Puerta segunda · capítulo segundo
La reflexión
Ahora bien, sea que estemos o no obligados a examinar a las criaturas, digamos esto: examinar a las criaturas y extraer de ellas una prueba de la sabiduría del Creador es algo a lo que nos obligan por igual la razón, la Escritura y la tradición.
אַךְ אִם אָנוּ חַיָּבִין לִבְחֹן בַּבְּרוּאִים אִם לֹא, נֹאמַר כִּי הַבְּחִינָה בַּבְּרוּאִים וַהֲבָאַת רְאָיָה מֵהֶם לְחָכְמַת הַבּוֹרֵא ית׳ אָנוּ חַיָּבִין בָּהּ מִן הַמֻּשְׂכָּל וּמִן הַכָּתוּב וּמִן הַקַּבָּלָה.
Por parte de la razón: el intelecto atestigua que la ventaja del ser que habla sobre el que no habla se debe a la superioridad de su percepción, de su entendimiento y de su capacidad de recibir el conocimiento de los secretos de la sabiduría que se sostienen en todo el mundo. Así lo dijo la Escritura: «Nos enseña más que a las bestias de la tierra y nos hace más sabios que a las aves del cielo» (Iyov 35:11). Cuando el hombre piensa y reflexiona en los fundamentos de la sabiduría y examina sus signos, su ventaja sobre el animal será conforme a su entendimiento. Pero si los desatiende, no será semejante al animal, sino peor que él, como dijo la Escritura: «El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su amo; Israel no conoce...» (Yeshayahu 1:3).
מִן הַמֻּשְׂכָּל כִּי הַשֵּׂכֶל מֵעִיד שֶׁיִּתְרוֹן הַמְדַבֵּר עַל שֶׁאֵינוֹ מְדַבֵּר הוּא בַּעֲבוּר יִתְרוֹן הַכָּרָתוֹ וַהֲבָנָתוֹ וְקִבּוּלוֹ דַּעַת סוֹדֵי הַחָכְמָה הַמְּקֻיָּמִים בְּכָל הָעוֹלָם כְּמוֹ שֶׁאָמַר הַכָּתוּב (איוב לה) מַלְּפֵנוּ מִבַּהֲמוֹת אָרֶץ וּמֵעוֹף הַשָּׁמַיִם יְחַכְּמֵנוּ.
וּכְשֶׁהָאָדָם חוֹשֵׁב וּמִתְבּוֹנֵן בִּיסוֹדֵי הַחָכְמָה וּבוֹחֵן סִימָנֶיהָ יִהְיֶה יִתְרוֹנוֹ עַל הַבְּהֵמָה כְּפִי הֲבָנָתוֹ. וְאִם יִתְעַלֵּם מֵהֶם לֹא יִהְיֶה דּוֹמֶה לַבְּהֵמָה אַךְ יוֹתֵר גָּרוּעַ מִמֶּנָּה כמ״ש הַכָּתוּב (ישעיהו א׳:ג׳) יָדַע שׁוֹר קֹנֵהוּ וַחֲמוֹר אֵבוּס בְּעָלָיו יִשְׂרָאֵל לֹא יָדַע וְגוֹ׳,
Y por parte de la Escritura, lo que dijo: «Alzad en alto vuestros ojos y ved quién creó estas cosas» (Yeshayahu 40:26); y dijo: «Cuando veo Tus cielos, obra de Tus dedos, la luna y las estrellas que Tú has establecido» (Tehilim 8:4); y dijo la Escritura: «¿Acaso no sabéis? ¿Acaso no oís? ¿Acaso no os fue anunciado desde el principio?...» (Yeshayahu 40:21); y dijo: «Sordos, oíd; y ciegos, mirad para ver» (Yeshayahu 42:18); y dijo: «Mejor es ir a la casa del duelo que ir a la casa del banquete, porque aquel es el fin de todo hombre, y el que vive lo pondrá en su corazón» (Kohélet 7:2); y dijo: «El sabio tiene los ojos en su cabeza, mas el necio anda en tinieblas» (Kohélet 2:14); y dijo: «La senda de los justos es como la luz de la aurora, que brilla cada vez más hasta que el día es pleno; el camino de los malvados es como la oscuridad: no saben en qué tropiezan» (Mishlé 4:18-19).
וּמִן הַכָּתוּב מָה שֶׁאָמַר (שם מ) שְׂאוּ מָרוֹם עֵינֵיכֶם וּרְאוּ מִי בָרָא אֵלֶּה וְאָמַר (תהלים ח) כִּי אֶרְאֶה שָׁמֶיךָ מַעֲשֵׂה אֶצְבְּעֹתֶיךָ יָרֵחַ וְכוֹכָבִים אֲשֶׁר כּוֹנָנְתָּה וְאָמַר הַכָּתוּב (ישעיהו מ׳:כ״א) הֲלוֹא תֵדְעוּ הֲלוֹא תִשְׁמָעוּ הֲלוֹא הֻגַּד מֵרֹאשׁ לָכֶם וְגוֹ׳ וְאָמַר (שם מב) הַחֵרְשִׁים שְׁמָעוּ וְהַעִוְרִים הַבִּיטוּ לִרְאוֹת וְאָמַר (קהלת ז׳:ב׳) טוֹב לָלֶכֶת אֶל בֵּית אֵבֶל מִלֶּכֶת אֶל בֵּית מִשְׁתֶּה בַּאֲשֶׁר הוּא סוֹף כָּל הָאָדָם וְהַחַי יִתֵּן אֶל לִבּוֹ וְאָמַר (שם ב) הֶחָכָם עֵינָיו בְּרֹאשׁוֹ וְהַכְּסִיל בַּחֹשֶׁךְ הוֹלֵךְ וְאָמַר (משלי ד) וְאֹרַח צַדִּיקִים כְּאוֹר נֹגַהּ הוֹלֵךְ וָאוֹר עַד נְכוֹן הַיּוֹם דֶּרֶךְ רְשָׁעִים כָּאֲפֵלָה לֹא יָדְעוּ בַּמֶּה יִכָּשֵׁלוּ.
Y por parte de la tradición, lo que dijeron los Sabios, de bendita memoria: todo el que sabe calcular las estaciones y las constelaciones y no las calcula, de él dice la Escritura: «Y hay arpa y lira, tamboril y flauta, y vino en sus banquetes; pero no miran la obra de Adonái, ni ven la acción de Sus manos» (Yeshayahu 5:12). Y dijeron: ¿de dónde que el hombre está obligado a calcular las estaciones y las constelaciones? De lo que se dice: «Guardadlos, pues, y ponedlos por obra, porque esta es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia a los ojos de los pueblos, que oirán...» (Devarim 4:6). ¿Cuál es la sabiduría e inteligencia que está a los ojos de los pueblos? Has de decir: este es el cálculo de las estaciones y las constelaciones.
וּמִן הַמְקֻבָּל מָה שֶׁאָמְרוּ זַ״ל כָּל הַיּוֹדֵעַ לְחַשֵּׁב בִּתְקוּפוֹת וּמַזָּלוֹת וְאֵינוֹ מְחַשֵּׁב עָלָיו הַכָּתוּב אוֹמֵר (ישעיהו ה׳:י״ב) וְהָיָה כִנּוֹר וָנֶבֶל תֹּף וְחָלִיל וָיַיִן מִשְׁתֵּיהֶם וְאֵת פֹּעַל ה׳ לֹא יַבִּיטוּ וּמַעֲשֵׂה יָדָיו לֹא רָאוּ. וְאָמְרוּ מִנַּיִן שֶׁחַיָּב אָדָם לְחַשֵּׁב בִּתְקוּפוֹת וּמַזָּלוֹת שֶׁנֶּאֱמַר (דברים ד) וּשְׁמַרְתֶּם וַעֲשִׂיתֶם כִּי הִיא חָכְמַתְכֶם וּבִינַתְכֶם לְעֵינֵי הָעַמִּים אֲשֶׁר יִשְׁמְעוּן וְגוֹ׳ אֵיזוֹ הִיא חָכְמָה וּבִינָה שֶׁהִיא לְעֵינֵי הָעַמִּים הֱוֵי אוֹמֵר זֶה חֶשְׁבּוֹן תְּקוּפוֹת וּמַזָּלוֹת.
Y dijeron: calcula la pérdida que acarrea una mitzvá frente a su recompensa, y la recompensa de una transgresión frente a su pérdida.
וְאָמְרוּ הֱוֵי מְחַשֵּׁב הֶפְסֵד מִצְוָה כְּנֶגֶד שְׂכָרָהּ וּשְׂכַר עֲבֵרָה כְּנֶגֶד הֶפְסֵדָהּ.
Y dijeron: si la Torá no le hubiera sido dada a Israel, habríamos aprendido el recato del gato, la fidelidad conyugal de la paloma, los buenos modales del gallo y el rechazo del robo de la hormiga.
וְאָמְרוּ אִלְמָלֵא נִתְּנָה תּוֹרָה לְיִשְׂרָאֵל לָמַדְנוּ צְנִיעוּת מֵחָתוּל וַעֲרָיוֹת מִיּוֹנָה וְדֶרֶךְ אֶרֶץ מִתַּרְנְגוֹל וְגָזֵל מִנְּמָלָה.
Ya ha quedado claro el deber de examinar a las criaturas y de extraer las pruebas de los signos de la sabiduría. Y tú, tenlo bien presente.
וּכְבָר הִתְבָּאֵר חִיּוּב הַבְּחִינָה בַּבְּרוּאִים וַהֲבָאַת הָרְאָיוֹת מִסִּימָנֵי הַחָכְמָה וְאַתָּה דַע לָךְ: