַד מַאֲוַיָּים וְכָסְפָּם לְמָה שֶׁיַּגִּיעוּ בּוֹ אֶל רְצוֹן הָאֱלֹהִים, וּבִקְשׁוּ מִצְוֹת עֲשֵׂה מֵחוֹבוֹת הָאֵבָרִים אֲשֶׁר הֵם חוֹבוֹת הַיָּחִיד בְּכָל זְמַן וּבְכָל מָקוֹם וּבְכָל עִנְיָן וְלֹא מָצְאוּ אֶלָּא קְרִיאַת הַתּוֹרָה וְלִמּוּד הַמִּצְוֹת כמ״ש הַכָּתוּב (דברים ו) וְהָיוּ הַדְּבָרִים הָאֵלֶּה אֲשֶׁר אָנֹכִי מְצַוְּךָ הַיּוֹם עַל לְבָבֶךָ וְשִׁנַּנְתָּם לְבָנֶיךָ וְדִבַּרְתָּ בָּם וְגוֹ׳ וּמָה שֶׁזֵּרֵז הַנָּבִיא עַל זֶה אַחַר כָּךְ שֵׁנִית בְּאָמְרוֹ (שם יא) וְלִמַּדְתֶּם אֹתָם אֶת בְּנֵיכֶם וְגוֹ׳,

Y aun todo esto les pareció poco de su parte, ante la grandeza de lo que se les había revelado que debían al Creador, bendito sea, en servicio y en obra. Y sirvieron al Creador con mitzvot racionales, enseñanzas éticas particulares y buenas midot espirituales, y las añadieron a las mitzvot conocidas, con la pureza de su corazón hacia Dios en ellas. Y aprendieron de los caminos de los profetas y las costumbres de los jasidim a buscar con ellas la voluntad del Creador, y que Él las aceptara de ellos. Y estas pertenecen al conjunto de los deberes de los corazones, cuyas raíces nos propusimos explicar y cuyas clases mencionar en este libro; es la sabiduría oculta, atesorada en el corazón de los sabios y escondida en su interior, que, aun cuando la expresen, no encubre su rectitud, porque todos los hombres de mente sana dan testimonio de su verdad y su rectitud.

וַיִּמְעַט בְּעֵינֵיהֶם כָּל זֶה מִנַּפְשׁוֹתָם לְגֹדֶל מָה שֶׁנִּגְלָה לָהֶם מִמָּה שֶׁחַיָּבִין בּוֹ לַבּוֹרֵא יִתְבָּרַךְ מִן הָעֲבוֹדָה וְהַמַּעֲשֶׂה, וְעָבְדוּ אֶת הַבּוֹרֵא בְּמִצְוֹת שִׂכְלִיּוֹת וּמוּסָרִים מְיֻחָדִים וּמִדּוֹת טוֹבוֹת רוּחָנִיּוֹת וְהוֹסִיפוּם עַל הַמִּצְוֹת הַיְּדוּעוֹת בְּבֹר לְבָבָם לֵאלֹהִים בָּהֶם, וְלָמְדוּ מִדַּרְכֵי הַנְּבִיאִים וּמִנְהֲגֵי הַחֲסִידִים לְבַקֵּשׁ רְצוֹן הַבּוֹרֵא בָּהֶם וְשֶׁיְּקַבֵּל אוֹתָם מֵהֶם. וְהֵם מִכְּלַל חוֹבוֹת הַלְּבָבוֹת אֲשֶׁר כִּוַּנְנוּ לְבָאֵר שָׁרְשֵׁיהֶם וְלִזְכֹּר סוּגֵיהֶם בַּסֵּפֶר הַזֶּה, אֲשֶׁר הִיא הַחָכְמָה הַצְּפוּנָה הַגְּנוּזָה בְּלִבּוֹת הַחֲכָמִים וְהַטְּמוּנָה בְּחֻבֵּיהֶם אֲשֶׁר אִם יְדַבְּרוּ בָּהּ אֵין צִדְקָם נֶעֱלָם בָּהּ מִפְּנֵי שֶׁכָּל אַנְשֵׁי הַדֵּעוֹת הַנִּצָּלוֹת מְעִידִים בַּאֲמִתָּהּ וְצִדְקָהּ,

Y con ella alcanzaron las altas cualidades y los preciados grados del servicio de Dios con corazón íntegro, y del amarlo con amor fiel —con el corazón y el alma, con el cuerpo y con los bienes—, como ordenó el profeta, la paz sea con él, al decir (Devarim 6): «Y amarás a Adonái, tu Dios...». Y los hombres de este grado son, más que ningún otro, cercanos al grado de los profetas puros, limpios y piadosos, a quienes la Escritura llama «los que aman a Adonái» y «los que aman su Nombre»; y de ellos se dijo (Mishlé 8): «Para dar en herencia bienes a los que me aman...».

וְהִגִּיעוּ בָּהּ אֶל הַתְּכוּנוֹת הָרָמוֹת וְאֶל הַמַּעֲלוֹת הַיְּקָרוֹת מֵעֲבוֹדַת הָאֱלֹהִים בְּלֵב שָׁלֵם וְאַהֲבָה אוֹתוֹ אַהֲבָה נֶאֱמָנָה בְּלֵב וָנֶפֶשׁ וּבַגּוּף וּבַמָּמוֹן כְּמוֹ שֶׁצִּוָּה בּוֹ הַנָּבִיא עָלָיו הַשָּׁלוֹם בְּאָמְרוֹ (דברים ו) וְאָהַבְתָּ אֵת ה׳ אֱלֹהֶיךָ וְגוֹ׳, וְאַנְשֵׁי הַמַּדְרֵגָה הַזֹּאת קְרוֹבִים מִכָּל אָדָם אֶל מַדְרֵגַת הַנְּבִיאִים הַבָּרִים וְהַזַּכִּים הַחֲסִידִים אֲשֶׁר קוֹרֵא אוֹתָם הַכָּתוּב אֹהֲבֵי ה׳ וְאֹהֲבֵי שְׁמוֹ וּבָהֶם נֶאֱמַר (משלי ח) לְהַנְחִיל אֹהֲבַי יֵשׁ וְגוֹ׳.

Y si tú, hermano mío, deseas su compañía y entrar en sus filas, deja lo superfluo de tu mundo y desentiéndete de ello; conténtate con lo justo para el sustento, acostúmbrate a vivir sin ello y aligera de tu alma la carga de los asuntos del mundo. Libra tu corazón de ahondar tu pensamiento en ellos; y en aquello que necesitas, corre con tu cuerpo, no con tu corazón ni con tu voluntad —como quien bebe una medicina amarga, que la bebe con la boca pero no de buena gana: aborrece beberla en sí misma y solo soporta su amargura para apartar de sí el daño—. Así deben ser a tus ojos las necesidades de tu mundo.

וְאִם אַתָּה אָחִי חָפֵץ בְּחֶבְרָתָם וּלְהִכָּנֵס בְּכִתּוֹתָם עֲזֹב מוֹתְרֵי עוֹלָמְךָ וְהִתְעַלֵּם מֵהֶם וֶהְיֵה מִסְתַּפֵּק בַּמָּזוֹן מֵהֶם וְהַרְגֵּל עַצְמְךָ לַעֲמֹד בִּלְעֲדֵיהֶם וְהָקֵל טֹרַח עִסְקֵי הָעוֹלָם מֵעַל נַפְשְׁךָ, וּפַנֵּה לִבְּךָ מֵהַעֲמִיק מַחְשַׁבְתְּךָ בָּהֶם וְרוּץ בִּדְבָרִים הַצְּרִיכִים לְךָ בְּגוּפְךָ לֹא בִּלְבָבְךָ וּבִרְצוֹנְךָ כְּשׁוֹתֶה הָרְפוּאָה הַמָּרָה אֲשֶׁר יִשְׁתֶּה אוֹתָהּ בְּפִיו לֹא בִּרְצוֹנוֹ וְהוּא מוֹאֵס שְׁתִיָּתָהּ לְעַצְמָהּ וּמֵקֵל עַל עַצְמוֹ סֵבֶל מְרִירוּתָהּ לִדְחוֹת הַנֶּזֶק מֵעָלָיו וְכֵן צָרִיךְ שֶׁיִּהְיוּ צָרְכֵי עוֹלָמְךָ בְּעֵינֶיךָ,

Y ya sabes, hermano mío, que preocuparte por los asuntos de tu mundo no añadirá nada a tu sustento, así como poner poco empeño y diligencia en ellos no restará nada de lo que te está asignado. Y la inquietud de tu corazón por ellos te impedirá pensar en aquello en lo que tu pensamiento sí te aprovecha —los asuntos de tu Torá y las mitzvot del Creador que se te confiaron y que asumiste ocuparte de ellas todos los días de tu vida—; y perderás esto sin que aquello te aproveche.

וּכְבָר יָדַעְתָּ אָחִי שֶׁמַּחְשַׁבְתְּךָ עַל עִנְיְנֵי עוֹלָמְךָ לֹא תּוֹסִיף לְךָ בְּטַרְפְּךָ מְאוּמָה כְּמוֹ שֶׁמִּעוּט הִשְׁתַּדְּלוּתְךָ וַחֲרִיצוּתְךָ בָּהֶם לֹא יִגְרַע מֵחָקְךָ דָּבָר. וְטִרְדַּת לִבְּךָ בָּהֶם תִּמְנָעֲךָ מֵחֲשֹׁב בְּמָה שֶׁתּוֹעִילְךָ מַחְשַׁבְתְּךָ עָלָיו מֵעִנְיְנֵי תּוֹרָתְךָ וּמִצְוֹת הַבּוֹרֵא אֲשֶׁר נִמְסְרוּ לְךָ וְקִבַּלְתָּ עַל עַצְמְךָ לְהִתְעַסֵּק בָּם כָּל יְמֵי חַיֶּיךָ וְתַפְסִיד אֶת זֶה וְלֹא יוֹעִילוּךָ.

Quiere para tu alma lo que encierra tu salvación y el bienestar de tu Torá y de tu mundo, y pon el entendimiento como manantial de tu conducta, con toda tu fuerza. Pon por delante, ante tus ojos, la diligencia en los asuntos de tu porvenir; haz del entendimiento tu rey, de la humildad tu capitán, de la sabiduría tu guía y de la abstinencia tu compañera. Avanza despacio y con calma en la adquisición de las buenas midot, en la medida en que tu situación lo tolere; y guárdate del exceso y la desmesura sin gradación, no sea que te pierdas, pues el mucho aceite en la lámpara es la causa de que se apague su luz (otra versión: de que se opaque su resplandor).

וּרְצֵה לְנַפְשְׁךָ מָה שֶׁיֵּשׁ בּוֹ הַצָּלָתְךָ וּשְׁלוֹם תּוֹרָתְךָ וְעוֹלָמְךָ וְשִׂים הַשֵּׂכֶל (הסבל) לַעֲמֹד מַבּוּעַ (מרוע) מִנְהָגְךָ בְּכֹחֲךָ (נכחך),

וְהַקְדֵּם הַזְּרִיזוּת בְּעִנְיְנֵי אַחֲרִיתְךָ בֵּין עֵינֶיךָ, וְשִׂים הַשֵּׂכֶל מַלְכְּךָ וְהָעֲנָוָה קְצִינְךָ וְהַחָכְמָה מַנְהִיגְךָ וְהַפְּרִישׁוּת יְדִידְךָ, וְהִתְנַהֵל לְאַט וּבְמִתּוּן בִּקְנוֹת (ס״א בגנות) הַמִּדּוֹת הַטּוֹבוֹת כְּפִי שֶׁיִּסְבְּלֵהוּ עִנְיָנְךָ וְהִזָּהֵר מִן הָרִבּוּי וְהַהַפְלָגָה מִבְּלִי הַדְרָגָה פֶּן תֹּאבַד, כִּי רֹב הַשֶּׁמֶן בַּנֵּר הִיא הַסִּבָּה לְכַבּוֹת אוֹרוֹ (ס״א לכהות הודו).

