Capítulo octavo
Samael y la serpiente
Zóhar I 35b — Adam y Javá plantados y trasplantados, y la orden en el jardín
…en otro lugar, y así los rostros volvieron a mirarse frente a frente para poder subsistir. De este mismo modo se sostienen los mundos: Hakadosh Baruj Hu los arranca y los trasplanta en otro sitio, y allí quedan firmes con plena estabilidad. Dijo Rabí Aba: ¿De dónde sabemos que Adam y Javá eran plantas? De lo que está escrito —«retoño de mi plantío, obra de mis manos para gloriarme» (Yeshayahu 60:21)—: «obra de mis manos», y no de otra cosa, pues no se afanaron en ellos otras criaturas. Y está escrito —«el día que plantes, harás crecer» (Yeshayahu 17:11)—, porque el mismo día en que fueron plantados en el mundo, pecaron.
סמאל והנחש
### (Zóhar I 35b)
לון באתר אחרא ואתהדרו אנפין באנפין לקיומא, כגוונא דא סמיכן עלמין, עקרן קב"ה ושתיל לון באתר אחרא, ואתקיימו בקיומא שלים. ואמר רבי אבא, מנלן דאדם וחוה נטיעין הוו, דכתיב (ישעיה ס כא) נצר מטעי מעשה ידי להתפאר, מעשה ידי דייקא, דלא אשתדלו בהון בריין אחרנין, וכתיב (שם יז יא) ביום נטעך תשגשגי, דבההוא יומא דאתנטעו בעלמא סרחו.
Aprendimos: las plantas eran como cuernecillos de langosta, y su luz era tenue y no alumbraba. Una vez que fueron plantadas y afirmadas, crecieron en luz y se las llamó «los cedros del Levanón». Y Adam y Javá, hasta que fueron plantados, no crecieron en luz ni desprendieron fragancia; pero, sin duda, fueron arrancados y trasplantados, y quedaron afirmados como es debido.
תנן, הנטיעות כקרני חגבים הוו, ונהורא דלהון דקיק ולא הוו נהרין, כיון דאתנטעו ואתתקנו אתרביאו בנהורא ואקרון ארזי לבנון, ואדם וחוה עד דאתנטעו לא אתרביאו בנהורא ולא סליקו ריחא, ודאי אתעקרו ואשתילו, ואתתקנו כדקא יאות:
«Y ordenó Adonái Elohim» (Bereshit 2:16). Ya lo aprendimos: «ordenó» (צו) alude siempre a la idolatría; «Adonái», a la maldición del Nombre; «Elohim», a los jueces; «sobre el hombre», al derramamiento de sangre; «diciendo», a las relaciones prohibidas —guilui arayot—; «de todo árbol del jardín», a no robar; «comer comerás», a no tomar carne de un animal vivo. Y bien está.
ויצו יהו"ה אלהי"ם, הא תנינן לית צו אלא ע"ז, יהו"ה זו ברכת השם, אלהי"ם אלו הדיינין, על האדם זו שפיכת דמים, לאמר זו גלוי עריות, מכל עץ הגן ולא גזל, אכל תאכל ולא אבר מן החי ושפיר.
«De todo árbol del jardín comer comerás»: todo le fue permitido para comerlo en unidad, pues vemos que Avraham comió, Yitsjak y Yaakov y todos los profetas comieron y vivieron. Pero este árbol es el árbol de la muerte, y quien lo toma por sí solo muere, porque toma la pócima de la muerte —ya que ese árbol lo separa de la vida—. Por eso: «el día que comas de él, morir morirás» (Bereshit 2:17), porque separa los plantíos.
מכל עץ הגן אכל תאכל, דשריא ליה כלא דליכלינהו ביחודא דהא חזינן אברהם אכל יצחק ויעקב וכל נביאים אכלו וחיו, אבל אילנא דא אילנא דמותא איהו, (כמה דכתיב ומעץ הדעת טוב ורע לא תאכל ממנו), מאן דנטיל ליה בלחודוי מיית, דהא סמא דמותא נטיל, (בגין דאיהו מפריש ליה מן חיין), ועל דא כי ביום אכלך ממנו מות תמות, בגין דקא פריש נטיעין.
Rabí Yehudá preguntó a Rabí Shimón: eso que aprendimos, que Adam haRishón «arrastraba su prepucio», ¿qué significa? Le dijo: que separó el pacto sagrado de su lugar y de su parte. Sin duda «arrastraba el prepucio»: dejó el pacto sagrado y se apegó al prepucio, y se dejó seducir por la palabra de la serpiente. Y «del fruto del árbol —esto es, la mujer— no comeréis de él» (Bereshit 3:3), porque está escrito —«sus pies descienden a la muerte, sus pasos se aferran al Sheol» (Mishlé 5:5)—; y en esto había fruto, pues en lo otro no había fruto. «El día que comas de él, morir morirás», porque es el árbol de la muerte, como dijimos, según está escrito: «sus pies descienden a la muerte».
רבי יהודה שאיל לרבי שמעון, הא דתנינן אדם הראשון מושך בערלתו הוה, מאי הוא, א"ל דפריש ברית קדש מאתריה ומחולקיה, ודאי מושך בערלה הוה, ושבק ברית קדש ודבק בערלה ואתפתה במלה דנחש, ומפרי העץ דא אתתא לא תאכל ממנו בגין דכתיב (משלי ה ה) רגליה יורדות מות שאול צעדיה יתמוכו, ובהאי הוי פרי, דהא באחרא לא הוי פרי, כי ביום אכלך ממנו מות תמות, בגין דאילנא דמותא הוי כדקאמרן, דכתיב רגליה יורדות מות.
Rabí Yosí dijo: este árbol del que hablamos era regado desde lo alto, y crecía y se alegraba, como está dicho —«y un río salía del Edén para regar el jardín» (Bereshit 2:10)—: «el jardín» es la mujer, y este río entraba en ella y la regaba, y todo era uno. Pues de allí hacia abajo hay separación, según está escrito: «y desde allí se dividía» (Bereshit 2:10).
רבי יוסי אמר , האי אילנא דקא אמרן, הוה מתשקי מלעילא, ואתרבי והוה חדי, כמה דאת אמר ונהר יוצא מעדן להשקות את הגן, הגן דא אתתא, ונהר דא הוה עייל ביה ואשקי ליה והוה כלא חד, (וכדין יהו"ה אחד ושמו אחד), דהא מתמן ולתתא איהו פרודא, דכתיב ומשם יפרד.
«Y la serpiente» (Bereshit 3:1). Rabí Yitsjak dijo: es el instinto del mal (yétser hará). Rabí Yehudá dijo: una serpiente real. Vinieron ante Rabí Shimón, y les dijo: sin duda todo es uno, y era Samael, que se mostró montado sobre la serpiente; y la figura de la serpiente es el satán, y todo es uno. Aprendimos que en aquella hora descendió Samael del cielo cabalgando sobre esta serpiente, y todas las criaturas veían su figura y huían de él. Y llegaron hasta la mujer con palabras, y provocaron la muerte al mundo. Sin duda, con astucia trajo Samael maldiciones sobre el mundo, y dañó el primer árbol que Hakadosh Baruj Hu había creado en el mundo. Y este asunto quedó pendiente sobre Samael, hasta que vino otro árbol sagrado, que es Yaakov, y le arrebató las bendiciones, para que no fueran bendecidos Samael arriba ni Esav abajo. Pues Yaakov era el reflejo de Adam haRishón —la hermosura de Yaakov era la hermosura de Adam haRishón—; y por eso, así como Samael privó de bendiciones al primer árbol, del mismo modo Yaakov, que es el árbol reflejo de Adam, privó a Samael de las bendiciones de arriba y de abajo, y Yaakov tomó para sí todo. Por eso: «y luchó un hombre con él» (Bereshit 32:25). Está escrito «y la serpiente era astuta» (Bereshit 3:1): es el instinto del mal, es el ángel de la muerte. Y porque la serpiente es el ángel de la muerte, provocó la muerte a todo el mundo; y este es el secreto de lo que está escrito —«el fin de toda carne ha llegado ante mí» (Bereshit 6:13)—: es el fin de toda carne, que arrebata el alma a toda carne, y así se le llama.
והנחש, רבי יצחק אמר, דא יצר הרע, רבי יהודה אמר נחש ממש, אתו לקמיה דרבי שמעון, אמר לון ודאי כלא חד, וסמא"ל הוה ואתחזי על נחש, וצולמיה דנחש דא איהו שטן, וכלא חד, תנינא בההיא שעתא נחת סמא"ל מן שמיא רכיב על נחש דא, וצולמיה הוו חמאן כל בריין, וערקן מניה, ומטו לגבי אתתא במלין, וגרימו מותא לעלמא. ודאי בחכמה אייתי סמא"ל לווטין על עלמא, וחבל אילנא קדמאה דברא קב"ה בעלמא, ומלה דא הוי תלי על סמא"ל, עד דאתא אילנא אחרא קדישא דאיהו יעקב, ונטל מניה ברכאן, דלא יתברך סמא"ל לעילא ועשו לתתא, דהא יעקב דוגמא דאדם הראשון הוה, (ושופריה) דיעקב שופריה דאדם הראשון הוה, ועל דא כמה דמנע סמא"ל ברכאן מאילנא קדמאה, הכי נמי מנע יעקב דאיהו אילנא דוגמא דאדם, מסמא"ל ברכאן מלעילא ומתתא, ויעקב דידיה נטיל בכלא, ועל דא (בראשית לב כה) ויאבק איש עמו, כתיב והנחש היה ערום, דא יצר הרע דא מלאך המות, ובגין דנחש איהו מלאך המות, גרם מותא לכל עלמא, ודא הוא רזא דכתיב (שם ו יג) קץ כל בשר בא לפני, דא הוא קצא דכל בשרא, דנטיל נשמתא לכל בשרא, ואקרי הכי:
«Y dijo a la mujer, ¿acaso…?» (Bereshit 3:1). Rabí Yosí dijo: comenzó con «ira» (אף), e ira arrojó sobre el mundo. Le dijo…
ויאמר אל האשה אף, רבי יוסי אמר באף פתח, ואף אטיל בעלמא, אמר לה
### (Zóhar I 36a)
Zóhar I 36a — Javá vio y tomó, la separación del habla y la voz, y el racimo exprimido
«Y vio la mujer que era bueno» (Bereshit 3:6): vio y no vio. «Que era bueno»: vio que era bueno, pero no se asentó en ello. ¿Qué está escrito después? «Y tomó de su fruto», y no está escrito «tomó de él»; y ella se apegó al lugar de la muerte, y provocó la muerte a todo el mundo, y separó la vida de la muerte. Con este pecado provocó una separación: separar a la mujer de su marido, pues la voz y el habla nunca se separan, y quien separa la voz del habla queda mudo y no puede hablar. Y una vez que se le retira el habla, es entregado al polvo.
«ותרא האשה כי טוב», חמאת ולא חמאת, כי טוב, חמאת כי טוב, ולא אתישבת ביה, מה כתיב לבתר, ותקח מפריו, ולא כתיב ותקח ממנו, והיא אתדבקת באתר דמותא, וגרימת לכל עלמא מותא, ואפרישת חיי מן מותא, ובחובא דא גרים פרישותא, לאפרשא אתתא מבעלה, דהא קול מדבור לא מתפרשן לעלמין, ומאן דמפריש קול מדבור, אתאלם ולא יכיל למללא, וכיון דאשתקל מניה מלולא אתייהיב לעפרא.
Dijo Rabí Shimón: está escrito —«enmudecí en silencio, callé, aun de lo bueno, y mi dolor se agitó» (Tehilim 39:3)—. «Enmudecí en silencio»: este versículo lo dijo Kenéset Israel en el exilio. ¿Por qué motivo? Porque la voz conduce al habla, y cuando ella está en el exilio, la voz se separa de ella, y la palabra no se oye. Por eso «enmudecí en silencio», etc. ¿Y por qué motivo? Porque «callé, aun de lo bueno», pues la voz no marcha con ella. E Israel dice —«a ti el silencio es alabanza» (Tehilim 65:2)—: ¿qué es «el silencio»? Es «alabanza de David», que está en silencio en el exilio y callada, sin voz. Dijo Rabí Yitsjak: ¿qué es «a ti»? Por tu causa está ella en silencio y callada, pues la voz se ha apartado de ella.
א"ר שמעון, כתיב (תהלים לט ג) נאלמתי דומיה החשיתי מטוב וכאבי נעכר, נאלמתי דומיה, האי קרא כנסת ישראל אמרו בגלותא, מאי טעמא בגין דקול מדבר ליה לדבור, כיון דאיהי בגלותא, קול אתפרש מינה, ומלה לא אשתמע, ועל דא נאלמתי דומיה וגו', מאי טעמא בגין דהחשיתי מטוב, דלא אזיל קול בהדה, וישראל אמרי (שם סה ב) לך דומיה תהלה, מאי דומיה, דא תהלה לדוד, דאיהי דומיה בגלותא ושתיקא בלא קול, א"ר יצחק, מאי לך, בגינך איהי דומיה ושתיקא, דאסתלקא מנה קול:
«Y tomó de su fruto»: ya lo aprendimos, exprimió uvas y se las dio, y provocaron la muerte a todo el mundo, pues en este árbol reside la muerte, y es el árbol que domina en la noche,
«ותקח מפריו», הא תנינן סחטה ענבים ויהבת ליה, וגרימו מותא לכל עלמא, דהא אילנא דא ביה שריא מותא, והוא אילנא דשלטא בליליא,