Puerta novena · capítulo segundo
La abstinencia
Ahora bien, en cuanto a qué es la abstinencia particular y por qué la necesitan los hombres de la Torá, los sabios discreparon al definirla.
אֲבָל מָה גֶּדֶר הַפְּרִישׁוּת הַמְיֻחֶדֶת וְצֹרֶךְ אַנְשֵׁי הַתּוֹרָה אֵלֶיהָ נֶחְלְקוּ הַחֲכָמִים בְּגִדְרָהּ,
Hubo quien dijo: la abstinencia es dejar todo lo que aparta de Dios. Otro dijo: la abstinencia es desdeñar el mundo y recortar los deseos. Otro dijo: la abstinencia es el reposo del alma y el freno de sus pensamientos ante todo aquello en lo que buscan su descanso. Otro dijo: la abstinencia es la confianza en Dios. Otro dijo: la abstinencia es cubrir la desnudez del cuerpo, aplacar el hambre y desdeñar todo lo demás. Otro dijo: la abstinencia es abandonar el amor a las criaturas y amar la soledad. Otro dijo: la abstinencia es agradecer el bien y soportar la prueba. Otro dijo: la abstinencia es privar al alma de todo descanso y placer corporal, salvo lo natural sin lo cual no puede subsistir, y expulsar del alma todo lo demás.
מֵהֶם מִי שֶׁאָמַר הַפְּרִישׁוּת עֲזִיבַת כָּל מָה שֶׁטּוֹרֵד מִן הָאֱלֹהִים.
Esta última definición conviene a la abstinencia que rige en nuestra Torá más que las demás que hemos mencionado. Y la razón por la que los hombres de la Torá necesitan practicar la abstinencia es esta: la intención de la Torá es hacer que el intelecto gobierne todos los apetitos del alma y prevalezca sobre ellos. Y es sabido que el predominio del apetito sobre el intelecto es la raíz de todo pecado y la causa de toda infamia. Ningún pueblo se inclinó hacia el mundo sino después de apartarse de la Torá: el yetzer los sedujo para que abandonaran aquel uso mesurado del mundo que los salvaba, y los desvió del camino de sus padres —un camino de tomar del mundo lo justo y contentarse con ello, satisfechos con lo que basta para vivir.
וְאָמַר אַחֵר הַפְּרִישׁוּת מָאֹס בָּעוֹלָם וְקַצֵּר הַמַּאֲוַיִּים.
Y les hizo hermoso vanagloriarse de él y amasar sus riquezas, les encariñó con el regalo y la altivez, hasta que se hundieron en lo más hondo de sus mares. El yetzer los obligó a padecer el tormento de sus olas, mientras el mundo los domina, les tapa los oídos y les cierra los ojos. No hay uno solo que no ande ocupado en su placer cuando lo alcanza y se le presenta —esa es su Torá y su ley— hasta que lo apartó de su Dios, como dice el versículo: «Te castigará tu maldad y tus extravíos te reprenderán» (Yirmiyahu 2:19).
וְאָמַר אַחֵר הַפְּרִישׁוּת מְנוּחַת הַנֶּפֶשׁ וַחֲסִימַת רַעְיוֹנֶיהָ מִכָּל מָה שֶׁהִיא לָהֶם לִמְנוּחָה,
Y hay entre ellos quien se ve privado de ese placer y, sin embargo, sigue con la mente puesta en él: su alma lo anhela y pende de él, y noche y día se afana en buscarlo, como dice el versículo: «Maquina iniquidad en su lecho, se planta en un camino que no es bueno» (Tehilim 36:5). Ambos se ahogan en los afanes del mundo, apartados de alcanzar en él lo bueno, exhaustos, perdiendo en su comercio: su alma es vil y su elección, mala. Son necios para valorar el trueque y aquello por lo que cambian, como dice el versículo: «Trocaron su gloria por la imagen de un buey» (Tehilim 106:20).
וְאָמַר אַחֵר הַפְּרִישׁוּת הַבִּטָּחוֹן בֵּאלֹהִים,
Y no cesan —arrastrados por el hábito dominante, envanecidos con las mercancías que los arruinan— de atormentar su corazón con los frutos de su soberbia y de asentar en él sus vaivenes. Cuanto más se mezclaron con el mundo, más se alejaron; y cuanto más se alejaron de la luz de la verdad —que se apartó de ellos por la compañía del yetzer que bien conocían—, más se espesó la tiniebla sobre ellos, más creció el mundo en su corazón y más hermoso les pareció su poder. Lo entronizaron a costa de arruinar su intelecto, y cuanto más se afianzaba el mundo, más se arruinaba su entendimiento —hasta tener por bueno su mal camino y por recto su extravío, y hacer de él norma y enseñanza.
וְאָמַר אַחֵר הַפְּרִישׁוּת כַּסּוֹת בְּשַׂר הָעֶרְוָה וְשַׁבֵּר הָרְעָבוֹן וּמְאֹס בְּזוּלָתָם,
Los padres se lo legaron a sus hijos; su sabio los despertó a ello —y sus descendientes crecieron en ello—, la multitud lo ordenó y sus jefes rivalizaron por él, hasta que el yetzer se afianzó entre ellos y el odre se colmó. Lo ajeno se volvió entre ellos lo conocido en el mundo, y el camino recto se volvió lo extraño; y a quien se contentaba con lo poco de sus excedentes lo tenían por un hambriento ansioso, corto en el cumplimiento de sus deberes. Cada uno hacía lo que veía hacer a su prójimo: al que tomaba de él solo lo justo para su necesidad lo llamaban perezoso; al que tardaba en acumularlo, deficiente; al que se contentaba con lo suficiente, débil; y al que se pasaba, diligente. Se jactan de él y se ensalzan; por él se juntan, se enojan y se complacen. Y por rebasar en él todo límite hacen de su vientre su dios, de sus ropas su Torá y de reforzar sus casas toda su enseñanza. Vagan por los abismos de la necedad, corren por los senderos de la pereza, cargados con el peso de los apetitos; y pretenden la recompensa de quienes sirven a Dios con obras de transgresores, y los grados de los tsadikim con las costumbres de los malvados —como dijeron nuestros sabios de bendita memoria: hacen la obra de Zimrí y reclaman recompensa como Pinjás.
וְאָמַר אַחֵר הַפְּרִישׁוּת עֲזֹב אַהֲבַת הַבְּרוּאִים וֶאֱהֹב הַבְּדִידוּת,
Y cuando el yetzer llegó, en la mayoría de los hombres de la Torá, a lo que hemos descrito, se hizo necesario oponerle la abstinencia particular cuyas definiciones recordamos al abrir esta puerta, y plantarle cara con ella hasta devolverlos al justo criterio de la Torá, en el que está el bien de la fe y del mundo. Y por eso era justo que hubiera entre los hombres de la Torá individuos singulares que llevaran sobre sí la abstinencia particular y aceptaran sus condiciones, para con ella beneficiar a los hombres de la Torá cuando sus almas se desvían y sus cualidades se inclinan, junto con el yetzer, hacia los apetitos animales. Serían médicos de la fe y de las almas, y les traerían la cura cuando pasen de las buenas cualidades a las de final vergonzoso, cuando su yetzer venza a su intelecto, y cuando anden absortos en lo superfluo de su mundo, lejos de lo que tanto necesita su fe.
וְאָמַר אַחֵר הַפְּרִישׁוּת הַהוֹדָאָה עַל הַטּוֹבָה וּסְבֹל הַנִּסָּיוֹן,
Como si su propósito fuera sanar al enfermo de la fe o al alma doliente de los males de la duda: se apresuran a traerle la cura con la verdad de su sabiduría. O a quien huye del servicio de Dios lo devuelven a él y le dan seguridad. O al cargado con sus pecados le garantizan el perdón de Dios cuando se aparta de ellos. Y si acude a ellos quien olvida a Dios, se lo recuerdan; si un tsadik, lo afirman; si alguien que ama a Dios, lo aman; si alguien que ensalza el poder de Dios, lo engrandecen. Si peca, en el acto le recuerdan que vuelva; si enferma, lo visitan; si tienen algún excedente del mundo, se lo dan; y si le sobreviene una desgracia, lo socorren.
וְאָמַר אַחֵר הַפְּרִישׁוּת מְנִיעַת הַנֶּפֶשׁ מִכָּל מְנוּחָה וְתַעֲנוּג גּוּפָנִי אֶלָּא הַטֶּבַע אֲשֶׁר לֹא תּוּכַל לַעֲמֹד בִּלְעָדָיו וְיוֹצִיא זוּלָתוֹ מִן הַנֶּפֶשׁ,
Son en el mundo como el sol, que extiende su luz por el mundo de arriba y el de abajo: alumbra lo que está sobre él igual que alumbra lo que está bajo él, los astros y los cuerpos celestes. Así son estos individuos que te he descrito. En este mundo, como está escrito: «Y perdonaré a todo el lugar por causa de ellos» (Bereshit 18:26), y dice: «De no ser por Moshé, su elegido» (Tehilim 106:23). Y en el mundo venidero, como dice: «El fruto del tsadik es árbol de vida» (Mishlé 11:30). Por eso dijo Devorá: «Y los que lo aman serán como el sol cuando sale en su plenitud» (Shofetim 5:31). Según este modo de abstinencia hallarás a los profetas —la paz sea con ellos— y a los piadosos de nuestros antiguos en cada generación, tal como se explica en sus libros. Y de esto habré de exponer lo que se me presente en su lugar oportuno, con la ayuda de la Roca, bendito sea.
וְזֶה הַגֶּדֶר יוֹתֵר רָאוּי לַפְּרִישׁוּת הַנּוֹהֶגֶת בְּתוֹרָתֵנוּ מִשְּׁאָר הַגְּדָרִים אֲשֶׁר זָכַרְנוּ.
אַךְ צֹרֶךְ אַנְשֵׁי הַתּוֹרָה לִנְהֹג בִּפְרִישׁוּת הוּא:
שֶׁכַּוָּנַת הַתּוֹרָה לְהַמְשִׁיל הַשֵּׂכֶל בְּכָל תַּאֲווֹת הַנֶּפֶשׁ וּלְהַגְבִּירוֹ עֲלֵיהֶן.
וּמִן הַיָּדוּעַ כִּי הַגְבָּרַת הַתַּאֲוָה עַל הַשֵּׂכֶל הִיא רֹאשׁ כָּל חַטָּאת וְסִבַּת כָּל גְּנוּת וְלֹא נָטָה עַם אֶל הָעוֹלָם עַד שֶׁנָּטוּ מִן הַתּוֹרָה וְהִשִּׁיאָם הַיֵּצֶר לְהַנִּיחַ יִשּׁוּב עוֹלַם הַצָּלָתָם וּנְטֹה בָּהֶם מִדֶּרֶךְ אֲבוֹתֵיהֶם אֲשֶׁר הָיָה דֶּרֶךְ דֵּי הַצֹּרֶךְ בָּעוֹלָם וְהַסִּפֵּק מִמֶּנּוּ וּלְהִסְתַּפֵּק בְּדָבָר הַמַּסְפִּיק לִחְיוֹת בּוֹ.
וְיִפָּה לָהֶם הַתִּפְאָרָה בּוֹ וְהַרְבּוֹת מֵהוֹנוֹ וְחִבֵּב עֲלֵיהֶם לְהִתְעַדֵּן וּלְהִתְנַשֵּׂא בּוֹ עַד אֲשֶׁר צָלְלוּ בִּמְצֻלוֹת יַמָּיו.
וְחִיְּבָם הַיֵּצֶר לִסְבֹּל צַעַר גַּלֵּיהֶם וְהָעוֹלָם מוֹשֵׁל בָּהֶם וְאוֹטֵם אָזְנֵיהֶם וּמַעֲצִים אֶת עֵינֵיהֶם וְאֵין מֵהֶם אֶחָד אֶלָּא מִתְעַסֵּק בְּתַעֲנוּגוֹ כְּשֶׁיַּשִּׂיגֶנּוּ וְיִזְדַּמֵּן לוֹ וְהוּא תּוֹרָתוֹ וְדָתוֹ עַד שֶׁטָּרַד אוֹתוֹ מֵאֱלֹהָיו כְּמוֹ שֶׁאָמַר (ירמיהו ב׳:י״ט) תְּיַסְּרֵךְ רָעָתֵךְ וּמְשֻׁבוֹתַיִךְ תּוֹכִחֻךְ וְגוֹ׳.
וּמֵהֶם מִי שֶׁיִּמָּנַע מִמֶּנּוּ הַתַּעֲנוּג הַהוּא וּמַחֲשַׁבְתּוֹ עָלָיו וְנַפְשׁוֹ שׁוֹאֶפֶת עָלָיו וּתְלוּיָה בּוֹ וְשׁוֹנָה (וְשׁוֹגָה) בְּבַקָּשָׁתוֹ לַיְלָה וְיוֹמָם כְּמוֹ שֶׁאָמַר (תהלים לו) אָוֶן יַחְשֹׁב עַל מִשְׁכָּבוֹ יִתְיַצֵּב עַל דֶּרֶךְ לֹא טוֹב,
וּשְׁנֵיהֶם בְּעִנְיָנוֹ טוֹבְעִים מֵהַשִּׂיג הַטּוֹב בּוֹ נִגְזָרִים וְנִלְאִים מַפְסִידִים בִּסְחוֹרָתָם וְנַפְשָׁם פְּחוּתָה וּבְחִירָתָם רָעָה,
סְכָלִים בְּעֵרֶךְ הַתְּמוּרָה וְהַמּוּמָר בָּהּ כְּמוֹ שֶׁאָמַר (שם קו) וַיָּמִירוּ אֶת כְּבוֹדָם בְּתַבְנִית שׁוֹר וְגוֹ׳,
וְאֵינָם סָרִים קְרוּאֵי הַהֶרְגֵּל הַגּוֹבֵר וְרַהֲבֵי הַסְּחוֹרוֹת הַמַּפְסִידוֹת לִטְרֹד (ס״א לענות) לִבּוֹתָם בְּתוֹלְדוֹת רְהָבָיו וּלְיַשֵּׁב בְּלִבָּם גִּלְגּוּלָיו וְכָל אֲשֶׁר הִתְעָרְבוּ רָחֲקוּ וְכָל אֲשֶׁר רָחֲקוּ מֵאוֹר הָאֱמֶת אֲשֶׁר נִפְרַד מֵהֶם בְּחֶבְרַת הַיֵּצֶר אֲשֶׁר יָדְעוּ הִתְאַבְּכָה הָאֲפֵלָה עֲלֵיהֶם וְגָדַל הָעוֹלָם בְּלִבָּם, וַיִּיף חָזְקוֹ בְּעֵינֵיהֶם, וַיּוֹשִׁיבוּ אוֹתוֹ בְּהַחֲרֵב שִׂכְלָם, וְכָל אֲשֶׁר נוֹסַף הָעוֹלָם יִשּׁוּב נוֹסַף שִׂכְלָם חֻרְבָּן עַד אֲשֶׁר חָשְׁבוּ דַּרְכּוֹ הָרָעָה כִּי הִיא הַטּוֹבָה וּתְעוֹתוֹ כִּי הִיא הַיְשָׁרָה וְשָׂמוּהוּ לְחֹק וּלְמוּסָר.
וַיּוֹרִישׁוּ אוֹתוֹ הָאָבוֹת אֶת בְּנֵיהֶם וְהֵעִיר עָלָיו מַשְׂכִּילָם (וְגִדְלוּ עָלָיו צֶאֱצָאֵיהֶם) וְצִוּוּ בּוֹ הֲמוֹנָם וְהִתְקַנְּאוּ עָלָיו שָׂרֵיהֶם עַד אֲשֶׁר נִתְבַּסֵּס הַיֵּצֶר בָּהֶם (ס״א ביניהם) וְנִתְמַלֵּאת הַחֵמֶת, וְשָׁב בָּהֶם הַדָּבָר הַנָּכְרִי בָּעוֹלָם נוֹדָע וְהַדֶּרֶךְ הַנְּכוֹנָה בּוֹ נָכְרִיָּה וְהַמַּסְפִּיק מִמּוֹתָרָיו הַרְעֵב הַכֹּסֶף (קצור בחובותיו).
וְעָשָׂה כָּל אֶחָד מֵהֶם כַּאֲשֶׁר רָאָה שֶׁעָשָׂה רֵעֵהוּ, וְהָאוֹחֵז מִמֶּנּוּ דֵּי סִפְקוֹ נִקְרָא עָצֵל וְהַמִּתְאַחֵר (ס״א והמתעצל) מֵהַרְבּוֹת בּוֹ מְקַצֵּר וְהַמִּסְתַּפֵּק בַּמַּסְפִּיק מִמֶּנּוּ חַלָּשׁ וְהָעוֹבֵר (והעובד) אוֹתוֹ מִשְׁתַּדֵּל.
וּמִשְׁתַּבְּחִים בּוֹ וּמִתְנַשְּׂאִים וּבַעֲבוּרוֹ מִתְחַבְּרִים וְכוֹעֲסִים וְרוֹצִים, וּבַעֲבוֹר הַגְּבוּל בּוֹ (ס״א וּבַעֲבוּר הַגְּמוּל בּוֹ) עוֹשִׂים בִּטְנֵיהֶם אֱלֹהֵיהֶם וְתוֹרָתָם מַלְבּוּשֵׁיהֶם וּמוּסָרָם חִזּוּק מִשְׁכְּנֵיהֶם.
וְתוֹעִים בִּמְצוּלוֹת הַסִּכְלוּת שָׁבִים בִּמְרוּצוֹת הָעַצְלָה עֲמוּסִים בְּמַעֲמָסוֹת הַתַּאֲווֹת וּמְבַקְשִׁים גְּמוּל הָעוֹבְדִים בְּמַעֲשֵׂה הָעוֹבְרִים וּמַדְרֵגוֹת הַצַּדִּיקִים בְּמִנְהֲגֵי הָרְשָׁעִים, כְּמוֹ שאחז״ל עוֹשִׂים מַעֲשֶׂה זִמְרִי וּמְבַקְשִׁים שָׂכָר כְּפִינְחָס.
וְכַאֲשֶׁר הִגִּיעַ הַיֵּצֶר בְּרֹב אַנְשֵׁי הַתּוֹרָה אֶל מָה שֶׁסִּפַּרְנוּ נִצְטָרַכְנוּ (הצטרכו) לַעֲמֹד כְּנֶגְדּוֹ בַּפְּרִישׁוּת הַמְיֻחֶדֶת אֲשֶׁר זָכַרְנוּ גְּדֵרֶיהָ בִּפְתִיחַת הַשַּׁעַר הַזֶּה וּלְהִתְיַצֵּב לְפָנָיו בָּהּ עַד אֲשֶׁר תְּשִׁיבֵם אֶל גָּדֵר הַנְּכוֹנָה הַתּוֹרִיָּה אֲשֶׁר בָּהּ תַּקָּנַת הָאֱמוּנָה וְהָעוֹלָם.
וְהָיָה בַּדִּין בַּעֲבוּר זֶה שֶׁיִּהְיוּ בְּאַנְשֵׁי הַתּוֹרָה אֲנָשִׁים יְחִידִים נוֹשְׂאִים הַפְּרִישׁוּת הַמְיֻחֶדֶת וּמְקַבְּלִים תְּנָאֶיהָ לְהוֹעִיל בָּהּ אַנְשֵׁי הַתּוֹרָה עִם פְּנוֹת נַפְשׁוֹתָם וּנְטוֹת מִדּוֹתָם אֶל הַתַּאֲווֹת הַבַּהֲמִיּוֹת עִם הַיֵּצֶר וְיִהְיוּ רוֹפְאִים לָאֱמוּנָה וְלַנְּפָשׁוֹת יַעֲלוּ אֲרוּכָה לָהֶם בְּעֵת נְטוֹת מֵהַמִּדּוֹת הַטּוֹבוֹת אֶל הַמִּדּוֹת שֶׁאַחֲרִיתָם מְגֻנָּה, וּבְעֵת גְּבֹר יִצְרֵיהֶם עַל שִׂכְלָם וְעֵת טִרְדָּתָם בְּמוֹתְרֵי עוֹלָמָם מֵהַדְּבָרִים הַצְּרִיכִים מְאֹד לֶאֱמוּנָתָם.
כְּאִלּוּ כַּוָּנָתָם לְרַפֵּא חוֹלֵה הָאֱמוּנָה אוֹ דְּוֵה נֶפֶשׁ מִמַּדְוֵי הַסְּפֵקוֹת יְמַהֲרוּ לְהַעֲלוֹת לוֹ אֲרוּכָה בַּאֲמִתַּת חָכְמָתָם.
אוֹ בּוֹרֵחַ מֵעֲבוֹדַת הָאֱלֹהִים יְשִׁיבוּהוּ אֵלֶיהָ וְיַבְטִיחוּהוּ.
אוֹ עָמוּס בַּחֲטָאָיו יַעַרְבוּ לוֹ מְחִילַת הָאֱלֹהִים בְּשׁוּבוֹ מֵהֶם.
וְאִם יָבֹא אֲלֵיהֶם שׁוֹכֵחַ אֱלֹהִים יַזְכִּירוּהוּ אוֹ צַדִּיק יְאַשְּׁרוּהוּ אוֹ אוֹהֵב אֱלֹהִים יֹאהֲבוּהוּ אוֹ מְגַדֵּל לִיכֹלֶת הָאֱלֹהִים יְגַדְּלוּהוּ, וְאִם יֶחֱטָא יַזְכִּירוּהוּ מִיָּד לָשׁוּב וְאִם יֶחֱלֶה יְבַקְּרוּהוּ,וְאִם יִהְיֶה לָהֶם מוֹתָר מִן הָעוֹלָם יַעֲנִיקוּהוּ מִמֶּנּוּ וְאִם יִפְגָּעֵהוּ פֶּגַע יַעַזְרוּהוּ.
וְהֵם דּוֹמִים בָּעוֹלָם לַשֶּׁמֶשׁ שֶׁפּוֹשֶׁטֶת אוֹרָה בָּעוֹלָם עֶלְיוֹנוֹ וְתַחְתּוֹנוֹ כִּי הִיא מְאִירָה מָה שֶׁלְּמַעְלָה מִמֶּנָּה כְּמוֹ שֶׁהִיא מְאִירָה מָה שֶׁלְּמַטָּה מִמֶּנָּה מִן הַכּוֹכָבִים וְהַגְּרָמִים.
וְכֵן אֵלֶּה הַיְּחִידִים אֲשֶׁר סִפַּרְתִּי לְךָ בעוה״ז כמ״ש (בראשית י״ח:כ״ו) וְנָשָׂאתִי לְכָל הַמָּקוֹם בַּעֲבוּרָם וְאָמַר (תהלים קו) לוּלֵי מֹשֶׁה בְחִירוֹ. ובעוה״ב כְּמוֹ שֶׁאָמַר (משלי יא) פְּרִי צַדִּיק עֵץ חַיִּים וְעַל כֵּן אָמְרָה דְּבוֹרָה (שופטים ה) וְאֹהֲבָיו כְּצֵאת הַשֶּׁמֶשׁ בִּגְבֻרָתוֹ.
וְעַל הַמִּנְהָג הַזֶּה בַּפְּרִישׁוּת תִּמְצָא הַנְּבִיאִים עֲלֵיהֶם הַשָּׁלוֹם וַחֲסִידֵי קַדְמוֹנֵינוּ בְּכָל דּוֹר וָדוֹר כַּאֲשֶׁר הוּא מְבֹאָר בְּסִפְרֵיהֶם, וַאֲנִי עָתִיד לְבָאֵר מִזֶּה מָה שֶׁיִּזְדַּמֵּן לִי בִּמְקוֹמוֹ הָרָאוּי בְּעֶזְרַת הַצּוּר יִתְבָּרַךְ: