Precepto 114
La carne con leche
No comer carne con leche — no comer carne y leche que se hayan cocinado juntas, según está dicho: «No cocerás el cabrito en la leche de su madre» (Shemot 34:26). Este versículo viene a prohibir tanto comer la carne con leche como obtener provecho de ella. Y que no te resulte difícil preguntar: si es así, ¿por qué no se enunció su prohibición explícitamente con «no comerás»? ¿Por qué se expresó en términos de cocción? La respuesta es que la prohibición de comerla se distingue de la prohibición de comer otras cosas prohibidas. En las demás prohibiciones no hay castigo a menos que uno haya obtenido provecho al comerlas; aquí, en cambio, aunque no haya obtenido provecho al comerla —pues con que la haya tragado basta, e incluso si la traga caliente y le quema la garganta, o algo semejante, de modo que no tiene provecho alguno en ella— de todos modos recibe azotes. Así dijeron, de bendita memoria, en el segundo capítulo de Pesajim (25a): por esto no escribió la Torá «comer» en su propio texto, para enseñar que reciben azotes por ella aunque no sea por la vía habitual de provecho. Y de todos modos no reciben azotes por ella (Julín 108a) salvo por vía de cocción, conforme al término con que el versículo expresó su prohibición.
שֶׁלֹּא לֶאֱכֹל בָּשָׂר בְּחָלָב – שֶׁלֹּא לֶאֱכֹל בָּשָׂר וְחָלָב שֶׁנִּתְבַּשְּׁלוּ בְּיַחַד, שֶׁנֶּאֱמַר (שמות לד כו) לֹא תְבַשֵּׁל גְּדִי בַּחֲלֵב אִמּוֹ. וְזֶה הַכָּתוּב בָּא לֶאֱסֹר הָאֲכִילָה וְהַהֲנָאָה בְּבָשָׂר בְּחָלָב. וְאַל יִקְשֶׁה עָלֶיךָ, אִם כֵּן לָמָּה לֹא נֹאמַר בְּפֵרוּשׁ אִסּוּרוֹ בְּלֹא תֹּאכַל. וְהוֹצִיאוֹ בִּלְשׁוֹן בִּשּׁוּל שֶׁהַתְּשׁוּבָה בָּזֶה, מִפְּנֵי שֶׁנִּתְחַדְּשָׁה אִסּוּר אֲכִילָתוֹ מֵאִסּוּר שְׁאָר אֲכִילַת אִסּוּרִין, שֶׁשְּׁאָר אִסּוּרִין אֵין חִיּוּבָן אֶלָּא אִם כֵּן נֶהֱנָה בַּאֲכִילָתָן, וְכָאן אֲפִלּוּ לֹא נֶהֱנָה בַּאֲכִילָתָן מִכֵּיוָן שֶׁבְּלָעוֹ וַאֲפִלּוּ יִבְלָעֶנּוּ חַם וְשׂוֹרֵף גְּרוֹנוֹ בּוֹ וְכַיּוֹצֵא בוֹ שֶׁאֵין לוֹ הֲנָאָה בּוֹ מִכָּל מָקוֹם לוֹקֶה, כְּמוֹ שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה בְּפֶרֶק שֵׁנִי מִפְּסָחִים (כה א) לְהָכִי לָא כְּתַב רַחֲמָנָא אֲכִילָה בְּגוּפֵהּ לְמֵימְרָא שֶׁלּוֹקִין עָלָיו שֶׁלֹּא כְּדֶרֶךְ הֲנָאָתוֹ. וּמִכָּל מָקוֹם אֵין לוֹקִין עָלָיו (חולין קח א) אֶלָּא דֶּרֶךְ בִּשּׁוּל כַּלָּשׁוֹן שֶׁהוֹצִיא הַכָּתוּב אִסּוּרוֹ.
Y aunque dijeron, de bendita memoria (allí 115b), que el hecho de que en la Torá se escribiera la prohibición de la cocción tres veces es para enseñar la prohibición de comer, la prohibición de cocinar y la prohibición de aprovecharse, no corresponde que contemos en el cómputo de los preceptos negativos sino dos. Pues la prohibición de comer y la de aprovecharse son una sola cosa, como dijeron, de bendita memoria (allí): en todo lugar donde se dice «no comerás» o «no comeréis», se entiende a la vez la prohibición de comer y la prohibición de aprovecharse. Porque la Torá expresa todos los provechos, en general, con el término «comer», ya que es el provecho constante del hombre y el que necesita; y como está escrito: «Y vieron a Elohim, y comieron y bebieron» (Shemot 24:11), donde se designa el provecho con el término «comer».
וְאַף עַל פִּי שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (שם קטו ב) שֶׁזֶּה שֶׁנִּכְתַּב בַּתּוֹרָה אִסּוּר הַבִּשּׁוּל שָׁלֹשׁ פְּעָמִים שֶׁהוּא לְלַמֵּד אִסּוּר אֲכִילָה וְאִסּוּר בִּשּׁוּל וְאִסּוּר הֲנָאָה, אֵין רָאוּי לָנוּ לִמְנוֹת בְּחֶשְׁבּוֹן הַלָּאוִין אֶלָּא הַשְּׁנַיִם, לְפִי שֶׁאִסּוּר אֲכִילָה וַהֲנָאָה דָּבָר אֶחָד הוּא, כְּמוֹ שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (שם) כָּל מָקוֹם שֶׁנֶּאֱמַר לֹא תֹאכַל, לֹא תֹאכְלוּ, אֶחָד אִסּוּר אֲכִילָה וְאֶחָד אִסּוּר הֲנָאָה בַּמַּשְׁמָע. כִּי הַתּוֹרָה תּוֹצִיא כָּל הַהֲנָאוֹת דֶּרֶךְ כְּלָל בִּלְשׁוֹן אֲכִילָה, לְפִי שֶׁהִיא הֲנָאָה תְּמִידִית לָאָדָם וְצָרִיךְ אֵלֶיהָ, וּכְעִנְיָן שֶׁכָּתוּב (שמות כד יא) וַיֶּחֱזוּ אֶת הָאֱלֹהִים וַיֹּאכְלוּ וַיִּשְׁתּוּ. שֶׁיְּכַנֶּה הַהֲנָאָה לַאֲכִילָה.
Y si me objetas: si es así, ¿por qué se escribieron tres preceptos negativos, si con dos bastaría según lo que he dicho?, tengo con qué responderte. Ciertamente, si se hubiera escrito en un lugar «no cocerás», para enseñar la prohibición de cocinar, y en otro lugar «no comerás», que incluiría la prohibición de aprovecharse y de comer como hemos dicho, habría sido lógico que no escribiera el tercero, pues ya no haría falta: aprenderíamos lo de comer y aprovecharse a partir de «no comerás», por la regla que tenemos de que en «comer» se entiende «aprovecharse». Pero ahora, dado que no se mencionó «comer» en ningún lugar, no aprenderíamos lo del provecho sino con el tercer precepto negativo. Y no tienes ya por qué preguntar: ¿y por qué no escribió la Torá «no comerás» en uno de ellos, y bastaría con dos? Pues ya te he hecho saber que, por una razón, se necesitaba que el versículo no mencionara en él el término «comer»: porque el castigo aquí se aplica aun cuando no sea por la vía habitual de provecho. Aprendimos de aquí que lo que dijeron, de bendita memoria (Julín, allí), «uno para la prohibición de comer, uno para la prohibición de aprovecharse y uno para la prohibición de cocinar», no significa que el tercer versículo sea para otro precepto negativo, sino que de él necesitamos aprender lo del provecho. Y bendito Aquel que escogió sus palabras.
וְאִם תִּתְפֹּשׂ עָלַי, אִם כֵּן לָמָּה נִכְתְּבוּ שְׁלֹשָׁה לָאוִין, דִּשְׁנַיִם יַסְפִּיקוּ לְפִי זֶה שֶׁאָמַרְתִּי? יֵשׁ לַהֲשִׁיבְךָ, דְּוַדַּאי אִם נִכְתַּב בְּמָקוֹם אֶחָד לֹא תְבַשֵּׁל שֶׁיְּלַמֵּד עַל אִסּוּר בִּשּׁוּל, וּבְמָקוֹם אַחֵר לֹא תֹּאכַל שֶׁיִּכְלֹל אִסּוּר הֲנָאָה וַאֲכִילָה כְּמוֹ שֶׁאָמַרְנוּ, הָיָה בְּדִין שֶׁלֹּא יִכְתֹּב הַשְּׁלִישִׁי, שֶׁאֵין צֹרֶךְ עוֹד בּוֹ, שֶׁכְּבָר הָיִינוּ לְמֵדִים אֲכִילָה וַהֲנָאָה בְּלֹא תֹּאכַל מִן הַכְּלָל שֶׁבְּיָדֵינוּ דְּבִכְלַל אֲכִילָה הֲנָאָה בַּמַּשְׁמָע. אֲבָל עַכְשָׁו שֶׁלֹּא הֻזְכְּרָה בּוֹ אֲכִילָה בְּשׁוּם מָקוֹם, לֹא הָיִינוּ לְמֵדִים הַהֲנָאָה אֶלָּא עִם הַלָּאו הַשְּׁלִישִׁי. וְאֵין לְךָ לִשְׁאֹל עוֹד וְלָמָּה לָא כָּתַב רַחֲמָנָא לֹא תֹּאכַל בְּאֶחָד מֵהֶם וְיַסְפִּיק בִּשְׁנַיִם, שֶׁכְּבָר הוֹדַעְתִּיךָ כִּי לְעִנְיָן נִצְטָרֵךְ שֶׁלֹּא יַזְכִּיר בּוֹ הַכָּתוּב לְשׁוֹן אֲכִילָה, מִפְּנֵי שֶׁהַחִיּוּב בּוֹ אֲפִלּוּ שֶׁלֹּא כְּדֶרֶךְ הֲנָאָתוֹ. לָמַדְנוּ מֵעַתָּה כִּי מָה שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (חולין שם) חַד לְאִסּוּר אֲכִילָה וְחַד לְאִסּוּר הֲנָאָה וְחַד לְאִסּוּר בִּשּׁוּל אֵין הַכַּוָּנָה בָּהֶם שֶׁיִּהְיֶה הַכָּתוּב הַשְּׁלִישִׁי לְלָאו אַחֵר, אֶלָּא שֶׁנִּצְטָרֵךְ לִלְמֹד מִמֶּנּוּ הֲנָאָה, וּבָרוּךְ שֶׁבָּחַר בְּדִבְרֵיהֶם.
De las raíces del precepto. Ya escribimos (precepto 92), sobre la prohibición de la cocción en la parashá de «Y estas son las leyes», cuanto pudimos según el sentido simple.
מִשָּׁרְשֵׁי הַמִּצְוָה. כָּתַבְנוּ (מצוה צב) בְּאִסּוּר הַבִּשּׁוּל בְּפָרָשַׁת וְאֵלֶּה הַמִּשְׁפָּטִים עַל צַד הַפְּשָׁט מָה שֶׁיָּכֹלְנוּ.
De las leyes del precepto. Lo que dijeron, de bendita memoria (Julín 113a): que no hay prohibición de carne con leche según la Torá sino en la carne de animal doméstico puro, pero no en animal impuro, ni en animal salvaje aunque sea puro, ni en ave, sea pura o impura. Se apoyaron en esto en lo que está escrito tres veces en la Torá «cabrito» (guedí), que es un término de restricción, pues debería haber escrito «carne»; y vino la interpretación sobre esto (Julín 113a): «cabrito» y no animal impuro, «cabrito» y no animal salvaje, «cabrito» y no ave. Por eso dijeron, de bendita memoria, que estos tres se permite cocinarlos con leche y se permite aprovecharse de ellos; pero comerlos lo prohibieron, de bendita memoria, como cerco a la carne de animal doméstico, que está prohibida por la Torá, para que la gente no confunda una carne con otra. Y por eso, dado que es fácil que se confunda carne con carne, fueron estrictos también en este cerco, igual que fueron estrictos con la carne del animal doméstico mismo en algunos aspectos; pues prohibieron en ellos que se los subiera a la mesa en absoluto. Y según la opinión de algunos comentaristas, exigieron en ellos también la espera entre comerlos y comer queso, como en la prohibición principal, es decir, la carne de animal doméstico. Pero en la carne de peces y de langostas no establecieron cerco alguno, pues su carne no se asemeja en nada a la de animal doméstico y la gente no llegará a equivocarse en esto.
מִדִּינֵי הַמִּצְוָה. מָה שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (חולין קיג א) שֶׁאֵין אִסּוּר בָּשָׂר בְּחָלָב מִן הַתּוֹרָה אֶלָּא בִּבְשַׂר בְּהֵמָה טְהוֹרָה, אֲבָל לֹא בִּבְהֵמָה טְמֵאָה וְלֹא בְּחַיָּה אֲפִלּוּ טְהוֹרָה, וְלֹא בְּעוֹף, בֵּין טָהוֹר בֵּין טָמֵא, וְנִסְמְכוּ בְּזוֹ בַּמֶּה שֶׁכָּתוּב שָׁלֹשׁ פְּעָמִים בַּתּוֹרָה גְּדִי שֶׁהוּא לְשׁוֹן מִעוּט, שֶׁהָיָה לוֹ לִכְתֹּב בָּשָׂר, וּבָא הַפֵּרוּשׁ עַל זֶה (חולין קיג א) גְּדִי וְלֹא בְּהֵמָה טְמֵאָה, גְּדִי וְלֹא חַיָּה, גְּדִי וְלֹא עוֹף. וּלְפִיכָךְ אָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה כִּי שְׁלֹשָׁה אֵלֶּה מֻתָּר לְבַשְּׁלָם בְּחָלָב וּמֻתָּרִין בַּהֲנָאָה, אֲבָל בַּאֲכִילָה אֲסָרוּם זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה לְגֶדֶר בְּשַׂר בְּהֵמָה שֶׁאָסוּר דְּבַר תּוֹרָה, כְּדֵי שֶׁלֹּא יִתְחַלֵּף לִבְנֵי אָדָם בָּשָׂר בְּבָשָׂר, וּלְפִיכָךְ מִפְּנֵי שֶׁהַדָּבָר קָרוֹב שֶׁבָּשָׂר בְּבָשָׂר מִתְחַלֵּף, הֶחְמִירוּ גַּם בְּגֶדֶר זֶה כְּמוֹ שֶׁהֶחְמִירוּ בִּבְשַׂר הַבְּהֵמָה מַמָּשׁ בִּקְצָת עִנְיָנִים. שֶׁאָסְרוּ בָּהֶם שֶׁלֹּא לְהַעֲלוֹתָם עַל הַשֻּׁלְחָן כְּלָל. וּלְפִי דַּעַת קְצָת הַמְּפָרְשִׁים חִיְּבוּ בָּהֶם גַּם כֵּן שְׁהִיָּה בֵּין אֲכִילָתָם לַאֲכִילַת הַגְּבִינָה כְּמוֹ בְּעִקָּר הָאִסּוּר דְּהַיְנוּ בְּשַׂר בְּהֵמָה, אֲבָל בִּבְשַׂר דָּגִים וַחֲגָבִים לֹא גָּדְרוּ בָּהֶם כְּלָל, שֶׁאֵין בְּשָׂרָם דּוֹמֶה כְּלָל לִבְשַׂר בְּהֵמָה וְלֹא יָבוֹאוּ בְּנֵי אָדָם לִטְעוֹת בָּזֶה.
Y además fueron estrictos en este asunto (allí 108a), pues hay aquí una prohibición novedosa, mayor que en las demás prohibiciones de alimentos según algunas interpretaciones. En el asunto de carne con leche, si se mezcló leche con la carne y en el trozo de carne con que se mezcló no hay sesenta veces respecto de la leche, consideramos a ambos como un trozo de prohibición; y si cayó ese trozo en una olla de carne o en una olla de leche, calculamos respecto de todo él. Y esto es lo que dijeron, de bendita memoria (Julín 108a): «el trozo mismo se vuelve neveilá». La razón es que su mezcla los prohíbe, y por eso, una vez que se mezclaron, son como un trozo de neveilá. Y en las demás prohibiciones no es así: una prohibición que se mezcló con un trozo permitido, y en el trozo no hay sesenta para anular la prohibición, y luego cayó a la olla, no se calcula sino según la medida de la prohibición que cayó en ella, y el trozo mismo ayuda a anular la prohibición, porque ese trozo no se volvió neveilá, y resulta que lo permitido que hay en él es como el resto de lo permitido que hay en la olla y ayuda a anular la prohibición. Sin embargo, el trozo mismo, si es reconocible, queda prohibido para siempre, según la opinión de algunos comentaristas.
