Puerta novena · capítulo séptimo
La abstinencia
Pero la diferencia entre nuestros antiguos y nosotros en cuanto a la abstinencia es esta: Janoj, Nóaj, Avraham, Yitsjak, Yaakov, Iyov y sus compañeros tenían el intelecto puro y el yetzer débil, y sus almas seguían de buen grado a su intelecto. Les bastaban unas pocas mitzvot para completar el servicio de Dios junto con la fe de su corazón en Dios —como se dice de Avraham (Nejemyá 9): «y hallaste su corazón fiel ante Ti»—, y no necesitaban esa abstinencia que se aparta del camino recto de la Torá.
אֲבָל הַהֶפְרֵשׁ שֶׁבֵּין קַדְמוֹנֵינוּ וּבֵינֵינוּ בַּפְּרִישׁוּת הוּא שֶׁחֲנוֹךְ וְנֹחַ וְאַבְרָהָם וְיִצְחָק וְיַעֲקֹב וְאִיּוֹב וְרֵעָיו הָיָה שִׂכְלָם זַךְ וְיִצְרָם חַלָּשׁ וְנַפְשׁוֹתָם הָיוּ נִמְשָׁכוֹת אַחַר שִׂכְלָם וְהַמְּעַט מִן הַמִּצְוֹת הָיָה מַסְפִּיק לָהֶם בְּהַשְׁלָמַת עֲבוֹדַת הָאֱלֹהִים עִם אֱמוּנַת לִבָּם לֵאלֹהִים כמ״ש בְּאַבְרָהָם (נחמיה ט) וּמָצָאתָ אֶת לְבָבוֹ נֶאֱמָן לְפָנֶיךָ וְלֹא הָיוּ צְרִיכִים אֶל הַפְּרִישׁוּת הַיּוֹצֵאת מֵהַדֶּרֶךְ הַשָּׁוָה הַתּוֹרִיָּה.
Pero cuando sus hijos bajaron a Mitsraim y habitaron allí en los días de Yosef unos setenta años en paz (otra versión: en sosiego), se fortaleció su deseo, creció su anhelo y venció su yetzer al intelecto. Entonces sí necesitaron de la abstinencia: algo que se opusiera a su deseo y plantara cara a su yetzer. Y el Creador les añadió de las mitzvot tradicionales lo que hizo para ellos las veces de la abstinencia que les correspondía, hasta el límite de su capacidad y aun por debajo de él.
וְכַאֲשֶׁר יָרְדוּ בְּנֵיהֶם אֶל מִצְרַיִם וְגָרוּ בָּהּ בִּימֵי יוֹסֵף כְּשִׁבְעִים שָׁנָה בְּשָׁלוֹם (ס״א בשלוה) וְחָזְקָה תַּאֲוָתָם וְגָדְלָה תְּשׁוּקָתָם וְגָבַר יִצְרָם עַל שִׂכְלָם נִצְטָרְכוּ מִן הַפְּרִישׁוּת אֶל מָה שֶׁיִּהְיֶה הֶפֶךְ תַּאֲוָתָם וְיַעֲמֹד כְּנֶגֶד יִצְרָם. וְהוֹסִיף לָהֶם הַבּוֹרֵא מִן הַמִּצְוֹת הַשִּׁמְעִיּוֹת מָה שֶׁעָמַד לָהֶם בִּמְקוֹם הַפְּרִישׁוּת הָרְאוּיָה לָהֶם כְּפִי תַּכְלִית יְכָלְתָּם וּפָחוֹת מִמֶּנָּה.
Y cuando conquistaron la tierra de Kena’an, entraron en ella y se deleitaron con su bondad, buscaron el alimento y cuanto lo acompaña de excesos en comida, bebida, relaciones y edificación. Y cuanto más se poblaba la tierra, más se arruinaba el intelecto, como está dicho (Devarim 8): «no sea que comas y te sacies, y edifiques buenas casas y habites, etc., y tu ganado y tus ovejas se multipliquen, etc., y se enaltezca tu corazón, etc.». Y cuanto más crecían y se fortalecían los deseos, más se debilitaba el intelecto y más tardaba en dar con el consejo acertado.
וְכַאֲשֶׁר כָּבְשׁוּ אֶרֶץ כְּנַעַן וְנִכְנְסוּ בָּהּ וְהִתְנַעֲמוּ בְּטוּבָהּ בִּקְשׁוּ הַמָּזוֹן וְהַסָּמוּךְ לוֹ מִמּוֹתְרֵי מַאֲכָל וּמִשְׁתֶּה וְהַמִּשְׁגָּל וְהַבִּנְיָן. וְכָל אֲשֶׁר נוֹסְפָה הָאָרֶץ יִשּׁוּב נוֹסָף הַשֵּׂכֶל חֻרְבָּן כמ״ש (דברים ח) פֶּן תֹּאכַל וְשָׂבָעְתָּ וּבָתִּים טוֹבִים תִּבְנֶה וְיָשָׁבְתָּ וְגוֹ׳ וּבְקָרְךָ וְצֹאנְךָ יִרְבְּיֻן וְגוֹ׳ וְרָם לְבָבֶךָ וְגוֹ׳. וְכָל אֲשֶׁר נוֹסְפוּ הַתַּאֲווֹת וְנִתְחַזְּקוּ נֶחֱלַשׁ הַשֵּׂכֶל וְהִתְאַחֵר מֵהַשִּׂיג הָעֵצָה הַנְּכוֹנָה.
Por eso necesitaron una abstinencia firme con la que hacer frente a sus sentidos, al modo del nazir y a la usanza de los benei hanevi'im, que ya mencionamos antes en este libro.
וְהִצְטָרְכוּ אֶל פְּרִישׁוּת חֲזָקָה יַעַמְדוּ בָּהּ כְּנֶגֶד חוּשֵׁיהֶם כְּדֶרֶךְ הַנָּזִיר וּמִנְהַג בְּנֵי הַנְּבִיאִים אֲשֶׁר זָכַרְנוּ בְּמָה שֶׁעָבַר לָנוּ בַּסֵּפֶר הַזֶּה.
Y lo mismo en las demás generaciones: el intelecto, débil; el deseo, poderoso. Cada vez que se ocupan en algún asunto de este mundo, ello los distrae de los asuntos del olam habá.
וְכֵן בִּשְׁאָר הַדּוֹרוֹת הַשֵּׂכֶל בְּחֻלְשָׁה וְהַתַּאֲוָה בִּגְבוּרָה. וּבְכָל עֵת שֶׁמִּתְעַסְּקִים בְּעִנְיָן מֵעִנְיְנֵי הָעוֹלָם הִטְרִידָם מֵעִנְיְנֵי העוה״ב,
Por eso necesitaron [la abstinencia de este mundo]: apartarse de él en el momento en que hacen algo de las obras del mundo venidero. Los antiguos, en cambio, por la fuerza de su intelecto y la pureza de su alma, obraban a la vez para su mundo y para su fin último, y lo uno no salía a costa de lo otro —como está escrito (Yirmiyahu 22:15): «¿acaso tu padre no comió y bebió, etc.? Y entonces le fue bien, etc.», y dijo (Kohélet 7:18): «bueno es que te aferres a esto, y tampoco de aquello apartes tu mano».
עַל כֵּן הֻצְרְכוּ [לַפְּרִישׁוּת מִן הָעוֹלָם הַזֶּה] לְהִפָּנוֹת מִמֶּנּוּ בְּעֵת שֶׁעוֹשִׂים מְאוּמָה מִמַּעֲשֵׂי הָעוֹלָם הַבָּא וְהָיוּ הַקַּדְמוֹנִים בְּחֹזֶק שִׂכְלָם וְזֹךְ נַפְשָׁם עוֹשִׂים לְעוֹלָמָם וּלְאַחֲרִיתָם וְלֹא הָיָה הָאֶחָד מַפְסִיד עַל חֲבֵרוֹ כְּמוֹ שֶׁכָּתוּב (ירמיהו כ״ב:ט״ו) אָבִיךָ הֲלֹא אָכַל וְשָׁתָה וְגוֹ׳ אָז טוֹב לוֹ וְגוֹ׳ וְאָמַר (קהלת ז׳:י״ח) טוֹב אֲשֶׁר תֶּאֱחֹז בָּזֶה וְגַם מִזֶּה אַל תַּנַּח אֶת יָדֶךָ.
