Jovot haLevavot·Puerta quinta · capítulo segundo41 / 90
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Puerta quinta · capítulo segundo

La consagración de los actos

Pero ¿en qué consiste dedicar la acción a Dios solo? En diez puntos.

אֲבָל בְּמָה יִהְיֶה יִחוּד הַמַּעֲשֶׂה לֵאלֹהִים לְבַדּוֹ. בַּעֲשָׂרָה עִנְיָנִים.

Cuando estos puntos arraiguen en el corazón del hombre y le quede claro que son los cimientos de su servicio y las raíces de su obra, su dedicación en ellos al nombre de Dios será plena: no se volverá hacia ningún otro, no pondrá su esperanza en nadie fuera de Él ni buscará en ellos otra cosa que Su voluntad.

כַּאֲשֶׁר יִתְקַיְּמוּ בְּלֵב הָאָדָם וְיִתְבָּרֵר אֶצְלוֹ כִּי הֵם אַדְנֵי עֲבוֹדָתוֹ וְשָׁרְשֵׁי מַעֲשֵׂהוּ יִשְׁלַם יִחוּדוֹ בָּהֶם לְשֵׁם הָאֵל וְלֹא יִפְנֶה אֶל זוּלָתוֹ וְלֹא יְקַוֶּה בִּלְעָדָיו וְלֹא יְכַוֵּן בָּהֶם זוּלָתִי רְצוֹנוֹ.

El primero: proclamar la unidad de Dios con corazón íntegro, tal como se expuso al comienzo de este libro.

הָרִאשׁוֹן יִחוּד הָאֱלֹהִים בְּלֵב שָׁלֵם כַּאֲשֶׁר קָדַם בִּתְחִלַּת סִפְרִי זֶה.

El segundo: reflexionar en los bienes que Dios le concede y en cómo se los sostiene sin cesar, tal como allí lo explicamos.

וְהַשֵּׁנִי הַבְּחִינָה בְּטוֹבוֹת הָאֱלֹהִים וְהַתְמָדָתָן עָלָיו כַּאֲשֶׁר בֵּאַרְנוּ בּוֹ.

El tercero: que tome sobre sí el servicio a Dios, tal como allí lo mencioné.

וְהַשְּׁלִישִׁי שֶׁיְּקַבֵּל עָלָיו הָעֲבוֹדָה לֵאלֹהִים כַּאֲשֶׁר זָכַרְתִּי בּוֹ.

El cuarto: que reconozca su confianza en Él y no en las criaturas.

וְהָרְבִיעִי שֶׁיּוֹדֶה בַּבִּטָּחוֹן עָלָיו מִבִּלְתִּי הַבְּרוּאִים.

El quinto: que crea que el provecho y el daño no están en manos de ninguna criatura ni en su poder, sino con el permiso del Creador.

וְהַחֲמִישִׁי שֶׁיַּאֲמִין כִּי הַתּוֹעֶלֶת וְהַנֶּזֶק אֵינָם בְּיַד נִבְרָא וְלֹא בִּיכָלְתּוֹ מִבִּלְתִּי רְשׁוּת הַבּוֹרֵא.

El sexto: que le dé lo mismo que la gente lo alabe o lo censure.

וְהַשִּׁשִּׁי שֶׁיִּהְיֶה שָׁוֶה אֶצְלוֹ אִם יְשַׁבְּחוּהוּ בְּנֵי אָדָם אוֹ יְגַנּוּהוּ.

El séptimo: que renuncie a buscar quedar bien ante la gente.

וְהַשְּׁבִיעִי שֶׁיַּעֲזֹב הַיִּפּוּי לִבְנֵי אָדָם.

El octavo: que aparte su corazón de los asuntos de este mundo en el momento en que obra para el mundo venidero.

וְהַשְּׁמִינִי לְפַנּוֹת לִבּוֹ מֵעִסְקֵי הָעוֹלָם בְּעֵת שֶׁהוּא עֹשֶׂה לעוה״ב.

El noveno: que tema a Dios y sienta vergüenza ante Él.

וְהַתְּשִׁיעִי שֶׁיִּירָא מֵאֱלֹהִים וְיֵבוֹשׁ מִמֶּנּוּ.

El décimo: que consulte con la razón ante cada impulso del yetzer en su corazón, y acepte el consejo de ella y no el de su yetzer.

וְהָעֲשִׂירִי שֶׁיִּוָּעֵץ עִם הַשֵּׂכֶל בְּכָל הִרְהוּרֵי הַיֵּצֶר בְּלִבּוֹ וּלְקַבֵּל עֲצָתוֹ מִבִּלְתִּי עֲצַת יִצְרוֹ: