Jovot haLevavot·Puerta cuarta · capítulo tercero34 / 90
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Puerta cuarta · capítulo tercero

La confianza

Ahora bien, las premisas cuya clarificación y verdad completan en el hombre la confianza en Dios son cinco.

אַךְ הַהַקְדָּמוֹת אֲשֶׁר בְּבֵרוּרָן וַאֲמִתָּתָן יִשְׁלַם לְאָדָם הַבִּטָּחוֹן בֵּאלֹהִים הֵן חָמֵשׁ.

La primera: creer y tener por cierta la reunión, en Dios, de las siete cualidades cuya presencia en aquel en quien se confía hace posible confiar en él. Ya las mencioné y llamé la atención sobre ellas con lo que la Escritura me fue ofreciendo, y son:

אַחַת מֵהֶן שֶׁיַּאֲמִין וְיִתְבָּרֵר אֶצְלוֹ הִתְקַבְּצוּת הַשִּׁבְעָה עִנְיָנִים בֵּאלֹהִים אֲשֶׁר בְּהִתְקַבְּצָם בְּמִי שֶׁבּוֹטְחִים בּוֹ יִתָּכֵן לִבְטֹחַ עָלָיו. וּכְבָר זְכַרְתִּים וְהַעִירוֹתִי עֲלֵיהֶם בְּמָה שֶׁנִּזְדַּמֵּן לִי מִן הַכָּתוּב וְהֵם:

La primera: que el Creador, bendito sea, se apiada del hombre más que cualquier otro que se apiade; toda misericordia y toda compasión que le vengan de otro proceden en realidad de la misericordia y la compasión de Dios, como dijo la Escritura (Devarim 13:18) «Y te concederá misericordia, se apiadará de ti y te multiplicará».

הָרִאשׁוֹן שֶׁהַבּוֹרֵא יִתְבָּרַךְ מְרַחֵם עַל הָאָדָם יוֹתֵר מִכָּל מְרַחֵם וְכָל רַחֲמִים וְחֶמְלָה שֶׁיִּהְיוּ מִזּוּלָתוֹ עָלָיו כֻּלָּם הֵם מֵרַחֲמֵי הָאֵל וְחֶמְלָתוֹ כְּמוֹ שֶׁאָמַר הַכָּתוּב (דברים יג יח) וְנָתַן לְךָ רַחֲמִים וְרִחַמְךָ וְהִרְבֶּךָ.

La segunda: que al Creador, ensalzado sea, no se le ocultan los modos del provecho del hombre. Y la razón lo exige, pues el hombre es una de sus obras, y nadie conoce mejor que su hacedor los modos de reparación de lo hecho y de su deterioro, las desgracias que lo alcanzan, y los modos de su enfermedad y de su cura.

וְהַשֵּׁנִי כִּי הַבּוֹרֵא יִתְעַלֶּה לֹא יֵעָלְמוּ מִמֶּנּוּ אָפְנֵי תּוֹעֶלֶת הָאָדָם וְהַדִּין נוֹתֵן זֶה מִפְּנֵי שֶׁהוּא אֶחָד מִמַּעֲשָׂיו וְאֵין מִי שֶׁיּוֹדֵעַ בְּאָפְנֵי תַּקָּנוֹת הֶעָשׂוּי וְהֶפְסֵדוֹ וּבַפְּגָעִים הַמַּשִּׂיגִים אוֹתוֹ וּבְאָפְנֵי מַחֲלָתוֹ וַאֲרוּכָתוֹ יוֹתֵר מֵעוֹשֵׂהוּ.

Y si esto se da entre los hombres que fabrican —que no producen en sus obras más que una forma accidental, mientras que la raíz y la forma esencial escapan por completo a su recurso y a su capacidad de crearlas—,

וְאִם יִהְיֶה זֶה נִמְצָא בָּעוֹשִׂים מִבְּנֵי אָדָם אֲשֶׁר לֹא יְחַדְּשׁוּ בְּמַעֲשֵׂיהֶם זוּלָתִי צוּרָה מִקְרִית אַךְ הַשֹּׁרֶשׁ וְהַצּוּרָה הָעַצְמִית אֵין לָהֶם בָּהֶם שׁוּם תַּחְבּוּלָה וְלֹא יְכֹלֶת לְחַדְּשָׁם.

aquel que produjo la raíz del hombre, su forma, su constitución y el orden de su composición, ese es el sabio que conoce, sin duda, los modos de sus provechos y de sus daños, y lo que es bueno para él en su mundo y en su fin, como está escrito (Yeshayahu 48:17) «Yo soy Adonái tu Dios, que te enseña para tu provecho, que te encamina por el camino que has de andar», y dijo (Mishlé 3:12) «porque Adonái reprende a quien ama», etc.

וַאֲשֶׁר חִדֵּשׁ שֹׁרֶשׁ הָאָדָם וְצוּרָתוֹ וּתְכוּנָתוֹ וְסֵדֶר חִבּוּרוֹ הוּא הֶחָכָם הַיּוֹדֵעַ בְּעִנְיְנֵי תּוֹעֲלוֹתָיו וּנְזָקָיו וְהַטּוֹב לוֹ בְּעוֹלָמוֹ וְאַחֲרִיתוֹ בְּלִי סָפֵק כְּמוֹ שֶׁכָּתוּב (ישעיה מח יז) אֲנִי ה׳ אֱלֹהֶיךָ מְלַמֶּדְךָ לְהוֹעִיל מַדְרִיכֲךָ בְּדֶרֶךְ תֵּלֵךְ, וְאָמַר (משלי ג יב) כִּי אֶת אֲשֶׁר יֶאֱהַב ה׳ יוֹכִיחַ וְגוֹ׳.

La tercera: que el Creador, bendito sea, es más fuerte que todo fuerte; su palabra prevalece sobre toda cosa y nadie revoca su decreto, como se dice (Tehilim 135:6) «Todo lo que quiso Adonái, lo hizo», y dijo (Yeshayahu 55:11) «así será mi palabra, que sale de mi boca: no volverá a mí vacía», etc.

וְהַשְּׁלִישִׁי כִּי הַבּוֹרֵא יִתְבָּרַךְ חָזָק מִכָּל חָזָק וּדְבָרוֹ נִגְזַר מִכָּל דָּבָר וְאֵין מֵשִׁיב דִּינוֹ כְּמוֹ שֶׁנֶּאֱמַר (תהלים קלה ו) כֹּל אֲשֶׁר חָפֵץ ה׳ עָשָׂה, וְאָמַר (ישעיה נה יא) כֵּן יִהְיֶה דְבָרִי אֲשֶׁר יֵצֵא מִפִּי לֹא יָשׁוּב אֵלַי רֵיקָם וְגוֹ׳.

La cuarta: que él vela por la conducción de todos los asuntos del hombre —no los abandona ni se desentiende de ellos, y nada se le oculta, desde lo más pequeño hasta lo más grande, ni una cosa le hace olvidar otra—, como está escrito (Yeshayahu 40:27) «¿Por qué dices, Yaakov, y hablas, Israel: mi camino está oculto de Adonái, y de mi Dios pasa mi juicio?», y dijo (Yeshayahu 40:28) «¿Acaso no lo sabes, o no lo has oído? El Dios eterno, Adonái, creador de los confines de la tierra, no se fatiga ni se cansa; no hay indagación que agote su entendimiento».

וְהָרְבִיעִי כִּי הוּא מַשְׁגִּיחַ עַל הַנְהָגַת עִנְיְנֵי הָאָדָם כֻּלָּם לֹא יַנִּיחֵם וְלֹא יִתְעַלֵּם מֵהֶם וְלֹא יִסָּתֵר מִמֶּנּוּ דָּבָר מֵהֶם מִקְּטַנָּם וְעַד גְּדוֹלָם וְלֹא יַשְׁכִּיחֵהוּ דָּבָר אֶת דָּבָר כְּמוֹ שֶׁכָּתוּב (ישעיה מ כז) לָמָּה תֹאמַר יַעֲקֹב וּתְדַבֵּר יִשְׂרָאֵל נִסְתְּרָה דַרְכִּי מֵה׳ וּמֵאֱלֹהַי מִשְׁפָּטִי יַעֲבֹר, וְאָמַר (ישעיה מ כח) הֲלוֹא יָדַעְתָּ אִם לֹא שָׁמַעְתָּ אֱלֹהֵי עוֹלָם ה׳ בּוֹרֵא קְצוֹת הָאָרֶץ לֹא יִיעַף וְלֹא יִיגָע אֵין חֵקֶר לִתְבוּנָתוֹ.

La quinta: que ninguna criatura tiene en su mano beneficiar a su propia alma ni dañarla, ni a la de otro, salvo con permiso del Creador, bendito sea.

וְהַחֲמִישִׁי שֶׁאֵין בְּיַד אֶחָד מֵהַבְּרוּאִים לְהוֹעִיל אֶת נַפְשׁוֹ וְלֹא לְהַזִּיקָה וְלֹא לְזוּלָתוֹ כִּי אִם בִּרְשׁוּת הַבּוֹרֵא יִתְבָּרַךְ.

Pues el siervo, cuando tiene más de un amo y cada uno de ellos puede beneficiarlo, no le es posible confiar en uno solo, porque espera provecho de todos. Y si uno de ellos puede favorecerlo más que los demás, la fuerza de su confianza en él será conforme a esa capacidad, aunque siga confiando en los demás. Pero si solo uno de ellos puede beneficiarlo o dañarlo, por fuerza confiará únicamente en él, porque no espera provecho de ningún otro. Del mismo modo, cuando el hombre siente que ninguna criatura lo beneficia ni lo daña sino con permiso del Creador, bendito sea, su corazón se aparta del temor a ellas y de la esperanza puesta en ellas, y confía solo en el Creador, como se dice (Tehilim 146:3) «No confiéis en los príncipes, en el hijo del hombre, que no tiene salvación».

כִּי הָעֶבֶד כְּשֶׁיִּהְיֶה לוֹ יוֹתֵר מֵאָדוֹן אֶחָד וְיִהְיֶה כָּל אֶחָד מֵהֶם יָכוֹל לְהוֹעִילוֹ לֹא יִתָּכֵן לוֹ לִבְטֹחַ עַל אֶחָד מֵהֶם מִפְּנֵי שֶׁמְּקַוֶּה הַתּוֹעֶלֶת מִכָּל אֶחָד מֵהֶם. וְאִם יִהְיֶה אֶחָד מֵהֶם יָכוֹל עַל תּוֹעַלְתּוֹ יוֹתֵר מִשְּׁאֵרִיתָם יִהְיֶה חֹזֶק בִּטְחוֹנוֹ בּוֹ כְּפִי יְכָלְתּוֹ אַף עַל פִּי שֶׁהוּא בּוֹטֵחַ בִּשְׁאֵרִיתָם. וְאִם לֹא יוּכַל לְהוֹעִילוֹ וּלְהַזִּיקוֹ כִּי אִם אֶחָד מֵהֶם בִּלְבַד עַל כָּרְחוֹ יִבְטַח עָלָיו לְבַדּוֹ מִפְּנֵי שֶׁאֵינוֹ מְקַוֶּה תּוֹעֶלֶת מִזּוּלָתוֹ. וְכֵן כְּשֶׁיַּרְגִּישׁ הָאָדָם שֶׁלֹּא יוֹעִילֶנּוּ וְלֹא יַזִּיקֶנּוּ אֶחָד מֵהַנִּבְרָאִים אֶלָּא בִּרְשׁוּת הַבּוֹרֵא יִתְבָּרַךְ יָשׁוּב לִבּוֹ מִיִּרְאָתָם וְתִקְוָתָם וְיִבְטַח עַל הַבּוֹרֵא לְבַדּוֹ כְּמוֹ שֶׁנֶּאֱמַר (תהלים קמו ג) אַל תִּבְטְחוּ בִנְדִיבִים בְּבֶן אָדָם שֶׁאֵין לוֹ תְשׁוּעָה.

La sexta: que reconozca la abundancia del bien de Dios sobre el hombre, y aquello con que lo colmó desde el principio por su mucha bondad y merced —sin que él fuera digno de ello ni por necesidad alguna de Dios, sino pura dádiva, bien y merced—, tal como explicamos en el Sha'ar haBejiná de este libro, y como dijo David, la paz sea con él (Tehilim 40:6) «Muchas cosas hiciste tú, Adonái mi Dios; tus maravillas y tus designios para con nosotros, nadie se compara a ti; quisiera anunciarlos y decirlos, pero son demasiados para contarlos».

וְהַשִּׁשִּׁי שֶׁיֵּדַע רַב טוּב הָאֱלֹהִים עַל הָאָדָם וּמָה שֶׁהִתְחִיל אוֹתוֹ בּוֹ מֵרֹב הַחֶסֶד וְהַטּוֹבָה מִבְּלִי שֶׁיִּהְיֶה רָאוּי אֶצְלוֹ לְכָךְ וְלֹא לְצֹרֶךְ שֶׁיִּהְיֶה אֵלָיו אַךְ נְדָבָה וְטוֹבָה וָחֶסֶד כַּאֲשֶׁר בֵּאַרְנוּ בְּשַׁעַר הַבְּחִינָה מִן הַסֵּפֶר הַזֶּה וּכְמוֹ שֶׁאָמַר דָּוִד עָלָיו הַשָּׁלוֹם (תהלים מ ו) רַבּוֹת עָשִׂיתָ אַתָּה ה׳ אֱלֹהַי נִפְלְאֹתֶיךָ וּמַחְשְׁבֹתֶיךָ אֵלֵינוּ אֵין עֲרֹךְ אֵלֶיךָ אַגִּידָה וַאֲדַבֵּרָה עָצְמוּ מִסַּפֵּר.

La séptima: que se le aclare que todos los seres de este mundo, en su esencia y en su accidente, tienen un límite conocido, y no añaden ni quitan nada de lo que el Creador, bendito sea, decretó en su cantidad, su cualidad, su tiempo y su lugar. Nada aumenta lo que él escatimó, ni disminuye lo que él prodigó, ni retrasa lo que él decretó adelantar, ni adelanta lo que él decretó retrasar. Y lo que ocurre en las cosas al revés de esto es también lo decretado, lo que precedió en el origen del conocimiento; solo que todos los decretos que preceden en el conocimiento del Creador tienen causas, y las causas tienen a su vez causas.

וְהַשְּׁבִיעִי שֶׁיִּתְבָּרֵר אֶצְלוֹ כִּי יֵשׁ לְכָל הַהֲוָיוֹת שֶׁבָּעוֹלָם הַזֶּה מֵעֶצֶם וּמִקְרֶה גְּבוּל יָדוּעַ וְלֹא יוֹסִיף וְלֹא יִגְרַע עַל מָה שֶׁגָּזַר הַבּוֹרֵא יִתְבָּרַךְ בְּכַמּוּתוֹ וְאֵיכוּתוֹ וּזְמַנּוֹ וּמְקוֹמוֹ אֵין מַרְבֶּה לְמָה שֶׁגָּזַר בְּמִעוּטוֹ וְלֹא מְמַעֵט מִמָּה שֶׁגָּזַר בִּרְבוֹתוֹ וְלֹא מְאַחֵר לְמָה שֶׁגָּזַר לְהַקְדִּימוֹ וְלֹא מַקְדִּים לְמָה שֶׁגָּזַר לְאַחֲרוֹ. וּמָה שֶׁיִּהְיֶה מִן הַדְּבָרִים עַל הַהֵפֶךְ מִזֶּה הוּא הַנִּגְזָר אֲשֶׁר קָדַם בִּתְחִלַּת הַיְּדִיעָה אֶלָּא שֶׁלְּכָל הַגְּזֵרוֹת הַקּוֹדְמוֹת בִּידִיעַת הַבּוֹרֵא סִבּוֹת וְלַסִּבּוֹת סִבּוֹת.

Quien no comprende los asuntos del mundo pensará que la causa que sobreviene es la que obliga al cambio de las cosas y a su transformación de un estado a otro. Pero la causa es demasiado débil y endeble para producir por sí misma cambio o alteración en ellas, como vemos que un solo grano de trigo hace brotar trescientas espigas, y en cada espiga treinta granos, de modo que un solo grano viene a ser causa de diez mil, o cerca de esa cifra. ¿Acaso se le oculta a nadie que la fuerza del grano es demasiado débil para producir semejante cantidad? Y lo mismo con los demás granos que se siembran y se plantan. Otro tanto decimos de la formación del hombre y de los demás vivientes a partir de una gota de simiente, y también de la formación del gran pez a partir del huevo del pez, con lo diminuto que es.

וּמִי שֶׁאֵינוֹ מֵבִין עִנְיְנֵי הָעוֹלָם יַחְשֹׁב כִּי הַסִּבָּה הַמִּתְחַדֶּשֶׁת מְחַיֶּבֶת שִׁנּוּי הָעִנְיָנִים וְהִתְהַפְּכוּתָם מֵעִנְיָן אֶל עִנְיָן. וְהַסִּבָּה חֲלוּשָׁה וּנְקַלָּה מִהְיוֹת מִמֶּנָּה שִׁנּוּי אוֹ חִלּוּף בְּעַצְמָם כַּאֲשֶׁר נִרְאֶה הַגַּרְגִּיר הָאֶחָד מִן הַחִטָּה מַצְמִיחַ שְׁלֹשׁ מֵאוֹת שִׁבֳּלִים וּבְכָל שִׁבֹּלֶת שְׁלֹשִׁים גַּרְגְּרִים וְיִהְיֶה הַגַּרְגִּיר הָאֶחָד סִבָּה לַעֲשֶׂרֶת אֲלָפִים אוֹ קָרוֹב לָהֶם. הֲיֵעָלֵם כִּי כֹחַ הַגַּרְגִּיר חָלוּשׁ מֵעֲשׂוֹת כַּמּוּת זוֹ וְכֵן שְׁאָר הַגַּרְגְּרִים הַנִּזְרָעִים וְהַנְּטוּעִים. וְכֵן נֹאמַר בַּהֲוָיַת הָאָדָם וּשְׁאָר הַחַיִּים מִטִּפַּת הַזֶּרַע וּכְמוֹ כֵן הַוָּיַת הַדָּג הַגָּדוֹל מִבֵּיצַת הַדָּג עִם קַטְנוּתָהּ.

Y afanarse el alma por adelantar lo que el Creador, ensalzado sea, retrasó, retrasar lo que adelantó, multiplicar lo que él escatimó y disminuir lo que él prodigó de las posesiones del mundo —sin encaminar nada de ello al cumplimiento del deber de su servicio y a la aceptación de su Torá— es debilidad en el reconocimiento de la verdad de su conocimiento, y necedad en comprender los beneficios de su conducción.

וְטִרְדַּת הַנֶּפֶשׁ לְהַקְדִּים מָה שֶׁאֵחַר הַבּוֹרֵא יִתְעַלֶּה וּלְאַחֵר מָה שֶׁהִקְדִּים וּלְהַרְבּוֹת מָה שֶׁהִמְעִיט וּלְהַמְעִיט מָה שֶׁהִרְבָּה מִקִּנְיְנֵי הָעוֹלָם מִבְּלִי סַבֵּב אֶל קִיּוּם מִצְוַת עֲבוֹדָתוֹ וְקִבּוּל תּוֹרָתוֹ חֲלִישׁוּת הַהַכָּרָה בַּאֲמִתַּת יְדִיעָתוֹ וְסִכְלוּת מֵהָבִין טוֹבוֹת הַנְהָגָתוֹ.

Ya aludió el sabio a este asunto cuando dijo (Kohélet 3:1) «Para todo hay tiempo, y una hora para cada asunto bajo los cielos», y después enumeró veintiocho asuntos, en lo que dijo (Kohélet 3:2) «tiempo de nacer y tiempo de morir», etc., hasta llegar a (Kohélet 3:8) «tiempo de guerra y tiempo de paz», y dijo (Kohélet 9:11) «porque tiempo y azar les acontecen a todos», y dijo (Kohélet 5:7) «porque sobre uno alto hay otro más alto que vigila, y hay aún más altos por encima de ellos».

וּכְבָר רָמַז הֶחָכָם אֶל הָעִנְיָן הַזֶּה בְּמַאֲמָרוֹ (קהלת ג א) לַכֹּל זְמָן וְעֵת לְכָל חֵפֶץ תַּחַת הַשָּׁמָיִם, וְאַחַר כָּךְ זָכַר מֵהֶם עֶשְׂרִים וּשְׁמוֹנָה עִנְיָנִים וְהוּא מָה שֶׁאָמַר (קהלת ג ב) עֵת לָלֶדֶת וְעֵת לָמוּת וְגוֹ׳ עַד אָמְרוֹ (קהלת ג ח) עֵת מִלְחָמָה וְעֵת שָׁלוֹם, וְאָמַר (קהלת ט יא) כִּי עֵת וָפֶגַע יִקְרֶה אֶת כֻּלָּם, וְאָמַר (קהלת ה ז) כִּי גָבֹהַּ מֵעַל גָּבֹהַּ שֹׁמֵר וּגְבֹהִים עֲלֵיהֶם.

Y los caminos de los juicios del Creador, ensalzado sea, son más ocultos, profundos y elevados de lo que se pueda alcanzar en el conocimiento de sus partes, y mucho más de su conjunto. Ya dijo la Escritura (Yeshayahu 55:9) «pues cuanto se elevan los cielos sobre la tierra, así se elevan mis caminos sobre vuestros caminos, y mis pensamientos sobre vuestros pensamientos».

וַהֲלִיכוֹת דִּינֵי הַבּוֹרֵא יִתְעַלֶּה יוֹתֵר נֶעֱלָמוֹת וַעֲמֻקּוֹת וְעֶלְיוֹנוֹת מֵהַגִּיעַ אֶל יְדִיעַת חֶלְקֵיהֶן כָּל שֶׁכֵּן כְּלָלָן. וּכְבָר אָמַר הַכָּתוּב (ישעיה נה ט) כִּי גָבְהוּ שָׁמַיִם מֵאָרֶץ כֵּן גָּבְהוּ דְרָכַי מִדַּרְכֵיכֶם וּמַחְשְׁבֹתַי מִמַּחְשְׁבֹתֵיכֶם.

La segunda premisa: que sepa y tenga por cierto que el Creador, bendito sea, lo observa, y que nada se le oculta de él —ni lo manifiesto ni lo oculto, ni lo escondido ni lo visible—, y sabe si su confianza en su Dios es de corazón íntegro o no, como dijo la Escritura (Tehilim 94:11) «Adonái conoce los pensamientos del hombre, que son vanidad», y dijo (Mishlé 24:12) «¿acaso el que pesa los corazones no lo entiende?», y dijo (Melajim I 8:39) «porque solo tú conoces el corazón de todos los hijos del hombre».

וְהַהַקְדָּמָה הַשֵּׁנִית שֶׁיֵּדַע וְיִתְבָּרֵר אֶצְלוֹ כִּי הַבּוֹרֵא יִתְבָּרַךְ מַשְׁקִיף עָלָיו וְאֵין נֶעְלָם מִמֶּנּוּ נִגְלֵהוּ וְנִסְתָּרוֹ וּצְפוּנוֹ וְנִרְאֵהוּ וְאִם בִּטְחוֹנוֹ בֵּאלֹהָיו בְּלֵב שָׁלֵם אִם לֹא כַּאֲשֶׁר אָמַר הַכָּתוּב (תהלים צד יא) ה׳ יֹדֵעַ מַחְשְׁבוֹת אָדָם כִּי הֵמָּה הָבֶל, וְאָמַר (משלי כד יב) הֲלֹא תֹכֵן לִבּוֹת הוּא יָבִין, וְאָמַר (מלכים א ח לט) כִּי אַתָּה יָדַעְתָּ לְבַדְּךָ אֶת לְבַב כָּל בְּנֵי הָאָדָם.

Y cuando esto se le aclara al que confía, no le vale pretender que confía en Dios, ensalzado sea, con su palabra, sin confiar en él con su corazón y su interior, quedando así en el grado de aquellos de quienes se dijo (Yeshayahu 29:13) «con su boca y con sus labios me honran, pero su corazón se aleja de mí».

וּכְשֶׁיִּתְבָּרֵר זֶה לַבּוֹטֵחַ אֵין רָאוּי לוֹ לִטְעֹן שֶׁהוּא בּוֹטֵחַ בֵּאלֹהִים יִתְעַלֶּה בְּדִבּוּרוֹ מִבְּלִי שֶׁיִּבְטַח עָלָיו בְּלִבּוֹ וּבְמַצְפּוּנוֹ וְיִהְיֶה בְּמַעֲלַת מִי שֶׁנֶּאֱמַר עֲלֵיהֶם (ישעיה כט ס) בְּפִיו וּבִשְׂפָתָיו כִּבְּדוּנִי וְלִבּוֹ רִחַק מִמֶּנִּי.

La tercera premisa: que consagre a su Dios su confianza en aquello en que está obligado a confiar en él, sin asociarle a ningún otro —confiando a la vez en él y en alguna criatura—, pues su confianza en su Dios se echa a perder en cuanto le asocia otro. Ya sabes lo que se dijo de Asá, con toda su piedad, cuando se apoyó en los médicos, como está escrito (Divré haYamim II 16:12) «y en su enfermedad no buscó a Adonái, sino a los médicos», y fue castigado por ello. Y dijo la Escritura (Yirmiyahu 17:7) «Bendito el varón que confía en Adonái, y cuya seguridad es Adonái».

וְהַהַקְדָּמָה הַשְּׁלִישִׁית שֶׁיְּיַחֵד אֱלֹהָיו בְּבִטְחוֹנוֹ בּוֹ בְּמָה שֶׁהוּא חַיָּב לִבְטֹחַ בּוֹ וְאַל יְשַׁתֵּף זוּלָתוֹ עִמּוֹ וְיִבְטַח עָלָיו וְעַל אֶחָד מֵהַבְּרוּאִים וְיִפָּסֵד בִּטְחוֹנוֹ בֵּאלֹהָיו בְּהִשְׁתַּתֵּף זוּלָתוֹ עִמּוֹ. וּכְבָר יָדַעְתָּ מָה שֶׁנֶּאֱמַר בְּאָסָא עִם חֲסִידוּתוֹ עֵת שֶׁסָּמַךְ עַל הָרוֹפְאִים דִּכְתִיב (דברי הימים ב טז יב) וּבְחָלְיוֹ לֹא דָרַשׁ אֶת ה׳ כִּי אִם בָּרֹפְאִים, וְנֶעֱנַשׁ עַל זֶה וְאָמַר הַכָּתוּב (ירמיה יז ז) בָּרוּךְ הַגֶּבֶר אֲשֶׁר יִבְטַח בַּה׳ וְהָיָה ה׳ מִבְטַחוֹ.

Y es sabido que quien nombra, entre los hombres, a dos encargados o más para una misma tarea, arruina su encargo; cuánto más quien confía en Dios y en otro a la vez, que arruina su confianza.

וּמִן הַיָּדוּעַ כִּי מִי שֶׁיְּמַנֶּה מִבְּנֵי אָדָם שְׁנֵי מְמֻנִּים אוֹ יוֹתֵר לַעֲשׂוֹת דָּבָר מִנּוּיוֹ מֻפְסָד כָּל שֶׁכֵּן מִי שֶׁבָּטַח עַל הָאֱלֹהִים וְזוּלָתוֹ שֶׁיִּסָּתֵר בִּטְחוֹנוֹ.

Y esto mismo se vuelve la causa poderosa de que se le niegue aquello en que confió, como dijo (Yirmiyahu 17:5) «Maldito el varón que confía en el hombre y pone en la carne su brazo, y de Adonái aparta su corazón».

וְיִהְיֶה זֶה הַסִּבָּה הַחֲזָקָה לְהִמָּנַע מִמֶּנּוּ מַה שֶׁבָּטַח עָלָיו כְּמוֹ שֶׁאָמַר (ירמיה יז ה) אָרוּר הַגֶּבֶר אֲשֶׁר יִבְטַח בָּאָדָם וְשָׂם בָּשָׂר זְרֹעוֹ וּמִן ה׳ יָסוּר לִבּוֹ.

La cuarta premisa: que sea firme su vigilancia y grande su empeño en cumplir aquello a que lo obligó el Creador de su servicio, en hacer sus mitzvot y en guardarse de lo que le prohibió, en la misma medida en que pretende que el Creador consienta con él en aquello que le confía, como dijeron nuestros maestros, de bendita memoria (Mishná Avot 2:4) «Haz su voluntad como si fuera la tuya, para que él haga tu voluntad como si fuera la suya; anula tu voluntad ante la suya, para que él anule la voluntad de otros ante la tuya».

וְהַהַקְדָּמָה הָרְבִיעִית שֶׁתִּהְיֶה הַשְׁגָּחָתוֹ חֲזָקָה וְהִשְׁתַּדְּלוּתוֹ גְּדוֹלָה לְקַיֵּם מָה שֶׁחִיְּבוֹ בּוֹ הַבּוֹרֵא מֵעֲבוֹדָתוֹ וְלַעֲשׂוֹת מִצְווֹתָיו וּלְהִזָּהֵר מֵאֲשֶׁר הִזְהִירוֹ מִמֶּנּוּ כְּפִי מָה שֶׁהוּא מְבַקֵּשׁ שֶׁיִּהְיֶה הַבּוֹרֵא מַסְכִּים לוֹ בְּמָה שֶׁהוּא בּוֹטֵחַ עָלָיו בּוֹ כְּמוֹ שֶׁאָמְרוּ רַבּוֹתֵינוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (משנה אבות ב ד) עֲשֵׂה רְצוֹנוֹ כִּרְצוֹנְךָ כְּדֵי שֶׁיַּעֲשֶׂה רְצוֹנְךָ כִרְצוֹנוֹ, בַּטֵּל רְצוֹנְךָ מִפְּנֵי רְצוֹנוֹ כְּדֵי שֶׁיְּבַטֵּל רְצוֹן אֲחֵרִים מִפְּנֵי רְצוֹנֶךָ.

Y dijo la Escritura (Tehilim 37:3) «Confía en Adonái y haz el bien; habita la tierra y apaciéntate de fidelidad», y dijo (Ejá 3:25) «Bueno es Adonái para los que en él esperan, para el alma que lo busca».

וְאָמַר הַכָּתוּב (תהלים לז ב) בְּטַח בַּה׳ וַעֲשֵׂה טוֹב שְׁכָן אֶרֶץ וּרְעֵה אֱמוּנָה, וְאָמַר (איכה ג כה) טוֹב ה׳ לְקֹוָו לְנֶפֶשׁ תִּדְרְשֶׁנּוּ.

Pero quien confía en el Creador mientras lo desobedece, ¡cuán necio es, y cuán débil su entendimiento y su discernimiento! Pues ve con sus propios ojos que, cuando aquel que ha sido puesto sobre él le ordena ocuparse de alguna de sus necesidades, o le advierte de algo, y él traspasa esas órdenes, y al superior le llega la noticia de esa transgresión, esa es precisamente la causa poderosa de que se le niegue aquello en que confiaba. Cuánto más quien traspasa las leyes de Dios y sus mitzvot —respecto de las cuales él advirtió y atestiguó que la esperanza del que confía en él quedará defraudada cuando lo desobedezca—: ese no merece ser llamado «el que confía en Dios», sino que es como dijo la Escritura (Iyov 27:8-9) «pues ¿cuál es la esperanza del impío, por mucho que gane, cuando Dios le arranca el alma? ¿Acaso oirá Dios su clamor?», y dijo (Yirmiyahu 7:9) «¿Robar, matar y adulterar, y jurar en falso...?», y dijo (Yirmiyahu 7:10) «¿y venir a presentaros ante mí en esta casa sobre la cual es invocado mi nombre...?», y dijo (Yirmiyahu 7:11) «¿acaso cueva de ladrones ha llegado a ser esta casa sobre la cual es invocado mi nombre?».

אֲבָל מִי שֶׁיִּבְטַח עַל הַבּוֹרֵא וְהוּא מַמְרֶה אוֹתוֹ כַּמָּה הוּא סָכָל וְכַמָּה דַּעְתּוֹ חֲלוּשָׁה וְהַכָּרָתוֹ כִּי הוּא רוֹאֶה כִּי מִי שֶׁנִּתְמַנָּה לוֹ מִבְּנֵי אָדָם עַל דָּבָר כְּשֶׁהוּא מְצַוֶּה אוֹתוֹ לְהִתְעַסֵּק בְּצֹרֶךְ מִצְּרָכָיו אוֹ מַזְהִיר אוֹתוֹ מִדָּבָר וְיַעֲבֹר עַל מִצְוֹתָיו וְיַגִּיעַ לַמְּמַנֶּה עָבְרוֹ עַל מִצְוָתוֹ כִּי יִהְיֶה הַסִּבָּה הַחֲזָקָה לְהִמָּנַע מִמֶּנּוּ הֵעָשׁוֹת מֶה שֶׁבָּטַח עָלָיו בּוֹ. כָּל שֶׁכֵּן מִי שֶׁעָבַר עַל חֻקֵּי הָאֱלֹהִים וּמִצְוֹתָיו אֲשֶׁר יָעַד וְהֵעִיד עֲלֵיהֶם שֶׁתִּהְיֶה תּוֹחֶלֶת הַבּוֹטֵחַ עָלָיו נִכְזָבָה כְּשֶׁיַּמְרֵהוּ וְלֹא יִהְיֶה רָאוּי לְהִקָּרֵא בְּשֵׁם בּוֹטֵחַ בֵּאלֹהִים אַךְ הוּא כְּמוֹ שֶׁאָמַר הַכָּתוּב (איוב כז ח-ט) כִּי מַה תִּקְוַת חָנֵף כִּי יִבְצָע כִּי יֵשֶׁל אֱלוֹהַּ נַפְשׁוֹ הֲצַעֲקָתוֹ יִשְׁמַע אֵל, וְאָמַר (ירמיה ז ט) הֲגָנֹב רָצֹחַ וְנָאֹף וְהִשָּׁבֵעַ לַשֶּׁקֶר, וְאָמַר (ירמיה ז י) וּבָאתֶם וַעֲמַדְתֶּם לְפָנַי בַּבַּיִת הַזֶּה אֲשֶׁר נִקְרָא שְׁמִי עָלָיו, וְאָמַר (ירמיה ז יא) הַמְעָרַת פָּרִצִים הָיָה הַבַּיִת הַזֶּה אֲשֶׁר נִקְרָא שְׁמִי עָלָיו.

La quinta premisa: que se le esclarezca que la consumación de las cosas que se producen en este mundo, después de la creación, depende de dos factores.

וְהַהַקְדָּמָה הַחֲמִישִׁית שֶׁיִּתְבָּאֵר אֶצְלוֹ כִּי הַשְׁלָמַת הַדְּבָרִים הַמִּתְחַדְּשִׁים בָּעוֹלָם הַזֶּה לְאַחַר הַיְּצִירָה הוּא בִּשְׁנֵי דְּבָרִים:

Uno de ellos: los decretos del Creador, ensalzado sea, y su voluntad de que salgan al ámbito de la existencia.

אֶחָד מֵהֶם גְּזֵרוֹת הַבּוֹרֵא יִתְעַלֶּה וְחֶפְצוֹ בִּיצִיאָתָם אֶל גְּבוּל הַהֲוָיָה.

Y el segundo: las causas y las mediaciones —unas próximas y otras lejanas, unas manifiestas y otras ocultas—, todas las cuales corren a consumar aquello cuya existencia y aparición fueron decretadas, con la ayuda de Dios para ello.

וְהַשֵּׁנִי סִבּוֹת וּמִצּוּעִים מֵהֶם קְרוֹבִים וּמֵהֶם רְחוֹקִים וּמֵהֶם נִגְלִים וּמֵהֶם נִסְתָּרִים וְכֻלָּם רָצִים לְהַשְׁלִים מָה שֶׁנִּגְזַר הֲוָיָתוֹ וְהֵרָאוֹתוֹ בְּעֵזֶר הָאֱלֹהִים לָהֶם עַל זֶה.

El ejemplo de las causas próximas es como la extracción del agua desde las profundidades de la tierra mediante la rueda, con recipientes que suben el agua del pozo; y su causa lejana es el hombre, que ata la bestia a la rueda y la pone en movimiento para subir el agua desde el fondo del pozo a la superficie.

וְדִמְיוֹן הַסִּבּוֹת הַקְּרוֹבוֹת כְּהוֹצָאַת הַמַּיִם מִמַּעֲמַקֵּי הָאָרֶץ בַּגַּלְגַּל בְּכֵלִים הַמַּעֲלִים אֶת הַמַּיִם מִן הַבְּאֵר וְסִבָּתוֹ הָרְחוֹקָה הָאָדָם שֶׁהוּא קוֹשֵׁר הַבְּהֵמָה אֶל הַגַּלְגַּל וּמְנִיעָתוֹ לְהַעֲלוֹת הַמַּיִם מִתַּחְתִּיּוֹת הַבְּאֵר אֶל פְּנֵי הָאָרֶץ.

Pero las causas que median entre el hombre y los recipientes son intermediarias entre ambos extremos: la bestia, las ruedas que se mueven unas a otras, y la cuerda. Y si le sobreviene un percance a alguna de esas causas, no se completa el propósito que con ellas se persigue.

אַךְ הַסִּבּוֹת אֲשֶׁר בֵּין הָאָדָם וְהַכֵּלִים מִצּוּעִים בֵּין שְׁנֵי הַדְּבָרִים וְהֵם הַבְּהֵמָה וְהָעִגּוּלִים שֶׁמֵּנִיעַ קְצָתָם אֶת קְצָתָם וְהַחֶבֶל. וְאִם יִקְרֶה פֶּגַע לְאַחַת מִן הַסִּבּוֹת הַנִּזְכָּרוֹת לֹא יִגָּמֵר הָעִנְיָן הַמְכֻוָּן בָּהֶם.

Así también, los demás actos que salen al ámbito de la existencia no se logran, ni de mano del hombre ni de ningún otro, sino por decreto de Dios y por su disposición de las causas con que se completan, como dijo (Shmuel I 2:3) «y por él son pesadas las acciones», y dijo (Yirmiyahu 32:19) «grande en consejo y abundante en obra», y dijo (Melajim I 12:15) «porque fue un giro dispuesto por Adonái». Y si faltaran las causas por completo, no se completaría la salida de ninguna de las acciones naturales al recinto de la existencia.

וְכֵן שְׁאָר הַמַּעֲשִׂים הַיּוֹצְאִים אֶל גְּבוּל הַהֲוָיָה לֹא יִתְקַבְּצוּ מִן הָאָדָם וְזוּלָתוֹ כִּי אִם בִּגְזֵרַת הָאֱלֹהִים וְהַזְמָנָתוֹ הַסִּבּוֹת אֲשֶׁר בָּהֶן הִגָּמְרָם כְּמוֹ שֶׁאָמַר (שמואל א ב ג) וְלוֹ נִתְכְּנוּ עֲלִילוֹת, וְאָמַר (ירמיה לב יט) גְּדֹל הָעֵצָה וְרַב הָעֲלִילִיָּה, וְאָמַר (מלכים א יב טו) כִּי הָיְתָה סִבָּה מֵעִם ה׳. וְאִם תִּהְיֶינָה הַסִּבּוֹת נֶעֱדָרוֹת בִּכְלָל לֹא תִּגָּמֵר יְצִיאַת דָּבָר מִן הַפְּעֻלּוֹת הַטִּבְעִיּוֹת אֶל גֶּדֶר הַהֲוָיָה.

Y cuando reflexionamos en la necesidad que tiene el hombre de gestionar y afanarse para completar sus asuntos, la vemos a simple vista. Pues quien necesita alimento, aunque se le ponga delante la comida como le conviene, si no se toma el trabajo de comerla, llevándola a su boca y masticándola, no calmará su hambre. Y lo mismo el sediento con el agua. Cuánto más si el alimento le es negado hasta que se afana en prepararlo con la molienda, el amasado, la cocción y cosas semejantes. Y más afán todavía, y más duro, si necesita comprarlo y prepararlo. Y aún más, si no dispone del dinero para comprarlo y ha de emprender una gestión mayor que las ya mencionadas —ganar dinero, o vender enseres, posesiones y cosas parecidas que necesita—. La razón por la que el Creador obligó al hombre a gestionar y afanarse tras las causas del sustento y de lo demás que necesita es doble.

וְכַאֲשֶׁר נִסְתַּכֵּל בְּצֹרֶךְ הָאָדָם לְסַבֵּב וּלְהִתְגַּלְגֵּל לִגְמַר עִנְיָנָיו נִמְצָאֵהוּ בִּרְאוּת הָעַיִן. כִּי הַצָּרִיךְ אֶל הַמָּזוֹן כְּשֶׁיּוּשַׁם לְפָנָיו הַמַּאֲכָל כָּרָאוּי לוֹ אִם לֹא יִתְגַּלְגֵּל לְאָכְלוֹ בְּהַגְבָּהָתוֹ אֶל פִּיו וְלָעֳסוֹ לֹא יְשַׁבֵּר רַעֲבוֹנוֹ. וְכֵן הַצָּמֵא בְּצָרְכּוֹ אֶל הַמַּיִם וְכָל שֶׁכֵּן אִם יִמָּנַע הַמַּאֲכָל מִמֶּנּוּ עַד שֶׁיִּתְגַּלְגֵּל לְתַקְּנוֹ בִּטְחִינָה וְלִישָׁה וַאֲפִיָּה וְהַדּוֹמֶה לָזֶה. וְיוֹתֵר גִּלְגּוּל מִזֶּה וְקָשֶׁה אִם יִצְטָרֵךְ לִקְנוֹתוֹ וּלְתַקְּנוֹ. וְיוֹתֵר מִזֶּה עוֹד אִם לֹא יִזְדַּמְּנוּ לוֹ הַדָּמִים שֶׁיִּקְנֶה אוֹתוֹ בָּהֶם וְיִצְטָרֵךְ לְגִלְגּוּל וּלְסִבּוּב גָּדוֹל מִמָּה שֶׁזָּכַרְנוּ קֹדֶם שֶׁיִּשְׁתַּכֵּר בְּדָמִים אוֹ שֶׁיִּמְכֹּר מַה שֶּׁהוּא צָרִיךְ לוֹ מֵחֲפָצִים וְקִנְיָנִים וְכַיּוֹצֵא בָּהֶם. וְהָעִלָּה אֲשֶׁר בַּעֲבוּרָהּ חִיֵּב הַבּוֹרֵא אֶת הָאָדָם לְחַזֵּר וּלְסַבֵּב עַל סִבּוֹת הַטֶּרֶף וּשְׁאָר מָה שֶׁהוּא צָרִיךְ אֵלָיו לִשְׁנֵי פָּנִים.

La primera: porque la sabiduría exigió poner a prueba al alma en el servicio de Dios y en su posible desobediencia; y la probó con aquello que lo pone de manifiesto, es decir, con la necesidad y la carencia de lo que está fuera de ella —comida, bebida, vestido, morada y unión conyugal—, y le ordenó gestionarlo, trayéndolo mediante las causas dispuestas para ello, de modos específicos y en tiempos determinados.

אֶחָד מֵהֶם מִפְּנֵי שֶׁחִיְּבָה הַחָכְמָה בְּחִינַת הַנֶּפֶשׁ בַּעֲבוֹדַת הָאֱלֹהִים וּבְהַמְרוֹתוֹ בָּחַן אוֹתָהּ בְּמָה שֶׁמַּרְאֶה זֶה מִמֶּנָּה וְהוּא הַצֹּרֶךְ וְהַחֶסְרוֹן אֶל מָה שֶׁהוּא חוּץ לָהּ מִמַּאֲכָל וּמִשְׁתֶּה וּמַלְבּוּשׁ וּמָעוֹן וּמִשְׁגָּל וְצִוָּה אוֹתָם לְחַזֵּר עֲלֵיהֶם לַהֲבִיאָם בְּסִבּוֹת הַמּוּכָנוֹת לָהֶם עַל פָּנִים מְיֻחָדִים וְעִתִּים יְדוּעִים.

Y aquello que el Creador decretó que se le completara al hombre, se completa y se cumple al completarse la disposición de las causas.

וּמָה שֶׁגָּזַר הַבּוֹרֵא שֶׁיִּגָּמֵר לָאָדָם מֵהֶם יִגָּמֵר וְיִשְׁלַם בְּהַשְׁלָמַת הִזְדַּמְּנוּת הַסִּבּוֹת.

Y aquello que no decretó que se le completara con ellas, no se completa, y las causas le son negadas.

וַאֲשֶׁר לֹא גָּזַר לוֹ לְהִגָּמֵר בָּהֶם לֹא יִגָּמֵר וְיִמָּנְעוּ מִמֶּנּוּ הַסִּבּוֹת.

Así quedan esclarecidos en él el servicio y la transgresión, según la intención y la elección de uno u otro, y de ahí se sigue la recompensa o el castigo, aun cuando no llegara a completar la acción por medio de esas causas.

וְנִתְבָּרְרוּ מִמֶּנּוּ הָעֲבוֹדָה וְהָעֲבֵרָה בַּכַּוָּנָה וּבַבְּחִירָה לְאַחַת מֵהֵנָּה מִבִּלְתִּי הָאַחֶרֶת וְיִתְחַיֵּב אַחַר זֶה הַגְּמוּל וְהָעֹנֶשׁ וַאֲפִלּוּ לֹא גָּמַר בָּהֶם הַמַּעֲשֶׂה.

Y la segunda: que si el hombre no necesitara esforzarse, gestionar y afanarse para traer su sustento, se desbocaría y correría tras las transgresiones, y no atendería a aquello a que está obligado por el bien que Dios le hace, como se dice (Yeshayahu 5:12) «hay arpa y lira, pandero y flauta, y vino en sus banquetes, pero la obra de Adonái no miran, ni la obra de sus manos ven», y dijo (Devarim 32:15) «y engordó Yeshurún y coceó; engordaste, te espesaste, te cubriste, y abandonó al Dios que lo hizo». Y dijeron, de bendita memoria (Mishná Avot 2:2) «Hermoso es el estudio de la Torá junto con una ocupación mundana, pues el esfuerzo de ambos hace olvidar el pecado; y toda Torá que no va acompañada de trabajo acaba anulándose y arrastra pecado». Y cuánto más quien no tiene parte en ninguna de las dos ni pone su corazón en ninguna de ellas.

וְהַשֵּׁנִי כִּי אִלּוּ לֹא הֻצְרַךְ הָאָדָם לִטְרֹחַ וּלְחַזֵּר וּלְסַבֵּב לַהֲבָאַת טַרְפּוֹ הָיָה בּוֹעֵט וְרוֹדֵף אַחַר הָעֲבֵרוֹת וְלֹא הָיָה מַשְׁגִּיחַ עַל מָה שֶׁהוּא חַיָּב בּוֹ עַל טוֹבַת הָאֱלֹהִים עָלָיו כְּמוֹ שֶׁנֶּאֱמַר (ישעיה ה יב) וְהָיָה כִנּוֹר וָנֶבֶל תֹּף וְחָלִיל וָיַיִן מִשְׁתֵּיהֶם וְאֵת פֹּעַל ה׳ לֹא יַבִּיטוּ וּמַעֲשֵׂה יָדָיו לֹא רָאוּ, וְאָמַר (דברים לב טו) וַיִּשְׁמַן יְשֻׁרוּן וַיִּבְעָט שָׁמַנְתָּ עָבִיתָ כָּשִׂיתָ וַיִּטֹּשׁ אֱלוֹהַּ עָשָׂהוּ. וְאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (משנה אבות ב ב) יָפֶה תַּלְמוּד תּוֹרָה עִם דֶּרֶךְ אֶרֶץ שֶׁיְּגִיעַת שְׁנֵיהֶם מְשַׁכַּחַת עָוֹן וְכָל תּוֹרָה שֶׁאֵין עִמָּהּ מְלָאכָה סוֹפָהּ בְּטֵלָה וְגוֹרֶרֶת עָוֹן. וְכָל שֶׁכֵּן מִי שֶׁאֵין לוֹ חֵלֶק בְּאַחַת מֵהֶן וְלֹא שָׂם לִבּוֹ עַל אַחַת מֵהֶן.

Y fue por compasión del Creador, ensalzado sea, hacia el hombre, que lo ocupara en los asuntos de su mundo y de su fin, para que se dedicara a ello todos los días de su vida y no buscara lo que no necesita ni puede alcanzar con su intelecto —como los asuntos del principio y del fin—, como dijo el sabio (Kohélet 3:11) «también el mundo puso en su corazón, pero sin que el hombre pueda hallar la obra que Dios hizo desde el principio hasta el fin».

וְהָיָה מֵחֶמְלַת הַבּוֹרֵא יִתְעַלֶּה עַל הָאָדָם שֶׁהִטְרִידוֹ בְּעִנְיְנֵי עוֹלָמוֹ וְאַחֲרִיתוֹ לְהִתְעַסֵּק כָּל יְמֵי חַיָּיו בָּזֶה וְלֹא יְבַקֵּשׁ מָה שֶׁאֵינוֹ צָרִיךְ לוֹ וְלֹא יוּכַל לְהַשִּׂיגוֹ בְּשִׂכְלוֹ כְּמוֹ עִנְיְנֵי הַהַתְחָלָה וְהַתִּכְלָה כְּמוֹ שֶׁאָמַר הֶחָכָם (קהלת ג יא) גַּם אֶת הָעֹלָם נָתַן בְּלִבָּם מִבְּלִי אֲשֶׁר לֹא יִמְצָא הָאָדָם אֶת הַמַּעֲשֶׂה אֲשֶׁר עָשָׂה הָאֱלֹהִים מֵרֹאשׁ וְעַד סוֹף.

Y si él fortalece el servicio de Dios, elige su temor, confía en él en los asuntos de su Torá y de su mundo, se aparta de las cosas reprobables y anhela las buenas midot, entonces no coceará contra el reposo, ni se abandonará a la holganza, ni lo extraviará el yetzer, ni lo seducirán los hechizos del mundo; se le retirará el peso de la gestión y del ajetreo por traer su sustento, porque se han retirado de él los dos motivos mencionados —la prueba y el cocear ante el bien—, y le vendrá su sustento sin afán ni fatiga, conforme a lo que le basta y le alimenta, como se dice (Mishlé 10:3) «no dejará Adonái con hambre al alma del justo».

וְאִם הוּא מַגְבִּיר עֲבוֹדַת הָאֱלֹהִים וּבוֹחֵר בְּיִרְאָתוֹ וּבוֹטֵחַ בּוֹ בְּעִנְיְנֵי תּוֹרָתוֹ וְעוֹלָמוֹ וְסָר מִן הַדְּבָרִים הַמְּגֻנִּים וְכוֹסֵף לַמִּדּוֹת הַטּוֹבוֹת לֹא יִבְעַט בַּמְּנוּחָה וְלֹא יִטֶּה אֶל הַשַּׁלְוָה וְלֹא יַשִּׁיאֵהוּ הַיֵּצֶר וְלֹא יִפָּת בְּכִשְׁפֵי הָעוֹלָם יִסְתַּלֵּק מֵעָלָיו טֹרַח הַגִּלְגּוּל וְהַסִּבּוּב בַּהֲבָאַת טַרְפּוֹ מִפְּנֵי הִסְתַּלְּקוּת שְׁנֵי הַפָּנִים הַנִּזְכָּרִים מֵעָלָיו הַבְּחִינָה וְהַבְּעִיטָה בַּטּוֹבָה וִיבוֹאֵהוּ טַרְפּוֹ בְּלִי טֹרַח וּבְלִי יְגִיעָה כְּפִי סִפּוּקוֹ וּמְזוֹנוֹ כְּמוֹ שֶׁנֶּאֱמַר (משלי י ג) לֹא יַרְעִיב ה׳ נֶפֶשׁ צַדִּיק.

Y si alguno dijera: «Fíjate que vemos a algunos justos a quienes no se les presenta el sustento sino tras la fatiga y el esfuerzo, y a muchos hombres de transgresión en holganza, con una vida buena y placentera»,

וְאִם יֹאמַר הָאוֹמֵר הִנֵּה אֲנַחְנוּ רוֹאִים מִקְצָת צַדִּיקִים לֹא יִזְדַּמֵּן לָהֶם טַרְפָּם אֶלָּא אַחֲרֵי הֶעָמָל וְהַיְּגִיעָה וְרַבִּים מֵאַנְשֵׁי הָעֲבֵרוֹת בְּשַׁלְוָה וְחַיֵּיהֶם בַּטּוֹב וּבַנְּעִימִים.

respondemos que ya antes los profetas y los piadosos indagaron sobre este asunto. Uno de ellos dijo (Yirmiyahu 12:1) «¿por qué prospera el camino de los malvados?»; otro dijo (Javakuk 1:3) «¿por qué me haces ver iniquidad, y contemplas la aflicción? El saqueo y la violencia están ante mí, y hay pleito y se alza la contienda», y dijo (Javakuk 1:4) «porque el malvado cerca al justo», y dijo (Javakuk 1:13) «callas mientras el malvado devora al que es más justo que él»; y otro dijo (Tehilim 73:12) «he aquí, estos son malvados, y, tranquilos para siempre, aumentan su fortuna», y dijo (Tehilim 73:13-14) «en vano, pues, purifiqué mi corazón y lavé en inocencia mis manos, si he sido azotado todo el día y mi castigo llegaba cada mañana»; y otro dijo, sobre los hombres de su generación (Malají 3:15) «hasta pusieron a prueba a Dios y salieron indemnes», y mucho de esto.

נֹאמַר כִּי כְּבָר קָדְמוּ הַנְּבִיאִים וְהַחֲסִידִים לַחְקֹר עַל זֶה הָעִנְיָן מֵהֶם מִי שֶׁאָמַר (ירמיה יב א) מַדּוּעַ דֶּרֶךְ רְשָׁעִים צָלֵחָה, וְאָמַר הָאַחֵר (חבקוק א ג) לָמָּה תַרְאֵנִי אָוֶן וְעָמָל תַּבִּיט וְשֹׁד וְחָמָס לְנֶגְדִּי וַיְהִי רִיב וּמָדוֹן יִשָּׂא, וְאָמַר (חבקוק א ד) כִּי רָשָׁע מַכְתִּיר אֶת הַצַּדִּיק, וְאָמַר (חבקוק א יג) תַּחֲרִישׁ בְּבַלַּע רָשָׁע צַדִּיק מִמֶּנּוּ, וְאָמַר אַחֵר (תהלים עג יב) הִנֵּה אֵלֶּה רְשָׁעִים וְשַׁלְוֵי עוֹלָם הִשְׂגּוּ חָיִל, וְאָמַר (תהלים עג יג-יד) אַךְ רִיק זִכִּיתִי לְבָבִי וָאֶרְחַץ בְּנִקָּיוֹן כַּפָּי וָאֱהִי נָגוּעַ כָּל הַיּוֹם וְתוֹכַחְתִּי לַבְּקָרִים. וְאָמַר אַחֵר עַל אַנְשֵׁי דּוֹרוֹ (מלאכי ג טו) גַּם בָּחֲנוּ אֱלֹהִים וַיִּמָּלֵטוּ, וְהַרְבֵּה כָּזֶה.

Ahora bien, el profeta dejó la respuesta al explicar la causa de todo esto, porque la causa de cada uno de los justos que son probados —y la de cada uno de los malvados que gozan del bien en este mundo— es distinta de la del otro. Por eso llamó la atención sobre ello al decir (Devarim 29:28) «Las cosas ocultas son de Adonái nuestro Dios, y las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos», y dijo el sabio en algo semejante (Kohélet 5:7) «si ves en la provincia opresión del pobre y despojo del derecho y de la justicia, no te asombres», etc., y dijo la Escritura (Devarim 32:4) «la Roca, perfecta es su obra, pues todos sus caminos son justicia».

אַךְ הִנִּיחַ הַנָּבִיא הַתְּשׁוּבָה בְּבֵאוּר עִלַּת זֶה מִפְּנֵי שֶׁעִלַּת כָּל אֶחָד מִן הַצַּדִּיקִים הַנִּבְחָנִים. וְכָל אֶחָד מִן הָרְשָׁעִים שֶׁהֵם בְּטוֹבָה בְּעוֹלָם הַזֶּה זוּלַת עִלַּת הָאַחֵר לָכֵן הֵעִיר עַל זֶה בְּאָמְרוֹ (דברים כט כח) הַנִּסְתָּרֹת לַה׳ אֱלֹהֵינוּ וְהַנִּגְלֹת לָנוּ וּלְבָנֵינוּ, וְאָמַר הֶחָכָם בְּדוֹמֶה לָזֶה (קהלת ה ז) אִם עֹשֶׁק רָשׁ וְגֵזֶל מִשְׁפָּט וָצֶדֶק תִּרְאֶה בַמְּדִינָה אַל תִּתְמַהּ וְגוֹ׳, וְאָמַר הַכָּתוּב (דברים לב ד) הַצּוּר תָּמִים פָּעֳלוֹ כִּי כָל דְּרָכָיו מִשְׁפָּט.

Con todo, me pareció bien aclarar en este asunto aquello en lo que había quedado poco satisfecho.

וְעִם כָּל זֶה רָאִיתִי לְבָאֵר בָּעִנְיָן הַזֶּה מָה שֶׁהָיָה בּוֹ מְעַט הַסְפָּקָה.

Y digo que los modos por los cuales se le niega al justo la llegada de su sustento —hasta que se afana por él y es puesto a prueba— pueden ser varios.

וְאָמַר כִּי הַפָּנִים אֲשֶׁר בַּעֲבוּרָם תִּמָּנַע מֵהַצַּדִּיק הִזְדַּמְּנוּת טַרְפּוֹ עַד שֶׁיִּטְרַח עָלָיו וְיִבָּחֵן בּוֹ.

Puede ser una culpa anterior por la que se hizo merecedor de que se cobrara de él, como se dice (Mishlé 11:31) «he aquí que al justo en la tierra se le retribuye».

אֶפְשָׁר שֶׁיִּהְיֶה עָוֹן שֶׁקָּדַם לוֹ הִתְחַיֵּב לְהִפָּרַע מִמֶּנּוּ עָלָיו כְּמוֹ שֶׁנֶּאֱמַר (משלי יא לא) הֵן צַדִּיק בָּאָרֶץ יְשֻׁלָּם.

Y hay quien lo padece a modo de compensación en el mundo venidero, como está escrito (Devarim 8:16) «para hacerte bien en tu porvenir».

וְיֵשׁ שֶׁיִּהְיֶה עַל דֶּרֶךְ הַתְּמוּרָה בָּעוֹלָם הַבָּא כְּמוֹ שֶׁכָּתוּב (דברים ח טז) לְהֵיטִבְךָ בְּאַחֲרִיתֶךָ.

Y hay quien lo padece para mostrar su paciencia y su buena disposición en el servicio del Creador, bendito sea, a fin de que los hombres aprendan de él, como sabes por el asunto de Iyov.

וְיֵשׁ שֶׁיִּהְיֶה לְהַרְאוֹת סִבְלוֹ וְהַסְבָּרָתוֹ הַטּוֹבָה בַּעֲבוֹדַת הַבּוֹרֵא יִתְבָּרַךְ כְּדֵי שֶׁיִּלְמְדוּ בְּנֵי אָדָם מִמֶּנּוּ כְּמוֹ שֶׁיָּדַעְתָּ מֵעִנְיַן אִיּוֹב.

Y hay quien lo padece por la maldad de los hombres de su generación: el Creador, ensalzado sea, lo prueba con la pobreza, la indigencia y las enfermedades, para mostrar su piedad y su servicio a Dios al margen de ellos, como se dice (Yeshayahu 53:4) «ciertamente él llevó nuestras enfermedades y soportó nuestros dolores».

וְיֵשׁ שֶׁיִּהְיֶה לְרֶשַׁע אַנְשֵׁי דּוֹרוֹ וְיִבְחָנֵהוּ הַבּוֹרֵא יִתְעַלֶּה בָּעֳנִי וּבְרִישׁ וּבָחֳלָאִים לְהַרְאוֹת חֲסִידוּתוֹ וַעֲבוֹדָתוֹ לֵאלֹהִים מִבִּלְעֲדֵיהֶם כְּמוֹ שֶׁנֶּאֱמַר (ישעיה נג ד) אָכֵן חֳלָיֵנוּ הוּא נָשָׂא וּמַכְאֹבֵינוּ סְבָלָם.

Y hay quien lo padece porque no es celoso por Dios a la hora de tomar cuenta de los hombres de su generación, como sabes por el asunto de Elí y sus hijos, de quienes dijo la Escritura (Shmuel I 2:36) «y sucederá que todo el que quede en tu casa vendrá a postrarse ante él...».

וְיֵשׁ שֶׁיִּהְיֶה מִפְּנֵי שֶׁאֵינֶנּוּ מְקַנֵּא לֵאלֹהִים לָקַחַת הַדִּין מֵאַנְשֵׁי דּוֹרוֹ כְּמוֹ שֶׁיָּדַעְתָּ מֵעִנְיַן עֵלִי וּבָנָיו שֶׁאָמַר בָּהֶם הַכָּתוּב (שמואל א ב לו) וְהָיָה כָּל הַנּוֹתָר בְּבֵיתְךָ יָבוֹא לְהִשְׁתַּחֲוֹת לוֹ וְגוֹ׳.

En cuanto al bien que Dios, bendito sea, concede al malvado, hay quien lo recibe por un bien anterior que Dios le retribuye en este mundo, como dijo (Devarim 7:10) «y paga en su propia cara a quienes lo odian, para hacerlos perecer», que los antiguos tradujeron así: «paga a quienes lo odian los méritos que hacen ante él, dándoselos en su vida, para hacerlos perecer».

אֲבָל טוֹבַת הָאֵל יִתְבָּרַךְ עַל הָרָשָׁע יֵשׁ שֶׁתִּהְיֶה בַּעֲבוּר טוֹבָה שֶׁקָּדְמָה לוֹ יִגְמְלֵהוּ הָאֱלֹהִים עָלֶיהָ בָּעוֹלָם הַזֶּה כְּמוֹ שֶׁאָמַר (דברים ז י) וּמְשַׁלֵּם לְשֹׂנְאָיו אֶל פָּנָיו לְהַאֲבִידוֹ, וְתִרְגְּמוּ בּוֹ הָרִאשׁוֹנִים וּמְשַׁלֵּם לְשָׂנְאוֹהִי זַכְוָון דְּאִינּוּן עָבְדִין קָדָמוֹהִי בְּחַיֵּהוֹן לְאוֹבָדֵיהוֹן.

Y hay quien lo recibe a modo de depósito en su poder, hasta que Dios, bendito sea, le dé un hijo justo que sea digno de él, como dijo (Iyov 27:17) «lo prepara, y el justo lo viste», y dijo (Kohélet 2:26) «y al pecador le dio la ocupación de recoger y amontonar, para dárselo al que es bueno ante Dios».

וְיֵשׁ שֶׁתִּהְיֶה עַל דֶּרֶךְ הַפִּקָּדוֹן אֶצְלוֹ עַד שֶׁיִּתֵּן לוֹ הָאֵל יִתְבָּרַךְ בֵּן צַדִּיק יִהְיֶה רָאוּי לָהּ כְּמוֹ שֶׁאָמַר (איוב כז יז) יָכִין וְצַדִּיק יִלְבָּשׁ, וְאָמַר (קהלת ב כו) וְלַחוֹטֶא נָתַן עִנְיָן לֶאֱסוֹף וְלִכְנוֹס לָתֵת לְטוֹב לִפְנֵי הָאֱלֹהִים.

Y puede ser la mayor de las causas de su muerte y de su mal, como está escrito (Kohélet 5:12) «riqueza guardada para su dueño, para su mal».

וְאֶפְשָׁר שֶׁתִּהְיֶה הַסִּבָּה הַגְּדוֹלָה שֶׁבְּסִבּוֹת מוֹתוֹ וְרָעָתוֹ כְּמוֹ שֶׁכָּתוּב (קהלת ה יב) עֹשֶׁר שָׁמוּר לִבְעָלָיו לְרָעָתוֹ.

Y puede ser que el Creador, ensalzado sea, le prolongue la vida hasta que haga teshuvá y sea digno de él, como sabes por el asunto de Menashé.

וְאֶפְשָׁר שֶׁתִּהְיֶה לְהַאֲרִיךְ הַבּוֹרֵא יִתְעַלֶּה לוֹ עַד שֶׁיָּשׁוּב וְיִהְיֶה רָאוּי לָהּ כְּמוֹ שֶׁיָּדַעְתָּ מֵעִנְיַן מְנַשֶּׁה.

Y hay quien lo recibe por una merced anterior de su padre, digno de que se hiciera bien a su hijo por causa de él, como dijo a Yehú hijo de Nimshí (Melajim II 10:30) «hijos de cuarta generación se te sentarán en el trono de Israel», y dijo (Mishlé 20:7) «el justo que anda en su integridad, dichosos sus hijos tras él», y dijo (Tehilim 37:25) «joven fui, también envejecí, y no vi a un justo abandonado, ni a su descendencia mendigando pan».

וְיֵשׁ שֶׁתִּהְיֶה לְחֶסֶד שֶׁקָּדַם אָבִיו וְהָיָה רָאוּי לְהֵטִיב לִבְנוֹ בַּעֲבוּרוֹ כְּמוֹ שֶׁאָמַר לְיֵהוּא בֶּן נִמְשִׁי (מלכים ב י ל) בְּנֵי רְבִעִים יֵשְׁבוּ לְךָ עַל כִּסֵּא יִשְׂרָאֵל, וְאָמַר (משלי כ ז) מִתְהַלֵּךְ בְּתֻמּוֹ צַדִּיק אַשְׁרֵי בָנָיו אַחֲרָיו, וְאָמַר (תהלים לז כה) נַעַר הָיִיתִי גַּם זָקַנְתִּי וְלֹא רָאִיתִי צַדִּיק נֶעֱזָב וְזַרְעוֹ מְבַקֶּשׁ לָחֶם.

Y hay quien lo padece para poner a prueba a los hombres del engaño y de mal interior, que, al ver esto, se apresuran a apartarse del servicio del Creador y corren a congraciarse con los hombres de maldad y a aprender de sus obras; y así se esclarece quién es puro para Dios, y se muestra el fiel en su servicio, en su paciencia cuando lo dominan y lo avergüenzan, y recibe recompensa del Creador, ensalzado sea, por ello, como sabes por el asunto de Eliyahu con Izével, y de Yirmiyahu con los reyes de su generación.

וְיֵשׁ שֶׁתִּהְיֶה לְנַסּוֹת אַנְשֵׁי הַתַּרְמִית וְהַמַּצְפּוּנִים הָרָעִים כְּשֶׁהֵם רוֹאִים זֶה מְמַהֲרִים לָסוּר מֵעֲבוֹדַת הַבּוֹרֵא וְחָשִׁים לְהִתְרַצּוֹת אֶל אַנְשֵׁי הָרֶשַׁע וְלִלְמֹד מִמַּעֲשֵׂיהֶם וְיִתְבָּרֵר הַנָּבָר לֵאלֹהִים וְיֵרָאֶה הַנֶּאֱמָן בַּעֲבוֹדָתוֹ בְּסִבְלוֹ עֵת שֶׁשּׁוֹלְטִין בּוֹ וּמְבַיְּשִׁין אוֹתוֹ וִיקַבֵּל שָׂכָר מֵהַבּוֹרֵא יִתְעַלֶּה עַל זֶה כְּמוֹ שֶׁיָּדַעְתָּ מֵעִנְיַן אֵלִיָּהוּ עִם אִיזֶבֶל וְיִרְמְיָהוּ עִם מַלְכֵי דּוֹרוֹ.

Y puesto que ha quedado esclarecida la obligación de gestionar las causas que pesa sobre los hombres, aclaremos ahora que no todo hombre está obligado a gestionar toda causa de las causas del sustento, porque las causas son muchas.

וְכֵיוָן שֶׁהִתְבָּרֵר חִיּוּב הַגִּלְגּוּל עַל הַסִּבּוֹת עַל בְּנֵי אָדָם נְבָאֵר עַתָּה כִּי אֵין כָּל אָדָם חַיָּב לְחַזֵּר עַל כָּל סִבָּה מִסִּבּוֹת הַטֶּרֶף כִּי הַסִּבּוֹת רַבּוֹת.

De ellas, unas son ligeras, de poco afán, como el comercio en una tienda, o una labor manual de poco afán, como la costura, el remiendo, el corte de cabello, el almacenar mercancías, o el jornal de aparceros, obreros y sirvientes en el trabajo de la tierra.

מֵהֶן נִקְלוֹת שֶׁטָּרְחָן מְעַט כַּסְּחוֹרָה בַּחֲנוּת אוֹ מְלֶאכֶת יָד שֶׁטָּרְחָהּ מְעַט כַּתְּפִירָה וְכָאִחוּי וְהַסַּפָּרוּת וֶאֱצֹר הַמִּסְחָרִים וּשְׂכִיר הָאֲרִיסִים וְהַפּוֹעֲלִים וְהַשַּׁמָּשִׁים בַּעֲבוֹדַת הָאֲדָמָה.

Y otras son causas que llevan fatiga y afán, como el curtido de las pieles, la extracción del hierro, el cobre y el plomo de sus yacimientos, el refinado de la plata con plomo, el cargar pesos pesados, andar sin descanso por caminos lejanos, el trabajo de la tierra y su arado, y cosas semejantes.

וּמֵהֶן סִבּוֹת יֵשׁ בָּהֶן יְגִיעָה וְטֹרַח כְּעִבּוּד הָעוֹרוֹת וְהוֹצָאַת הַבַּרְזֶל וְהַנְּחֹשֶׁת וְהָעוֹפֶרֶת מִן מוֹצָאֵיהֶם וְזִקּוּק הַכֶּסֶף בָּעוֹפֶרֶת וּנְשֹׂא הַמַּשָּׂאוֹת הַכְּבֵדוֹת וְלֶכֶת בִּדְרָכִים רְחוֹקִים תָּמִיד וַעֲבוֹדַת הָאֲדָמָה וַחֲרִישָׁתָהּ וְכַיּוֹצֵא בָּהֶם.

A quien es fuerte de cuerpo y débil de entendimiento le convienen las causas que llevan fatiga, según lo que pueda soportar.

וּמִי שֶׁהוּא מִבְּנֵי אָדָם חָזָק בְּגוּפוֹ וְחַלָּשׁ בְּהַכָּרָתוֹ רָאוּי לוֹ מֵהֶן מָה שֶׁיֵּשׁ בּוֹ מִן הַיְּגִיעָה כְּפִי שֶׁיָּכוֹל לִסְבֹּל.

Y quien es débil de cuerpo y fuerte de entendimiento, que no busque de las causas del sustento lo que fatiga su cuerpo, sino que se incline a lo que le resulte liviano y en lo que pueda perseverar.

וּמִי שֶׁהוּא חַלָּשׁ בְּגוּפוֹ וְהַכָּרָתוֹ חֲזָקָה אַל יְבַקֵּשׁ מִסִּבּוֹת הַטֶּרֶף מָה שֶׁמְּיַגֵּעַ גּוּפוֹ אַךְ יִטֶּה אֶל מָה שֶׁיִּהְיֶה קַל עַל גּוּפוֹ וְיוּכַל לְהַתְמִיד עָלָיו.

Todo hombre tiene inclinación por una labor o un comercio y no por otro, porque Dios imprimió en su naturaleza amor y afecto por ella. Y lo mismo en los demás vivientes: así como imprimió en la naturaleza del gato la caza de los ratones, en la del halcón la caza de las aves que le convienen, y en la del ciervo la caza de las serpientes. Y así hay aves que solo cazan peces. En la naturaleza de cada especie de vivientes hay una inclinación y un deseo hacia una especie de plantas o de animales sobre la que fue conformada su naturaleza para servir de causa a su alimento; y la constitución de su cuerpo y de sus miembros es adecuada a aquello: como el pico largo y la pata larga para el ave que caza peces, como el diente y la garra fuerte para el león, y los cuernos para el toro y el carnero. Y a aquel cuyo alimento fue dispuesto a partir de la planta, no le dio los instrumentos de la caza y la presa.

וּלְכָל אָדָם יֵשׁ חֵפֶץ בִּמְלָאכָה אוֹ סְחוֹרָה מִבִּלְתִּי זוּלָתָהּ כְּבָר הִטְבִּיעַ הָאֵל לָהּ בְּטִבְעוֹ אַהֲבָה וְחִבָּה וְכֵן בִּשְׁאָר הַחַיִּים כְּמוֹ שֶׁהִטְבִּיעַ בְּטֶבַע הֶחָתוּל צֵידַת הָעַכְבָּרִים וּבְטֶבַע הַנֵּץ צֵידַת מָה שֶׁרָאוּי לוֹ מִן הָעוֹף וּבְטֶבַע הָאַיָּל צֵידַת הַנְּחָשִׁים. וְכֵן יֵשׁ מִן הָעוֹפוֹת שֶׁיָּצוּדוּ הַדָּגִים לְבַד וְכֵן בְּטֶבַע מִין וּמִין מִמִּינֵי הַחַיִּים נְטִיָּה וְתַאֲוָה אֶל מִין מִמִּינֵי הַצְּמָחִים וְהַחַיִּים הָטְבַּע עָלָיו לִהְיוֹת סִבָּה לִמְזוֹנוֹ וּתְכוּנַת גּוּפוֹ וְאֵבָרָיו רְאוּיִין לַדָּבָר הַהוּא כַּפֶּה הָאָרֹךְ וְהַשּׁוֹק הָאָרֹךְ לָעוֹף שֶׁהוּא צָד אֶת הַדָּגִים וְכַשֵּׁן וְהַצִּפֹּרֶן הֶחָזָק לָאֲרִי וְהַקַּרְנַיִם לַשּׁוֹר וְלָאַיִל וַאֲשֶׁר תֻּכַּן מְזוֹנוֹ מִן הַצֶּמַח לֹא נָתַן לוֹ כְּלֵי הַצַּיִד וְהַטֶּרֶף.

Según esta misma semejanza, hallarás las cualidades de los hombres y sus cuerpos dispuestos para determinados comercios y labores. Quien halla en sus cualidades y en su naturaleza inclinación por alguna labor, y su cuerpo es apto para ella y puede soportar su fatiga, que la gestione y la ponga como causa para traer su alimento; que soporte su dulzura y su amargura, y no se hastíe cuando el sustento le sea negado en algunas ocasiones, sino que confíe en Dios, que le proveerá su sustento todos los días de su vida. Y que oriente la ocupación de su corazón y de su cuerpo en esa causa, y el ajetreo en torno a ella, a mantenerse en el precepto del Creador, que ordenó al hombre ocuparse de las causas del mundo —como el trabajo de la tierra, su arado y su siembra—, según está escrito (Bereshit 2:15) «Y tomó Adonái Dios al hombre y lo puso en el jardín del Edén para labrarlo y guardarlo», y a servirse de los demás vivientes en sus provechos y alimentos, a construir las ciudades y preparar los alimentos, y a unirse a las mujeres para multiplicar la simiente.

וְעַל הַדִּמְיוֹן הַזֶּה תִּמְצָא מִדּוֹת בְּנֵי אָדָם וְגוֹפוֹתָם מוּכָנוֹת לִסְחוֹרוֹת וְלַמְּלָאכוֹת. וּמִי שֶׁמּוֹצֵא בְּמִדּוֹתָיו וְטִבְעוֹ כֹּסֶף אֶל מְלָאכָה מֵהַמְּלָאכוֹת וְיִהְיֶה גּוּפוֹ רָאוּי לָהּ וְיוּכַל לִסְבֹּל אֶת טָרְחָהּ יְחַזֵּר עָלֶיהָ וְיָשִׂים אוֹתָהּ סִבָּה לַהֲבָאַת מְזוֹנוֹ וְיִסְבֹּל מִתְקָהּ וּמְרִירוּתָהּ וְאַל יָקוֹץ כְּשֶׁיִּמָּנַע מִמֶּנּוּ הַטֶּרֶף בִּקְצָת הָעִתִּים אַךְ יִבְטַח בֵּאלֹהִים שֶׁיַּסְפִּיק לוֹ טַרְפּוֹ כָּל יְמֵי חַיָּיו. וִיכַוֵּן בְּטִרְדַּת לִבּוֹ וְגוּפוֹ בְּסִבָּה מִן הַסִּבּוֹת וְהַסִּבּוּב עָלֶיהָ לַעֲמֹד בְּמִצְוַת הַבּוֹרֵא שֶׁצִּוָּה הָאָדָם לְהִתְעַסֵּק בְּסִבּוֹת הָעוֹלָם כַּעֲבוֹדַת הָאֲדָמָה וַחֲרִישָׁתָהּ וּזְרִיעָתָהּ כְּמוֹ שֶׁכָּתוּב (בראשית ב טו) וַיִּקַּח ה׳ אֱלֹהִים אֶת הָאָדָם וַיַּנִּחֵהוּ בְגַן עֵדֶן לְעָבְדָהּ וּלְשָׁמְרָהּ, וּלְהִשְׁתַּמֵּשׁ בִּשְׁאָר בַּעֲלֵי חַיִּים בְּתוֹעֲלוֹתָיו וּמְזוֹנָיו וּבִנְיַן הַמְּדִינוֹת וַהֲכָנַת הַמְּזוֹנוֹת וּלְהִשְׁתַּמֵּשׁ בַּנָּשִׁים וְלִבְעֹל אוֹתָן לְהַרְבּוֹת הַזֶּרַע.

Y será recompensado por su intención en todo ello hacia Dios, en su corazón y en su interior, tanto si logra su propósito como si no lo logra, según está escrito (Tehilim 128:2) «cuando comas el fruto del trabajo de tus manos, dichoso tú, y bien te irá», y dijeron nuestros maestros, de bendita memoria (Mishná Avot 2:12) «y que todas tus obras sean por el nombre del Cielo».

וְיִהְיֶה נִשְׂכָּר עַל כַּוָּנָתוֹ בָּהֶם לֵאלֹהִים בְּלִבּוֹ וּמַצְפּוּנוֹ בֵּין שֶׁיֻּגְמַר לוֹ חֶפְצוֹ בֵּין שֶׁלֹּא יֻגְמַר לוֹ חֶפְצוֹ כְּמוֹ שֶׁכָּתוּב (תהלים קכח ב) יְגִיעַ כַּפֶּיךָ כִּי תֹאכֵל אַשְׁרֶיךָ וְטוֹב לָךְ, וְאָמְרוּ רַבּוֹתֵינוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (משנה אבות ב יב) וְכָל מַעֲשֶׂיךָ יִהְיוּ לְשֵׁם שָׁמַיִם.

Y su confianza en Dios será íntegra, y en nada le dañará el ajetreo tras las causas para traer su sustento con ellas, mientras dirija su intención, en su corazón y su interior, por el nombre del Cielo.

וְיִהְיֶה בִּטְחוֹנוֹ בֵּאלֹהִים שָׁלֵם וְלֹא יַזִּיקֶנּוּ הַסִּבּוּב עַל הַסִּבּוֹת לַהֲבָאַת טַרְפּוֹ בָּהֶם מְאוּמָה כְּשֶׁהוּא מְכַוֵּן בָּהֶם בְּלִבּוֹ וּמַצְפּוּנוֹ לְשֵׁם שָׁמַיִם.

Y que no piense que su sustento está fijado a una causa concreta, y que si esa causa le falla no le llegará por otra; al contrario, que confíe en Dios para su sustento, y sepa que todas las causas son iguales ante el Creador: le proveerá el sustento con la que quiera, en el momento que quiera y del modo que quiera, como dijo la Escritura (Shmuel I 14:6) «porque para Adonái no hay impedimento en salvar con muchos o con pocos», y dijo (Devarim 8:18) «porque él es quien te da fuerza para hacer riqueza», y dijo (Zejaryá 4:6) «no con ejército ni con fuerza, sino con mi espíritu, dijo Adonái de los ejércitos».

וְאַל יַחְשֹׁב כִּי טַרְפּוֹ מָעֳמָד עַל סִבָּה יְדוּעָה וְשֶׁאִם תִּמָּנַע הַסִּבָּה הַהִיא מִמֶּנּוּ לֹא יָבֹא בְּסִבָּה אַחֶרֶת אֲבָל יִבְטַח עַל הָאֱלֹהִים בְּטַרְפּוֹ וְיֵדַע כִּי הַסִּבּוֹת כֻּלָּן אֵצֶל הַבּוֹרֵא שָׁווֹת יַטְרִיפֵהוּ בַּמֶּה שֶׁיִּרְצֶה מֵהֶן וּבְעֵת שֶׁיִּרְצֶה מֵאֵיזֶה עִנְיָן שֶׁיִּרְצֶה כְּמוֹ שֶׁאָמַר הַכָּתוּב (שמואל א יד ו) כִּי אֵין לַה׳ מַעְצוֹר לְהוֹשִׁיעַ בְּרַב אוֹ בִמְעָט, וְאָמַר (דברים ח יח) כִּי הוּא הַנֹּתֵן לְךָ כֹּחַ לַעֲשׂוֹת חָיִל, וְאָמַר (זכריה ד ו) לֹא בְחַיִל וְלֹא בְכֹחַ כִּי אִם בְּרוּחִי אָמַר ה׳ צְבָאוֹת.