Tema 16
Los hijos
Todo el que llora y guarda duelo por una persona recta, merece criar a sus hijos. Hay que cuidar al niño pequeño para que no ande con la cabeza descubierta. Y no necesita el hombre preocuparse por el sustento de sus hijos, porque cuando ellos crecen, con ellos crece su sustento.
א. כָּל הַבּוֹכֶה וּמִתְאַבֵּל עַל אָדָם כָּשֵׁר, זוֹכֶה לְגַדֵּל אֶת בָּנָיו.
Quien aparta a su prójimo del deber de ser fecundo y multiplicarse, desciende al Sheol sin descendencia. Todo el que fuerza a su mujer a la unión conyugal, tiene hijos que no son dignos. Y la mujer cuya sangre es abundante padece con más pena el dolor de criar a sus hijos.
ב. צָרִיךְ לִשְׁמר אֶת הַתִּינוֹק, שֶׁלּא יֵלֵךְ בְּגִלּוּי הָראשׁ.
Hija de cohen casada con un israelita común, e hija de talmid jajam casada con un am ha'aretz — no tiene descendencia. El ayuno del jueves es propicio para la crianza de los hijos. La modestia en la mujer la hace merecedora de hijos dignos. Y por medio de la alegría del yom tov y de colocar los tefilín como es debido, su mujer dará a luz hijos varones.
ג. אֵין צָרִיךְ לָאָדָם לִדְאג עַל פַּרְנָסַת בָּנָיו, כִּי כְּשֶׁהֵם גְּדֵלִים – גְּדֵלָה פַּרְנָסָתָם עִמָּהֶם.
A veces, quien no tiene hijos, cuando rezan por él para que los tenga, muere. Por el pecado de los votos mueren los hijos. El cambio de lugar propicia tener hijos. Los hijos mayores no mueren por el pecado de sus padres; pero donde hay jilul haShem, incluso los mayores mueren.
ד. מִי שֶׁמְּבַטֵּל אֶת חֲבֵרוֹ מִפִּרְיָּה וּרְבִיָּה, הוֹלֵךְ לִשְׁאוֹל בְּלא וָלָד.
Quien come carne y bebe vino, tiene hijos sanos. Quien mira el talón de una mujer, o mira a su mujer cuando es nidá, tiene hijos que no son dignos. Y quien habita diez años en Eretz Israel sin tener hijos, que se divorcie, pues quizá no mereció tener hijos de ella.
ה. כָּל הַכּוֹפֶה אִשְׁתּוֹ לִדְבַר־מִצְוָה, הֲוֵי לֵהּ בָּנִים שֶׁאֵינָם מְהֻגָּנִים.
¿Qué debe hacer el hombre para tener hijos varones? Que despose a una mujer digna de él, que se santifique en el momento de la unión conyugal, y que pida los hijos a Aquel de quien son los hijos. Porque todo el que engendra, engendra a semejanza de sí mismo. Y guárdese el hombre de cortar un árbol antes de su tiempo, porque eso daña la crianza de los hijos.
ו. אִשָּׁה שֶׁדָּמֶיהָ מְרֻבִּים – צַעַר גִּדּוּל בָּנִים שֶׁלָּהּ יוֹתֵר בְּעִצָּבוֹן.
Todo el que persigue la tzedaká merece hijos poseedores de riqueza, de sabiduría y de aggadá. ¿Qué debe hacer el hombre para tener hijos? Que reparta su dinero entre los pobres y que alegre a su mujer antes de la unión. Y así como está prohibido matar a una persona, está prohibido cortar un árbol frutal antes de su tiempo.
ז. בַּת כּהֵן לְיִשְׂרָאֵל, בַּת תַּלְמִיד־חָכָם לְעַם־הָאָרֶץ – זֶרַע אֵין לָהּ.
De Yoav, que no dejó un hijo como él, se dijo «muerte»; de David, que dejó un hijo como él, se dijo «reposo». Cuando el primer hijo es mujer, el mal de ojo no domina sobre los que vienen después. Todo el que cría a un huérfano dentro de su casa, es como si lo hubiera engendrado. Y todo el que enseña Torá al hijo de su prójimo, es como si lo hubiera engendrado.
ח. הַתַּעֲנִית שֶׁל חֲמִישִׁי בְּשַׁבָּת מְסֻגָּל לְגִדּוּל בָּנִים.
Cuarenta días antes de la formación del feto, que rece por su mujer para que dé a luz un varón. Quien fantasea con la lujuria, también su mujer llega a esas fantasías; y cuando su mujer fantasea, por eso las kelipot vienen sobre ella en sueños, y por eso sus hijos mueren. Quien fornica, su mujer fornica contra él. Todo el que quema la cosecha de su prójimo no deja hijo que lo herede.
ט. צְנִיעוּת שֶׁבָּאִשָּׁה מְזַכָּה לָהּ לְבָנִים הֲגוּנִים.
La mujer a la que se le mueren los hijos, en el momento del parto que coloque sobre su cabeza una manzana. Todo el que empieza un precepto y no lo termina, entierra a su mujer y a sus hijos. Quien desposa a una mujer por su dinero tiene hijos que no son dignos, y pierde el dinero en poco tiempo. Y quien se ocupa en la Torá y en actos de bondad, merece muchos hijos.
י. עַל־יְדֵי שִׂמְחַת יוֹם־טוֹב וְעַל־יְדֵי הֲנָחַת תְּפִלִּין כָּרָאוּי, תֵּלֵד אִשְׁתּוֹ בָּנִים זְכָרִים.
Los hijos no mueren por el pecado de los padres, sino cuando prolongan en sus manos las obras de sus padres. La unión conyugal es buena para el feto: lo afina, lo fortalece y lo hace de buena figura y de fuerza. Quien no tiene hijos, que acepte sobre sí el exilio. Y quien invade el oficio de su prójimo, es como si se hubiera unido a la mujer de su compañero. Cuando un hombre es entregado en manos de sus enemigos, es como la pérdida de los hijos.
יא. לִפְעָמִים מִי שֶׁאֵין לוֹ בָּנִים, וּכְשֶׁמִּתְפַּלְּלִין עָלָיו שֶׁיִּהְיֶה לוֹ בָּנִים, הוּא מֵת.
Quien se une a una gentil o a un varón, o piensa en avodá zará, no tendrá un hijo talmid jajam; y si su hijo estudia Torá, será olvidadizo. Los buenos hijos son un gran remedio para los padres. Por medio de la mentira mueren los hijos.
יב. בַּעֲווֹן נְדָרִים בָּנִים מֵתִים.
Todo el que no se aparta de su mujer cuando se acerca su período, aunque tenga hijos como los de Aharón, se le mueren; y todo el que se aparta, tiene hijos varones dignos de dictar halajá. Todo el que hace havdalá sobre el vino a la salida de Shabat, tiene hijos varones dignos de dictar halajá. Y quien se santifica en el momento de la unión con recato, tiene hijos varones.
יג. שִׁנּוּי מָקוֹם גּוֹרֵם לְבָנִים.
Que se cuide mucho de que el niño no mame de una mala mujer, porque hay leche que contamina y leche que purifica. El agua caliente y el aceite reponen al niño. Y quien no se retiene de orinar cuando lo necesita, la oración que eleva por sus hijos es escuchada. El feto sigue la forma del padre y de la madre.
יד. בָּנִים גְּדוֹלִים אֵינָם מֵתִים בַּעֲווֹן אֲבוֹתֵיהֶם, אֲבָל בְּמָקוֹם שֶׁיֵּשׁ חִלּוּל הַשֵּׁם אֲפִלּוּ גְּדוֹלִים מֵתִים.
Una mala crianza dentro de la casa del hombre es más dura que la guerra de Gog y Magog. Que entre temprano y salga tarde de la sinagoga; así alargará los días de sus hijos. Que no distinga el hombre a un hijo por encima de los demás. Por medio de Janucá y de la vela de Shabat, tiene hijos talmidei jajamim. Quien ama a los sabios, tiene hijos sabios; quien honra a los sabios, tiene yernos sabios.
טו. דְּאַכְלָא בִּשְׂרָא וְשַׁתְיָא חַמְרָא, הֲוֵי לֵהּ בָּנִים בְּרִיאִים.
Por el pecado de los votos, y también por el de descuidar el estudio de la Torá, por el de la mezuzá, por el de los tzitzit y por el del odio gratuito, mueren los hijos cuando son pequeños. Quien da maaser de su dinero, sus hijos se libran de la enfermedad llamada samká. Los niños de la escuela son tomados por las culpas de la generación. Y por medio de los mirtos en Shabat, merece hijos talmidei jajamim.
טז. הַמִּסְתַּכֵּל בַּעֲקֵבָהּ שֶׁל אִשָּׁה וּבְאִשְׁתּוֹ נִדָּה, הֲוֵי לֵהּ בָּנִים שֶׁאֵינָם מְהֻגָּנִים.
A la mujer que pierde a sus hijos, la segulá para ello es que lave a la novia antes de la jupá. Según come el hombre, así son sus hijos e hijas. Quien pierde a sus hijos, que no tenga trato conyugal en día de semana, sino de Shabat a Shabat. Tensar el arco en Lag Ba'ómer es segulá para tener hijos; también lo es la oración que se reza ante el atril con melodía.
יז. הַדָּר עֶשֶׂר שָׁנִים בְּאֶרֶץ־יִשְׂרָאֵל וְאֵין לוֹ בָּנִים, יוֹצִיא, שֶׁמָּא לא זָכָה לְהִבָּנוֹת מִמֶּנָּהּ.
Hay que enseñar al niño derej eretz desde su juventud. Los cánticos y las alabanzas que se dicen antes de la luz del día son segulá para tener hijos; también para la mujer a la que le falta leche, y para la mujer difícil que es iracunda. Quien se empequeñece ante su maestro y le pregunta todas sus dudas, aunque el maestro lo avergüence, merece por ello que salga de él un hijo más grande en la Torá que su propio maestro. Y quien acepta los sufrimientos con amor, merece descendencia de días largos.
יח. מַה יַּעֲשֶׂה אָדָם, וְיִהְיֶה לוֹ בָּנִים זְכָרִים, יִשָּׂא אִשָּׁה הַהוֹגֶנֶת לוֹ, וִיקַדֵּשׁ אֶת עַצְמוֹ בִּשְׁעַת תַּשְׁמִישׁ, וִיבַקֵּשׁ מִמִּי שֶׁהַבָּנִים שֶׁלּוֹ.
Los efectos del nombre siguen al nombre de la persona, porque el nombre condiciona. Quien alza la voz para vanagloriarse, sus hijos van al cautiverio. Quien no tiene hijos, que se acostumbre al aceite. Y a veces, si cambia de morada, sus hijos vivirán. Por medio de perseguir la paz, salva a sus hijos de la muerte y del exilio.
יט. כָּל הַמּוֹלִיד – בְּדוֹמֶה לוֹ הוּא מוֹלִיד.
Quien hace algo que después se vuelve tropiezo para la gente, por eso se corta el bien de su descendencia. A veces, por el gran amor entre el hombre y su mujer, ella no llega a dar a luz. La mayoría de las estériles, cuando son recordadas, dan a luz un varón. Y por medio del agravio con palabras, mueren los hijos.
כ. יִשְׁמר אָדָם אֶת עַצְמוֹ, מִלָּקץ אֵיזֶה אִילָן בְּלָא זְמַנֵּהּ, כִּי זֶה מַזִּיק לְגִדּוּל בָּנִים.
Hay poder en la mano del tsadik para maldecir a un hombre, de modo que no tenga hijos dignos. Aquel en cuya casa se hospeda el tsadik es bendecido con hijos. Quien anhela cumplir algún precepto y no llega a hacerlo, merecerá por ello tener hijos: hereda su grandeza a sus hijos, y ellos merecerán cumplir ese precepto. Y quien recorta el sustento ajeno, termina por perder a sus hijos.
כא. כָּל הָרוֹדֵף צְדָקָה, זוֹכֶה לְבָנִים בַּעֲלֵי עשֶׁר, בַּעֲלֵי חָכְמָה, בַּעֲלֵי אַגָּדָה.
El imán es segulá para tener hijos. Los hijos del hombre mueren cuando este se ocupa en los nombres de la impureza, en hechicerías, o cree en ellas. Cuando el hombre y la mujer se lavan las manos y dan tzedaká antes de la unión, apartan el espíritu de impureza de los hijos que engendran. Hay mujeres que crían hembras y no logran criar varones.
כב. מַה יַּעֲשֶׂה אָדָם וְיִהְיֶה לוֹ בָּנִים; יְפַזֵּר מְעוֹתָיו לַעֲנִיִּים, וִישַׂמַּח אֶת אִשְׁתּוֹ לִפְנֵי תַּשְׁמִישׁ.
Decir la parashá de los tzitzit con entrega del alma y con gran temor, y también vestir a los desnudos, hace merecer hijos varones. Un año de bendición es señal de que también Israel será fecundo y se multiplicará. La mujer que se ocupa en hechicerías, sus hijos mueren y queda viuda. A la nodriza a la que le falta leche, la segulá para ello es que su marido guarde duelo por Yerushaláyim.
כג. כְּשֵׁם שֶׁאָסוּר לַהֲרג אָדָם, כֵּן אָסוּר לָקץ אִילָן מַאֲכָל קדֶם זְמַנּוֹ.
Las plagas de los hijos vienen por la falsedad, y también el lugar las causa. Quien alegra al novio y a la novia merecerá que su mujer dé a luz varones. También por el esmero en las velas. Un año de muchas lluvias es señal de que nacerán en él muchos varones. El hombre y la mujer que se maldicen a sí mismos, no crían a sus hijos.
כד. יוֹאָב, שֶׁלּא הִנִּיחַ בֵּן כְּמוֹתוֹ – נֶאֱמַר בּוֹ מִיתָה, דָּוִד, שֶׁהִנִּיחַ בֵּן כְּמוֹתוֹ – נֶאֱמַר בּוֹ שְׁכִיבָה.
Segulá para la crianza de los hijos: siembra algún cereal, y cuando lo coseches, dáselo a los pobres sin beneficiarte tú de él. Quien impone un temor excesivo sobre su generación, no le perduran hijos sabios de corazón. Quien no se apiada de sus hijos, es sabido que no tiene parte en el entendimiento de la santidad. Cuando uno no repasa su estudio y lo olvida, por eso mueren los hijos. Y por medio de la fornicación no se logran criar hijos.
כה. בַּת תְּחִלָּה – לא שָׁלְטָה בְּהוּ עֵינָא בִּישָׁא.
El Nombre de Eloha es protección para los hijos. Quien se esfuerza en que haya sustento para los que buscan a HaShem, merecerá por ello que sus hijos no salgan a la mala vida. Por medio de la fe en los tsadikim, los hijos viven y perduran. Cuando un varón viene al mundo, con él viene el jésed al mundo.
כו. כָּל הַמְגַדֵּל יָתוֹם בְּתוֹךְ בֵּיתוֹ, כְּאִלּוּ יְלָדוֹ.
Quien causa dolor a su padre y a su madre, no merece por ello criar varones. Quien persigue la paz merecerá ver a los hijos de sus hijos. El deterioro de la puerta o de la ventana es señal de debilidad en los hijos. La discordia es mala señal para los hijos, y la paz es buena señal para ellos. Los hijos salen necios cuando su padre es iracundo. Y por medio de honrar al padre, merecerás hijos varones.
כז. כָּל הַמְלַמֵּד בֶּן חֲבֵרוֹ תּוֹרָה, כְּאִלּוּ יְלָדוֹ.
כח. אַרְבָּעִים יוֹם קדֶם יְצִירַת הַוָּלָד יִתְפַּלֵּל עַל אִשְׁתּוֹ, שֶׁתֵּלֵד זָכָר.
כט. מִי שֶׁמְּהַרְהֵר בִּזְנוּת, גַּם אִשְׁתּוֹ בָּאָה לִידֵי הִרְהוּרִים, וּכְשֶׁאִשְׁתּוֹ מְהַרְהֶרֶת, עַל־יְדֵי זֶה הַקְּלִפּוֹת בָּאִין עָלֶיהָ בַּחֲלוֹם, וְעַל־יְדֵי זֶה הַבָּנִים שֶׁלָּהּ מֵתִים.
ל. מִי שֶׁמְּזַנֶּה, אִשְׁתּוֹ מְזַנָּה עָלָיו.
לא. כָּל הַשּׂוֹרֵף תְּבוּאָתוֹ שֶׁל חֲבֵרוֹ, אֵינוֹ מַנִּיחַ בֵּן לְיָרְשׁוֹ.
לב. אִשָּׁה שֶׁמְּשַׁכֶּלֶת בָּנֶיהָ, בִּשְׁעַת לֵדָה תַּנִּיחַ עַל ראשָׁהּ תַּפּוּחַ.
לג. כָּל הָעוֹשֶׂה דְבַר־מִצְוָה וְלא גְּמָרוֹ, קוֹבֵר אִשְׁתּוֹ וּבָנָיו.
לד. הַנּוֹשֵׂא אִשָּׁה לְשֵׁם מָמוֹן – הַוְיָן לֵהּ בָּנִים שֶׁאֵינָם מְהֻגָּנִים, וּמַפְסִיד אֶת הַמָּמוֹן בִּזְמַן קָצָר.
לה. הָעוֹסֵק בְּתוֹרָה וּבִגְמִילוּת־חֲסָדִים, זוֹכֶה לְהַרְבֵּה בָּנִים.
לו. אֵין הַבָּנִים מֵתִים בַּעֲווֹן הָאָבוֹת, אֶלָּא כְּשֶׁאוֹחֲזִים מַעֲשֵׂה אֲבוֹתֵיהֶם בִּידֵיהֶם.
לז. הַתַּשְׁמִישׁ יָפֶה לַוָּלָד, לְלַבְּנוֹ וּלְזָרְזוֹ וְלִהְיוֹת בַּעַל־צוּרָה וּבַעַל־כּחַ.
לח. מִי שֶׁאֵין לוֹ בָּנִים, יְקַבֵּל עַל עַצְמוֹ גָּלוּת.
לט. הַיּוֹרֵד לְאֻמָּנוּת חֲבֵרוֹ, כְּאִלּוּ בָּא עַל אֵשֶׁת רֵעֵהוּ.
מ. כְּשֶׁנִּמְסָר אָדָם בְּיַד שֹוֹנְאָיו, הֲוֵי כְּמוֹ שִׁכּוּל בָּנִים.
מא. מִי שֶׁבָּא עַל הַכּוּתִית אוֹ זָכָר, אוֹ הִרְהֵר בַּעֲבוֹדָה זָרָה, לא יִהְיֶה לוֹ בֵּן תַּלְמִיד־חָכָם, וְאִם יִלְמַד בְּנוֹ תּוֹרָה יִהְיֶה שַׁכְחָן.
מב. בָּנִים הַטּוֹבִים – רְפוּאָה גְּדוֹלָה לָאָבוֹת.
מג. עַל־יְדֵי שֶׁקֶר הַבָּנִים מֵתִים.
מד . כָּל שֶׁאֵינוֹ פּוֹרֵשׁ מֵאִשְׁתּוֹ סָמוּךְ לְוִסְתָּהּ, אֲפִלּוּ הֲוֵי לֵהּ בָּנִים כִּבְנֵי אַהֲרן- מֵתִים. וְכָל הַפּוֹרֵשׁ, הַוְיָן לֵהּ בָּנִים זְכָרִים וּרְאוּיִין לְהוֹרָאָה.
מה. כָּל הַמַּבְדִּיל עַל הַיַּיִן בְּמוֹצָאֵי שַׁבָּת, הַוְיָן לֵהּ בָּנִים זְכָרִים וּרְאוּיִין לְהוֹרָאָה.
מו. הַמְקַדֵּשׁ אֶת עַצְמוֹ בִּשְׁעַת תַּשְׁמִישׁ דֶּרֶךְ צְנִיעוּת, הַוְיָן לֵהּ בָּנִים זְכָרִים.
מז. יִזָּהֵר מְאד שֶׁלּא יִינַק הַוָּלָד מֵאִשָּׁה רָעָה, כִּי חָלָב מְטַמֵּא וְחָלָב מְטַהֵר.
מח. חַמִּין וְשֶׁמֶן מְבָרִין אֶת הַוָּלָד.
מט. מִי שֶׁאֵינוֹ עוֹצֵר אֶת עַצְמוֹ מִלְּהַטִּיל מַיִם, תְּפִלָּתוֹ שֶׁמִּתְפַּלֵּל עַל בָּנָיו נִשְׁמַעַת.
נ. הַוָּלָד הוֹלֵךְ אַחַר צוּרַת אָב וָאֵם.
נא. קָשֶׁה תַּרְבּוּת רָעָה בְּתוֹךְ בֵּיתוֹ שֶׁל אָדָם יוֹתֵר מִמִּלְחֶמֶת גּוֹג־וּמָגוֹג.
נב. יַקְדִּים וְיַחְשִׁיךְ לְבֵית־הַכְּנֶסֶת, עַל־יְדֵי־זֶה יַאֲרִיךְ יְמֵי בָנָיו.
נג. אַל יְשַׁנֶּה אָדָם בְּנוֹ בֵּין הַבָּנִים.
נד. עַל־יְדֵי חֲנֻכָּה וְנֵר שַׁבָּת הֲוֵי לֵהּ בָּנִים תַּלְמִידֵי־חֲכָמִים.
נה. דְּרָחִים רַבָּנָן הֲוֵי לֵהּ בְּנִין רַבָּנָן, דְּמוֹקִיר רַבָּנָן הֲוֵי לֵהּ חַתְנוּתָא רַבָּנָן.
נו. בַּעֲווֹן נְדָרִים גַּם בַּעֲווֹן בִּטּוּל תּוֹרָה גַּם בַּעֲווֹן מְזוּזָה גַּם בַּעֲווֹן צִיצִית גַּם בַּעֲווֹן שִׂנְאַת חִנָּם בָּנִים מֵתִים כְּשֶׁהֵם קְטַנִּים.
נז. מִי שֶׁנּוֹתֵן מַעֲשֵׂר מִן מְעוֹתָיו, בָּנָיו נִצּוֹלִים מֵהַחֹלִי הַנִּקְרָא סַמְקָא.
נח. תִּינוֹקוֹת שֶׁל בֵּית־רַבָּן נִתְפָּסִין עַל הַדּוֹר.
נט. עַל־יְדֵי הֲדַסִּים בְּשַׁבָּת זוֹכֶה לְבָנִים תַּלְמִידֵי־חֲכָמִים.
ס. אִשָּׁה שֶׁמְּשַׁכֶּלֶת אֶת בָּנֶיהָ, הַסְּגֻלָּה לָזֶה, שֶׁתִּרְחַץ אֶת הַכַּלָּה קדֶם הַחֻפָּה.
סא. לְפִי אֲכִילוֹתָיו שֶׁל אָדָם כֵּן בָּנָיו וּבְנוֹתָיו.
סב. מִי שֶׁבָּנָיו מֵתִים – אַל יְשַׁמֵּשׁ מִטָּתוֹ בַּחֹל, כִּי־אִם מִשַּׁבָּת לַשַּׁבָּת.
סג. דְּרִיכַת הַקֶּשֶׁת בְּלַ"ג בָּעמֶר הִוא סְגֻלָּה לְבָנִים. גַּם הַתְּפִלָּה שֶׁמִּתְפַּלְּלִין לִפְנֵי הָעַמּוּד בִּנְגִינָה הִוא סְגֻלָּה לְבָנִים.
סד. צָרִיךְ לְלַמֵּד אֶת הַתִּינוֹק דֶּרֶךְ־אֶרֶץ מִנְּעוּרָיו.
סה. הַשִּׁירוֹת וְהַתִּשְׁבָּחוֹת, שֶׁאוֹמְרִין קדֶם אוֹר הַיּוֹם, הוּא סְגֻלָּה לְבָנִים. גַּם לְאִשָּׁה שֶׁנֶּחְסַר חֲלָבָהּ. גַּם לְאִשָּׁה רָעָה שֶׁהִיא כַּעֲסָנִית.
סו. מִי שֶׁהוּא מַקְטִין אֶת עַצְמוֹ בִּפְנֵי רַבּוֹ וְשׁוֹאֵל מִמֶּנּוּ כָּל הַסְּפֵקוֹת, אַף־עַל־פִּי שֶׁרַבּוֹ מְבַיֵּשׁ אוֹתוֹ, עַל־יְדֵי זֶה זוֹכֶה, שֶׁיּוֹצֵא מִמֶּנּוּ בֵּן שֶׁהוּא גָּדוֹל בַּתּוֹרָה יוֹתֵר מֵרַבּוֹ.
סז. מִי שֶׁמְּקַבֵּל אֶת הַיִּסּוּרִים בְּאַהֲבָה, זוֹכֶה לְזֶרַע שֶׁיַּאֲרִיכוּ יְמֵיהֶם.
סח. פְּעֻלּוֹת הַשֵּׁם נִמְשָׁכִין אַחַר הַשֵּׁם שֶׁל אָדָם, כִּי שְׁמָא גָּרִים.
סט. מִי שֶׁמַּגְבִּיהַּ קוֹלוֹ כְּדֵי לְהִתְפָּאֵר בּוֹ, בָּאִים בָּנָיו לַשְּׁבִיָּה.
ע. מִי שֶׁאֵין לוֹ בָּנִים, יְהֵא רָגִיל בְּשֶׁמֶן.
עא. וְלִפְעָמִים יַעֲקר דִּירָה וְיִחְיוּ בָּנָיו.
עב. עַל־יְדֵי רְדִיפַת שָׁלוֹם מַצִּיל אֶת בָּנָיו מִמִּיתָה וּמִגָּלוּת.
עג. מִי שֶׁעוֹשֶׂה אֵיזֶה דָּבָר, וְהַדָּבָר הוּא אַחַר־כָּךְ מִכְשׁוֹל לִבְנֵי־אָדָם, עַל־יְדֵי זֶה הַטּוֹבָה נִפְסָק מִזַּרְעוֹ.
עד. לִפְעָמִים מֵחֲמַת אַהֲבָה גְּדוֹלָה שֶׁבֵּין אִישׁ לְאִשְׁתּוֹ אֵינָהּ מוֹלֶדֶת.
עה. לְרב הָעֲקָרוֹת כְּשֶׁהֵם נִפְקָדוֹת, מוֹלִידוֹת זָכָר.
עו. עַל־יְדֵי אוֹנָאַת דְּבָרִים הַבָּנִים מֵתִים.
עז. יֵשׁ כּחַ בְּיַד הַצַּדִּיק לְקַלֵּל אֶת הָאָדָם, שֶׁלּא יִהְיוּ לוֹ בָּנִים הֲגוּנִים.
עח. מִי שֶׁהַצַּדִּיק נַעֲשָׁה אַכְסַנְיָה אֶצְלוֹ, נִתְבָּרֵךְ בְּבָנִים.
עט. מִי שֶׁמִּשְׁתּוֹקֵק לַעֲשֹוֹת אֵיזֶה מִצְוָה וְאֵין זוֹכֶה לַעֲשֹוֹת אוֹתָהּ, עַל־יְדֵי זֶה יִזְכֶּה לְבָנִים, וּגְדֻלָּתוֹ מוֹרִישׁ לְבָנָיו, וּבָנָיו יִזְכּוּ לַעֲשֹוֹת הַמִּצְוָה הַזּאת.
פ. מִי שֶׁמְּקַפֵּחַ פַּרְנָסָה, לְסוֹף שֶׁבָּנָיו מֵתִים.
פא. מַאגִינֶט סְגֻלָּה לְבָנִים.
פב. בָּנָיו שֶׁל אָדָם מֵתִים, כְּשֶׁעוֹסֵק בִּשְׁמוֹת הַטֻּמְאָה אוֹ בִּכְשָׁפִים אוֹ שֶׁמַּאֲמִין בָּהֶם.
פג. כְּשֶׁאִישׁ וְאִשָּׁה רוֹחֲצִים יְדֵיהֶם וְנוֹתְנִים צְדָקָה קדֶם הַתַּשְׁמִישׁ, בָּזֶה הֵם מְסִירִים אֶת רוּחַ הַטֻּמְאָה מֵהַיְלָדִים, שֶׁהֵם מוֹלִידִים.
פד. יֵשׁ אִשָּׁה שֶׁמְּגַדֶּלֶת נְקֵבוֹת, וְאֵינָהּ מְגַדֶּלֶת זְכָרִים.
פה. אֲמִירַת פָּרָשַׁת צִיצִית בִּמְסִירוּת־נֶפֶשׁ וּבְיִרְאָה גְּדוֹלָה גַּם הַלְבָּשַׁת עֲרוּמִים, עַל־יְדֵי זֶה זוֹכֶה לְבָנִים זְכָרִים.
פו. שָׁנָה שֶׁיֵּשׁ בָּהּ בְּרָכָה, סִימָן שֶׁגַּם יִשְׂרָאֵל יִפְרוּ וְיִרְבּוּ.
פז. אִשָּׁה שֶׁעוֹסֶקֶת בִּכְשָׁפִים, בָּנֶיהָ מֵתִים וְנַעֲשֵׂית אַלְמָנָה.
פח. מֵינֶקֶת שֶׁנֶּחְסַר חֲלָבָהּ – הַסְּגֻלָּה לָזֶה שֶׁיִּתְאַבֵּל בַּעְלָהּ עַל יְרוּשָׁלַיִם.
פט. מַכּוֹת בָּנִים בָּא עַל־יְדֵי שָׁוְא, גַּם הַמָּקוֹם גּוֹרֵם.
צ. מִי שֶׁמְּשַׂמֵּחַ חָתָן וְכַלָּה, יִזְכֶּה שֶׁתֵּלֶד אִשְׁתּוֹ זְכָרִים.
צא. גַּם עַל־יְדֵי הַזְהָרוֹת נֵרוֹת.
צב. שָׁנָה שֶׁיֵּשׁ הַרְבֵּה גְּשָׁמִים, סִימָן שֶׁנּוֹלָדִים בְּזֶה הַשָּׁנָה הַרְבֵּה זְכָרִים.
צג. אִישׁ וְאִשְׁתּוֹ שֶׁהֵם מְקַלְּלִים אֶת עַצְמָם, אֵין מְגַדְּלִין אֶת בְּנֵיהֶם.
צד. סְגֻלָּה לְגִדּוּל בָּנִים: תִּזְרַע אֵיזֶה מִין תְּבוּאָה, וּכְשֶׁתִּקְצר אוֹתָהּ, תִּתֵּן אוֹתָהּ לַעֲנִיִּים, וְאַתָּה לֹא תֶּהֱנֶה מִמֶּנָּה.
צה. מִי שֶׁמַּטִּיל אֵימָה יְתֵרָה עַל דּוֹרוֹ, אֵין מִתְקַיְּמִין לוֹ בָּנִים חַכְמֵי לֵב.
צו. מִי שֶׁאֵין לוֹ רַחֲמָנוּת עַל בָּנָיו, בְּיָדוּעַ שֶׁאֵין לוֹ חֵלֶק בֶּשֵׂכֶל דִּקְדֻשָּׁה.
צז. כְּשֶׁאֵינוֹ חוֹזֵר עַל לִמּוּדוֹ [וְשׁוֹכֵחַ] עַל־יְדֵי זֶה הַבָּנִים מֵתִים.
צח. עַל־יְדֵי זְנוּת אֵין מְגַדְּלִים בָּנִים.
צט. שֵׁם אֱלוֹהַּ – שְׁמִירָה לְבָנִים.
ק. מִי שֶׁמִּשְׁתַּדֵּל שֶׁיִּהְיֶה פַּרְנָסָה לְדוֹרְשֵׁי הַשֵּׁם, עַל־יְדֵי זֶה יִזְכֶּה שֶׁלּא יֵצְאוּ בָּנָיו לְתַרְבּוּת רָעָה.
קא. עַל־יְדֵי אֱמוּנַת צַדִּיקִים הַבָּנִים חַיִּים וְקַיָּמִים.
קב. כְּשֶׁזָּכָר בָּא לָעוֹלָם – חֶסֶד בָּא לָעוֹלָם.
קג. מִי שֶׁמְּצַעֵר אֶת אָבִיו וְאִמּוֹ – עַל־יְדֵי זֶה אֵינוֹ זוֹכֶה לְגַדֵּל זְכָרִים.
קד. מִי שֶׁרוֹדֵף שָׁלוֹם – עַל־יְדֵי זֶה יִזְכֶּה לִרְאוֹת בָּנִים לְבָנָיו.
קה. קִלְקוּל הַדֶּלֶת אוֹ הַחַלּוֹן זֶה סִימָן לְחֻלְשַׁת בָּנִים.
קו. הַמַּחֲלקֶת זֶה סִימָן רָע לְבָנִים, וְשָׁלוֹם זֶה סִימָן טוֹב לְבָנִים.
קז. הַבָּנִים שׁוֹטִים, כְּשֶׁאֲבִיהֶם כַּעֲסָן.
קח. עַל־יְדֵי כִּבּוּד אָב תִּזְכֶּה לְבָנִים זְכָרִים.