Precepto 484
El trabajo con los consagrados
No trabajar con los consagrados: que no realicemos trabajo alguno con los animales consagrados. Sobre esto se dijo (Devarim 15:19) «No trabajarás con el primogénito de tu buey», y los demás consagrados se aprenden del primogénito, como aparece en Bejorot (25a).
שֶׁלֹּא לַעֲבֹד בַּקֳּדָשִׁים – שֶׁלֹּא נַעֲבֹד עֲבוֹדָה בִּבְהֵמוֹת הַקֳּדָשִׁים, וְעַל זֶה נֶאֱמַר (דברים טו יט) לֹא תַעֲבֹד בִּבְכֹר שׁוֹרֶךָ, וּשְׁאָר הַקֳּדָשִׁים, נִלְמָדִים מִן הַבְּכוֹר, כְּמוֹ שֶׁבָּא בִּבְכוֹרוֹת (כה, א).
Entre las raíces del precepto: alejarnos de acercarnos a los consagrados y de tocarlos —ya lo escribí en este orden, en la prohibición referente a los consagrados descalificados (precepto 469) y en varios lugares.
מִשָּׁרְשֵׁי הַמִּצְוָה. לְהַרְחִיקֵנוּ מֵהִתְקָרֵב אֶל הַקֳּדָשִׁים וּמִנְּגֹעַ בָּהֶן, כָּתַבְתִּי בְּסֵדֶר זֶה בְּלָאו דְּאִסּוּר פְּסוּלֵי הַמֻּקְדָּשִׁין (מצוה תסט) וּבְכַמָּה מְקוֹמוֹת.
Entre las leyes del precepto. Lo que dijeron, de bendita memoria (Bejorot, allí): todos los consagrados del altar —tanto los de santidad mayor como los de santidad menor— están prohibidos para la esquila y para el trabajo (véase Rambam, Meilá cap. 1, hal. 1 y 7). Está prohibido al particular beneficiarse de las cosas consagradas a HaShem, bendito sea —tanto de lo que se ofrece sobre el altar como de las consagraciones para el mantenimiento del Templo—, y todo el que se beneficia en el valor de una perutá de las cosas consagradas a HaShem, bendito sea, ha cometido sacrilegio. En cambio, las cosas de los sacrificios que se permitieron para el consumo —por ejemplo, la carne del jatat y del asham tras la aspersión de su sangre, o los dos panes tras la aspersión de la sangre de los dos corderos— no tienen meilá. Aun si un extraño comió de estas o de cosas semejantes, dado que están permitidas para que parte de las personas se beneficien de ellas, quien se beneficia no ha cometido sacrilegio. E incluso si quedaron descalificadas y prohibidas para el consumo, dado que tuvieron un momento de permisión, no se es responsable de meilá por ellas.
מִדִּינֵי הַמִּצְוָה. מָה שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (בכורות שם) כָּל קָדְשֵׁי מִזְבֵּחַ, בֵּין קָדְשֵׁי קָדָשִׁים בֵּין קָדָשִׁים קַלִּים אֲסוּרִים בְּגִזָּה וַעֲבוֹדָה (עי' רמב"ם מעילה פ"א הל' א ז), וְאָסוּר לַהֶדְיוֹט לֵהָנוֹת מִקָּדְשֵׁי הַשֵּׁם יִתְבָּרַךְ, בֵּין מִדְּבָרִים הַקְּרֵבִים עַל גַּבֵּי הַמִּזְבֵּחַ, בֵּין מִקָּדְשֵׁי בֶּדֶק הַבַּיִת, וְכָל הַנֶּהֱנֶה בְּשָׁוֶה פְּרוּטָה מִקָּדְשֵׁי הַשֵּׁם יִתְבָּרַךְ, מָעַל. דְּבָרִים שֶׁהֻתְּרוּ בַּאֲכִילָה מִן הַקָּרְבָּנוֹת, כְּגוֹן, בְּשַׂר חַטָּאת וְאָשָׁם אַחַר זְרִיקַת דָּמָן אוֹ שְׁתֵּי הַלֶּחֶם אַחַר זְרִיקַת דַּם שְׁנֵי הַכְּבָשִׂים אֵין בָּהֶן מְעִילָה, אֲפִלּוּ אָכַל הַזָּר מֵאֵלּוּ וְכַיּוֹצֵא בָּהֶן, הוֹאִיל וְהֵן מֻתָּרִין לְמִקְצָת בְּנֵי אָדָם לֵהָנוֹת בָּהֶן, כָּל הַנֶּהֱנֶה מֵהֶן לֹא מָעַל, וַאֲפִלּוּ נִפְסְלוּ וְנֶאֶסְרוּ בַּאֲכִילָה, הוֹאִיל וְהָיְתָה לָהֶן שְׁעַת הֶתֵּר אֵין חַיָּבִין עֲלֵיהֶן מְעִילָה.
Todo el que comete sacrilegio con premeditación recibe azotes y paga el capital de lo que dañó del bien consagrado. La advertencia sobre la meilá deriva de lo que se dijo «No podrás comer dentro de tus puertas... y tus ofrendas votivas». Por tradición recibida aprendimos que esto es una advertencia para quien come la carne de la olá, como dijimos arriba (precepto 447), dado que toda ella es para HaShem, bendito sea. Y lo mismo aplica a cualquier otro consagrado que sea solo para HaShem —tanto de los consagrados del altar como de los del mantenimiento del Templo—: si se benefició de ellos en el valor de una perutá, recibe azotes. Quien cometió sacrilegio por error paga lo que disfrutó más un quinto añadido, trae un carnero de dos selaim y lo ofrece como asham, y se le expía. Este es el llamado asham meilot, pues se dijo (Vaikrá 5:15-16) «por error, de las cosas consagradas a Adonái... y traerá su asham a Adonái... y aquello en que pecó respecto de lo consagrado lo pagará, y añadirá su quinto sobre ello». El pago del capital con el quinto añadido y la presentación del sacrificio es un precepto positivo (precepto 127). El pago del capital y la presentación del asham impiden la expiación, pero el quinto no la impide, pues se dijo (allí) «con el carnero del asham, y se le perdonará»: el carnero y el asham impiden, mas no el quinto. Si trajo su pago de meilá antes de traer su asham, no ha cumplido. Si le quedó la duda de si cometió sacrilegio o no, está exento del pago y del sacrificio. Y el quinto es como el inicio de la consagración: si se benefició de él, añade un quinto sobre el quinto. Ya explicamos varias veces (precepto 355) que el quinto es una cuarta parte sobre el capital, de modo que él con su quinto suman cinco. Y hay cosas por las que no se es responsable de meilá según la Torá, pero está prohibido beneficiarse de ellas por palabra de los soferim; quien se beneficia de ellas paga solo el capital, sin añadir el quinto y sin traer asham, como se explica en el tratado de Meilá (cap. 3).
כָּל הַמּוֹעֵל בְּזָדוֹן לוֹקֶה וּמְשַׁלֵּם מָה שֶׁפָּגַם מִן הַהֶקְדֵּשׁ בְּרֹאשׁוֹ, וְהָאַזְהָרָה שֶׁל מְעִילָה, מִזֶּה שֶׁנֶּאֱמַר לֹא תוּכַל לֶאֱכֹל בִּשְׁעָרֶיךָ וְגוֹ' וּנְדָרֶיךָ. מִפִּי הַשְּׁמוּעָה לָמַדְנוּ, שֶׁזּוֹ אַזְהָרָה לָאוֹכֵל בְּשַׂר עוֹלָה, כְּמוֹ שֶׁאָמַרְנוּ לְמַעְלָה (מצוה תמז), הוֹאִיל וְכֻלָּהּ לְהַשֵּׁם יִתְבָּרַךְ וְהוּא הַדִּין לִשְׁאָר כָּל קֹדֶשׁ שֶׁהוּא לְהַשֵּׁם לְבַדּוֹ, בֵּין מִקָּדְשֵׁי מִזְבֵּחַ בֵּין מִקָּדְשֵׁי בֶּדֶק הַבַּיִת, אִם נֶהֱנָה מֵהֶן בְּשָׁוֶה פְּרוּטָה לוֹקֶה. מָעַל בִּשְׁגָגָה מְשַׁלֵּם מַה שֶּׁנֶּהֱנָה וְתוֹסֶפֶת חֹמֶשׁ, וּמֵבִיא אַיִל בִּשְׁתֵּי סְלָעִים וּמַקְרִיבוֹ אָשָׁם וּמִתְכַּפֵּר לוֹ, וְזֶהוּ הַנִּקְרָא אֲשַׁם מְעִילוֹת, שֶׁנֶּאֱמַר (ויקרא ה טו טז) בִּשְׁגָגָה מִקָּדְשֵׁי יְיָ וְגוֹ' וְהֵבִיא אֶת אֲשָׁמוֹ לַיְיָ וְגוֹ' וְאֵת אֲשֶׁר חָטָא מִן הַקֹּדֶשׁ יְשַׁלֵּם וְאֶת חֲמִישִׁתוֹ יוֹסֵף עָלָיו, וְשִׁלּוּם הַקֶּרֶן עִם הַתּוֹסֶפֶת חֹמֶשׁ וַהֲבָאַת הַקָּרְבָּן מִצְוַת עֲשֵׂה (מצוה קכז). תַּשְׁלוּם הַקֶּרֶן וַהֲבָאַת הָאָשָׁם, מְעַכְּבִין אֶת הַכַּפָּרָה, וְאֵין הַחֹמֶשׁ מְעַכֵּב, שֶׁנֶּאֱמַר (שם) בְּאֵיל הָאָשָׁם וְנִסְלַח לוֹ, אַיִל וְאָשָׁם מְעַכְּבִין, וְאֵין הַחֹמֶשׁ מְעַכֵּב. הֵבִיא מְעִילָתוֹ עַד שֶׁלֹּא הֵבִיא אֲשָׁמוֹ לֹא יָצָא. נִסְתַּפֵּק לוֹ אִם מָעַל אִם לֹא מָעַל, פָּטוּר מִן הַתַּשְׁלוּמִין וּמִן הַקָּרְבָּן. וְהַחֹמֶשׁ הֲרֵי הוּא כִּתְחִלַּת הַהֶקְדֵּשׁ, וְאִם נֶהֱנָה בּוֹ מוֹסִיף חֹמֶשׁ עַל חֹמֶשׁ. וּכְבָר בֵּאַרְנוּ כַּמָּה פְּעָמִים (מצוה שנה) שֶׁהַחֹמֶשׁ אֶחָד מֵאַרְבָּעָה עַל הַקֶּרֶן, עַד שֶׁיִּהְיֶה הוּא וְחֻמְשׁוֹ חֲמִשָּׁה. וְיֵשׁ דְּבָרִים שֶׁאֵין חַיָּבִין עֲלֵיהֶן מְעִילָה מִדִּבְרֵי תוֹרָה, אֲבָל אָסוּר לֵהָנוֹת בָּהֶן מִדִּבְרֵי סוֹפְרִים, וְהַנֶּהֱנֶה מֵהֶם מְשַׁלֵּם קֶרֶן לְבַד, וְאֵינוֹ מוֹסִיף חֹמֶשׁ, וְאֵינוֹ מֵבִיא אָשָׁם, כְּמוֹ שֶׁמְּבֹאָר בְּמַסֶּכֶת מְעִילָה (פ"ג).
Y todos los consagrados del altar —tanto los de santidad mayor como los de santidad menor— están prohibidos para la esquila y el trabajo, pues se dijo «No trabajarás con el primogénito de tu buey, ni esquilarás el primogénito de tu rebaño», y lo mismo aplica al resto de los consagrados. Quien esquila el buey o trabaja con él recibe azotes por la Torá; pero arrancar el pelo no es como esquilar. Y escribió el Rambam, de bendita memoria (allí, hal. 7): «Me parece que no recibe azotes hasta que esquile el ancho de un sit doblado; que no sea esto más severo que el Shabat». Los consagrados dudosos (allí, hal. 8) —por ejemplo, un animal del que se duda si es primogénito, y semejantes— están prohibidos para la esquila y el trabajo, pero quien los esquila o trabaja con ellos no recibe azotes. Un animal consagrado en el que surgió un defecto y fue redimido, como explicamos (precepto 441), no queda permitido para la esquila y el trabajo, sino que permanece en su prohibición hasta que sea degollado; si fue degollado tras su redención, queda permitido para el consumo.
¿En qué caso se dice esto? Cuando su consagración precedió a su defecto, o cuando un defecto pasajero precedió a su consagración. Pero quien consagra para el Templo un animal con defecto permanente: no está prohibido para la esquila y el trabajo sino por palabra de ellos; si se redime, es como algo profano para todo asunto, y sale a lo profano para ser esquilado y trabajado. Se exceptúan el primogénito y el diezmo, cuya santidad recae sobre su propio cuerpo —aunque tengan defectos permanentes desde el inicio—, y no salen jamás a lo profano para ser esquilados y trabajados. Y está prohibido aparear con un primogénito o con consagrados descalificados. Está permitido arrancar el pelo de antemano de los consagrados, para mostrar el defecto al perito; pero ese pelo que arrancó, o que quedó del animal, o del primogénito, o del diezmo, está prohibido para el aprovechamiento incluso después de que sean degollados por su defecto —decreto, no sea que los retenga, dado que no son aptos para expiación. En cambio, la lana que se desprende del jatat y del asham está permitida para el aprovechamiento tras su degüello por su defecto, pues, dado que vienen para expiación, no los retiene; y si se desprendió de la olá, esto es dudoso. Todo lo que se desprendió de los consagrados después de surgir en ellos un defecto está permitido para el aprovechamiento, dado que no lo arrancó con su mano, salvo el primogénito, en el que también lo que se desprende de él tras surgir el defecto está prohibido para el aprovechamiento. Quien degüella un primogénito o el resto de los consagrados arranca el pelo de un lado y de otro para hacer lugar al cuchillo, pero no lo mueve de su sitio. Los consagrados para el mantenimiento del Templo están prohibidos para la esquila y el trabajo solo por palabra de los soferim, pero por la Torá no están prohibidos; por eso quien los esquila o trabaja con ellos no recibe azotes, aunque se le da una makat mardut. Quien consagra un feto para el altar: su madre está prohibida para el trabajo por palabra de los soferim, pero por la Torá no lo está; esquilarla, en cambio, está permitido, porque solo decretaron sobre ella en cuanto que el trabajo debilita al feto, mientras que la esquila queda permitida, pues en ella no hay perjuicio para la cría. Si consagró un solo miembro del animal —tanto para el mantenimiento del Templo como para el altar— el asunto es dudoso: si está prohibido todo él para la esquila y el trabajo o no lo está; por eso no se reciben azotes por él. Y el resto de sus detalles, en el tratado de Bejorot (allí).
וְכָל קָדְשֵׁי מִזְבֵּחַ, בֵּין קָדְשֵׁי קָדָשִׁים בֵּין קָדָשִׁים קַלִּים, אֲסוּרִין בְּגִזָּה וַעֲבוֹדָה, שֶׁנֶּאֱמַר לֹא תַעֲבֹד בִּבְכֹר שׁוֹרֶךָ, וְלֹא תָגֹז בְּכוֹר צֹאנֶךָ, וְהוּא הַדִּין לִשְׁאָר קָדָשִׁים, וְהַגּוֹזֵז אֶת הַשּׁוֹר אוֹ הָעוֹבֵד בּוֹ לוֹקֶה מִן הַתּוֹרָה, וְתוֹלֵשׁ אֵינוֹ כְּגוֹזֵז. וְכָתַב הָרַמְבַּ"ם זִכְרוֹנוֹ לִבְרָכָה (שם ה"ז) יֵרָאֶה לִי שֶׁאֵינוֹ לוֹקֶה, עַד שֶׁיִּגְזֹז כְּדֵי רֹחַב הַסִּיט כָּפוּל, לֹא יִהְיֶה זֶה חָמוּר מִשַּׁבָּת. סְפֵק קָדָשִׁים (שם ה"ח), כְּגוֹן בְּהֵמָה שֶׁהִיא סְפֵק בְּכוֹר וְכַיּוֹצֵא בָּהּ, הֲרֵי הֵן אֲסוּרִין בְּגִזָּה וּבַעֲבוֹדָה, וְהַגּוֹזֵז אוֹ הָעוֹבֵד בָּהֶן אֵינוֹ לוֹקֶה. בֶּהֱמַת הֶקְדֵּשׁ שֶׁנָּפַל בָּהּ מוּם וְנִפְדֵּית, כְּמוֹ שֶׁבֵּאַרְנוּ (מצוה תמא), אֵינָהּ מֻתֶּרֶת בְּגִזָּה וַעֲבוֹדָה, וַהֲרֵי הִיא בְּאִסּוּרָהּ, עַד שֶׁתִּשָּׁחֵט. נִשְׁחֲטָה אַחַר פִּדְיוֹנָהּ הֻתְּרָה בַּאֲכִילָה. בַּמֶּה דְבָרִים אֲמוּרִים? בְּשֶׁקָּדַם הֶקְדֵּשָׁן אֶת מוּמָן אוֹ קָדַם מוּם עוֹבֵר לְהֶקְדֵּשָׁן, אֲבָל הַמַּקְדִּישׁ בַּעֲלַת מוּם קָבוּעַ לַמִּקְדָּשׁ אֵינָהּ אֲסוּרָה בְּגִזָּה וַעֲבוֹדָה אֶלָּא מִדִּבְרֵיהֶם, נִפְדֵּית הֲרֵי הִיא כְּחֻלִּין לְכָל דָּבָר, וְתֵצֵא לְחֻלִּין, לְהִגָּזֵז וּלְהֵעָבֵד, חוּץ מִן הַבְּכוֹר וְהַמַּעֲשֵׂר שֶׁהַקְּדֻשָּׁה חָלָה עַל גּוּפָן, אַף עַל פִּי שֶׁהֵן בַּעֲלֵי מוּמִין קְבוּעִין מִתְּחִלָּה, וְאֵינָן יוֹצְאִין לְחֻלִּין לִגָּזֵז וְלֵעָבֵד לְעוֹלָם. וְאָסוּר לְהַרְבִּיעַ בִּבְכוֹר אוֹ בִּפְסוּלֵי הַמֻּקְדָּשִׁין. וּמֻתָּר לִתְלֹשׁ אֶת הַשֵּׂעָר לְכַתְּחִלָּה מִן הַקֳּדָשִׁים, כְּדֵי לְהַרְאוֹת הַמּוּם לַמֻּמְחֶה, וְאוֹתוֹ הַשֵּׂעָר שֶׁתָּלַשׁ, אוֹ שֶׁנִּשְׁאַר מִן הַבְּהֵמָה, אוֹ מִן הַבְּכוֹר, אוֹ מִן הַמַּעֲשֵׂר הֲרֵי זֶה אָסוּר בַּהֲנָאָה אֲפִלּוּ לְאַחַר שֶׁיִּשָּׁחֲטוּ מִפְּנֵי מוּמָן, גְּזֵרָה שֶׁמָּא יַשְׁהֶה אוֹתָן, הוֹאִיל וְאֵינָן בְּנֵי כַּפָּרָה. אֲבָל צֶמֶר הַנּוֹשֵׁר מִן הַחַטָּאת וְאָשָׁם מֻתָּר בַּהֲנָאָה לְאַחַר שְׁחִיטָתָן מִפְּנֵי מוּמָן, הוֹאִיל וּלְכַפָּרָה הֵן בָּאִין אֵינוֹ מַשְׁהֶא אוֹתָן, וְאִם נִתְלַשׁ מִן הָעוֹלָה הֲרֵי זֶה סָפֵק. וְכָל שֶׁנִּתְלַשׁ מִן הַקֳּדָשִׁים אַחַר שֶׁנָּפַל בָּהֶן מוּם הֲרֵי זֶה מֻתָּר בַּהֲנָאָה, מִכֵּיוָן שֶׁלֹּא תָּלַשׁ בְּיָדוֹ, חוּץ מִן הַבְּכוֹר, שֶׁאַף הַנִּתְלָשׁ מִמֶּנּוּ אַחַר שֶׁנָּפַל בּוֹ מוּם אָסוּר בַּהֲנָאָה. הַשּׁוֹחֵט בְּכוֹר אוֹ שְׁאָר הַמֻּקְדָּשִׁין תּוֹלֵשׁ הַשֵּׂעָר מִכָּאן וּמִכָּאן לַעֲשׂוֹת מָקוֹם לַסַּכִּין, וְלֹא יְזִיזֶנּוּ מִמְּקוֹמוֹ. קָדְשֵׁי בֶּדֶק הַבַּיִת, אֲפִלּוּ בְּגִזָּה וַעֲבוֹדָה אֲסוּרִין מִדִּבְרֵי סוֹפְרִים, אֲבָל מִן הַתּוֹרָה אֵינָן אֲסוּרִין, לְפִיכָךְ הַגּוֹזֵז אוֹתָן אוֹ הָעוֹבֵד בָּהֶן אֵינוֹ לוֹקֶה, אֲבָל מַכִּין אוֹתוֹ מַכַּת מַרְדּוּת. הַמַּקְדִּישׁ עֻבָּר לַמִּזְבֵּחַ אִמּוֹ אֲסוּרָה בַּעֲבוֹדָה מִדִּבְרֵי סוֹפְרִים, אֲבָל מִן הַתּוֹרָה אֵינָהּ אֲסוּרָה, אֲבָל לִגְזֹז אוֹתָהּ מֻתָּר, מִפְּנֵי שֶׁעֲבוֹדָתָהּ מַכְחֶשֶׁת אֶת הָעֻבָּר גָּזְרוּ בָּהּ, וַהֲרֵי הִיא מֻתֶּרֶת בְּגִזָּה, לְפִי שֶׁאֵין בָּהּ הֶפְסֵד לַוָּלָד. הִקְדִּישׁ אֵבֶר אֶחָד מִן הַבְּהֵמָה, בֵּין לְבֶדֶק הַבַּיִת בֵּין לַמִּזְבֵּחַ, הֲרֵי הַדָּבָר סָפֵק, אִם אֲסוּרָה כֻּלָּהּ בְּגִזָּה וַעֲבוֹדָה אוֹ אֵינָהּ אֲסוּרָה, לְפִיכָךְ אֵין לוֹקִין עָלֶיהָ. וְיֶתֶר פְּרָטֶיהָ, בְּמַסֶּכֶת בְּכוֹרוֹת (שם).
Y rige esta prohibición en todo lugar y en todo tiempo, en machos y en hembras. Pues aunque dijeron, de bendita memoria (Avodá Zará 13a), que en este tiempo no se consagra un animal para sacrificio ni para el mantenimiento del Templo, como escribí muchas veces, de todos modos quien consagra, su consagración es válida. Y quien transgrede esto y trabaja con un animal consagrado del modo que dijimos, es responsable de azotes.
וְנוֹהֵג אִסּוּר זֶה בְּכָל מָקוֹם וּבְכָל זְמַן בִּזְכָרִים וּנְקֵבוֹת, שֶׁאַף עַל פִּי שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (עבודה זרה יג א) שֶׁאֵין מַקְדִּישִׁין בְּהֵמָה לְקָרְבָּן, וְלֹא לְבֶדֶק הַבַּיִת בַּזְּמַן הַזֶּה, כְּמוֹ שֶׁכָּתַבְתִּי הַרְבֵּה פְּעָמִים, מִכָּל מָקוֹם מִי שֶׁהִקְדִּישׁ הֶקְדֵּשׁוֹ הֶקְדֵּשׁ. וְהָעוֹבֵר עַל זֶה וְעָבַד בְּבֶהֱמַת קָדָשִׁים כָּעִנְיָן שֶׁאָמַרְנוּ, חַיָּב מַלְקוּת.