Y vi, hermano mío, una elocuente exhortación sobre el tema de la abstinencia, de uno de los jasidim que se la encargaba a su hijo. Me pareció acertada, y la puse como cierre de esta puerta, tal como la encontré, bajo mi amonestación y mi enseñanza a ti. Compréndela y medítala, y alcanzarás el bien y lo recto con la ayuda de Dios.
וְרָאִיתִי אָחִי מְלִיצָה נִמְרֶצֶת בְּעִנְיַן הַפְּרִישׁוּת לְאֶחָד מִן הַחֲסִידִים מְצַוֶּה בָּהּ בְּנוֹ וְיָשְׁרָה בְּעֵינַי וְשַׂמְתִּיהָ חֲתִימָה לַשַּׁעַר הַזֶּה כְּמוֹ שֶׁמְּצָאתִיהָ תַּחַת תּוֹכַחְתִּי לְךָ וְהוֹרוֹתִי אוֹתְךָ, הָבֵן אוֹתָהּ וְהִסְתַּכֵּל בָּהּ תַּגִּיעַ אֶל הַטּוֹב וְהַיָּשָׁר בְּעֶזְרַת הָאֵל.
Y es esta.
וְזֹאת הִיא.
Y a ti, hijo mío, Dios te ponga entre quienes escuchan y prestan oído; y prestan oído y reflexionan; y reflexionan y saben; y saben y obran. Y que no te ponga entre los hombres que se ahogan en el extravío, saqueados (otra versión: embriagados) por el vino de la necedad —a quienes el yetzer esclavizó y el mundo sometió, sobre quienes prevalecieron los deseos que los inclinaron a los placeres, a quienes sedujeron los antojos y arrastró la codicia—; y ellos, en su tiniebla, andan a golpes, y en la carrera de su error recaen: escuchan y no prestan oído, dicen y no hacen. Buscaron el descanso y cayeron en gemidos; se afanaron por alcanzar las delicias y alcanzaron los sufrimientos duros; sus almas, fatigadas; sus cuerpos, exhaustos. Sus opiniones, despojadas; sus entendimientos, hechos añicos. Amontonan el oro que se pierde y la plata que pasa, para dejárselos en herencia a los enemigos y a las mujeres intrusas (traidoras). Se aferran a los palacios y moran en tumbas; edifican lo que no habitarán y reúnen lo que no gastarán. Cada uno de ellos entierra a su padre y a su hijo, y no hace obra que perdure para siempre; olvida su fin y recuerda sus antojos. ¿Y qué dirás del que está en el medio, que perdió sus dos extremos, del solitario a quien abandonaron sus padres?
וְאַתָּה בְּנִי יְשִׂימְךָ הָאֱלֹהִים מֵאֲשֶׁר יִשְׁמְעוּ וְיַאֲזִינוּ. וְיַאֲזִינוּ וְיַחְשְׁבוּ. וְיַחְשְׁבוּ וְיֵדְעוּ. וְיֵדְעוּ וְיַעֲשׂוּ. וְאַל יְשִׂימְךָ מִן הָאֲנָשִׁים הַטּוֹבְעִים בְּתָעוּת הַשְּׁדוּדִים (ס״א השכורים) בְּיֵין הַסִּכְלוּת אֲשֶׁר הֶעֱבִידָם הַיֵּצֶר וּמָשַׁל בָּם הָעוֹלָם וְגָבְרוּ עֲלֵיהֶם הַתַּאֲווֹת וְנָטוּ בָּהֶם אֶל הַתַּעֲנוּגִים וֶהֱסִיתוּם הַמַּאֲוַיִּים וְהִשִּׁיאָתַם הַחֶמְדָּה וְהֵם בַּאֲפֵלָתָם נֶחְבָּטִים וּבִמְרוּצַת טָעוּתָם שָׁבִים, יִשְׁמְעוּ וְלֹא יַאֲזִינוּ וְיֹאמְרוּ וְלֹא יַעֲשׂוּ, בִּקְשׁוּ הַמְּנוּחוֹת וְנָפְלוּ בַּאֲנָחוֹת, הִשְׁתַּדְּלוּ לְהַשִּׂיג הַנְּעִימוֹת וְהִשִּׂיגוּ הַיִּסּוּרִים הַקָּשִׁים, וְנַפְשׁוֹתָם עֲיֵפוֹת וְגוּפוֹתָם יְגֵעוֹת. דֵּעוֹתָם שְׁלוּלוֹת וּבִינוֹתָם מְנֻפָּצוֹת, יְקַבְּצוּ הַזָּהָב הָאוֹבֵד וְהַכֶּסֶף הַחוֹלֵף וְיוֹרִישׁוּהוּ הָאוֹיְבִים וְהַחוֹדְרוֹת (והבוגדות) מִן הַנָּשִׁים, וּמַחֲזִיקִים הָאַרְמוֹנוֹת וְשׁוֹכְנִים בִּקְבָרוֹת, וּבוֹנִים אֲשֶׁר לֹא יוֹשִׁיבוּ וְיִקְבְּצוּ מָה שֶׁלֹּא יוֹצִיאוּ, קוֹבֵר כָּל אִישׁ מֵהֶם אָבִיו וּבְנוֹ וְאֵינוֹ עוֹשֶׂה מַעֲשֶׂה הַקַּיָּם לָנֶצַח, שׁוֹכֵחַ קִצּוֹ וְזוֹכֵר מַאֲוַיָּיו, וּמָה תֹּאמַר בַּתָּוֶךְ שֶׁאָבְדוּ שְׁתֵּי קְצוֹתָיו וְיָחִיד שֶׁעֲזָבוּהוּ אֲבוֹתָיו.
Y mira, hijo mío, a aquel a quien el Creador le ensanchó el corazón, le dio señorío en su pensamiento, le abrió los ojos a lo que le conviene, le mostró el camino recto y lo acercó a él [y en él se afirmó]: los hombres se sienten seguros de él y él está seguro de ellos; hizo las paces con ellos y se libró de ellos. Los demás hombres sirvieron a su yetzer, y él sirvió al Dios de los cielos y la tierra —el que da vida y da muerte, el Creador, el que agracia, fuera del cual no hay Dios—.
וְהִסְתַּכֵּל בְּנִי בְּמִי שֶׁהִרְחִיב הַבּוֹרֵא אֶת לִבּוֹ וְהִמְשִׁילוֹ בְּמַחֲשַׁבְתּוֹ וּפָקַח עֵינָיו בַּטּוֹב לוֹ וְהֶרְאָהוּ הַדֶּרֶךְ הַיְּשָׁרָה וְקָרַב אֵלֶיהָ [וְנוֹכַח בָּהּ] בְּטוּחִים מִמֶּנּוּ בְּנֵי אָדָם וְהוּא בָּטוּחַ בָּהֶם וְהִשְׁלִים עִמָּהֶם וְנִצַּל מֵהֶם עָבְדוּ בְּנֵי אָדָם יִצְרָם וְעָבַד הוּא אֱלֹהֵי הַשָּׁמַיִם וְהָאָרֶץ הַמְּחַיֶּה הַמֵּמִית הַבּוֹרֵא הַחוֹנֵן אֲשֶׁר אֵין אֱלוֹהַּ מִבִּלְעָדָיו.
¡Cuánta distancia entre ellos y los hombres que limpiaron sus conciencias y saldaron sus deberes, cuyos ojos reposan y cuyos corazones están seguros, que en el recuerdo de Dios se recrean en la soledad y le agradecen su bondad en todo! Se acercaron a la contemplación del pensamiento, del cómputo y del consejo; rasgaron el velo de la apariencia por los caminos de la conciencia y llegaron al sosiego de la verdad a fuerza de esfuerzo, y del reposo salieron a los deleites. No los distrajo su antojo ni los demoró la lejanía de su fin: hacia el día de la muerte se apresuran y de su desenlace se guardan. Llamados de Dios, sus buscadores, sus esperanzados y sus servidores; hablan verdad y proclaman justicia, sin temor de gobernante ni dominio de satán; más preciosos que ningún hombre y más guardados que ningún pueblo, y su gloria y su rango, mayores que los de todos. Honrados en las casas (otra versión: en los caminos) de Dios y grandes a ojos de las criaturas; no hay quien los aparte del recuerdo de Dios ni quien les estorbe agradecerle; sus lenguas, habituadas a la alabanza y la gratitud, y sus corazones, alegres en la pureza y en la unidad de Dios.
כַּמָּה בֵּינָם וּבֵין אֲנָשִׁים בָּרוּ מַצְפּוּנֵיהֶם וְזַכּוּ חֻבֵּיהֶם וְעֵינֵיהֶם נָחוֹת וְלִבּוֹתָם בְּטוּחוֹת וְהֵם בְּזֵכֶר הָאֱלֹהִים מִשְׁתַּעְשְׁעִים בִּבְדִידוּת וּמוֹדִים עַל טוֹבָתוֹ בְּכָל עִנְיָן, קָרְבוּ אֶל הָעִיּוּן הַמַּחְשָׁבִי וְהַמִּנְיָנִי וְהַמּוֹעֲצִי, קָרְעוּ מָסַךְ הָרְאוּת בְּדַרְכֵי הַמַּצְפּוּנִים וְהִגִּיעוּ אֶל מַרְגּוֹעַ הָאֱמֶת בִּיגִיעָה וְיָצְאוּ מִמְּנוּחָה אֶל שַׁעֲשׁוּעִים לֹא טְרָדָם מַאֲוַיָּם וְלֹא אִחֲרָם אֹרֶךְ קִצָּם וְהֵם לְיוֹם הַמָּוֶת נֶחְפָּזִים וּמֵאַחֲרִיתוֹ נִשְׁמָרִים, קְרוּאֵי אֱלֹהִים וּמְשַׁחֲרָיו וּמְיַחֲלָיו וְעוֹבְדָיו, דּוֹבְרֵי אֱמֶת וְלוֹהֲגֵי צֶדֶק, מִבְּלִי מוֹרָא שִׁלְטוֹן וְלֹא מֶמְשֶׁלֶת שָׂטָן, יְקָרִים יוֹתֵר מִכָּל אָדָם וּשְׁמוּרִים יוֹתֵר מִכָּל עַם וְתִפְאַרְתָּם וּמַעֲלָתָם גְּדוֹלָה מִכֻּלָּם. מְכֻבָּדִים בְּבָתֵּי (ס״א בדרכי) הָאֱלֹהִים וּגְדוֹלִים בְּעֵינֵי הַבְּרוּאִים, אֵין טוֹרֵד אוֹתָם מִזֵּכֶר הָאֱלֹהִים טוֹרֵד, וְלֹא מְעַכְּבָם מֵהוֹדוֹתוֹ מְעַכֵּב, לְשׁוֹנוֹתָם רְגִילוֹת בְּהַלֵּל וְהֹדוֹת וְלִבּוֹתָם שְׂמֵחוֹת בְּבֹר וּבְיִחוּד,
El mundo se les mostró ajeno, y ellos lo reconocieron; anduvieron por él y lo describieron. No se les ocultó su traición ni se les escondió su engaño. Se vistió ante ellos con las ropas de sus encantos, y ellos lo tuvieron por un saqueador; se les ablandó, y lo hallaron forzoso; les sonrió, y lo increparon; quiso desviarlos, y se apartaron de él; observaron la maldad de sus actos y se les hizo clara la vileza de sus obras, de modo que no tiene dominio sobre ellos ni con qué acercárseles. Ellos son los elegidos de Dios, los puros, el tesoro de los jasidim —dueños de la visión abierta, de las peticiones preciosas y de los esfuerzos aceptados—. Se enderezaron hacia Dios y fueron dichosos; comerciaron con Él y ganaron; depuraron su conciencia y fueron depurados; limpiaron sus corazones y fueron elegidos; se aprovisionaron del temor de Dios en el camino malo y se salvaron; montaron los carros de las obras y llegaron; hallaron una alegría constante y un gozo que no cambia; escaparon del trance del juicio y quedaron a salvo de los sufrimientos.
הִתְנַכֵּר לָהֶם הָעוֹלָם וְהִכִּירוּהוּ וְדָרְכוּ בּוֹ וְסִפְּרוּהוּ, לֹא נֶעְלַם מֵעֵינֵיהֶם בִּגְדוֹ וְלֹא נִסְתְּרָה מֵהֶם תַּרְמִיתוֹ, לָבַשׁ לָהֶם בִּגְדֵי חֲמוּדוֹתָיו וַיַּחְשְׁבוּהוּ שׁוֹלָל וְהִתְרַפָּה לָהֶם וַיִּמְצָאֻהוּ מֻכְרָח, שָׁחַק אֲלֵיהֶם וַיִּגְעֲרוּ בּוֹ וְרָצָה לְהַטּוֹתָם וְנָטוּ מֵעָלָיו, הִשְׁקִיפוּ עַל רֹעַ מַעֲלָלָיו וְהִתְבָּאֵר לָהֶם גְּנוּת מַעֲשָׂיו וְאֵין לוֹ שִׁלְטוֹן עֲלֵיהֶם וְלֹא בְּמָה יִתְקָרֵב אֲלֵיהֶם. הֵם בְּחִירֵי הָאֱלֹהִים הַבָּרִים וּסְגֻלַּת הַחֲסִידִים בַּעֲלֵי הָרוֹאוֹת הַפְּקוּחוֹת וְהַמִּשְׁאָלוֹת הַיְּקָרוֹת וְהַיְּגִיעוֹת הָרְצוּיוֹת, אִשְּׁרוּ אֶל הָאֱלֹהִים וְאֻשְּׁרוּ וְסָחֲרוּ עִמּוֹ וְהִרְוִיחוּ, בֵּרְרוּ מַצְפּוּנָם וְנִבְרְרוּ וְזִכּוּ לִבּוֹתָם וְנִבְחֲרוּ, הִצְטַיְּדוּ הַיִּרְאָה בַּדֶּרֶךְ הָרָעָה, וְנִצְלוּ וְרָכְבוּ מַרְכְּבוֹת הַמַּעֲשִׂים וְהִגִּיעוּ, פָּגְעוּ בְּשִׂמְחָה מַתְמֶדֶת וְשָׂשׂוֹן לֹא יִשְׁתַּנֶּה, נִמְלְטוּ מִמַּעֲמַד הַחֶשְׁבּוֹן וּבָטְחוּ מֵהַיִּסּוּרִים.
Y tú, hijo mío, elige el bien para tu alma antes del remordimiento que no servirá y de la angustia que no acabará.
וְאַתָּה בְּנִי בְּחַר הַטּוֹב לְנַפְשְׁךָ טֶרֶם הַחֲרָטָה אֲשֶׁר לֹא תּוֹעִיל וְהַדְּאָגָה אֲשֶׁר לֹא תִּכְלֶה.
Dios nos enseñe, a nosotros y a ti, el camino recto, y nos incline hacia la senda del éxito por su misericordia y la abundancia de sus bondades. Amén. Concluida la Puerta Novena. Alabanza a Dios, bendito sea.
הָאֱלֹהִים יוֹרֵנוּ וְאוֹתְךָ הַדֶּרֶךְ הַיְּשָׁרָה וְיַטֶּה אוֹתָנוּ אֶל נְתִיב הַהַצְלָחָה בְּרַחֲמָיו וְרוֹב חֲסָדָיו, אָמֵן: נִשְׁלַם שַׁעַר הַתְּשִׁיעִי. תְּהִלָּה לָאֵל יִתְבָּרַךְ: