Puerta octava · capítulo primero
El ajuste de cuentas con el alma
En cambio, el ajuste de cuentas con el alma consiste en el empeño del hombre por examinar los asuntos de su Torá y de su mundo, a solas con su propia inteligencia, para conocer así lo que tiene a su favor y lo que pesa sobre él en materia de obligaciones.
אֲבָל הַחֶשְׁבּוֹן עִם הַנֶּפֶשׁ הוּא הִשְׁתַּדְּלוּת הָאָדָם בְּעִנְיְנֵי תּוֹרָתוֹ וְעוֹלָמוֹ בֵּינוֹ וּבֵין שִׂכְלוֹ כְּדֵי שֶׁיֵּדַע בָּזֶה מָה שֶׁיֵּשׁ לוֹ וּמָה שֶׁיֵּשׁ עָלָיו מִן הַחוֹבוֹת.
Ya nos previno sobre esto el profeta —la paz sea con él— cuando dijo (Devarim 4): «Sabrás hoy, y lo grabarás en tu corazón, que Adonái es Elohim...». Y dijo David —la paz sea con él— (Tehilim 34): «Gustad y ved qué bueno es Adonái». Y dijo (Divrei HaYamim I 28): «Conoce al Dios de tu padre y sírvele». Y dijo (Tehilim 32): «No seáis como el caballo o el mulo, sin entendimiento».
וּכְבָר הִזְהִירָנוּ עַל זֶה הַנָּבִיא ע״ה בְּאָמְרוֹ (דברים ד) וְיָדַעְתָּ הַיּוֹם וַהֲשֵׁבֹתָ אֶל לְבָבֶךָ כִּי ה׳ הוּא הָאֱלֹהִים וְגוֹ׳ וְאָמַר דָּוִד ע״ה (תהלים לד) טַעֲמוּ וּרְאוּ כִּי טוֹב ה׳ וְאָמַר (ד״ה א כח) דַּע אֶת אֱלֹהֵי אָבִיךָ וְעָבְדֵהוּ וְאָמַר (תהלים לב) אַל תִּהְיוּ כְּסוּס כְּפֶרֶד אֵין הָבִין.
Y de quien no reparó en sus propios asuntos ni hizo cuentas con su alma acerca de ellos, dijo (Yeshayahu 44:19): «y no recapacita en su corazón, ni tiene conocimiento ni discernimiento». Y dijo (Tehilim 78): «No recordaron su mano». Y dijo (Devarim 32): «Recuerda los días de antaño». Y dijo (Tehilim 143): «Recordé los días de antiguo». Y dijo (Iyov 36): «Traeré mi saber desde lejos».
וְאָמַר בְּמִי שֶׁלֹּא הִסְתַּכֵּל בְּעִנְיָנָיו וְלֹא חִשֵּׁב עִם נַפְשׁוֹ עֲלֵיהֶם (ישעיהו מ״ד:י״ט) וְלֹא יָשִׁיב אֶל לִבּוֹ וְלֹא דַעַת וְלֹא תְבוּנָה וְאָמַר (תהלים עח) לֹא זָכְרוּ אֶת יָדוֹ וְאָמַר (דברים לב) זָכֹר יְמוֹת עוֹלָם וְאָמַר (תהלים קמג) זָכַרְתִּי יָמִים מִקֶּדֶם וְאָמַר (איוב לו) אֶשָּׂא דֵעִי לְמֵרָחוֹק: