Séfer haJinuj·Precepto 31242 / 615
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Precepto 31

El juramento en vano

Que no jures en vano —es decir, que no jures inútilmente—, como está dicho: «No tomarás el nombre de Adonái tu Dios en vano» (Shemot 20:7). Y lo inútil se da en cuatro modos (Shevuot 29a). El primero: que jure sobre algo conocido que no es así —por ejemplo, sobre una columna de mármol que es de oro—, y todo lo semejante a esto. El segundo (Yerushalmi Shevuot 3:8): que jure sobre algo conocido que sí es así —por ejemplo, sobre la piedra que es piedra y sobre la madera que es madera—, y todo lo semejante. El tercero: que jure para anular esta mitzvá, o las mitzvot con que nos obligó HaShem, bendito sea —pues también esto es del todo inútil, ya que no está en su mano jurar sobre lo que Dios ya le obligó—, y es como quien jura sobre algo conocido que no es así. El cuarto: que jure hacer algo que no tiene fuerza para hacer —por ejemplo (Shevuot 25a), que no dormirá tres días seguidos, o que no comerá siete días seguidos—, y todo lo semejante a esto.

שֶׁלֹּא לִשָּׁבַע לַשָּׁוְא – שֶׁלֹּא נִשָּׁבַע לְבַטָּלָה, שֶׁנֶּאֱמַר (שמות כ ז) לֹא תִשָּׂא אֶת שֵׁם ה' אֱלֹהֶיךָ לַשָּׁוְא, וְעִנְיַן הַבַּטָּלָה בְּאַרְבָּעָה צְדָדִין, כְּגוֹן (שבועות כט, א) שֶׁנִּשְׁבַּע עַל דָּבָר יָדוּעַ שֶׁאֵינוֹ כֵּן, כְּגוֹן עַל עַמּוּד שֶׁל שַׁיִשׁ שֶׁהוּא שֶׁל זָהָב, וְכֵן כָּל כַּיּוֹצֵא בָּזֶה, הַצַּד הַשֵּׁנִי, כְּגוֹן [ירושלמי שבועות פ"ג ה"ח] שֶׁנִּשְׁבַּע עַל הַיָּדוּעַ שֶׁהוּא כֵּן, כְּגוֹן עַל הָאֶבֶן שֶׁהוּא אֶבֶן וְעַל הָעֵץ שֶׁהוּא עֵץ, וְכָל כַּיּוֹצֵא בּוֹ, הַצַּד הַשְּׁלִישִׁי, שֶׁנִּשְׁבַּע לְבַטֵּל מִצְוָה זוֹ, אוֹ מִצְוֹת שֶׁחִיְּבָנוּ הַשֵּׁם בָּרוּךְ הוּא, שֶׁגַּם זֶה לְבַטָּלָה לְגַמְרֵי הוּא, שֶׁאֵין בְּיָדוֹ לִשָּׁבַע עַל מָה שֶׁכְּבָר חִיְּבוֹ הָאֵל, וּכְמִי שֶׁנִּשְׁבַּע בְּדָבָר יָדוּעַ שֶׁאֵינוֹ כֵּן הוּא. הַצַּד הָרְבִיעִי, שֶׁנִּשְׁבַּע לַעֲשׂוֹת דָּבָר שֶׁאֵין בּוֹ כֹּחַ לַעֲשׂוֹתוֹ, כְּגוֹן (שבועות כה א) שֶׁלֹּא יִישַׁן שְׁלשָׁה יָמִים רְצוּפִים, אוֹ שֶׁלֹּא יֹאכַל שִׁבְעָה יָמִים רְצוּפִים, וְכֵן כָּל כַּיּוֹצֵא בָּזֶה.

De las raíces de esta mitzvá. Que los seres humanos sepan, fijen en sus almas y fortalezcan en sus corazones la fe en que Dios, bendito sea, que está en los cielos arriba y permanece para siempre, no hay permanencia como la suya. Y es justo y debido que, al recordar su gran nombre sobre nuestros actos y sobre nuestras palabras, lo recordemos con sobrecogimiento, con temor, con estremecimiento y con temblor —y no como quien bromea y habla de algo liviano, como las cosas que son y se corrompen y no permanecen en su existencia, como nosotros los seres humanos y las demás cosas de este mundo bajo—. Por eso, para fijar este asunto en nuestro corazón y para que su temor esté ante nuestro rostro, dándonos vida y mérito, nos obligó con esta mitzvá: que no mencionemos su nombre santo en vano. Y dispuso pena de azotes para quien la toma a la ligera y la transgrede.

מִשָּׁרְשֵׁי מִצְוָה זוֹ. לָדַעַת בְּנֵי אָדָם וְלִקְבֹּעַ בְּנַפְשׁוֹתָם וּלְחַזֵּק הָאֱמוּנָה בְּלִבּוֹתָם, כִּי הָאֵל בָּרוּךְ הוּא אֲשֶׁר בַּשָּׁמַיִם מִמַּעַל וְקַיָּם לָעַד, אֵין קִיּוּם כְּקִיּוּמוֹ, וְרָאוּי וּמְחֻיָּב עָלֵינוּ בְּזָכְרֵנוּ שְׁמוֹ הַגָּדוֹל עַל מַעֲשֵׂנוּ וְעַל דִּבּוּרֵינוּ לְזָכְרוֹ בְּאֵימָה, בְּיִרְאָה, בְּרֶתֶת וּבְזִיעַ, וְלֹא כִּמְהַתְּלִים וּמְדַבְּרִים בְּדָבָר קַל, כְּמוֹ הַדְּבָרִים הַהוֹוִים וְנִפְסָדִים וְאֵינָם נִשְׁאָרִים בְּקִיּוּמָם כָּמוֹנוּ אֲנַחְנוּ בְּנֵי אָדָם וּשְׁאָר דִּבְרֵי הָעוֹלָם הַשָּׁפֵל. עַל כֵּן (רָאוּי) [בִּכְדֵי] לִקְבֹּעַ הָעִנְיָן הַזֶּה בִּלְבָבֵנוּ וְלִהְיוֹת יִרְאָתוֹ עַל פָּנֵינוּ לְחַיּוֹתֵנוּ וּלְזַכּוֹתֵנוּ חִיְּבָנוּ בַּמִּצְוָה הַזֹּאת לְבַל נַזְכִּיר שְׁמוֹ הַקָּדוֹשׁ לְבַטָּלָה, וְעָנַשׁ מַלְקוּת עַל הַמֵּקֵל וְעוֹבֵר עָלֶיהָ.

De esta misma raíz es el asunto del juramento falso —es decir, que jure cumplir algo y no lo cumpla—, que se llama «juramento de expresión» (shevuat bitui), y sobre el cual recae otra prohibición aparte en la sección «Seréis santos», como está dicho: «Y no juraréis en mi nombre en falso» (Vayikrá 19:12). Pues quien jura por el gran Nombre afirmando algo que fue, sabiendo que en su boca hay mentira, he aquí que toma a la ligera el temor de Dios, como quien dice en su corazón que no hay verdad. «Enmudezcan sus labios» (Tehilim 31:19). Y así también quien jura hacer algo y luego no lo hace, también está entre los que se rebelan contra la luz y niegan la verdad. Pues el sentido de «jurar» es, a mi entender, que el hombre decide en su corazón y dice con su boca que cumplirá aquello que juró y que jamás lo cambiará, así como HaShem, bendito sea, es permanente y no cambiará por siempre jamás. Y por esto el término «jurar» viene siempre en voz pasiva (nifal) —es decir, que es obrado por sus palabras para ser permanente, como dijimos respecto de la permanencia de Él, bendito sea—.

וּמִזֶּה הַשֹּׁרֶשׁ בְּעַצְמוֹ הוּא עִנְיַן שְׁבוּעַת שֶׁקֶר, כְּלוֹמַר נִשְׁבַּע לְקַיֵּם דָּבָר וְלֹא קִיְּמוֹ, שֶׁהִיא נִקְרֵאת שְׁבוּעַת בִּטּוּי, שֶׁבָּא עָלֶיהָ לָאו אַחֵר בִּפְנֵי עַצְמוֹ בְּסֵדֶר קְדוֹשִׁים תִּהְיוּ, כְּמוֹ שֶׁנֶּאֱמַר (ויקרא יט יב) וְלֹא תִשָּׁבְעוּ בִשְׁמִי לַשָּׁקֶר, כִּי הַנִּשְׁבָּע בַּשֵּׁם הַגָּדוֹל לֵאמֹר דָּבָר שֶׁהָיָה וְהוּא יוֹדֵעַ שֶׁשֶּׁקֶר בְּפִיו, הִנֵּה הוּא מֵקֵל בְּיִרְאַת אֱלֹהִים, כְּאוֹמֵר בְּלִבּוֹ שֶׁאֵין אֱמֶת. תֵּאָלַמְנָה שְׂפָתָיו. (תהלים לא יט) וְכֵן הַנִּשְׁבָּע לַעֲשׂוֹת דָּבָר וְאַחַר כָּךְ לֹא יַעֲשֶׂנּוּ, הִנֵּה הוּא גַּם כֵּן בְּמוֹרְדֵי אוֹר מַכְחִישֵׁי הָאֱמֶת, כִּי פֵּרוּשׁ נִשְׁבָּע הוּא לְפִי דַּעְתִּי, שֶׁגּוֹמֵר הָאָדָם בְּלִבּוֹ וְאוֹמֵר בְּפִיו לִהְיוֹת מְקַיֵּם אוֹתוֹ דָּבָר שֶׁנִּשְׁבַּע עָלָיו וְלֹא יְשַׁנֵּהוּ לְעוֹלָם, כְּמוֹ שֶׁהַשֵּׁם בָּרוּךְ הוּא קַיָּם וְלֹא יִשְׁתַּנֶּה לַעֲדֵי עַד. וְזֶהוּ שֶׁלְּשׁוֹן שְׁבוּעָה יָבֹא לְעוֹלָם בִּלְשׁוֹן נִפְעַל, כְּלוֹמַר שֶׁנִּפְעָל בִּדְבָרָיו לִהְיוֹתוֹ קַיָּם כְּמוֹ שֶׁאָמַר בְּקִיּוּמוֹ בָּרוּךְ הוּא.

Y en el asunto del voto (néder) hay otro camino, pues es como quien introduce algo permitido dentro del recinto de lo prohibido —como si dijera: tal cosa, que está permitida, me será prohibida como el sacrificio que HaShem, bendito sea, prohibió—. Y dijeron nuestros sabios, de bendita memoria (Nedarim 14a), que precisamente cuando hace el voto con algo susceptible de ser objeto de voto recae el voto, y no de otro modo. Pues si dice «he aquí que tal cosa me es prohibida como el sacrificio», como dijimos, en tal caso recae el voto (Nedarim 13a); pero si dice «como la carne de cerdo», esto no es voto, pues la Torá dijo «cuando alguien haga un voto» (Bemidbar 30:3), es decir, cuando haga voto con algo susceptible de ser objeto de voto. Y asimismo quien prohíba algo a su compañero o a sí mismo, como las cosas del sacrificio que HaShem, bendito sea, nos prohibió, es de este mismo orden —pues es como si dijera: tal cosa le será prohibida a él o a su compañero como las cosas del sacrificio que HaShem, bendito sea, nos prohibió—. Y esta facultad que tenemos de prohibir lo permitido es porque la Torá nos lo enseñó así, según está escrito (allí): «para imponer una prohibición sobre su alma, no profanará su palabra».

וּבְעִנְיַן הַנֶּדֶר דֶּרֶךְ אַחֶרֶת יֵשׁ בּוֹ, שֶׁהוּא כְּמַכְנִיס דָּבָר הַמֻּתָּר בְּגֶדֶר הָאָסוּר, וּכְאִלּוּ יֹאמַר דָּבָר פְּלוֹנִי שֶׁהוּא מֻתָּר יְהֵא אָסוּר עָלָיו כְּקָרְבָּן שֶׁאָסַר הַשֵּׁם יִתְבָּרַךְ. וְאָמְרוּ ז"ל, (נדרים יד, א) דְּדַוְקָא כְּשֶׁהוּא נוֹדֵר בְּדָבָר הַנִּדָּר יְהֵא חָל הַנֶּדֶר וְלֹא בְּעִנְיָן אַחֵר, שֶׁאִם יֹאמַר הֲרֵי דָּבָר פְּלוֹנִי אָסוּר עָלַי כְּקָרְבָּן, כְּמוֹ שֶׁאָמַרְנוּ בָּזֶה יָחוּל הַנֶּדֶר, (שם יג א) אֲבָל אִם יֹאמַר כִּבְשַׂר חֲזִיר, אֵין זֶה נֶדֶר, שֶׁהַתּוֹרָה אָמְרָה (במדבר ל ג) כִּי יִדֹּר נֶדֶר, כְּלוֹמַר, כִּי יִדֹּר בְּדָבָר הַנָּדוּר. וְכֵן מִי שֶׁיֶּאְסֹר דָּבָר לַחֲבֵרוֹ אוֹ עַל עַצְמוֹ, כְּמוֹ הַדְּבָרִים שֶׁל קָרְבָּן שֶׁאָסַר לָנוּ הַשֵּׁם יִתְבָּרַךְ, כְּעִנְיָן זֶה הוּא, שֶׁהוּא כְּאִלּוּ אוֹמֵר דָּבָר פְּלוֹנִי יְהֵא אָסוּר עָלָיו, אוֹ עַל חֲבֵרוֹ, כְּמוֹ הַדְּבָרִים שֶׁל קָרְבָּן שֶׁאָסַר לָנוּ הַשֵּׁם יִתְבָּרַךְ וְזֶה הָעִנְיָן שֶׁיֵּשׁ בָּנוּ כֹּחַ לֶאֱסֹר הַמֻּתָּר, לְפִי שֶׁהַתּוֹרָה לִמַּדְתָּנוּ בְּכָךְ, מִדִּכְתִיב (שם) לֶאֱסֹר אִסָּר עַל נַפְשׁוֹ לֹא יַחֵל דְּבָרוֹ.

Y este asunto se asemeja a la consagración (hekdesh) que hallamos en la Torá: que el hombre tiene la facultad de consagrar lo suyo con las palabras de su boca, y al instante le queda prohibido a él y a todo el mundo, según está escrito (Vayikrá 27:14): «Y un hombre, cuando consagre su casa como cosa santa». Y del mismo modo tiene facultad sobre sí mismo para prohibir cosas a su cuerpo. Y esto es lo que dijeron nuestros sabios, de bendita memoria (Nedarim 15a): que el lenguaje del voto va siempre en la forma «sobre mí» o «mi boca al habla», es decir, que aleja de sí aquella cosa, y tiene facultad de atarse a sí mismo en la prohibición de aquella cosa, así como tiene facultad sobre sus bienes para prohibirlos. Y esta es la razón y el fundamento mismo de que el juramento recaiga (Nedarim 15b) tanto sobre algo que tiene sustancia como sobre algo que no la tiene: porque sobre el cuerpo del hombre recae el juramento —es decir, que su cuerpo queda obligado a hacer aquella cosa—, y el cuerpo sí tiene sustancia. Pero el voto solo recae sobre algo que tiene sustancia, porque es como quien introduce una cosa dentro del recinto de prohibición de otras cosas —es decir, tal cosa le será prohibida como en el recinto del sacrificio que le está prohibido—, y si no hay sustancia en aquello que introduce dentro del recinto, no ha hecho nada.

וְעִנְיָן זֶה דּוֹמֶה לְהֶקְדֵּשׁ, שֶׁמָּצָאנוּ בַּתּוֹרָה, שֶׁיֵּשׁ כֹּחַ בָּאָדָם לְהַקְדִּישׁ אֶת שֶׁלּוֹ בְּדִבְרֵי פִּיו וְיִהְיֶה אָסוּר מִיָּד לוֹ וּלְכָל הָעוֹלָם, כְּדִכְתִיב (ויקרא כז יד) וְאִישׁ כִּי יַקְדִּשׁ אֶת בֵּיתוֹ קֹדֶשׁ, וּכְמוֹ כֵן יֵשׁ לוֹ כֹּחַ עַל עַצְמוֹ לֶאֱסֹר דְּבָרִים עַל גּוּפוֹ. וְזֶהוּ אָמְרָם ז"ל (נדרים טו, א) לְעוֹלָם בִּלְשׁוֹן הַנְּדָרִים, הֲרֵי עָלַי אוֹ פִּי לְדִבּוּר, כְּלוֹמַר שֶׁהוּא מַרְחִיק אוֹתוֹ דָּבָר מִמֶּנּוּ, וְכֹחַ יֵשׁ לוֹ לִקְשֹׁר עַצְמוֹ בְּאִסּוּר אוֹתוֹ דָּבָר, כְּמוֹ שֶׁיֵּשׁ לוֹ כֹּחַ בִּנְכָסָיו לְאָסְרָם. וְזֶהוּ הַדִּין וְהַטַּעַם בְּעַצְמוֹ, שֶׁהַשְּׁבֻעָה חָלָה (שם ב) עַל דָּבָר שֶׁיֵּשׁ בּוֹ מַמָּשׁ וְעַל שֶׁאֵין בּוֹ מַמָּשׁ, כִּי עַל גּוּף הָאָדָם תִּפֹּל הַשְּׁבֻעָה, כְּלוֹמַר שֶׁגּוּפוֹ נִתְחַיֵּב לַעֲשׂוֹת אוֹתוֹ דָּבָר, וַהֲרֵי הַגּוּף יֵשׁ לוֹ מַמָּשׁ. אֲבָל הַנֶּדֶר אֵינוֹ חָל אֶלָּא עַל דָּבָר שֶׁיֵּשׁ בּוֹ מַמָּשׁ, לְפִי שֶׁהוּא כְּמַכְנִיס דָּבָר בְּגֶדֶר אִסּוּר שְׁאָר דְּבָרִים, כְּלוֹמַר דָּבָר פְּלוֹנִי יְהֵא אָסוּר עָלָיו כְּגֶדֶר קָרְבָּן שֶׁהוּא אָסוּר עָלָיו, וְאִם אֵין מַמָּשׁ בְּמָה שֶׁהוּא מַכְנִיס תּוֹךְ הַגָּדֵר, לֹא עָשָׂה וְלֹא כְלוּם.

Y asimismo, por esta razón, el juramento no recae sobre juramento, pero el voto sí recae sobre voto. Pues en el juramento, una vez que el hombre se ha introducido a sí mismo en el recinto de la permanencia, como dijimos, aunque repita el dicho mil veces, el quedar él introducido allí —como la entrada de su cuerpo en un lugar— se hace de una sola vez, y lo que viene después de esto no es sino como repetir palabras inútilmente. Pero el voto, que es como quien acepta sobre sí que algo permitido le sea como prohibido, cada vez que repite su aceptación añade sobre sí prohibición si anula sus aceptaciones, y por eso es responsable por cada una de ellas. Y este es el mismo asunto por el cual el juramento (Nedarim 16a) no recae sobre asunto de mitzvá, pero el voto recae incluso sobre asunto de mitzvá. Pues quien jura habla sobre su cuerpo, y su cuerpo ya quedó obligado en aquel asunto desde el monte Sinaí; pero en el voto solo habla sobre la cosa que quiere introducir en el recinto de la prohibición, y sobre aquella cosa misma él jamás quedó obligado, y por eso recae sobre ella la prohibición, y no se da de comer a la persona algo que le está prohibido. Y esto es lo que dijeron nuestros sabios, de bendita memoria (Ran, Nedarim 8a, s.v. vehalo mushba): que quien jura prohíbe su alma respecto del objeto, y quien hace voto prohíbe el objeto respecto de su alma.

וְכֵן מִן הַטַּעַם הַזֶּה אֵין שְׁבוּעָה חָלָה עַל שְׁבוּעָה וְנֶדֶר חָל עַל נֶדֶר, שֶׁהֲרֵי בִּשְׁבוּעָה כֵּיוָן שֶׁנִּכְנַס הָאָדָם בְּעַצְמוֹ בִּמְחִיצַת הַקִּיּוּם כְּמוֹ שֶׁאָמַרְנוּ אֲפִלּוּ יִכְפֹּל הַדִּבּוּר אֶלֶף פְּעָמִים שֶׁהוּא נִכְנַס שָׁם, כְּנִיסַת גּוּפוֹ בְּמָקוֹם אֶחָד בְּפַעַם אַחַת הִיא נַעֲשֵׂית, וְאֵין זֶה אַחַר מִכֵּן אֶלָּא כְּכוֹפֵל דְּבָרִים לְבַטָּלָה. אֲבָל הַנֶּדֶר שֶׁהוּא כִּמְקַבֵּל עַל עַצְמוֹ לִהְיוֹת לוֹ דָּבָר הַמֻּתָּר כְּאִלּוּ נֶאֱסַר בְּכָל עֵת שֶׁהוּא שׁוֹנֶה בְּקַבָּלָתוֹ מוֹסִיף עַל עַצְמוֹ אִסּוּר אִם יְבַטֵּל קַבָּלוֹתָיו, וּלְפִיכָךְ הוּא חַיָּב עַל כָּל אַחַת וְאַחַת. וְזֶהוּ הָעִנְיָן בְּעַצְמוֹ שֶׁהַשְּׁבוּעָה (שם טז, א) אֵינָהּ חָלָה עַל דְּבַר מִצְוָה, וְהַנֶּדֶר חָל אֲפִלּוּ עַל דְּבַר מִצְוָה, שֶׁהַנִּשְׁבָּע מְדַבֵּר עַל גּוּפוֹ, וְגוּפוֹ כְּבָר נִתְחַיֵּב בְּאוֹתוֹ עִנְיָן מַהֵר סִינַי, אֲבָל בְּנֶדֶר אֵינוֹ מְדַבֵּר אֶלָּא עַל הַדָּבָר שֶׁרוֹצֶה לְהַכְנִיס בְּגֶדֶר הָאִסּוּר, וְעַל אוֹתוֹ דָּבָר מַמָּשׁ לֹא נִתְחַיֵּב הוּא מֵעוֹלָם, וּלְפִיכָךְ חָל עָלָיו הָאִסּוּר, וְאֵין מַאֲכִילִין לוֹ לְאָדָם דָּבָר הָאָסוּר לוֹ. וְזֶהוּ שֶׁאָמְרוּ ז"ל (ר"ן נדרים ח, א ד"ה והלא מושבע) שֶׁהַנִּשְׁבָּע אָסַר נַפְשׁוֹ עַל הַחֵפֶץ, וְהַנּוֹדֵר אָסַר הַחֵפֶץ עַל נַפְשׁוֹ.

Y si preguntas: quien hizo voto de no comer algo que se le ordena comer, ¿cómo no lo comerá, si aquella cosa le está ordenada con un precepto positivo, y debería venir el precepto positivo y desplazar al precepto negativo de «no profanará», pues así dicen los sabios en todo lugar, «viene el precepto positivo y desplaza al negativo»? Tu respuesta es que el voto tiene en sí precepto positivo y negativo: el negativo de «no profanará» y el positivo de «todo lo que sale de su boca hará». Y por esta razón que dijimos —que con el juramento es el cuerpo el que es obrado— dijeron (Shevuot 20a): «el que adhiere a un juramento (matpis bishvuá) está exento, pero en los votos es responsable». ¿Cómo es esto? Oyó que su compañero hizo un voto y dijo «también yo como tú», dentro del tiempo de un dicho continuo: he aquí que queda prohibido, pues la intención de este es decir «así como tú estás prohibido en esta cosa, así estaré yo prohibido en ella», y con eso basta. Pero en el juramento, en el que asemejamos al primero como quien obró su cuerpo con sus palabras —como dijimos—, no que alejó otra cosa de su cuerpo, no vieron nuestros sabios, de bendita memoria, que este último quede incluido en aquel obrar al decir «también yo como tú», hasta que pronuncie con su boca el lenguaje mismo de obrarse a sí mismo. Por ejemplo, que diga «también yo como tú juro», o que oiga de boca de otro que lo obre a aquella cosa, y él lo confirme y muestre que desea aquel obrar —por ejemplo, que otro le diga «te hago jurar» y él responda «amén»—.

וְאִם תִּשְׁאַל מִי שֶׁנָּדַר שֶׁלֹּא לֶאֱכֹל דָּבָר שֶׁהוּא מְצֻוֶּה עָלָיו לְאָכְלוֹ, אֵיךְ לֹא יֹאכְלֶנּוּ, שֶׁהֲרֵי אוֹתוֹ דְּבַר מְצֻוֶּה הוּא עָלָיו בַּעֲשֵׂה, וְיָבֹא עֲשֵׂה וְיִדְחֶה לֹא תַעֲשֶׂה דְּלֹא יַחֵל, כִּי כֵן יֹאמְרוּ חֲכָמִים בְּכָל מָקוֹם אָתֵי עֲשֵׂה וְדָחֵי לֹא תַעֲשֶׂה? תְּשׁוּבָתְךָ, שֶׁהַנֶּדֶר עֲשֵׂה וְלָאו יֵשׁ בּוֹ, לָאו דְּלֹא יַחֵל וַעֲשֵׂה דְּכָל הַיֹּצֵא מִפִּיו יַעֲשֶׂה. וּמִן הַטַּעַם הַזֶּה שֶׁאָמַרְנוּ, שֶׁעִם הַשְּׁבוּעָה גּוּפוֹ נִפְעָל, אָמְרוּ (שבועות כ, א) הַמַּתְפִּיס בִּשְׁבֻעָה פָּטוּר, וּבִנְדָרִים חַיָּב, כֵּיצַד? שָׁמַע שֶׁנָּדַר חֲבֵרוֹ, וְאָמַר אַף אֲנִי כָּמוֹךָ, בְּתוֹךְ כְּדֵי דִּבּוּר, הֲרֵי זֶה אָסוּר, לְפִי שֶׁכַּוָּנָתוֹ שֶׁל זֶה לוֹמַר כְּמוֹ שֶׁאַתָּה אָסוּר בָּזֶה הַדָּבָר כֵּן אֶהְיֶה אֲנִי אָסוּר בּוֹ, וּבְכָךְ יַסְפִּיק אֵלָיו. אֲבָל בִּשְׁבוּעָה שֶׁאָנוּ מְדַמִּים הָרִאשׁוֹן כְּאִלּוּ הִפְעִיל גּוּפוֹ בִּדְבָרָיו כְּמוֹ שֶׁאָמַרְנוּ, לֹא שֶׁהִרְחִיק דָּבָר אַחֵר מִגּוּפוֹ, לֹא רָאוּ ז"ל, שֶׁיְּהֵא זֶה הָאַחֲרוֹן בִּכְלַל הִפָּעֲלוּת זֶה, בְּאָמְרוֹ אַף אֲנִי כָּמוֹךָ, עַד שֶׁיּוֹצִיא בְּפִיו מַמָּשׁ לְשׁוֹן הִפָּעֲלוּת עַצְמוֹ. כְּגוֹן שֶׁיֹּאמַר אַף אֲנִי כָּמוֹךָ נִשְׁבָּע, אוֹ שֶׁיִּשְׁמַע מִפִּי אַחֵר שֶׁיַּפְעִילֵהוּ לְאוֹתוֹ דָּבָר, וְהוּא יָקִים וְיוֹרֶה שֶׁחָפֵץ בְּאוֹתוֹ הִפָּעֲלוּת, כְּגוֹן שֶׁאָמַר לוֹ אָדָם אַחֵר מַשְׁבִּיעֲךָ אֲנִי, וְהוּא יַעֲנֶה אָמֵן.

En resumen: el lenguaje del juramento debe decirlo con su boca sobre sí mismo, o que otro lo mencione efectivamente sobre él y él lo acepte; pero por la fuerza del obrar de otro no queda obrado, puesto que su cuerpo necesita ser obrado —lo que no ocurre en el voto—. O es posible decir que, por la gravedad del voto —que es más grave que el juramento, pues lo asemejaron (véase Rambán, Bemidbar 30:3) a la vida del rey—, fueron más severos con él, para que quede atrapado con mayor prontitud que el juramento. Y por esta razón que escribimos respecto del juramento —cuyo sentido es que el hombre se dispone a cumplir sus palabras y a hacerlas verdaderas, tal como cree en la permanencia divina—, deberíamos aprender que el juramento no se anula de ningún modo. Salvo que fue de las bondades de Dios para con nosotros que, conociendo Él la debilidad de la estructura de nuestro cuerpo, la escasez de nuestro entendimiento y lo continuo del cambio de nuestra voluntad, nos diera consejo para salir de la prisión del juramento cuando se renueva en nosotros la voluntad, siempre que podamos alegar en el asunto del juramento argumento de fuerza mayor o de error, como se explica en su lugar en Shevuot (26a) y Nedarim (20b).

כְּלָלוֹ שֶׁל דָּבָר לְשׁוֹן הַשְּׁבוּעָה צָרִיךְ לוֹמַר בְּפִיו עַל עַצְמוֹ, אוֹ שֶׁיַּזְכִּירֶנּוּ אַחֵר עָלָיו מַמָּשׁ וְהוּא יְקַבֵּל, אֲבָל מִכֹּחַ הִפָּעֲלוּת אָדָם אַחֵר אֵינוֹ נִפְעָל, מִכֵּיוָן שֶׁגּוּפוֹ צָרִיךְ הִפָּעֲלוּת, מַה שֶׁאֵין כֵּן בְּנֶדֶר. אוֹ אֶפְשָׁר לוֹמַר, כִּי מֵחֹמֶר הַנֶּדֶר, שֶׁהוּא חָמוּר מִן הַשְּׁבוּעָה, שֶׁהֲרֵי דִּמּוּ (עי' רמב"ן עה"ת במדבר ל ג) אוֹתוֹ לְחַיֵּי הַמֶּלֶךְ, הֻחְמְרוּ בּוֹ לִהְיוֹת נִתְפָּס בִּמְהֵרָה יוֹתֵר מִן הַשְּׁבוּעָה, וּמִן הַטַּעַם הַזֶּה שֶׁכָּתַבְנוּ בִּשְׁבוּעָה שֶׁעִנְיָנָהּ הוּא, שֶׁהָאָדָם גּוֹמֵר לְקַיֵּם דְּבָרָיו וּלְאַמֵּת כְּמוֹ שֶׁהוּא מַאֲמִין בְּקִיּוּם אֱלֹהִי, הָיָה לָנוּ לִלְמֹד שֶׁלֹּא תִּתְבַּטֵּל שְׁבוּעָה בְּשׁוּם צַד, אֶלָּא שֶׁהָיָה מֵחַסְדֵי הָאֵל עָלֵינוּ בְּדַעְתּוֹ חֻלְשַׁת בִּנְיַן גּוּפֵנוּ וּמִעוּט דֵּעוֹתֵינוּ וְהַתְמָדַת שִׁנּוּי רְצוֹנֵנוּ, לָתֵת לָנוּ עֵצָה לָצֵאת מִמַּאֲסַר הַשְּׁבוּעָה בְּהִתְחַדֵּשׁ עָלֵינוּ הָרָצוֹן בְּכָל עֵת שֶׁאֶפְשָׁר לָנוּ לִטְעוֹן בְּעִנְיַן הַשְּׁבוּעָה טַעֲנַת אֹנֶס אוֹ שְׁגָגָה, כְּמוֹ שֶׁמְּפֹרָשׁ בִּמְקוֹמוֹ בִּשְׁבוּעוֹת (כו, א) וּנְדָרִים (כ, ב).

Y, con todo, no se nos permitió salir de él con desdén, sino mediante un recurso y con el consejo de un sabio: que el que juró venga ante un hombre sabio (Nedarim 71a) y entendido en los caminos de la Torá, y se confiese ante él de que, por falta de su conocimiento —pues no sabía en el momento del juramento algo que supo después—, quiere anular aquello sobre lo que juró. Y que reconozca que la anulación la causa la pequeñez de su entendimiento y su carencia, y no otra cosa ni un pensamiento ajeno que hubiera en su corazón, Dios lo libre. Y después de la confesión de su boca sobre esto, y de que el sabio reconozca y vea que hay sustancia en sus palabras —que se le renovó algo, de modo que si hubiera estado de acuerdo con ello en el momento en que juró no habría jurado, y por eso se arrepiente—, recibirá su confesión y lo liberará de su juramento. Y esto es lo que dijeron nuestros sabios, de bendita memoria (Berajot 32a): «él no perdona, pero otros le perdonan». Por eso jamás es posible liberar un juramento sino por causa de alguna novedad para el que juró —por ejemplo, que diga: «si yo hubiera sabido tal cosa, jamás habría jurado»—, pues esto es como una especie de fuerza mayor. Pero si dice «liberadme de mi juramento» sin argumento, no hay facultad en el hombre de liberarlo. Y por la fuerza de este asunto dijeron nuestros sabios, de bendita memoria (Nedarim 64a), que no se abre con un suceso que no es habitual, porque no dice expresamente que se arrepiente de cuando juró —de modo que lo consideremos como forzado—, sino que su voluntad de hoy es como era al principio, salvo que ahora quiere por vía de liberación. ¿Cómo es esto? Juró no beneficiarse de fulano, y este se hizo escriba de la ciudad o carnicero, y él dice: «mi voluntad sigue en pie, pues no quería beneficiarme de él, ni quería que se hiciera escriba o carnicero»; no se lo liberan, hasta que diga: «después de que veo que este hombre se ha hecho escriba, me arrepiento de haber jurado sobre su provecho para siempre, y ojalá no hubiera jurado». De este modo se lo liberan, pues he aquí que reconoce que cambió su deseo y se arrepiente del todo de sus actos por falta de su conocimiento —que, si hubiera sabido en el momento del juramento lo que sabe hoy, jamás habría jurado—, y es como forzado; y expusimos (Shevuot 26a): «"el hombre" en el juramento» —excluye al forzado—.

וְאוּלָם לֹא הֻרְשֵׁנוּ לָצֵאת מִמֶּנּוּ בִּשְׁאַט נֶפֶשׁ, רַק בְּתַחְבּוּלָה וּבַעֲצַת חָכָם, שֶׁיָּבֹא הַנִּשְׁבָּע לִפְנֵי אִישׁ חָכָם (שם עא, א) וְנָבוֹן בְּדַרְכֵי הַתּוֹרָה וְיִתְוַדֶּה אֵלָיו, כִּי מֵחֶסְרוֹן יְדִיעָתוֹ שֶׁלֹּא הָיָה יוֹדֵעַ בְּשָׁעָה שֶׁנִּשְׁבַּע דָּבָר שֶׁיָּדַע אַחַר כָּךְ הוּא רוֹצֶה לְבַטֵּל מָה שֶׁנִּשְׁבַּע עָלָיו. וְכִי הוּא מַכִּיר כִּי הַבִּטּוּל מִעוּט דַּעְתּוֹ וְחֶסְרוֹנוֹ גּוֹרֵם אוֹתוֹ, לֹא דָּבָר אַחֵר וּמַחֲשָׁבָה חִיצוֹנִית שֶׁיִּהְיֶה בְּלִבּוֹ, חָלִילָה. וְאַחַר הוֹדָאַת פִּיו עַל זֶה וְיַכִּיר הֶחָכָם וְיִרְאֶה, כִּי יֵשׁ מַמָּשׁ בִּדְבָרָיו שֶׁנִּתְחַדֵּשׁ אֵלָיו דָּבָר, שֶׁאִלּוּ הִסְכִּים עָלָיו בְּשָׁעָה שֶׁנִּשְׁבַּע לֹא הָיָה נִשְׁבָּע, וְעַל כֵּן הוּא מִתְחָרֵט, יְקַבֵּל וִדּוּיוֹ וְיַתִּירֶנּוּ מִשְּׁבוּעָתוֹ. וְזֶהוּ אָמְרָם ז"ל (ברכות לב, א) הוּא אֵינוֹ מוֹחֵל, אֲבָל אֲחֵרִים מוֹחֲלִין לוֹ. עַל כֵּן לְעוֹלָם אִי אֶפְשָׁר לְהַתִּיר שְׁבוּעָה, כִּי אִם בְּסִבַּת שׁוּם חִדּוּשׁ לַנִּשְׁבָּע, כְּגוֹן שֶׁיֹּאמַר אִלּוּ הָיִיתִי יוֹדֵעַ דָּבָר פְּלוֹנִי לֹא הָיִיתִי נִשְׁבָּע מֵעוֹלָם, שֶׁזֶּה כְּעֵין אֹנֶס הוּא. אֲבָל אִם אוֹמֵר הַתִּירוּנִי מִשְּׁבוּעָתִי בְּלֹא טַעֲנָה, אֵין כֹּחַ בָּאָדָם לְהַתִּירוֹ. וּמִכֹּחַ זֶה הָעִנְיָן אָמְרוּ ז"ל (נדרים סד, א), שֶׁאֵין פּוֹתְחִין בְּנוֹלָד שֶׁאֵינוֹ מָצוּי, לְפִי שֶׁאֵינוֹ אוֹמֵר לְהֶדְיָא שֶׁהוּא נִחַם כְּשֶׁנִּשְׁבַּע שֶׁנַּחְשְׁבֵהוּ כְּאָנוּס, אֶלָּא שֶׁרְצוֹנוֹ הַיּוֹם כְּמוֹ שֶׁהָיָה תְּחִלָּה, אֶלָּא שֶׁרוֹצֶה עַכְשָׁו בְּהֶתֵּר, כֵּיצַד? נִשְׁבַּע שֶׁלֹּא יֵהָנֶה בִּפְלוֹנִי, וְנַעֲשָׂה סוֹפֵר הָעִיר אוֹ טַבָּח וְהוּא אוֹמֵר רְצוֹנִי קַיֶּמֶת, שֶׁלֹּא הָיִיתִי חָפֵץ לֵהָנוֹת בּוֹ, וְלֹא הָיִיתִי רוֹצֶה שֶׁיֵּעָשֶׂה סוֹפֵר, אוֹ טַבָּח, אֵין מַתִּירִין לוֹ עַד שֶׁיֹּאמַר, אַחַר שֶׁאֲנִי רוֹאֶה שֶׁזֶּה הָאִישׁ נַעֲשֶׂה סוֹפֵר, מִתְנַחֵם אֲנִי עַל שֶׁנִּשְׁבַּעְתִּי עַל הֲנָאָתוֹ לְעוֹלָם { ח }, וּמִי יִתֵּן שֶׁלֹּא נִשְׁבַּעְתִּי. בְּעִנְיָן זֶה מַתִּירִין לוֹ, שֶׁהֲרֵי מוֹדֶה שֶׁנִּשְׁתַּנָּה חֶפְצוֹ וּמִתְחָרֵט עַל מַעֲשָׂיו לְגַמְרֵי בְּחֶסְרוֹן יְדִיעָתוֹ, שֶׁאִלּוּ יָדַע בְּעֵת הַשְּׁבוּעָה מָה שֶׁהוּא יוֹדֵעַ הַיּוֹם, לֹא הָיָה נִשְׁבָּע מֵעוֹלָם וּכְאָנוּס הוּא, וְדָרְשִׁינַן (שבועות כו, א) הָאָדָם בִּשְׁבוּעָה, פְּרָט לְאָנוּס.

Y de este mismo fundamento, también, cuando hace depender su juramento del parecer de otros, es difícil liberarlo, pues, una vez que apartó su parecer del asunto y lo hizo depender del parecer de otros, no se halla en él, después, argumento de fuerza mayor ni de error. Y esto es lo que dijeron (Guitín 36a): que quien jura según el parecer de otros no tiene anulación. Con todo, para asunto de mitzvá los sabios convinieron en liberar, porque todo lo que haga el hombre que sea causa de anulación de una mitzvá, o que se haga una mitzvá al impedir aquel acto, el corazón de todo Israel es que se anule el acto del simple particular y se haga la mitzvá; y vemos como si vinieran ante él todos aquellos muchos por cuyo parecer juró y dijeran que, si hubieran sabido que en su juramento había anulación de una mitzvá, su parecer no habría concordado con él, y he aquí que tenemos argumento de fuerza mayor y de error. Y por eso dijeron nuestros sabios, de bendita memoria (Nedarim 16b): «pero para asunto de mitzvá sí tiene anulación».

וּמִזֶּה הַיְּסוֹד גַּם כֵּן כְּשֶׁתּוֹלֶה שְׁבוּעָתוֹ בְּדַעַת אֲחֵרִים, קָשֶׁה לְהַתִּירוֹ דְּמִכֵּיוָן דְּסִלֵּק דַּעְתּוֹ מִן הַדָּבָר וְנִתְלָה בְּדַעַת אֲחֵרִים, אֵין טַעֲנַת אֹנֶס וּשְׁגָגָה מְצוּיָה אֶצְלוֹ אַחַר כֵּן. וְזֶהוּ שֶׁאָמְרוּ (גיטין לו, א) שֶׁהַנִּשְׁבָּע עַל דַּעַת אֲחֵרִים אֵין לוֹ הֲפָרָה, וּמִכָּל מָקוֹם לִדְבַר מִצְוָה הִסְכִּימוּ חֲכָמִים לְהַתִּיר, לְפִי שֶׁכָּל שֶׁיַּעֲשֶׂה הָאָדָם וְהוּא דָּבָר גּוֹרֵם לְבִטּוּל מִצְוָה, אוֹ שֶׁתֵּעָשֶׂה מִצְוָה בְּהִמָּנַע אוֹתוֹ מַעֲשֵׂה, לֵב כָּל יִשְׂרָאֵל הוּא שֶׁיִּבְטַל הַמַּעֲשֶׂה שֶׁל הֶדְיוֹט וְתֵעָשֶׂה מִצְוָה, וְאָנוּ רוֹאִים כְּאִלּוּ בָּאוּ כָּל הָרַבִּים שֶׁנִּשְׁבַּע עַל דַּעְתָּם עִמּוֹ לְפָנָיו וְאָמְרוּ שֶׁאִלּוּ יָדְעוּ הֵם בִּשְׁבוּעָתוֹ בִּטּוּל מִצְוָה לֹא תַּסְכִּים דַּעְתָּם עִמּוֹ, וַהֲרֵי יֵשׁ לָנוּ טַעֲנַת אֹנֶס וּשְׁגָגָה. וּלְפִיכָךְ אָמְרוּ ז"ל (נדרים טז, ב) אֲבָל לִדְבַר מִצְוָה יֵשׁ לוֹ הֲפָרָה.

Y no pienses en objetarme acerca del fundamento de esta razón que dije —que lo esencial de la liberación es que se renueve en el hombre algo que, de haberlo sabido desde el principio, no habría jurado, pues es como una especie de forzado o de engañado—, y digas: he aquí que hallamos liberación respecto de los juramentos de HaShem, bendito sea, como expusieron nuestros sabios, de bendita memoria (Berajot 32b), en «Y Moshé suplicó» (Shemot 32:11) —que por así decirlo lo liberó del juramento—, y respecto del asunto de Zerubavel ben Shealtiel, de quien dijeron nuestros sabios, de bendita memoria (Sanhedrín 38a), que Dios fue consultado para liberarse de su juramento; y Dios libre que haya en Él cambio de voluntad. Pues hay con qué responderte, y el juicio es juicio de verdad: que todo lo que viene en las Escrituras semejante a estos asuntos, todo se dice en consideración a los que lo reciben, que son seres humanos. Pues Dios libre, y lejos de nuestro corazón, creer que el Señor de todo necesite jurar por algo, y mucho menos liberarlo y anularlo después. Sino que se dice aquello en consideración a la recepción del castigo que recae sobre el castigado: que si el hombre se hizo merecedor, por la magnitud de su pecado, de ser castigado de todos modos, hasta el punto de que no es justo darle lugar al arrepentimiento, recae sobre el asunto de aquel hombre un «juramento» ante HaShem —es decir, se reforzó su castigo y su decreto sobre él, como si hubiera juramento en el asunto—. Y así también respecto del bien: si el hombre mereció, por su gran dignidad, recibir bien él y su descendencia, dice también la Escritura que HaShem, bendito sea, juró hacerle bien.

וְאַל תַּחְשֹׁב לְהַקְשׁוֹת עָלַי עַל הַנָּחַת טַעַם זֶה שֶׁאָמַרְתִּי שֶׁעִקַּר הַהֶתֵּר בְּהִתְחַדֵּשׁ בָּאָדָם דָּבָר שֶׁאִלּוּ הָיָה יוֹדֵעַ בּוֹ מִתְּחִלָּה, לֹא הָיָה נִשְׁבָּע, שֶׁהֲרֵי הוּא כְּעֵין אָנוּס אוֹ מֻטְעֶה, וְתֹאמַר וַהֲרֵי מָצִינוּ לְגַבֵּי שְׁבוּעוֹת הַשֵּׁם יִתְבָּרַךְ הֶתֵּר, כְּמוֹ שֶׁדָּרְשׁוּ ז"ל (ברכות לב, ב) בְּוַיְחַל מֹשֶׁה (שמות לב יא) כִּבְיָכוֹל שֶׁהִתִּירוֹ מִן הַשְּׁבוּעָה, וְעַל עִנְיַן זְרֻבָּבֶל בֶּן שְׁאַלְתִּיאֵל, שֶׁאָמְרוּ ז"ל (סנהדרין לח, א) שֶׁנִּשְׁאַל אֵל מִשְּׁבוּעָתוֹ, וְחָלִילָה לִהְיוֹת שִׁנּוּי רָצוֹן אִתּוֹ כִּי יֵשׁ לַהֲשִׁיבְךָ, וְהַדִּין דִּין אֱמֶת, שֶׁכָּל מָה שֶׁבָּא בַּכְּתוּבִים כַּיּוֹצֵא בְּעִנְיָנִים אֵלֶּה הַכֹּל נֶאֱמַר עַל צַד הַמְקַבְּלִים שֶׁהֵם בְּנֵי אָדָם, כִּי חָלִילָה לָאֵל וּמִלְּבָבֵנוּ לְהַאֲמִין שֶׁיִּצְטָרֵךְ אֲדוֹן הַכֹּל לְהִשָּׁבַע בְּדָבָר, אַף כִּי לְהַתִּירוֹ וּלְבַטְּלוֹ אַחֲרֵי כֵן. אֲבָל יֹאמַר אוֹתוֹ דָּבָר עַל צַד קַבָּלַת הָעֹנֶשׁ הַנּוֹפֵל עַל הַנֶּעֱנָשׁ, שֶׁאִם נִתְחַיֵּב הָאָדָם לְגֹדֶל חֶטְאוֹ לְהַעֲנִישׁוֹ עַל כָּל פָּנִים עַד שֶׁאֵין רָאוּי לָתֵת לוֹ מָקוֹם לִתְשׁוּבָה, יִפֹּל עַל עִנְיַן הָאִישׁ הַלָּזֶה שְׁבוּעָה אֵצֶל הַשֵּׁם, כְּלוֹמַר חִזֵּק עָנְשׁוֹ וּגְזֵרָתוֹ עָלָיו, כְּאִלּוּ יֵשׁ שְׁבוּעָה בַּדָּבָר. וְכֵן לְעִנְיַן הַטּוֹבָה, אִם זָכָה הָאָדָם לְרֹב חֲשִׁיבוּתוֹ לְקַבֵּל טוֹבָה הוּא וְזַרְעוֹ, יֹאמַר הַכָּתוּב גַּם כֵּן כִּי הַשֵּׁם יִתְבָּרַךְ נִשְׁבַּע לְהֵטִיב לוֹ.

Y sobre esto y lo semejante dijeron nuestros sabios, de bendita memoria (Mejilta, parashat Yitró): «para acercar al oído lo que puede oír», pues no cabe representar a los seres humanos la firmeza de algo y su permanencia sino mediante aquello en que ellos sostienen y cumplen sus palabras. Y por este mismo camino expusieron nuestros sabios, de bendita memoria, la liberación del juramento de HaShem, bendito sea. Quieren decir que Él es clemente y misericordioso, lento para la ira y grande en bondad, y perdona a los pecadores aunque su pecado sea grande y fuerte, hasta el punto de que, si un hombre pecara tanto contra otro, sería justo jurar no perdonar jamás. Y por este camino dijeron nuestros sabios, de bendita memoria, que Moshé lo liberó —es decir, que por el mérito de su buena oración hizo que HaShem, bendito sea, que escucha la oración, perdonara su iniquidad—. Y por esto no hallarás que nuestros maestros, de bendita memoria, expongan el asunto de la liberación respecto del juramento de Él, bendito sea, sino en un pecado grande, tal que todo el que lo oyera decretaría que no es susceptible de expiación —es decir, y que sería justo jurar sobre él no expiarlo—; y, sin embargo, su misericordia, bendito sea, fue grande por encima de todos nuestros pensamientos, y perdona a todos los que retornan a Él de todo corazón, aun cuando su iniquidad sea, según nuestro entender, demasiado grande para perdonar.

וְעַל זֶה וְכַיּוֹצֵא בּוֹ אָמְרוּ ז"ל (מכילתא פ' יתרו) כְּדֵי (לְשַׁכֵּךְ ד"ו) לְשַׂבֵּר אֶת הָאֹזֶן מַה שֶּׁהִיא יְכוֹלָה לִשְׁמֹעַ, שֶׁאֵין לְדַמּוֹת לִבְנֵי אָדָם חֹזֶק דָּבָר וְקִיּוּמוֹ, רַק בַּמֶּה שֶׁהֵם מַחֲזִיקִים וּמְקַיְּמִים דִּבְרֵיהֶם. וְעַל הַדֶּרֶךְ הַזֶּה בְּעַצְמוֹ דָּרְשׁוּ ז"ל הֶתֵּר עַל שְׁבוּעַת הַשֵּׁם יִתְבָּרַךְ. רְצוֹנָם לוֹמַר, כִּי חַנּוּן וְרַחוּם הוּא אֶרֶךְ אַפַּיִם וְרַב חֶסֶד וּמְכַפֵּר עַל הַחוֹטְאִים, וְאַף עַל פִּי שֶׁגָּדַל חֶטְאָם וְחָזַק עַד שֶׁרָאוּי שֶׁאִם יֶחֱטָא אִישׁ לְאִישׁ כָּל כָּךְ, לִשָּׁבַע שֶׁלֹּא לִמְחֹל לְעוֹלָם. וְעַל הַדֶּרֶךְ הַזֶּה אָמְרוּ ז"ל כִּי מֹשֶׁה הִתִּירוֹ, כְּלוֹמַר, שֶׁבִּזְכוּת תְּפִלָּתוֹ הַטּוֹבָה גָּרַם שֶׁהַשֵּׁם יִתְבָּרַךְ שֶׁהוּא שׁוֹמֵעַ תְּפִלָּה סָלַח לַעֲוֹנָם. וְזֶהוּ שֶׁלֹּא תִּמְצָא לְרַבּוֹתֵינוּ ז"ל, שֶׁיִּדְרְשׁוּ עִנְיַן הַהֶתֵּר אֵצֶל שְׁבוּעָתוֹ בָּרוּךְ הוּא, כִּי אִם בְּחֵטְא גָּדוֹל, שֶׁכָּל הַשּׁוֹמֵעַ יִגְזֹר, שֶׁאֵינוֹ נִתָּן לְכַפָּרָה כְּלוֹמַר, וְרָאוּי לִשָּׁבַע עָלָיו שֶׁלֹּא לְכַפֵּר אוֹתוֹ, וְרַחֲמָיו בָּרוּךְ הוּא גָּדְלוּ עַל כָּל מַחְשְׁבוֹתֵינוּ, וּמְכַפֵּר אֶל כָּל הַשָּׁבִים אֵלָיו בְּכָל לֵב. וְאִם רַב עֲוֹנָם מִנְּשֹׁא, לְפִי דַּעְתֵּנוּ.

Y la prueba de nuestras palabras es lo que dijeron (Rosh HaShaná 18a) respecto del decreto que lleva consigo juramento, donde concluye Rava allí que con ofrenda animal y ofrenda vegetal no se expía, pero sí se expía con palabras de Torá. Y no hay allí mención alguna de que Dios necesite pedir liberación sobre él, pues son cosas conocidas y claras para todos los que ven el sol: que todo se dice por vía de parábola para con los que reciben. Y por esto me he extendido en esto hasta aquí, para abrirte el camino en muchos lugares.

וְהָרְאָיָה לִדְבָרֵינוּ אֵלֶּה, מָה שֶׁאָמְרוּ (בראש השנה יח, א) גַּבֵּי גְּזַר דִּין שֶׁיֵּשׁ עִמּוֹ שְׁבוּעָה, דְּמַסִּיק רָבָא הָתָם, דִּבְזֶבַח וּבְמִנְחָה אֵינוֹ מִתְכַּפֵּר אֲבָל מִתְכַּפֵּר הוּא בְּדִבְרֵי תוֹרָה, וְאֵין זֵכֶר לָהֶם שָׁם, שֶׁיִּצְטָרֵךְ הָאֵל לִשְׁאֹל הֶתֵּר עָלֶיהָ, כִּי יְדוּעִים וּבְרוּרִים הַדְּבָרִים לְכָל רוֹאֵי הַשֶּׁמֶשׁ שֶׁהַכֹּל נֶאֱמַר עַל צַד הַמָּשָׁל אֶל הַמְקַבְּלִים. וּמִפְּנֵי כֵן הֶאֱרַכְתִּי בָּזֶה עַד הֵנָּה, לְפַנּוֹת לְךָ הַדֶּרֶךְ בִּמְקוֹמוֹת רַבִּים.

Y lo que te dije —que nuestros sabios, de bendita memoria, llamaron «liberación» al juramento de HaShem, bendito sea—, jamás lo hallarás sino en lugar donde le atribuyeron el juramento para condenar a una criatura; pero en lugar donde le atribuyeron juramento para dar mérito a una criatura, jamás mencionarán allí liberación, pues el grande en bondad se inclina hacia la bondad y no devuelve su buena palabra vacía. Quiero decir: que una vez que el hombre se ve, siquiera por una hora, meritorio ante el Omnipresente, es justo que reciba el bien tanto como si Hakadosh Baruj Hu hubiera jurado sobre él la buena recompensa. Como en el asunto que está dicho (Tehilim 132:11): «Juró Adonái a David», y lo semejante: no se apartará de él el mérito más, aunque peque mucho; y esto es de sus preciadas cualidades, bendito sea.

וּמַה שֶּׁאָמַרְתִּי לְךָ, שֶׁכִּנּוּ חֲכָמֵינוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה, לְשׁוֹן הֶתֵּר בִּשְׁבוּעַת הַשֵּׁם יִתְבָּרַךְ, לֹא תִּמְצָא זֶה לְעוֹלָם, אֶלָּא בְּמָקוֹם שֶׁכִּנּוּ לוֹ הַשְּׁבוּעָה לְחַיֵּב בְּרִיָּה, אֲבָל בְּמָקוֹם שֶׁכִּנּוּ לוֹ שְׁבוּעָה לִזְכּוֹת בְּרִיָּה, לֹא יִזְכְּרוּ שָׁם לְעוֹלָם הֶתֵּר, כִּי רַב חֶסֶד מַטֶּה כְּלַפֵּי חֶסֶד, וְלֹא יָשִׁיב דְּבָרוֹ הַטּוֹב רֵיקָם, רְצוֹנִי לוֹמַר, כִּי מֵאַחַר שֶׁנִּרְאֶה הָאָדָם שָׁעָה אַחַת זַכַּאי לִפְנֵי הַמָּקוֹם, רָאוּי לְקַבֵּל הַטּוֹבָה כָּל כָּךְ כְּאִלּוּ הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא נִשְׁבַּע עָלָיו עַל הַגְּמוּל הַטּוֹב. כְּעִנְיָן שֶׁנֶּאֱמַר (תהלים קלב יא) נִשְׁבַּע הַשֵּׁם לְדָוִד, וְכַיּוֹצֵא בוֹ, לֹא יִסְתַּלֵּק מִמֶּנּוּ הַזְּכוּת עוֹד, גַּם כִּי יֶחֱטָא הַרְבֵּה, וְזֶה מִמִּדּוֹתָיו הַיְּקָרוֹת בָּרוּךְ הוּא.

Las leyes de la mitzvá. Como los sinónimos del juramento que dijeron nuestros sabios, de bendita memoria (Nedarim 2a), que son como juramento. Y el sentido de «sinónimos del juramento» son muchas expresiones que hay entre la gente, según los lugares, como las que mencionaron nuestros sabios, de bendita memoria (Nedarim 10a): «shevutá, shekuká», etcétera. Y asimismo la ley de «imprecación» (alá) y «maldito» (arur) (Shevuot 36a), si son como juramento; y el que dice «no» con mención del Nombre; y asimismo (Nazir 3b) «derecha» e «izquierda»; y la ley de (Shevuot 26b) «su boca y su corazón son iguales»; y lo que aprendimos de esta ley de «su boca y su corazón son iguales», que se hacen votos a asesinos y a saqueadores —por ejemplo, que diga «se me prohibirán todos los frutos del mundo si es así y así», teniendo en su corazón que no se le prohibirán sino hoy (Nedarim 27b), aun cuando, sin más, se entiende «para siempre»—; y precisamente en un caso como este, en que las palabras de su boca no contradicen del todo el pensamiento de su corazón, se nos permitió hacer votos a asesinos y a saqueadores, y no de otro modo. Y el resto de la mayoría de sus pormenores, en Shevuot y en Nedarim (Yoré Deá 236).

דִּינֵי הַמִּצְוָה, כְּגוֹן כִּנּוּיֵי שְׁבוּעָה שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה, (נדרים ב, א) שֶׁהֵן כִּשְׁבוּעָה. וּפֵרוּשׁ כִּנּוּיֵי שְׁבוּעָה הוּא לְשׁוֹנוֹת הַרְבֵּה שֶׁהֵן בֵּין בְּנֵי אָדָם, לְפִי הַמְּקוֹמוֹת, כְּעֵין מָה שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה, (שם י, א) שְׁבוּתָה שְׁקוּקָה וכו'. וְכֵן דִּין אָלָה וְאָרוּר (שבועות לו, א) אִם הֵן כִּשְׁבוּעָה, וְהָאוֹמֵר לָאו בְּהַזְכָּרַת הַשֵּׁם, וְכֵן (נזיר ג, ב) יָמִין וּשְׂמֹאל, וְדִין (שבועות כו, ב) פִּיו וְלִבּוֹ שָׁוִין, וּמָה שֶׁלָּמַדְנוּ מִדִּין זֶה שֶׁפִּיו וְלִבּוֹ שָׁוִין שֶׁנּוֹדְרִין לְהָרָגִין וּלְחָרָמִין, כְּגוֹן שֶׁיֹּאמַר יֵאָסְרוּ כָּל פֵּרוֹת שֶׁבָּעוֹלָם עָלָיו אִם יִהְיֶה כֵּן וְכֵן, וְיִהְיֶה (נדרים כז, ב) בְּלִבּוֹ שֶׁלֹּא יֵאָסְרוּ כִּי אִם הַיּוֹם, וְאַף עַל פִּי שֶׁמִּן הַסְּתָם מַשְׁמַע לְעוֹלָם, וּכְגוֹן זֶה דַּוְקָא שֶׁאֵין דִּבְרֵי פִּיו סוֹתְרִין לְגַמְרֵי מַחְשֶׁבֶת לִבּוֹ הֻתַּר לָנוּ שֶׁנִּדּוֹר לְהָרָגִין וּלְחָרָמִין וְלֹא בְּצַד אַחֵר. וְיֶתֶר רֻבֵּי פְּרָטֶיהָ, בִּשְׁבוּעוֹת וּבִנְדָרִים (י"ד רל"ו)

Y rige en todo lugar y en todo tiempo, en varones y en mujeres. Y quien la transgrede y jura sobre una columna de mármol que es de oro, o sobre una de oro que es de oro, o para anular esta mitzvá, o para hacer algo que la fuerza del hombre no puede hacer, si es con intención (mezid) recibe azotes; y aunque no haya allí acto, por la gran gravedad del asunto le impuso la Torá (Shevuot 27b) azotes. Y por inadvertencia (shogeg) está exento en este caso de ofrenda; pero en el juramento falso, que es el llamado «juramento de expresión», obligó la Torá ofrenda al que obra por inadvertencia, como escribiremos (mitzvá 123), con la ayuda de HaShem.

וְנוֹהֶגֶת בְּכָל מָקוֹם וּבְכָל זְמַן בִּזְכָרִים וּנְקֵבוֹת. וְהָעוֹבֵר עָלֶיהָ וְנִשְׁבַּע עַל עַמּוּד שֶׁל שַׁיִשׁ שֶׁהוּא שֶׁל זָהָב אוֹ שֶׁל זָהָב שֶׁהוּא שֶׁל זָהָב, אוֹ לְבַטֵּל מִצְוָה זוֹ, אוֹ לַעֲשׂוֹת דָּבָר שֶׁאֵין כֹּחַ אָדָם יָכֹל לַעֲשׂוֹתוֹ, בְּמֵזִיד לוֹקֶה, וְאַף עַל פִּי שֶׁאֵין שָׁם מַעֲשֶׂה, לְרֹב חֹמֶר הָעִנְיָן חִיַּבְתּוֹ הַתּוֹרָה (שבועות כז, ב) מַלְקוּת. וּבְשׁוֹגֵג פָּטוּר בְּזוֹ מִקָּרְבָּן, אֲבָל בִּשְׁבוּעַת שֶׁקֶר, וְהוּא הַנִּקְרָא שְׁבוּעַת בִּטּוּי, חִיְּבָה הַתּוֹרָה קָרְבָּן לְשׁוֹגֵג, כְּמוֹ שֶׁנִּכְתֹּב (מצוה קכג) בְּעֶזְרַת הַשֵּׁם.