Jovot haLevavot·Puerta segunda · capítulo tercero16 / 90
En papel →

Puerta segunda · capítulo tercero

La reflexión

Ahora bien, ¿de qué modos se reflexiona sobre las criaturas?

אַךְ אֵיךְ אָפְנֵי הַבְּחִינָה בַּבְּרוּאִים.

Decimos que reflexionar sobre las criaturas es estudiar los elementos fundamentales del mundo y lo que de ellos deriva y se compone; la estructura de las partes de todo cuerpo compuesto y los modos de su utilidad; las señales de la sabiduría en su creación, en su composición, en su forma y en la causa perfecta para la cual fue creado; el reconocimiento de la espiritualidad de este mundo y de su materialidad, de sus efectos y de sus causas, y de su perfecta finalidad, aquella por la que fue creado. Es también conocer la espiritualidad de este mundo y su materialidad: lo racional y lo inerte, lo que reposa y lo que se mueve, lo mineral y lo vegetal, lo superior y lo inferior; y saber que el Creador, ensalzado sea, lo compuso con una composición correcta, lo ordenó con un orden perfecto, lo dividió con una división clara, y lo hizo apuntar hacia Él e indicarlo —como la obra señala a su hacedor y la construcción a su constructor (otra versión: y la casa a quien la edificó).

נֹאמַר כִּי הַבְּחִינָה בַּבְּרוּאִים הִיא הָעִיּוּן בְּפִנּוֹת הָעוֹלָם וְתוֹלְדוֹתֵיהֶם הַמְחֻבָּרוֹת מֵהֶם וּבִתְכוּנַת חֶלְקֵי כָּל מֻרְכָּב וְאָפְנֵי תּוֹעַלְתּוֹ וְסִימָנֵי הַחָכְמָה בִּבְרִיאָתוֹ וּבְמַתְכֻּנְתּוֹ וּדְמוּתוֹ וְעִלָּתוֹ הַתְּמִימָה אֲשֶׁר לָהּ נִבְרָא וְהַכָּרַת רוּחָנִיּוּת הָעוֹלָם הַזֶּה וְגַשְׁמוּתוֹ וַעֲלוּלָיו וּמְעוֹלְלָיו וְתַקָּנָתוֹ הַתְּמִימָה שֶׁנִּבְרָא בַּעֲבוּרָהּ וְלָדַעַת רוּחָנִיּוּת הָעוֹלָם הַזֶּה וְגַשְׁמוּתוֹ וּמְדַבְּרוֹ וְדוֹמְמוֹ וְנָחוֹ וְנָעוֹ וּקְפָאָיו וּצְמָחָיו וְעֶלְיוֹנוֹ וְתַחְתּוֹנוֹ וְשֶׁהַבּוֹרֵא יִתְעַלֶּה הִרְכִּיבוֹ הַרְכָּבָה נְכוֹנָה וְסִדְּרוֹ סִדּוּר מְתֻקָּן וְחִלֵּק אוֹתוֹ חִלּוּק מְבֹאָר וְשָׂמָהוּ רוֹמֵז אֵלָיו וּמוֹרֶה עָלָיו כַּאֲשֶׁר תּוֹרֶה הַמְּלָאכָה עַל עוֹשָׂהּ וְהַבְּנִיָּה עַל בּוֹנָהּ (ס״א וְהַבַּיִת עַל בּוֹנֵהוּ.).

Y conviene que sepas que todo el mundo está compuesto de materialidad y espiritualidad, fundidas y mezcladas hasta el punto de que una parte llega a sostener a la otra, como el alma y el cuerpo en el ser vivo.

וְרָאוּי שֶׁתֵּדַע כִּי כָּל הָעוֹלָם מְחֻבָּר מִגַּשְׁמִיּוּת וְרוּחָנִיּוּת נִמְזְגוּ וְנִתְעָרְבוּ עַד שֶׁשָּׁב קְצָתָן מַעֲמִיד אֶת קְצָתָן כַּנֶּפֶשׁ וְכַגּוּף בַּחַיִּים.

Las señales de la sabiduría en todo esto son de tres clases.

וְסִימָנֵי הַחָכְמָה בְּכָל זֶה עַל ג׳ עִנְיָנִים.

La primera: señales claras y manifiestas, que no se ocultan ni a los necios, cuánto menos a los sabios. Tal es el movimiento de la esfera del sol por encima de la tierra durante el día, para iluminar los confines del mundo habitado y que las criaturas disfruten de él, como dice el versículo (Tehilim 104): «Sale el sol, se recogen...», «sale el hombre a su labor y a su trabajo hasta la tarde», «¡Cuán numerosas son tus obras, Adonái! Todas las hiciste con sabiduría...».

הָא׳ מֵהֶם סִימָנִים מְבֹאָרִים וּגְלוּיִים אֵינָם נֶעֱלָמִים מִן הַכְּסִילִים כ״ש מִן הַמַּשְׂכִּילִים כִּתְנוּעַת גַּלְגַּל הַשֶּׁמֶשׁ מִמַּעַל לָאָרֶץ בַּיּוֹם לְהָאִיר פְּאַת הַיִּשּׁוּב וְיֵהָנוּ בָּהּ הַבְּרוּאִים כמ״ש הַכָּתוּב (תהלים קד) תִּזְרַח הַשֶּׁמֶשׁ יֵאָסֵפוּן וְגוֹ׳ יֵצֵא אָדָם לְפָעֳלוֹ וְלַעֲבֹדָתוֹ עֲדֵי עָרֶב מָה רַבּוּ מַעֲשֶׂיךָ ה׳ כֻּלָּם בְּחָכְמָה עָשִׂיתָ וְגוֹ׳.

La segunda: señales ocultas a las criaturas, cuyo sentido nadie conoce salvo el sabio que comprende su rectitud. Tal es la muerte, que alcanza a toda carne y en la cual está el bien del mundo, como dijeron los sabios de bendita memoria a propósito de (Bereshit 1:31): «Y vio Elohim todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera» —«y he aquí que era bueno en gran manera»: esto es la muerte. Y dijo el sabio (Kohélet 10): «Y alabé yo a los muertos que ya murieron, más que a los vivos que aún viven.»

וְהַשֵּׁנִית סִימָנִים נֶעֱלָמִים מִן הַבְּרוּאִים אֲשֶׁר לֹא יֵדַע פִּשְׁרָם כִּי אִם הַמַּשְׂכִּיל הַמֵּבִין יָשְׁרָם כַּמָּוֶת הַכּוֹלֵל כָּל בָּשָׂר וּבוֹ תַּקָּנַת הָעוֹלָם כמ״ש זַ״ל (בראשית א׳:ל״א) וַיַּרְא אֱלֹהִים אֶת כָּל אֲשֶׁר עָשָׂה וְהִנֵּה טוֹב מְאֹד וְהִנֵּה טוֹב מְאֹד זֶה הַמָּוֶת וְאָמַר הֶחָכָם (קהלת י) וְשַׁבֵּחַ אֲנִי אֶת הַמֵּתִים שֶׁכְּבָר מֵתוּ מִן הַחַיִּים אֲשֶׁר הֵמָּה חַיִּים עֲדֶנָה.

La tercera: señales de la sabiduría que son visibles por un lado y ocultas por otro, y que quien tiene poco entendimiento no reconoce sino después de detenerse en ellas y examinarlas con cuidado, como el cambio de las cosas del año en sus cuatro estaciones y lo semejante a esto.

וְהַשְּׁלִישִׁי סִימָנֵי הֶחָכְמָה שֶׁהֵם נִרְאִים מִצַּד א׳ וְנֶעֱלָמִים מִצַּד א׳ וְלֹא יַכִּירֵם מִי שֶׁבִּינָתוֹ מְעוּטָה אֶלָּא לְאַחַר שֶׁהִתְיַשֵּׁב בָּהֶם וִידַקְדֵּק עֲלֵיהֶם כְּהִשְׁתַּנּוּת עִנְיְנֵי הַשָּׁנָה בְּאַרְבַּע תְּקוּפוֹתֵיהֶם וְהַדּוֹמֶה לָזֶה.

El sabio que comprende escogerá del mundo el conocimiento de su espiritualidad y su sutileza, y los pondrá como escalera para traer pruebas acerca del Creador de todo, bendito sea. Se aferrará a su servicio conforme a la grandeza y la exaltación que Él tiene en su corazón, y conforme a su reconocimiento de las señales de sus bondades, de su gracia sobre todas sus obras, de lo que le concedió por la abundancia de sus bienes, y de aquello con que lo elevó sin obra previa de su parte ni virtud alguna con la que él hubiera empezado. Por reconocer todo esto se le hace merecedor de la buena recompensa de parte de Dios.

וְהֶחָכָם הַמֵּבִין יִבְרֹר לוֹ מִן הָעוֹלָם דַּעַת רוּחָנִיּוּתוֹ וְדַקּוּתוֹ וִישִׂימֵן כְּסֻלָּם לַהֲבָאַת הָרְאָיוֹת עַל בּוֹרֵא הַכֹּל יִתְבָּרַךְ וְיִדְבַּק בַּעֲבוֹדָתוֹ כְּפִי גָּדְלוֹ וְרוֹמְמוּתוֹ בְּלִבּוֹ וּכְפִי הַכָּרָתוֹ סִימָנֵי טוֹבוֹתָיו וְחַנּוֹתוֹ עַל כָּל מַעֲשָׂיו וְאֶת אֲשֶׁר חֲנָנוֹ מֵרֹב הַטּוֹבוֹת וְאֶת אֲשֶׁר נִשְּׂאוֹ מִבְּלִי מַעֲשֶׂה שֶׁקָּדַם לוֹ וְלֹא מִדָּה יְתֵרָה הִתְחִיל בָּהּ. הִתְחַיֵּב לוֹ בַּעֲבוּרָם הַגְּמוּל הַטּוֹב מֵאֵת הָאֱלֹהִים.

Y después escogerá de las cosas materiales del mundo lo que dé disfrute a su cuerpo y ponga en orden su situación en el mundo, solo según la necesidad y lo suficiente; y dejará el resto de los excesos del mundo y sus atractivos, que apartan los corazones de Dios. Se esforzará por obrar para su fin y para aquello hacia lo cual marcha tras su muerte. Y considerará el mundo y sus posesiones una provisión que le baste hasta el día señalado y hasta su fin, y tomará de él solo lo que ha de acompañarlo en su viaje.

וְאַחַר כָּךְ יִבְרֹר לוֹ מִגִּשְׁמֵי הָעוֹלָם מָה שֶׁיֵּשׁ בּוֹ הֲנָאַת גּוּפוֹ וְתִקּוּן עִנְיָנוֹ בָּעוֹלָם כְּפִי הַצֹּרֶךְ וְהַסִּפּוּק בִּלְבַד וְיַעֲזוֹב שְׁאָר מוֹתְרֵי הָעוֹלָם וּמַשְׂכִּיּוֹתָיו הַמַּטְרִידִים אֶת הַלְּבָבוֹת מִן הָאֱלֹהִים. וְיִשְׁתַּדֵּל לַעֲשׂוֹת לְאַחֲרִיתוֹ וְלַאֲשֶׁר הוּא הוֹלֵךְ אֵלָיו לְאַחַר מוֹתוֹ. וְיַחְשֹׁב הָעוֹלָם וְקִנְיָנוֹ צֵדָה מַגַּעַת לְיוֹם מוֹעֲדוֹ וּלְאַחֲרִיתוֹ וְיִקַּח מִמֶּנּוּ מָה שֶׁיֵּלֵךְ עִמּוֹ בִּנְסִיעָתוֹ בִּלְבַד.

En cambio, el que es necio respecto de los caminos del mundo y de las señales de sabiduría que hay en él lo tiene por casa eterna y morada de su asiento: se afana en él con toda su fuerza y pone en él todo su corazón y todo su esfuerzo, creyendo que corre en pos del bien de su alma. Y no advierte que su esfuerzo y el excedente de lo que acumula serán para otro, en vida suya y después de su muerte, mientras se desentiende de lo tocante a su fin.

וְהַסָּכָל בְּדַרְכֵי הָעוֹלָם וּבְסִימָנֵי הַחָכְמָה בּוֹ יַחְשְׁבֵהוּ בֵּית עוֹלָמִים וּמְכוֹן שִׁבְתּוֹ וּמִשְׁתַּדֵּל בּוֹ בְּכָל יְכָלְתּוֹ וְיָשִׂים כָּל לְבָבוֹ אֵלָיו וְכָל עֲמָלוֹ וְהוּא סוֹבֵר כִּי הוּא רָץ לְתַקָּנַת נַפְשׁוֹ וְאֵינֶנּוּ שׁוֹעֵר כִּי עֲמָלוֹ וּמוֹתַר קִבּוּצוֹ יִהְיֶה לְזוּלָתוֹ בְּחַיָּיו וְאַחֲרֵי מוֹתוֹ וְהִתְעַלֵּם מֵעִנְיַן אַחֲרִיתוֹ:

¡Y cuánto se parecen en esto a dos hermanos que heredaron de su padre una tierra que había que trabajar! La dividieron en dos, y no tenían más que ella. Uno de ellos era juicioso y diligente; el otro, lo contrario.

וּמָה נִדְמוּ בָּזֶה לִשְׁנֵי אַחִים יָרְשׁוּ מֵאֲבִיהֶם אֲדָמָה שֶׁצְּרִיכָה לְעָבְדָהּ וְחִלְּקוּ אוֹתָהּ לִשְׁנַיִם וְלֹא הָיָה לָהֶם דָּבָר זוּלָתָהּ וְהָיָה הָאֶחָד מֵהֶם דַּעְתָּן וְזָרִיז וְהַשֵּׁנִי הֶפְכּוֹ.

El juicioso vio que ocuparse solo de su tierra le impediría atender a su sustento y alcanzar su alimento. Así que se empleó a trabajar la tierra de otros, para vivir día a día del salario de su labor. Y cuando terminaba el trabajo al atardecer, dedicaba una hora a su propia tierra, con empeño y diligencia. Cuando del jornal de esos días le sobraba el sustento de un día por encima de su comida, o más, dejaba de trabajar para otros en ese tiempo y trabajaba en lo suyo con el mayor empeño y diligencia. Y no dejó de hacerlo así hasta que el cultivo de su tierra quedó como es debido; y al llegar el tiempo de sus frutos y la época de su cosecha, los recogió y almacenó, y se sustentó de ellos el segundo año. Entonces trabajaba su tierra a su gusto, y le iba añadiendo árboles, hasta que su cosecha bastó para su sustento y aún le sobró con qué añadir más tierra a la suya.

הַדַּעְתָּן רָאָה כִּי עִסְקוֹ בְּאַדְמָתוֹ בִּלְבַד יִמְנַע אוֹתוֹ מֵעֲסֹק בְּפַרְנָסָתוֹ וּמֵהַגִּיעַ אֶל טַרְפּוֹ וְהִשְׂתַּכֵּר לַעֲבֹד בְּאַדְמַת אֲחֵרִים כְּדֵי שֶׁיִּחְיֶה מִשְּׂכַר עֲמָלוֹ יוֹם יוֹם וּכְשֶׁהָיָה נִפְטָר מִן הָעֲבוֹדָה לָעֶרֶב הָיָה עוֹשֶׂה בְּאַדְמָתוֹ שָׁעָה אַחַת בְּהִשְׁתַּדְּלוּת וַחֲרִיצוּת וּכְשֶׁהָיָה נוֹתַר לוֹ מִשְּׂכִירוּת יָמִים כְּדֵי מְזוֹן יוֹם אֶחָד עַל מְזוֹנוֹתָיו אוֹ יוֹתֵר הָיָה מַנִּיחַ לַעֲשׂוֹת בְּשֶׁל אֲחֵרִים בָּעֵת הַהִיא וְעוֹשֶׂה בְּשֶׁלּוֹ בְּתַכְלִית הִשְׁתַּדְּלוּתוֹ וַחֲרִיצוּתוֹ וְלֹא סָר לַעֲשׂוֹת כֵּן עַד שֶׁנִּגְמְרָה עֲבוֹדַת אַדְמָתוֹ כַּהֹגֶן וּבְהַגִּיעַ עֵת פֵּרוֹתֶיהָ וּזְמַן תְּבוּאָתָהּ קִבְּצָם וַאֲסָפָם וְהִתְפַּרְנֵס מֵהֶם בַּשָּׁנָה הַשֵּׁנִית וְהָיָה עוֹבֵד אַדְמָתוֹ כִּרְצוֹנוֹ וְהוֹלֵךְ וּמוֹסִיף בָּהּ אִילָנוֹת עַד שֶׁהָיְתָה תְּבוּאָתָהּ מַסְפֶּקֶת לְפַרְנָסָתוֹ וְהוֹתִירָה לוֹ מָה שֶׁהוֹסִיף בּוֹ אֲדָמָה עַל אַדְמָתוֹ.

En cambio, el hermano necio, como sabía que trabajar su tierra le impediría ocuparse de su sustento, la abandonó por completo. Se empleaba con la gente para trabajar la tierra, cobraba su salario y de él se sustentaba, sin guardar nada. Y cuando le quedaba en la mano el sustento de un día, lo convertía en día de descanso, ociosidad y diversión, y no pensaba en el asunto de su tierra. Los ratos en que quedaba libre del trabajo, en sus días de labor, los pasaba yendo a los baños. Así quedó su tierra desolada, sin producir nada: se cubrió toda de cardos, se derrumbó su cerca y la riada se llevó sus árboles. Como dijo el sabio (Mishlé 24): «Pasé junto al campo de un perezoso y junto a la viña de un hombre falto de juicio, y he aquí que todo él había crecido en cardos, ortigas cubrían su superficie, y su cerca de piedras estaba derruida.»

וְהָאָח הַכְּסִיל כֵּיוָן שֶׁיָּדַע שֶׁעֲבוֹדָתוֹ בְּאַדְמָתוֹ תִּמְנָעֵהוּ מֵהִתְעַסֵּק בְּעִנְיַן מְזוֹנוֹתָיו עֲזָבָהּ לְגַמְרֵי וְהָיָה מִשְׂתַּכֵּר לִבְנֵי אָדָם בַּעֲבוֹדַת הָאֲדָמָה וְלוֹקֵחַ שְׂכָרוֹ וּמִתְפַּרְנֵס מִמֶּנּוּ וְלֹא הָיָה מוֹתִיר כְּלוּם. וּכְשֶׁהָיָה נִשְׁאָר בְּיָדוֹ מְזוֹן יוֹם א׳ הָיָה מֵשִׂים אוֹתוֹ יוֹם מְנוּחָה וּבַטָּלָה וְשַׁעֲשׁוּעַ וְלֹא הָיָה חוֹשֵׁב בְּעִנְיַן אַדְמָתוֹ. וְהָעִתּוֹת אֲשֶׁר הָיָה נִפְטָר מִן הָעֲבוֹדָה בִּימֵי עֲבוֹדָתוֹ הָיָה הוֹלֵךְ בָּהֶם אֶל הַמֶּרְחָץ וְנִשְׁאֲרָה אַדְמָתוֹ שְׁמָמָה לֹא הִצְמִיחָה דָּבָר וַתַּעַל כֻּלָּהּ קִמְּשֹׂנִים וְנֶהֱרַס גְּדֵרָהּ וְנָשָׂא הַשִּׁטָּפוֹן אֶת אִילָנֶיהָ. כמ״ש הֶחָכָם (משלי כד) עַל שְׂדֵה אִישׁ עָצֵל עָבַרְתִּי וְעַל כֶּרֶם אָדָם חֲסַר לֵב וְהִנֵּה עָלָה כֻלּוֹ קִמְּשֹׂנִים כָּסּוּ פָנָיו חֲרֻלִּים וְגֶדֶר אֲבָנָיו נֶהֱרָסָה.

El sensato, cuando medita en esta parábola, discierne por ella lo tocante a su fin —que es su verdadera casa— y obra para él con toda su fuerza. Y cuando obra para su mundo, obra como quien trabaja en lo ajeno, solo según la necesidad y lo suficiente. El necio, en cambio, hace lo opuesto en ambas cosas: se afana en los asuntos de su mundo y se desentiende de los de su fin. Como dijo el sabio al reflexionar sobre el necio (allí mismo): «Y lo miré yo, y puse en ello mi corazón; lo vi y recibí enseñanza.»

וְהַמַּשְׂכִּיל כַּאֲשֶׁר יְעַיֵּן בַּמָּשָׁל הַזֶּה יִתְבּוֹנֵן מִמֶּנּוּ עִנְיְנֵי אַחֲרִיתוֹ אֲשֶׁר הִיא בֵּיתוֹ בֶּאֱמֶת וְיַעֲשֶׂה לָהּ בְּכָל יְכָלְתּוֹ. וּכְשֶׁהוּא עֹשֶׂה לְעוֹלָמוֹ יַעֲשֶׂה לוֹ כְּמִי שֶׁעוֹשֶׂה בְּשֶׁל אֲחֵרִים כְּדֵי הַצֹּרֶךְ וְהַסִּפּוּק בִּלְבַד. וְהַכְּסִיל עוֹשֶׂה בִּשְׁנֵי הַדְּבָרִים בְּהֶפֶךְ מִשְׁתַּדֵּל בְּעִנְיְנֵי עוֹלָמוֹ וּמִתְעַלֵּם מֵעִנְיְנֵי אַחֲרִיתוֹ כמ״ש הֶחָכָם בִּבְחִינָתוֹ בַּכְּסִיל (שם) וָאֶחֱזֶה אָנֹכִי אָשִׁית לִבִּי רָאִיתִי לָקַחְתִּי מוּסָר: