Séfer haJinuj·Precepto 406348 / 615
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Precepto 406

El shofar

La mitzvá del shofar en Rosh Hashaná: se nos ordenó oír el sonido del shofar el primer día de Tishrei, que es Rosh Hashaná. Así lo aprendimos en el tratado Rosh Hashaná (2a): «el primero de Tishrei es el año nuevo para los años», pues se dice (Bamidbar 29:1) «día de teruá tendréis». Y aunque aquí no se menciona si esa teruá es con shofar, con címbalos o con cualquier otro instrumento musical, de la tradición oral aprendieron los sabios, de bendita memoria (Rosh Hashaná 33b), que es con shofar —como hallamos en el Yovel, donde se dice (Vaikrá 25:9) «shofar».

מִצְוַת שׁוֹפָר בְּרֹאשׁ הַשָּׁנָה – שֶׁנִּצְטַוִּינוּ לִשְׁמֹעַ קוֹל שׁוֹפָר בְּיוֹם רִאשׁוֹן שֶׁל תִּשְׁרֵי שֶׁהוּא רֹאשׁ הַשָּׁנָה, וּכְדִתְנַן בְּמַסֶּכֶת רֹאשׁ הַשָּׁנָה (ב, א) בְּאֶחָד בְּתִשְׁרִי רֹאשׁ הַשָּׁנָה לַשָּׁנִים, שֶׁנֶּאֱמַר (במדבר כט א) יוֹם תְּרוּעָה יִהְיֶה לָכֶם, וְאַף עַל פִּי שֶׁאֵין כָּאן זֵכֶר לִתְרוּעָה זוֹ אִם בְּשׁוֹפָר, אוֹ בִּמְצִלְתַּיִם, אוֹ בְּכָל שְׁאָר כְּלֵי נִגּוּן, מִפִּי הַשְּׁמוּעָה לָמְדוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (ר"ה לג, ב) שֶׁהִיא בְּשׁוֹפָר כְּמוֹ שֶׁמָּצִינוּ בַּיּוֹבֵל שֶׁנֶּאֱמַר בּוֹ (ויקרא כה ט) שׁוֹפָר.

De las raíces de la mitzvá. Como el hombre es criatura de materia, no se despierta a las cosas sino por medio de algo que lo despierte —al modo de las personas en tiempo de guerra, que tocan e incluso gritan para enardecerse bien para el combate—. Y así también en el día de Rosh Hashaná, que es el día señalado de antemano para juzgar en él a todos los que vienen al mundo, como dijeron los sabios, de bendita memoria (Rosh Hashaná 18a): «en Rosh Hashaná todos los que vienen al mundo pasan ante Él como benei maron». Es decir, que Su providencia se posa sobre los actos de cada uno en particular: si sus méritos son muchos, sale absuelto; y si sus faltas son muchas, lo suficiente para hacerlo culpable, lo condenan a muerte o a alguno de los decretos según aquello de que es responsable. Por eso, cada uno necesita despertar su naturaleza para pedir misericordia por sus pecados al Señor de la misericordia, pues Él es Dios clemente y misericordioso, que perdona la iniquidad, la transgresión y el pecado, y absuelve a quienes vuelven a Él con todo su corazón. Y el sonido del shofar despierta mucho el corazón de todos los que lo oyen, y más aún el sonido de la teruá —es decir, el sonido quebrado (Rambam, Teshuvá 3:4)—. Y además del despertar que hay en él, el hombre tiene en ello un recordatorio: que ha de quebrar su yetzer hará en los deseos del mundo y en sus ansias al oír sonidos quebrados, pues todo hombre, según lo que ve con sus ojos y oye con sus oídos, dispone su corazón y comprende las cosas. Y eso es lo que dijo Rabí Yehudá (Rosh Hashaná 26b): en Rosh Hashaná se toca con el de los carneros —es decir, con el cuerno curvado de las ovejas— para que el hombre, al verlo, recuerde doblegar su corazón hacia el Cielo. Y Rabí Leví fijó la halajá como él, y así es la costumbre de Israel.

מִשָּׁרְשֵׁי הַמִּצְוָה. לְפִי שֶׁהָאָדָם בַּעַל חֹמֶר לֹא יִתְעוֹרֵר לַדְּבָרִים כִּי אִם עַל יְדֵי מְעוֹרֵר, כְּדֶרֶךְ בְּנֵי אָדָם בְּעֵת מִלְחָמָה, יָרִיעוּ אַף יַצְרִיחוּ, כְּדֵי שֶׁיִּתְעוֹרְרוּ יָפֶה לַמִּלְחָמָה, וְגַם כֵּן בְּיוֹם רֹאשׁ הַשָּׁנָה, שֶׁהוּא הַיּוֹם הַנּוֹעָד מִקֹּדֶם, לָדוּן בּוֹ כָּל בָּאֵי עוֹלָם, וּכְמוֹ שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (שם יח, א) בְּרֹאשׁ הַשָּׁנָה כָּל בָּאֵי הָעוֹלָם עוֹבְרִין לְפָנָיו כִּבְנֵי מָרוֹן, כְּלוֹמַר, שֶׁהַשְׁגָּחָתוֹ עַל מַעֲשֵׂה כָּל אֶחָד וְאֶחָד בִּפְרָט, וְאִם זְכוּיוֹתָיו מְרֻבִּין יֵצֵא זַכַּאי, וְאִם עֲוֹנֹתָיו מְרֻבִּין בִּכְדֵי שֶׁרָאוּי לְחַיְּבוֹ מְחַיְּבִין אוֹתוֹ לָמוּת, אוֹ לְאַחַת מִן הַגְּזֵרוֹת כְּפִי מָה שֶׁהוּא חַיָּב, עַל כֵּן, צָרִיךְ כָּל אֶחָד לְהָעִיר טִבְעוֹ לְבַקֵּשׁ רַחֲמִים עַל חֲטָאָיו מֵאֲדוֹן הָרַחֲמִים, כִּי אֵל חַנּוּן וְרַחוּם הוּא, נֹשֵׂא עָוֹן וָפֶשַׁע וְחַטָּאָה וְנַקֵּה לַשָּׁבִים אֵלָיו בְּכָל לִבָּם, וְקוֹל הַשּׁוֹפָר מְעוֹרֵר הַרְבֵּה לֵב כָּל שׁוֹמְעָיו, וְכָל שֶׁכֵּן קוֹל הַתְּרוּעָה כְּלוֹמַר, הַקּוֹל הַנִּשְׁבָּר (רמב"ם תשובה ג ד). וּמִלְּבַד הַהִתְעוֹרְרוּת שֶׁבּוֹ, יֵשׁ לוֹ לָאָדָם זֵכֶר בַּדָּבָר שֶׁיִּשְׁבֹּר יֵצֶר לִבּוֹ הָרַע בְּתַאֲווֹת הָעוֹלָם וּבִתְשׁוּקָיו בְּשָׁמְעוֹ קוֹלוֹת נִשְׁבָּרִים, כִּי כָּל אָדָם כְּפִי מַה שֶׁיִּרְאֶה בְּעֵינָיו, וּבְאָזְנָיו יִשְׁמַע יָכִין לְבָבוֹ וְיָבִין בַּדְּבָרִים, וְהַיְנוּ דַּאֲמַר רַבִּי יְהוּדָה (שם כו, ב) בְּרֹאשׁ הַשָּׁנָה תּוֹקְעִין בְּשֶׁל זְכָרִים, כְּלוֹמַר, בְּקֶרֶן הַכְּבָשִׂים הַכָּפוּף, כְּדֵי שֶׁיִּזְכֹּר הָאָדָם בִּרְאוֹתוֹ אוֹתוֹ שֶׁיָּכֹף לִבּוֹ לַשָּׁמַיִם, וְרַבִּי לֵוִי פָּסַק הֲלָכָה כְּמוֹתוֹ וּמִנְהָגָן שֶׁל יִשְׂרָאֵל כֵּן.

De las leyes de la mitzvá. Lo que dijeron los sabios, de bendita memoria (Rosh Hashaná 27b): que la medida del shofar es la suficiente para que un hombre pueda asirlo en su mano y que se vea de un lado y de otro. Y todos los shofarot son válidos (véase el Ramban en su derashá de Rosh Hashaná), salvo el de la vaca, porque es un «keren» (asta). Explicación: todo lo que es shofar —es decir, lo que es hueco, pues el término shofar siempre implica algo que tiene una cavidad, como el shofar de la oveja, que tiene una cavidad con la parte maciza (lo macho) dentro—, y todo shofar del mundo que tenga cavidad, como hemos explicado, es válido para tocar en él en Rosh Hashaná. Esto excluye las astas del re'em y de los demás animales, cuyas astas no entran en absoluto en el término shofar, porque no hay en ellas nada hueco, sino solo la parte maciza. Pero el asta de la vaca, aunque entra dentro del término shofar —ya que tiene parte hueca (hembra) y parte maciza (macho)—, no es válida, porque la Escritura la englobó con las inválidas al llamarla «keren», como está escrito (Devarim 33:17) «su toro primogénito... y astas de re'em son sus astas». Resulta, según esta explicación nuestra, que todas las astas del mundo son inválidas para tocar con ellas en Rosh Hashaná, salvo las astas de los corderos y las ovejas, y también las de los machos cabríos y las cabras, pues no hallamos en el mundo astas huecas fuera de estas y la de la vaca, ya que las astas de todos los animales no son huecas —y resulta que no entran en el término shofar que la Torá nos ordenó tocar—. Y la de la vaca también, la Escritura ya la sacó del término de las válidas y la incluyó entre las inválidas, porque la llamó por el nombre de aquellas. Y que no se te haga difícil ante estas palabras nuestras el hecho de que la Escritura llame al shofar de los machos cabríos con el término de los inválidos, como está escrito (Daniel 8:5) «y el macho cabrío tenía un cuerno prominente entre sus ojos». Pues aquello era en una visión profética, y la Escritura dio a entender que, por la gran fuerza del macho cabrío, este se le aparecía al profeta como si tuviera un «keren» —es decir, que era fuerte, sin parte hueca—, y no es que la Escritura lo incluya en absoluto entre los inválidos, sino al contrario, para todo el que entiende. Y me he extendido un poco contigo, hijo mío, aquí, porque esta explicación se renovó en esta Mishná en tiempos cercanos, y quienes fueron antes la explicaron de otra manera.

מִדִּינֵי הַמִּצְוָה. מָה שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (שם כז, ב) שֶׁשִּׁעוּר הַשּׁוֹפָר הוּא, כְּדֵי שֶׁיֹּאחֲזֶנּוּ אָדָם בְּיָדוֹ וְיֵרָאֶה לְכָאן וּלְכָאן. וְכָל הַשּׁוֹפָרוֹת כְּשֵׁרִים (עי' רמב"ן בדרשתו לראש השנה) חוּץ מִשֶּׁל פָּרָה, מִפְּנֵי שֶׁהוּא קֶרֶן, פֵּרוּשׁ כָּל מָה שֶׁהוּא שׁוֹפָר, כְּלוֹמַר, שֶׁהוּא חָלוּל, שֶׁלְּשׁוֹן הַשּׁוֹפָר מַשְׁמַע לְעוֹלָם דָּבָר שֶׁיֵּשׁ בּוֹ חָלָל, כְּגוֹן הַשּׁוֹפָר שֶׁל כֶּבֶשׂ, שֶׁיֵּשׁ לוֹ חָלָל, שֶׁהַזַּכְרוּת בְּתוֹכוֹ, וְכָל שׁוֹפָר בָּעוֹלָם שֶׁיֵּשׁ לוֹ חָלָל כְּמוֹ שֶׁפֵּרַשְׁנוּ כָּשֵׁר לִתְקֹעַ בּוֹ בְּרֹאשׁ הַשָּׁנָה, לְאַפּוֹקֵי קַרְנֵי רְאֵם וּשְׁאָר חַיּוֹת שֶׁקַּרְנֵיהֶם אֵינָם נִכְלָלִין בִּלְשׁוֹן שׁוֹפָר כְּלָל, לְפִי שֶׁאֵין בָּהֶן דָּבָר חָלוּל, אֶלָּא הַזַּכְרוּת לְבַד, אֲבָל קֶרֶן הַפָּרָה, אַף עַל פִּי שֶׁהוּא בִּכְלַל שׁוֹפָר, שֶׁהֲרֵי יֵשׁ לוֹ נַקְבוּת וְזַכְרוּת אֵינוֹ כָּשֵׁר, מִפְּנֵי שֶׁהַכָּתוּב כְּלָלוֹ עִם הַפְּסוּלִין שֶׁקְּרָאוֹ קֶרֶן, וּכְדִכְתִיב (דברים לג יז) בְּכוֹר שׁוֹרוֹ וְגוֹ' וְקַרְנֵי רְאֵם קַרְנָיו. נִמְצָא לְפִי פֵּרוּשֵׁנוּ זֶה, שֶׁכָּל הַקְּרָנוֹת שֶׁבָּעוֹלָם פְּסוּלִין לִתְקֹעַ בָּהֶן בְּרֹאשׁ הַשָּׁנָה, חוּץ מִקַּרְנֵי הַכְּבָשִׂים וְהָרְחֵלִים וְגַם הַתְּיָשִׁים וְעִזִּים, לְפִי שֶׁלֹּא מָצִינוּ בָּעוֹלָם קְרָנוֹת חֲלוּלִין חוּץ מֵאֵלּוּ וְשֶׁל פָּרָה, כִּי קַרְנֵי כָּל הַחַיּוֹת, אֵינָם חֲלוּלִין, וְנִמְצָא שֶׁאֵינָן בִּכְלַל לְשׁוֹן שׁוֹפָר שֶׁצִּוַּתְנוּ הַתּוֹרָה לִתְקֹעַ, וְשֶׁל פָּרָה גַּם כֵּן כְּבָר הוֹצִיאוֹ הַכָּתוּב מִכְּלַל הַכְּשֵׁרִים וְהִכְנִיסוֹ עִם כְּלַל הַפְּסוּלִין, מִפְּנֵי שֶׁקְּרָאוֹ בִּשְׁמָם. וְאַל יִקְשֶׁה בְּעֵינֶיךָ לִדְבָרֵינוּ אֵלֶּה, שֶׁהֲרֵי הַכָּתוּב קוֹרֵא שׁוֹפָר הַתְּיָשִׁים בִּלְשׁוֹן הַפְּסוּלִין, כְּדִכְתִיב (דניאל ח, ה) "וְהַצָּפִיר קֶרֶן חָזוּת בֵּין עֵינָיו". שֶׁהָעִנְיָן הַהוּא הָיָה בְּמַרְאֵה הַנְּבוּאָה, וְהוֹדִיעַ הַכָּתוּב, שֶׁהָיָה נִרְאֶה לַנָּבִיא לְרֹב תֹּקֶף הַצָּפִיר, כְּאִלּוּ הָיָה לוֹ קֶרֶן, כְּלוֹמַר, שֶׁהָיָה חָזָק מִבְּלִי נַקְבוּת, וְאֵין הָעִנְיָן שֶׁיַּכְנִיסוֹ הַכָּתוּב עִם הַפְּסוּלִין כְּלָל, כִּי אִם בְּהֵפֶךְ, לְכָל מֵבִין. וְהֶאֱרַכְתִּי לְךָ בְּנִי מְעַט בְּכָאן, לְפִי שֶׁהַפֵּרוּשׁ הַזֶּה נִתְחַדֵּשׁ בְּמִשְׁנָה זוֹ מִזְּמַן קָרוֹב, וַאֲשֶׁר הָיוּ לְפָנִים, פֵּרְשׁוּהָ בְּעִנְיָן אַחֵר.

Y así también, del tema de la mitzvá, lo que dijeron los sabios, de bendita memoria (Rosh Hashaná 27b): que todos los sonidos son válidos en el shofar; y dijeron también que si raspan el shofar hasta dejarlo reducido a su capa fina, es válido. Y lo que dijeron, de bendita memoria (Rosh Hashaná 29b): que el Yom Tov de Rosh Hashaná que cae en Shabat, no se toca en él el shofar, por decreto, no sea que otro judío lo tome y lo lleve cuatro codos en el dominio público, y venga a una transgresión penada con lapidación. Y esto no lo decretaron los sabios en un lugar donde hay un beit din grande en sabiduría —y solo cuando lo tocan allí en la sesión del beit din—. Y el Rambam, de bendita memoria, escribió (Shofar 2:9) que el beit din debe estar ordenado (samuj) en la tierra de Israel, y que sea un beit din superior, de aquellos que santifican el mes. Y yo oí que el rav Rabí Yitzjak Alfasi, de bendita memoria, tocaba el shofar en su yeshivá en Shabat. Y tú, hijo mío, si mereces, escoge para ti lo bueno a tus ojos.

וְכֵן מֵעִנְיַן הַמִּצְוָה מָה שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (שם כז, ב), שֶׁכָּל הַקּוֹלוֹת כְּשֵׁרִים בַּשּׁוֹפָר, וְאָמְרוּ גַּם כֵּן שֶׁאִם גֵּרְדוּ הַשּׁוֹפָר עַד שֶׁהֶעֱמִידוּ עַל גִּלְדּוֹ כָּשֵׁר. וּמָה שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (שם כט, ב), שֶׁיּוֹם טוֹב שֶׁל רֹאשׁ הַשָּׁנָה שֶׁחָל בְּשַׁבָּת אֵין תּוֹקְעִין בּוֹ שׁוֹפָר, גְּזֵרָה שֶׁמָּא יִטְּלֶנּוּ יִשְׂרָאֵל אַחֵר וְיוֹלִיכֶנּוּ אַרְבַּע אַמּוֹת בִּרְשׁוּת הָרַבִּים, וְיָבוֹא לִידֵי אִסּוּר סְקִילָה, וְדָבָר זֶה לֹא גָּזְרוּ אוֹתוֹ חֲכָמִים בְּמָקוֹם שֶׁיֵּשׁ שָׁם בֵּית דִּין שֶׁהוּא גָּדוֹל בְּחָכְמָה, וְדַוְקָא שֶׁתּוֹקְעִין אוֹתוֹ שָׁם בִּישִׁיבַת הַבֵּית דִּין. וְהָרַמְבַּ"ם זִכְרוֹנוֹ לִבְרָכָה כָּתַב, (שופר ב, ט) שֶׁצָּרִיךְ לִהְיוֹת הַבֵּית דִּין סָמוּךְ בְּאֶרֶץ יִשְׂרָאֵל, וְשֶׁיִּהְיֶה בֵּית דִּין מְעֻלֶּה מֵאוֹתָן שֶׁקִּדְּשׁוּ אֶת הַחֹדֶשׁ. וַאֲנִי שָׁמַעְתִּי שֶׁהָרַב רַבִּי יִצְחָק אַלְפָסִי זִכְרוֹנוֹ לִבְרָכָה, הָיָה תּוֹקֵעַ שׁוֹפָר בִּישִׁיבָתוֹ בְּשַׁבָּת. וְאַתָּה בְּנִי, אִם תִּזְכֶּה תִּבְחַר לְךָ הַטּוֹב בְּעֵינֶיךָ.

Y así también, del tema de la mitzvá, lo que dijeron los sabios, de bendita memoria (Rosh Hashaná 33b): que el hombre está obligado a tocar en Rosh Hashaná tres toques de tres cada uno —es decir, tres veces tekiá, teruá y tekiá—, de modo que resultan seis tekiot y tres teruot. Y el significado de teruá es, según su Targum, «yabavá», y el sentido de «yevavá» es un sonido quebrado, es decir, un sonido de lamento. Resulta que la Torá nos ordenó hacer con el shofar un sonido semejante al lamento. Y como los lugares del mundo difieren en el modo de lamentar —que en un lugar gimen con gemidos gruesos, y en otro con finos, y en otro lo hacen todo, gruesos y finos—, se acostumbró en cada lugar a tocar la teruá en Rosh Hashaná al modo en que cada uno se lamentaba en su lugar; y con ello cumplían su obligación en la mitzvá que la Torá ordenó con sonido de lamento, y de cualquier forma que fuera en cada lugar, con ello cumplía la Torá en todo lugar. Y aunque en su lugar no se lamentaran así, había cumplido la intención de la Escritura y hecho en este día un lamento con el shofar. Hasta que se levantó Rabí Abahu (Rosh Hashaná 34a), y no le pareció bien que Israel estuviese dividido en la costumbre de la teruá, este de un modo y aquel de otro, de suerte que la Torá se hiciera como dos Torot. Y reunió todas las costumbres e instituyó que se tocara en todos los lugares por igual; y para cumplir la obligación a partir del conjunto de los lamentos que se hacen en el mundo, dispuso hacer la teruá de tres formas: como gemidos gruesos —es decir, shevarim—; como gemidos finos —es decir, lo que llamamos teruá—; y además, en una forma, gemidos gruesos y finos, como la costumbre de uno de los lugares que lo hacen todo conforme a sus lamentos. Y resulta, según esto, que tenemos que tocar tres de tres, tres veces. Y la ley (Rosh Hashaná 27b) del shofar que se agrietó a lo largo o a lo ancho, y que se perforó y se tapó con su misma especie o con otra distinta; y la ley de quien mete un shofar dentro de otro shofar; y la ley de quien toca dentro de un pozo o una cisterna; y la ley (Rosh Hashaná 28a) del shofar de avodá zará y de la ciudad condenada (ir hanidajat), y del que tiene vedado por voto el beneficio de su prójimo; y la ley de cuando el que oye tuvo intención pero no el que toca. Y el resto de sus detalles están explicados en el tratado Rosh Hashaná [Oraj Jaim, siman 585].

וְכֵן מֵעִנְיַן הַמִּצְוָה, מָה שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (שם לג, ב) שֶׁחַיָּב אָדָם לִתְקֹעַ בְּרֹאשׁ הַשָּׁנָה שָׁלֹשׁ תְּקִיעוֹת שֶׁל שָׁלֹשׁ שָׁלֹשׁ, כְּלוֹמַר, שָׁלֹשׁ פְּעָמִים תְּקִיעָה וּתְרוּעָה וּתְקִיעָה, שֶׁנִּמְצָא שֶׁהֵן שֵׁשׁ תְּקִיעוֹת וְשָׁלֹשׁ תְּרוּעוֹת. וּפֵרוּשׁ תְּרוּעָה כְּתַרְגּוּמוֹ יַבָּבָא, וְעִנְיַן יְבָבָא, הוּא קוֹל שָׁבוּר, כְּלוֹמַר קוֹל יְלָלָה. נִמְצָא, שֶׁהַתּוֹרָה צִוְּתָה אוֹתָנוּ לַעֲשׂוֹת בַּשּׁוֹפָר, קוֹל הַדּוֹמֶה לִילָלָה, וּמִפְּנֵי שֶׁמְּקוֹמוֹת הָעוֹלָם חֲלוּקִים בְּעִנְיַן הַיְלָלָה, שֶׁבְּמָקוֹם אֶחָד מְיַלְּלִין בִּגְנִיחוֹת גַּסּוֹת, וּבְמָקוֹם אַחֵר בְּדַקּוֹת, וּבְמָקוֹם אַחֵר עוֹשִׂין הַכֹּל גַּסּוֹת וְדַקּוֹת, נָהֲגוּ בְּכָל מָקוֹם וּמָקוֹם לִהְיוֹת מַתְרִיעִין בְּרֹאשׁ הַשָּׁנָה עַל דֶּרֶךְ שֶׁהָיוּ מְיַלְּלִין אִישׁ אִישׁ בִּמְקוֹמוֹ, וּבְכָךְ הָיוּ יוֹצְאִין יְדֵי חוֹבָתָן בַּמִּצְוָה שֶׁהַתּוֹרָה צִוְּתָה בְּקוֹל יְלָלָה, וּבְאֵי זֶה שֶׁיִּהְיֶה בְּשׁוּם מָקוֹם בְּכָךְ הָיָה יוֹצֵא יְדֵי תּוֹרָה בְּכָל מָקוֹם. וְאַף עַל פִּי שֶׁבִּמְקוֹמוֹ אֵין מְיַלְּלִין כֵּן שֶׁהֲרֵי קִיֵּם כַּוָּנַת הַכָּתוּב וְעָשָׂה בְּיוֹם זֶה יְלָלָה בְּשׁוֹפָר, עַד שֶׁקָּם רַבִּי אַבְהוּ (שם לד, א) וְלֹא יָשַׁר בְּעֵינָיו לִהְיוֹת יִשְׂרָאֵל חֲלוּקִים בְּמִנְהַג הַתְּרוּעָה, זֶה בְּכֹה, וְזֶה בְּכֹה, שֶׁנַּעֲשֶׂה תּוֹרָה כִּשְׁתֵּי תּוֹרוֹת, וְקִבֵּץ כָּל הַמִּנְהָגִים, וְהִתְקִין שֶׁיְּהוּ תּוֹקְעִין בְּכָל הַמְּקוֹמוֹת בְּשָׁוֶה, וְלָצֵאת יְדֵי חוֹבָה מִכְּלַל הַיְּלָלוֹת שֶׁנַּעֲשׂוֹת בָּעוֹלָם, תִּקֵּן לַעֲשׂוֹת הַתְּרוּעָה בִּשְׁלֹשָׁה צְדָדִין כְּעֵין גְּנִיחוֹת גַּסּוֹת, דְּהַיְנוּ שְׁבָרִים, וּכְעֵין גְּנִיחוֹת דַּקּוֹת דְּהַיְנוּ שֶׁאָנוּ קוֹרִין תְּרוּעָה. וְעוֹד בְּצַד אֶחָד גְּנִיחוֹת גַּסּוֹת, וְדַקּוֹת, כְּמִנְהַג אֶחָד מֵהַמְּקוֹמוֹת שֶׁעוֹשִׂין הַכֹּל כְּיִלְלוֹתֵיהֶם, וְנִמְצָא לְפִי זֶה, שֶׁאָנוּ צְרִיכִין לִתְקֹעַ שָׁלֹשׁ שֶׁל שָׁלֹשׁ פְּעָמִים שָׁלֹשׁ. וְדִין (שם כז, ב) שׁוֹפָר שֶׁנִּסְדַּק לְאָרְכוֹ אוֹ לְרָחְבּוֹ, וְנִקַּב וּסְתָמוֹ בְּמִינוֹ אוֹ שֶׁלֹּא בְּמִינוֹ, וְדִין נוֹתֵן שׁוֹפָר בְּתוֹךְ שׁוֹפָר, וְדִין תּוֹקֵעַ לְתוֹךְ הַבּוֹר וְהַדּוּת, וְדִין (שם, כח, א) שׁוֹפָר שֶׁל עֲבוֹדָה זָרָה וְעִיר הַנִּדַּחַת, וְהַמֻּדָּר הֲנָאָה מֵחֲבֵרוֹ, וְדִין נִתְכַּוֵּן שׁוֹמֵעַ וְלֹא מַשְׁמִיעַ. וְיֶתֶר פְּרָטֶיהָ, מְבֹאָרִים בְּמַסֶּכֶת רֹאשׁ הַשָּׁנָה [א"ח סי' תקפה].

Y rige en todo lugar y en todo tiempo, en los varones y no en las mujeres, pues es de las mitzvot que dependen del tiempo (she-hazman gramá), de las que las mujeres están exentas. Y quien transgrede esto y no oye el sonido del shofar el día de Rosh Hashaná en el orden de toques que dijimos —tres de tres cada uno, al menos— ha anulado este precepto positivo. Y si los oyó con interrupción, aunque sea a lo largo de todo el día, ha cumplido, como dijeron los sabios, de bendita memoria (Rosh Hashaná 34b): que si un hombre oyó nueve toques prolongados a lo largo de nueve horas del día, e incluso de nueve personas distintas, ha cumplido. Y aprendí de los sabios —que Dios los guarde— que, en todo caso, se debe procurar no oír un sonido inválido en medio.

וְנוֹהֶגֶת בְּכָל מָקוֹם וּבְכָל זְמַן בִּזְכָרִים וְלֹא בִּנְקֵבוֹת, לְפִי שֶׁהִיא מִכְּלַל הַמִּצְוֹת שֶׁהַזְּמַן גְּרָמָא, שֶׁהַנָּשִׁים פְּטוּרוֹת. וְהָעוֹבֵר עַל זֶה וְלֹא שָׁמַע קוֹל שׁוֹפָר בְּיוֹם רֹאשׁ הַשָּׁנָה בְּסֵדֶר תְּקִיעוֹת שֶׁאָמַרְנוּ שָׁלֹשׁ שֶׁל שָׁלֹשׁ שָׁלֹשׁ לְכָל הַפָּחוֹת בִּטֵּל עֲשֵׂה זֶה, וְאִם שְׁמָעָן בְּהֶפְסֵק וַאֲפִלּוּ בְּכָל הַיּוֹם יָצָא, וּכְמוֹ שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (שם לד, ב) שֶׁאִם שָׁמַע אָדָם תֵּשַׁע תְּקִיעוֹת הַמַּאֲרִיכוֹת בְּתֵשַׁע שָׁעוֹת בַּיּוֹם וַאֲפִלּוּ מִתִּשְׁעָה בְּנֵי אָדָם יָצָא, וְלָמַדְתִּי מִן הַחֲכָמִים יִשְׁמְרֵם אֵל, שֶׁצָּרִיךְ מִכָּל מָקוֹם שֶׁלֹּא לִשְׁמֹעַ קוֹל פָּסוּל בָּאֶמְצַע.