וְעוֹד הֶחְמִירוּ בְּעִנְיָן זֶה (שם קח א) גַּם שֶׁיֵּשׁ אִסּוּר מְחֻדָּשׁ בָּזֶה יוֹתֵר מִשְּׁאָר אִסּוּרֵי מַאֲכָלוֹת לְפִי קְצָת מִן הַפֵּרוּשִׁים, שֶׁבְּעִנְיָן בָּשָׂר בְּחָלָב אִם נִתְעָרֵב חָלָב עִם הַבָּשָׂר וְאֵין בַּחֲתִיכַת הַבָּשָׂר שֶׁנִּתְעָרֵב בּוֹ שִׁשִּׁים כְּנֶגֶד הֶחָלָב אָנוּ רוֹאִין שְׁנֵיהֶם כַּחֲתִיכַת אִסּוּר, וְאִם נָפְלָה אוֹתָהּ חֲתִיכָה בִּקְדֵרַת בָּשָׂר אוֹ בִּקְדֵרַת חָלָב מְשַׁעֲרִין בְּכֻלָּהּ, וְזֶהוּ אָמְרָם זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (חולין קח א) חֲתִיכָה עַצְמָהּ נַעֲשֵׂית נְבֵלָה וְהַטַּעַם מִפְּנֵי שֶׁתַּעֲרָבְתָּן אוֹסַרְתָּם, וּלְפִיכָךְ אַחַר שֶׁנִּתְעָרְבוּ הֲרֵי הֵן כַּחֲתִיכַת נְבֵלָה. וּבִשְׁאָר אִסּוּרִין אֵינוֹ כֵּן, שֶׁאִסּוּר שֶׁנִּתְעָרֵב בַּחֲתִיכַת הֶתֵּר וְאֵין בַּחֲתִיכָה שִׁשִּׁים לְבַטֵּל הָאִסּוּר וְאַחַר כָּךְ נָפְלָה לִקְדֵרָה, אֵין מְשַׁעֲרִין אֶלָּא בְּשִׁעוּר הָאִסּוּר שֶׁנָּפַל בָּהּ וְהִיא בְּעַצְמָהּ תְּסַיֵּעַ לְ[הַ]עֲלוֹת הָאִסּוּר, לְפִי שֶׁאוֹתָהּ חֲתִיכָה לֹא נַעֲשֵׂית נְבֵלָה וְנִמְצָא הַהֶתֵּר שֶׁבָּהּ כְּמוֹ שְׁאָר הַהֶתֵּר שֶׁבַּקְּדֵרָה וּמְסַיֵּעַ לְהַעֲלוֹת הָאִסּוּר. וְאָמְנָם הַחֲתִיכָה עַצְמָהּ אִם הִיא נִכֶּרֶת, אֲסוּרָה לְעוֹלָם כְּדַעַת קְצָת מִן הַמְפָרְשִׁים.
Y dijeron, de bendita memoria (Temurá 33a), que la ceniza de carne con leche está prohibida, como la ceniza de todas las prohibiciones de las que está vedado aprovecharse, que requieren entierro. Y dijeron también (Julín 113b) que la Torá no prohibió carne con leche sino con leche de animal vivo, pero con la leche del muerto no se prohíbe. Por eso la ubre está permitida por la Torá con su leche, salvo que los sabios la prohibieron como cerco hasta que se le exprima su leche, como explicaremos en su lugar (allí 109b). Y la leche que se halla en el cuajar del animal tiene dos motivos de permisión: uno, que está en la categoría de leche del muerto; y además, que no es sino como mero excremento ya digerido allí; por eso está permitida de antemano. Y no hace falta decir que lo que se halla allí cuajado está permitido, pues es ciertamente como excremento; sino que incluso lo líquido lo permitieron los gueonim. Quien cocina un feto con leche es culpable, e igualmente quien lo come; pero quien cocina la placenta, o cuero, tendones, huesos, raíces de cuernos y pezuñas, está exento. Y los demás pormenores del precepto están explicados en el capítulo octavo de Julín (103b).
וְאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (תמורד לג א) שֶׁאֶפְרוֹ שֶׁל בָּשָׂר בְּחָלָב אָסוּר כְּאֵפֶר כָּל אִסּוּרֵי הֲנָאָה שֶׁטְּעוּנִין קְבוּרָה. וְאָמְרוּ גַּם כֵּן (חולין קיג ב) שֶׁלֹּא אָסְרָה תּוֹרָה בָּשָׂר בְּחָלָב אֶלָּא בְּחָלָב שֶׁל בְּהֵמָה חַיָּה, אֲבָל בְּחֵלֶב הַמֵּתָה אֵינוֹ נֶאֱסָר. וּלְפִיכָךְ הַכְּחָל מֻתָּר מִן הַתּוֹרָה בַּחֲלָבוֹ, אֶלָּא שֶׁחֲכָמִים אֲסָרוּהוּ לְגָדֵר עַד שֶׁיְּמָרֵק חֲלָבוֹ מִמֶּנּוּ, כְּמוֹ שֶׁנְּבָאֵר בִּמְקוֹמוֹ (שם קט ב). וְחָלָב הַנִּמְצָא בְּקֵבַת הַבְּהֵמָה יֵשׁ בּוֹ שְׁנֵי הֶתֵּרִין אֶחָד שֶׁהוּא בִּכְלַל חָלָב שֶׁל מֵתָה, וְעוֹד שֶׁאֵינוֹ אֶלָּא כְּפֶרֶשׁ בְּעָלְמָא שֶׁכְּבָר נִתְעַכֵּל שָׁם, וּלְפִיכָךְ מֻתָּר לְכַתְּחִלָּה, וְאֵין צָרִיךְ לוֹמַר שֶׁהַנִּמְצָא שָׁם קָרוּשׁ מֻתָּר שֶׁהוּא וַדַּאי כְּפֶרֶשׁ, אֶלָּא אֲפִלּוּ הַצָּלוּל הִתִּירוּ הַגְּאוֹנִים. הַמְּבַשֵּׁל שָׁלִיל בְּחָלָב חַיָּב, וְכֵן הָאוֹכְלוֹ, אֲבָל הַמְּבַשֵּׁל שִׁלְיָה אוֹ עוֹר וְגִידִין וַעֲצָמוֹת וְעִקְּרֵי קַרְנַיִם וּטְלָפַיִם פָּטוּר. וְיֶתֶר פְּרָטֵי הַמִּצְוָה מְבֹאָרִים בְּפֶרֶק שְׁמִינִי מֵחֻלִּין (קג ב).
Y rige en todo lugar y en todo tiempo, en varones y en mujeres. Y quien la transgrede y come un kazáyit de la carne y la leche que se cocinaron juntas, con intención, recibe azotes. Pero quien se aprovecha de ello, por ejemplo dándolo o vendiéndolo, no recibe azotes, porque es posible aprovecharse sin acción; y todo aquello en lo que no hay acción, no se recibe por ello azotes. E incluso si se untó con ello, es posible que no reciba azotes, porque eso no es la vía habitual de provecho, ya que no está hecho para untar; aunque cabe argumentar también que sí reciba azotes.
וְנוֹהֶגֶת בְּכָל מָקוֹם וּבְכָל זְמַן בִּזְכָרִים וּנְקֵבוֹת. וְהָעוֹבֵר עָלֶיהָ וְאָכַל כַּזַּיִת מִן הַבָּשָׂר וְהֶחָלָב שֶׁנִּתְבַּשְּׁלוּ יַחַד בְּמֵזִיד לוֹקֶה. אֲבָל נֶהֱנֶה בּוֹ, כְּגוֹן שֶׁנְּתָנוֹ אוֹ מְכָרוֹ, אֵינוֹ לוֹקֶה, לְפִי שֶׁאֶפְשָׁר לַהֲנָאָה בְּלִי מַעֲשֶׂה. וְכָל שֶׁאֵין בּוֹ מַעֲשֶׂה, אֵין לוֹקִין עָלָיו, וַאֲפִלּוּ סָךְ מִמֶּנּוּ, אֶפְשָׁר דְּלָא לָקֵי לְפִי שֶׁהוּא שֶׁלֹּא כְּדֶרֶךְ הֲנָאָתוֹ, שֶׁאֵינוֹ עָשׂוּי לָסוּךְ, וְיֵשׁ לָדוּן בּוֹ גַּם כֵּן שֶׁיִּלְקֶה.