Primera parte, principio 6
El lashón hará · principio 6
En este principio se explica la prohibición de aceptar el lashón hará y de escucharlo, y cómo debe comportarse uno en estos asuntos desde el principio; también, si se ve atrapado en una mala compañía de gente maldiciente, cómo actuar para salir de ahí conforme a la Torá, y muchas otras cuestiones. Consta de doce apartados.
בִּכְלָל זֶה יְבֹאר אִסּוּר קַבָּלַת לָשׁוֹן הָרָע וּשְׁמִיעַת לָשׁוֹן הָרָע, וְאֵיךְ יִתְנַהֵג אָדָם בְּעִנְיָנִים אֵלּוּ לְכַתְּחִלָּה, וְגם אִם נִתְפָּס בַּחֲבוּרָה רָעָה שֶׁל בַּעֲלֵי הַלָּשׁוֹן, אֵיךְ יִתְנהֵג לָצֵאת בָּזֶה על פִּי הַתּוֹרָה, וְעוֹד הרְבֵּה עֵנְיָנִים, וּבוֹ י"ב סְעִיפִים.
Aceptar el lashón hará está prohibido por la Torá, ya se trate de las cosas que hay entre el hombre y Dios, ya de las que hay entre el hombre y su prójimo. Es decir: que no creamos en nuestro corazón que el relato es verdad, pues por ese camino queda menospreciado ante nuestros ojos aquel de quien se habló. Y esto aunque no le dé la razón expresamente al que lo cuenta —porque, si se la diera, duplicaría la falta: sería a la vez quien lo cuenta y quien lo acepta—. El que lo acepta transgrede una prohibición, pues está escrito: «Lo tisá shéma shav» (Shemot 23:1). Y dijeron nuestros Sabios, de bendita memoria, en la Mejilta, que esa es la advertencia contra quien acepta el lashón hará, aparte de las demás prohibiciones y preceptos positivos que aquí se suman, como se escribió arriba en la introducción; véase allí. Dijeron también los Sabios que todo el que acepta el lashón hará merece ser arrojado a los perros, pues está escrito «Lo tisá shéma shav» y a continuación «laKélev tashlijún otó» (Shemot 22:30). Y dijeron además que el castigo del que lo acepta es mayor que el del que lo dice.
אָסוּר לְקַבֵּל לָשׁוֹן הָרָע מִן הַתּוֹרָה, בֵּין שֶׁהוּא מֵהַדְּבָרִים, שֶׁבֵּין אָדָם לַמָּקוֹם, אוֹ מֵהדְּבָרִים, שֶׁבֵּין אָדָם לַחֲבֵרוֹ, דְּהַיְנוּ (א) שֶׁלֹּא נַאֲמִין בְּלִבֵּנוּ שֶׁהַסִפּוּר הוּא אֱמֶת, כִּי עַל יְדֵי זֶה יְבֻזֶּה בְּעֵינֵינוּ, מִי שֶׁנֶּאֱמַר עָלָיו. וַאֲפִלּוּ אִם לֹא יַסְכִּים לוֹ בְּפֵרוּשׁ לְסִפּוּרוֹ, דְּאִי לָאו הָכִי, הְרֵי הוּא שׁוֹנֶה אֶת הֶעָוֹן בְּכִפְלַיִם, שֶׁהוּא מְסַפֵּר וּמְקַבֵּל. וְהַמְקַבֵּל עוֹבֵר בְּלֹא תַעֲשֶׂה, שֶׁנֶּאֱמַר: "לֹא תִשָּׂא שֵׁמַע שָׁוְא". וְאָמְרוּ חְכָמֵּינוּ זַ"ל בִּמְכִילְתָּא, שֶׁזּוֹ הִיא אַזְהָרָה לַמְקַּבֵּל לָשׁוֹן הָרָע, וּלְבַד שְׁאָר לָאוִין וַעֲשִׂין הַמִּצְטָרְפִים לָזֶה, כְּמוֹ שֶׁכָּתוּב לְעֵיל בַּפְּתִיחָה, עַיֵּן שָׁם. וְאָמְרוּ חֲזַ"ל, שֶׁכָּל הַמְקַבֵּל לָשׁוֹן הָרָע, רָאוּי לְהשְׁלִיכוֹ לַכְּלָבִים, שֶׁנֶּאֱמַּר "לֹא תִשָּׂא שֵׁמַע שָׁוְא" וּסְמִיךְ לֵה "לַכֶּלֶב תַּשְׁלִיכוּן אוֹתוֹ". עוֹד אָמְרוּ, שֶׁגָּדוֹל עֹנְשׁ המְקַבְּלוֹ יוֹתֵר מִן הָאוֹמְרוֹ.
También el mero hecho de escuchar el lashón hará tiene prohibición de la Torá, aun cuando en el momento de escuchar no tenga intención de aceptar lo que oye, ya que presta oído para escucharlo. Pero hay diferencia entre escuchar y aceptar en varios puntos. En cuanto a escuchar, no hay prohibición mientras el asunto no le concierna de cara al futuro. En cambio, si el asunto sí le concierne para el futuro —siendo verdad—, por ejemplo cuando entiende desde el comienzo del relato que el otro quiere mostrarle que fulano no es hombre de fiar y cosas así, y él tenía pensado de antemano meterlo en su negocio, asociarse con él o concertar un matrimonio con él y todo caso semejante, entonces le está permitido desde el principio escuchar, para tomar precauciones y guardarse de él. Porque lo que quiere oír no es la deshonra de su prójimo: solo quiere salvarse a sí mismo, para no caer después en un perjuicio, o en un pleito y una disputa y cosas parecidas. Y lo mismo cuando no le resulta a él ningún beneficio de escuchar, pero por su escucha se causará un bien a otros: también está permitido. Por ejemplo, quien quiere oír este asunto para investigar luego si es verdad y reprender a fulano por ello, y quizá con eso se logre que el pecador se aparte de su pecado, o que devuelva lo robado a sus dueños, o que aplaque a quien insultó y ultrajó, y cosas semejantes: está permitido, por la razón antes dicha. Pero aceptar —es decir, dar por resuelto en su corazón que el asunto es verdad— está prohibido en todos los casos.
אַף עַל (ב) שְׁמִיעַת לָשׁוֹן הָרָע לְבַד גַּם כֵּן יֵשׁ אִסוּר מִן הַתּוֹרָה, אַף דִּבְעֵת הַשְּׁמִיעָה אֵין בְּדַעְתּוֹ לְקַבֵּל אֶת הַדָּבָר, כֵּיוָן שֶׁמַּטֶּה אָזְנָיו לִשְׁמֹעַ. אַךְ יֵשׁ חִלּוּק בֵּין שְׁמִיעָה לְקַבָּלָה בְּכַמָּה עִנְיָנִים, דְּבִשְׁמִיעָה אֵין אִסוּר, רַק אִם אֵין הַדָּבָר נוֹגֵעַ לוֹ עַל לְהַבָּא, אֲבָל אִם הַדָּבָר נוֹגֵעַ לוֹ עַל לְהַבָּא, אִם אֱמֶת הוּא, כְּגוֹן שֶׁהוּא מֵבִין מִתְּחִלַּת הַסִּפּוּר, שֶׁהוּא רוֹצֶּה לְהַרְאוֹתוֹ בְּסִפּוּרוֹ, אֵיךְ שֶׁפְּלוֹנִי אֵינוֹ אִישׁ מְהֵימָן וּכְהַאי גַּוְנָא, וְהָיָה בְּדַעְתּוֹ מִתְּחִלָּה לְהַכְנִיסוֹ בְּעִסְקוֹ אוֹ לְהִשְׁתַּתֵּף עִמּוֹ אוֹ לַעֲשׂוֹת שִׁדּוּךְ עִמּוֹ וְכָל כְּהַאי גַּוְנָא, (ג) מֻתָּר לְכַתְּחִלָּה לִשְׁמֹעַ כְּדֵי לָחוּשׁ לָזֶה וּלְהִשָּׁמֵר מִמֶּנּוּ, כֵּיוָן דְּמַה שֶּׁהוּא רוֹצֶה לִשְׁמֹעַ, אֵין כַּוָּנָתוֹ לִשְׁמֹעַ גְּנוּתוֹ שֶל חֲבֵרוֹ, רַק הוּא רוֹצֶה לְהַצִּיל אֶת עַצְמוֹ, כְּדֵי שֶׁלֹּא יָבוֹא אַחַר כָּךְ לִידֵי הֶזֵּק אוֹ לִידֵי מַצָּה וּמְרִיבָה וּכְהַאי גַּוְנָא. וְהוּא הַדִּין הֵיכָא, דְּאֵין נוֹגֵעַ לוֹ שׁוּם טוֹבָה מֵהַשְּׁמִיעָה, רַק עַל יְדֵי שְׁמִיעָתוֹ יְסֻבַּב טוֹבָה לַאֲחֵרִים, גַּם כֵּן מֻתָּר, כְּגוֹן, שֶׁרוֹצֶּה לִשְׁמֹעַ דָּבָר זֶה (ד) כְּדֵי לַחֲקֹר אַחַר כָּךְ, אִם אֱמֶת הוּא, וּלְהוֹכִיחַ לִפְלוֹנִי עַל זֶה, וְאוּלַי עַל יְדֵי זֶה יִהְיֶה סִבָּה, שֶׁיָּשׁוּב הַחוֹטֵא מֵּחֶטְאוֹ אוֹ שֶׁיָּשִׁיב אֶת הַגְּזֵלָה לִבְעָלָיו אוֹ שֶׁיְּפַיֵּס לְמִי שֶׁחֵרֵף וְגִדֵּף וְכַיּוֹצֵּא בָּזֶה, דְּמֻתָּר, וְהַטַּעַם כַּנַּ"ל. אֲבָל לְקַבֵּל, דְּהַיְנוּ, לְהַחְלִיט הַדָּבָר בְּלִבּוֹ, שֶׁהוּא אֱמֶת, (ה) אָסוּר בְּכָל גַּוְנֵי.
Y que no le extrañe al lector: si es así, ¿cómo podremos cumplir nuestro deber ante el Cielo, cuando nos has cerrado el camino de tal modo que hasta el mero escuchar la deshonra del prójimo está prohibido, siendo que quizá el asunto me concierna en mis negocios y cosas por el estilo? La respuesta es esta: quien quiera cumplir su deber ante el Cielo en materia de escuchar, obre así. Si viene alguien y quiere contarle algo sobre su prójimo, y él comprende que quiere decirle cosas deshonrosas, que le pregunte primero: «¿El asunto que quieres contarme me concierne de cara al futuro, o podré arreglar la cosa con una reprensión o algo semejante?». Si le responde que sí le concierne para el futuro, o que puede arreglarlo, le está permitido escuchar —pero de momento que no lo crea, solo que tome precauciones, hasta que el asunto se aclare—. En cambio, si de la respuesta entiende que no habrá provecho alguno, o que son meras palabras de insulto y ultraje —que lo calumnia con acusaciones malvadas y lo denigra por la magnitud de su odio hacia él—, está prohibido incluso escuchar.
וְאַל יִהְיֶה לְפֶלֶא בְּעֵינֵי הַקּוֹרֵא, אִם כֵּן, אֵיךְ נוּכַל לָצֵּאת בָּזֶה יְדֵי שָׁמַיִם, כֵּיוָן שֶׁגָּדַרְתָּ עָלֵינוּ אֶת הַדֶּרֶךְ, דַּאֲפִלּוּ הַשְּׁמִיעָה לְבַד בִּגְנוּת חֲבֵרוֹ אָסוּר, וּפֶן יִהְיֶה נוֹגֵעַ לִי זֶה בְּעִנְיְנִי עֲסָקַי וְכַיּוֹצֵא בָּזֶה. תְּשׁוּבָה לַדָּבָר: הָרוֹצֶּה לָצֵּאת יְדֵי שָׁמַיִם בְּעִנְיְנִי הַשְּׁמִיעָה, יִתְנַהֵג כָּךְ, אִם אִישׁ אֶחָד בָּא אֵלָיו וְרוֹצֶּה לְסַפֵּר לוֹ עַל חֲבֵרוֹ, וְהוּא מֵבִין, שֶׁרוֹצֶה לְסַפֵּר עָלָיו דִּבְרֵי גְּנוּת, יִשְׁאָלֶנּוּ מִתְּחִלָּה, אִם הָעִנְיָן שֶׁאַתָּה רוֹצֶּה לְסַפֵּר לִי, יִהְיֶה נוֹגֵעַ לִי עַל לְהַבָּא, אוֹ שֶׁאוּכַל לְתַקֵּן אֶת הַדָּבָר בְּהוֹכָחָה אוֹ כַּיּוֹצֵּא בָּזֶה וְכַנַּ"ל, אִם יֹאמַר אֵלָיו, שֶׁנּוֹגֵעַ לוֹ עַל לְהַבָּא, אוֹ שֶׁהוּא יָכוֹל לְתַקֵּן אֶת הַדָּבָר וְכַנַּ"ל, מֻתָּר לִשְׁמֹעַ, וְלֹא יַאֲמִין לְעֵת עַתָּה, רַק לָחוּשׁ, עַד שֶׁיִּתְבָּרֵר הַדָּבָר, אֲבָל אִם יָבִין מִתְּשׁוּבָתוֹ, שֶׁלֹּא יִהְיֶה תּוֹעֶלֶת מִזֶּה, אוֹ שֶׁיָּבִין שֶׁהוּא רַק דִּבְרֵי חֵרוּפִין וְגִדּוּפִין בְּעָלְמָא, שֶׁהוּא מַעֲלִיל עָלָיו עֲלִילוֹת בְּרֶשַׁע וּמְגַנְּה אוֹתוֹ מֵּחֲמַת גֹּדֶל שִׂנְאָתוֹ אוֹתוֹ אָסוּר אֲפִלּוּ לִשְׁמֹעַ* .
Y de hecho esto se puede comprobar con los propios sentidos: quien escucha lashón hará, aunque no tenga intención de aceptarlo, tiende con ello la mano a los transgresores. Porque si una sola vez el que habla ve que su oyente le hace caso, ya no cerrará nunca su boca, y así será: al día siguiente reincidirá en su necedad, contando siempre palabras de ultraje sobre su prójimo y calumniándolo. No así si le respondiera: «No quiero oír algo que no he visto por mí mismo», o al menos le pusiera cara de disgusto por ello. Con eso se guardaría él para el futuro de no volver a contar la deshonra de su prójimo, al ver que su relato sería un descrédito para sí mismo, pues por ello lo tendrían por maldiciente. Así consta en Rabbenu Yoná, artículo 212.
*ובאמת נוכל לראות זה בחוש, שמי שהוא שומע לשון הרע, אף שאין בדעתו לקבלה, הוא נותן יד לפושעים על ידי זה, כי אם פעם אחת יראה, אשר השומע ישמע לו, לא יחשוך פיו מזה תמיד, והיה כזה יום מחר ישנה עוד באולתו לספר תמיד דברי גדוף על חברו ולהעליל עלילות עליו, לא כן אם היה משיבו: אין רצוני לשמע דבר שלא ראיתי בעצמי, או לפחות היה מראה לו פנים זעומים עבור זה, על ידי זה היה שומר את עצמו על להבא, שלא לספר בגנות של חברו, בראותו כי ספורו לקלון יהיה לו, שיחזיקו אותו לבעל לשון הרע עבור זה, וכמו שנזכר ברבנו יונה במאמר רי"ב.
Y a veces es una mitzvá escuchar lo que alguien cuenta en deshonra de su prójimo. Por ejemplo, cuando calcula que, oyendo el asunto completo, podrá luego demostrar ante el que lo cuenta o ante los demás oyentes que la cosa no fue como se dijo de él, u otros argumentos a su favor. Y hay todavía otro caso en que es mitzvá escuchar: si viene alguien a quejarse de su prójimo por algo que le hizo, y él advierte en el que se queja que, con prestarle oído, podrá calmarle el enojo y evitar que vaya a contarlo a otras personas (pues quizá los demás den crédito a sus palabras y se conviertan en aceptadores de lashón hará), y así se acrecienta la paz en Israel. Pero en todos los permisos que hemos dicho respecto a escuchar, que cuide muchísimo su alma de no creer del todo en el momento de escuchar, sino solo tomar precauciones, para no quedar también él atrapado en la red de la falta de aceptar el lashón hará.
וְלִפְעָמִים (ו) מִצְוָה לִשְׁמֹעַ, מַה שֶּׁאֶחָד מְסַפֵּר דִּבְרֵי גְּנוּת עַל חֲבֵרוֹ, כְּגוֹן, שֶׁהוּא מְשַׁעֵר שֶׁעַל יְדֵי שְׁמִיעָתוֹ אֶת הָעִנְיָן בִּשְׁלֵמוּת, יִהְיֶה אַחַר כָּךְ בְּכֹחוֹ לְהַרְאוֹת לִפְנֵי הַמְסַפֵּר אוֹ שְׁאָר הַשּׁוֹמְעִים, שֶׁאֵין הַמּעֲשֶׂה כֵּן, כְּמוֹ שֶׁנֶּאֱמַר עָלָיו אוֹ שְׁאָר עִנְיְנֵי זְכוּת*. וְעוֹד יֵשׁ אֹפֶן אַחֵר גַּם כֵּן דְּמִצְּוָה לִשְׁמֹעַ, כְּגוֹן, אִם בָּא אֶחָד לְפָנָיו לִקְּבּל עַל חְבֵרוֹ מֵאֵיזֶה דָּבָר, שֶׁעָשָׂה נֶגְדּוֹ, וְהוּא מַכִּיר בְּהַמְסַפֵּר, שֶׁבָּזֶה שֶׁיִּתֵּן אֹזֶן לִדְבָרָיו, יִהְיֶה יְכֹלֶת בְּיָדוֹ לְהַשְׁקִיט אֶת אַפּוֹ מֵעָלָיו, וְלֹא יָשׁוּב עוֹד לְסַפֵּר לַאֲנָשִׁים אֲחֵרִים, (כִּי אוּלַי הָאֲחֵרִים יַאֲמִינוּ לִדְבָרָיו וְיִהְיוּ מְקַבְּלֵי לָשׁוֹן הָרָע), וּבָזֶה יִתְרַבֶּה הַשָּׁלוֹם בְּיִשְׂרָאֵל. אַךְ בְּכָל הַהֶתֵּרִים, שֶׁאָמַרְנוּ בְּעִנְיַן הַשְּׁמִיעָה, יִזָּהֵר בְּנַפְשׁוֹ מְאֹד, שֶׁלֹּא יַאֲמִין בְּעֵת הַשְּׁמִיעָה בְּהֶחְלֵט, רַק לָחוּשׁ לָזֶה בִּלְבַד, כְּדֵי שֶׁלֹּא יִלָּכֵד גַּם הוּא בְּרֶשֶׁת עֲוֹן קַבָּלַת לָשׁוֹן הָרָע.
Y este es igualmente un buen consejo en el tema: si tropezó en la prohibición de escuchar lashón hará, que enseguida busque con todas sus fuerzas algún mérito a favor del aludido ante el que se lo contó, y se esfuerce por sacar de su corazón lo que tenga contra él; con eso repara la falta retroactivamente [véase más adelante, apartado 12, la reparación para quien tropezó en la prohibición de aceptar lashón hará]. Y todo esto en un caso corriente; pero si reconoce la mala índole del que habla —que cuanto más se incline uno a juzgarlo con mérito, más lo denigrará él—, entonces sin duda es mejor callar en el momento; y solo después, cuando el que habla se aleje de los oyentes, es mitzvá que uno de ellos explique a los demás todo el asunto para bien, esforzándose por borrar de sus corazones la deshonra dicha del aludido, de modo que ni él ni ellos queden señalados en el futuro como una cuadrilla de malvados y maldicientes.
* וזה גם כן באמת עצה היעוצה בענין, שאם נכשל באסור שמיעת לשון הרע, תכף יחפש עליו, בכל כחותיו זכות בפני המספר, וישתדל להוציא מה שיש בלבו עליו ועל ידי זה יתקן את האסור למפרע [עין לקמן סעיף י"ב, (ז) תקון למי שנכשל באסור קבלת לשון הרע]. וכל זה בסתמא, אבל אם הוא מכיר את רע טבעו של המספר, שכל מה שיכריעהו לכף זכות הוא יגנהו יותר, בודאי השתיקה בשעת מעשה טוב יותר בזה, ורק אחר כך, כשילך המספר מאת השומעים, מצוה שיסביר אחד מהשומעים לפני שאר השומעים את כל הענין לזכות, ולהשתדל עבור זה להוציא מלבם הגנות שנאמר עליו, כדי שלא יתפשו הוא והם לעתיד לבוא בשם חבורה של אנשי רשע ובעלי לשון הרע.
Y ahora volvamos a lo dicho. Lo que escribimos en el apartado segundo, que incluso escuchar lashón hará es prohibición de la Torá, se refiere a ir a escucharlo. Pero si estaba sentado en un grupo de gente reunida para algún fin, y empezaron a hablar cosas prohibidas, y él calcula que sus palabras de reproche no les servirán de nada, todo depende de esto: si puede irse de la reunión, o meterse el dedo en los oídos, gran mitzvá cumple con ello, como dijeron los Sabios en Ketubot (5a). Pero si no le es posible zafarse de la reunión, y estima para sí que ese recurso de taparse los oídos también le resulta muy difícil —porque se burlarían de él, y seguramente no lo hará—, que al menos se esfuerce entonces por armarse de valor y sostenerse en trance tan apurado, librando la guerra de HaShem contra su yetzer, para no caer de ningún modo en la prohibición de la Torá de escuchar y aceptar lashón hará. Y para esto hacen falta tres cosas, que ha de cuidar mucho y por las que se salvará en todo caso de la prohibición de la Torá que hay en dicha falta:
וְעַתָּה נַחֲזֹר לְעִנְיָנֵנוּ הַנַּ"ל, דְּמַה שֶּׁכָּתַבְנוּ בְּסָעִיף ב"דַּאֲפִלּוּ שְׁמִּיעַת לָשׁוֹן הָרָע הוּא אִסוּר תּוֹרָה, הַיְנוּ לֵילֵךְ וְלִשְׁמֹעַ, אֲבָל אִם יָשַׁב בַּחֲבוּרַת אֲנָשִׁים, שֶׁנִּתְקַבְּצוּ (ח) לְעִנְיַן מָה, וְהִתְחִילוּ לְדַבֵּר דְּבָרִים אֲסוּרִים, וְהוּא מְשַׁעֵר, (ט) שֶׁדִּבְרֵי תּוֹכַחְתּוֹ לֹא יוֹעִילוּ לָהֶם מְאוּמָה, תָּלוּי בָּזֶה (י) אִם אֶפְשָׁר לוֹ לֵילֵךְ מִמְּסִבָּתָם, אוֹ לְהַנִּיחַ אֶצְּבָּעוֹ בְּאָזְנָיו, מִצְּוָה רַבָּה הוּא עוֹשֶׂה בָּזֶה, כְּמוֹ שֶׁאָמְרוּ חֲז"ל בִּכְתֻבּוֹת, {דף ה'} אֲבָל אִם אִי אֶפְשָׁר לוֹ לְהִשָּׁמֵט מִּמְּסִבָּתָם, וּמְשַׁעֵר בְּעַצְּמוֹ, שֶׁעֵצָּה זוֹ דְּהֲנָחַת אֶצְּבָּעוֹ בְּאָזְנָיו, גַּם כֵּן קָשֶׁה לוֹ מְאֹד (יא) מִפְּנִי שֶׁיִּלְעֲגוּ עָלָיו, וּבְוַדַּאי לֹא יַעֲשֶׂה עֵצָה זוֹ, עַל כָּל פָּנִים יִרְאֶה אָז לְזָרֵז אֶת עַצְמוֹ וּלְהַעֲמִיד עַל נַפְשׁוֹ בְּעֵת צָרָה כָּזוֹ וְלִלְחֹם מִלְחֶמֶת ה' עִם יִצְרוֹ, כְּדֵי (יב) שֶׁלֹּא יִכָּשֵׁל עַל כָּל פָּנִים בְּאִסוּר דְּאוֹרַיְתָא שֶׁל שְׁמִיעַת וְקַבָּלַת לָשׁוֹן הָרָע. וְלָזֶה צָרִיךְ ג' פְּרָטִים, שֶׁיִּזָּהֵר בָּהֶן מְאֹד וְיִנָּצֵל עַל יְדֵי זֶה עַל כָּל פָּנִים מֵהָאִסוּר תּוֹרָה, שֶׁיֵּשׁ בְּהֶעָוֹן הַנַּ"ל:
Primera: que resuelva en su alma, con determinación plena, no creer las palabras de deshonra que cuentan de sus prójimos.
א יַחְלִיט בְּנַפְשׁוֹ בְּהֶסְכֵּם גָּמוּר, (יג) שֶׁלֹּא לְהַאֲמִין לְהַדִּבְרֵי גְּנוּת, שֶׁמְּסַפְּרִין עַל חַבְרֵיהֶם.
Segunda: que no le agrade escuchar esos relatos prohibidos.
ב (יד) לֹא יִהְיֶה נִיחָא לֵה בִּשְׁמִיעַת סִפּוּרֵיהֶם הָאֲסוּרִים הָאֵלֶּה.
Tercera: que también se sostenga a sí mismo para no mostrar ante los que hablan gesto alguno del que se deduzca que está de acuerdo con sus palabras, sino que permanezca sentado como una piedra muda. Y si puede mostrarles cara de disgusto, para que entiendan que no aprueba sus habladurías vanas, mejor todavía.
ג (טו) גַּם יַעֲמִיד עַל עַצְּמו, שֶלּא לְהַרְאות לִפְנִי הַמְסַפְּרִין שׁוּם תְּנוּעָה, שֶׁיֵּרָאֶה מִּמֶּנָּה, שֶׁהוּא מַסְכִּים לְדִבְרֵיהֶם, אַךְ יֵשֵׁב כְּאֶבֶן דּוּמֵם. וְאִם יוּכַל לְהַרְאוֹת לִפְנֵיהֶם פָּנִים נִזְעָמִים, שֶׁיָּבִינוּ מִמֶּנּוּ, שֶׁהוּא אֵינוֹ מַסְכִּים לְדִבְרֵיהֶם הַהֲבָלִים, בְּוַדַּאי הוּא טוֹב יוֹתֵר.
¿En qué caso se dice esto? Cuando, al sentarse él entre ellos, todavía no hablaban cosas prohibidas, y ahora tampoco puede zafarse. Pero si, al querer sentarse entre ellos, ya habían empezado a hablar cosas prohibidas, o bien él puede escabullirse y marcharse y lo deja por pereza, o ya conoce de antes a esa gente por su índole —que son de los maldicientes, cuyo afán es siempre hablar de la deshonra de sus prójimos— y aun así va y se sienta entre ellos, aunque no colabore en absoluto con sus palabras ni le agraden, con todo se le cuenta como transgresor igual que a ellos, pues quebrantó las palabras de los Sabios, que ordenaron alejarse de escuchar cosas indignas. Y con mayor razón, si su intención es escuchar lo que dicen, su falta es demasiado grande para soportarla, y quedará inscrito por ello en lo alto, en el libro de los recuerdos, con el nombre de hombre malvado y maldiciente. Así consta en el Pirké de-Rabí Eliézer, en el testamento de Rabí Eliézer el Grande, que ordenó a su hijo Horkenus, y estas son sus palabras: «Hijo mío, no te sientes en la compañía de los que hablan mal de sus prójimos, porque, cuando esas palabras suben a lo alto, se escriben en el libro, y todos los que allí están son inscritos con el nombre de cuadrilla de maldad y maldicientes». Por eso el hombre debe alejarse muchísimo de una compañía tan mala.
בַּמֶּה דְּבָרִים אֲמוּרִים? אִם בְּעֵת שֶׁיָּשַׁב בֵּינֵיהֶם, לֹא דִּבְּרוּ אָז דִּבּוּרִים הָאֲסוּרִים, וְגם עַתָּה אֵינוֹ יָכוֹל לְהִשְׁתַּמֵּט מֵהֶם, אֲבָל אִם בְּעֵת, שֶׁהוּא רוֹצֶּה לֵישֵׁב בֵּינֵיהֶם, (טז) כְּבָר הִתְחִילוּ לְדַבֵּר דִּבּוּרִים הָאֲסוּרִים, אוֹ שֶׁהוּא (יז) יָכוֹל לְהִשָּׁמֵט וְלֵילֵךְ מֵאִתָּם, וְהוּא מִתְעַצֵּל בָּזֶה, אוֹ שֶׁהוּא מַכִּיר מִכְּבָר לְאֵלּוּ הָאֲנָשִׁים בְּטִבְעָם, שֶׁהֵם מִבַּעֲלֵי הַלָּשׁוֹן, שֶׁתְּשׁוּקָתָם תָּמִיד לְדַבֵּר מִגְּנוּת חַבְרֵיהֶם, וְהוּא הוֹלֵךְ וְיוֹשֵׁב בֵּינֵיהֶם, אַף שֶׁלֹּא יְסַיֵּע לְדִבְרֵיהֶם כְּלָל וְלֹא נִיחָא לֵה בָּהֶם, אַף עַל פִּי כֵן פּוֹשֵׁעַ מִקְּרֵי כְּמוֹתָם, (יח) שֶׁעָבַר עַל דִּבְרֵי חֲזַ"ל, שֶׁצִּוּוּ לְהִתְרַחֵק מִשְּׁמִיעַת דְּבָרִים שֶׁאֵינָם הֲגוּנִים. וְכָל שֶׁכֵּן (יט) אִם הוּא מְכַוֵּן לִשְׁמֹעַ אֶת דִּבְרֵיהֶם גָּדוֹל עֲוֹנוֹ מִנְּשׂוֹא, וְיֵחָקֵּק עֲבוּר זֶה לְמַעְלָה בְּסֵפֶר הַזִּכְרוֹנוֹת בְּשֵׁם אִישׁ רָשָׁע וּבַעַל לָשׁוֹן הָרָע, וְכִדְאִיתָא בְּפִרְקֵי דְּר' אֱלִיעֶזֶר בְּצַוָּאַת ר' אֱלִיעֶזֶר הַגָּדוֹל, שֶׁצִּוָּה לִבְנוֹ הוֹרְקְנוּס, וְזֶה לְשׁוֹגוֹ: בְּנִי, אַל תֵּשֵׁב בַּחֲבוּרַת הָאוֹמְרִים רַע מֵחַבְרֵיהֶם, כִּי כְּשֶׁהַדְּבָרִים עוֹלִים לְמַעְלָה, בַּסֵפֶר נִכְתָּבִים, וְכָל הָעוֹמְדִים שָׁם נִכְתָּבִים בְּשֵׁם חֲבוּרַת רֶשַׁע וּבַעֲלֵי לָשׁוֹן הָרָע, עַל כֵּן צָרִיךְ הָאָדָם לְהִתְרַחֵקּ מְאֹד מְאֹד מֵחֲבוּרָה רָעָה כָּזוֹ.
Y sábete que, así como escribimos en nombre de los poskim que la Torá prohíbe creer las palabras de deshonra que se cuentan de los prójimos, tal es la ley aun si sabe que lo que le contaron es verdad, pero cabe interpretarlo en un sentido o en otro, y el que se lo cuenta lo juzga con culpa, y por eso lo denigra. Pues es sabido que es mitzvá del oyente juzgarlo con mérito (y esta es ley de la Guemará en Shevuot (30a), y precepto positivo de la Torá según muchos poskim). El que quebranta esto y no lo juzga con mérito, sino que da la razón al que lo denigra, no solo transgrede «Betsédek tishpót amitéja» (Vayikrá 19:15), sino que además queda incluido bajo el nombre de aceptador de lashón hará, ya que, por no juzgarlo con mérito, la deshonra recae de suyo sobre el aludido.
וְדַע דִּכְשֵׁם שֶׁכָּתַבְנוּ בְּשֵׁם הַפּוֹסְקִים, דְּמִן הַתּוֹרָה אָסוּר לְהַאֲמִין דִּבְרֵי גְּנוּת, שֶׁמְּסַפְּרִים עַל חַבְרֵיהֶם, כֵּן הַדִּין, אֲפִלּוּ אִם יוֹדֵעַ שֶׁהַדְּבָרִים שֶׁסִפֵּר לוֹ הוּא אֱמֶת, אַךְ יֵשׁ בָּהֶם לְצַּדֵּד לְכָאן וּלְכָאן, וְהַמְסַפֵּר לוֹ דָּן אוֹתוֹ לְכַף חוֹב, וְעַל יְדֵי זֶה הוּא מְגַנְּה אוֹתוֹ, וְיָדוּעַ דְּמִצְּוָה לְהַשּׁוֹמֵעַ לָדוּן אוֹתוֹ לְכַף זְכוּת, (וְהוּא דִּינָא דִּגְמָרָא בְּשָׁבוּעוֹת {דף ל'} וּמִצְּוַת עֲשֵׂה דְּאוֹרַיְתָא לְכַמָּה פּוֹסְקִים), וְהָעוֹבֵר עַל זֶה וְאֵינוֹ דָּן אוֹתוֹ לְכַף זְכוּת וְהוּא מַסְכִּים לְהַמְסַפֵּר בִּגְנוּתוֹ, לֹא דַּי שֶׁעָבַר עַל {ויקרא י"ט ט"ו}: "בְּצֶּדֶק תִּשְׁפֹּט עֲמִיתֶךָ", אֶלָּא הוּא גַּם כֵּן נִכְלָל (כ) בְּשֵׁם מְקַבֵּל לָשׁוֹן הָרָע, כֵּיוָן דְּעַל יְדֵי שֶׁלֹּא דָּן אוֹתוֹ לְכַף זְכוּת, מִמֵּילָא נִשְׁתַּרְבֵּב עָלָיו הַדִּבְרֵי גְּנוּת.
Y todo esto aun si el relato era sobre un hombre común, de los que procuran cuidarse del pecado pero a veces tropiezan en él. Con mayor razón si el relato era sobre un hombre temeroso de Dios, respecto al cual se aplica más el precepto positivo de «Betsédek tishpót amitéja» (como se explica en el Rambam, capítulo 1 de Avot, mishná 6, y en Shaaré Teshuvá de Rabbenu Yoná, artículo 218): si lo transgrede, lo juzga con culpa y da la razón al que lo denigra, sin duda quebranta la prohibición de aceptar lashón hará.
וְכָל זֶה, אֲפִלּוּ אִם הַסִפּוּר הָיָה עַל אִישׁ בֵּינוֹנִי, אֲשֶׁר דַּרְכּוֹ לִזָּהֵר מִן הַחֵטְא וּפְעָמִים יִכָּשֵׁל בּוֹ, וְכָל שֶׁכֵּן אִם הַסִפּוּר הָיָה עַל אִישׁ יְרֵא אֱלֹהִים, שֶׁעָלָיו שַׁיָּךְ יוֹתֵר מִצְּוַת עֲשֵׂה דִּ"בְצֶדֶק תִּשְׁפֹּט עֲמִיתֶךָ" (כמבואר ברמב"ם פרק א' דאבות משנָה ו', ובשערי תשובה לרבנו יונה, במאמר רי"ח) וְהוּא עוֹבֵר עַל זֶה וְדָן אוֹתוֹ לְכַף חוֹב וּמַסְכִּים לְהַמְסַפֵּר בִּגְנוּתוֹ, בְּוַדַּאי עוֹבֵר עַל אִסוּר קַבָּלַת לָשׁוֹן הָרָע *.
Y ahora expliquemos aquello en lo que se tropieza en esto —con nuestras muchas faltas— respecto a aceptar lashón hará sin verlo, y trazaré una imagen; de ella deducirá el entendido todo caso semejante. Es lo que ocurre a menudo cuando uno sale de un beit din condenado, y se lo cuenta a su compañero exponiéndole sus argumentos a favor, diciendo: «Mira tú mismo cómo la razón está de mi parte, y el beit din ha fallado justo al revés; si mi caso hubiera llegado ante el rabino fulano, famoso por sabio, seguro que habría comprendido con quién está la verdad y no habría dictado un fallo tan torcido y disparatado». Y sigue hablando del beit din por ello con palabras de insulto y ultraje que no cabe poner por escrito. Y si su compañero le responde: «No creo que fallaran así», le dice: «Mira el fallo y léelo bien, y verás por ti mismo que no se hizo con conocimiento ni entendimiento». Y le muestra el fallo y lo lee una y otra vez, y cada vez se asombra más, y halla también en él cosas que a su juicio no le parecen bien [pues es sabido que los fallos de los legos no equivalen a los fallos de la santa Torá], hasta que ambos concluyen que el rabino o el beit din de esa ciudad no tienen criterio para saber dictar un fallo claro. Y ahora vengamos a nuestro asunto: mira con qué ligereza de alma transgredió la prohibición de «Lo tisá shéma shav» y el precepto de «Betsédek tishpót amitéja», y otras prohibiciones explicadas arriba en la introducción. Si el oyente anduviera por el camino de la santa Torá, cuando alguien viene ante él con un caso así, sin duda le correspondería —de poder hacerlo— quitar del corazón del litigante hasta la última queja contra el beit din, y explayarse ante él con razones de que sobre el beit din no hay injusticia alguna, jas veshalom, pues fallan según lo que la santa Torá dispone conforme a los alegatos, y el juez no tiene sino lo que ven sus ojos. Porque muchas veces, aunque la verdad esté de parte de uno, con todo se dispone desde el Cielo que gane el otro, como dijeron en Berajot (7a): «Y no solo eso, sino que gana el pleito, pues está escrito: “Maróm mishpatéja minegdó”...», y es posible que lo cause el mazal de aquel hombre [y así consta en el Rosh, capítulo Ejad diné mamonot, siman 5, y véase allí en Pilpula Jarifta, apartado 18]. Y no tienes por qué afligirte: seguro que Hakadosh Baruj Hu completará tu pérdida por otra vía, como dijeron: «Y no solo eso, sino que me obligan a devolver lo robado a su dueño». Y con estas y otras palabras de consuelo, para quitarle el pesar del corazón y borrar la queja contra el beit din [véase más adelante, en el Klal 9, en Beer Mayim Chayim, apartado 5, lo que atañe a este tema]. Y si ve que sus palabras no servirán, al menos debe armarse de fuerza para no aceptar la deshonra y la queja de su compañero contra el beit din de la ciudad; porque la prohibición de aceptar lashón hará y la mitzvá de «Betsédek tishpót amitéja» se dicen incluso respecto a hombres cualesquiera de Israel, y con mayor razón respecto a quien está reconocido en la ciudad como talmid jajam. Y en tal caso la mitzvá de «Betsédek tishpót» rige aun cuando lo que inclina a la culpa pese mucho más que lo que inclina al mérito (como escribió Rabbenu Yoná en Shaaré Teshuvá, artículo 218; véase allí, y es como el dicho de la Guemará en Berajot (19a): «Si has visto...», véase allí); cuánto más en este caso, donde el mérito pesa mucho más. Pues es sabido para todos los que entienden de ley y de juicio que muchas veces el fallo cambia por un solo alegato o por un solo razonamiento; y aun siendo él gran sabio en la Torá, y viendo, según lo que el litigante le cuenta de sus alegatos, que la razón está de su parte, con todo debe pensar que quizá el otro no alegó así en el momento del juicio, y solo ahora, tras salir condenado del beit din, ha caído en la cuenta de que debió alegar tal y tal cosa. La regla en este asunto: hay muchísimos aspectos de mérito que inclinan más que la culpa; y aun si le da vueltas por todos los lados y no halla mérito para el beit din, con todo, por ley de la Torá está prohibido concluir sobre ellos y decir que no saben dictar los fallos de la Torá. Antes bien, debe ir al rabino o al beit din y pedirles la razón, como dijeron en Avot: «No juzgues a tu prójimo...». Quizá le muestre que el hecho no fue así, o le muestre el fundamento de sus palabras y de dónde sacó el fallo, o le reconozca y diga: «Me equivoqué». Pues incluso entre los primeros Amoraím hallamos que erraron en fallos y luego se retractaron (como dijeron en Nidá (68a): «Después Rava puso a un amora que expusiera en su nombre y proclamó: Lo que dije ante vosotros es un error mío; en verdad así se dijo...»). Y como está escrito en la Torá: «Hojéaj tojíaj et amitéja, veló tisá aláv jet» (Vayikrá 19:17), que el Rambam explicó en sus halajot así: que discuta con su prójimo por qué le hizo tal cosa, y no que se lo guarde en el corazón contra él; véase allí. Y quien transgrede estas palabras nuestras —es decir, quien tras el relato de su compañero da por sentado en su corazón que el rabino o el beit din no juzgaron bien y que hubo error en su fallo, sin averiguar ni investigar la razón con el propio beit din— transgrede varios fundamentos de la Torá, y en particular la prohibición de aceptar lashón hará y la prohibición de «Lo tisá aláv jet» según la explicación del Rambam. Y a todo el que juzga a su prójimo con mérito, lo juzgan desde el Cielo con mérito.
*ועתה נבאר מה שנכשלין בזה, בעונותינו הרבים, בענין קבלת לשון הרע בלי ראות, ואציר ציור אחד וממנו יקיש המשכיל לכל כיוצא בזה, והוא, מה שמצוי כשאחד יוצא מבית דין חיב, והוא מספר לחברו ומסדר דברי זכותו לפניו לאמר: ראה בעצמך איך שהדין עמי, ובית דין פסקו מהפך להפך, ואם היה בא דין שלי לפני רב פלוני ופלוני, שהוא מפרסם לחכם, בודאי היה מבין האמת עם מי ולא היה פוסק פסק מהפך ומקלקל כזה. ומדבר עוד על הבית דין עבור זה דברי חרופין וגדופין, אשר אין להעלות על הכתב. ואם חברו משיבו אינני מאמין שיפסקו כן, יאמר לו: ראה את הפסק וקרא אותו היטב ותראה בעצמך אשר לא בדעת ובהשכל נעשה, והוא מראה את הפסק וקורא אותו פעם אחרי פעם, ובכל פעם הוא מתפלא יותר, ומוצא גם כן בהפסק דברים אשר לא נראו לו לפי דעתו, [כידוע שפסקי בעלי בתים אינן שוין לפסקי התורה הקדושה], עד שנחלט בעיני שניהם, שהרב או הבית דין שבעיר הזאת אין להם שקול הדעת לידע איך לפסק דין על בריו. ועתה נבוא לעניננו, ראה איך בשאט נפש עבר על לאו ד"לא תשא שמע שוא", ועל עשה ד"בצדק תשפט עמיתך", ועוד שארי לאוין המבארין לעיל בפתיחה, ואלו היה השומע הולך בדרך התורה הקדושה, כשבא אחד לפניו בענין כזה, בודאי החיוב מטל עליו, אם יכול להוציא אף מלב הבעל דין, שלא יהיה לו תרעומות על הבית דין, ולהרחיב לפניו בדברי אמתלאות, שעל הבית דין אין שום עולה, חס ושלום, שהם פוסקין כפי המבאר בתורה הקדושה על פי הטענות, ואין לו לדין, אלא מה שעיניו רואות, כי יש כמה פעמים, שאף שהאמת עם אחד, אף על פי כן נסבב מן השמים להשני שיזכה בדין, כמאמרם בברכות (דף ז'): ולא עוד אלא שזוכה בדין, שנאמר: "מרום משפטיך מנגדו" וכו', ואפשר דמזלא דהאי גברא קגרים, (מזל אותו אדם גורם), [וכדאיתא בהרא"ש פרק אחד דיני ממונות סימן ה', ועין שם בפלפולא חריפתא סעיף קטן י"ח], ואין לך לדאג, בודאי הקדוש ברוך הוא ישלים את גזלתך ממקום אחר, כמאמר: ולא עוד אלא שמטריחין אותי להשיב הגזלה לבעליו, וכיוצא באלה דברי נחומים להסיר הצער מלבו ולהוציא מלבו התרעמת שעל הבית דין [ועין לקמן בכלל ט' בבאר מים חיים סעיף קטן ה', מה ששיך לענין זה]. ואם רואה, שדבריו לא יועילו, על כל פנים יש לו להתחזק על עצמו, שלא לקבל לדברי הגנות והתרעמת של חברו, שהוא מתרעם על הבית דין שבעיר, כי האסור של קבלת לשון הרע והמצוה ד"בצדק תשפט עמיתך" הוא נאמר, אפלו על סתם אנשים מישראל, וכל שכן על מי שמחזק בעיר לתלמיד חכם, ובדידה המצוה ד"בצדק תשפט" הוא אפלו אם הדרך לכף חוב מכריע הרבה יותר מלכף זכות, (וכמו שכתב הרבנו יונה בשערי תשובה במאמר רי"ח, עין שם, והוא כעין מאמר הגמרא בברכות (י"ט) אם ראית וכו', עין שם), כל שכן בזה שהכף זכות מכריע הרבה יותר, כי ידוע הוא לכל יודעי דת ודין, שפעמים הרבה הדין משתנה מפני טענה אחת או מפני סברא אחת, ואפלו אם הוא חכם גדול בתורה ורואה הוא לפי דברי הבעל דין, שהוא מספר לו את טענותיו שהדין עמו, עם כל זה יש לו לחשב עליו, פן לא טען כך בשעת מעשה, ורק עתה, אחר שיצא חיב מבית דין, נתישב בדעתו שהיה לו לטען כך וכך. הכלל בענין זה יש הרבה והרבה מעניני זכות שנוטה יותר מלכף חובה, ואפלו אם הפך על כל צדדי הענין, ואין לו על הבית דין שום זכות, עם כל זה מן התורה אסור להחליט עליהם ולומר, שאינם יודעים היאך לפסק דיני התורה, אלא יש לילך אל הרב או אל הבית דין ולדרש מאתם הטעם, וכמאמרם באבות: אל תדין את חברך וכו', אולי יראה לו שהמעשה לא היה, או יראה לו את טעם דבריו, מאיזה מקום הוציא את הפסק שלו, או יודה לו ויאמר: טעיתי, כי אפלו באמוראים הראשונים מצינו שטעו בפסקי הדינים ואחר כך חזרו בהן, (וכמאמרם בנדה (דף ס"ח.): הדר אוקי רבא אמורא עלה (לאחר מכן העמיד רבא אמורא) ודרש: דברים שאמרתי לפניכם טעות הם בידי, ברם כך אמרו וכו'), וכמו שנאמר בתורה: "הוכח תוכיח את עמיתך ולא תשא עליו חטא", וכמו שפרש הרמב"ם בהלכותיו שפרוש הכתוב כך הוא, שיתוכח עם חברו על מה עשה לו כך וכך, ולא שינקט לו בלבו על זה, עין שם. והעובר על דברינו אלה, דהינו, שמחליט בלבו אחר ספורו של חברו שהרב או שהבית דין לא דנו את הדין יפה, וטעות היה בהוראה זו, בלי דרישה וחקירת טעם הדבר מהבית דין עצמם, עובר על כמה גופי תורה, ובפרט על אסור קבלת לשון הרע ועל לאו ד"לא תשא עליו חטא" לפרוש הרמב"ם. וכל הדן את חברו לכף זכות דנין אותו מן השמים לכף זכות.
Así como la prohibición de aceptar lashón hará se aplica cuando el que habla le contó de alguien que ahora hizo algo indebido —donde se nos ordenó no dar por sentado en el corazón que es verdad, como en el apartado primero—, así también se aplica la prohibición de aceptar lashón hará a las demás modalidades de lashón hará que explicamos arriba (por ejemplo, denigrarlo por los actos de sus padres o por sus propios actos anteriores, siendo que ahora se conduce como es debido; o por falta de sabiduría, sea en la Torá, sea en asuntos del mundo, como se dijo en los Klalim 4 y 5, y cosas semejantes), en cualquier cosa que sea deshonra para él, respecto a la cual también se nos ordenó no dejarnos convencer por las palabras del que habla, para no menospreciar ante nuestros ojos, por ello, a aquel de quien se dijeron. En resumen: toda cosa por cuyo dicho el que habla tiene prohibición, por su aceptación la tiene el que la acepta.
כְּשֵׁם שֶׁשַּׁיָּךְ אִסוּר קַבָּלַת לָשׁוֹן הָרָע, בְּאִם הַמְסַפֵּר סִפֵּר לוֹ עַל אֶחָד, שֶׁעָשָׂה עַתָּה דָּבָר שֶׁאֵינוֹ הָגוּן, שֶׁנִּצְטַוֵּינוּ עַל זֶה, שֶׁלֹּא לְהַחְלִיט בְּלִבֵּנוּ, שֶׁהַדָּבָר אֱמֶת, וְכַנַּ"ל בְּסָעִיף א, כֵּן שַׁיָּךְ גַּם אִסוּר קַּבָּלַת לָשׁוֹן הָרָע לְעִנְיַן שְׁאָר חֶלְקֵּי אִסוּר לָשׁוֹן הָרָע, שֶׁבֵּאַרְנוּ לְעֵיל, (כְּגוֹן לְבַזּוֹתוֹ (כא) בְּמַעֲשֵׂה אֲבוֹתָיו אוֹ בְּמַעֲשָׂיו הָרִאשׁוֹנִים, כֵּיוָן שֶׁהוּא (כב) מִתְנַהֵג עַתָּה כַּשּׁוּרָה אוֹ בְּחֶסְרוֹן חָכְמָה, הֵן בַּתּוֹרָה וְהֵן בְּעִנְיְנִי עוֹלָם, וְכַנַּ"ל בִּכְלָל ד, וְה' וְכַיּוֹצֵא בָּזֶה), בְּכָל דָּבָר שֶׁהוּא גְּנוּת עָלָיו, שֶׁנִּצְּטַוֵּינוּ גַּם כֵּן, שֶׁלֹּא לְהִתְקַבֵּל דִּבְרֵי הַמְסַפֵּר לְפָנֵינוּ לְהִתְבַּזּוֹת עַל יְדֵי זֶה בְּעֵינֵינוּ, אֶת מִי שֶׁנֶּאֶמְרוּ עָלָיו. כְּלָלוֹ שֶׁל דָּבָר: (כג) כָּל דָּבָר שֶׁיֵּשׁ עַל הַמְסַפֵּר אִסוּר עֲבוּר דִּבּוּרוֹ, (כד) יֵשׁ עַל הַמְקַבֵּל אִסוּר עֲבוּר קַבָּלָתוֹ.
Aunque hemos aclarado que aceptar el lashón hará —esto es, dar por resuelto en el corazón que la cosa es verdad— está prohibido por la Torá, con todo dijeron los Sabios que sí se debe, no obstante, tomar precauciones. Y la explicación es que ha de acoger el asunto solo a título de cautela, es decir, únicamente para guardarse del otro y que no le venga daño por su mano; y esto ni siquiera debe llegar a la categoría de duda, pues al hombre se lo mantiene en su presunción de honradez. Por eso sigue obligado a hacer el bien con el aludido en todas las bondades que la Torá ordenó para los demás hombres de Israel, ya que su valor no mengua ante nuestros ojos por el lashón hará en nada; solo permitió la Torá tomar precauciones ante el lashón hará para guardarse a sí mismo y a otros de él. Y por eso escribieron los poskim que lo que está permitido precaver es allí donde podría venir un daño a él o a otros de no precaverse (este punto, lo referente a otros, requiere amplia explicación; véase aquí en Beer Mayim Chayim y más adelante, en la parte 2, en el Klal 9, véase allí bien, pues allí lo desarrollamos, be'ezrat HaShem); pero en cualquier otro caso está prohibido precaverse del lashón hará y creerlo en absoluto.
אַף עַל פִּי שֶׁבֵּרַרְנוּ, דְּקַבָּלַת לָשׁוֹן הָרָע, דְּהַיְנוּ לְהַחְלִיט בְּלִבּוֹ שֶׁהַדָּבָר אֱמֶת, אָסוּר מִן הַתּוֹרָה, מִכָּל מָקוֹם אָמְרוּ חֲזַ"ל, דְּלָחוּשׁ מִיהוּ בָּעֵי {שלחשוש אמנם צריך}. וּבֵאוּר הַדָּבָר, דְּצָּרִיךְ לְקַּבֵּל אֶת הַדָּבָר (כה) בְּדֶרֶךְ חֲשָׁשׁ בְּעָלְמָא, הַיְנוּ רַק כְּדֵי לִשְׁמֹר אֶת עַצְמוֹ מִמֶּנּוּ שֶׁלֹּא יַגִּיעַ לוֹ הֶזֵּק עַל יָדוֹ, וְלֹא יִהְיֶה זֶה הַדָּבָר אֲפִלּוּ בְּגֶדֶר סָפֵק דְּמַעֲמִידִין לְאָדָם בְּחֶזְקַת כַּשְׁרוּת, וְלָכֵן מְחֻיָּב עֲדַיִן (כו) לְהֵיטִיב עִם הַנִּדּוֹן בְּכָל הַטּוֹבוֹת, שֶׁצִּוְּתָה הַתּוֹרָה, לִשְׁאָר אֲנָשִׁים מְיִּשְׂרָאֵל, כִּי לֹא נִגְרַע עֶרְכּוֹ בְּעֵינֵינוּ על יְדֵי הַלִּישָׁנָא בִּישָׁא {הלשה"ר} לְשׁוּם דָּבָר*, רַק שֶׁהַתּוֹרָה הִתִּירָה לָחוּשׁ לַלִּישָׁנָא בִּישָׁא לְעִנְיַן לִשְׁמֹר אֶת עַצְּמוֹ וְאֶת אֲחֵרִים מִמֶּנּוּ, וְעַל כֵּן כָּתְבוּ הַפּוֹסְקִים דְּמַה שֶּׁמֻּתָּר לָחוּשׁ, הַיְנוּ הֵיכָא שֶׁיּוּכַל לָבוֹא לִידֵי הֶזֵּק (כט) לוֹ אוֹ לַאֲחֵרִים, אִם לֹא יָחוּשׁ לוֹ, (דָּבָר זֶה, דּלאַחֵרִים צָרִיךְ בּאוּר רָחָב וְעַיֵּן פֹּה בִּבאֵר מַיִם חַיּים וּלקָּמָּן בּחֵלֶק ב' בִּכלָל ט' עַיֵּן שָׁם הֵיטֵב, כִּי שָׁם נַרחִיב בָּזה, בּעֶזרַת ה'), אֲבָל בְּעִנְיָן אַחֵר אָסוּר לָחוּשׁ לְלָשׁוֹן הָרָע וּלְהַאֲמִינוֹ כְּלָל.
Y no hace falta decir que allí donde, sin el lashón hará, es como los demás hombres de Israel; sino que incluso si, al margen de eso, ya estaba reconocido en la ciudad como hombre malvado por sus malas obras —pero sin haber salido aún del todo, por ellas, de la categoría de los demás hombres de Israel (por ejemplo, para devolverle un objeto perdido, darle tzedaká, redimirlo y cosas así)—, y ahora oímos de él, además, de labios de gente, que ha salido por completo de la categoría de «tu prójimo» (por ejemplo, que deja lo permitido y come lo prohibido): dado que esas palabras no se han comprobado en beit din, sino que unos hombres lo dijeron a modo de mero relato, no hay que aceptarlas como verdad para eximirse por ello de redimirlo, si cayera cautivo, y cosas semejantes.
*ולא מבעי היכא דבלאו {ואין צריך לומר כאן שבלא} הלישנא בישא הוא כשאר אנשים מישראל, אלא אפלו אם בלאו הכי (בלא כך) גם כן נתחזק בעיר לאדם רשע על ידי מעשיו הרעים, אך שעל ידם לא יצא עדין לגמרי מכלל שאר אנשים מישראל, כגון, (כז) להשיב לו אבדה וכדי לתן לו צדקה או לפדותו וכיוצא בו, ועתה נשמע עליו עוד מאנשים שיצא לגמרי מכלל "עמיתך", כגון, דשביק התרא ואכיל אסורא (עוזב התר ואוכל אסור), כיון שלא נתברר דבריהם בבית דין, רק שאמרו אנשים בדרך ספור בעלמא (כח) אין לקבל דבריהם לאמת כדי למנע את עצמו על ידי זה מפדיונו, אם נשבה וכיוצא בו.
Y hay muchas cosas en las que la gente tropieza respecto a tomar precauciones, y convendría hablar mucho de ello, pero no es aquí el lugar de extenderse; lo escribiré, im yirtzé HaShem, más adelante, en el último Klal. Pero la regla del asunto: lo que dijeron, que hay que precaverse del lashón hará, es solo para guardarse a sí mismo del aludido. Pero, jas veshalom, hacerle acción alguna, o causarle daño o vergüenza por ello, grande o pequeña —aun cuando el lashón hará haya salido sobre él por un testigo válido que declaró así en el beit din—, no basta más que para un juramento. Y más aún: incluso solo odiarlo en el corazón por ello está también prohibido por la Torá; cuánto más que no puede eximirse, por el lashón hará, de las obligaciones que tiene para con el aludido.
וְיֵשׁ הַרְבֵּה דְּבָרִים, שֶׁנִּכְשָׁלִין בּוֹ הָעוֹלָם בְּעִנְיַן לָחוּשׁ, וְרָאוּי לְדַבֵּר בָּזֶה הַרְבֵּה, אַךְ אֵין כָּאן מָקוֹם לְהַאֲרִיךְ בּוֹ, וְאֶכְתֹּב אוֹתָן אִם יִרְצֶה ה' לְקַמָּן בַּכְּלָל הָאַחֲרוֹן. אַךְ כְּלָלוֹ שֶׁל דָּבָר, דְּמַה שֶּׁאָמְרוּ, דְּצָרִיךְ לָחוּשׁ לַלִּישָׁנָא בִּישָׁא, הַיְנוּ רַק לְעִנְיַן לִשְׁמֹר אֶת עַצְמוֹ מֵהַנִּדּוֹן, אבָל, חַס וְשָׁלוֹם, (ל) לַעֲשׂוֹת לוֹ שׁוּם מַעֲשֶׂה אוֹ לִגְרֹם לוֹ שׁוּם הֶזֵּק אוֹ בִּיּוּשׁ עֲבוּר זֶה, גָּדוֹל אוֹ קָטָן, אֲפִלּוּ אִם הַלִּישָׁנָא בִּישָׁא {הלשון הרע} יָצָא עָלָיו עַל יְדֵי עֵד אֶחָד כָּשֵׁר, שֶׁהֵעִיד עָלָיו כֵּן בְּבֵית דִּין, לֹא מְהַנִּי, רַק לִשְׁבוּעָה. וְיוֹתֵר מִזֶּה, (לא) שֶׁאֲפִלּוּ רַק לִשְׂנֹא אוֹתוֹ בַּלֵּב עֲבוּר זֶה, אָסוּר גַּם כֵּן מִן הַתּוֹרָה, וְכָל שֶׁכֵּן שֶׁאֵינוֹ יָכוֹל לִפְטֹר אֶת עַצְּמוֹ עַל יְדֵי הַלִּישָׁנָא בִּישָׁא (לב) מֵהַחִיּוּבִין שֶׁהוּא מְחֻיָּב לְהַנִּדּוֹן*.
Y aquí trazaremos una pequeña imagen en la que tropiezan varias personas, con nuestras muchas faltas. Por ejemplo: hay en la ciudad hombres reconocidos como pobres, a quienes hay que darles tzedaká, y sucede que alguien difunde sobre ellos el rumor de que en realidad no son pobres, sino que se hacen pasar por tales para engañar a la gente; y por ese rumor muchos dejan luego de darles la asignación que solían darles desde antiguo. Y por ley de la Torá es una gran iniquidad, pues esto entra de lleno en la categoría de aceptador de lashón hará. Porque si obrara conforme a la Torá —que no se ha de creer el lashón hará, sino solo precaverse—, no se eximiría por ahora de ese pobre, ya que sigue en su presunción, habiendo sido reconocido de antaño como pobre, mientras no se aclare lo contrario, y los vecinos están obligados a sustentarlo. Y algo mayor dijeron: si alguien viene y dice «sostenedme», no se investiga tras él; cuánto más en este caso, donde ya está reconocido como pobre: ¿acaso ha de anularse su presunción y la obligación de los vecinos por culpa de ese difundidor de rumores? Solo hay que tomar precaución ante las palabras del que habla e investigar bien el asunto; y desde luego, mientras no se aclare la verdad, no les está permitido eximirse del deber de tzedaká. Sobre esto y cosas semejantes dijeron los Sabios acerca del versículo «Al tigzól dal ki dal hu» (Mishlé 22:22), que se refiere a quien acostumbra dar tzedaká a un pobre y deja de hacerlo: por ello se lo llama despojador del pobre.
*ובכאן נציר פרט אחד קטן, שכמה אנשים נכשלים בו, בעונותינו הרבים, כגון, שיש בעיר אנשים שמחזקים לעניים, וצריך לתן להם צדקה, וארע שאחד הוציא עליהם דבה שהם באמת אינם עניים, אך שעושים עצמם כעניים כדי לרמות בני אדם, ועל ידי הדבה מונעים אחר כך הרבה אנשים מלתן להם את קצבתם, אשר נהגו בהן מאז ומקדם. ועל פי דין תורה הוא עולה רבה, כי דבר זה נכנס בכלל מקבל לשון הרע ממש, כי אם היה הולך על פי התורה, שאין להאמין לשון הרע רק לחוש, לא היה פוטר את עצמו לעת עתה מן העני הזה, כי עדין הוא עומד בחזקתו, שנתחזק מקדמת דנא לאיש עני, כל זמן שלא נתברר בהפכו, ומחיבין אנשי העיר לפרנסו, וגדולה מזה אמרו: הרי שבא ואמר: פרנסוני, אין בודקין אחריו, וכל שכן בזה, שנתחזק עד עתה לאיש עני, היתבטל חזקתו וחיובו מאנשי העיר עבור זה המוציא דבה. ורק צריך לחוש לדברי המספר ולדרש אחר זה היטב, ובודאי כל זמן, שלא יתברר הדבר לאמתו, אין רשאין לפטר את עצמן מדין חיוב צדקה, ועל זה וכיוצא בזה אמרו רז"ל על פסוק: "אל תגזל דל כי דל הוא", שקאי (שעולה) על הרגיל לתן צדקה לעני אחד, ופוסק ואינו נותן לו, נקרא עבור זה גוזל הדל.
Y si ya transgredió y escuchó lashón hará y lo creyó en su corazón —sea de las modalidades de deshonra entre el hombre y Dios, sea de las que hay entre el hombre y su prójimo—, su reparación es que se esfuerce por sacar esas palabras de su corazón, para no creerlas, y tome sobre sí para el futuro no volver a aceptar lashón hará sobre ningún hombre de Israel, y lo confiese. Con eso repara las prohibiciones y los preceptos positivos que transgredió al aceptar el lashón hará, como se explicó arriba en la introducción, siempre que aún no se lo haya contado a otros.
וְאִם כְּבָר עָבַר וְשָׁמַע לָשׁוֹן הָרָע וְהֶאֱמִין בְּלִבּוֹ, בֵּין שֶׁהוּא מֵחֶלְקֵּי הַגְּנוּת שֶׁבֵּין אָדָם לַמָּקוֹם וּבֵין שֶׁבֵּין אָדָם לַחֲבֵרוֹ, (לג) תִּקּוּנוֹ, שֶׁיִּתְחַזֵּק לְהוֹצִּיא הַדְּבָרִים מִּלִּבּוֹ, שֶׁלֹּא לְהַאֲמִּינָם, וִיקַבֵּל עַל עַצְּמוֹ עַל לְהַבָּא, שֶׁלֹּא לְקַבֵּל עוֹד לָשׁוֹן הָרָע עַל אָדָם מִיִּשְׂרָאֵל, וְיִתְוַדֶּה עַל זֶה, וּבָזֶה יְתַקֵּן הַלָּאוִין וְהָעֲשִׂין שֶׁעָבַר עַל יְדֵי קַבָּלַת לָשׁוֹן הָרָע, כַּמְבֹאָר לְעֵיל בַּפְּתִיחָה, (לד) אִם עֲדַיִן לֹא סִפֵּר לַאֲחֵרִים.