Y guárdate de descuidarte, de la pereza y de la flojera; une diligencia con diligencia y persigue el esfuerzo con más esfuerzo, por grados, y junta a cada grado de las buenas midot el que le es contiguo. Y no descuides examinar tu corazón y hacer cuentas contigo mismo de continuo. Dedícate al estudio de este mi libro y a su lectura, recuerda sus temas, guarda sus raíces e indaga sus derivaciones sin cesar; así llegarás con él a los grados deseables y a la cima de las midot excelentes, gratas ante Dios. Sé enderezado por él, y hacia él endereza a los demás.

וְהִזָּהֵר מֵהִתְעַלֵּם וּמֵהִתְעַצֵּל וּמֵהִתְרַפּוֹת וְהַדְבֵּק הַזְּרִיזוּת בִּזְרִיזוּת וְהַרְדֵּף הַסֵּבֶל בְּסֵבֶל בְּהַדְרָגָה וּסְמֹךְ לְכָל מַדְרֵגָה מִן הַמִּדּוֹת הַטּוֹבוֹת אֶת הַסָּמוּךְ לָהּ. וְאַל תִּתְעַלֵּם מִפְּקֹד לִבְּךָ וּמֵחֲשֹׁב עִם נַפְשְׁךָ תָּמִיד, וְהִתְעַסֵּק בְּעִיּוּן סִפְרִי זֶה וּקְרִיאָתוֹ וּזְכֹר עִנְיָנָיו וּשְׁמֹר שָׁרָשָׁיו וַחֲקֹר עַל תּוֹלְדוֹתָיו תָּדִיר תַּגִּיעַ בּוֹ אֶל הַמַּעֲלוֹת הַחֲמוּדוֹת וְתַכְלִית הַמִּדּוֹת הַמְּעֻלּוֹת הָרְצוּיוֹת לִפְנֵי הָאֱלֹהִים וֶהְיֵה בּוֹ מְיֻשָּׁר וְאֵלָיו מְיַשֵּׁר.

Y no esperes en tu alma llegar a esto sin antes librar tu corazón de las preocupaciones del mundo y sus inquietudes, aunque las aborrezcas; igual que el ebrio no puede curarse del vino hasta que se vacía de él. Y dijo uno de los jasidim: «Si tuviéramos vergüenza ante el Creador, no recordaríamos el amor del mundo; y sin embargo, estamos ebrios de la copa del vino del amor del mundo».

וְאַל תְּיַחֵל נַפְשְׁךָ שֶׁתַּגִּיעַ אֶל זֶה עַד (מבלי) שֶׁתְּפַנֶּה לִבְּךָ מִדַּאֲגוֹת הָעוֹלָם וְטִרְדוֹתָיו אֲפִלּוּ שֶׁתִּמְאָסֵם. כַּאֲשֶׁר לֹא יִתָּכֵן לַשִּׁכּוֹר לְהֵרָפֵא מִן הַיַּיִן עַד שֶׁיִּתְרוֹקֵן מִמֶּנּוּ. וְאָמַר אֶחָד מִן הַחֲסִידִים אִלּוּ הָיִינוּ בּוֹשִׁים מֵהַבּוֹרֵא לֹא הָיִינוּ זוֹכְרִים אַהֲבַת הָעוֹלָם וַאֲנַחְנוּ שְׁכוּרִים מִכּוֹס יֵין אַהֲבַת הָעוֹלָם.

Por eso, esfuérzate, hermano mío, en librar tu corazón de ello antes de que tu cuerpo se libere de sus ocupaciones, pues en el tiempo de tu soledad corporal necesitas también una soledad espiritual, ya que el pensamiento sigue atado a los asuntos del mundo aunque el cuerpo se aparte de ellos y descanse de ocuparse en ellos.

ע״כ הִשְׁתַּדֵּל אָחִי לְפַנּוֹת לִבְּךָ מִמֶּנּוּ עַד אֲשֶׁר יִפְנֶה גּוּפְךָ מֵעֲסָקָיו, כִּי אַתָּה צָרִיךְ בְּעֵת בְּדִידוּתְךָ הַגּוּפָנִית אֶל בְּדִידוּת רוּחָנִית מִפְּנֵי הִקָּשֵׁר הַמַּחְשָׁבָה בְּעִסְקֵי הָעוֹלָם אֲפִלּוּ אִם יִפְנֶה הַגּוּף מֵהֶם וְיָנוּחַ מֵהִתְעַסֵּק בָּהֶם.

Examina esto en tu alma de continuo, hermano mío, y esfuérzate por alejar de tu corazón los deseos del mundo; cámbialos por los asuntos de tu porvenir y los deberes de tu corazón, y tráelos a tu mente sin cesar. Así alcanzarás con ellos la voluntad del Creador, bendito sea; Él hará brillar su rostro hacia ti, aceptará de ti tus buenas obras, perdonará tu culpa y hallarás gracia a sus ojos, como se dice (Mishlé 8): «Yo amo a los que me aman, y los que me buscan me hallarán»; y dijo (Shemuel I 2:30): «Porque a los que me honran, honraré, y los que me desprecian serán tenidos en poco».

פְּקֹד אָחִי זֶה מִנַּפְשְׁךָ תָּמִיד וְהִשְׁתַּדֵּל לְהַרְחִיק תַּאֲווֹת הָעוֹלָם מִלִּבְּךָ. וַהֲמִירֵן בְּעִנְיְנֵי אַחֲרִיתְךָ וְחוֹבוֹת לְבָבְךָ, וַהֲשִׁיבֵם בְּרַעֲיוֹנְךָ תָּדִיר. תַּגִּיעַ בָּהֶם אֶל רְצוֹן הַבּוֹרֵא יִתְבָּרַךְ וְיָאֵר פָּנָיו אֵלֶיךָ וִיקַבֵּל מִמְּךָ מַעֲשֶׂיךָ הַטּוֹבִים וְיִסְלַח לַעֲוֹנְךָ וְתִמְצָא חֵן בְּעֵינָיו. כמ״ש (משלי ח) אֲנִי אֹהֲבַי אֵהָב וּמְשַׁחֲרַי יִמְצָאֻנְנִי. וְאָמַר (שמואל א ב׳:ל׳) כִּי מְכַבְּדַי אֲכַבֵּד וּבֹזַי יֵקָלּוּ:

Y me pareció bien, para completar el provecho y la guía para ti, hermano mío, reunir los puntos principales de este mi libro en diez estrofas hebreas. Cada una de ellas abarca el tema de una de sus puertas, según su composición y su orden. Con ellas sellé mi libro, para que te sirvan de recordatorio: cuando las sepas de memoria y las traigas a tu corazón y a tu mente, de noche y de día, en tu reposo y en tu movimiento, no dejarás de examinar los temas de este mi libro ni de recordar sus raíces.

וְרָאִיתִי בְּהַשְׁלָמַת הַתּוֹעֶלֶת וְהַיִּשּׁוּר לְךָ אָחִי, שֶׁאֲקַבֵּץ רָאשֵׁי עִנְיְנֵי סִפְרִי זֶה בַּעֲשָׂרָה בָּתִּים עִבְרִיִּים. יִסְבֹּל כָּל אֶחָד מֵהֶם עִנְיַן שַׁעַר אֶחָד מִשְּׁעָרָיו עַל מַחְבַּרְתָּם וְסִדּוּרָם. וְחָתַמְתִּי בָּהֶם סִפְרִי לִהְיוֹתָם לְךָ לְמַזְכֶּרֶת כַּאֲשֶׁר תֵּדָעֵם עַל פֶּה וּתְשִׁיבֵם בִּלְבָבְךָ וּבְרַעֲיוֹנְךָ לֵילְךָ וְיוֹמְךָ בְּעֵת נוּחֲךָ וּתְנוּעָתְךָ. לֹא תֶּחְדַּל לִפְקֹד עִנְיְנֵי סִפְרִי זֶה וְלִזְכֹּר שָׁרָשָׁיו.

Pues si estás en alguna de las obras del servicio, estas estrofas te recordarán consagrar en ella tu corazón a Dios. Si estás en las tareas del mundo, te recordarán hacer cuentas contigo mismo. Si estás en un aprieto en los asuntos de tu mundo, te recordarán la confianza en Dios. Si estás en una situación que te lleve al orgullo y la altivez, te recordarán la sumisión. Si tu corazón está desocupado, te recordarán reparar en el bien que Dios te ha hecho. Si estás en un estado de alegría y placer corporal, te recordarán la abstinencia del mundo. Si estás en una situación en que te rebeles contra Dios, te recordarán la teshuvá. Si estás descuidando tu Torá y tu fe, te recordarán adherirte al servicio de Dios. Y si estás en el tema de la unidad de Dios, te recordarán que tu proclamación de su unidad sea con corazón íntegro.

שֶׁאִם תִּהְיֶה בְּמַעֲשֶׂה מִמַּעֲשֵׂי הָעֲבוֹדָה יַזְכִּירוּךָ הַבָּתִּים הָאֵלֶּה לְיַחֵד לְבָבְךָ בּוֹ לֵאלֹהִים. וְאִם תִּהְיֶה בְּמַעֲשֵׂה הָעוֹלָם יַזְכִּירוּךָ בַּחֶשְׁבּוֹן עִם נַפְשְׁךָ. וְאִם תִּהְיֶה בְּעִנְיָן צַר בְּדִבְרֵי עוֹלָמְךָ יַזְכִּירוּךָ בַּבִּטָּחוֹן עַל הָאֱלֹהִים. וְאִם תִּהְיֶה בְּעִנְיָן שֶׁיְּבִיאֲךָ אֶל הַגַּאֲוָה וְהַגֹּבַהּ יַזְכִּירוּךָ בַּכְּנִיעָה. וְאִם יִהְיֶה לִבְּךָ פָּנוּי יַזְכִּירוּךָ לִבְחֹן בְּטוֹבַת הָאֱלֹהִים עָלֶיךָ. וְאִם תִּהְיֶה בְּעִנְיָן שִׂמְחָה וְתַעֲנוּג גּוּפָנִי יַזְכִּירוּךָ בַּפְּרִישׁוּת מִן הָעוֹלָם. וְאִם תִּהְיֶה בְּעִנְיָן שֶׁתַּמְרֶה בּוֹ אֶת הָאֱלֹהִים יַזְכִּירוּךָ בַּתְּשׁוּבָה. וְאִם תִּהְיֶה מִתְעַלֵּם מִתּוֹרָתְךָ וֶאֱמוּנָתְךָ יַזְכִּירוּךָ לְהִדָּבֵק בַּעֲבוֹדַת הָאֱלֹהִים. וְאִם תִּהְיֶה בְּעִנְיַן יִחוּד הָאֱלֹהִים יַזְכִּירוּךָ שֶׁיִּהְיֶה יִחוּדְךָ בְּלֵב שָׁלֵם.

Y así también en lo tocante a tu oración y a los pensamientos de tu corazón: para poner freno a tu lengua, sujetar tus sentidos, dominar tus deseos, gobernar tus miembros, vigilar tus ideas y pesar tus obras, y lo demás que en él he mencionado de las buenas costumbres y las enseñanzas más elevadas.

וְכֵן בְּעִנְיְנֵי תְּפִלָּתְךָ וְהִרְהוּרֵי לִבְּךָ לַחְסֹם לְשׁוֹנְךָ וְלֶאֱסֹר חוּשֶׁיךָ וְלִמְשֹׁל בְּתַאֲווֹתֶיךָ וּלְהַחֲזִיק בְּאֵבָרֶיךָ וְלִפְקֹד רַעְיוֹנֶיךָ וְלִשְׁקֹל מַעֲשֶׂיךָ, וּשְׁאָר מָה שֶׁזָּכַרְתִּי בּוֹ מִן הַמִּנְהָגִים הַטּוֹבִים וְהַמּוּסָרִים הָעֶלְיוֹנִים.

Y que Dios nos enseñe, a nosotros y a ti, el camino de su servicio, por su misericordia y su grandeza. Amén.

וְהָאֱלֹהִים יוֹרֵנוּ וְאוֹתְךָ אֶת דֶּרֶךְ עֲבוֹדָתוֹ בְּרַחֲמָיו וּגְדֻלָּתוֹ, אָמֵן: