Tema 85
La riqueza
Al que se burla se le va menguando el sustento. La lengua de los sabios, en cambio, trae riqueza. Y la riqueza no perdura cuando no hay compasión por las personas. Quien resiste la prueba del adulterio merecerá gran riqueza, incluso entre sus enemigos.
א. הַמִּתְלוֹצֵץ – מְזוֹנוֹתָיו מִתְמַעֲטִין.
Grande es el trabajo que encareció Hakadosh Baruj Hu: que uno se ocupe en algún oficio. Como cuando decimos: nosotros pedimos prestado y comemos. El que quiera enriquecerse, que críe ganado menudo y se dedique a la labranza. Que coma y beba menos de lo que puede, que vista y se cubra según lo que tiene, y que honre a su mujer y a sus hijos más de lo que le alcanza.
ב. לְשׁוֹן חֲכָמִים מֵבִיא עשֶׁר.
Dura es la pobreza en la casa de un hombre —más que cincuenta plagas—. La mujer de un hombre no muere sino cuando le reclaman dinero y no lo tiene. El poder que tienen las naciones para saquear a Israel les viene de que estudian el Tanaj —Torá, Neviim y Ketuvim—. El vino trae pobreza. Todo hombre que tiene juicio, al final se enriquece.
ג. אֵין הָעשֶׁר מִתְקַיֵּם, מִפְּנֵי שֶׁאֵין מְרַחֲמִים עַל הַבְּרִיּוֹת.
Quien roba a su prójimo, por ello lo contaminan con la impureza del keri. Cuando a alguien le llega una comprensión nueva, ten por seguro que tras su talón viene enredado mucho dinero. El dinero de un israelita que cae en manos de un gentil, al instante queda purificado. Quien tiene a sus hijos e hijas postrados de hambre, por ello se salva del juicio de muerte por fuego, una de las cuatro penas capitales del bet din. Quien derriba una valla de los sabios, se vuelve pobre. Quien quiebra el apetito de comer, merece una hermosa vivienda.
ד. הָעוֹמֵד בְּנִסָּיוֹן שֶׁל נִאוּף, יִזְכֶּה לְעשֶׁר גָּדוֹל בֵּין הַשּׂוֹנְאִים שֶׁלּוֹ.
Duro es el sustento de un hombre como la partición del Yam Suf —y aún más que la redención, y el doble que el parto de una mujer—. En cambio, apenas alguien es nombrado administrador de la comunidad, se enriquece. El ketoret enriquece. Que nadie se angustie diciendo: «fulano me va a quitar el sustento», porque a la fuerza te sentarán en tu puesto y te llamarán por tu nombre.
ה. גְדוֹלָה מְלָאכָה שֶׁהִזְהִיר עָלֶיהָ הַקָּדוֹשׁ־בָּרוּךְ־הוּא, שֶׁיַּעֲשֶׂה אֵיזֶה מְלָאכָה.
Por cuatro cosas los bienes de los dueños de casa se van a la ruina: por explotar el salario del jornalero, por retener el salario del jornalero, por sacudirse el yugo del propio cuello para cargarlo sobre el prójimo, y por la soberbia. Cambiar de lugar y cambiar de nombre son buenos para el sustento.
ו. כְּגוֹן: אָנוּ – לוֹוִין וְאוֹכְלִין.
Las lluvias no se retienen sino por dejar de separar terumot y maasrot, por los que hablan lashón hará, por los descarados, por el abandono de la Torá y por el pecado del robo. El remedio para atraer la lluvia: multiplicar la oración. Por medio de la emuná se acrecienta el sustento. Cuando hay abundancia en el mundo, disminuyen las enfermedades. Y las lluvias tampoco se retienen sino por los que prometen tzedaká en público y luego no la dan.
ז. הָרוֹצֶה שֶׁיִּתְעַשֵּׁר, יַעֲסֹק בִּבְהֵמָה דַּקָּה וּבְחוֹרְשִׁין.
La suciedad de la casa lleva a la pobreza. Tres cosas conducen al hombre a la pobreza: orinar desnudo frente a la propia cama, menospreciar el netilat yadayim, y tener una mujer que lo maldice en su cara. El maaser favorece la riqueza, pero solo en Eretz Israel. Honrar la Torá y honrar el Shabat favorecen la riqueza. El pedazo de maror que se come en Pésaj favorece el sustento. Escribir un sefer Torá favorece el sustento.
ח. אֲכִילָה וּשְׁתִיָּה יִהְיֶה פָּחוֹת מִמַּה שֶּׁיֵּשׁ לוֹ, וְיִלְבַּשׁ וְיִתְכַּסֶּה כַּמָּה שֶׁיֵּשׁ לוֹ, וִיכַבֵּד אִשְׁתּוֹ וּבָנָיו יוֹתֵר מִמַּה שֶּׁיֵּשׁ לוֹ.
La hija de un cohen casada con un israelita común, o la hija de un talmid jajam casada con un am haaretz, lo lleva a la pobreza. Asociarse con alguien a quien la suerte le sonríe es bueno para prosperar. Quien ama a HaShem yitbaraj en su comer, en su beber y en los demás placeres, merece sustentar a pueblos enteros. Quien desprecia el dinero merece larga vida. Quien anda tras tesoros, adelanta su muerte. Quien no reparó los pecados de su juventud, se empobrece.
ט. קָשָׁה עֲנִיּוּת בְּבֵיתוֹ שֶׁל אָדָם יוֹתֵר מֵחֲמִשִּׁים מַכּוֹת.
Quien se fatiga día y noche tras el sustento y no lo encuentra, tiene un remedio: hacer que la gente vuelva en teshuvá. Quien rompe un utensilio sin querer, ten por seguro que es porque ha pecado. Quien se apasiona por trabajar la tierra, no saca de ello ningún provecho. En todo lo que emprendas, busca al tsadik para que rece por ti. La alegría constante favorece el éxito. El derej eretz necesita empeño.
י. אֵין אִשְׁתּוֹ שֶׁל אָדָם מֵתָה אֶלָּא־אִם־כֵּן מְבַקְשִׁין מִמֶּנּוּ מָמוֹן וְאֵין לוֹ.
Quien asocia el Nombre del Cielo a su aflicción, ve doblarse su sustento; más aún, el sustento vuela hacia él como un pájaro. En cambio, por el pecado de no separar terumot y maasrot se pierde la recompensa, y la gente corre tras su sustento sin alcanzarlo. La lluvia viene por un solo hombre, y el sustento por muchos; pero un individuo cuyo mérito es fuerte cuenta como muchos. Por el kidush sobre el vino llega la lluvia y es escuchada la oración. Quien conserva en su casa el sefer Torá de su padre, merece riqueza.
יא. הַכּחַ שֶׁיֵּשׁ לָאֻמּוֹת לִגְזל אֶת יִשְׂרָאֵל, עַל־יְדֵי שֶׁלּוֹמְדִים [תּוֹרָה נְבִיאִים וּכְתוּבִים] תַּנַ"ךְ.
La lluvia llega por el mérito de un solo hombre, de un solo campo y de una sola hierba; y también por el mérito de la tierra, del jésed y de los sufrimientos. Y las lluvias se retienen por la avodá zará, por el adulterio, por un tsadik a quien no se lloró como es debido, y por los que quitan el sustento a otros. Por medio de la pobreza uno se salva del juicio del Guehinom. Por usar los Nombres sagrados vienen la pobreza y la muerte, y esto alcanza incluso a quien podía impedirlo y no lo impidió.
יב. הַיַּיִן מֵבִיא עֲנִיּוּת.
Cuando alguien tiene motivo de queja contra su prójimo por un bocado que se le negó y calla, Hakadosh Baruj Hu le hace justicia. Cuando uno ve que su alimento es escaso, que haga de él tzedaká. La preocupación y el agobio por el sustento debilitan las fuerzas del hombre. Por el adulterio viene la pobreza. A veces, cuando el tsadik no tiene mazal para el sustento, le suscitan algunos adversarios, y por medio de ellos le pasan el sustento que a esos les correspondía.
יג. כָּל אָדָם שֶׁיֵּשׁ בּוֹ דֵּעָה, לְסוֹף מִתְעַשֵּׁר.
Quien se dedica a la construcción se empobrece. La modestia favorece la riqueza. Desde que se multiplicaron los de ojo mezquino, se multiplicaron también los que quitan el sustento al prójimo. El sustento del hombre mengua cuando no juzga a los demás con buena voluntad; también cuando mezcla agua en sus bebidas; también cuando escucha el consejo del que incita al mal; y también cuando comete una transgresión por puro despecho: se vuelve pobre, y la gente ni siquiera cree que lo sea.
יד. הַגּוֹזֵל אֶת חֲבֵרוֹ, עַל־יְדֵי זֶה מְטַמְּאִין אוֹתוֹ בְּטֻמְאַת קֶרִי.
Quien se ocupa de nombres de impureza y de hechicerías, se vuelve pobre. La enfermedad que consume la carne, llamada «daar», cuando cae sobre alguno de la casa, es señal de pobreza. Cuando una vergüenza le sobreviene a un hombre, es señal de pobreza. A quien desprecia el dinero, desde lo Alto le enseñan el camino por donde debe andar. A veces la muerte por karet se conmuta por la pobreza. El pobre anda tan aturdido como un borracho.
טו. כְּשֶׁבָּא לָאָדָם אֵיזֶה הֲבָנָה חֲדָשָׁה, בְּיָדוּעַ שֶׁכָּרוּךְ בַּעֲקֵבוֹ מָמוֹן רַב.
Por el fraude en el comercio uno se vuelve pobre. Quien actúa con prisa, sin serenidad de juicio, termina cargado de deudas. Quien le quita el sustento a alguien es como si lo matara. Que el hombre se aferre siempre a la heredad de sus padres, y no la venda ni la cambie. Quien está ávido de dinero cae de su nivel. Por la negación de la fe viene la pobreza. El que es pobre, que se esfuerce igualmente en dar de comer a los que buscan a HaShem.
טז. מָמוֹן שֶׁל יִשְׂרָאֵל שֶׁנָּפַל בְּיַד עַכּוּ"ם מִיַּד טִהֵר.
La emuná es buena para el sustento. El dolor de ojos es señal de pobreza. Por la humildad se multiplica el ganado del hombre. Por la tzedaká se merece el sustento. A quien da dinero a los hechiceros, por ello le dejan el sustento en suspenso, colgado en casa de extraños. Las palabras del tsadik traen sustento. La tristeza arruina el sustento. Por la tzedaká tendrás holgura. Mucho dormir lleva al hombre a la pobreza. Quien se ocupa de Torá y de tzedaká, merece la riqueza.
יז. מִי שֶׁבָּנָיו וּבְנוֹתָיו מֻטָּלִין בָּרָעָב, עַל־יְדֵי זֶה נִצּוֹל מִדִּין שְׂרֵפָה שֶׁבְּאַרְבַּע מִיתוֹת בֵּית־דִּין.
Honrad a vuestras mujeres, para que os enriquezcáis: la bendición no se halla en la casa de un hombre sino gracias al honor que da a su mujer. A quien presta con interés, sus bienes se derrumban y no vuelven a levantarse. Por dejar de lado el canto frívolo, bajan los precios. Quien no tiene sustento, que se ocupe primero en la Torá y luego rece por el sustento: sin duda su oración será aceptada. No debe el hombre vender su primera mercancía. Quien se mete a competir por el sustento de su prójimo es llamado malvado. Nadie llega a dañar a su prójimo si no es por la soberbia de su corazón.
יח. מִי שֶׁפּוֹרֵץ גָּדֵר שֶׁל רַבָּנָן, נַעֲשֲֶׂה עָנִי.
La caída del cabello arrastra a la pobreza. El rico corresponde al aspecto masculino, y el pobre al aspecto femenino. El dolor de ojos es señal de pérdida. Para todas las cosas —sea sabiduría, riqueza o hijos— hace falta esforzarse por la vía natural y, a la vez, pedir misericordia para tener éxito en aquello que uno emprende.
יט. מִי שֶׁמְּשַׁבֵּר תַּאֲוַת אֲכִילָה, זוֹכֶה לְדִירָה נָאָה.
כ. קָשִׁים מְזוֹנוֹתָיו שֶׁל אָדָם כִּקְרִיעַת יַם־סוּף וְיוֹתֵר מִן הַגְּאֻלָּה וְכִפְלַיִם כַּיּוֹלֵדָה.
כא. כֵּיוָן שֶׁנִּתְמַנָּה אָדָם פַּרְנָס עַל הַצִּבּוּר נִתְעַשֵּׁר.
כב. קְטרֶת מְעַשֶּׁרֶת.
כג. אַל יִדְאַג אָדָם לוֹמַר, פְּלוֹנִי יְקַפַּח פַּרְנָסָתִי, כִּי עַל־כָּרְחָם יוֹשִׁיבוּךָ בִּמְקוֹמְךָ וּבְשִׁמְךָ יִקְרָאוּךָ.
כד. עַל אַרְבָּעָה דְבָרִים נִכְסֵי בַּעֲלֵי־בָתִּים יוֹרְדִים לְטִמְיוֹן: עַל עוֹשְׁקֵי שְׂכַר שָׂכִיר וְכוֹבְשֵׁי שְׂכַר שָׂכִיר וְעַל שֶׁפּוֹרְקִין על מֵעַל צַוְּארֵיהֶן וְנוֹתְנִין עַל חַבְרֵיהֶן וְעַל גַּסּוּת־הָרוּחַ.
כה. שִׁנּוּי הַמָּקוֹם וְשִׁנּוּי הַשֵּׁם טוֹבִים לְפַרְנָסָה.
כו. אֵין הַגְּשָׁמִים נֶעֱצָרִין אֶלָּא עַל בִּטּוּל תְּרוּמוֹת וּמַעַשְׂרוֹת וּמְסַפְּרֵי לָשׁוֹן הָרָע וְעַזֵּי פָנִים וּבִטּוּל תּוֹרָה וַעֲווֹן גָּזֶל.
כז. הַתִּקּוּן לְמָטָר – יַרְבֶּה בִּתְפִלָּה.
כח. עַל־יְדֵי אֱמוּנָה נִתְרַבֶּה פַּרְנָסָה.
כט. כְּשֶׁיֵּשׁ שֹבַע בָּעוֹלָם, אֲזַי הַחֻלְשׁוֹת נִתְמַעֲטִים.
ל. אֵין הַגְּשָׁמִים נֶעֱצָרִין אֶלָּא עַל פּוֹסְקֵי צְדָקָה בָּרַבִּים וְאֵינָם נוֹתְנִים.
לא. מְאִיסוּתָא דְבֵיתָא מֵבִיא לִידֵי עֲנִיּוּת.
לב. שְׁלשָׁה דְּבָרִים מְבִיאִין אֶת הָאָדָם לִידֵי עֲנִיּוּת: הַמַּשְׁתִּין בִּפְנֵי מִטָּתוֹ עָרוֹם וְהַמְזַלְזֵל בִּנְטִילַת־יָדַיִם וּמִי שֶׁאִשְׁתּוֹ מְקַלַּלְתּוֹ בְּפָנָיו.
לג. הַמַּעֲשֵׂר מְסֻגָּל לַעֲשִׁירוּת דַּוְקָא בְּאֶרֶץ־יִשְׂרָאֵל.
לד. כְּבוֹד הַתּוֹרָה וּכְבוֹד שַׁבָּת מְסֻגָּל לַעֲשִׁירוּת.
לה. כַּזַּיִת מָרוֹר שֶׁאוֹכְלִין בְּפֶסַח, מְסֻגָּל לְפַרְנָסָה.
לו. לִכְתּב סֵפֶר תּוֹרָה מְסֻגָּל לְפַרְנָסָה.
לז. בַּת־כּהֵן לְיִשְׂרָאֵל אוֹ בַּת־תַּלְמִיד־חָכָם לְעַם־הָאָרֶץ, מְבִיאָתוֹ לִידֵי עֲנִיּוּת.
לח. לְהִשְׁתַּתֵּף עִם מִי שֶׁהַשָּׁעָה מְשַׂחֶקֶת לוֹ טוֹב לְהַצְלָחָה.
לט. מִי שֶׁאוֹהֵב אֶת הַשֵּׁם יִתְבָּרַךְ בַּאֲכִילָתוֹ וּבִשְׁתִיָּתוֹ וּשְׁאָר תַּעֲנוּגִים, זוֹכֶה לְפַרְנֵס אֶת עַמִּים רַבִּים.
מ. מִי שֶׁשּׂוֹנֵא מָמוֹן, זוֹכֶה לַאֲרִיכוּת־יָמִים.
מא. מִי שֶׁמְּחַפֵּשֹ אַחַר אוֹצָרוֹת, הוּא מְקָרֵב מִיתָתוֹ.
מב. מִי שֶׁלּא תִּקֵּן חַטְּאוֹת נְעוּרִים, נַעֲשֶׂה רָשׁ.
מג. מִי שֶׁמְּיַגֵּעַ אֶת עַצְמוֹ יוֹמָם וָלַיְלָה אַחַר פַּרְנָסָה, וְאֵינוֹ מוֹצֵא אֶת פַּרְנָסָתוֹ, תַּקָּנָתוֹ – שֶׁיַּחֲזִיר בְנֵי־אָדָם בִּתְשׁוּבָה.
מד. מִי שֶׁמְּשַׁבֵּר אֵיזֶה כְּלִי שֶׁלּא בְּמִתְכַּוֵּן, בְּיָדוּעַ שֶׁהוּא חוֹטֵא.
מה. מִי שֶׁלָּהוּט אַחַר עֲבוֹדַת אֲדָמָה, בְּוַדַּאי אֵין בּוֹ תּוֹעֶלֶת.
מו. בְּכָל אֲשֶׁר תַּעֲשֶׂה תְּבַקֵּשׁ אֶת הַצַּדִּיק, שֶׁיִּתְפַּלֵּל עָלֶיךָ.
מז. הַשִּׂמְחָה תְּמִידִית מְסֻגָּל לְהַצְלָחָה.
מח. דֶּרֶךְ־אֶרֶץ צָרִיךְ חִזּוּק.
מט. הַמְשַׁתֵּף שֵׁם שָׁמַיִם בְּצַעֲרוֹ, כּוֹפְלִים לוֹ פַּרְנָסָתוֹ; גַּם פַּרְנָסָתוֹ מְעוֹפֶפֶת לוֹ כְּצִפּוֹר.
נ. בַּעֲווֹן בִּטּוּל תְּרוּמוֹת וּמַעַשְׂרוֹת הַשָּׂכָר אָבַד, וּבְנֵי אָדָם רָצִים אַחַר פַּרְנָסָתָם, וְאֵינָם מַגִּיעִים.
נא. מָטָר בִּשְׁבִיל יָחִיד וּפַרְנָסָה בִּשְׁבִיל רַבִּים. וְיָחִיד דְּאָלִים זְכוּתֵהּ כְּרַבִּים דָּמֵי.
נב. עַל־יְדֵי קִדּוּשׁ עַל הַיַּיִן בָּא מָטָר וְנִשְׁמַע תְּפִלָּתוֹ.
נג. הַמְּקַיֵּם סֵפֶר תּוֹרָה שֶׁל אָבִיו בְּבֵיתוֹ, זוֹכֶה לְעשֶׁר.
נד. מָטָר בִּזְכוּת אָדָם אֶחָד וְשָׂדֶה אַחַת וְעֵשֶׂב אֶחָד, וּבִזְכוּת הָאָרֶץ וְחֶסֶד וְיִסּוּרִין.
נה. הַגְּשָׁמִים נֶעֱצָרִין בִּשְׁבִיל עֲבוֹדָה זָרָה וּבִשְׁבִיל נִאוּף וּבִשְׁבִיל צַדִּיק, שֶּׁלּא נִסְפַּד כַּהֲלָכָה וּבִשְׁבִיל מְקַפְּחֵי פַּרְנָסַת אֲחֵרִים.
נו. עַל־יְדֵי עֲנִיּוּת נִצּוֹל מִדִּינָהּ שֶׁל גֵיהִנּם.
נז. עַל־יְדֵי שִׁמּוּשׁ שֵׁמוֹת הַקְּדוֹשִׁים בָּא עֲנִיּוּת וּמִיתָה, וַאֲפִלּוּ עַל מִי שֶׁיֵּשׁ בְּיָדוֹ לִמְחוֹת וְאֵינוֹ מוֹחֶה.
נח. כְּשֶׁיֵּשׁ לוֹ צַעֲקַת לְגִימָא עַל חֲבֵירוֹ וְדוֹמֵם, הַקָּדוֹשׁ־בָּרוּךְ־הוּא עוֹשֶׂה לּוֹ דִּין.
נט. כְּשֶׁרוֹאֶה אָדָם שֶׁמְּזוֹנוֹתָיו מְצֻמְצָמִין, יַעֲשֶׂה מֵהֶם צְדָקָה.
ס. דְּאָגָה וְטִרְדָּא עַל מְזוֹנוֹתָיו מַכְחִישִׁין כּחוֹ שֶׁל אָדָם.
סא. עַל־יְדֵי נִאוּף בָּא עֲנִיּוּת.
סב. לִפְעָמִים כְּשֶׁאֵין לַצַּדִּיק מַזָּל עַל פַּרְנָסָה, אָז מְקִימִים עָלָיו אֵיזֶה מִתְנַגְּדִים, וְעַל־יְדֵי זֶה נוֹתְנִים לוֹ פַּרְנָסָתָם הָרָאוּי לָהֶם.
סג. הָעוֹסֵק בְּבִנְיָן מִתְמַסְכֵּן.
סד. הַצְּנִיעוּת מְסֻגָּל לַעֲשִׁירוּת.
סה. מִשֶּׁרַבּוּ הַצָּרֵי־עַיִן, רַבּוּ הַמְקַפְּחִים פַּרְנָסָתוֹ שֶׁל אָדָם.
סו. מְזוֹנוֹת שֶׁל אָדָם נִתְמַעֵט, כְּשֶׁאֵין דָן אֶת הָאָדָם לְכַף זְכוּת.
סז. גַּם כְּשֶׁמְּעָרֵב מַיִם בְּמַשְׁקָיו.
סח. גַּם כְּשֶׁאָדָם שׁוֹמֵעַ לַעֲצַת הַמֵּסִית.
סט. גַּם כְּשֶׁעָבַר עֲבֵרָה לְהַכְעִיס, נַעֲשֲֶׂה עָנִי, וְהָעוֹלָם אֵין מַאֲמִינִים לוֹ שֶׁהוּא עָנִי.
ע. מִי שֶׁעוֹסֵק בִּשְׁמוֹת הַטֻּמְאָה וּבִכְשָׁפִים, נַעֲשֲֶׂה עָנִי.
עא. הַחֹלָאַת שֶׁל כְּחִישַׁת הַבָּשָׂר, הַנִּקְרָא דַּאר, הַבָּא עַל אֶחָד מִבְּנֵי־הַבַּיִת הוּא סִימָן לְדַלּוּת.
עב. כְּשֶׁאֵיזֶה בּוּשָׁה בָּאָה עַל הָאָדָם הוּא סִימָן לְדַלּוּת.
עג. מִי שֶׁהוּא שֹוֹנֵא מָמוֹן, מְלַמְּדִין אוֹתוֹ מִלְמַעְלָה הַדֶּרֶךְ, שֶׁיֵּלֵךְ בָּהּ.
עד. לִפְעָמִים מִיתַת כָּרֵת נִתְחַלֵּף עַל עֲנִיּוּת.
עה. עָנִי הוּא מְבֻלְבָּל כְּשִׁכּוֹר.
עו. עַל־יְדֵי אוֹנָאָה נַעֲשֲֶׂה עָנִי.
עז. מִי שֶׁעוֹשֶׂה מַעֲשָׂיו בִּמְהִירוּת בְּלִי יִשּׁוּב־הַדַּעַת, נַעֲשֲֶׂה בַּעַל־חוֹב.
עח. מִי שֶׁמְּקַפֵּחַ פַּרְנָסָה לְאֶחָד, כְּאִלּוּ הֲרָגוֹ.
עט. לְעוֹלָם יַחֲזִיק אָדָם בְּנַחֲלַת אֲבוֹתָיו, וְאַל יִמְכּר וְאַל יַחֲלִיף אוֹתָם.
פ. מִי שֶׁהוּא תָּאֵב לְמָמוֹן, הוּא נוֹפֵל מִמַּדְרֵגָתוֹ.
פא. עַל־יְדֵי כְּפִירָה בָּא דַּלּוּת.
פב. מִי שֶׁהוּא עָנִי, יִשְׁתַּדֵּל לְסַפֵּק מָזוֹן לְדוֹרְשֵׁי הַשֵּׁם.
פג. אֱמוּנָה הוּא טוֹב לְפַרְנָסָה.
פד. כְּאֵב עֵינַיִם הוּא סִימָן לַעֲנִיּוּת.
פה. עַל־יְדֵי הַכְנָעָה בַּהֲמוֹתָיו שֶׁל אָדָם נִתְרַבָּה.
פו. עַל־יְדֵי צְדָקָה זוֹכִין לְפַרְנָסָה.
פז. מִי שֶׁנּוֹתֵן מָמוֹן לִמְכַשְּׁפִים, עַל־יְדֵי זֶה תּוֹלִין לוֹ פַּרְנָסָתוֹ בְּבַיִת שֶׁל נָכְרִים.
פח. דִּבּוּרָיו שֶׁל הַצַּדִּיק מְבִיאִין פַּרְנָסָה.
פט. הָעַצְבוּת מַפְסִיד הַפַּרְנָסָה.
צ. עַל־יְדֵי צְדָקָה יִהְיֶה לְךָ הַרְחָבָה.
צא. הַרְבֵּה שֵׁנָה מֵבִיא אֶת הָאָדָם לִידֵי עֲנִיּוּת.
צב. הָעוֹסֵק בְּתוֹרָה וּבִצְדָקָה, זוֹכֶה לַעֲשִׁירוּת.
צג. אוֹקִירוּ לִנְשַׁיְכוּ, כִּי הֵיכָא דְּתִיתְעַתְּרוּ.
צד. אֵין הַבְּרָכָה מְצוּיָה בְּתוֹךְ בֵּיתוֹ שֶׁל אָדָם אֶלָּא בִּשְׁבִיל כְּבוֹד אִשְׁתּוֹ.
צה. הַמַּלְוֶה בְּרִבִּית, נְכָסָיו מִתְמוֹטְטִין וְאֵינָן עוֹלִין.
צו. עַל־יְדֵי שֶׁמְּבַטְּלִין זֶמֶר שֶׁל שְׂחוֹק, בָּא זוֹל.
צז. מִי שֶׁאֵין לוֹ פַּרְנָסָה, יַעֲסֹק בַּתּוֹרָה וְאַחַר כָּךְ יִתְפַּלֵּל עַל פַּרְנָסָה, בְּוַדַּאי יִתְקַבֵּל תְּפִלָּתוֹ.
צח. אֵין לָאָדָם לִמְכּר מִקְחוֹ הָרִאשׁוֹן.
צט. מִי שֶׁיּוֹרֵד לְפַרְנָסַת חֲבֵרוֹ, נִקְרָא רָשָׁע.
ק. לֹא יָבוֹא שׁוּם אֶחָד לְהַזִּיק אֶת חֲבֵרוֹ אִם לא מִגַּאֲוַת לִבּוֹ.
קא. נְשִׁירָה קָשָׁה לַעֲנִיּוּתָא.
קב. עָשִׁיר הוּא בְּחִינַת זָכָר, וְעָנִי הוּא בְּחִינַת נוּקְבָא.
קג. כְּאֵב עֵינַיִם סִימָן לְהֶזֵּק.
קד. לְכָל הַדְּבָרִים הֵן חָכְמָה אוֹ עשֶׁר אוֹ בָּנִים, צָרִיךְ עֵסֶק בְּדֶרֶךְ הַטֶּבַע, וִיבַקֵּשׁ רַחֲמִים, שֶׁיַּצְלִיחַ בִּדְבַר הָעֵסֶק.