Jovot haLevavot·Puerta tercera · capítulo sexto26 / 90
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Puerta tercera · capítulo sexto

El servicio de Dios

Dijo el alma: Ya he entendido lo que has mencionado, y con lo que explicaste me basta. Pero aclárame al menos en qué estoy obligada respecto del aumento del servicio a Dios, bendito sea.

אָמְרָה הַנֶּפֶשׁ כְּבָר הֲבִינוֹתִי מָה שֶׁזָּכַרְתָּ וּבְמָה שֶׁפֵּרַשְׁתָּ דַּי אַךְ בַּאֵר לִי עכ״פ בַּמֶּה אֲנִי חַיֶּבֶת בְּתוֹסֶפֶת הָעֲבוֹדָה לָאֱלֹהִים יִתְבָּרַךְ.

Dijo la razón: El aumento del servicio que corresponde a las personas se reparte según lo general y lo particular del bien que reciben. Y el bien sobre los seres racionales se da en cuatro aspectos.

אָמַר הַשֵּׂכֶל כִּי תּוֹסֶפֶת הָעֲבוֹדָה עַל אֲנָשֶׁיהָ מִתְחַלֶּקֶת מִדֶּרֶךְ הַכְּלָל וְהַפְּרָט בַּטּוֹבָה עֲלֵיהֶם. וְהַטּוֹבָה עַל הַמְדַבְּרִים עַל אַרְבָּעָה עִנְיָנִים.

El primero: el bien del Creador que abarca a todo hombre. Es haberlos traído a la existencia después de que no había cosa alguna que existiera, haberles dado vida, y todo el bien que ya mencionamos en la puerta segunda de este libro. Por eso están obligados con el Creador, bendito sea, a un servicio general —que son todas las leyes racionales que practicaron Adam, Janoj, Nóaj y sus hijos, Iyov y sus compañeros, hasta los días de Moshé Rabeinu, la paz sea sobre él. Quien se apega a todas ellas en el servicio de Dios, Dios le hará bien con un bien especial, distinto del resto de los hombres; le dará un rango superior en este mundo y la gran recompensa en el mundo venidero —como Avraham, a quien Dios le dijo (Bereshit 15:1): «No temas, Avram; yo soy tu escudo, tu recompensa será muy grande.» Pero quien se rebele contra Dios en medio de Sus bienes caerá del rango de los seres racionales y de sus alturas a la ínfima condición del animal irracional, y su juicio será como el juicio de las bestias en el mundo, como está escrito (Tehilim 37): «Y los enemigos de Adonái serán como la gordura de los corderos...», etc. Y su juicio en el mundo venidero será el mal por encima del cual no hay otro, como está escrito (Yeshayahu 33:11): «Vuestro espíritu, fuego os devorará.»

הָרִאשׁוֹן טוֹבַת הַבּוֹרֵא הַכּוֹלֶלֶת כָּל הָאָדָם וְהוּא הַמְצִיאָם אַחַר שֶׁלֹּא הי׳ דָּבָר נִמְצָא וְהַחֲיוֹתָם וְהַטּוֹבָה לָהֶם בְּכָל אֲשֶׁר הִקְדַּמְנוּ זִכְרוֹ בַּשַּׁעַר הַשֵּׁנִי מִן הַסֵּפֶר הַזֶּה וע״כ הֵם חַיָּבִים לַבּוֹרֵא יִתְבָּרַךְ עֲבוֹדָה כּוֹלֶלֶת וְהֵם כָּל הַתּוֹרֹת הַשִּׂכְלִיּוֹת אֲשֶׁר נָהַג בָּהֶם אָדָם וַחֲנוֹךְ וְנֹחַ וּבָנָיו וְאִיּוֹב וַחֲבֵרָיו עַד יְמוֹת מֹשֶׁה רַבֵּינוּ ע״ה. וּמִי שֶׁדָּבַק בָּהֶם כֻּלָּם לַעֲבוֹדַת הָאֱלֹהִים יֵיטִיב לוֹ הָאֱלֹהִים בְּטוֹבָה מְיֻחֶדֶת מִשְּׁאָר בְּנֵי אָדָם וְיִתֵּן לוֹ מַעֲלָה יְתֵרָה בעוה״ז וְהַגְּמוּל הַגָּדוֹל בעוה״ב כְּמוֹ אַבְרָהָם שֶׁאָמַר לוֹ הָאֱלֹהִים (בראשית ט״ו:א׳) אַל תִּירָא אַבְרָם אָנֹכִי מָגֵן לָךְ שְׂכָרְךָ הַרְבֵּה מְאֹד. וּמִי שֶׁיַּמְרֶה הָאֱלֹהִים בְּטוֹבוֹתָיו יִפּוֹל מִמַּדְרֵגַת הַמְדַבְּרִים וּמַעֲלוֹתָם אֶל שֵׁפֶל מַדְרֵגַת הַחַי שֶׁאֵינוֹ מְדַבֵּר וְיִהְיֶה דִּינוֹ כְּדִין הַבְּהֵמוֹת בָּעוֹלָם כמ״ש (תהלים לז) וְאֹיְבֵי ה׳ כִּיקַר כָּרִים וְגוֹ׳ וְדִינוֹ בעוה״ב הָרָעָה שֶׁאֵין לְמַעְלָה מִמֶּנָּה כמ״ש (ישעיהו ל״ג:י״א) רוּחֲכֶם אֵשׁ תֹּאכַלְכֶם.

El segundo aspecto: los bienes del Creador sobre un pueblo de entre los pueblos y una nación de entre las naciones —como cuando hizo bien a los hijos de Israel al sacarlos de la tierra de Mitsraim y llevarlos a la tierra de Kena’an. Con ello los obligó a un servicio superior al primero: las leyes reveladas, después de haber advertido y despertado sobre las leyes racionales.

וְהָעִנְיָן הַשֵּׁנִי טוֹבוֹת הַבּוֹרֵא עַל עַם מִן הָעַמִּים וְאֻמָּה מִן הָאֻמּוֹת כְּמוֹ שֶׁהֵטִיב לִבְנֵי יִשְׂרָאֵל בְּהוֹצִיאָם מֵאֶרֶץ מִצְרַיִם וֶהֱבִיאָם אֶל אֶרֶץ כְּנַעַן וְחִיְּבָם בָּזֶה עֲבוֹדָה יְתֵרָה עַל הָעֲבוֹדָה הָרִאשׁוֹנָה וְהִיא הַתּוֹרֹת הַשִּׁמְעִיּוֹת אַחַר שֶׁהִזְהִיר וְהֵעִיר עַל הַתּוֹרֹת הַשִּׂכְלִיּוֹת.

Y a quien la aceptó por la honra de Dios, Dios lo distinguió con un bien y lo obligó por ella a un servicio distinto del de su nación y del resto de su tribu —como hallamos con la tribu de Leví: cuando Moshé dijo (Shemot 32): «¡Quien esté por Adonái, venga a mí!» y se reunieron con él todos los hijos de Leví, Dios les añadió un bien superior, eligió de entre ellos a Aharón y sus hijos para servir Su gloria, les ordenó leyes adicionales respecto al resto de la nación y les prometió la gran recompensa para el mundo venidero. Y quien de ellos se rebele contra el Creador, ensalzado sea, caerá de los dos rangos y será castigado en los dos mundos, como dijo el sabio (Kohélet 8:13): «Y no habrá bien para el malvado, ni prolongará sus días.»

וּמִי שֶׁקִּבְּלָהּ לִכְבוֹד הָאֱלֹהִים יִחֲדָהוּ הָאֵל בְּטוֹבָה וְחִיְּבוֹ עָלֶיהָ עֲבוֹדָה זוּלָתִי עֲבוֹדַת אֻמָּתוֹ וּשְׁאָר שִׁבְטוֹ כְּמוֹ שֶׁמָּצָאנוּ שֵׁבֶט לֵוִי כְּשֶׁאָמַר מֹשֶׁה (שמות לב) מִי לַה׳ אֵלָי וַיֵּאָסְפוּ אֵלָיו כָּל בְּנֵי לֵוִי הוֹסִיף לָהֶם הָאֵל טוֹבָה יְתֵרָה וּבָחַר מֵהֶם לְשָׁרֵת כְּבוֹדוֹ אַהֲרֹן וּבָנָיו וְצִוָּה אוֹתָם בְּתוֹרוֹת יְתֵרוֹת מִשְּׁאָר הָאֻמָּה וְיִעֵד אוֹתָם בַּגְּמוּל הַגָּדוֹל לעוה״ב. וּמִי שֶׁיַּמְרֶה הַבּוֹרֵא יִתְעַלֶּה מֵהֶם יִפּוֹל מִשְּׁתֵי הַמַּעֲלוֹת וְיֵעָנֵשׁ בִּשְׁנֵי הָעוֹלָמִים כְּמוֹ שֶׁאָמַר הֶחָכָם (קהלת ח׳:י״ג) וְטוֹב לֹא יִהְיֶה לָרָשָׁע וְלֹא יַאֲרִיךְ יָמִים.

El tercer aspecto: los bienes de Dios sobre una familia de entre las familias de la nación —como la kehuná, la leviyá y la descendencia real de la casa de David— y por ello los obligó a un servicio adicional. El servicio de la kehuná y de la leviyá es conocido y está explicado en el libro de la Torá de Dios; en cuanto a la ley de la casa de David, como está escrito (Yirmiyahu 21): «Casa de David, así dijo Adonái: juzgad por la mañana con justicia, y librad al despojado de mano del opresor.» Quien los cumplió por amor a la voluntad de Dios, Dios lo distinguió con el bien en este mundo y con la gran recompensa para el mundo venidero, y será un noble escogido o un maestro de justicia, como escribió el versículo sobre Pinjás (Tehilim 106): «Y se levantó Pinjás e hizo justicia, y se contuvo la plaga; y le fue contado como mérito de generación en generación, para siempre.» Y dijo (Yejezkel 44): «Y los cohanim leviim, hijos de Tsadok, que guardaron la guardia de mi santuario...», etc. Pero quien de ellos se rebeló contra Dios cayó de todos los rangos superiores en este mundo, y le llega un gran dolor en el mundo venidero, como sabes del asunto de Kóraj y su congregación.

וְהָעִנְיָן הַג׳ טוֹבוֹת הָאֱלֹהִים עַל מִשְׁפָּחָה מִמִּשְׁפְּחוֹת הָאֻמָּה כַּכְּהֻנָּה וּלְוִיָּה וְזֶרַע הַמְּלוּכָה בְּבֵית דָּוִד וְחִיְּבָם עַל זֶה עֲבוֹדָה יְתֵרָה וַעֲבוֹדַת הַכְּהֻנָּה וְהַלְּוִיָּה יְדוּעוֹת וּמְבֹאָרוֹת בְּסֵפֶר תּוֹרַת הָאֱלֹהִים אַךְ תּוֹרַת בֵּית דָּוִד כְּמוֹ שֶׁכָּתוּב (ירמיה כא) בֵּית דָּוִד כֹּה אָמַר ה׳ דִּינוּ לַבֹּקֶר מִשְׁפָּט וְהַצִּילוּ גָזוּל מִיַּד עוֹשֵׁק. וּמִי שֶׁהִשְׁלִימָם לְאַהֲבַת רְצוֹן הָאֱלֹהִים יִחֲדָהוּ הָאֵל בַּטּוֹבָה בָּעוֹלָם הַזֶּה וּבַגְּמוּל הַגָּדוֹל לעוה״ב וְיִהְיֶה נָדִיב נִבְחָר אוֹ מוֹרֵה צֶדֶק כמ״ש הַכָּתוּב עַל פִּינְחָס (תהלים קו) וַיַּעֲמֹד פִּינְחָס וַיְפַלֵּל וַתֵּעָצַר הַמַּגֵּפָה וַתֵּחָשֶׁב לוֹ לִצְדָקָה לְדֹר וָדֹר עַד עוֹלָם וְאָמַר (יחזקאל מד) וְהַכֹּהֲנִים הַלְוִיִּם בְּנֵי צָדוֹק אֲשֶׁר שָׁמְרוּ אֶת מִשְׁמֶרֶת מִקְדָּשִׁי וְגוֹ׳ וּמִי שֶׁהִמְרָה הָאֱלֹהִים מֵהֶם נָפַל מִכָּל הַמַּעֲלוֹת הָעֶלְיוֹנוֹת בעוה״ז וְיַגִּיעַ לוֹ צַעַר גָּדוֹל בעוה״ב כְּמוֹ שֶׁיָּדַעְתָּ מִדְּבַר קֹרַח וַעֲדָתוֹ.

El cuarto aspecto: el bien de Dios sobre un hombre concreto de entre los hombres, distinguido con él por encima del resto de su familia, su pueblo y los demás seres racionales —como un navi escogido, o un caudillo (otra versión: navi) encargado de conducir a una nación, o un sabio cuyo espíritu despertó Dios con sabiduría, entendimiento y consejo, y cosas semejantes. Y por cada uno de estos bienes queda obligado a un servicio adicional a Dios. Quien lo cumple, Dios le hace perdurar todos los bienes, los generales y los particulares, en el mundo, y Dios le añade fuerza sobre ellos y conocimiento en ellos, como está escrito (Tehilim 132): «Juró Adonái a David, en verdad, y no se retractará de ella: del fruto de tu vientre pondré sobre tu trono. Si tus hijos guardan mi pacto y mi testimonio que les enseñaré, también los hijos de ellos, para siempre, se sentarán sobre tu trono.» Y la recompensa para el mundo venidero, como está escrito (Tehilim 27): «Si no hubiese creído que había de ver la bondad de Adonái en la tierra de los vivientes.»

וְהָעִנְיָן הָרְבִיעִי טוֹבַת הָאֱלֹהִים עַל אִישׁ מֵאִישִׁי בְּנֵי אָדָם נִתְיַחֵד בָּהּ מִשְּׁאָר מִשְׁפַּחְתּוֹ וְעַמּוֹ וּשְׁאָר הַמְדַבְּרִים כְּנָבִיא מֻבְחָר אוֹ נָגִיד (ס״א נביא) מְצַוֶּה לְהַנְהִיג אֻמָּה אוֹ חָכָם הֵעִיר אֱלֹהִים אֶת רוּחוֹ בְּחָכְמָה וּתְבוּנָה וְעֵצָה וְדוֹמֶה לְזֶה וְעַל כָּל טוֹבָה מֵהֶם יִתְחַיֵּב בַּעֲבוֹדָה יְתֵרָה לָאֱלֹהִים וּמִי שֶׁהִשְׁלִימָהּ מַתְמִידוֹת לוֹ כָּל הַטּוֹבוֹת הַכּוֹלְלוֹת וְהַמְּיֻחָדוֹת בָּעוֹלָם וְיוֹסִיף לוֹ הָאֱלֹהִים כֹּחַ עֲלֵיהֶם וְדַעַת בָּהֶם כמ״ש (תהלים קלב) נִשְׁבַּע ה׳ לְדָוִד אֱמֶת לֹא יָשׁוּב מִמֶּנָּה מִפְּרִי בִטְנְךָ אָשִׁית לְכִסֵּא לָךְ אִם יִשְׁמְרוּ בָנֶיךָ בְּרִיתִי וְעֵדֹתִי זוֹ אֲלַמְּדֵם גַּם בְּנֵיהֶם עֲדֵי עַד יֵשְׁבוּ לְכִסֵּא לָךְ וְהַגְּמוּל לעוה״ב כמ״ש (שם כז) לוּלֵא הֶאֱמַנְתִּי לִרְאוֹת בְּטוּב ה׳ בְּאֶרֶץ חַיִּים.

Y quien se rebele contra Dios en el bien con el que lo distinguió, caerá de todos los rangos superiores, y el Creador será más riguroso en el ajuste de cuentas con él en este mundo, como está escrito (Vaikrá 10): «Esto es lo que habló Adonái, diciendo: en los que me son cercanos me santificaré, y ante todo el pueblo seré honrado. Y calló Aharón.» Y dijo (Amós 3): «Solo a vosotros conocí de todas las familias de la tierra; por eso os pediré cuentas.» Y también su castigo en el mundo venidero será más duro, como está escrito (Yeshayahu 30): «Porque de tiempo atrás está dispuesta la Tofet; también ella está preparada para el rey; profunda y ancha la hizo...», etc.

וּמִי שֶׁיַּמְרֶה הָאֱלֹהִים בַּטּוֹבָה אֲשֶׁר יִחֲדָהוּ בָּהּ יִפֹּל מִכָּל הַמַּעֲלוֹת הַיְּתֵרוֹת וִידַקְדֵּק עָלָיו הַבּוֹרֵא בְּחֶשְׁבּוֹן יוֹתֵר בעוה״ז כמ״ש (ויקרא י) הוּא אֲשֶׁר דִּבֶּר ה׳ לֵאמֹר בִּקְרֹבַי אֶקָּדֵשׁ וְעַל פְּנֵי כָל הָעָם אֶכָּבֵד וַיִּדֹּם אַהֲרֹן וְאָמַר (עמוס ג) רַק אֶתְכֶם יָדַעְתִּי מִכֹּל מִשְׁפְּחוֹת הָאֲדָמָה עַל כֵּן אֶפְקֹד עֲלֵיכֶם וְיִהְיֶה עוֹד עָנְשׁוֹ בעוה״ב יוֹתֵר קָשֶׁה כמ״ש (ישעיה ל) כִּי עָרוּךְ מֵאֶתְמוּל תָּפְתֶּה גַּם הִיא לַמֶּלֶךְ הוּכָן הֶעְמִיק הִרְחִב וְגוֹ׳.

Por estos cuatro aspectos están obligados los hombres al servicio de Dios; y por todo bien que el Creador añada al hombre, este queda obligado por él a un servicio. La prueba de esto es que las cosechas están obligadas al maaser, pues está dicho (Devarim 14): «Darás fielmente el maaser de todo el producto de tu siembra.» A quien Dios le dio cien kor de grano, debe de ello diez kor a Dios; y a quien Dios le dio diez kor, debe de ellos un kor a Dios. Y si el primero aparta nueve y medio, y el segundo aparta uno, el primero será castigado y el segundo recibirá recompensa.

וְעַל אֵלֶּה אַרְבָּעָה הָעִנְיָנִים חַיָּבִים בְּנֵי הָאָדָם בַּעֲבוֹדַת הָאֱלֹהִים וְכָל אֲשֶׁר יוֹסִיף הַבּוֹרֵא טוֹבָה לְאָדָם חַיָּב עָלֶיהָ עֲבוֹדָה. וּמִן הָרְאָיָה עַל זֶה כִּי הַתְּבוּאוֹת חַיָּבוֹת בְּמַעֲשֵׂר שֶׁנֶּאֱמַר (דברים יד) עַשֵּׂר תְּעַשֵּׂר אֵת כָּל תְּבוּאַת זַרְעֶךָ וּמִי שֶׁנָּתַן לוֹ הָאֱלֹהִים מֵאָה כּוֹר שֶׁל תְּבוּאָה חַיָּב מִמֶּנָּה עֲשָׂרָה כּוֹרִים לֵאלֹהִים וּמִי שֶׁנָּתַן לוֹ הָאֱלֹהִים עֲשָׂרָה כּוֹרִים חַיָּב לֵאלֹהִים מֵהֶם כּוֹר אֶחָד. וְאִם יוֹצִיא הָאֶחָד תִּשְׁעָה וַחֲצִי וְהַשֵּׁנִי אֶחָד יִהְיֶה הָרִאשׁוֹן עָנוּשׁ וְהַשֵּׁנִי מְקַבֵּל שָׂכָר.

Y lo mismo digo respecto de quien no tuvo un hijo: queda anulada de él la obligación de la circuncisión y de la enseñanza de la Torá; quien es cojo, queda anulada de él la obligación de la peregrinación festiva; y quien está enfermo, quedan anuladas de él, de entre las mitzvot, las que no puede cumplir. Y por este mismo razonamiento, aquel a quien el Creador, ensalzado sea, distinguió con un bien, queda obligado por él a un servicio adicional.

וְכֵן אוֹמַר בְּמִי שֶׁלֹּא הָיָה לוֹ בֵּן בָּטְלָה מִמֶּנּוּ חוֹבַת הַמִּילָה וְלִמּוּד הַתּוֹרָה וּמִי שֶׁהוּא פִּסֵּחַ בָּטְלָה מִמֶּנּוּ חוֹבַת הֶחָג וּמִי שֶׁהוּא חוֹלֶה בָּטְלוּ מִמֶּנּוּ מִן הַמִּצְוֹת מָה שֶׁאֵינוֹ יָכוֹל לַעֲשׂוֹתָן. וְעַל הַהַקָּשָׁה הַזֹּאת יִתְחַיֵּב מִי שֶׁיִּחֲדָהוּ הַבּוֹרֵא יִתְעַלֶּה לְטוֹבָה בְּתוֹסֶפֶת עֲבוֹדָה עָלֶיהָ.

Por eso los primeros jasidim, cuando les llegaba uno de los bienes del mundo, se atemorizaban por él por dos motivos. Uno: no quedarse cortos en el cumplimiento del servicio debido por él y en el agradecimiento por él, y que se les tornara en mal —como dijo Yaakov Avinu (Bereshit 32): «Pequeño soy ante todas las mercedes.» El segundo: que aquel bien no fuera la recompensa del Creador por su servicio, y se les mermara así su recompensa en el mundo venidero —como explicaron los antiguos a propósito de (Devarim 7): «Y paga a quienes le odian en su propia cara, para hacerlo perecer.» Y con esto te basta.

וע״כ הָיוּ הַחֲסִידִים הָרִאשׁוֹנִים כְּשֶׁהָיְתָה בָּאָה לָהֶם טוֹבָה מִטּוֹבוֹת הָעוֹלָם מִתְפַּחֲדִים לָהּ מִשְּׁנֵי פָּנִים אֶחָד מֵהֶם שֶׁלֹּא יְקַצְּרוּ מֵהַשְׁלָמַת הָעֲבוֹדָה עָלֶיהָ וְהַהוֹדָאָה בַּעֲבוּרָהּ וְתָשׁוּב לָהֶם לְרָעָה כמ״ש יַעֲקֹב אָבִינוּ (בראשית לב) קָטֹנְתִּי מִכֹּל הַחֲסָדִים וְהַשֵּׁנִי שֶׁלֹּא תִּהְיֶה גְּמוּל הַבּוֹרֵא עַל עֲבוֹדָתָם וְיִגָּרַע מִגְּמוּלָם לָעוֹלָם הַבָּא כְּמוֹ שֶׁפֵּרְשׁוּ הַקַּדְמוֹנִים בְּעִנְיַן (דברים ז) וּמְשַׁלֵּם לְשֹׂנְאָיו אֶל פָּנָיו לְהַאֲבִידוֹ וְדַי לְךָ בָּזֶה.

Dijo el alma: Ya he comprendido lo que has mencionado, y no me encuentro capaz de pagar las deudas del Creador por Sus bienes generales a los seres racionales —cuánto menos por aquello con lo que me distinguió a mí en particular entre ellos. Y aunque mi deseo y mi voluntad sean pagar lo que debo por ellos, de inmediato se adelanta en mi pensamiento, mientras lo cumplo, la esperanza de un bien futuro que venga de Él.

אָמְרָה הַנֶּפֶשׁ כְּבָר הֲבִינוֹתִי מָה שֶׁזָּכַרְתָּ וְאֵינֶנִּי מוֹצְאָה אֶת עַצְמִי יְכוֹלָה לְשַׁלֵּם חוֹבוֹת הַבּוֹרֵא עַל טוֹבוֹתָיו הַכּוֹלְלוֹת הַמְדַבְּרִים כ״ש מָה שֶׁיִּחֵד אוֹתִי בּוֹ מֵהֶם וְאִם חֶפְצִי וּרְצוֹנִי לְשַׁלֵּם מַה שֶׁאֲנִי חַיֶּבֶת עֲלֵיהֶם מִיָּד קוֹדֶמֶת לְמַחְשַׁבְתִּי בְּהַשְׁלִימִי תּוֹחֶלֶת טוֹבָה עֲתִידָה מִמֶּנּוּ.

Y lo mismo cuando doy gracias a Dios: cuando lo alabo con mis palabras por la grandeza de Su bondad sobre mí, mi pensamiento y mi kavaná en el agradecimiento es pedir la continuidad del bien y su aumento —no la intención de quien ya ha perdido la esperanza de que el bien aumente y perdure. Y estando yo por este camino en mi servicio y mi agradecimiento a mi Dios, por lo escaso de la intención clara hacia la deuda de Su bondad, ¿cómo he de llegar a pagar el resto de Su servicio por Sus bienes particulares? Necesito que me enseñes en qué estoy obligada respecto de ellos, del servicio de Dios, aunque sea lo mínimo, para que sea digna de que perduren.

וְכֵן בְּהוֹדוֹתִי לָאֵל כְּשֶׁאֲהוֹדֶנּוּ בְּמִלּוֹתַי עַל גֹּדֶל טוּבוֹ עָלַי וּמַחֲשַׁבְתִּי וְכַוָּנָתִי בַּהוֹדָאָה לְבַקֵּשׁ עַל הַתְמָדַת הַטּוֹבָה וּלְהוֹסִיף עָלֶיהָ לֹא כַּוָּנַת הַנּוֹאָשׁ מִתּוֹסֶפֶת הַטּוֹבָה וְהַתְמָדָתָהּ וּכְשֶׁאֲנִי עַל הַדֶּרֶךְ הַזֶּה בַּעֲבוֹדָתִי וְהוֹדָאָתִי לֵאלֹהַי מִמִּעוּט הַכַּוָּנָה הַבְּרוּרָה לְחוֹבַת טוֹבָתוֹ אֵיךְ אַגִּיעַ לְשַׁלֵּם שְׁאָר עֲבוֹדָתוֹ עַל טוֹבוֹתָיו הַמְיֻחָדוֹת וַאֲנִי צְרִיכָה שֶׁתּוֹרֵנִי מֶה שֶׁאֲנִי חַיֶּבֶת בּוֹ עֲלֵיהֶם מֵעֲבוֹדַת הָאֱלֹהִים עַל הַמִּעוּט שֶׁאֶהְיֶה רְאוּיָה לְהַתְמָדָתָם.

Dijo la razón: Eso de lo que te quejas —lo escaso de tu kavaná en tu servicio y tu agradecimiento a tu Dios, y que las palabras de tu boca son palabras de quien agradece mientras tu intención en ellas es la de quien pide, y tu corazón está puesto en aumentar el bien y en pedir su continuidad— se debe a tres midot.

אָמַר הַשֵּׂכֶל מָה שֶׁהִתְרָעַמְתְּ מִמִּעוּט כַּוָּנָתֵךְ בַּעֲבוֹדָתֵךְ וְהוֹדָאָתֵךְ לֶאֱלֹהַיִךְ וְכִי דִּבְרֵי פִּיךְ דִּבְרֵי מוֹדֶה וְכַוָּנָתֵךְ בָּהֶם כַּוָּנַת מְבַקֵּשׁ וְלִבֵּךְ לְהוֹסִיף עַל הַטּוֹבָה וְלִשְׁאוֹל הַתְמָדָתָהּ. הוּא מִפְּנֵי שָׁלֹשׁ מִדּוֹת.

La primera midá: el exceso de tu amor por ti misma y tu deseo de atraer hacia ella los placeres, sin que des un solo paso hacia el servicio de Dios ni hacia ninguna otra cosa salvo con la intención de deleitarte con los goces. Ya te advertí al comienzo de mi cura que te esfuerces con toda tu capacidad en alejar de ti esta midá; y con ello espero para ti el bien.

הַמִּדָּה הָאַחַת רֹב אַהֲבָתֵךְ אֶת נַפְשֵׁךְ וְחֶפְצֵךְ לִמְשׁוֹךְ הַנְּעִימוֹת אֵלֶיהָ וְלֹא תִּפְסְעִי פְּסִיעָה לַעֲבוֹדַת הָאֵל וְלֹא לְזוּלָתָהּ אֶלָּא שֶׁכַּוָּנָתֵךְ בָּהּ לְהִתְעַנֵּג בַּהֲנָאוֹת וּכְבָר הִקְדַּמְתִּי לָךְ בִּתְחִלַּת רְפוּאָתִי שֶׁתִּשְׁתַּדְּלִי בְּכָל יְכָלְתֵּךְ לְהַרְחִיק הַמִּדָּה הַזֹּאת מִמֵּךְ וּבָזֶה אֲקַוֶּה לָךְ הַטּוֹב.

La segunda midá: porque no comprendes la merced del Creador sobre ti, y se te sube al pensamiento que no alcanzas el bien sino por tu petición —cuando ya te hizo bien en lo que sabes y en lo que no sabes. Y si no fueras sensata en tu petición, ¿quién te hizo todo esto al principio? Si apartaras de ti este pensamiento, tu servicio sería con kavaná completa y tu agradecimiento a Él en tu interior, y lo que esperaras de Él entonces sería más merecido y más debido para ti.

וְהַמִּדָּה הַשֵּׁנִית מִפְּנֵי שֶׁאֵינֵךְ מְבִינָה חֶסֶד הַבּוֹרֵא עָלַיִךְ וְיַעֲלֶה בְּמַחְשַׁבְתֵּךְ שֶׁאֵינֵךְ מַגַּעַת אֶל הַטּוֹבָה אֶלָּא בְּבַקָּשָׁתֵךְ עָלֶיהָ וּכְבָר הֵטִיב לְךָ בְּמָה שֶׁתֵּדְעִי וּבְמָה שֶׁאֵינֵךְ יוֹדַעַת וְאִם לֹא תַּשְׁכִּילִי בְּבַקָּשָׁתֵךְ מִי עָשָׂה לָךְ כָּל זֹאת בַּתְּחִלָּה אִם הָיִית מְרַחֶקֶת מִמֵּךְ הַמַּחְשָׁבָה הַזֹּאת הָיְתָה עֲבוֹדָתֵךְ בְּכַוָּנָה שְׁלֵמָה וְהוֹדָאָתֵךְ לוֹ בְּמַצְפּוּנֵךְ וּמָה שֶׁתְּקַוִּי מִמֶּנּוּ אָז יִהְיֶה רָאוּי וּמְחֻיָּב לָךְ יוֹתֵר.

La tercera midá: que no te reconoces a ti misma, ni el modo de tu conducta, y te ves digna de la mayor de todas las bondades, y no cesas de pedirlas; y cada vez que alcanzas algo de ellas, tu pensamiento sube a lo que está por encima de ello, y no ves al Creador, ensalzado sea, digno del mayor de los servicios de tu parte; y cuando realizas algún servicio, lo consideras una merced tuya hacia Él —aun sabiendo tu necesidad de Él y que Él no te necesita a ti.

וְהַמִּדָּה הַשְּׁלִישִׁית שֶׁאֵינֵךְ מַכֶּרֶת אֶת עַצְמֵךְ וְלֹא עִנְיַן הַנְהָגָתֵךְ וְאַתְּ רוֹאֶה אוֹתָךְ רְאוּיָה לַגְּדוֹלָה שֶׁבְּכָל הַטּוֹבוֹת וְאֵינֵךְ פּוֹסֶקֶת מִלְּבַקֵּשׁ אוֹתָם וְכָל אֲשֶׁר תַּגִּיעַ מֵהֶם עַל דָּבָר מַחְשַׁבְתֵּךְ עוֹלָה לְמָה שֶׁלְּמַעְלָה מִמֶּנּוּ וְאֵינֵךְ רוֹאָה הַבּוֹרֵא יִתְעַלֶּה רָאוּי לַגְּדוֹלָה שֶׁבָּעֲבוֹדוֹת מִמֵּךְ וּכְשֶׁתִּהְיֶה מִמֵּךְ עֲבוֹדָה תַּחְשְׁבֶהָ חֶסֶד מִמֵּךְ עָלָיו עִם יְדִיעָתֵךְ מַחְסוֹרֵךְ אֵלָיו וְשֶׁאֵינוֹ צָרִיךְ לָךְ.

Y si descubrieras en ti misma esta necedad, y miraras con ojo atento, y supieras que el Creador que te creó piensa en ti y conoce lo que es bueno para ti y lo que no lo es mejor que tú misma, querrías de buen grado lo que te llega de ellos, crecería tu agradecimiento a Él por ellos con corazón entero, y no colgarías tu esperanza de aquello que te distrae de reconocer lo que te ha llegado de ellos, de pagar las deudas de Dios por ellos y lo que eres digna de recibir.

וְאִלּוּ הָיִית מְגַלָּה הַסִּכְלוּת הַזֶּה מֵאֵלַיִךְ וַתְּעַיְּנִי בְּעַיִן פְּקוּחָה וְהָיִית יוֹדַעַת כִּי הַבּוֹרֵא אֲשֶׁר בְּרָאֵךְ חוֹשֵׁב עָלַיִךְ וְיוֹדֵעַ בַּטּוֹב לָךְ וּבְמָה שֶׁאֵינוֹ טוֹב יוֹתֵר מִמֵּךְ הָיִית רוֹצָה בְּמָה שֶׁיַּגִּיעֵךְ מֵהֶם וְתִגְדַּל הוֹדָאָתֵךְ לוֹ עֲלֵיהֶם בְּלֵב שָׁלֵם וְלֹא הָיִית תּוֹלָה תִּקְוָתֵךְ בְּמָה שֶׁיַּטְרִידֵךְ מֵהַכָּרַת מָה שֶׁהִגִּיעַ אֵלַיִךְ מֵהֶם וּפְרֹעַ חוֹבוֹת הָאֱלֹהִים עֲלֵיהֶן וּמָה שֶׁאַתְּ רְאוּיָה לוֹ.

Es imposible que no lo alcances cuando se te haga debido por tu servicio; no que lo esperes teniendo tu mente pendiente de Él.

אִי אֶפְשָׁר שֶׁלֹּא תַּגִּיעִי אֵלָיו כְּשֶׁיִּתְחַיֵּב לָךְ בַּעֲבוֹדָתֵךְ לֹא שֶׁתְּקַוִּי אוֹתוֹ בִּתְלוֹת דַּעְתֵּךְ בּוֹ: