Puerta vigésima sexta
La teshuvá
La teshuvá. Dijo Rabí Leví: grande es la teshuvá, que llega hasta el Trono de Gloria; como está dicho «Vuelve, Israel, hasta Adonái tu Dios» (Hoshea 14:2) (Yomá 86a). Y dijeron nuestros maestros de bendita memoria: cuando Moshé subió al primer firmamento, encontró grupos de ángeles. Abrieron ante él un Séfer Torá y leyeron la obra del primer día; luego se detuvieron y empezaron a narrar la alabanza de la Torá. Subió al segundo, y encontró grupos de ángeles que leían la obra del segundo día; se detuvieron y empezaron a narrar la alabanza de la Torá y de Israel. Subió al tercero, y encontró ángeles y legiones que leían la obra del tercer día; se detuvieron y empezaron a narrar la alabanza de Yerushaláyim. Subió al cuarto, y encontró er'elim que leían la obra del cuarto día; se detuvieron y empezaron a narrar la alabanza del Mashíaj. Subió al quinto, y encontró campamentos y campamentos que leían la obra del quinto día; se detuvieron y empezaron a narrar la tristeza del Guehinom. Subió al sexto, y encontró allí ángeles que leían la obra del sexto día; se detuvieron y empezaron a narrar la obra del Gan Edén, y piden ante Hakadosh Baruj Hu que se dé a Israel su porción en el Gan Edén. Subió al séptimo, y encontró ofanim y serafim, galgalim y ángeles de misericordia, ángeles de jésed y tsedaká, y ángeles de temblor y sudor. Enseguida se aferró al Trono de Gloria. Empezaron a leer la obra del séptimo día —«Vaijulú», «y fueron acabados»—, se detuvieron y empezaron a narrar la alabanza de la teshuvá. Para enseñarte que la teshuvá llega hasta el Trono de Gloria, como está dicho «Vuelve, Israel, hasta Adonái tu Dios» (Hoshea 14:2).
שַׁעַר הָעֶשְׂרִים וְשִׁשָּׁה – שַׁעַר הַתְּשׁוּבָה
הַתְּשׁוּבָה. אָמַר רַבִּי לֵוִי: גְּדוֹלָה תְּשׁוּבָה, שֶׁמַּגַּעַת עַד כִּסֵּא הַכָּבוֹד; שֶׁנֶּאֱמַר (הושע יד ב): ״שׁוּבָה יִשְׂרָאֵל עַד יְיָ אֱלֹהֶיךָ״ (יומא פו א). וְאָמְרוּ רַבּוֹתֵינוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה: כְּשֶׁעָלָה מֹשֶׁה לָרָקִיעַ הָרִאשׁוֹן, מָצָא כִּתּוֹת שֶׁל מַלְאָכִים. פָּתְחוּ לְפָנָיו סֵפֶר תּוֹרָה, וְקָרְאוּ מַעֲשֵׂה יוֹם רִאשׁוֹן, וּפָסְקוּ וְהִתְחִילוּ לְסַפֵּר בְּשִׁבְחָהּ שֶׁל תּוֹרָה. עָלָה לַשְּׁנִיָּה, וּמָצָא חֲבִילוֹת שֶׁל מַלְאָכִים, וְקוֹרִין מַעֲשֵׂה יוֹם שֵׁנִי; וּפָסְקוּ וְהִתְחִילוּ לְסַפֵּר בְּשִׁבְחָהּ שֶׁל תּוֹרָה וְשֶׁל יִשְׂרָאֵל. עָלָה לַשְּׁלִישִׁי, וּמָצָא מַלְאָכִים וּגְדוּדִים קוֹרִין בְּמַעֲשֵׂה יוֹם שְׁלִישִׁי; וּפָסְקוּ וְהִתְחִילוּ לְסַפֵּר בְּשִׁבְחָהּ שֶׁל יְרוּשָׁלַיִם. עָלָה לָרְבִיעִי, מָצָא אֶרְאֶלִּים קוֹרִין בְּמַעֲשֵׂה יוֹם רְבִיעִי; וּפָסְקוּ וְהִתְחִילוּ לְסַפֵּר בְּשִׁבְחוֹ שֶׁל מָשִׁיחַ. עָלָה לַחֲמִישִׁי, מָצָא מַחֲנוֹת מַחֲנוֹת קוֹרִין בְּמַעֲשֵׂה יוֹם חֲמִישִׁי; וּפָסְקוּ וְהִתְחִילוּ לְסַפֵּר בְּעִצְּבוֹנָהּ שֶׁל גֵּיהִנָּם. עָלָה לַשִּׁשִּׁי, וּמָצָא שָׁם מַלְאָכִים, וְהָיוּ קוֹרִין בְּמַעֲשֵׂה יוֹם שִׁשִּׁי; וּפָסְקוּ וְהִתְחִילוּ לְסַפֵּר בְּמַעֲשֵׂה גַּן עֵדֶן, וּמְבַקְשִׁים לִפְנֵי הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לִתֵּן חֶלְקָם שֶׁל יִשְׂרָאֵל בְּגַן עֵדֶן. עָלָה לַשְּׁבִיעִי, וּמָצָא אוֹפַנִּים וּשְׂרָפִים, גַּלְגַּלִּים וּמַלְאֲכֵי רַחֲמִים, מַלְאֲכֵי חֶסֶד וּצְדָקָה, וּמַלְאֲכֵי רֶתֶת וְזִיעַ. מִיָּד אָחַז בְּכִסֵּא הַכָּבוֹד. הִתְחִילוּ לִקְרוֹת בְּמַעֲשֵׂה יוֹם שְׁבִיעִי: ״וַיְכֻלּוּ״, וּפָסְקוּ וְהִתְחִילוּ לְסַפֵּר בְּשִׁבְחָהּ שֶׁל תְּשׁוּבָה. לְלַמֶּדְךָ שֶׁתְּשׁוּבָה מַגַּעַת עַד כִּסֵּא הַכָּבוֹד, שֶׁנֶּאֱמַר: ״שׁוּבָה יִשְׂרָאֵל עַד יְיָ אֱלֹהֶיךָ״ (הושע יד ב).
Dijo Rabí Akivá (Pesajim 54a): siete cosas precedieron al mundo, y son estas: la Torá, la teshuvá, el Gan Edén y el Guehinom, el Trono de Gloria, el Bet Hamikdash, y el nombre del Mashíaj. ¿Y por qué estas siete? Has de saber que el fundamento de la creación del mundo es el hombre, pues no hay necesidad en el mundo inferior sino por el hombre, que domina todo el mundo inferior: bestias, animales, aves, peces y reptiles. Y puesto que el fundamento de la creación es el hombre, hubo que anteponer la Torá, que es la permanencia del mundo, como está escrito «Si no fuera por mi pacto de día y de noche, no habría fijado las leyes del cielo y de la tierra» (Yirmiyahu 33:25).
אָמַר רַבִּי עֲקִיבָא (פסחים נד א): שִׁבְעָה דְּבָרִים קָדְמוּ לָעוֹלָם, וְאֵלּוּ הֵן: תּוֹרָה, תְּשׁוּבָה, גַּן עֵדֶן וְגֵיהִנֹּם, וְכִסֵּא הַכָּבוֹד, וּבֵית הַמִּקְדָּשׁ, וּשְׁמוֹ שֶׁל מָשִׁיחַ. וְלָמָּה אֵלּוּ שִׁבְעָה? דַּע לְךָ, שֶׁעִקַּר בְּרִיאַת הָעוֹלָם הוּא בִּשְׁבִיל הָאָדָם, כִּי אֵין צֹרֶךְ בָּעוֹלָם הַתַּחְתּוֹן אֶלָּא בָּאָדָם, וְהוּא מוֹשֵׁל בְּכָל עוֹלָם הַתַּחְתּוֹן, בִּבְהֵמוֹת וְחַיּוֹת וְעוֹפוֹת וְדָגִים וּשְׁרָצִים. וּמֵאַחַר שֶׁעִקַּר הַבְּרִיאָה בִּשְׁבִיל הָאָדָם, אִם כֵּן הֻצְרַךְ לְהַקְדִּים הַתּוֹרָה שֶׁהִיא קִיּוּם הָעוֹלָם, דִּכְתִיב: ״אִם לֹא בְרִיתִי יוֹמָם וָלָיְלָה, חֻקּוֹת שָׁמַיִם וָאָרֶץ לֹא שָׂמְתִּי״ (ירמיהו לג כה).
Y una vez antepuesta la Torá, hubo igualmente que anteponer la teshuvá; porque, habiendo en la Torá preceptos positivos, prohibiciones y castigos explícitos, era forzoso anteponer la teshuvá, para que, si el hombre peca, tenga tiempo de volver. De no ser así, el mundo no habría subsistido ni una sola generación, ya que «no hay hombre justo en la tierra que haga el bien y no peque» (Kohélet 7:20); pues en cuanto la generación peca, merece ser aniquilada y destruida. Por eso se escribió el episodio de Sedom en la Torá, para hacer saber a los pecadores que merecen ser aniquilados, ellos y todo cuanto tienen, y que también la tierra merecía ser trastornada como Sedom; solo que Hakadosh Baruj Hu antepuso la teshuvá, y aguarda generación tras generación.
וְכֵיוָן שֶׁהִקְדִּים הַתּוֹרָה, הֻצְרַךְ כְּמוֹ כֵן לְהַקְדִּים הַתְּשׁוּבָה, כִּי כֵּיוָן שֶׁיֵּשׁ בַּתּוֹרָה עֲשֵׂה וְלֹא תַעֲשֶׂה וָעֳנָשִׁים הַמְּפֹרָשִׁים בַּתּוֹרָה, הֻצְרַךְ עַל כָּל פָּנִים לְהַקְדִּים תְּשׁוּבָה, שֶׁאִם יֶחֱטָא הָאָדָם שֶׁיִּהְיֶה לוֹ זְמַן לָשׁוּב; שֶׁאִם לֹא כֵן לֹא הָיָה הָעוֹלָם קַיָּם דּוֹר אֶחָד, כִּי אָדָם אֵין צַדִּיק בָּאָרֶץ אֲשֶׁר יַעֲשֶׂה טּוֹב וְלֹא יֶחֱטָא (קהלת ז כ), כִּי מִיָּד שֶׁהַדּוֹר חוֹטֵא הוּא רָאוּי לְכַלּוֹתוֹ וּלְהַשְׁמִידוֹ. וּלְכָךְ נִכְתַּב מַעֲשֵׂה סְדוֹם בַּתּוֹרָה, לְהוֹדִיעַ לַחוֹטְאִים שֶׁהֵם רְאוּיִים לִהְיוֹת כָּלִים, הֵם וְכָל אֲשֶׁר לָהֶם, וְגַם הָאָרֶץ הָיְתָה רְאוּיָה לְהִתְהַפֵּךְ כְּמוֹ סְדוֹם, אֶלָּא שֶׁהַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא הִקְדִּים תְּשׁוּבָה, וּמַמְתִּין דּוֹר אַחַר דּוֹר.
Y una vez antepuestas la Torá y la teshuvá, hubo que anteponer igualmente el Gan Edén, el Guehinom y el Trono de Gloria, que son los lugares donde se paga a cada uno según sus obras.
וְכֵיוָן שֶׁהִקְדִּים תּוֹרָה וּתְשׁוּבָה, הֻצְרַךְ לְהַקְדִּים כְּמוֹ כֵן גַּן עֵדֶן וְגֵיהִנָּם וְכִסֵּא הַכָּבוֹד, שֶׁהֵם מְקוֹמוֹת לְשַׁלֵּם לָאִישׁ כְּמַעֲשָׂיו.
Y una vez antepuesto todo esto, hubo que anteponer el Bet Hamikdash y el nombre del Mashíaj; porque en aquellos días la tierra se llenará de conocimiento, no habrá yetzer hará en los hombres, y todos sabrán que el fundamento de la creación del mundo es el servicio del Creador, ensalzado sea. Por eso antepuso estas siete cosas al mundo. «Y subirán salvadores al monte Tsión» (Ovadia 1:21), «Y vendrá a Tsión un redentor, y a los que en Yaakov se vuelvan del pecado» (Yeshayahu 59:20). Amén, y así sea la voluntad.
וְכֵיוָן שֶׁהִקְדִּים כָּל אֵלּוּ, הֻצְרַךְ לְהַקְדִּים בֵּית הַמִּקְדָּשׁ וּשְׁמוֹ שֶׁל מָשִׁיחַ, כִּי בַּיָּמִים הָהֵמָּה תִּמָּלֵא הָאָרֶץ דֵּעָה, וְלֹא יִהְיֶה יֵצֶר הָרַע בִּבְנֵי אָדָם, וְכֻלָּם יֵדְעוּ שֶׁעִקַּר בְּרִיאַת הָעוֹלָם בִּשְׁבִיל עֲבוֹדַת הַבּוֹרֵא יִתְעַלֶּה. לָכֵן הִקְדִּים אֵלּוּ הַשִּׁבְעָה לָעוֹלָם. ״וְעָלוּ מוֹשִׁעִים בְּהַר צִיּוֹן״ (עובדיה א כא), ״וּבָא לְצִיּוֹן גּוֹאֵל, וּלְשָׁבֵי פֶּשַׁע בְּיַעֲקֹב״ (ישעיהו נט כ). אָמֵן, וְכֵן יְהִי רָצוֹן.
Por siete motivos debe el hombre apresurarse a volver en su juventud, cuando está en plenitud de fuerzas. El primero: porque el servicio de la Torá y el temor, y todas las virtudes a las que el hombre está obligado, son muchísimas. Y sobre esto se dijo «Más larga que la tierra es su medida, y más ancha que el mar» (Iyov 11:9). «Y el día es corto» (Avot 2:15), pues este mundo es un día muy corto —«como una sombra son nuestros días sobre la tierra» (Divré Hayamim I 29:15)—. Y dijeron nuestros maestros de bendita memoria (Bereshit Rabá 96:2): no como la sombra de un muro ni como la sombra de un árbol, sino como la sombra de un ave que vuela por el aire. «Y los obreros son perezosos» —este es el hombre que tiene en sí la midá de la pereza—.
עֲבוּר שִׁבְעָה דְּבָרִים יַקְדִּים הָאָדָם לָשׁוּב בְּבַחֲרוּתוֹ כְּשֶׁהוּא בְּגֹדֶל כּוֹחוֹ: הָאֶחָד – כִּי עֲבוֹדַת הַתּוֹרָה וְהַיִּרְאָה, וְכָל הַמַּעֲלוֹת שֶׁהָאָדָם חַיָּב, הֵמָּה רַבִּים מְאוֹד מְאוֹד. וְעַל זֶה נֶאֱמַר: ״אֲרֻכָּה מֵאֶרֶץ מִדָּהּ, וּרְחָבָה מִנִּי יָם״ (איוב יא ט). ״וְהַיּוֹם קָצָר״ (משנה אבות ב טו), כִּי הָעוֹלָם הַזֶּה יוֹם קָצָר מְאוֹד, ״כַּצֵּל יָמֵינוּ עַל הָאָרֶץ״ (דברי הימים א כט טו). וְאָמְרוּ רַבּוֹתֵינוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (בראשית רבה צו ב): לֹא כְּצֵל כֹּתֶל וְלֹא כְּצֵל אִילָן, אֶלָּא כְּצֵל עוֹף הַפּוֹרֵחַ בָּאֲוִיר. ״וְהַפּוֹעֲלִים עֲצֵלִים״ – זֶהוּ הָאָדָם שֶׁיֵּשׁ בּוֹ מִדַּת הָעַצְלוּת.
Y ahora reflexiona: un hombre que está obligado a recorrer un camino de una jornada, de diez parsaot o más, y el camino está lleno de obstáculos, de barro y piedras, y hay salteadores y asesinos en él, y él tiene que ir de todos modos, porque así se lo ordenó el rey y no puede rehusarlo —¡cuánto necesita madrugar por la mañana, ceñirse los lomos con diligencia e ir a toda prisa!—. Por eso conviene levantarse temprano y apresurarse al servicio del Creador, ensalzado sea. E incluso cuando ponga todas sus fuerzas, apenas alcanzará una pequeña parte de las virtudes. Como dijeron nuestros maestros (Avot deRabí Natán 16:4) sobre lo escrito «Porque Él conoce nuestra inclinación» (Tehilim 103:14): parábola de un rey que dio un campo a sus siervos y les dijo que lo trabajaran, lo cuidaran, y le trajeran de él treinta kor cada año. Ellos se esforzaron y lo trabajaron bien, y trajeron ante el rey cinco kor. Les dijo: ¿qué es esto que habéis hecho? Le dijeron: señor nuestro rey, el campo que nos diste es de mala calidad, y nosotros con todas nuestras fuerzas lo trabajamos, y no rindió más que esta medida. Así el hombre: aun cuando trabaje con todas sus fuerzas, su servicio es pequeño. Y si dijera «esperaré hasta estar libre y hasta ganar lo suficiente para mi sustento» —las preocupaciones del mundo no cesan, y como dijeron nuestros maestros de bendita memoria: «Y no digas: cuando esté libre estudiaré, no sea que no quedes libre» (Avot 2:4)—.
וְעַתָּה הִתְבּוֹנֵן: אָדָם שֶׁמְּחֻיָּב לֵילֵךְ מַהֲלַךְ יוֹם עֶשֶׂר פַּרְסָאוֹת וְיוֹתֵר, וְהַדֶּרֶךְ מָלֵא מִכְשׁוֹלִים מִטִּיט וַאֲבָנִים, וְיֵשׁ לִסְטִים וְרוֹצְחִים בְּאוֹתוֹ הַדֶּרֶךְ, וְהוּא צָרִיךְ לָלֶכֶת עַל כָּל פָּנִים, כִּי כֵן צִוָּה לוֹ הַמֶּלֶךְ וְלֹא יוּכַל לִדְחוֹתוֹ – כַּמָּה צָרִיךְ הָאָדָם לְהַקְדִּים בַּבֹּקֶר וְלַחְגֹּר מָתְנָיו בִּזְרִיזוּת וְלָלֶכֶת בִּמְהִירוּת. לָכֵן יֵשׁ לְהַשְׁכִּים וּלְהַקְדִּים לַעֲבוֹדַת הַבּוֹרֵא יִתְעַלֶּה. וַאֲפִלּוּ כְּשֶׁיַּעֲשֶׂה כָּל יְכָלְתּוֹ – יַשִּׂיג רַק מְעַט מִן הַמַּעֲלוֹת. כְּמוֹ שֶׁאָמְרוּ רַבּוֹתֵינוּ (אבות דרבי נתן טז ד) עַל מָה שֶׁכָּתוּב: ״כִּי הוּא יָדַע יִצְרֵנוּ״ (תהלים קג יד): מָשָׁל לְמֶלֶךְ שֶׁנָּתַן שָׂדֶה לַעֲבָדָיו, וְאָמַר לָהֶם לְעָבְדוֹ וּלְשָׁמְרוֹ, וּלְהָבִיא מִמֶּנּוּ שְׁלוֹשִׁים כּוֹר בְּכָל שָׁנָה. וְהֵם טָרְחוּ בָּהּ וְעָבְדוּ אוֹתָהּ הֵיטֵב, וְהֵבִיאוּ לִפְנֵי הַמֶּלֶךְ חֲמִשָּׁה כּוֹרִין. אָמַר לָהֶם: מַה זֹּאת עֲשִׂיתֶם? אָמְרוּ לוֹ: אֲדוֹנֵנוּ הַמֶּלֶךְ, הַשָּׂדֶה שֶׁנָּתַתָּ לָנוּ הִיא זִבּוּרִית, וַאֲנַחְנוּ בְּכָל כּוֹחֵנוּ עֲבַדְנוּהָ, וְלֹא עָשְׂתָה יוֹתֵר מִזֶּה הַשִּׁעוּר. כָּךְ הָאָדָם, אֲפִלּוּ כְּשֶׁיַּעֲבֹד בְּכָל כּוֹחוֹ – עֲבוֹדָתוֹ קְטַנָּה. וְאִם יֹאמַר: אַמְתִּין עַד שֶׁאֶהְיֶה פָּנוּי וְעַד שֶׁאַרְוִיחַ דֵּי סִפּוּקִי – הִנֵּה טִרְדוֹת הָעוֹלָם אֵינָן פּוֹסְקוֹת, וּכְדִבְרֵי רַבּוֹתֵינוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה: ״וְאַל תֹּאמַר לִכְשֶׁאִפָּנֶה אֶשְׁנֶה, שֶׁמָּא לֹא תִּפָּנֶה״ (משנה אבות ב ד).
El segundo: si aplaza su teshuvá hasta reunir y acumular riqueza, entonces codiciará y ansiará todavía más, como dijeron nuestros maestros de bendita memoria (Kohélet Rabá 1:13): ningún hombre sale de este mundo con la mitad de su deseo cumplido en la mano: quien tiene un mané, ansía llegar a doscientos; alcanzados los doscientos, ansía hacer cuatrocientos. Y así dijo el versículo «El que ama la plata no se saciará de plata» (Kohélet 5:9).
הַשֵּׁנִי – אִם יְאַחֵר תְּשׁוּבָתוֹ עַד שֶׁיַּכְנִיס וְיֶאֱסֹף הוֹן, אָז יַחְמֹד וְיִכְסֹף יוֹתֵר, כְּמוֹ שֶׁאָמְרוּ רַבּוֹתֵינוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (קהלת רבה א יג): אֵין אָדָם יוֹצֵא מִזֶּה הָעוֹלָם וַחֲצִי תַּאֲוָתוֹ בְּיָדוֹ, יֵשׁ בְּיָדוֹ מָנֶה – מִתְאַוֶּה לַעֲשׂוֹת מָאתַיִם, הִשִּׂיגָה יָדוֹ לְמָאתַיִם – מִתְאַוֶּה לַעֲשׂוֹת אַרְבַּע מֵאוֹת. וְכֵן אָמַר הַכָּתוּב: ״אֹהֵב כֶּסֶף לֹא יִשְׂבַּע כֶּסֶף״ (קהלת ה ט).
El tercero: el tiempo mengua y la labor es mucha —la labor de la Torá, la corrección del alma, y la adquisición de virtudes como el temor—.
הַשְּׁלִישִׁי – הַזְּמַן מִתְמַעֵט וְהַמְּלָאכָה מְרֻבָּה: מְלֶאכֶת הַתּוֹרָה, וְתִקּוּן הַנֶּפֶשׁ, וְהַשָּׂגוֹת הַמַּעֲלוֹת כְּמוֹ הַיִּרְאָה.
El cuarto: cuando tarda en corregir su alma, el yetzer va creciendo y se fortalece, el corazón se endurece, ya se ha habituado a las transgresiones, y todas ellas son a sus ojos como cosa permitida, y no podrá purificarse.
הָרְבִיעִי – כְּשֶׁיִּתְאַחֵר לְתַקֵּן נַפְשׁוֹ, אָז הַיֵּצֶר הוֹלֵךְ וּמִתְגַּבֵּר, וּמִתְקַשֶּׁה הַלֵּב, וּכְבָר הֻרְגַּל בָּעֲבֵרוֹת, וְכָל הָעֲבֵרוֹת הֵן בְּעֵינָיו כְּהֶתֵּר, וְלֹא יוּכַל לְטַהֵר עַצְמוֹ.
El quinto: quien no quiere apresurarse a volver, tal vez no alargue sus días y muera antes de volver; por eso advirtió «En todo tiempo sean blancas tus vestiduras» (Kohélet 9:8).
הַחֲמִישִׁי – מִי שֶׁאֵינוֹ רוֹצֶה לְהַקְדִּים לָשׁוּב, אוּלַי לֹא יַאֲרִיךְ יָמִים וְיָמוּת טֶרֶם יָשׁוּב, עַל כֵּן הִזְהִיר ״בְּכָל עֵת יִהְיוּ בְגָדֶיךָ לְבָנִים״ (קהלת ט ח).
El sexto: cuando tarda en volver, sus pecados se hacen viejos, los olvida y no se inquieta por ellos como al principio.
הַשִּׁשִּׁי – כְּשֶׁיִּתְאַחֵר לָשׁוּב יִהְיוּ עֲוֹנֹתָיו יְשָׁנִים, וְיִשְׁכַּח וְלֹא יִדְאַג לָהֶם כַּאֲשֶׁר בַּתְּחִלָּה.
El séptimo: cuando entre en años y se debilite la fuerza del yetzer, no recibirá recompensa por la teshuvá como si la hubiera hecho en los días de su juventud, cuando estaba en plenitud de fuerza. Y por estos siete motivos ha de apresurarse el hombre a corregir su alma ante el Rey supremo.
הַשְּׁבִיעִי – כְּשֶׁהוּא יָבוֹא בַיָּמִים וְיֻחְלַשׁ כֹּחַ הַיֵּצֶר, לֹא יְקַבֵּל שָׂכָר עַל הַתְּשׁוּבָה כְּאִלּוּ עָשָׂה תְּשׁוּבָה בִּימֵי בַּחֲרוּתוֹ כְּשֶׁהָיָה בְּחֹזֶק כּוֹחוֹ. וּבַעֲבוּר אֵלּוּ שִׁבְעָה דְּבָרִים יַקְדִּים אָדָם אֶת עַצְמוֹ, לְתַקֵּן נַפְשׁוֹ לִפְנֵי מֶלֶךְ עֶלְיוֹן.
Y después de que surja en el corazón del hombre hacer teshuvá, no podrá hacer una teshuvá completa si no pone en su corazón siete cosas. La primera: que conozca sus obras y las recuerde todas. Porque el hombre que no se habituó a cumplir las mitzvot desde su juventud, todos sus días comete transgresiones. Y muchos hombres piensan que uno no se llama «baal teshuvá» sino cuando ha cohabitado con mujer casada o con una gentil, o se ha entregado a la mala vida, y cosas semejantes de entre las grandes transgresiones; pero de las demás transgresiones no saben volver. Y no es así, porque todo aquello sobre lo que nos advirtieron nuestros maestros es más grave que las palabras de la Torá. Pues todo el que traspasa las palabras de los sabios es reo de muerte (Berajot 4b). Y todo el que traspasa las palabras de la Torá o las palabras de los sabios necesita volver.
וְאַחַר שֶׁיַּעֲלֶה בְּלֵב הָאָדָם לַעֲשׂוֹת תְּשׁוּבָה, לֹא יוּכַל לַעֲשׂוֹת תְּשׁוּבָה שְׁלֵמָה אִם לֹא יָשִׂים עַל לִבּוֹ שִׁבְעָה דְּבָרִים: הָרִאשׁוֹן – שֶׁיֵּדַע מַעֲשָׂיו וְיַזְכִּירֵם כֻּלָּם. כִּי אָדָם שֶׁלֹּא הֻרְגַּל לְקַיֵּם הַמִּצְווֹת מִנְּעוּרָיו – כָּל יָמָיו יַעֲשֶׂה עֲבֵרוֹת. וְכַמָּה בְּנֵי אָדָם סְבוּרִים שֶׁאֵין אָדָם נִקְרָא ״בַּעַל תְּשׁוּבָה״ אֶלָּא אִם כֵּן בָּא עַל אֵשֶׁת אִישׁ אוֹ עַל גּוֹיָה, אוֹ יוֹצֵא לְתַרְבּוּת רָעָה, וְכַיּוֹצֵא בָּאֵלּוּ מֵעֲבֵרוֹת גְּדוֹלוֹת; אֲבָל בִּשְׁאָר עֲבֵרוֹת אֵין יוֹדְעִים לָשׁוּב עֲלֵיהֶם. וְזֶה אֵינוֹ כֵן, כִּי עַל כָּל מָה שֶׁהִזְהִירוּ רַבּוֹתֵינוּ עָלָיו – הוּא יוֹתֵר חָמוּר מִדִּבְרֵי תוֹרָה. כִּי כָל הָעוֹבֵר עַל דִּבְרֵי חֲכָמִים – חַיָּב מִיתָה (ברכות ד ב). וְכָל מִי שֶׁעוֹבֵר עַל דִּבְרֵי תוֹרָה אוֹ עַל דִּבְרֵי חֲכָמִים צָרִיךְ לָשׁוּב.
Y ahora escucha, hijo mío: la mayoría del mundo no se cuida de las palabras vanas, ni de mirar a las mujeres, ni de hablar con ellas sin necesidad. Tampoco se cuidan de rezar con kavaná, ni de no hablar en la sinagoga, ni de la risa y la ligereza. Tampoco se cuidan en la tsedaká de darla a quien es digno de ella, y endurecen el corazón, cierran la mano y dicen palabras duras a los pobres. Tampoco se cuidan del juramento en vano, ni de maldecir a su prójimo o a sí mismos con el Nombre; ni de mencionar el nombre del Cielo en vano, o en un lugar que no está limpio, o con manos que no están limpias; y la anulación del estudio de la Torá equivale a todas ellas.
וְעַתָּה שְׁמַע בְּנִי, כִּי רֹב הָעוֹלָם אֵין נִזְהָרִים מִדְּבָרִים בְּטֵלִים, וּמִלְּהִסְתַּכֵּל בַּנָּשִׁים, וּמִלְּדַבֵּר עִמָּהֶן שֶׁלֹּא לְצֹרֶךְ. גַּם לֹא נִזְהָרִים לְהִתְפַּלֵּל בְּכַוָּנָה, וּמִלְּדַבֵּר בְּבֵית הַכְּנֶסֶת, וּמִשְּׂחוֹק וּמִקַּלּוּת רֹאשׁ. גַּם לֹא נִזְהָרִים בַּצְּדָקָה לָתֵת לְמִי שֶׁהָגוּן לוֹ, וּלְאַמֵּץ הַלֵּב וְלִקְפֹּץ הַיָּד, וּלְדַבֵּר דְּבָרִים קָשִׁים לַעֲנִיִּים. גַּם לֹא נִזְהָרִים מִשְּׁבוּעַת חִנָּם, וּלְקַלֵּל חֲבֵרוֹ אוֹ עַצְמוֹ בַּשֵּׁם; וְהַזְכָּרַת שֵׁם שָׁמַיִם לְבַטָּלָה, אוֹ בְּמָקוֹם שֶׁאֵינוֹ טָהוֹר, אוֹ בְּיָדַיִם שֶׁאֵינָן נְקִיּוֹת; וּבִטּוּל תַּלְמוּד תּוֹרָה כְּנֶגֶד כֻּלָּם.
Tampoco se cuidan de la envidia, el odio, el lashón hará, la soberbia, la ira, y todas las midot mencionadas en este libro. Tampoco se cuidan en los asuntos del cumplimiento de las mitzvot que dependen de la acción, como el lavado de manos, ni en los asuntos de daños entre un hombre y su prójimo, ni en el cumplimiento del Shabat conforme a la ley.
גַּם לֹא נִזְהָרִים מִקִּנְאָה, וְשִׂנְאָה, וְלָשׁוֹן הָרַע, וְגַאֲוָה, וְכַעַס, וּמִכָּל הַמִּדּוֹת הָאֲמוּרוֹת בַּסֵּפֶר הַזֶּה. גַּם לֹא נִזְהָרִים בְּעִנְיְנֵי קִיּוּם הַמִּצְווֹת הַתְּלוּיִים בְּמַעֲשֶׂה, כְּגוֹן נְטִילַת יָדַיִם, וּמֵעִנְיְנֵי נְזִיקִין בֵּין אָדָם לַחֲבֵרוֹ, וּמִקִּיּוּם שַׁבָּת כַּדִּין.
Y muchos tropiezan en esto, porque es cosa muy sencilla: quien no es versado en las mitzvot tropieza en muchos lugares. Y así el hombre comete transgresiones todos sus días sin darse cuenta. Por eso el que vuelve necesita conocer las transgresiones que cometió. ¿Y cómo puede saberlo? Que estudie las mitzvot, y entienda en cada mitzvá qué le falta que no cumplió y en qué transgredió. Y si no sabe en qué transgredió, ¿cómo se arrepentirá? Solo si conoce la transgresión podrá arrepentirse de ella, como dijo el versículo «Porque yo reconozco mis rebeliones, y mi pecado está siempre ante mí» (Tehilim 51:5).
וְרַבִּים נִכְשָׁלִים בָּזֶה, כִּי דָּבָר פָּשׁוּט הוּא מְאוֹד: מִי שֶׁאֵינוֹ בָּקִי בַּמִּצְווֹת נִכְשַׁל בְּהַרְבֵּה מְקוֹמוֹת. וְכָהֵנָּה עוֹשֶׂה אָדָם עֲבֵרוֹת כָּל יָמָיו וְלֹא מַרְגִּישׁ. כֵּן צָרִיךְ זֶה הַשָּׁב לֵדַע הָעֲבֵרוֹת שֶׁעָשָׂה. וְאֵיךְ יָכוֹל הָאָדָם לָדַעַת? יִלְמַד הַמִּצְווֹת, וְיָבִין בְּכָל מִצְוָה וּמִצְוָה מָה חָסֵר מִמֶּנָּה שֶׁלֹּא קִיֵּם וּבַמֶּה עָבַר. וְאִם לֹא יָדַע בַּמֶּה עָבַר, אֵיךְ יִתְחָרֵט? אֶלָּא אִם כֵּן יָדַע הָעֲבֵרָה שֶׁיִּתְחָרֵט עָלֶיהָ, כְּמוֹ שֶׁאָמַר הַכָּתוּב: ״כִּי פְשָׁעַי אֲנִי אֵדָע, וְחַטָּאתִי נֶגְדִּי תָמִיד״ (תהלים נא ה).
El segundo: aunque conozca las transgresiones que cometió, no se arrepentirá de ellas si no sabe con certeza cuán malas son. Pues si piensa «¿qué importa si disfruté de este mundo sin bendición, o si me anulé del estudio de la Torá? ¡No es algo tan malo!», quien piensa así no se arrepentirá ni volverá con corazón íntegro. Debe pensar más bien: «no hay en todo el mundo nada tan malo como quien no se preocupa por la mitzvá del Rey ensalzado; pues si respecto de un rey de carne y hueso quien traspasa su mandato ya comete algo tan grave, cuánto más ante Él».
הַשֵּׁנִי – אֲפִלּוּ כְּשֶׁהוּא יוֹדֵעַ עֲבֵרוֹת שֶׁעָשָׂה, לֹא יִתְחָרֵט עֲלֵיהֶם אִם לֹא יֵדַע בְּוַדַּאי רָעַת הָעֲבֵרוֹת שֶׁעָבַר. כִּי אִם יַחְשֹׁב: ״מָה בְּכָךְ אִם נֶהֱנֵיתִי מִן הָעוֹלָם הַזֶּה בְּלֹא בְּרָכָה, אוֹ אִם בִּטַּלְתִּי מִן הַתּוֹרָה? אֵין זֶה דָּבָר רַע כָּל כָּךְ!״ – מִי שֶׁחוֹשֵׁב כָּךְ לֹא יִתְחָרֵט וְלֹא יָשׁוּב בְּלֵב שָׁלֵם. אֶלָּא צָרִיךְ לַחֲשֹׁב: ״אֵין שׁוּם דָּבָר רַע בְּכָל הָעוֹלָם כְּמוֹ מִי שֶׁאֵינוֹ חוֹשֵׁשׁ עַל מִצְוַת הַמֶּלֶךְ הַמְרוֹמָם; קַל וָחֹמֶר מִמֶּלֶךְ בָּשָׂר וָדָם: הָעוֹבֵר עַל צִוּוּיוֹ, כַּמָּה הוּא דָּבָר רַע.
El tercero: el pecador necesita saber y creer con lo más hondo del corazón que hay para él recompensa y castigo, con juicios severos, por las transgresiones que cometió; y si no lo sabe, no se cuidará de volver. Pero después de que se le aclare el castigo, entonces volverá y se arrepentirá, y pedirá al Dios alabado el perdón, como está dicho «Se estremeció de Tu temor mi carne, y de Tus juicios tuve miedo» (Tehilim 119:120).
הַשְּׁלִישִׁי – צָרִיךְ הַחוֹטֵא לֵדַע וּלְהַאֲמִין מֵעֹמֶק הַלֵּב, שֶׁיֵּשׁ לוֹ גְּמוּל וְעֹנֶשׁ בְּדִינִים קָשִׁים עַל הָעֲבֵרוֹת שֶׁעָשָׂה, וְאִם לֹא יֵדַע זֶה לֹא יָחוּשׁ לָשׁוּב. אֲבָל אַחַר שֶׁיְּבֹרַר אֶצְלוֹ הָעֹנֶשׁ, אָז יָשׁוּב וְיִתְחָרֵט, וִיבַקֵּשׁ מֵאֵת הָאֵל הַמְּהֻלָּל מְחִילָה, כְּמוֹ שֶׁנֶּאֱמַר: ״סָמַר מִפַּחְדְּךָ בְּשָׂרִי, וּמִמִּשְׁפָּטֶיךָ יָרֵאתִי״ (תהלים קיט קכ).
El cuarto: el pecador necesita saber que todas las transgresiones que cometió en todos sus días —grandes y pequeñas—, y todos los malos pensamientos y palabras vanas, y todos sus asuntos, del más pequeño al más grande, todo está escrito en el libro. Y no hay olvido ante el Nombre, ensalzado sea, como está escrito «¿Acaso no está esto guardado conmigo, sellado en mis tesoros?» (Devarim 32:34); y dice «En la mano de todo hombre pone un sello» (Iyov 37:7). Porque, si piensa que hay olvido para sus pecados, no se arrepentirá ni pedirá por ellos perdón. Pues muchos piensan que, como Hakadosh Baruj Hu tarda en cobrar las transgresiones, se olvidarán y no vendrá a juzgar por ellas, como está dicho «Porque no se ejecuta pronto la sentencia contra la mala obra, por eso el corazón de los hijos del hombre se llena en ellos para hacer el mal» (Kohélet 8:11).
הָרְבִיעִי – צָרִיךְ שֶׁיֵּדַע הַחוֹטֵא, שֶׁכָּל עֲבֵרוֹתָיו שֶׁעָבַר כָּל יָמָיו, עֲבֵרוֹת גְּדוֹלוֹת וּקְטַנּוֹת, וְכָל הַמַּחֲשָׁבוֹת הָרָעוֹת וּדְבָרִים בְּטֵלִים, וְכָל עִנְיָנָיו מִקָּטֹן וְעַד גָּדוֹל – הַכֹּל כְּתוּבִים בַּסֵּפֶר. וְאֵין שִׁכְחָה לִפְנֵי הַשֵּׁם יִתְעַלֶּה, דִּכְתִיב: ״הֲלֹא הוּא כָּמֻס עִמָּדִי, חָתוּם בְּאוֹצְרֹתָי״ (דברים לב לד); וְאוֹמֵר: ״בְּיַד כָּל אָדָם יַחְתּוֹם״ (איוב לז ז). כִּי אִם יַחֲשֹׁב שֶׁיֵּשׁ שִׁכְחָה לַעֲוֹנֹתָיו, לֹא יִתְחָרֵט וְלֹא יְבַקֵּשׁ מִמֶּנּוּ עֲלֵיהֶם מְחִילָה. כִּי רַבִּים חוֹשְׁבִים בִּשְׁבִיל שֶׁהַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא מְאַחֵר לִפְרֹעַ הָעֲבֵרוֹת, שֶׁיִּשְׁתַּכְּחוּ וְלֹא יָבוֹא לָדוּן עֲלֵיהֶם, כְּמוֹ שֶׁנֶּאֱמַר: ״אֲשֶׁר אֵין נַעֲשָׂה פִתְגָם, מַעֲשֵׂה הָרָעָה מְהֵרָה, עַל כֵּן מָלֵא לֵב בְּנֵי הָאָדָם בָּהֶם לַעֲשׂוֹת רָע״ (קהלת ח יא).
El quinto: que sepa de verdad que la teshuvá es una cura completa para las transgresiones. Porque el enfermo que no cree en la cura que le hacen, que ha de sanarlo, no se molesta en tomar la medicina ni en beber la pócima; pero cuando sabe con certeza el provecho del remedio y de la bebida, entonces desea soportar el amargor de la cura. Así, cuando sepa con certeza el provecho de la teshuvá, entonces deseará alcanzar sus grados.
הַחֲמִישִׁי – שֶׁיֵּדַע בֶּאֱמֶת שֶׁהַתְּשׁוּבָה הִיא רְפוּאָה שְׁלֵמָה לָעֲבֵרוֹת. כִּי הַחוֹלֶה שֶׁאֵינוֹ מַאֲמִין בָּרְפוּאָה שֶׁעוֹשִׂים לוֹ שֶׁהִיא תְּרַפֵּא אוֹתוֹ – לֹא יָחוּשׁ לֶאֱכֹל הָרְפוּאָה אוֹ לִשְׁתּוֹת הַמַּשְׁקֶה. אֲבָל כְּשֶׁהוּא יוֹדֵעַ בְּוַדַּאי תּוֹעֶלֶת הַסַּם וְהַמַּשְׁקֶה – אָז יִתְאַוֶּה לִסְבֹּל מְרִירוּת הָרְפוּאָה. כָּךְ כְּשֶׁיֵּדַע בְּוַדַּאי תּוֹעֶלֶת הַתְּשׁוּבָה, אָז יִתְאַוֶּה לְהַגִּיעַ אֶל מַעֲלוֹת הַתְּשׁוּבָה.
El sexto: necesita pensar en su corazón los bienes que le hizo el Creador, bendito sea, desde que existe hasta el día de hoy; debía agradecer por esos bienes, y no lo hizo, sino que traspasó Sus mitzvot. Y ha de sopesar el castigo de la transgresión frente a su dulzura, y la recompensa de la mitzvá frente a su fatiga en este mundo, como dijeron los sabios: «calcula la pérdida de una mitzvá frente a su recompensa, y la recompensa de una transgresión frente a su pérdida» (Avot 2:1).
הַשִּׁשִּׁי – צָרִיךְ לַחֲשֹׁב בְּלִבּוֹ הַטּוֹבוֹת שֶׁעָשָׂה לוֹ הַבּוֹרֵא יִתְבָּרַךְ מֵעוֹדוֹ וְעַד הַיּוֹם הַזֶּה, וְהָיָה לוֹ לְהוֹדוֹת עֲבוּר הַטּוֹבוֹת, וְזֶה לֹא עָשָׂה אֶלָּא עָבַר מִצְווֹתָיו. וְיֵשׁ לוֹ לִשְׁקֹל עֹנֶשׁ הָעֲבֵרָה כְּנֶגֶד הַמְּתִיקוּת, וּשְׂכַר הַמִּצְוָה כְּנֶגֶד צַעֲרָהּ בָּעוֹלָם הַזֶּה, כְּמוֹ שֶׁאָמְרוּ חֲכָמִים: הֱוֵי מְחַשֵּׁב הֶפְסֵד מִצְוָה כְּנֶגֶד שְׂכָרָהּ, וּשְׂכַר עֲבֵרָה כְּנֶגֶד הֶפְסֵדָהּ (משנה אבות ב א).
El séptimo: necesita saber fortalecerse mucho, y soportar un gran sufrimiento para apartarse del mal al que se ha habituado. Porque es cosa muy sencilla: de una transgresión a la que se ha habituado todos sus días, que le parece como cosa permitida (Yomá 86b), le es muy difícil apartarse. Por eso el hombre necesita un gran refuerzo y grandes cercas para apartarse de aquello a lo que se acostumbró, y necesita una gran resolución, con todo su corazón y toda su alma, para abstenerse. Que aparte el hábito de su corazón como si nunca se hubiera habituado, y que acostumbre su corazón a aborrecer las maldades, como está dicho «Y rasgad vuestro corazón, y no vuestras vestiduras» (Yoel 2:13). Y cuando el pecador fija en su corazón estos siete asuntos, entonces está cerca del camino de la teshuvá.
הַשְּׁבִיעִי – צָרִיךְ שֶׁיֵּדַע לְהִתְחַזֵּק מְאוֹד, וְלִסְבֹּל סֵבֶל גָּדוֹל לְהִמָּנַע מִן הָרַע אֲשֶׁר הֻרְגַּל בּוֹ. כִּי זֶה דָּבָר פָּשׁוּט מְאוֹד: עֲבֵרָה שֶׁהֻרְגַּל בָּהּ כָּל יָמָיו, שֶׁהִיא דּוֹמֶה לוֹ לְהֶתֵּר (יומא פו ב), וְקָשֶׁה לוֹ מְאוֹד לִפְרֹשׁ מִמֶּנָּה. וְעַל כֵּן צָרִיךְ אָדָם חִזּוּק גָּדוֹל וּגְדֵרִים גְּדוֹלִים לִפְרֹשׁ מִמָּה שֶׁהֻרְגַּל, וְצָרִיךְ הַסְכָּמָה גְּדוֹלָה בְּכָל לִבּוֹ וּבְכָל נַפְשׁוֹ לְהִמָּנַע. וְיָסִיר הַהֶרְגֵּל מִלִּבּוֹ כְּאִלּוּ לֹא הֻרְגַּל, וְיַרְגִּיל וְיִמְאַס בְּלִבּוֹ הָרָעוֹת, כְּמוֹ שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְקִרְעוּ לְבַבְכֶם וְאַל בִּגְדֵיכֶם״ (יואל ב יג). וּכְשֶׁהַחוֹטֵא קוֹבֵעַ בְּלִבּוֹ אֵלּוּ הַשִּׁבְעָה עִנְיָנִים, אָז הוּא קָרוֹב לְדֶרֶךְ הַתְּשׁוּבָה.
Hay muchos grados en la teshuvá, y según los grados se acerca el hombre al Nombre, ensalzado sea. Y nunca el alma queda pura con pureza completa, de modo que los pecados sean como si no hubieran existido, sino después de que el hombre purifique su corazón. Es como una prenda sucia: si la lava un poco, se le quita la suciedad, pero quedan en ella marca y mancha; mas, a fuerza de lavarla, se blanquea del todo. Y así está escrito «Lávame abundantemente de mi iniquidad» (Tehilim 51:4). Por eso, lava tu corazón de la iniquidad, como está escrito «Lava de maldad tu corazón, Yerushaláyim» (Yirmiyahu 4:14).
וְהִנֵּה מַדְרֵגוֹת רַבּוֹת לַתְּשׁוּבָה, וּלְפִי הַמַּדְרֵגוֹת יִתְקָרֵב הָאָדָם אֶל הַשֵּׁם יִתְעַלֶּה. וּלְעוֹלָם אֵין הַנְּשָׁמָה טְהוֹרָה בְּטָהֳרָה שְׁלֵמָה שֶׁיִּהְיוּ הָעֲוֹנוֹת כְּלֹא הָיוּ, אֶלָּא אַחַר שֶׁיְּטַהֵר הָאָדָם אֶת לִבּוֹ. כְּמוֹ בֶּגֶד הַמְטֻנָּף: אִם יְכַבֵּס אוֹתוֹ מְעַט אָז יַעֲבָר הַטִּנּוּף, אֲבָל רֹשֶׁם וְכֶתֶם יִשָּׁאֵר בּוֹ; אֲבָל לְפִי רֹב הַכִּבּוּס יִתְלַבֵּן לְגַמְרֵי. וְכֵן כְּתִיב: ״הֶרֶב כַּבְּסֵנִי מֵעֲוֹנִי״ (תהלים נא ד). לָכֵן תְּכַבֵּס לִבְּךָ מִן הֶעָוֹן, דִּכְתִיב: ״כַּבְּסִי מֵרָעָה לִבֵּךְ יְרוּשָׁלִַם״ (ירמיהו ד יד).
Y ahora he de escribirte veinte asuntos que son de los fundamentos de la teshuvá.
וְעַתָּה יֵשׁ לִי לִכְתֹּב לְךָ עֶשְׂרִים עִנְיָנִים שֶׁהֵן מֵעִקְּרֵי הַתְּשׁוּבָה:
El primero: que se aferre a la midá del arrepentimiento. Y ponga en su corazón que hay un gran castigo para quien traspasa la mitzvá del gran Rey, como dijo el versículo (Yirmiyahu 13:16): «Dad a Adonái vuestro Dios gloria, antes de que oscurezca...». Y cuando el hombre piense en los días de oscuridad que llegarán a quien pecó contra el Dios de Yaakov, entonces temerá mucho y se arrepentirá de sus obras, y dirá en su corazón: «¿Qué he hecho? ¡Cómo no hubo temor de Dios ante mis ojos! ¡Cómo no temí las reprensiones por mi iniquidad! ¡Cómo no dominé mi yetzer por el placer de un solo instante! ¡Cómo profané mi alma pura, que fue soplada en mí desde la fuente de la santidad! ¡Cómo cambié un mundo grande y largo, que existe para siempre, por un mundo pequeño y perecedero! ¡Cómo no recordé el día de la muerte, tras el cual no le queda a mi alma sino mi cuerpo y mi tierra!». Y así multiplique en su corazón pensamientos sobre este asunto. Y de esto habló Yirmiyahu (Yirmiyahu 8:6): «No hay hombre que se arrepienta de su maldad, diciendo: ¿qué he hecho?».
הָרִאשׁוֹן – יִתְפֹּס בְּמִדַּת הַחֲרָטָה. וְיָשִׂים אֶל לִבּוֹ כִּי יֵשׁ עֹנֶשׁ גָּדוֹל לְמִי שֶׁעָבַר עַל מִצְוַת הַמֶּלֶךְ הַגָּדוֹל, כְּמוֹ שֶׁאָמַר הַכָּתוּב (ירמיהו יג טז): ״תְּנוּ לַיְיָ אֱלֹהֵיכֶם כָּבוֹד בְּטֶרֶם יַחְשִׁךְ...״. וּכְשֶׁאָדָם יַחְשֹׁב יְמֵי חֹשֶׁךְ אֲשֶׁר יַגִּיעוּ לְמִי שֶׁפָּשַׁע בֵּאלֹהֵי יַעֲקֹב, אָז יִירָא מְאוֹד וְיִתְחָרֵט עַל מַעֲשָׂיו, וְיֹאמַר בְּלִבּוֹ: ״מֶה עָשִׂיתִי? אֵיךְ לֹא הָיָה פַּחַד אֱלֹהִים לְנֶגֶד עֵינַי! וְאֵיךְ לֹא יָגֹרְתִּי מִתּוֹכָחוֹת עַל עֲוֹנִי! וְאֵיךְ לֹא מָשַׁלְתִּי עַל יִצְרִי בַּהֲנָאַת רֶגַע אֶחָד! וְאֵיךְ טִמֵּאתִי נִשְׁמָתִי הַטְּהוֹרָה, אֲשֶׁר נֻפְּחָה בִּי מִמְּקוֹר הַקֹּדֶשׁ! וְאֵיךְ עָשִׂיתִי חִלּוּף עוֹלָם גָּדוֹל וְאָרֹךְ, קַיָּם לְעוֹלְמֵי עַד, בְּעוֹלָם קָטָן הַכָּלֶה! וְאֵיךְ לֹא זָכַרְתִּי יוֹם הַמָּוֶת, אֲשֶׁר לֹא נִשְׁאַר לִפְנֵי נִשְׁמָתִי, בִּלְתִּי גְּוִיָּתִי וְאַדְמָתִי!״ – וְכֵן יַרְבֶּה בְּלִבּוֹ מַחֲשָׁבוֹת בְּעִנְיָן זֶה. וְזֶה הָעִנְיָן אֲשֶׁר דִּבֵּר יִרְמְיָהוּ (ירמיהו ח ו): ״אֵין אִישׁ נִחָם עַל רָעָתוֹ לֵאמֹר ׳מֶה עָשִׂיתִי׳״.
El segundo: el abandono del pecado, que el pecador abandone sus malos caminos y resuelva con todo su corazón no volver a andar más por aquel mal camino. Y este es el comienzo de la teshuvá: abandonar sus caminos y sus malos pensamientos, resolver en su corazón y aceptar sobre sí no volver a pecar, hacer retornar el mal pensamiento que pensó, y cortar de su mano sus malas obras.
הַשֵּׁנִי – עֲזִיבַת הַחֵטְא: שֶׁיַּעֲזֹב הַחוֹטֵא דְּרָכָיו הָרָעִים, וְיִגְמֹר בְּכָל לִבּוֹ שֶׁלֹּא יוֹסִיף לָבוֹא בַּדֶּרֶךְ הָרָע הַהוּא עוֹד. וְזֶה רֵאשִׁית הַתְּשׁוּבָה, לַעֲזֹב דְּרָכָיו וּמַחְשְׁבוֹתָיו הָרָעִים, לְהַסְכִּים בְּלִבּוֹ וּלְקַבֵּל עָלָיו שֶׁלֹּא יוֹסִיף לַחֲטוֹא, וְיָשִׁיב מַחֲשַׁבְתּוֹ הָרָעָה אֲשֶׁר חָשַׁב, וְיַכְרִית מַעֲשָׂיו הָרָעִים מִיָּדוֹ.
El tercero: la aflicción, que suspire con amargura de corazón. Porque si el hombre pierde un dinar, le duele; y si pierde su riqueza, se apena y su corazón se amarga dentro de él; e igualmente, si le sobrevienen otras desgracias, se apena mucho. Con cuánta más razón ha de apenarse quien se rebeló contra el gran Señor y corrompió su camino ante Él, siendo que Él le hizo jésed —cuánto más ha de apenarse a cada instante—. Y sábete que los grados de la teshuvá y sus alturas son según la magnitud de la amargura y la pena por las transgresiones que cometió, porque la pena viene de la pureza del alma superior; y Hakadosh Baruj Hu se apiada del hombre cuando su alma está sumida en pena por sus rebeliones. La parábola de esto es que el rey se apiada más de los nacidos en su casa, cercanos a él, que son de los nobles honrados de la tierra, que de lo que se apiada de los aldeanos. Por eso, cuando el alma, que se separó de lo alto, de un lugar santo, se apena, entonces la recibe pronto el Formador de todo.
הַשְּׁלִישִׁי – הַיָּגוֹן: שֶׁיֵּאָנַח בִּמְרִירוּת הַלֵּב. כִּי אִם אָדָם הִפְסִיד דִּינָר – קָשֶׁה לוֹ; וְאִם אִבֵּד עָשְׁרוֹ – יִתְאַבֵּל וְלִבּוֹ מַר בְּקִרְבּוֹ; וְכֵן אִם יִפְגְּעוּהוּ שְׁאָר צָרוֹת – יִצְטַעֵר מְאוֹד. קַל וָחֹמֶר שֶׁיִּצְטַעֵר מִי שֶׁמָּרַד בָּאָדוֹן הַגָּדוֹל וְהִשְׁחִית דַּרְכּוֹ לְפָנָיו, וְהוּא עָשָׂה לוֹ חֶסֶד – כָּל שֶׁכֵּן שֶׁיִּצְטַעֵר בְּכָל רֶגַע. וְדַע שֶׁמַּדְרֵגוֹת הַתְּשׁוּבָה וּמַעֲלוֹתֶיהָ – לְפִי גֹּדֶל הַמְּרִירוּת וְהַצַּעַר עַל הָעֲבֵרוֹת שֶׁעָשָׂה, כִּי הַצַּעַר בָּא מִטָּהֳרַת הַנְּשָׁמָה הָעֶלְיוֹנָה; וְהַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא מְרַחֵם עַל הָאָדָם בִּהְיוֹת נִשְׁמָתוֹ שְׁרוּיָה בְּצַעַר עַל פְּשָׁעָיו. וְהַמָּשָׁל בָּזֶה: כִּי הַמֶּלֶךְ יְרַחֵם יוֹתֵר עַל יְלִידֵי בֵּיתוֹ הַקְּרוֹבִים אֵלָיו וְהֵם מֵאֲצִילֵי הָאָרֶץ הַנִּכְבָּדִים, מִמָּה שֶׁהוּא יְרַחֵם עַל הַכַּפְרִיִּים. לָכֵן כְּשֶׁהַנְּשָׁמָה שֶׁנִּפְרְדָה מִלְּמַעְלָה מִמָּקוֹם קָדוֹשׁ, כְּשֶׁהִיא מִצְטַעֶרֶת – אָז יְקַבְּלֶנָּה מְהֵרָה יוֹצֵר הַכֹּל.
El cuarto: aflicción y pena en la acción. Hasta aquí hemos hablado de la pena y la aflicción en el corazón; y este cuarto asunto es la pena y la aflicción en la acción, como está dicho (Yoel 2:12): «Y aun ahora, dice Adonái, volved a mí con todo vuestro corazón, y con ayuno, y con llanto, y con lamento». Y necesita mostrar señales de pena y aflicción en sus vestiduras, como ceñirse un saco, según está dicho (Yoná 3:8): «Y se cubrirán de sacos el hombre y la bestia». Y aparte de sí sus vestiduras preciadas, y reduzca los placeres: en los tipos de comida, de bebida y de paseos. Y dijeron nuestros maestros de bendita memoria (Yerushalmi Berajot 1:5): el corazón y los ojos son los dos intermediarios del pecado, y está escrito (Bamidbar 15:39): «Y no exploréis en pos de vuestro corazón y en pos de vuestros ojos». Por eso, con esto se expiará la iniquidad de los intermediarios: la iniquidad de la intermediación del corazón, con amargura y pena; y la iniquidad de la intermediación de los ojos se expiará con lágrimas, como está dicho (Tehilim 119:136): «Ríos de aguas descienden de mis ojos, porque no guardaron Tu Torá» —no dijo «porque yo no guardé», sino «porque no guardaron»; es decir: estos ojos fueron los espías que exploraron en pos del pecado, por eso hice descender ríos de aguas—. Y cuando llore por sus rebeliones y ayune, diga: «Mis lágrimas, apaguen el ardor de Tu ira; y la teshuvá de mis obras, haga retornar Tu ira de mí; y la mesa que no dispuse, sea considerada como un mizbéaj dispuesto; y la olla que no puse sobre las brasas, como fuego que arde sobre Tu mizbéaj; y la merma de mi sangre, expíe como sangre sobre los cuernos del mizbéaj; y la disminución de mi grasa, como la grasa de los emurim; y la voz de mi llanto, como la voz de los que entonan cantos; y el olor del hambre de mi alma, como el olor del ketóret; y la debilidad de mis miembros, como las porciones del korbán; y el quebranto de mi corazón, rasgue los libros en que están escritas mis iniquidades; y el cambio de mis vestiduras preciadas, como las vestiduras de kehuná; y la privación del baño, como la santificación de manos y pies; y mis actos de teshuvá, me hagan volver a Ti; porque me he arrepentido de la maldad de mis actos, y no volveré a obrar mal ante Ti».
הָרְבִיעִי – יָגוֹן וְצַעַר בְּמַעֲשֶׂה. עַד כָּאן דִּבַּרְנוּ מִצַּעַר וְיָגוֹן בַּלֵּב, וְזֶה הָעִנְיָן הָרְבִיעִי הוּא צַעַר וְיָגוֹן בַּמַּעֲשֶׂה, כְּמוֹ שֶׁנֶּאֱמַר (יואל ב יב): ״וְגַם עַתָּה נְאֻם יְיָ, שֻׁבוּ עָדַי בְּכָל לְבַבְכֶם, וּבְצוֹם וּבִבְכִי וּבְמִסְפֵּד״. וְצָרִיךְ לְהַרְאוֹת סִימָנֵי צַעַר וְיָגוֹן בְּמַלְבּוּשָׁיו כְּגוֹן לַחְגֹּר שַׂק, כְּמוֹ שֶׁנֶּאֱמַר (יונה ג ח): ״וְיִתְכַּסּוּ שַׂקִּים הָאָדָם וְהַבְּהֵמָה״. וְיָסִיר בְּגָדָיו הַחֲמוּדוֹת מִמֶּנּוּ, וִימַעֵט תַּעֲנוּגִים: בְּמִינֵי הַמַּאֲכָל וְהַמִּשְׁתֶּה וְהַטִּיּוּלִים. וְאָמְרוּ רַבּוֹתֵינוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (ירושלמי ברכות א ה): הַלֵּב וְהָעֵינַיִם – שְׁנֵי סַרְסוּרֵי הַחֵטְא, וּכְתִיב (במדבר טו לט): ״וְלֹא תָתֻרוּ אַחֲרֵי לְבַבְכֶם וְאַחֲרֵי עֵינֵיכֶם״. לָכֵן בָּזֹאת יְכֻפַּר עֲוֹן הַסַּרְסוּרִים: עֲוֹן סַרְסְרוּת הַלֵּב בִּמְרִירוּת וְצַעַר, וְעָווֹן סַרְסְרוּת הָעֵינַיִם יִתְכַּפֵּר בִּדְמָעוֹת, שֶׁנֶּאֱמַר (תהלים קיט קלו): ״פַּלְגֵי מַיִם יָרְדוּ עֵינָי, עַל לֹא שָׁמְרוּ תוֹרָתֶךָ״ – לֹא אָמַר ״עַל לֹא שָׁמַרְתִּי״ אֶלָּא ״עַל לֹא שָׁמְרוּ״, פֵּרוּשׁ: אֵלּוּ הָעֵינַיִם הֵם הָיוּ מְרַגְּלִים לָתוּר אַחַר הַחֵטְא, עַל כֵּן הוֹרַדְתִּי פַּלְגֵי מַיִם. וּכְשֶׁיִּבְכֶּה עַל פְּשָׁעָיו וְיִתְעַנֶּה, יֹאמַר: ״דִּמְעוֹתַי – יְכַבּוּ חֲרוֹן אַפְּךָ; וּתְשׁוּבַת מַעֲשַׂי – יָשִׁיבוּ אַפְּךָ מִמֶּנִּי; וְעֵרֶךְ שֻׁלְחָנִי אֲשֶׁר לֹא עָרַכְתִּי – יֵחָשֵׁב כְּמִזְבֵּחַ עָרוּךְ; וְהַסִּיר אֲשֶׁר לֹא הִצַּגְתִּי עַל גֶּחָלִים – כְּאֵשׁ תּוּקַד עַל מִזְבַּחֲךָ; וְאֶת חֶסְרוֹן דָּמִי – יְכַפֵּר כְּדָם עַל קַרְנוֹת הַמִּזְבֵּחַ; וּמִעוּט חֶלְבִּי – כְּחֵלֶב אֵמוּרִים; וְקוֹל בִּכְיִי – כְּקוֹל שִׁירִים מְשׁוֹרְרִים; וְרֵיחַ רַעֲבוֹן נַפְשִׁי – כְּרֵיחַ הַקְּטֹרֶת; וְחַלָּשׁוּת אֵיבָרַי – כְּנִתְחֵי קָרְבָּן; וְשִׁבְרוֹן לִבִּי – יִקְרַע הַסְּפָרִים שֶׁכְּתוּבִים בָּהֶם עֲוֹנֹתַי; וְשִׁנּוּי בִּגְדֵי הַחֲמוּדוֹת – כְּבִגְדֵי כְּהֻנָּה; וּמְנִיעַת רְחִיצָה – כְּקִדּוּשׁ יָדַיִם וְרַגְלַיִם; וּתְשׁוּבוֹתַי – יְשִׁיבוּנִי אֵלֶיךָ; כִּי נִחַמְתִּי עַל רֹעַ מַעֲלָלַי שֶׁעָשִׂיתִי, וְלֹא אָשׁוּב לְהָרַע לְפָנֶיךָ.״
El quinto: la inquietud, que se inquiete por el castigo de sus iniquidades. Porque hay iniquidades cuya expiación la teshuvá deja en suspenso y los sufrimientos completan (Yomá 86a), como está dicho (Tehilim 38:19): «Porque mi iniquidad declaro, me inquieto por mi pecado». ¿Y qué diferencia hay entre la «aflicción» y la «inquietud»? Que la aflicción es por lo que ya pasó, y la inquietud es por el futuro: pues se inquietará siempre de que tal vez se quede corto en el asunto de la teshuvá, y no complete la ley de la teshuvá. Y se inquietará de que quizá su yetzer se fortalezca sobre él, como dijeron nuestros maestros de bendita memoria (Avot 2:4): no creas en ti mismo hasta el día de tu muerte.
הַחֲמִישִׁי – הַדְּאָגָה, שֶׁיִּדְאַג מֵעֹנֶשׁ עֲוֹנֹתָיו. כִּי יֵשׁ עֲוֹנוֹת שֶׁהַתְּשׁוּבָה תּוֹלָה כַּפָּרָתָן וְיִסּוּרִין מְמָרְקִין (יומא פו א), כְּמוֹ שֶׁנֶּאֱמַר (תהלים לח יט): ״כִּי עֲוֹנִי אַגִּיד, אֶדְאַג מֵחַטָּאתִי״. וּמָה חִלּוּק יֵשׁ בֵּין הַ״יָּגוֹן״ וְהַ״דְּאָגָה״? כִּי הַיָּגוֹן עַל מָה שֶׁעָבַר כְּבָר; וְהַדְּאָגָה עַל הֶעָתִיד, שֶׁיִּדְאַג לְעוֹלָם אוּלַי יְקַצֵּר בְּעִנְיַן הַתְּשׁוּבָה, וְלֹא יַשְׁלִים חוֹק הַתְּשׁוּבָה. וְיִדְאַג שֶׁמָּא יִתְגַּבֵּר יִצְרוֹ עָלָיו, כְּמוֹ שֶׁאָמְרוּ רַבּוֹתֵינוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (משנה אבות ב ד): אַל תַּאֲמִין בְּעַצְמְךָ עַד יוֹם מוֹתְךָ.
El sexto: la vergüenza, como está dicho (Yirmiyahu 31:18): «Me avergoncé y también me sonrojé, porque cargué con el oprobio de mi juventud». El pecador se avergüenza mucho de cometer una transgresión ante los hombres; ¿cómo, entonces, no se avergonzará ante Hakadosh Baruj Hu? Y ya explicamos el asunto de la vergüenza en la Puerta de la vergüenza.
הַשִּׁשִּׁי – הַבּוּשָׁה, כְּמוֹ שֶׁנֶּאֱמַר (ירמיהו לא יח): ״בֹּשְׁתִּי וְגַם נִכְלַמְתִּי, כִּי נָשָׂאתִי חֶרְפַּת נְעוּרָי״. וְהִנֵּה הַחוֹטֵא יִתְבַּיֵּשׁ מְאוֹד לַעֲבֹר עֲבֵרָה לִפְנֵי בְּנֵי אָדָם, וְאֵיךְ לֹא יֵבוֹשׁ לִפְנֵי הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא?! וּכְבָר בֵּאַרְנוּ עִנְיָן הַבּוּשָׁה בְּשַׁעַר הַבּוּשָׁה.
El séptimo: el sometimiento con todo el corazón y la humildad. Porque quien reconoce a su Creador sabe en qué traspasó Sus palabras, y se humilla y se somete. Y está escrito (Tehilim 51:19): «Los sacrificios de Dios son un espíritu quebrantado; un corazón quebrantado y contrito, oh Dios, no despreciarás» —«un espíritu quebrantado» es un espíritu humilde—. El sometimiento es de los fundamentos de la teshuvá, y con él se acerca el hombre al Nombre, bendito sea, como está dicho (Yeshayahu 66:2): «Y a este miraré: al pobre y de espíritu contrito». Y el grado supremo del sometimiento que exige el camino de la teshuvá es que engrandezca y magnifique el servicio del Creador, y no se atribuya mérito a sí mismo, sino que todo sea pequeño a sus ojos frente a lo que está obligado en el servicio del Nombre, bendito sea. Por eso se someterá y servirá en secreto, y no codiciará honor por sus buenas obras.
הַשְּׁבִיעִי – הַהַכְנָעָה בְּכָל לֵב וְהַשִּׁפְלוּת. כִּי הַמַּכִּיר אֶת בּוֹרְאוֹ יֵדַע בַּמֶּה שֶׁעָבַר עַל דְּבָרָיו, וְיַשְׁפִּיל עַצְמוֹ וְיִכָּנַע. וּכְתִיב (תהלים נא יט): ״זִבְחֵי אֱלֹהִים רוּחַ נִשְׁבָּרָה, לֵב נִשְׁבָּר וְנִדְכֶּה אֱלֹהִים לֹא תִבְזֶה״ – ״רוּחַ נִשְׁבָּרָה״ הִיא רוּחַ נְמוּכָה. הַהַכְנָעָה הִיא מֵעִקְּרֵי הַתְּשׁוּבָה, וּבַהַכְנָעָה יִתְקָרֵב הָאָדָם אֶל הַשֵּׁם בָּרוּךְ הוּא, שֶׁנֶּאֱמַר (ישעיהו סו ב): ״וְאֶל זֶה אַבִּיט: אֶל עָנִי וּנְכֵה רוּחַ״. וְהַמַּדְרֵגָה הָעֶלְיוֹנָה בַּהַכְנָעָה הַמְחֻיֶּבֶת מִדֶּרֶךְ הַתְּשׁוּבָה: שֶׁיַּגְדִּיל וְיַאְדִּיר בַּעֲבוֹדַת הַבּוֹרֵא, וְלֹא יַחֲזִיק טוֹבָה לְעַצְמוֹ אֶלָּא יִהְיֶה הַכֹּל קָטָן בְּעֵינָיו כְּנֶגֶד מָה שֶׁהוּא חַיָּב בַּעֲבוֹדַת הַשֵּׁם יִתְבָּרַךְ. עַל כֵּן יִכָּנַע וְיַעֲבֹד בְּהֶצְנֵעַ, וְלֹא יַחְמֹד כָּבוֹד עַל מַעֲשָׂיו הַטּוֹבִים.
El octavo: el sometimiento en la acción, que se comporte con respuesta suave. Si alguien lo afrenta por sus obras anteriores, que calle, o diga: «sé que he pecado». Y no se haga vestiduras hermosas ni adornos, como está dicho (Shemot 33:5): «Y ahora, quítate tus adornos de encima». Y sean siempre sus ojos bajos, como está dicho (Iyov 22:29): «Y al de ojos bajos salvará». Las señales del sometimiento son: respuesta suave, voz baja, y ojos bajos. Y estos asuntos someten el corazón.
הַשְּׁמִינִי – הַהַכְנָעָה בְּמַעֲשֶׂה: שֶׁיִּתְנַהֵג בְּמַעֲנֶה רַךְ. אִם חֵרֵף אוֹתוֹ אָדָם עַל מַעֲשָׂיו הָרִאשׁוֹנִים – יִשְׁתֹּק, אוֹ יֹאמַר: ״יָדַעְתִּי כִּי חָטָאתִי.״ וְלֹא יַעֲשֶׂה מַלְבּוּשִׁים נָאִים וְתַכְשִׁיטִים, כְּמוֹ שֶׁנֶּאֱמַר (שמות לג ה): ״וְעַתָּה הוֹרֵד עֶדְיְךָ מֵעָלֶיךָ״. וְיִהְיוּ תָּמִיד עֵינָיו שַׁחוֹת, כְּמוֹ שֶׁנֶּאֱמַר (איוב כב כט): ״וְשַׁח עֵינַיִם יוֹשִׁעַ״. וְסִימָנֵי הַהַכְנָעָה: מַעֲנֶה רַךְ, וְקוֹל נָמוּךְ, וְשַׁחוּת הָעַיִן. וְאֵלּוּ הָעִנְיָנִים מַכְנִיעִים אֶת הַלֵּב.
El noveno: el quebrantamiento del deseo. Ponga en su corazón que el deseo corrompe todas las obras, y se aparte de lo superfluo aun en lo que le está permitido —tomando solo lo que sacia su alma y mantiene su cuerpo—, e igualmente en lo referente a la mujer. Porque todo el tiempo que el hombre va tras el deseo, es arrastrado tras las cosas del cuerpo y se aleja del camino del alma inteligente, como está escrito (Devarim 32:15): «Y engordó Yeshurún, y coceó»; y está escrito (Mishlé 30:9): «No sea que me sacie y reniegue, y diga: ¿quién es Adonái?». El deseo puesto en el corazón del hombre es la raíz de todas las acciones, por eso se apresure a corregirlo, y ya nos extendimos antes. Y hay en el quebrantamiento del deseo un gran provecho, porque con esto revela que su corazón es bueno y recto, pues aborrece la naturaleza que le causó el pecado. Y quien se abstiene aun de lo permitido levanta una gran cerca para no tocar lo prohibido, como diciendo: «si ni siquiera en lo permitido colmo mi deseo, ¿cómo he de extender mi mano a lo prohibido?».
הַתְּשִׁיעִי – שְׁבִירַת תַּאֲוָה. יָשִׂים אֶל לִבּוֹ כִּי הַתַּאֲוָה מְקַלְקֶלֶת כָּל הַמַּעֲשִׂים, וְיִפְרֹשׁ מִן הַמּוֹתָרוֹת אֲפִלּוּ בְּדָבָר הַמֻּתָּר לוֹ, רַק לְשֹׂבַע נַפְשׁוֹ וּלְקַיֵּם גּוּפוֹ, וְכֵן לְעִנְיַן הָאִשָּׁה. כִּי כָל זְמַן שֶׁאָדָם הוֹלֵךְ אַחַר תַּאֲוָה, נִמְשָׁךְ אַחַר תּוֹלְדוֹת הַגּוּף וְיִתְרַחֵק מִדֶּרֶךְ הַנֶּפֶשׁ הַמַּשְׂכֶּלֶת, כְּדִכְתִיב (דברים לב טו): ״וַיִּשְׁמַן יְשֻׁרוּן וַיִּבְעָט״; וּכְתִיב (משלי ל ט): ״פֶּן אֶשְׂבַּע וְכִחַשְׁתִּי, וְאָמַרְתִּי מִי יְיָ״. וְהִנֵּה הַתַּאֲוָה הַנְּתוּנָה בְּלֵב הָאָדָם הִיא שֹׁרֶשׁ כָּל הַפְּעֻלּוֹת, לָכֵן יְמַהֵר לְתַקֵּן תַּאֲוָה, וּכְבָר הֶאֱרַכְנוּ לְעֵיל. וְיֵשׁ בִּשְׁבִירַת הַתַּאֲוָה תּוֹעֶלֶת גְּדוֹלָה, כִּי בָּזֶה יְגַלֶּה שֶׁלִּבּוֹ טוֹב וְיָשָׁר, כִּי הוּא מוֹאֵס הַטֶּבַע אֲשֶׁר גָּרַם לוֹ הַחֵטְא. וְהַפּוֹרֵשׁ אֲפִלּוּ מִן הַמֻּתָּר – הוּא גָּדֵר גָּדוֹל שֶׁלֹּא יִגַּע בְּאִסּוּר, כְּלוֹמַר: ״הֵן אֲפִילּוּ בַּמֻּתָּר לֹא אֲמַלֵּא תַּאֲוָתִי, וְאֵיךְ אֶשְׁלַח יָדִי בָּאִסּוּר?!״
El décimo: hacer retornar su obra. ¿Cómo? El que mira las arayot, que se comporte con ojos bajos; el del lashón hará, que se ocupe en la Torá (Arajín 15b). Y con cada miembro con que pecó, que se esfuerce en cumplir mitzvot con él. Así dijeron nuestros sabios: con el miembro con que pecan, con él se reconcilian. Y dijeron además nuestros sabios (Vayikrá Rabá 21:5): si hiciste manojos de transgresiones, haz frente a ellos manojos de mitzvot; pies que se apresuran a correr a la transgresión, que se apresuren a correr a lo que es mitzvá; boca que habló perversidad, verdad medite su paladar y su boca se abra con sabiduría; manos que derraman sangre inocente, abra su mano al pobre; ojos altivos, sea contrito y de ojos bajos; corazón que trama pensamientos de iniquidad, en su corazón guarde palabras de Torá.
הָעֲשִׂירִי – לְהָשִׁיב פָּעֳלוֹ. כֵּיצַד? הַמִּסְתַּכֵּל בָּעֲרָיוֹת – יִתְנַהֵג בְּשַׁחוּת עֵינַיִם; בְּלָשׁוֹן הָרַע – יַעֲסֹק בַּתּוֹרָה (ערכין טו ב). וּבְכָל אֵבָר וְאֵבָר שֶׁחָטָא יִשְׁתַּדֵּל לְקַיֵּם בּוֹ מִצְווֹת. וְכֵן אָמְרוּ חֲכָמֵינוּ: בָּאֵבָר שֶׁחוֹטְאִים – בּוֹ מִתְרַצִּים. וְעוֹד אָמְרוּ חֲכָמֵינוּ (ויקרא רבה כא ה): אִם עָשִׂיתָ חֲבִילוֹת שֶׁל עֲבֵרוֹת – עֲשֵׂה כְּנֶגְדָּם חֲבִילוֹת שֶׁל מִצְווֹת; רַגְלַיִם מְמַהֲרוֹת לָרוּץ לָעֲבֵרָה – יִהְיוּ מְמַהֲרִים לָרוּץ לִדְבַר מִצְוָה; פֶּה שֶׁדִּבֵּר סָרָה – אֱמֶת יֶהְגֶּה חִכּוֹ, וּפִיו יִפְתַּח בְּחָכְמָה; יָדַיִם שׁוֹפְכוֹת דַּם נָקִי – יִפְתַּח יָדוֹ לֶעָנִי; עֵינַיִם רָמוֹת – יְהֵא דַּכָּא וְשַׁח עֵינַיִם; לֵב חֹרֵשׁ מַחְשְׁבוֹת אָוֶן – בְּלִבּוֹ יִצְפֹּן אִמְרֵי תּוֹרָה.
El undécimo: el escrutinio de sus caminos, como está dicho (Eijá 3:40): «Escudriñemos nuestros caminos e investiguemos, y volvamos hasta Adonái». El escrutinio consiste en que se examine de las transgresiones que cometió en sus días. Y hay en esto provecho para tres cosas. La primera: que recuerde todas las cosas en que pecó y se confiese de todas ellas, porque el vidui es de los fundamentos de la expiación. La segunda: que sepa cuántas transgresiones y pecados tiene, y con esto aumentará el sometimiento. La tercera: porque, aunque acepta sobre sí abandonar todo pecado, necesita conocer las cosas en que pecó para levantar una cerca y guardarse de aquellas cosas en que tropezó. Pues el hombre necesita más resguardo de aquellas transgresiones a las que se habituó, que son leves a sus ojos y en las que el yetzer domina. Es como un enfermo: cuando empieza a sanar, necesita cuidarse de varias cosas para que no lo hagan recaer en su enfermedad; así, quien está enfermo de las transgresiones, cuando empiece a volver, necesita cuidarse mucho.
הָאַחַד עָשָׂר – חִפּוּשׂ דְּרָכָיו, כְּמוֹ שֶׁנֶּאֱמַר (איכה ג מ): ״נַחְפְּשָׂה דְרָכֵינוּ וְנַחְקֹרָה, וְנָשׁוּבָה עַד יְיָ״. וְהַחִפּוּשׂ הוּא שֶׁיִּבְדֹּק עַצְמוֹ מִן הָעֲבֵרוֹת שֶׁעָשָׂה בְּיָמָיו. וְיֵשׁ בָּזֶה תּוֹעֶלֶת לִשְׁלוֹשָׁה דְּבָרִים: הָאֶחָד: שֶׁיִּזְכּוֹר כָּל הַדְּבָרִים שֶׁחָטָא בָּהֶם וְיִתְוַדֶּה עַל כֻּלָּם, כִּי הַוִּדּוּי מֵעִקְּרֵי הַכַּפָּרָה. הַשֵּׁנִי: שֶׁיֵּדַע כַּמָּה יֵשׁ לוֹ עֲבֵרוֹת וַחֲטָאִים, וּבָזֶה יוֹסִיף הַהַכְנָעָה. הַשְּׁלִישִׁי: כִּי אַף עַל פִּי שֶׁהוּא מְקַבֵּל עָלָיו לַעֲזֹב כָּל חֵטְא, צָרִיךְ לֵדַע הַדְּבָרִים שֶׁחָטָא עֲלֵיהֶם כְּדֵי לַעֲשׂוֹת גָּדֵר לְהִזָּהֵר מֵאוֹתָן דְּבָרִים שֶׁנִּכְשַׁל בָּהֶן. כִּי צָרִיךְ הָאָדָם יוֹתֵר שְׁמִירָה מֵאוֹתָן עֲבֵרוֹת שֶׁהֻרְגַּל בָּהֶן, וְשֶׁהֵן קַלּוֹת בְּעֵינָיו לַעֲבֹר עֲלֵיהֶן, וְהַיֵּצֶר שׁוֹלֵט בָּהֶם. וְהוּא כְּחוֹלֶה, כְּשֶׁהוּא מַתְחִיל לְהַבְרִיא – צָרִיךְ לְהִזָּהֵר מִכַּמָּה עִנְיָנִים שֶׁלֹּא יַחְזִירוּהוּ לְחָלְיוֹ; כָּךְ מִי שֶׁהוּא חוֹלֶה מִן הָעֲבֵרוֹת, כְּשֶׁיַּתְחִיל לָשׁוּב צָרִיךְ לְהִזָּהֵר מְאוֹד.
El duodécimo: que investigue y conozca la magnitud de cada una de sus iniquidades, y en qué transgresión hay malkut, o muerte por bet din, o karet. Y cuando conozca la magnitud del pecado, amargará su corazón con el vidui y aumentará el sometimiento.
הַשְּׁנֵים עָשָׂר – שֶׁיַּחֲקֹר וְיֵדַע גֹּדֶל כָּל אֶחָד מֵעֲוֹנֹתָיו, וּבְאֵיזֶה עֲבֵרָה יֵשׁ מַלְקוּת, אוֹ מִיתַת בֵּית דִּין, אוֹ כָּרֵת. וּכְשֶׁיֵּדַע גֹּדֶל הַחֵטְא – יְמָרֵר לִבּוֹ בְּוִדּוּי וְיוֹסִיף הַכְנָעָה.
El decimotercero: que las transgresiones leves sean a sus ojos como las graves —por ejemplo, mirar a las mujeres y hablar mucho con ellas, o las palabras vanas, o andar ocioso, o mencionar el nombre del Cielo en vano—; todas estas y muchas otras semejantes, que a los ojos de muchos hombres, e incluso de los grandes de la generación, se tienen por leves, todas sean consideradas por él muy graves. Y hay en esto cuatro razones. La primera: que no se ha de mirar la pequeñez de la transgresión, sino la grandeza del Rey que advirtió sobre ella. Parábola de un rey que ordenó a dos de sus siervos: a uno le mandó traerle de beber, porque tenía mucha sed; al otro le mandó hacer algo que no le hacía tanta falta, y advirtió a cada uno so pena de su vida; ciertamente, todo el que traspase la orden es reo de muerte, porque se castiga al que robó un solo dinar como al que robó mil, ya que cada uno traspasa la orden del rey. Así, sobre toda la Torá advirtió (Devarim 27:1): «Guarda todo el mandamiento que yo te ordeno hoy», y está escrito (allí, v. 26): «Maldito el que no confirme las palabras de esta Torá para cumplirlas». La segunda: porque quien comete la transgresión leve muchas veces, entonces es grave, porque se suman los castigos por cada una y otra vez. La tercera: porque, cuando está habituado a las transgresiones, y le son como cosa permitida y no se guarda de ellas, es considerado entre los que arrojan el yugo y como apóstata en una cosa. La cuarta: porque es propio del yetzer que, cuando vence en una cosa leve, entonces vencerá en una cosa grave. Por eso dijeron los sabios (Avot 2:1): sé cuidadoso con una mitzvá leve como con una grave. Y dijeron además (allí, 4:2): que una mitzvá arrastra otra mitzvá, y una transgresión arrastra otra transgresión.
הַשְּׁלוֹשָׁה עָשָׂר – שֶׁיִּהְיוּ הָעֲבֵרוֹת הַקַּלּוֹת דּוֹמוֹת בְּעֵינָיו כַּחֲמוּרוֹת, כְּגוֹן הִסְתַּכְּלוּת בַּנָּשִׁים וּלְהַרְבּוֹת עִמָּהֶן דְּבָרִים, אוֹ דְּבָרִים בְּטֵלִים אוֹ לֵילֵךְ בָּטֵל, אוֹ לְהַזְכִּיר שֵׁם שָׁמַיִם לְבַטָּלָה – כָּל אֵלּוּ וְעוֹד רַבּוֹת כָּהֶם בְּעֵינֵי אֲנָשִׁים רַבִּים, וַאֲפִלּוּ בְּעֵינֵי גְּדוֹלֵי הַדּוֹר, הֵם נֶחֱשָׁבִים קַלּוֹת – כָּל אֵלּוּ יִהְיוּ נֶחְשָׁבִים לוֹ חֲמוּרוֹת מְאוֹד. וְיֵשׁ בָּזֶה אַרְבָּעָה טְעָמִים: הָאֶחָד: שֶׁאֵין לְהַבִּיט לְקַטְנוּת הָעֲבֵרָה, אֶלָּא יַבִּיט לִגְדֻלַּת הַמֶּלֶךְ שֶׁהִזְהִיר עָלֶיהָ. מָשָׁל לְמֶלֶךְ שֶׁצִּוָּה לִשְׁנֵי עֲבָדָיו: לְאֶחָד צִוָּה לְהָבִיא לוֹ לִשְׁתּוֹת כִּי הוּא צָמֵא מְאוֹד, לְשֵׁנִי צִוָּה לַעֲשׂוֹת דָּבָר שֶׁאֵינוֹ צָרִיךְ כָּל כָּךְ, וְהִזְהִיר כָּל אֶחָד בְּנַפְשׁוֹ – בְּוַדַּאי כָּל מִי שֶׁעוֹבֵר חַיָּב מִיתָה, כִּי עוֹנְשִׁין אוֹתוֹ שֶׁגָּנַב דִּינָר אֶחָד כְּמוֹ שֶׁעוֹנְשִׁין אוֹתוֹ שֶׁגָּנַב אֶלֶף, כִּי כָל אֶחָד עוֹבֵר מִצְוַת הַמֶּלֶךְ. כָּךְ עַל כָּל הַתּוֹרָה הִזְהִיר (דברים כז א): ״שָׁמֹר אֶת כָּל הַמִּצְוָה אֲשֶׁר אָנֹכִי מְצַוֶּה אֶתְכֶם הַיּוֹם״, וּכְתִיב (שם כו): ״אָרוּר אֲשֶׁר לֹא יָקִים אֶת דִּבְרֵי הַתּוֹרָה הַזֹּאת לַעֲשׂוֹת אוֹתָם״. הַשֵּׁנִי: כִּי מִי שֶׁעוֹבֵר הַקַּלָּה הַרְבֵּה פְּעָמִים – אָז הִיא חֲמוּרָה, כִּי יִצְטָרְפוּ הָעֳנָשִׁים עַל כָּל פַּעַם וּפַעַם. הַשְּׁלִישִׁי: כִּי כְּשֶׁהוּא מֻרְגָּל בַּעֲבֵרוֹת, וְהֵן לוֹ כְּהֶתֵּר וְלֹא יִשְׁתַּמֵּר מֵהֶם – נֶחְשָׁב עִם פּוֹרְקֵי עֹל וּמוּמָר לְדָבָר אֶחָד. הָרְבִיעִי: כִּי דֶּרֶךְ הַיֵּצֶר, כְּשֶׁהוּא נוֹצֵחַ בְּדָבָר קַל – אָז יְנַצַּח בְּדָבָר חָמוּר. לָכֵן אָמְרוּ חֲכָמִים (משנה אבות ב א): הֱוֵי זָהִיר בְּמִצְוָה קַלָּה כְּבַחֲמוּרָה. וְאָמְרוּ עוֹד (שם ד ב): שֶׁמִּצְוָה גּוֹרֶרֶת מִצְוָה, וַעֲבֵרָה גּוֹרֶרֶת עֲבֵרָה.
El decimocuarto: el vidui, como está dicho (Vayikrá 5:5): «Y confesará aquello en que pecó». Y tiene la obligación de mencionar sus iniquidades y las iniquidades de sus padres. ¿Y por qué ha de confesar los pecados de sus padres? Porque es castigado cuando sostiene en su mano las obras de sus padres, y así está escrito (Vayikrá 26:40): «Y confesarán su iniquidad y la iniquidad de sus padres». Y que se cuide mucho, en el momento del vidui, de resolver en su corazón abandonar sus malos caminos, porque, si vuelve a ellos y no los abandona, entonces es como quien se sumerge en la mikve con un shéretz en la mano (Taanit 16a). Porque el vidui es como la inmersión, y el pecado como el reptil impuro, y es cosa clara que la inmersión no aprovecha al que sostiene el reptil.
הָאַרְבָּעָה עָשָׂר – הַוִּדּוּי, שֶׁנֶּאֱמַר (ויקרא ה ה): ״וְהִתְוַדָּה אֲשֶׁר חָטָא עָלֶיהָ״. וְיֵשׁ חוֹבָה עָלָיו לְהַזְכִּיר עֲוֹנֹתָיו וַעֲוֹנוֹת אֲבוֹתָיו. וְלָמָּה יִתְוַדֶּה עַל חַטֹּאות אֲבוֹתָיו? מִשּׁוּם שֶׁהוּא נֶעֱנָשׁ כְּשֶׁאוֹחֵז מַעֲשֵׂה אֲבוֹתָיו בְּיָדוֹ, וְכֵן כְּתִיב (ויקרא כו מ): ״וְהִתְוַדּוּ אֶת עֲוֹנָם, וְאֶת עֲוֹן אֲבוֹתָם״. וְיִזָּהֵר מְאוֹד בְּעֵת הַוִּדּוּי שֶׁיִּגְמֹר בְּלִבּוֹ לַעֲזֹב דְּרָכָיו הָרָעִים, כִּי אִם חוֹזֵר עֲלֵיהֶם וְאֵינוֹ עוֹזְבָם – אָז הוּא כְּטוֹבֵל וְשֶׁרֶץ בְּיָדוֹ (תענית טז א). כִּי הַוִּדּוּי הוּא כִּטְבִילָה, וְהַחֵטְא כְּשֶׁרֶץ, וְזֶה דָּבָר בָּרוּר שֶׁאֵין טְבִילָה מוֹעֶלֶת לְהָאוֹחֵז הַשֶּׁרֶץ.
El decimoquinto: la oración, que el pecador ore al Nombre, bendito sea, y le pida que lo ayude en su teshuvá, y le abra las puertas de la pureza.
הַחֲמִשָּׁה עָשָׂר – הַתְּפִלָּה: שֶׁיִּתְפַּלֵּל הַחוֹטֵא לַשֵּׁם בָּרוּךְ הוּא, וִיבַקֵּשׁ מֵאֵת הַשֵּׁם בָּרוּךְ הוּא שֶׁיַּעַזְרֵהוּ עַל תְּשׁוּבָתוֹ, וְיִפְתַּח לוֹ שַׁעֲרֵי טָהֳרָה.
El decimosexto: la reparación de lo dañado, que repare todo lo que torció. Por ejemplo, si robó a una persona, que devuelva lo robado antes del vidui, para que sea aceptado en el vidui. Y si robó a la persona y no tiene con qué pagar, que ore a Elohim para que le dé alcance con que pagar.
הַשִּׁשָּׁה עָשָׂר – תִּקּוּן הַמְעֻוָּת: שֶׁיְּתַקֵּן כָּל מָה שֶׁעִוֵּת. כְּגוֹן אִם גָּזַל לְאָדָם – יָשִׁיב הַגְּזֵלָה קֹדֶם הַוִּדּוּי, כְּדֵי שֶׁיִּתְרַצֶּה בַּוִּדּוּי. וְאִם גָּזַל אֶת הָאָדָם וְאֵין לוֹ לִפְרֹעַ – יִתְפַּלֵּל לֵאלֹהִים שֶׁיִּתֵּן לוֹ הַשָּׂגַת יָד שֶׁיִּפְרַע.
El decimoséptimo: perseguir la práctica del jésed y la verdad, como está dicho (Mishlé 16:6): «Con jésed y verdad se expía la iniquidad». Y si el pecador no volvió al Nombre, bendito sea, no se expiará su iniquidad por practicar el jésed, como dijo el versículo (Devarim 10:17): «Que no hace acepción de personas ni toma soborno». Y explicaron los sabios: «no toma soborno», en el sentido de perdonar las mitzvot y pasar por alto las iniquidades. Y este versículo, «con jésed y verdad se expía la iniquidad», habló sobre los baalé teshuvá, porque hay transgresiones que la teshuvá y Yom Hakipurim dejan en suspenso, y los sufrimientos purgan. Y el jésed es escudo para el pecador y lo guarda de los sufrimientos, y también lo salva de la muerte, como está dicho (Mishlé 10:2): «Y la tsedaká salva de la muerte». Y hay además la iniquidad de la profanación del Nombre, que la teshuvá y Yom Hakipurim dejan en suspenso y la muerte purga, como está dicho (Yeshayahu 22:14): «Si se os expiará esta iniquidad hasta que muráis». Y cuando el hombre se esfuerza por aferrarse a la verdad, sostiene las manos de los hombres de verdad y alza su cabeza, y humilla a los hombres de la mentira y los abate hasta el polvo, estos son los caminos de la santificación del Nombre. Y cuando el hombre se despierte en la midá de la verdad, entonces se le perdonará la iniquidad de la profanación junto con la teshuvá.
הַשִּׁבְעָה עָשָׂר – לִרְדֹּף פְּעֻלַּת הַחֶסֶד וְהָאֱמֶת, שֶׁנֶּאֱמַר (משלי טז ו): ״בְּחֶסֶד וֶאֱמֶת יְכֻפַּר עָוֹן״. וְאִם הַחוֹטֵא לֹא שָׁב אֶל הַשֵּׁם יִתְבָּרַךְ – לֹא יִתְכַּפֵּר עֲוֹנוֹ בְּפָעֳלוֹ חֶסֶד, כְּמוֹ שֶׁאָמַר הַכָּתוּב (דברים י יז): ״אֲשֶׁר לֹא יִשָּׂא פָנִים, וְלֹא יִקַּח שֹׁחַד״. וּפֵרְשׁוּ חֲכָמִים: ״לֹא יִקַּח שֹׁחַד״ – לִמְחֹל עַל הַמִּצְווֹת וּלְהַעֲבִיר עַל הָעֲוֹנוֹת. וְזֶה הַפָּסוּק ״בְּחֶסֶד וֶאֱמֶת יְכֻפַּר עָוֹן״ – עַל בַּעֲלֵי תְּשׁוּבָה דִּבֵּר, כִּי יֵשׁ עֲבֵרוֹת שֶׁהַתְּשׁוּבָה וְיוֹם הַכִּפּוּרִים תּוֹלִין, וְיִסּוּרִין מְמָרְקִין. וְהִנֵּה הַחֶסֶד מָגֵן בְּעַד הַחוֹטֵא וְיִשְׁמֹר עָלָיו מִן הַיִּסּוּרִין, גַּם יַצִּילֶנּוּ מִן הַמָּוֶת, כְּמוֹ שֶׁנֶּאֱמַר (משלי י ב): ״וּצְדָקָה תַּצִּיל מִמָּוֶת״. וְעוֹד יֵשׁ עֲוֹן חִלּוּל הַשֵּׁם, שֶׁהַתְּשׁוּבָה וְיוֹם הַכִּפּוּרִים תּוֹלִין וּמִיתָה מְמָרֶקֶת, כְּמוֹ שֶׁנֶּאֱמַר (ישעיהו כב יד): ״אִם יְכֻפַּר הֶעָוֹן הַזֶּה לָכֶם עַד תְּמֻתוּן״. וּכְשֶׁאָדָם מִשְׁתַּדֵּל לֶאֱחֹז בְּיָדוֹ הָאֱמֶת, וְיַחֲזִיק יְדֵי אַנְשֵׁי אֱמֶת וְיִשָּׂא רֹאשָׁם, וְיַשְׁפִּיל אַנְשֵׁי הַשֶּׁקֶר וְיַגִּיעֵם עַד הֶעָפָר – הִנֵּה אֵלֶּה דַּרְכֵי קִדּוּשׁ הַשֵּׁם. וְהִנֵּה כְּשֶׁיִּתְעוֹרֵר אָדָם בְּמִדַּת הָאֱמֶת, אָז יִסָּלַח לוֹ עֲוֹן הַחִלּוּל עִם הַתְּשׁוּבָה.
El decimoctavo: que sus pecados estén siempre frente a él y no los olvide, como está escrito (Tehilim 51:5): «Porque yo reconozco mis rebeliones, y mi pecado está siempre ante mí».
הַשְּׁמוֹנָה עָשָׂר – שֶׁיִּהְיוּ חֲטָאָיו נֶגְדּוֹ תָּמִיד וְלֹא יִשְׁכַּח אוֹתָם, כְּמוֹ שֶׁכָּתוּב (תהלים נא ה): ״כִּי פְשָׁעַי אֲנִי אֵדָע, וְחַטָּאתִי נֶגְדִּי תָמִיד״.
El decimonoveno: el abandono del pecado cuando el pecado se presenta a su mano y él está en la fuerza de su deseo. Y dijeron los sabios (Yomá 86b): ¿quién es el baal teshuvá cuya teshuvá llega hasta el Trono de Gloria? Aquel que fue probado y salió limpio, en la misma ocasión, en el mismo lugar y con la misma mujer. Es decir: cuando se le presenta el pecado a la mano estando en la fuerza de su yetzer, y domina su yetzer por temor del Nombre, bendito sea. Y si no se le presentó a la mano tal ocasión, que aumente en su alma el temor del Nombre, bendito sea, día tras día. Así hará todos sus días, y este es un grado supremo de la teshuvá.
הַתִּשְׁעָה עָשָׂר – עֲזִיבַת הַחֵטְא, כְּשֶׁבָּא הַחֵטְא לְיָדוֹ וְהוּא בְּחֹזֶק תַּאֲוָתוֹ. וְאָמְרוּ חֲכָמִים (יומא פו ב): אֵיזֶהוּ בַּעַל תְּשׁוּבָה אֲשֶׁר תְּשׁוּבָתוֹ מַגַּעַת עַד כִּסֵּא הַכָּבוֹד? זֶהוּ אֲשֶׁר נִבְחַן וְיָצָא נָקִי, בְּאוֹתוֹ פֶּרֶק וּבְאוֹתוֹ מָקוֹם וּבְאוֹתָהּ אִשָּׁה. פֵּרוּשׁ: כְּשֶׁיִּזְדַּמֵּן הַחֵטְא לְיָדוֹ וְהוּא בְּתֹקֶף יִצְרוֹ, וְכָבַשׁ יִצְרוֹ בַּעֲבוּר יִרְאַת הַשֵּׁם בָּרוּךְ הוּא. וְאִם לֹא נִזְדַּמֵּן בְּיָדוֹ בְּעִנְיָן זֶה – יוֹסִיף בְּנַפְשׁוֹ יִרְאַת הַשֵּׁם בָּרוּךְ הוּא דְּבַר יוֹם בְּיוֹמוֹ. כָּכָה יַעֲשֶׂה כָּל הַיָּמִים, וְזֶה מַדְרֵגָה עֶלְיוֹנָה מִן הַתְּשׁוּבָה.
El vigésimo: hacer volver a muchos de la iniquidad conforme le alcance la mano, como está dicho (Yejezkel 18:30): «Volved y haced volver de todas vuestras rebeliones»; aprendemos que esto es de los fundamentos de la teshuvá. Y está dicho (Vayikrá 19:17): «Reprender reprenderás a tu prójimo, y no cargarás por él pecado»; aprendemos que, si no lo reprende, será castigado por sus pecados. Y así dijo David (Tehilim 51:15): «Enseñaré a los rebeldes Tus caminos, y los pecadores a Ti volverán».
הָעֶשְׂרִים – לְהָשִׁיב רַבִּים מֵעָוֹן כַּאֲשֶׁר תַּשִּׂיג יָדוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר (יחזקאל יח ל): ״שׁוּבוּ וְהָשִׁיבוּ מִכָּל פִּשְׁעֵיכֶם״ – לָמַדְנוּ שֶׁזֶּה מֵעִקְּרֵי הַתְּשׁוּבָה. וְנֶאֱמַר (ויקרא יט יז): ״הוֹכֵחַ תּוֹכִיחַ אֶת עֲמִיתֶךָ, וְלֹא תִשָּׂא עָלָיו חֵטְא״ – לָמַדְנוּ שֶׁאִם לֹא יוֹכִיחֶנּוּ יֵעָנֵשׁ עַל חֲטָאָיו. וְכֵן אָמַר דָּוִד (תהלים נא טו): ״אֲלַמְּדָה פֹּשְׁעִים דְּרָכֶיךָ, וְחַטָּאִים אֵלֶיךָ יָשׁוּבוּ״.
Veinticuatro cosas impiden la teshuvá. Cuatro de ellas son una gran iniquidad, y a quien hace una de estas cuatro Hakadosh Baruj Hu no le concede posibilidad de hacer teshuvá, según la magnitud de su pecado. Y son estas: el que hace pecar a muchos —y dentro de esta iniquidad, el que impide a muchos cumplir una mitzvá—. Y el que desvía a muchos, o a su compañero, del buen camino al mal camino, como el instigador y seductor. Y el que ve a su hijo entregarse a la mala vida y no lo reprende, porque si lo reprendiera se apartaría, y resulta que lo hace pecar; y dentro de esta iniquidad, todo aquel que tiene en su mano la posibilidad de protestar ante otros, sean muchos o individuos, y no protesta, sino que los deja en su tropiezo. Y el que dice «pecaré y volveré»; y dentro de esto, el que dice «pecaré y Yom Hakipurim expiará», porque a todo el que piensa así le resulta muy difícil la teshuvá: pues siempre pecará, ya que, como piensa que volverá, la transgresión es leve a sus ojos.
אַרְבָּעָה וְעֶשְׂרִים דְּבָרִים מְעַכְּבִים אֶת הַתְּשׁוּבָה. אַרְבָּעָה מֵהֶן עָוֹן גָּדוֹל, וְהָעוֹשֶׂה אֶחָד מֵאֵלּוּ הָאַרְבָּעָה – אֵין הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא מַסְפִּיק בְּיָדוֹ לַעֲשׂוֹת תְּשׁוּבָה לְפִי גֹּדֶל חֶטְאוֹ. וְאֵלּוּ הֵן: הַמַּחֲטִיא אֶת הָרַבִּים, וּבִכְלַל עָוֹן זֶה – הַמְּעַכֵּב אֶת הָרַבִּים מִלַּעֲשׂוֹת מִצְוָה. וְהַמַּטֶּה אֶת הָרַבִּים אוֹ חֲבֵרוֹ מִדֶּרֶךְ טוֹבָה לְדֶרֶךְ רָעָה, כְּגוֹן מֵסִית וּמַדִּיחַ. וְהָרוֹאֶה אֶת בְּנוֹ יוֹצֵא לְתַרְבּוּת רָעָה וְאֵינוֹ מוֹחֶה בְּיָדוֹ, כִּי אִם הָיָה מוֹחֶה בְּיָדוֹ הָיָה פּוֹרֵשׁ, וְנִמְצָא שֶׁמַּחֲטִיא אוֹתוֹ. וּבִכְלַל זֶה הֶעָוֹן – כָּל שֶׁאֶפְשָׁר בְּיָדוֹ לִמְחוֹת בַּאֲחֵרִים, בֵּין רַבִּים בֵּין יְחִידִים, וְאֵינוֹ מוֹחֶה אֶלָּא מַנִּיחַ אוֹתָם בְּכִשְׁלוֹנָם. וְהָאוֹמֵר ״אֶחֱטָא וְאָשׁוּב״. וּבִכְלָל זֶה: הָאוֹמֵר ״אֶחֱטָא וְיוֹם הַכִּפּוּרִים מְכַפֵּר״, כִּי כָּל הַמְּחַשֵּׁב כָּךְ – תְּשׁוּבָתוֹ קָשָׁה מְאוֹד; כִּי לְעוֹלָם יֶחֱטָא כֵּיוָן שֶׁחוֹשֵׁב שֶׁיָּשׁוּב, אָז הָעֲבֵרָה קַלָּה בְּעֵינָיו.
De aquellos veinticuatro asuntos, hay cinco que cierran los caminos de la teshuvá ante quien los comete. Y son estos: el que se aparta de la comunidad cuando esta hace teshuvá, y dice «paz para ti, alma mía» y no se aflige con la aflicción del público —por eso no participa del mérito que ellos ganan—. El que disputa las palabras de los sabios, porque la disputa lo lleva a apartarse de ellos, y así no conoce los caminos de la teshuvá. El que se burla de las mitzvot, pues como se vuelven despreciables a sus ojos, ya no le importa cumplirlas; y si no las cumple, ¿con qué ha de ganar mérito? El que desprecia a sus maestros, porque eso hace que se lo empuje y se lo expulse del mundo, como aquel hombre, y una vez expulsado no hallará quien le enseñe el camino de la verdad. Y el que odia las reprensiones, porque no le queda camino de teshuvá, ya que son las reprensiones las que llevan a ella. Pues cuando le hacen ver al hombre sus faltas y lo avergüenzan, vuelve en teshuvá, como está dicho (Devarim 9:7): «Recuerda, no olvides... rebeldes fuisteis con Adonái»; «Y no os dio Adonái corazón para entender...» (allí 29:3); «Pueblo necio y no sabio...» (allí 32:6). Y así Yeshayahu el navi reprendió a Israel hasta que volvieron en teshuvá. Por eso, cada comunidad necesita nombrar a uno de sus sabios —anciano, temeroso del Cielo desde su juventud y querido por ellos— que reprenda a la comunidad para hacerla volver en teshuvá. Y el que odia las reprensiones no acude al que reprende ni escucha sus palabras, y por eso persiste en sus faltas, que a sus ojos le parecen buenas.
וּמֵאוֹתָן אַרְבָּעָה וְעֶשְׂרִים דְּבָרִים, מֵהֶן חֲמִשָּׁה שֶׁהֵם נוֹעֲלִים דַּרְכֵי הַתְּשׁוּבָה בִּפְנֵי עוֹשֵׂיהֶם. וְאֵלּוּ הֵם: הַפּוֹרֵשׁ מִן הַצִּבּוּר כְּשֶׁעוֹשִׂים תְּשׁוּבָה, וְהוּא אוֹמֵר ״שָׁלוֹם עָלַי נַפְשִׁי״ וְאֵינוֹ מִצְטַעֵר בְּצַעַר צִבּוּר – לָכֵן אֵינוֹ זוֹכֶה בַּזְּכוּת שֶׁעוֹשִׂים. וְהַחוֹלֵק עַל דִּבְרֵי חֲכָמִים; לְפִי שֶׁהַמַּחֲלֹקֶת גּוֹרֶמֶת לִפְרֹשׁ מֵהֶם, וְאֵינוֹ יוֹדֵעַ דַּרְכֵי הַתְּשׁוּבָה. וְהַמַּלְעִיג עַל הַמִּצְווֹת; שֶׁכֵּיוָן שֶׁנִּתְבַּזּוּ בְּעֵינָיו – אֵינוֹ חוֹשֵׁשׁ עֲלֵיהֶן לַעֲשׂוֹתָן. וְאִם לֹא יַעֲשֶׂה – בַּמֶּה יִזְכֶּה? וְהַמְּבַזֶּה רַבּוֹתָיו; שֶׁדָּבָר זֶה גּוֹרֵם לְדָחְפוֹ וּלְטָרְדוֹ מִן הָעוֹלָם כְּאוֹתוֹ הָאִישׁ, וּבִזְמַן שֶׁנִּטְרָד – לֹא יִמְצָא מְלַמֵּד שֶׁמּוֹרֶה לוֹ דֶּרֶךְ הָאֱמֶת. וְהַשּׂוֹנֵא אֶת הַתּוֹכָחוֹת; שֶׁהֲרֵי לֹא הִנִּיחַ לוֹ דֶּרֶךְ תְּשׁוּבָה, שֶׁהַתּוֹכָחוֹת גּוֹרְמוֹת לִתְשׁוּבָה. שֶׁבִּזְמַן שֶׁמּוֹדִיעִים לָאָדָם חֲטָאָיו וּמַכְלִימִים אוֹתוֹ – חוֹזֵר בִּתְשׁוּבָה, כְּמוֹ שֶׁנֶּאֱמַר (דברים ט ז): ״זְכֹר אַל תִּשְׁכַּח... מַמְרִים הֱיִיתֶם עִם יְיָ״; ״וְלֹא נָתַן יְיָ לָכֶם לֵב לָדַעַת...״ (שם כט ג); ״עַם נָבָל וְלֹא חָכָם...״ (שם לב ו). וְכֵן יְשַׁעְיָה הַנָּבִיא הוֹכִיחַ אֶת יִשְׂרָאֵל עַד שֶׁחָזְרוּ בִּתְשׁוּבָה. לְפִיכָךְ צָרִיךְ כָּל קָהָל וְקָהָל לְהַעֲמִיד אֶחָד מֵחַכְמֵיהֶם, זָקֵן וִירֵא שָׁמַיִם מִנְּעוּרָיו וְאָהוּב לָהֶם, שֶׁיְּהֵא מוֹכִיחַ לַקָּהָל לְהַחֲזִירָם בִּתְשׁוּבָה. וְזֶה שֶׁשּׂוֹנֵא אֶת הַתּוֹכָחוֹת – אֵינוֹ בָּא לַמּוֹכִיחַ וְלֹא שׁוֹמֵעַ דְּבָרָיו, וּלְפִיכָךְ יַעֲמֹד בַּחֲטָאָיו שֶׁהֵם טוֹבִים בְּעֵינָיו.
De aquellos veinticuatro asuntos hay cinco que, quien los hace, no puede volver en teshuvá completa, porque son faltas entre el hombre y su prójimo, y el prójimo no sabe que se pecó contra él, para poder pedirle perdón. Y son estos: el que maldice a la multitud, sin haber maldecido a una persona concreta a quien pedir perdón. El que reparte con el ladrón, pues piensa que eso no es robo, ya que «yo no robé»; y aunque quisiera volver y restituir, ¿a quién restituiría?, pues no sabe a quién robó el ladrón; y encima sostiene la mano del ladrón y lo hace pecar. El que encuentra un objeto perdido y no lo anuncia para devolverlo a su dueño, y cuando quiere hacer teshuvá ya no sabe de quién era. El que se come el buey de los pobres, los huérfanos y las viudas: esta gente es desdichada, no es conocida ni famosa, y va errante de ciudad en ciudad, de modo que el que se lo come no sabe a quién restituir. Hay quienes leen «shod», con dálet, del término «apremio», y lo explican así: que apremia a esos pobres por una deuda que le deben, hasta quedarse con sus tierras o con sus bienes muebles por menos de su valor; y no piensa que hay pecado en ello, pues dice: «¡tomo lo mío!». Y el que recibe soborno para torcer un juicio, y no sabe hasta dónde llega esa torcedura ni cuánto es su alcance, para poder restituir el asunto; y además sostiene la mano de aquel a quien le torció el juicio y lo hace pecar.
וּמֵאוֹתָן אַרְבָּעָה וְעֶשְׂרִים דְּבָרִים יֵשׁ חֲמִשָּׁה דְּבָרִים, הָעוֹשֶׂה אוֹתָן אִי אֶפְשָׁר לוֹ שֶׁיָּשׁוּב בִּתְשׁוּבָה גְּמוּרָה; לְפִי שֶׁהֵם עֲבֵרוֹת שֶׁבֵּין אָדָם לַחֲבֵרוֹ, וְאֵינוֹ יוֹדֵעַ חֲבֵרוֹ שֶׁחָטָא לוֹ שֶׁיְּבַקֵּשׁ מִמֶּנּוּ מְחִילָה. וְאֵלּוּ הֵן: הַמְקַלֵּל אֶת הָרַבִּים, וְלֹא קִלֵּל אָדָם יָדוּעַ שֶׁיְּבַקֵּשׁ מִמֶּנּוּ מְחִילָה. וְהַחוֹלֵק עִם הַגַּנָּב, כִּי הוּא חוֹשֵׁב שֶׁאֵין זֶה גְּנֵבָה כִּי ״אֲנִי לֹא גָּנַבְתִּי״; וַאֲפִלּוּ אִם יִרְצֶה לָשׁוּב וּלְהַחֲזִיר – לְמִי יַחֲזִיר? כִּי הוּא אֵינוֹ יוֹדֵעַ מִמִּי גָּנַב הַגַּנָּב, וְהוּא מַחֲזִיק יְדֵי הַגַּנָּב וּמַחֲטִיא אוֹתוֹ. וְהַמּוֹצֵא אֲבֵדָה וְאֵינוֹ מַכְרִיז עָלֶיהָ לְהַחְזִיר לִבְעָלֶיהָ, וּכְשֶׁרוֹצֶה לַעֲשׂוֹת תְּשׁוּבָה – אֵינוֹ יוֹדֵעַ שֶׁל מִי הָיְתָה. וְהָאוֹכֵל שׁוֹר עֲנִיִּים, יְתוֹמִים וְאַלְמָנוֹת: אֵלּוּ בְּנֵי אָדָם אֻמְלָלִים הֵם, וְאֵינָם יְדוּעִים וּמְפֻרְסָמִים, וְגוֹלִים מֵעִיר לְעִיר, וְזֶה הָאוֹכֵל אֵינוֹ יוֹדֵעַ שֶׁל מִי הוּא שֶׁיַּחֲזִיר לוֹ. וְיֵשׁ אוֹמְרִים ״שׁוֹד״ בְּדָלֶ״ת, לְשׁוֹן דֹּחַק, פֵּרוּשׁ: שֶׁהוּא דּוֹחֵק אֵלּוּ הָעֲנִיִּים בְּחוֹב שֶׁהֵן חַיָּבִים לוֹ עַד שֶׁמַּחְלִיטִים לוֹ קַרְקְעוֹתֵיהֶם אוֹ מִטַּלְטְלִים שֶׁלָּהֶם בְּפָחוֹת מִשָּׁוְיָם; וְאֵינוֹ חוֹשֵׁב שֶׁיֵּשׁ בָּזֶה חֵטְא, כִּי יֹאמַר: ״שֶׁלִּי אֲנִי נוֹטֵל!״ וְהַמְּקַבֵּל שֹׁחַד לְהַטּוֹת דִּין, וְאֵינוֹ יוֹדֵעַ עַד הֵיכָן מַגִּיעַ הַטָּיָה זוֹ וְכַמָּה כּוֹחָהּ, כְּדֵי שֶׁיַּחֲזִיר הַדָּבָר. וְעוֹד: הוּא מַחֲזִיק יָד זֶה שֶׁהִטָּה לוֹ הַדִּין וּמַחֲטִיא אוֹתוֹ.
De aquellos veinticuatro asuntos hay cinco que, quien los hace, no suele volver de ellos, porque son cosas leves a los ojos de la mayoría de la gente, y resulta que peca sin que le parezca pecado. Y son estos: el que come de una comida que no alcanza para sus dueños. Por ejemplo, quien entra en casa de un pobre y este lo invita a mucho, pero no lo hace de buena gana, sino porque le da vergüenza invitarlo a poco; y al otro no le parece que haya pecado en ello, pues cree que come con permiso del dueño y no a la fuerza. El que usa la prenda empeñada de un pobre —aunque no sea más que un hacha o un arado— y se dice en su corazón: «no les quité nada, y desde luego no robé». El que mira las relaciones prohibidas, pues piensa: «esto no es nada», y dice: «¿acaso yací con ella o me acerqué?»; y no sabe que la mirada del ojo es una gran falta, porque conduce al cuerpo mismo de la transgresión, como está dicho (Bemidbar 15:39): «Y no andéis en pos de vuestro corazón y de vuestros ojos». El que se honra con la deshonra de su prójimo dice en su corazón que no ha pecado, porque su prójimo no estaba presente, no le llegó vergüenza ni lo avergonzó, sino que solo ponderó sus propias buenas obras, su sabiduría y su agudeza por encima de las de su prójimo, y así, ante quien lo oye, él queda honrado y su prójimo despreciado. Y el que sospecha en su corazón de los hombres íntegros, y dice que no peca, porque afirma: «¿qué he hecho? No hice nada, es solo una sospecha»; y no sabe que la sospecha es una gran falta, pues coloca a un hombre íntegro, en su idea, al nivel de un transgresor.
וּמֵאוֹתָן אַרְבָּעָה וְעֶשְׂרִים דְּבָרִים יֵשׁ חֲמִשָּׁה דְּבָרִים, שֶׁהָעוֹשֶׂה אוֹתָן אֵין חֶזְקָתוֹ לָשׁוּב מֵהֶן; לְפִי שֶׁהֵן דְּבָרִים קַלִּים בְּעֵינֵי רֹב בְּנֵי אָדָם, וְנִמְצָא חוֹטֵא וְהוּא אֵין נִרְאֶה לוֹ חֵטְא. וְאֵלּוּ הֵן: הָאוֹכֵל מִסְּעוּדָה שֶׁאֵינָהּ מַסְפֶּקֶת לִבְעָלֶיהָ. כְּגוֹן אָדָם שֶׁנִּכְנָס לְבֵית עָנִי וְהוּא מַזְמִין לוֹ הַרְבֵּה, וְאֵינוֹ עוֹשֶׂה בִּרְצוֹן לִבּוֹ אֶלָּא שֶׁהוּא מִתְבַּיֵּשׁ מִמֶּנּוּ לְהַזְמִין מְעַט; וְזֶה אֵינוֹ נִרְאֶה לוֹ חֵטְא בָּזֶה, כִּי הוּא חוֹשֵׁב שֶׁאוֹכֵל בִּרְשׁוּתוֹ וְלֹא בְּעַל־כָּרְחוֹ. וְהַמִּשְׁתַּמֵּשׁ בַּעֲבוֹטוֹ שֶׁל עָנִי, אֲפִלּוּ אֵינוֹ אֶלָּא קַרְדֹּם וּמַחְרֵשָׁה, וְאוֹמֵר בְּלִבּוֹ: ״לֹא חִסַּרְתִּי מֵהֶם וַהֲרֵי לֹא גָּזַלְתִּי״. וְהַמִּסְתַּכֵּל בָּעֲרָיוֹת, כִּי הַמִּסְתַּכֵּל חוֹשֵׁב בְּלִבּוֹ: ״אֵין בְּכָךְ כְּלוּם״. שֶׁהוּא אוֹמֵר: ״וְכִי בָּעַלְתִּי אוֹ קָרַבְתִּי?!״ וְהוּא אֵינוֹ יוֹדֵעַ שֶׁרְאוּת הָעַיִן עָוֹן גָּדוֹל שֶׁהִיא גּוֹרֶמֶת לְגוּפָן שֶׁל הָעֲרָיוֹת, שֶׁנֶּאֱמַר (במדבר טו לט): ״וְלֹא תָתֻרוּ אַחֲרֵי לְבַבְכֶם וְאַחֲרֵי עֵינֵיכֶם״. וְהַמִּתְכַּבֵּד בִּקְלוֹן חֲבֵרוֹ אוֹמֵר בְּלִבּוֹ שֶׁלֹּא חָטָא, לְפִי שֶׁאֵין חֲבֵרוֹ עוֹמֵד אֶצְלוֹ, וְלֹא הִגִּיעַ לוֹ בֹּשֶׁת וְלֹא בִּיְּשׁוֹ, אֶלָּא שֶׁהוּא עוֹרֵךְ מַעֲשָׂיו הַטּוֹבִים וְחָכְמָתוֹ וַחֲרִיפוּתוֹ יוֹתֵר מִמַּעֲשֵׂה חֲבֵרוֹ וְחָכְמָתוֹ וַחֲרִיפוּתוֹ, וְהַשּׁוֹמֵעַ דְּבָרָיו יִהְיֶה הוּא מְכֻבָּד בְּעֵינָיו וַחֲבֵרוֹ בָּזוּי. וְהַחוֹשֵׁד בִּכְשֵׁרִים בְּלִבּוֹ. וְאוֹמֵר שֶׁאֵינוֹ חוֹטֵא, לְפִי שֶׁהוּא אוֹמֵר: ״מֶה עָשִׂיתִי? וַהֲלֹא לֹא עָשִׂיתִי שׁוּם דָּבָר, אֶלָּא חֲשָׁד בְּעָלְמָא!״ וְהוּא אֵינוֹ יוֹדֵעַ שֶׁהַחֲשָׁד עָוֹן גָּדוֹל, שֶׁמֵּשִׂים אָדָם כָּשֵׁר בְּדַעְתּוֹ כְּבַעַל־עֲבֵרוֹת.
De aquellos veinticuatro asuntos hay cinco que, quien los hace, queda siempre arrastrado tras ellos, y le cuesta apartarse. Por eso el hombre debe cuidarse mucho de ellos, no sea que se le peguen, pues todos son males extremos. Y son estos: la murmuración; el lashón hará; el que se deja llevar por la ira; el que abriga malos pensamientos; y el que se junta con el malvado, porque aprende de sus obras. Pues cuando está siempre junto al malvado y ve sus actos, estos quedan grabados en su corazón. Y esto es lo que dijo Shlomo: «Quien anda con necios saldrá malparado» (Mishlé 13:20).
וּמֵאוֹתָן אַרְבָּעָה וְעֶשְׂרִים דְּבָרִים יֵשׁ חֲמִשָּׁה מֵהֶם, הָעוֹשֶׂה אוֹתָן נִמְשָׁךְ אַחֲרֵיהֶן תָּמִיד, וְקָשִׁים הֵם לִפְרֹשׁ מֵהֶם. לְפִיכָךְ צָרִיךְ הָאָדָם לְהִזָּהֵר בָּהֶם מְאוֹד שֶׁמָּא יִדְבַּק בָּהֶם, וְהֵם כֻּלָּם רָעוֹת עַד מְאוֹד. וְאֵלּוּ הֵן: רְכִילוּת; וְלָשׁוֹן הָרַע; וּבַעַל כַּעַס; וּבַעַל מַחֲשָׁבָה רָעָה; וְהַמִּתְחַבֵּר לְרָשָׁע, מִפְּנֵי שֶׁהוּא לוֹמֵד מִמַּעֲשָׂיו. כִּי כְּשֶׁהוּא תָּמִיד אֵצֶל הָרָשָׁע וְרוֹאֶה מַעֲשָׂיו – אָז הֵם רְשׁוּמִים בְּלִבּוֹ. וְהוּא שֶׁאָמַר שְׁלֹמֹה: ״וְרוֹעֶה כְסִילִים יֵרוֹעַ״ (משלי יג כ).
Todas estas cosas y otras semejantes, aunque retrasan la teshuvá, no la impiden. Al contrario: si el hombre hace teshuvá de ellas, es un baal teshuvá y tiene parte en el Mundo Venidero.
כָּל אֵלּוּ הַדְּבָרִים וְכַיּוֹצֵא בָּהֶן, אַף עַל פִּי שֶׁמְּעַכְּבִים אֶת הַתְּשׁוּבָה, מִכָּל מָקוֹם אֵינָן מוֹנְעִים אֶת הַתְּשׁוּבָה. אֶלָּא אִם עָשָׂה אָדָם תְּשׁוּבָה מֵהֶם – הֲרֵי הוּא בַּעַל תְּשׁוּבָה, וְיֵשׁ לוֹ חֵלֶק לָעוֹלָם הַבָּא.
Las faltas son de dos clases. Una, la que hay entre el hombre y el Lugar, bendito sea, únicamente, como tefilín, tsitsit, sucá y cosas así. Y la segunda clase, la que hay entre el hombre y su prójimo. De las faltas entre el hombre y el Lugar, bendito sea, hará teshuvá en el mismo asunto en que transgredió. Por ejemplo: si no cumplió una mitzvá positiva, que se esfuerce por cumplirla; si no se ocupó en actos de bondad, que se afane desde el momento de la teshuvá en adelante en hacer bondad; y si transgredió una mitzvá negativa, que se proponga en su corazón no volver a transgredirla de ahora en adelante.
הָעֲווֹנוֹת שְׁנֵי מִינִים הֵם: הָאֶחָד שֶׁבֵּינוֹ לְבֵין הַמָּקוֹם בָּרוּךְ הוּא לְבַד, כְּגוֹן תְּפִלִּין וְצִיצִית וְסֻכָּה, וְכַיּוֹצֵא בָּאֵלּוּ. וְהַמִּין הַשֵּׁנִי שֶׁבֵּין אָדָם לַחֲבֵרוֹ. אוֹתָן הָעֲבֵרוֹת שֶׁבֵּין אָדָם לַמָּקוֹם בָּרוּךְ הוּא, יַעֲשֶׂה תְּשׁוּבָה בְּאוֹתוֹ עִנְיָן שֶׁעָבַר. כְּגוֹן: אִם לֹא קִיֵּם מִצְוַת עֲשֵׂה – יִשְׁתַּדֵּל לְקַיֵּם; אִם לֹא עָסַק בִּגְמִילוּת חֲסָדִים – יִטְרַח מֵעֵת הַתְּשׁוּבָה וָאֵילָךְ לִגְמֹל חֶסֶד; וְאִם עָבַר עַל מִצְוַת לֹא תַעֲשֶׂה – יִתֵּן בְּלִבּוֹ שֶׁלֹּא יַעֲבֹר מֵעַתָּה וְאֵילָךְ.
En resumen: quien quiere ser de los que hacen teshuvá completa necesita librar una gran guerra en su corazón. Y el asunto no es como piensa la gente, que creen que solo se cuentan como baalé teshuvá quienes cometieron transgresiones conocidas —como el que yació con una gentil o con una mujer casada, o el que robó, o cosas semejantes—. No es así, pues hay muchos que roban sin saber que son ladrones. Por ejemplo, el que cita a su prójimo a juicio sabiendo que no le debe nada, pero con la intención de molestarlo, afligirlo y causarle pérdida haciéndole gastar su dinero, y no se le pasa por la cabeza que esto es robo. Quien hace jurar a su prójimo un juramento, aun con derecho, tiene castigo por ello. Y de este modo el hombre acumula cada día y a cada hora fardos de transgresiones. ¿Cómo? El hombre está obligado a rezar con kavaná y a decir todas las berajot con kavaná, y son pocos en el mundo los que dirigen todo su corazón. Y así hay en todas las mitzvot detalles que ni siquiera los grandes de esta generación cuidan, porque no les prestan atención y porque no estudian las mitzvot ni las buenas midot. Por eso, quien tenga el corazón dispuesto a hacer teshuvá completa, que se habitúe a meditar en este Sefer HaMidot, y en él verá el error en que erró todos sus días, y reflexionará sobre cada cosa que lea, si la cumplió o no. Y si ve que no la cumplió, que se esfuerce y se afane con todas sus fuerzas por cumplirla. Que se habitúe también al Sefer HaMitzvot, a meditar en él y a comprender cada mitzvá según su norma, y ponga el corazón en cada mitzvá para cumplirla como corresponde. Y este es el gran camino entre los caminos de la teshuvá: hacer teshuvá de cada cosa por separado.
כְּלָלוֹ שֶׁל דָּבָר: מִי שֶׁרוֹצֶה לִהְיוֹת מִבַּעֲלֵי הַתְּשׁוּבָה הַשְּׁלֵמִים – צָרִיךְ לַעֲרֹךְ מִלְחָמָה גְּדוֹלָה בְּלִבּוֹ. וְאֵין הָעִנְיָן כְּמוֹ שֶׁחוֹשְׁבִים הָעוֹלָם, כִּי לֹא יֵחָשְׁבוּ בַּעֲלֵי תְּשׁוּבָה אֶלָּא מִי שֶׁעָבַר עֲבֵרוֹת יְדוּעוֹת, כְּגוֹן מִי שֶׁבָּא עַל כּוּתִית אוֹ עַל אֵשֶׁת אִישׁ, אוֹ שֶׁגָּנַב, אוֹ כַּיּוֹצֵא בָּאֵלּוּ. וְאֵין הָעִנְיָן כֵּן, כִּי יֵשׁ גַּזְלָנִים הַרְבֵּה שֶׁאֵינָן יוֹדְעִים שֶׁהֵם גַּזְלָנִים, כְּגוֹן מִי שֶׁקּוֹרֵא חֲבֵרוֹ לִדּוֹן עִמּוֹ, וְיוֹדֵעַ שֶׁאֵינוֹ חַיָּב לוֹ מְאוּמָה, אֲבָל הוּא מִתְכַּוֵּן לְהַקְנִיטוֹ וּלְצַעֲרוֹ וּלְהַפְסִידוֹ שֶׁיְּפַזֵּר מְעוֹתָיו, וְאֵינוֹ מַעֲלֶה בְּלִבּוֹ שֶׁזֶּה הַדָּבָר הוּא גֶּזֶל. אָדָם הַמַּשְׁבִּיעַ אֶת חֲבֵרוֹ שְׁבוּעָה אֲפִלּוּ בְּדִין – יֵשׁ לוֹ עֹנֶשׁ בָּזֶה. וּכְעִנְיָן זֶה אָדָם עוֹשֶׂה בְּכָל יוֹם וּבְכָל שָׁעָה חֲבִילוֹת שֶׁל עֲבֵרוֹת. כֵּיצַד? אָדָם חַיָּב לְהִתְפַּלֵּל בְּכַוָּנָה וּלְבָרֵךְ כָּל בְּרָכוֹת בְּכַוָּנָה, וְיֵשׁ מְעַטִּים בָּעוֹלָם הַמְּכַוְּנִים בְּכָל לִבָּם. וְכָכָה יֵשׁ בְּכָל הַמִּצְווֹת עִנְיָנִים שֶׁאֲפִלּוּ גְּדוֹלֵי הַדּוֹר הַזֶּה אֵינָן נִזְהָרִים בָּהֶן, מֵחֲמַת שֶׁאֵינָם שָׂמִים עַל לִבָּם וּמֵחֲמַת שֶׁאֵינָן לוֹמְדִים הַמִּצְווֹת וְהַמִּדּוֹת הַטּוֹבוֹת. לָכֵן מִי שֶׁנָּדְבָה לִבּוֹ לַעֲשׂוֹת תְּשׁוּבָה שְׁלֵמָה, יִהְיֶה רָגִיל לַהֲגוֹת בְּסֵפֶר הַמִּדּוֹת הַזֶּה, וּבוֹ יִרְאֶה טָעוּתוֹ בַּמֶּה שֶׁטָּעָה כָּל יָמָיו, וְיִתְבּוֹנֵן עַל כָּל דָּבָר וְדָבָר שֶׁיִּקְרָא אִם קִיֵּם אוֹתוֹ וְאִם לָאו. וְאִם יִרְאֶה שֶׁלֹּא קִיֵּם – יִשְׁתַּדֵּל וְיַטְרִיחַ בְּכָל כּוֹחוֹ כְּדֵי לְקַיְּמוֹ. וְגַם יִהְיֶה רָגִיל בְּסֵפֶר הַמִּצְווֹת, לַהֲגוֹת בּוֹ וּלְהָבִין בְּכָל מִצְוָה כְּמִשְׁפָּטָהּ, וְיִתֵּן לֵב עַל כָּל מִצְוָה לְקַיֵּם כְּמַאֲמָרָהּ. וְזֶה הָעִנְיָן הוּא הַדֶּרֶךְ הַגָּדוֹל בְּדַרְכֵי הַתְּשׁוּבָה, לַעֲשׂוֹת תְּשׁוּבָה מִכָּל דָּבָר וְדָבָר בִּפְנֵי עַצְמוֹ.
Hay faltas entre el hombre y su prójimo que son muy difíciles de reparar y de las que es muy difícil hacer teshuvá. Por ejemplo, el hombre que se habituó al robo toda su vida y no sabe a quién robó, o no sabe dónde vive, o quizá aquel se marchó a países de ultramar, o quizá perdió el dinero y no tiene con qué restituir. Y hay quien practicó transgresiones toda su vida hasta habituarse y adiestrarse en ellas, como se dijo (Yirmeyahu 9:4): «Enseñaron su lengua a hablar mentira, se cansan de obrar torcidamente».
יֵשׁ עֲבֵרוֹת שֶׁבֵּין אָדָם לַחֲבֵרוֹ, אֲשֶׁר הֵן קָשׁוֹת מְאוֹד לְתַקֵּן וְלַעֲשׂוֹת תְּשׁוּבָה. כְּגוֹן אָדָם שֶׁהֻרְגַּל בְּגָזֵל כָּל יָמָיו, וְאֵינוֹ יוֹדֵעַ מִמִּי גָּזַל, אוֹ אֵינוֹ יוֹדֵעַ הֵיכָן הוּא דָּר, אוֹ שֶׁמָּא הָלַךְ לוֹ לִמְדִינוֹת הַיָּם, אוֹ שֶׁמָּא אִבֵּד הַמָּעוֹת וְאֵין לוֹ לְהָשִׁיב. וְיֵשׁ שֶׁנָּהַג בַּעֲבֵרוֹת כָּל יָמָיו עַד שֶׁהוּא מֻרְגָּל בָּהֶם וּמְלֻמָּד, כְּמוֹ שֶׁאָמַר (ירמיהו ט ד): ״לִמְּדוּ לְשׁוֹנָם דַּבֶּר שֶׁקֶר הַעֲוֵה נִלְאוּ״.
Y hay quien yació con una relación prohibida y engendró de ella un hijo, y la afrenta no se aparta. Y hay quien se habitúa a palabras de falsedad y a contar oprobios sobre la gente. Y hay quien descarrió a otros y los desvió hacia algo prohibido. Y hay quien ve a hombres que andan por mal camino y se han extraviado del camino recto, y por temor a ellos, o por vergüenza ante ellos, se abstuvo de indicarles el camino recto; sobre él dice el versículo (Yejezkel 3:18): «Él, malvado, morirá en su falta, pero su sangre de tu mano reclamaré».
וְיֵשׁ מִי שֶׁבָּא עַל הָעֶרְוָה וְהוֹלִיד מִמֶּנָּה בֵּן, וְהַחֶרְפָּה לֹא תָּמוּשׁ. וְיֵשׁ מִי שֶׁרָגִיל בְּדִבְרֵי כָּזָב וּלְסַפֵּר גְּנַאי עַל בְּנֵי אָדָם. וְיֵשׁ מִי שֶׁהִדִּיחַ בְּנֵי אָדָם, וְהִתְעָה אוֹתָם לְדָבָר אָסוּר. וְיֵשׁ מִי שֶׁרוֹאֶה בְּנֵי אָדָם הוֹלְכִים בְּדֶרֶךְ רָעָה וְתָעוּ מִן הַדֶּרֶךְ הַיָּשָׁר, וְזֶה הָיָה יָרֵא מֵהֶם לְהוֹכִיחָם, אוֹ הָיָה מִתְבַּיֵּשׁ מֵהֶם, עַד שֶׁנִּמְנַע לְהוֹרוֹת לָהֶם הַדֶּרֶךְ הַיָּשָׁר; עָלָיו הַכָּתוּב אוֹמֵר (יחזקאל ג יח): ״הוּא רָשָׁע בַּעֲוֹנוֹ יָמוּת, וְדָמוֹ מִיָּדְךָ אֲבַקֵּשׁ״.
En todas estas cosas y semejantes, la teshuvá es muy difícil. Pero hay un gran remedio para repararlo todo: primero, que el pecador reflexione en todos los asuntos de la teshuvá, y vea y comprenda todas sus partes, y entregue su alma a hacerla; y que todo lo haga en nombre del Cielo, con todas sus fuerzas y con todo su corazón, en lo oculto y en lo manifiesto —entonces Hakadosh Baruj Hu le allana los asuntos de la teshuvá y lo guía por camino recto hacia ella—. Por ejemplo: si engendró un hijo de una relación prohibida, Hakadosh Baruj Hu extirpará esa simiente y el asunto quedará olvidado como si no hubiera existido.
בְּכָל אֵלֶּה הַדְּבָרִים וְכַיּוֹצֵא בָּהֶן קָשָׁה בָּהֶן מְאוֹד הַתְּשׁוּבָה. אַךְ יֵשׁ תַּקָּנָה גְּדוֹלָה לְתַקֵּן הַכֹּל: מִתְּחִלָּה יַחֲשֹׁב הַחוֹטֵא בְּכָל עִנְיְנֵי הַתְּשׁוּבָה, וְיִרְאֶה וְיָבִין בְּכָל חֶלְקֵי הַתְּשׁוּבָה, וְיִמְסֹר נַפְשׁוֹ לַעֲשׂוֹת; וְהַכֹּל יַעֲשֶׂה לְשֵׁם שָׁמַיִם בְּכָל כּוֹחוֹ וּבְכָל לִבּוֹ, בַּסֵּתֶר וּבַגָּלוּי – אָז הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא מֵקֵל עָלָיו עִנְיְנֵי הַתְּשׁוּבָה וּמַדְרִיכוֹ לְדֶרֶךְ יָשָׁר לִתְשׁוּבָה. כְּגוֹן אִם הוֹלִיד בֵּן מֵעֲרָיוֹת – הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא יַכְרִית אוֹתוֹ הַזֶּרַע וְיִשְׁתַּכַּח הַדָּבָר כְּאִלּוּ לֹא הָיָה.
Y si robó dinero, Hakadosh Baruj Hu le procurará dinero y pagará al robado, y lo apaciguará, y este lo perdonará. Y si le hizo a alguien algo en su cuerpo o en sus bienes, el Creador, bendito sea, pondrá en el corazón del otro voluntad y afecto para perdonarlo, como está dicho (Mishlé 16:7): «Cuando Adonái se complace en los caminos de un hombre, hasta a sus enemigos reconcilia con él». Y si aquel a quien robó está lejos de él, Hakadosh Baruj Hu se lo acercará hasta que lo apacigüe y lo perdone. Y si no sabe la cuenta del dinero y no reconoce a las personas a quienes robó, Hakadosh Baruj Hu le dará ocasión de atender necesidades públicas: por ejemplo, construir un puente, o arreglar pozos, o construir sinagogas, u otras necesidades de la comunidad. Y habrá provecho de ello para todo el mundo: para aquel a quien robó y también para los demás. Y si el robado ha muerto, devolverá el dinero a sus herederos. Si lo dañó en su cuerpo o habló mal de él, irá a su tumba en presencia de diez hombres y pedirá perdón al Nombre, bendito sea, y a él, y Hakadosh Baruj Hu lo perdonará.
וְאִם גָּזַל מָמוֹן – הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא יַזְמִין לוֹ מָמוֹן וְיִפְרַע לַנִּגְזָל, וִירַצֶּנּוּ וְיִמְחֹל לוֹ. וְאִם עָשָׂה לְאָדָם דָּבָר בְּגוּפוֹ אוֹ בְּמָמוֹנוֹ – יַכְנִיס לוֹ הַבּוֹרֵא יִתְבָּרַךְ רָצוֹן וְאַהֲבָה בְּלִבּוֹ שֶׁיִּמְחֹל לוֹ, כְּמוֹ שֶׁנֶּאֱמַר (משלי טז ז): ״בִּרְצוֹת יְיָ דַּרְכֵי אִישׁ – גַּם אוֹיְבָיו יַשְׁלִם אִתּוֹ״. וְאִם אוֹתוֹ שֶׁנִּגְזַל רָחוֹק מִמֶּנּוּ – הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא יְקָרְבֶנּוּ אֶצְלוֹ עַד שֶׁיְּרַצֵּהוּ וְיִמְחֹל לוֹ. וְאִם לֹא יָדַע חֶשְׁבּוֹן הַמָּמוֹן, וְאֵינוֹ מַכִּיר הָאֲנָשִׁים אֲשֶׁר גָּזַל – יִתֵּן לוֹ הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא שֶׁיַּעֲשֶׂה צָרְכֵי רַבִּים: כְּגוֹן לִבְנוֹת גֶּשֶׁר, אוֹ לְתַקֵּן בְּאֵרוֹת, אוֹ לִבְנוֹת בָּתֵּי כְּנֵסִיּוֹת, אוֹ שְׁאָר צָרְכֵי רַבִּים. וְיִהְיֶה הֲנָאָה מִמֶּנּוּ לְכָל הָעוֹלָם: לְמִי שֶׁגָּזַל מִמֶּנּוּ וְגַם לַאֲחֵרִים. וְאִם יָמוּת הַנִּגְזָל – יָשִׁיב הַמָּמוֹן לְיוֹרְשָׁיו. הִזִּיקוֹ בְּגוּפוֹ אוֹ דִּבֵּר עָלָיו דֹּפִי – יֵלֵךְ עַל קִבְרוֹ בְּמַעֲמַד עֲשָׂרָה בְּנֵי אָדָם וִיבַקֵּשׁ מְחִילָה מֵאֵת הַשֵּׁם יִתְבָּרַךְ וּמֵאִתּוֹ, וְהַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא יִמְחֹל לוֹ.
Y dijeron nuestros maestros, de bendita memoria, que la teshuvá no le está negada al pecador salvo por la maldad de su propio corazón. Pero a quien quiere acercarse a Dios no le cierran las puertas de la teshuvá, sino que se las abren y le muestran el camino recto, como está escrito (Tehilim 25:8): «Bueno y recto es Adonái, por eso enseña a los pecadores el camino»; y dice (Devarim 4:29): «Y buscaréis desde allí a Adonái tu Dios y lo hallarás, si lo buscas con todo tu corazón y con toda tu alma»; y dice (allí 30:14): «Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para cumplirla»; y dice (Tehilim 145:18): «Cerca está Adonái de todos los que lo invocan, de todos los que lo invocan con verdad».
וְאָמְרוּ רַבּוֹתֵינוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה שֶׁאֵין הַתְּשׁוּבָה נִמְנַעַת מִן הַחוֹטֵא אֶלָּא מִפְּנֵי רֹעַ לִבּוֹ. אֲבָל מִי שֶׁרוֹצֶה לְהִתְקָרֵב אֶל הָאֱלֹהִים – לֹא יִסְגֹּר שַׁעֲרֵי הַתְּשׁוּבָה לְפָנָיו, אַךְ פּוֹתֵחַ לוֹ שַׁעֲרֵי תְּשׁוּבָה וּמוֹרֶה לוֹ הַדֶּרֶךְ הַיָּשָׁר, דִּכְתִיב (תהלים כה ח): ״טוֹב וְיָשָׁר יְיָ, עַל כֵּן יוֹרֶה חַטָּאִים בַּדָּרֶךְ״; וְאוֹמֵר (דברים כט ד): ״וּבִקַּשְׁתֶּם מִשָּׁם אֶת יְיָ אֱלֹהֶיךָ וּמָצָאתָ, כִּי תִדְרְשֶׁנּוּ בְּכָל לְבָבְךָ וּבְכָל נַפְשֶׁךָ״; וְאוֹמֵר (שם ל יד): ״כִּי קָרוֹב אֵלֶיךָ הַדָּבָר מְאֹד, בְּפִיךָ וּבִלְבָבְךָ לַעֲשֹׂתוֹ״; וְאוֹמֵר (תהלים קמה יח): ״קָרוֹב יְיָ לְכָל קֹרְאָיו, לְכֹל אֲשֶׁר יִקְרָאֻהוּ בֶאֱמֶת״.
Un gran bien hizo Hakadosh Baruj Hu con los hombres al preparar un camino para que los rebeldes y los pecadores huyan de la oscuridad a la luz, y no cierra el camino de la teshuvá aunque hayan pecado mucho, como está dicho (Yirmeyahu 3:22): «Volved, hijos descarriados, y sanaré vuestras rebeldías». Y la teshuvá es aceptada aun cuando el pecador vuelva por la abundancia de sus penas, y con más razón si vuelve por temor del Cielo, como está dicho (Devarim 4:30): «En tu angustia, cuando te alcancen todas estas cosas... y volverás hasta Adonái tu Dios». Y Hakadosh Baruj Hu ayuda a los que vuelven a hacer teshuvá, incluso en aquello que la fuerza del hombre no alcanza, y renueva en su interior un espíritu de pureza hasta que logre los asuntos de la teshuvá, como está dicho (allí 30:2): «Y volverás hasta Adonái tu Dios y escucharás su voz». Y dice al final del pasaje (allí 30:6): «Y circuncidará Adonái tu Dios tu corazón y el corazón de tu descendencia», que significa: incluso en aquello que no tienes fuerza para alcanzar, Hakadosh Baruj Hu circuncidará tu corazón y te dará fuerza para hacerlo.
טוֹבָה גְּדוֹלָה הֵיטִיב הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא עִם בְּנֵי אָדָם, אֲשֶׁר הֵכִין דֶּרֶךְ לַפּוֹשְׁעִים וְלַחוֹטְאִים לָנוּס מֵחֹשֶׁךְ לְאוֹר, וְאֵינוֹ סוֹגֵר דֶּרֶךְ הַתְּשׁוּבָה אַף אִם הִרְבּוּ לִפְשֹׁעַ, שֶׁנֶּאֱמַר (ירמיהו ג כב): ״שׁוּבוּ בָנִים שׁוֹבָבִים, אֶרְפָּה מְשׁוּבֹתֵיכֶם״. וְהַתְּשׁוּבָה מְקֻבֶּלֶת גַּם אִם יָשׁוּב הַחוֹטֵא מֵרֹב צָרוֹתָיו, וְכָל שֶׁכֵּן אִם יָשׁוּב מִיִּרְאַת שָׁמַיִם, כְּמוֹ שֶׁנֶּאֱמַר (דברים ד ל): ״בַּצַּר לְךָ, וּמְצָאוּךָ כֹּל הַדְּבָרִים... וְשַׁבְתָּ עַד יְיָ אֱלֹהֶיךָ״. וְהַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא עוֹזֵר לַשָּׁבִים לַעֲשׂוֹת תְּשׁוּבָה, אֲפִלּוּ בְּדָבָר שֶׁאֵין כּוֹחוֹ שֶׁל אָדָם יָכוֹל לְהַשִּׂיג וּמְחַדֵּשׁ בְּקִרְבּוֹ רוּחַ טָהֳרָה עַד שֶׁיַּשִּׂיג עִנְיְנֵי הַתְּשׁוּבָה, שֶׁנֶּאֱמַר (שם ל ב): ״וְשַׁבְתָּ עַד יְיָ אֱלֹהֶיךָ וְשָׁמַעְתָּ בְּקֹלוֹ״. וְאוֹמֵר בְּסוֹף הָעִנְיָן (שם ל ו): ״וּמָל יְיָ אֱלֹהֶיךָ אֶת לְבָבְךָ וְאֶת לְבַב זַרְעֶךָ״, פֵּרוּשׁ: אֲפִילּוּ בְּדָבָר שֶׁאֵין בְּךָ כֹּחַ לְהַשִּׂיג, הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא יָמוּל לְבָבְךָ וְיִתֵּן לְךָ כֹּחַ לַעֲשׂוֹתוֹ.
Y hay cuatro modos en los asuntos de la teshuvá:
וְיֵשׁ אַרְבָּעָה דְּבָרִים בְּעִנְיְנֵי הַתְּשׁוּבָה:
El primero: el que vuelve por la fuerza de su reconocimiento de Dios. Es como el siervo que huye de su señor y, al pensar en el bien que este le hizo, pide perdón por su propia voluntad. Y de uno así dijo el versículo (Yirmeyahu 4:1): «Si vuelves, Israel —dice Adonái—, a Mí volverás» —antes de que llegue el castigo—. Y dice (Malají 3:7): «Volved a Mí y volveré a vosotros».
הָרִאשׁוֹן – הַשָּׁב מֵחֹזֶק הַכָּרָתוֹ אֶת אֱלֹהָיו. וְהוּא כְּמוֹ עֶבֶד הַבּוֹרֵחַ מֵאֲדֹנָיו, וּכְשֶׁחוֹשֵׁב בַּטּוֹב אֲשֶׁר גְּמָלוֹ, שֶׁמֵּרְצוֹנוֹ מְבַקֵּשׁ מְחִילָה מִמֶּנּוּ. וּבְכָמוֹהוּ אָמַר הַכָּתוּב (ירמיהו ד א): ״אִם תָּשׁוּב יִשְׂרָאֵל נְאֻם יְיָ אֵלַי תָּשׁוּב״ – קֹדֶם בּוֹא הָעֹנֶשׁ. וְאוֹמֵר (מלאכי ג ז): ״שׁוּבוּ אֵלַי וְאָשׁוּבָה אֲלֵיכֶם״.
El segundo: el que vuelve porque tiene quien lo reprende y lo avergüenza hasta que vuelve. Es como el siervo que huyó de su señor y se topó con un siervo fiel que lo reprendió y lo avergonzó por haber huido de su señor, y le aconsejó volver, y le aseguró que lo perdonaría; y volvió a él y se sometió.
וְהַשֵּׁנִי – שֶׁשָּׁב מֵחֲמַת שֶׁיֵּשׁ לוֹ מוֹכִיחִים הַמַּכְלִימִים אוֹתוֹ עַד שֶׁיָּשׁוּב. וְהוּא כְּעֶבֶד שֶׁבָּרַח מֵאֲדֹנָיו, וּפָגַע בּוֹ עֶבֶד נֶאֱמָן וְהוֹכִיחוֹ וְהִכְלִימוֹ עַל שֶׁבָּרַח מֵאֲדֹנָיו. וּמְיַעֵץ אוֹתוֹ לָשׁוּב, וְהִבְטִיחוֹ שֶׁיִּמְחֹל לוֹ, וְשָׁב אֵלָיו וְנִכְנַע.
El tercero: cuando ve los castigos con que el Creador, bendito sea, castiga a quien se aparta de sus caminos, entonces vuelve al Nombre por temor a su castigo. Es como el siervo que huye de su señor y, al oír los castigos que este aplicó a quien huyó de él, vuelve.
הַשְּׁלִישִׁי – כְּשֶׁהוּא רוֹאֶה עֳנָשִׁים שֶׁהַבּוֹרֵא יִתְבָּרַךְ מַעֲנִישׁ לְמִי שֶׁיָּצָא מִדְּרָכָיו, אָז יָשׁוּב אֶל הַשֵּׁם מִיִּרְאַת עָנְשׁוֹ. וְהוּא כְּעֶבֶד הַבּוֹרֵחַ מֵאֲדֹנָיו, כְּשֶׁיִּשְׁמַע הָעֳנָשִׁין שֶׁעָשָׂה לְמִי שֶׁבָּרַח מִמֶּנּוּ, וְאָז יָשׁוּב.
El cuarto: aquel a quien le llegan castigo y penas, y vuelve. Es como el siervo que huyó, y se toparon con él bandidos, y lo apresaron y lo atormentaron por su huida, y volvió.
הָרְבִיעִי – שֶׁבָּא עָלָיו עֹנֶשׁ וְצָרוֹת וְשָׁב. וְהוּא כְּעֶבֶד שֶׁבָּרַח, וּפָגְעוּ בּוֹ לִסְטִים, וּתְפָשׂוּהוּ וְיִסְּרוּ אוֹתוֹ עַל בְּרִיחָתוֹ, וְשָׁב.
El sensato aferrará su teshuvá por el primer camino, y volverá por amor a la grandeza de Dios.
וְהַמַּשְׂכִּיל יֹאחַז תְּשׁוּבָתוֹ בַּדֶּרֶךְ הָרִאשׁוֹן, וְלָשׁוּב מֵאַהֲבַת גְּדֻלָּתוֹ.
Seis caminos despiertan el corazón del hombre a volver:
שִׁשָּׁה דְּרָכִים יְעוֹרְרוּ לֵב הָאָדָם לָשׁוּב:
El primero: cuando le sobrevengan penas al hombre, que reflexione en su corazón y diga: esto no es sino a causa de mis faltas y de mis malos caminos, y vuelva al Nombre, y Él tendrá misericordia de él, como está dicho (Devarim 31:17): «Y le alcanzarán muchos males y penas, y dirá aquel día: ¿no será porque mi Dios no está en mi seno que me han alcanzado estos males?». Y esta teshuvá es aceptada ante el Nombre; no como la costumbre de la carne y la sangre, cuando un hombre peca contra otro y en el momento de su apuro se arrepiente y se somete ante él porque necesita su ayuda —ese arrepentimiento es despreciable a sus ojos, como dijo Yiftaj (Shofetim 11:7): «¿Y por qué venís a mí ahora, cuando estáis en apuro?»—. Pero es de la bondad de Dios, bendito sea, que acepte la teshuvá surgida del apuro y se complazca en ella, como está dicho (Hoshea 14:2): «Vuelve, Israel, hasta Adonái tu Dios, porque tropezaste en tu falta»; y está escrito (Mishlé 3:12): «Porque a quien ama, Adonái reprende...».
הָאֶחָד – כַּאֲשֶׁר תִּמְצֶאנָה אֶת הָאִישׁ צָרוֹת, יָשִׁיב אֶל לִבּוֹ וְיֹאמַר: אֵין זֶה כִּי אִם מֵחֲמַת עֲוֹנֹתָיו וּדְרָכָיו הָרָעִים, וְיָשֹׁב אֶל הַשֵּׁם וִירַחֲמֵהוּ, כְּמוֹ שֶׁנֶּאֱמַר (דברים לא יז): ״וּמְצָאֻהוּ רָעוֹת רַבּוֹת וְצָרוֹת, וְאָמַר בַּיּוֹם הַהוּא: הֲלֹא עַל כִּי אֵין אֱלֹהַי בְּקִרְבִּי מְצָאוּנִי הָרָעוֹת הָאֵלֶּה״. וְהַתְּשׁוּבָה הַזֹּאת מְקֻבֶּלֶת לִפְנֵי הַשֵּׁם; לֹא כְּמִנְהַג בָּשָׂר וָדָם כְּשֶׁיֶּחֱטָא אִישׁ לְאִישׁ, וּבְעֵת צָרָתוֹ מִתְחָרֵט וְנִכְנַע אֵלָיו מִפְּנֵי שֶׁהוּא צָרִיךְ לְעֶזְרָתוֹ – זֹאת הַחֲרָטָה הִיא גְּרוּעָה בְּעֵינָיו, כְּמוֹ שֶׁאָמַר יִפְתָּח (שופטים יא ז): ״וּמַדּוּעַ בָּאתֶם אֵלַי עַתָּה כַּאֲשֶׁר צַר לָכֶם?״ אֲבָל מִן חַסְדֵי הָאֵל יִתְבָּרַךְ שֶׁהוּא מְקַבֵּל תְּשׁוּבָה מִתּוֹךְ צָרָה וְהוּא מִתְרַצֶּה בָּהּ, שֶׁנֶּאֱמַר (הושע יד ב): ״שׁוּבָה יִשְׂרָאֵל עַד יְיָ אֱלֹהֶיךָ, כִּי כָשַׁלְתָּ בַּעֲוֹנֶךָ״; וּכְתִיב (משלי ג יב): ״כִּי אֶת אֲשֶׁר יֶאֱהַב יְיָ יוֹכִיחַ...״.
Y si el hombre no hace teshuvá en el momento de su apuro, entonces su castigo es doble, como un rey de carne y sangre: si un hombre pecó contra él, y lo castiga, y aquel no quiere aceptar su corrección, añadirá castigo y agravará su yugo; y así es la midá de Hakadosh Baruj Hu, como está escrito (Vayikrá 26:18): «Y si con esto aún no me escucháis, volveré a castigaros». Y si no reflexiona en que los males le vienen a causa de sus faltas, sino que dice «es casualidad», hay en ello gran ira contra ese hombre, porque no cree que los sufrimientos le vengan por sus faltas. Sábelo y compréndelo: la corrección del Nombre, bendito sea, con que corrige al hombre, la hace para hacerle dos bienes. Uno: expiar sus faltas, como está dicho (Tehilim 25:18): «Mira mi aflicción y mi fatiga, y perdona todas mis faltas». El segundo: reprenderlo y hacerlo volver de sus malos caminos, como está dicho (Tsefanyá 3:7): «Solo témeme, acepta corrección». Y si no hizo teshuvá a causa de las penas, entonces ¡ay de él!, que soportó sufrimientos y no le fueron expiadas sus faltas. Y encima se le duplican los castigos, porque no cree que se le corrigió a causa de sus faltas.
וְאִם אֵין הָאָדָם עוֹשֶׂה תְּשׁוּבָה בְּעֵת צָרָתוֹ – אָז עָנְשׁוֹ כָּפוּל, כְּמוֹ מֶלֶךְ בָּשָׂר וָדָם אִם אִישׁ חָטָא לוֹ, וְהוּא מְיַסֵּר אוֹתוֹ וְאֵינוֹ רוֹצֶה לְקַבֵּל מוּסָרוֹ – יוֹסִיף לְיַסְּרוֹ וְיַכְבִּיד עֻלּוֹ, וְכֵן מִדַּת הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא, כְּדִכְתִיב (ויקרא כו יח): ״וְאִם עַד אֵלֶּה לֹא תִשְׁמְעוּ לִי, וְיָסַפְתִּי לְיַסְּרָה אֶתְכֶם״. וְאִם לֹא יִתְבּוֹנֵן שֶׁהָרָעוֹת בָּאוֹת עָלָיו מִפְּנֵי חֲטָאָיו, אֶלָּא יֹאמַר ״מִקְרֶה הוּא״ – בָּזֶה יֵשׁ קֶצֶף גָּדוֹל עַל הָאִישׁ הַהוּא, שֶׁאֵינוֹ מַאֲמִין שֶׁמֵּחֲמַת עֲוֹנֹתָיו בָּאִין לוֹ יִסּוּרִין. תֵּדַע וְתַשְׂכִּיל, כִּי מוּסַר הַשֵּׁם בָּרוּךְ הוּא שֶׁמְּיַסֵּר אֶת הָאָדָם, הוּא עוֹשֶׂה לְהֵיטִיב לוֹ שְׁתֵּי טוֹבוֹת: הָאֶחָד: לְכַפֵּר חֲטָאָיו, כְּמוֹ שֶׁנֶּאֱמַר (תהלים כה יח): ״רְאֵה עָנְיִי וַעֲמָלִי, וְשָׂא לְכָל חַטֹּאותָי״. הַשֵּׁנִי: כְּדֵי לְהוֹכִיחוֹ וְלַהֲשִׁיבוֹ מִדְּרָכָיו הָרָעִים, כְּמוֹ שֶׁנֶּאֱמַר (צפניה ג ז): ״אַךְ תִּירְאִי אוֹתִי, תִּקְחִי מוּסָר״. וְאִם לֹא עָשָׂה תְּשׁוּבָה מִפְּנֵי הַצָּרוֹת – אָז אוֹי לוֹ, שֶׁסָּבַל יִסּוּרִין וְלֹא נִתְכַּפְּרוּ עֲוֹנֹתָיו. וְעוֹד נִכְפְּלוּ עֳנָשָׁיו, שֶׁאֵינוֹ מַאֲמִין שֶׁבַּעֲבוּר חֲטָאָיו נִתְיַסֵּר.
Y quien confía en el Nombre, bendito sea, debe saber que las penas son para su bien y para hacerle bien en su fin, como está dicho (Mijá 4:8): «No te alegres de mí, enemiga mía, porque caí, me levanté; porque me senté en la oscuridad, Adonái es luz para mí». Y dijeron nuestros maestros, de bendita memoria: si no hubiera caído, no me habría levantado; y si no me hubiera sentado en la oscuridad, no habría tenido luz. Por eso, cada hombre, cuando tiene una pena en su cuerpo, o en sus bienes, o en sus hijos, que se disponga a ayunar en el momento de su aflicción, como instituyeron nuestros sabios, de bendita memoria (Taanit 10a). Por eso, en el momento del apuro, que examine sus obras; si examinó y no halló falta, es sabido que son sufrimientos de amor (Berajot 5a).
וְיֵשׁ עַל הַבּוֹטֵחַ בַּשֵּׁם בָּרוּךְ הוּא לֵדַע, כִּי הַצָּרוֹת הֵם לְטוֹבָתוֹ וּלְהֵיטִיב בְּאַחֲרִיתוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר (מיכה ד ח): ״אַל תִּשְׂמְחִי אֹיַבְתִּי לִי, כִּי נָפַלְתִּי קָמְתִּי, כִּי אֵשֵׁב בַּחֹשֶׁךְ יְיָ אוֹר לִי״. וְאָמְרוּ רַבּוֹתֵינוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה: אִלְמָלֵא שֶׁנָּפַלְתִּי – לֹא קַמְתִּי; וְאִלְמָלֵא שֶׁיָּשַׁבְתִּי בַּחֹשֶׁךְ – לֹא הָיָה אוֹר לִי. לָכֵן כָּל אִישׁ, כְּשֶׁיֵּשׁ לוֹ צָרָה בְּגוּפוֹ אוֹ בְּמָמוֹנוֹ אוֹ בְּבָנָיו – יִתֵּן לִבּוֹ לְהִתְעַנּוֹת בְּעֵת צָרָתָם, כַּאֲשֶׁר תִּקְּנוּ חֲכָמֵינוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (תענית י א). לָכֵן בְּעֵת צָרָה יְחַפֵּשׂ בְּמַעֲשָׂיו; חִפֵּשׂ וְלֹא מָצָא עָוֹן – בְּיָדוּעַ שֶׁיִּסּוּרִין שֶׁל אַהֲבָה הֵן (ברכות ה א).
El segundo: cuando lleguen los días de la vejez y vea el debilitamiento de sus fuerzas, entonces reflexione en su fin, recuerde su término, y vuelva al Nombre, y Él tendrá misericordia de él. Y quien no vuelve en su vejez, sus castigos serán dobles, como dijeron nuestros sabios, de bendita memoria (Pesajim 113b): cuatro no puede soportar la mente: el pobre soberbio, el rico que niega, el anciano adúltero, y el líder que se ensoberbece sobre el público sin motivo. Y cuando el hombre ve que sus días pasan, y que la estructura de su cuerpo se va deshaciendo —y este es el comienzo del viaje que hace hacia su morada eterna, marchando y viajando de día y de noche—, es un gran asombro cómo no se propone en su corazón preparar provisiones para su camino grande y lejano. Y esto no viene sino por falta de fe,
הַשֵּׁנִי – כַּאֲשֶׁר יָבוֹאוּ יְמֵי הַזִּקְנָה וְיִרְאֶה חֲלִישׁוּת כּוֹחוֹ, אָז יַחֲשֹׁב אַחֲרִיתוֹ וְיִזְכֹּר קִצּוֹ, וְיָשֹׁב אֶל הַשֵּׁם וִירַחֲמֵהוּ. וּמִי שֶׁאֵינוֹ חוֹזֵר לְעֵת זִקְנָתוֹ יִהְיוּ עֳנָשָׁיו כְּפוּלִין, כְּמוֹ שֶׁאָמְרוּ חֲכָמֵינוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (פסחים קיג ב): אַרְבָּעָה אֵין הַדַּעַת סוֹבַלְתָּן: דָּל גֵּאֶה, עָשִׁיר מְכַחֵשׁ, זָקֵן מְנָאֵף, וּפַרְנָס מִתְגָּאֶה עַל הַצִּבּוּר בְּחִנָּם. וּכְשֶׁאָדָם רוֹאֶה שֶׁיָּמָיו הוֹלְכִין, וּבִנְיַן גּוּפוֹ מִתְדַּלְדֵּל וְהוֹלֵךְ, וְזֶהוּ הַתְחָלַת הַנְּסִיעָה שֶׁהוּא נוֹסֵעַ לְבֵית עוֹלָמוֹ, הָלוֹךְ וְנָסוֹעַ יוֹמָם וְלַיְלָה – זֶהוּ תִּמָּהוֹן גָּדוֹל, אֵיךְ לֹא יִתֵּן אֶל לִבּוֹ לְהָכִין צֵידָה לְדַרְכּוֹ הַגָּדוֹל וְהָרָחוֹק? אֵין זֶה בָּא אֶלָּא מֵחֲמַת מִעוּט אֱמוּנָה,
y pecan gravemente contra el Nombre, bendito sea, al no ver la luz de la teshuvá. Son como el enfermo que no siente su enfermedad, y como no la siente, no piensa en la cura. Así este hombre no siente sus faltas ni reflexiona en su fin, y por eso no se preocupa de enmendar sus asuntos. Y hay hombres cuyo único deseo, cuyos pensamientos todos y cuyos asuntos todos están en las cosas de su cuerpo, y se ocupan todo el día en las vanidades del mundo, y no dan parte alguna a la Torá ni al temor del Nombre, bendito sea: ¡cuán bajos están en el escalón inferior! Por eso, quien anduvo en la terquedad de su corazón en su juventud, que en la vejez se proponga expulsar de sí los asuntos de este mundo, y se recoja siempre a reflexionar en el temor del Nombre, y a buscar Torá y mitzvot.
וְהֵם חוֹטְאִים לַשֵּׁם בָּרוּךְ הוּא מְאוֹד שֶׁלֹּא יִרְאוּ אוֹר הַתְּשׁוּבָה. וְהֵם כְּמוֹ חוֹלֶה שֶׁאֵינוֹ מַרְגִּישׁ בְּחָלְיוֹ, וּמִתּוֹךְ שֶׁאֵינוֹ מַרְגִּישׁ חָלְיוֹ לֹא יַחְשֹׁב עַל הָרְפוּאָה. כָּךְ זֶה הָאִישׁ אֵינוֹ מַרְגִּישׁ חֲטָאָיו וְאֵינוֹ מִתְבּוֹנֵן לְקִצּוֹ, וְעַל כֵּן לֹא יָחוּשׁ לְתַקֵּן עִנְיָנָיו. וְיֵשׁ אֲנָשִׁים, אֲשֶׁר כָּל חֶפְצָם וְכָל מַחְשְׁבוֹתֵיהֶם וְכָל עִנְיְנֵיהֶם עַל עִנְיְנֵי גּוּפָם, וְעוֹסְקִים כָּל הַיּוֹם בְּהַבְלֵי הָעוֹלָם, וְלֹא יִתְּנוּ חֵלֶק לַתּוֹרָה וּלְיִרְאָה אֶת הַשֵּׁם בָּרוּךְ הוּא, כַּמָּה הֵם בַּמַּדְרֵגָה הַתַּחְתּוֹנָה! לָכֵן מִי שֶׁהָלַךְ בִּשְׁרִירוּת לִבּוֹ בִּנְעוּרָיו, לְעֵת הַזְּקֵנָה יִתֵּן אֶל לִבּוֹ לְגָרֵשׁ מִקִּרְבּוֹ עִנְיְנֵי הָעוֹלָם הַזֶּה, וְיִתְיַחֵד תָּמִיד לְהִתְבּוֹנֵן בְּיִרְאַת הַשֵּׁם, וּלְבַקֵּשׁ תּוֹרָה וּמִצְווֹת.
El tercero: cuando oiga la corrección de los sabios y escuche a quienes lo reprenden, con eso despertará su corazón para volver en teshuvá y aceptará sobre sí todas las palabras de reprensión. Y una vez que las acepte, ese hombre alcanzará un gran mérito, y en un instante saldrá de las tinieblas a una gran luz, y tendrá recompensa y mérito por todas las mitzvot y por todas las correcciones, ya que decidió en su pensamiento aceptarlas sobre sí. Y dichoso el que así acepta, pues alcanzó mérito en un breve instante. Y así dijeron nuestros sabios, de bendita memoria: «Y fueron e hicieron los hijos de Israel» (Shemot 12:28) —¿acaso lo hicieron de inmediato? ¡Si no lo hicieron hasta el día catorce del mes!—. Pero como aceptaron sobre sí hacerlo, el versículo se lo cuenta como si ya lo hubieran hecho. Y dijeron nuestros sabios, de bendita memoria (Mishná Avot 3:9): todo aquel cuyas obras son más que su sabiduría, su sabiduría perdura, como está dicho (Shemot 24:4): «Haremos y escucharemos».
הַשְּׁלִישִׁי – כַּאֲשֶׁר יִשְׁמַע מוּסַר חֲכָמִים וְיִשְׁמַע הַמּוֹכִיחִים אוֹתוֹ, בָּזֶה יְעוֹרֵר לִבּוֹ לַחֲזֹר בִּתְשׁוּבָה וִיקַבֵּל עָלָיו כָּל דִּבְרֵי הַתּוֹכָחוֹת. וְאַחַר שֶׁיְּקַבֵּל, אָז יִזְכֶּה זֶה הָאִישׁ זְכוּת גְּדוֹלָה, וּבְשָׁעָה קְטַנָּה יֹצֵא מֵאֲפֵלָה לְאוֹר גָּדוֹל, וְיֵשׁ לוֹ שָׂכָר וּזְכוּת עַל כָּל הַמִּצְווֹת וְעַל כָּל הַמּוּסָרִים, כֵּיוָן שֶׁגָּמַר בְּמַחְשַׁבְתּוֹ לְקַבֵּל עָלָיו. וְאַשְׁרֵי לָזֶה הַמְּקַבֵּל, שֶׁזָּכָה בְּשָׁעָה קַלָּה. וְכֵן אָמְרוּ חֲכָמֵינוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה: ״וַיֵּלְכוּ וַיַּעֲשׂוּ בְּנֵי יִשְׂרָאֵל״ (שמות יב כח) – וְכִי מִיָּד עָשׂוּ? וַהֲלֹא לֹא עָשׂוּ עַד אַרְבָּעָה עָשָׂר לַחֹדֶשׁ? אֶלָּא כֵּיוָן שֶׁקִּבְּלוּ עֲלֵיהֶם לַעֲשׂוֹת – מַעֲלֶה עֲלֵיהֶם הַכָּתוּב כְּאִלּוּ עָשׂוּ. וְאָמְרוּ חֲכָמֵינוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (משנה אבות ג ט): כָּל שֶׁמַּעֲשָׂיו מְרֻבִּין מֵחָכְמָתוֹ – חָכְמָתוֹ מִתְקַיֶּמֶת, שֶׁנֶּאֱמַר (שמות כד ד): ״נַעֲשֶׂה וְנִשְׁמָע״.
La explicación de esto: el hombre que acepta sobre sí, con corazón fiel, guardar y cumplir todas las palabras de la Torá, y hacer lo que le digan los sabios, y que, después de aceptar cumplirlo todo, investiga, indaga y pregunta a los sabios qué hacer —ese tiene recompensa incluso por aquellas mitzvot y correcciones que no conoce, ya que las aceptó sobre sí y decidió en su corazón hacerlas—; como dijeron Israel en el monte Sinai «haremos y escucharemos», anteponiendo el hacer al escuchar (Shabat 88a). De otro modo, no sería posible que sus obras fueran más que su sabiduría. Y en este sentido se dijo de Daniel, hombre predilecto, como está escrito (Daniel 10:12): «No temas, Daniel, porque desde el primer día en que dispusiste tu corazón a entender y a afligirte ante tu Dios, fueron oídas tus palabras». De aquí que, cuando el hombre se propone en su corazón hacer el bien, de inmediato es recibido con agrado ante el Nombre, bendito sea. Y quien no se despierta a volver por sus reprensores, ¿acaso no serán dobles sus castigos?
פֵּרוּשׁ זֶה הָעִנְיָן: אָדָם שֶׁקִּבֵּל עַל עַצְמוֹ בְּלֵב נֶאֱמָן לִשְׁמֹר וְלַעֲשׂוֹת אֶת כָּל דִּבְרֵי הַתּוֹרָה, וְלַעֲשׂוֹת כַּאֲשֶׁר יֹאמְרוּ לוֹ חֲכָמִים, וְאַחֲרֵי אֲשֶׁר קִבֵּל לְקַיֵּם הַכֹּל דּוֹרֵשׁ וְחוֹקֵר וְשׁוֹאֵל לַחֲכָמִים מָה לַעֲשׂוֹת – אָז יֵשׁ לוֹ שָׂכָר אֲפִלּוּ מֵאוֹתָן הַמִּצְווֹת וְהַמּוּסָרִים שֶׁאֵינוֹ יוֹדֵעַ, כֵּיוָן שֶׁקִּבֵּל עָלָיו וְגָמַר בְּלִבּוֹ לַעֲשׂוֹת; כְּמוֹ שֶׁאָמְרוּ יִשְׂרָאֵל עַל הַר סִינַי ״נַעֲשֶׂה וְנִשְׁמָע״, שֶׁהִקְדִּימוּ עֲשִׂיָּה לַשְּׁמִיעָה (שבת פח א). וּבְעִנְיָן אַחֵר לֹא יִתָּכֵן שֶׁיִּהְיוּ מַעֲשָׂיו מְרֻבִּין מֵחָכְמָתוֹ. וּכְעִנְיָן זֶה נֶאֱמַר בְּדָנִיֵּאל אִישׁ חֲמוּדוֹת, כְּדִכְתִיב (דניאל י יב): ״אַל תִּירָא דָּנִיֵּאל, כִּי מִן הַיּוֹם הָרִאשׁוֹן אֲשֶׁר נָתַתָּ אֶת לִבְּךָ לְהָבִין וּלְהִתְעַנּוֹת לִפְנֵי אֱלֹהֶיךָ – נִשְׁמְעוּ דְּבָרֶיךָ״; אַלְמָא כְּשֶׁאָדָם נוֹתֵן אֶל לִבּוֹ לַעֲשׂוֹת הַטּוֹב – מִיָּד מִתְקַבֵּל לְרָצוֹן לִפְנֵי הַשֵּׁם בָּרוּךְ הוּא. וּמִי שֶׁאֵינוֹ מִתְעוֹרֵר לָשׁוּב מֵחֲמַת מוֹכִיחָיו – הֲלוֹא יִהְיוּ עֳנָשָׁיו כְּפוּלִים.
El cuarto: cuando el hombre lea las mitzvot de Dios, y lea en los Profetas, en los Escritos y en las palabras de los sabios del Talmud, y vea las advertencias, los castigos, las mitzvot y las gratas correcciones, entonces se despertará en su corazón y pensará: «¿Cómo he de leer el contenido de la Torá como un mero relato? Más bien pondré en mi corazón las palabras de la Torá, para guardar y cumplir todo lo que lea». Como está escrito acerca de Yoshiyahu (Melajim II 22:11): «Y sucedió que, al oír el rey las palabras del libro de la Torá, rasgó sus vestiduras». Y acerca de Ezrá se dijo (Nejemyá 8:9): «Porque lloraba todo el pueblo al oír las palabras de la Torá». Y el hombre que no dispone su corazón a las palabras del Nombre, bendito sea, se multiplican por ello sus transgresiones, como está dicho (Yirmeyahu 36:24): «Y no temieron ni rasgaron sus vestiduras». Y dijeron los sabios (Yerushalmi Berajot 1:2): todo el que estudia y no cumple, mejor le fuera que su placenta se hubiera vuelto sobre su rostro y no hubiera salido al aire del mundo. Y se dijo (Hoshea 8:12): «Le escribí la abundancia de mi Torá, como cosa ajena fueron tenidas»; y se dijo (Yirmeyahu 8:8): «¿Cómo decís: sabios somos, y la Torá de Adonái está con nosotros?, cuando he aquí que en vano la ha hecho la pluma mentirosa de los escribas».
הָרְבִיעִי – כְּשֶׁיִּקְרָא הָאָדָם מִצְווֹת הָאֵל, וְיִקְרָא בַּנְּבִיאִים וּבַכְּתוּבִים וּבְדִבְרֵי חַכְמֵי הַתַּלְמוּד, וְיִרְאֶה הָאַזְהָרוֹת וְהָעֳנָשִׁין וְהַמִּצְווֹת וְהַמּוּסָרִים הַנְּעִימִים, אָז יִתְעוֹרֵר בְּלִבּוֹ וְיַחֲשֹׁב: ״אֵיךְ אֶקְרָא עִנְיַן הַתּוֹרָה כְּמָשָׁל בְּעָלְמָא? אַךְ אֶתֵּן אֶל לִבִּי דִּבְרֵי הַתּוֹרָה, לִשְׁמֹר וְלַעֲשׂוֹת כָּל אֲשֶׁר אֶקְרָא״. כְּמוֹ שֶׁכָּתוּב אֵצֶל יֹאשִׁיָּהוּ (מלכים ב כב יא): ״וַיְהִי כִשְׁמֹעַ הַמֶּלֶךְ אֶת דִּבְרֵי סֵפֶר הַתּוֹרָה, וַיִּקְרַע אֶת בְּגָדָיו״. וּבְעִנְיַן עֶזְרָא נֶאֱמַר (נחמיה ח ט): ״כִּי בוֹכִים כָּל הָעָם כְּשָׁמְעָם אֶת דִּבְרֵי הַתּוֹרָה״. וְאָדָם שֶׁלֹּא יָשִׁית לִבּוֹ לְדִבְרֵי הַשֵּׁם בָּרוּךְ הוּא – רַבּוּ עַל זֶה פְּשָׁעָיו, כְּמוֹ שֶׁנֶּאֱמַר (ירמיהו לו כד): ״וְלֹא פָחֲדוּ, וְלֹא קָרְעוּ אֶת בִּגְדֵיהֶם״. וְאָמְרוּ חֲכָמִים (ירושלמי ברכות א ב): כָּל הַלּוֹמֵד וְאֵינוֹ מְקַיֵּם – נוֹחַ לוֹ שֶׁנֶּהְפְּכָה שִׁלְיָתוֹ עַל פָּנָיו, וְלֹא יָצָא לַאֲוִיר הָעוֹלָם. וְנֶאֱמַר (הושע ח יב): ״אֶכְתָּב לוֹ רֻבֵּי תּוֹרָתִי, כְּמוֹ זָר נֶחְשָׁבוּ״; וְנֶאֱמַר (ירמיהו ח ח): ״אֵיכָה תֹאמְרוּ חֲכָמִים אֲנַחְנוּ, וְתוֹרַת יְיָ אִתָּנוּ, אָכֵן הִנֵּה לַשֶּׁקֶר עָשָׂה עֵט שֶׁקֶר סֹפְרִים״.
El quinto: cuando lleguen los diez días de teshuvá, entonces cada hombre despertará su corazón y se estremecerá ante el día del juicio. Pues pensará que todas sus obras se escriben en el libro, y que en aquel momento Dios llevará a juicio toda obra y todo lo oculto, sea bueno o malo. Porque el hombre es juzgado en Rosh HaShaná, y la sentencia se sella en Yom Kipur (Rosh HaShaná 16a). ¿Acaso, cuando llevan a un hombre a juicio ante un rey de carne y sangre, no tiembla con gran temblor y busca recursos en su alma, y no se le ocurre hacer nada más que hallar un mérito con que salvarse del juicio? Por eso, ¡qué necios y qué insensatos son los que no saben cómo será su juicio y se ocupan en cosas vanas en lugar de la teshuvá, para hallar gracia ante el gran Juez!
הַחֲמִישִׁי – כַּאֲשֶׁר יַגִּיעוּ עֲשֶׂרֶת יְמֵי תְּשׁוּבָה, אָז כָּל אָדָם יְעוֹרֵר לִבּוֹ וְיִזְדַּעֲזַע נֶגֶד יוֹם הַדִּין. כִּי יַחֲשֹׁב כִּי כָּל מַעֲשָׂיו בַּסֵּפֶר נִכְתָּבִין, וּבָעֵת הַהִיא הָאֱלֹהִים יָבִיא בְּמִשְׁפָּט אֶת כָּל מַעֲשֶׂה וְכָל נֶעְלָם אִם טוֹב וְאִם רָע. כִּי הָאָדָם נִדּוֹן בְּרֹאשׁ הַשָּׁנָה, וּגְזָר דִּין נֶחְתָּם בְּיוֹם הַכִּפּוּרִים (ראש השנה טז א). הֲלוֹא בְּשָׁעָה שֶׁמְּבִיאִין הָאָדָם לְמִשְׁפָּט לִפְנֵי מֶלֶךְ בָּשָׂר וָדָם – הֲלוֹא יֶחֱרַד חֲרָדָה גְּדוֹלָה, וְיָשִׁית עֵצוֹת בְּנַפְשׁוֹ, וְלֹא יַעֲלֶה עַל לִבּוֹ לַעֲשׂוֹת שׁוּם דָּבָר אַחֵר זוּלָתִי לִמְצוֹא זְכוּת אֵיךְ יִנָּצֵל מִן הַמִּשְׁפָּט. לָכֵן מָה נוֹאֲלוּ וּמָה נִשְׁתַּטּוּ אֵלּוּ שֶׁאֵינָן יוֹדְעִים אֵיךְ יִהְיֶה מִשְׁפָּטָם, וְעוֹסְקִים בִּדְבָרִים בְּטֵלִים זוּלָתִי הַתְּשׁוּבָה לִמְצוֹא חֵן לִפְנֵי הַדַּיָּן הַגָּדוֹל.
Por eso conviene a todo temeroso del Cielo reducir sus ocupaciones, tener el pensamiento humilde, y fijar tiempos de día y de noche para recluirse en sus cámaras, examinar sus caminos e indagar, y madrugar en la vigilia para ocuparse en los caminos de la teshuvá. Y no que haga como en las cosas del mundo, donde ayunan y madrugan a rezar, pero no disponen sus filas contra las faltas para apartar de sí todo lo repugnante. Porque todo hombre que reza, ayuna y se confiesa, pero se aferra a sus caminos anteriores, ese no es el camino de la teshuvá. Al contrario, que el hombre se despierte a volver en teshuvá completa en los diez días de teshuvá, que son tiempo de favor y en ellos la plegaria es escuchada, como está dicho (Yeshayahu 49:8): «En tiempo de favor te respondí, y en día de salvación te ayudé». Y dijeron nuestros maestros (Rosh HaShaná 18a): «Buscad a Adonái mientras se deja hallar» (Yeshayahu 55:6) —estos son los diez días que hay entre Rosh HaShaná y Yom Kipur—. Y dijeron nuestros maestros, de bendita memoria (Yomá 85b), que Yom Kipur expía junto con la teshuvá; por eso nos advirtió el versículo que volvamos y nos purifiquemos ante el Nombre, bendito sea, con nuestra teshuvá, y Él nos expíe en este día para purificarnos.
לָכֵן רָאוּי לְכָל יְרֵא שָׁמַיִם לְמַעֵט עֲסָקָיו, וְלִהְיוֹת רַעֲיוֹנָיו נְחִתִּים, וְלִקְבֹּעַ בַּיּוֹם וּבַלַּיְלָה עִתִּים, לְהִתְבּוֹדֵד בַּחֲדָרָיו וּלְחַפֵּשׂ דְּרָכָיו וְלַחֲקֹר, וְלִקְדֹּם בְּאַשְׁמֹרֶת וּלְהִתְעַסֵּק בְּדַרְכֵי הַתְּשׁוּבָה. וְלֹא שֶׁיַּעֲשֶׂה כְּעִנְיְנֵי הָעוֹלָם, שֶׁמִּתְעַנִּין וּמַקְדִּימִין לְהִתְפַּלֵּל, אֲבָל אֵינָן עוֹרְכִין מַעֲרָכוֹת נֶגֶד הָעֲווֹנוֹת לְסַלֵּק מֵהֶן כָּל דָּבָר מְכֹעָר. כִּי כָל אִישׁ שֶׁמִּתְפַּלֵּל וּמִתְעַנֶּה וּמִתְוַדֶּה, וְאוֹחֵז דְּרָכָיו הָרִאשׁוֹנִים – אֵין זֶה דֶּרֶךְ הַתְּשׁוּבָה. אֶלָּא יִתְעוֹרֵר הָאָדָם לָשׁוּב בִּתְשׁוּבָה שְׁלֵמָה בַּעֲשֶׂרֶת יְמֵי תְּשׁוּבָה, שֶׁהֵם עֵת רָצוֹן וְהַתְּפִלָּה נִשְׁמַעַת בָּהֶם, כְּמוֹ שֶׁנֶּאֱמַר (ישעיהו מט ח): ״בְּעֵת רָצוֹן עֲנִיתִיךְ, וּבְיוֹם יְשׁוּעָה עֲזַרְתִּיךְ״. וְאָמְרוּ רַבּוֹתֵינוּ (ראש השנה יח א): ״דִּרְשׁוּ יְיָ בְּהִמָּצְאוֹ״ (ישעיהו נה ו) – אֵלּוּ עֲשָׂרָה יָמִים שֶׁבֵּין רֹאשׁ הַשָּׁנָה לְיוֹם הַכִּפּוּרִים. וְאָמְרוּ רַבּוֹתֵינוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (יומא פה ב) כִּי יוֹם כִּפּוּר מְכַפֵּר עִם הַתְּשׁוּבָה, עַל כֵּן הִזְהִירָנוּ הַכָּתוּב שֶׁנָּשׁוּב וְנִטָּהֵר לִפְנֵי הַשֵּׁם בָּרוּךְ הוּא בִּתְשׁוּבוֹתֵינוּ, וִיכַפֵּר עָלֵינוּ בַּיּוֹם הַזֶּה לְטַהֵר אוֹתָנוּ.
El sexto: siempre debe el hombre verse como si estuviera a punto de morir. Y no diga «cuando envejezca volveré», no sea que muera antes de envejecer. Por eso, en todo momento debe disponerse al encuentro con su Dios, pues nadie conoce su hora. Por eso despierte a su alma para estar puro y devolver su espíritu en pureza a Dios, que se lo dio. Y examine sus obras a cada instante, como el dicho de Rabí Eliezer (Shabat 153a): vuelve un día antes de tu muerte. Le dijeron sus discípulos: Maestro, ¿acaso sabe el hombre cuándo morirá? Les dijo: que vuelva hoy, no sea que muera mañana, y así todos sus días estarán en teshuvá, y estará engalanado a cada hora como si ahora mismo fuera a comparecer ante el gran Rey.
הַשִּׁשִּׁי – לְעוֹלָם יִרְאֶה אָדָם עַצְמוֹ כְּאִלּוּ הוּא נוֹטֶה לָמוּת. וְלֹא יֹאמַר ״כְּשֶׁאַזְקִין אָשׁוּב״, שֶׁמָּא יָמוּת קֹדֶם שֶׁיַּזְקִין. עַל כֵּן בְּכָל עֵת יְכַוֵּן לִקְרַאת אֱלֹהָיו, כִּי אֵין אָדָם יוֹדֵעַ עִתּוֹ. עַל כֵּן יְעוֹרֵר אֶת נַפְשׁוֹ לִהְיוֹת טָהוֹר לְהָשִׁיב רוּחוֹ בְּטָהֳרָה אֶל הָאֱלֹהִים אֲשֶׁר נְתָנָהּ בּוֹ. וִיחַפֵּשׂ מַעֲשָׂיו בְּכָל רֶגַע, כְּמַאֲמַר רַבִּי אֱלִיעֶזֶר (שבת קנג א): שׁוּב יוֹם אֶחָד לִפְנֵי מִיתָתְךָ. אָמְרוּ לוֹ תַּלְמִידָיו: רַבֵּינוּ, וְכִי אָדָם יוֹדֵעַ מָתַי יָמוּת? אָמַר לָהֶם: יָשׁוּב הַיּוֹם שֶׁמָּא יָמוּת לְמָחָר, וְנִמְצָא כָּל יָמָיו בִּתְשׁוּבָה, וְיִהְיֶה מִתְקַשֵּׁט בְּכָל שָׁעָה כְּאִלּוּ עַתָּה יָבוֹא לִפְנֵי הַמֶּלֶךְ הַגָּדוֹל.
Por eso el hombre debe preocuparse siempre, aun cuando esté tranquilo y sosegado. Que tiemble ante el día de la muerte, pues entonces habrá de dar juicio y cuenta, y que se confiese en todo momento con corazón quebrantado y abatido, como si ahora mismo fuera a morir, y que el temor del Cielo esté sobre él. Y el hombre debe renovar una mitzvá cada día, por si acaso llegó la hora de su muerte; y si así lo hace, entonces no le falta ni una sola de todas las mitzvot. Pues dijeron nuestros maestros, de bendita memoria (Kohélet Rabá 3:24): todo el que cumple una sola mitzvá junto a su muerte es semejante a quien cumplió toda la Torá entera. Por eso, que el hombre despierte del sueño de su letargo y se levante a comprender su fin, para engalanarse con los adornos de las mitzvot, y estar ante Dios a cada instante.
לָכֵן יִדְאַג אָדָם לְעוֹלָם, אֲפִלּוּ כְּשֶׁהוּא שָׁלֵו וְשָׁקֵט. וְיִרְעַד מִיּוֹם הַמָּוֶת, שֶׁאָז צָרִיךְ לִתֵּן דִּין וְחֶשְׁבּוֹן, וְיִתְוַדֶּה בְּכָל עֵת בְּלֵב נִשְׁבָּר וְנִדְכָּא כְּאִלּוּ עַתָּה יָמוּת, וִיהֵא מוֹרָא שָׁמַיִם עָלָיו. וְיֵשׁ לָאָדָם לְחַדֵּשׁ מִצְוָה בְּכָל יוֹם, אוּלַי הִגִּיעָה עֵת מוֹתוֹ, וְאִם יַעֲשֶׂה כָּךְ אָז אֵינוֹ חָסֵר מִכָּל הַמִּצְווֹת אֲפִילּוּ אַחַת. כִּי אָמְרוּ רַבּוֹתֵינוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (קהלת רבה ג כד): כָּל הָעוֹשֶׂה מִצְוָה אַחַת סָמוּךְ לְמִיתָתוֹ – דּוֹמֶה לְמִי שֶׁקִּיֵּם כָּל הַתּוֹרָה כֻּלָּהּ. לָכֵן יָקִיץ הָאָדָם מִשְּׁנַת תַּרְדֵּמָתוֹ וְיִתְעוֹרֵר לְהָבִין אַחֲרִיתוֹ, לְקַשֵּׁט עַצְמוֹ בְּתַכְשִׁיטֵי הַמִּצְווֹת, לִהְיוֹת לִפְנֵי הָאֱלֹהִים בְּכָל רֶגַע.
Cuatro clases de teshuvá hay: la teshuvá de la ocasión, la teshuvá del cerco, la teshuvá del peso, y la teshuvá del versículo.
אַרְבַּע מִינֵי תְּשׁוּבוֹת הֵן: תְּשׁוּבַת הַבָּאָה, תְּשׁוּבַת הַגָּדֵר, תְּשׁוּבַת הַמִּשְׁקָל, וּתְשׁוּבַת הַכָּתוּב.
¿Cómo es la teshuvá de la ocasión? Si pecó con una mujer o con un robo, y le llega a la mano aquella mujer o aquella misma transgresión, y podía pecar como la primera vez, y aún está en la fuerza de su deseo y en el ardor de su instinto, y su corazón arde tras ella, y ella se le muestra dispuesta, y él contiene su espíritu y arranca su deseo solo por temor del Cielo —esa es teshuvá completa—.
תְּשׁוּבַת הַבָּאָה כֵּיצַד? אִם חָטָא בְּאִשָּׁה אוֹ בִּגְנֵבָה, וּבָאָה הָאִשָּׁה אוֹ אוֹתוֹ עָוֹן לְיָדוֹ, וְהָיָה יָכוֹל לַחֲטֹא כְּבָרִאשׁוֹנָה, וְהוּא עֲדַיִן בְּחֹזֶק תַּאֲוָתוֹ וּבְחֵשֶׁק יִצְרוֹ, וְלִבּוֹ בּוֹעֵר אַחֲרֶיהָ וְהִיא מִתְרַצֵּית לוֹ, וְעוֹצֵר רוּחוֹ וּמְנַתֵּק תַּאֲוָתוֹ מִיִּרְאַת שָׁמַיִם לְבַד – זֶהוּ תְּשׁוּבָה שְׁלֵמָה.
¿Cómo es la teshuvá del cerco? Que no mire la risa de mujeres y doncellas, ni contemple a una mujer casada en su rostro o en su pecho, ni siquiera a su propia esposa mientras no se haya sumergido. Y así haga un cerco para todas las mitzvot. Y escribió el Raabad, de bendita memoria: y vimos a nuestros maestros, que eran jasidim completos, que se cercaban a sí mismos con muchos cercos. Y había entre ellos quien se apartó de su esposa después de haber cumplido la mitzvá de la procreación. Y cada uno se cercaba a sí mismo según lo que conocía de sí. Hay un hombre que tiene deseo de una transgresión y no de otra: por ejemplo, uno tiene deseo de fornicar y no de robar, y el segundo tiene deseo de robar y no de fornicar. Por eso, cada uno haga cercos según vea que su instinto lo domina: si su ánimo se inclina al robo, que se aleje de recibir depósitos y de ocuparse en lo ajeno; y así en el asunto de la fornicación, que se cerque incluso en lo que le está permitido; y así haga cercos para cada cosa. Y así dijeron nuestros maestros, de bendita memoria, acerca de Avraham nuestro padre, la paz sea con él, que el instinto hizo las paces con él, y sobre esto se dijo (Mishlé 16:7): «Cuando Adonái se complace en los caminos de un hombre, hasta a sus enemigos reconcilia con él». El rey David hizo guerra con su instinto, y vio que su instinto no era blando ni su naturaleza dócil, y no podía con él; y se levantó y lo mató, como está dicho (Tehilim 109:22): «Y mi corazón está herido en mi interior». La explicación: Avraham tenía el instinto blando y su naturaleza dócil y grata, y no necesitaba hacerle guerra, como decimos (Nedarim 32b): al principio Avraham no fue rey sino sobre doscientos cuarenta y tres miembros, y al final lo hizo reinar sobre doscientos cuarenta y ocho miembros, y le añadió dominio sobre los dos ojos, los dos oídos y la cabeza del cuerpo. Pero David tuvo siempre el instinto duro y fuerte, y necesitaba hacerle guerra cada día, y cuando vio que no podía resistirlo, se alzó contra él y lo mató. Hay quienes dicen que lo mató con el ayuno, y hay quienes dicen que se apartó por completo de la mujer, porque vio que desde lo permitido lo incitaba a lo prohibido; sea según lo uno o según lo otro, después de ver que su instinto lo dominaba, se dispuso a vencerlo y a luchar con él hasta que lo sometió y lo doblegó.
תְּשׁוּבַת הַגָּדֵר כֵּיצַד? לֹא יִרְאֶה שְׂחוֹק נָשִׁים וּבְתוּלוֹת, וְלֹא יִסְתַּכֵּל בְּאִישָׁהּ בְּפָנֶיהָ אוֹ בֵּין דַּדֶּיהָ, וַאֲפִלּוּ בְּאִשְׁתּוֹ בְּעוֹד שֶׁלֹּא טָבְלָה. וְכֵן יַעֲשֶׂה גָּדֵר לְכָל הַמִּצְווֹת. וְכָתַב הָרַאֲבָ״ד זִכְרוֹנוֹ לִבְרָכָה: וְרָאִינוּ לְרַבּוֹתֵינוּ שֶׁהָיוּ חֲסִידִים גְּמוּרִים, וְהָיוּ גּוֹדְרִים עַצְמָם בְּכַמָּה גְּדֵרִים. וְהָיָה מֵהֶם מִי שֶׁפָּרַשׂ מֵאִשְׁתּוֹ אַחֲרֵי שֶׁקִּיֵּם מִצְוַת פְּרִיָּה וּרְבִיָּה. וְכָל אֶחָד וְאֶחָד הָיָה גּוֹדֵר עַצְמוֹ, לְפִי מָה שֶׁהָיָה מַכִּיר אֶת עַצְמוֹ. יֵשׁ אָדָם שֶׁיֵּשׁ לוֹ תַּאֲוָה לַעֲבֵרָה אַחַת וְאֵין לוֹ תַּאֲוָה לַעֲבֵרָה אַחֶרֶת, כְּגוֹן לְאֶחָד יֵשׁ תַּאֲוָה לִזְנוֹת וְלֹא לִגְנֹב, וְלַשֵּׁנִי יֵשׁ תַּאֲוָה לִגְנֹב וְלֹא לִזְנוֹת. לָכֵן כָּל אֶחָד יַעֲשֶׂה גְּדֵרִים לְפִי מָה שֶׁרוֹאֶה שֶׁיִּצְרוֹ מִתְגַּבֵּר עָלָיו: אִם דַּעְתּוֹ נִמְשָׁךְ לִגְנֵבָה – יִתְרַחֵק מִלְּקַבֵּל פִּקְדוֹנוֹת וּלְהִשְׁתַּדֵּל בְּשֶׁל אֲחֵרִים; וְכֵן בְּעִנְיַן הַזְּנוּת – יִגְדֹּר עַצְמוֹ גַּם בַּמֻּתָּר לוֹ; וְכֵן יַעֲשֶׂה גְּדֵרִים לְכָל דָּבָר. וְכֵן אָמְרוּ רַבּוֹתֵינוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה עַל אַבְרָהָם אָבִינוּ, עָלָיו הַשָּׁלוֹם, שֶׁהַיֵּצֶר הִשְׁלִים עִמּוֹ, וְעַל זֶה נֶאֱמַר (משלי טז ז): ״בִּרְצוֹת יְיָ דַּרְכֵי אִישׁ – גַּם אוֹיְבָיו יַשְׁלִם אִתּוֹ״. דָּוִד הַמֶּלֶךְ עָשָׂה מִלְחָמָה עִם יִצְרוֹ, וְרָאָה שֶׁלֹּא הָיָה יִצְרוֹ רַךְ וְטִבְעוֹ נוֹחַ, וְלֹא הָיָה יָכוֹל לוֹ; וְעָמַד וַהֲרָגוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר (תהלים קט כב): ״וְלִבִּי חָלַל בְּקִרְבִּי״. פֵּרוּשׁ: אַבְרָהָם הָיָה יִצְרוֹ רַךְ וְטִבְעוֹ נוֹחַ וְעָרֵב, וְלֹא הָיָה צָרִיךְ לַעֲשׂוֹת עִמּוֹ מִלְחָמָה, כִּדְאָמְרִינַן (נדרים לב ב): בַּתְּחִלָּה לֹא הָיָה אַבְרָהָם מֶלֶךְ אֶלָּא עַל מָאתַיִם אַרְבָּעִים וּשְׁלוֹשָׁה אֵיבָרִים, וּלְבַסּוֹף הִמְלִיכוֹ עַל מָאתַיִם אַרְבָּעִים וּשְׁמוֹנָה אֵיבָרִים, וְהוֹסִיף לוֹ מֶמְשָׁלָה עַל שְׁתֵּי עֵינַיִם וּשְׁתֵּי אָזְנַיִם וְרֹאשׁ הַגְּוִיָּה. אֲבָל דָּוִד הָיָה לְעוֹלָם יִצְרוֹ קָשֶׁה וְחָזָק, וְהָיָה צָרִיךְ לַעֲשׂוֹת עִמּוֹ מִלְחָמָה בְּכָל יוֹם, וְכַאֲשֶׁר רָאָה שֶׁאֵינוֹ יָכוֹל לַעֲמֹד בּוֹ – עָמַד עָלָיו וַהֲרָגוֹ. יֵשׁ אוֹמְרִים שֶׁהֲרָגוֹ בְּתַעֲנִית, וְיֵשׁ אוֹמְרִים שֶׁפֵּרֵשׁ מִן הָאִשָּׁה לְגַמְרֵי, כִּי רָאָה שֶׁמִּתּוֹךְ הַהֶתֵּר הֱסִיתוֹ אֶל הָאִסּוּר; בֵּין כְּדִבְרֵי זֶה וּבֵין כְּדִבְרֵי זֶה, אַחֲרֵי שֶׁרָאָה שֶׁיִּצְרוֹ מִתְגַּבֵּר עָלָיו – שָׂם פָּנָיו לְהַכְרִיעוֹ וּלְהִלָּחֵם עִמּוֹ עַד שֶׁהִכְנִיעוֹ וְהִכְרִיעוֹ.
El cerco útil para someter el instinto es el hambre del alma: reducir los placeres y deleites en la comida y la bebida, disfrutando solo del buen aroma, y del baño de agua caliente para quien le resulta grato el agua caliente. Y la comida escasa que tome sea bien sazonada y bien preparada, para que le resulte grata y su alma la acepte y se conforme con poco de ella. Y siempre deje un poco de lo que necesita y de la satisfacción de su deseo, y no beba vino sino mezclado, para no embriagarse. Y sobre esto dijeron nuestros maestros, de bendita memoria (Guitín 70a): de la comida que te resulta placentera, retira tu mano. Y hay en el asunto dos beneficios: uno, que su comida no le haga daño; y el segundo, el sometimiento del instinto y el quebranto del deseo.
הַגָּדֵר הַמּוֹעִיל לְהַכְנָעַת הַיֵּצֶר הוּא רַעֲבוֹן הַנֶּפֶשׁ, לְמַעֵט הַתַּעֲנוּגִים וְהַהֲנָאוֹת בְּמַאֲכָל וּבְמִשְׁתֶּה, רַק שֶׁיֵּהָנֶה מִן הָרֵיחַ הַטּוֹב; וּמִן רְחִיצַת חַמִּין לְמִי שֶׁהַחַמִּין עֲרֵבִין עָלָיו. וְהַמַּאֲכָל הַמּוּעָט יִהְיֶה מְתֻבָּל וּמְתֻקָּן יָפֶה, בַּעֲבוּר שֶׁיֶּעֱרַב עָלָיו וְתִהְיֶה נַפְשׁוֹ מְקַבַּלְתּוֹ וּמִתְפַּיֶּסֶת בִּמְעַט מִמֶּנּוּ. וּלְעוֹלָם יַנִּיחַ מְעַט מִכְּדֵי צָרְכּוֹ וּמֵהַשְׁלָמַת תַּאֲוָתוֹ, וְלֹא יִשְׁתֶּה יַיִן כִּי אִם מָזוּג, כְּדֵי שֶׁלֹּא יִשְׁתַּכֵּר. וְעַל זֶה אָמְרוּ רַבּוֹתֵינוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (גיטין ע א): סְעוּדָה שֶׁהֲנָאָתְךָ מִמֶּנָּה – מְשֹׁךְ יָדְךָ מִמֶּנָּה. וּשְׁנֵי תַּקָּנוֹת יֵשׁ בָּעִנְיָן: הָאֶחָד – שֶׁלֹּא תַּזִּיקֶנּוּ אֲכִילָתוֹ, וְהַשֵּׁנִי – הִיא כְּנִיעַת הַיֵּצֶר וּשְׁבִירַת הַתַּאֲוָה.
Y como explicamos en la comida, así es el camino en todos los placeres y deleites del mundo: que el hombre no colme todo su deseo. Y ni hace falta decir que el hombre debe guardarse de los alimentos que reconoce que le dañan, pues quien come cosas que le dañan pudiendo comer otra cosa es un transgresor contra su propio cuerpo, porque va tras su deseo y no se preocupa de la pérdida de su cuerpo. Y este es el camino del yetzer hará y su consejo, que lo incita del camino de la vida al camino de la muerte.
וּכְמוֹ שֶׁבֵּאַרְנוּ בַּסְּעוּדָה, כֵּן הַדֶּרֶךְ בְּכָל הַהֲנָאוֹת וְתַעֲנוּגִים שֶׁבָּעוֹלָם, שֶׁלֹּא יְמַלֵּא אָדָם כָּל תַּאֲוָתוֹ. וְאֵין צָרִיךְ לוֹמַר שֶׁיִּשְׁמֹר אָדָם עַצְמוֹ מִן הַמַּאֲכָלִים שֶׁהוּא מַכִּיר שֶׁהֵם מַזִּיקִים אוֹתוֹ, כִּי הָאוֹכֵל דְּבָרִים שֶׁמַּזִּיקִים אוֹתוֹ וְאֶפְשָׁר לוֹ בְּמַאֲכָל אַחֵר – הֲרֵי הוּא פּוֹשֵׁעַ בְּגוּפוֹ, מִפְּנֵי שֶׁהוֹלֵךְ אַחַר תַּאֲוָתוֹ וְאֵינוֹ חוֹשֵׁשׁ עַל אֲבֵדַת גּוּפוֹ. וַהֲרֵי זֶה דֶּרֶךְ יֵצֶר הָרַע וַעֲצָתוֹ, שֶׁמְּסִיתוֹ מִדֶּרֶךְ הַחַיִּים אֶל דֶּרֶךְ הַמָּוֶת.
Y sepa todo viviente que el yetzer hará no tiene más camino que el de la incitación: al principio lo incita a lo permitido para colmar su deseo, y una vez que se ha habituado a colmar su deseo con lo permitido, y ha hecho que su alma esté hambrienta y ansiosa en todo momento por colmar su deseo, entonces lo incita a lo prohibido leve, y de lo leve a lo grave. Por eso, cuídate en lo permitido de hacer un cerco para reducir el deseo de lo permitido, y así, si te sube al corazón lo prohibido, de aquí sacarás para ti mismo un argumento de menor a mayor, y tienes asegurado que te apartarás del mal pensamiento, y con más razón del acto.
וְיֵדַע כָּל חַי שֶׁאֵין דֶּרֶךְ לַיֵּצֶר הָרַע אֶלָּא דֶּרֶךְ הֲסָתָה: מִתְּחִלָּה מְסִיתוֹ אֶל הַמֻּתָּר לְמַלֵּא תַּאֲוָתוֹ, וְאַחַר שֶׁהֻרְגַּל לְמַלֵּא תַּאֲוָתוֹ מִן הַהֶתֵּר, וְהִרְעִיב נַפְשׁוֹ לִהְיוֹת שׁוֹקֵקָה בְּכָל עֵת לְמַלֹּאת תַּאֲוָתוֹ – אָז מְסִיתוֹ אֶל הָאִסּוּר הַקַּל, וּמִן הַקַּל אֶל הֶחָמוּר. עַל כֵּן הִזָּהֵר בַּהֶתֵּר לַעֲשׂוֹת גָּדֵר לְמַעֵט הַתַּאֲוָה מִן הַמֻּתָּר, וְאָז אִם יַעֲלֶה בְּלִבְּךָ הָאִסּוּר, מִזֶּה אַתָּה נוֹשֵׂא קַל וָחֹמֶר בְּעַצְמְךָ, וּמֻבְטָח לְךָ שֶׁאַתָּה פּוֹרֵשׁ מִן הַהִרְהוּר וְכָל שֶׁכֵּן מִן הַמַּעֲשֶׂה.
Y no se aflija el hombre con aflicciones del alma, no sea que se le debilite el corazón y se le confunda la mente. Y sea su pérdida mayor que su ganancia, porque se anulará del estudio de la Torá; pues andará ocioso por la debilidad, y aun a la hora en que estudie no podrá precisar como es debido ni comprender los asuntos, porque la Torá no se adquiere sino desde la alegría (Shabat 30b).
וְאַל יִתְעַנֶּה אָדָם עִנּוּיֵי נֶפֶשׁ, פֶּן יֵחָלֵשׁ לִבּוֹ וְיִתְעַרְבֵּב מוֹחוֹ. וְיִהְיֶה הֶפְסֵדוֹ מְרֻבֶּה מִשְּׂכָרוֹ, כִּי יִבָּטֵל מִן הַתּוֹרָה; שֶׁיֵּלֵךְ בָּטֵל מִן הַחַלָּשׁוּת, וַאֲפִלּוּ בְּשָׁעָה שֶׁלּוֹמֵד לֹא יוּכַל לְדַקְדֵּק כָּרָאוּי וּלְהָבִין הָעִנְיָנִים, לְפִי שֶׁאֵין תּוֹרָה נִקְנֵית אֶלָּא מִתּוֹךְ שִׂמְחָה (שבת ל ב).
Y que no se prive de ninguna alegría de mitzvá ni de ningún placer de mitzvá, para que sus ojos permanezcan abiertos frente al yetzer hará y esté en guardia contra él, no sea que le satisfaga todo su deseo. Y si su corazón desfallece por lo poco que come, más le vale comer dos veces al día, poco a poco, y no llenarse el vientre de una sola vez. Y si no le fuera posible comer dos veces, que tenga a mano alguna confitura que alegre el corazón, coma un poco de ella y su corazón se reanimará. También, si ve con sus propios ojos que necesita ayunar uno o dos días por semana, que ayune según su propia regla —pues quien ayuna teniéndolo por necesidad es llamado «santo», con tal de que no descuide por ello la Torá ni las mitzvot.
וְאַל יִמְנַע עַצְמוֹ מִכָּל שִׂמְחַת מִצְוָה וּמִכָּל הֲנָאַת מִצְוָה, כְּדֵי שֶׁיִּהְיוּ עֵינָיו פְּקוּחוֹת כְּנֶגֶד הַיֵּצֶר הָרַע וְיִהְיֶה נִזְהָר עָלָיו, פֶּן יְמַלֵּא כָּל תַּאֲוָתוֹ. וְאִם יֵחָלֵשׁ לִבּוֹ עַל מִעוּט אֲכִילָתוֹ, טוֹב לוֹ שֶׁיֹּאכַל שְׁתֵּי פְּעָמִים בַּיּוֹם מְעַט מְעַט, וְלֹא יְמַלֵּא כְּרֵסוֹ בְּפַעַם אַחַת. וְאִם לֹא יִזְדַּמֵּן לֶאֱכֹל שְׁתֵּי פְּעָמִים, יִהְיֶה אֶצְלוֹ מִן הַמִּרְקַחַת הַמְּשַׂמַּחַת הַלֵּב, וְיֹאכַל מִמֶּנָּה מְעַט וְיִתְחַזֵּק לִבּוֹ. גַּם אִם יִרְאֶה בְּעֵינָיו שֶׁיִּהְיֶה צָרִיךְ לְהִתְעַנּוֹת יוֹם אוֹ יוֹמַיִם בְּשָׁבוּעַ, יִתְעַנֶּה לְפִי תַּקָּנָתוֹ, כִּי הַיּוֹשֵׁב בְּתַעֲנִית וְהוּא צָרִיךְ לוֹ – נִקְרָא ״קָדוֹשׁ״, וּבִלְבַד שֶׁלֹּא יִתְבַּטֵּל מִן הַתּוֹרָה וּמִן הַמִּצְוֹת עֲבוּרָהּ.
Todo hombre puede saber por sí mismo cómo ponerse límites según sus circunstancias. Y el primero de todos los límites es que guarde sus ojos de lo que no es suyo. Si reduce su mirada de lo que no le pertenece, es llamado «recatado» y «pudoroso», como dijeron (Shabat 53b) acerca de aquella mujer que era manca, y su marido no lo advirtió hasta el día de su muerte; y dijeron de él: ¡qué recatado es este hombre, que no reparó en el defecto de su mujer! Y si guarda sus ojos, resulta que su corazón queda guardado; y como su corazón y sus ojos están guardados, resulta que todo él está guardado.
כָּל אָדָם יָכוֹל לָדַעַת בְּעַצְמוֹ אֵיךְ יִגְדֹּר לְפִי עִנְיָנָיו. וְהָרֹאשׁ לְכָל הַגְּדֵרִים שֶׁיִּשְׁמֹר עֵינָיו מִמָּה שֶׁאֵינוֹ שֶׁלּוֹ. וְאִם יְמַעֵט רְאִיָּתוֹ מִמָּה שֶׁאֵינוֹ שֶׁלּוֹ, נִקְרָא ״צָנוּעַ״ וּ״בַיְשָׁן״, כְּמוֹ שֶׁאָמְרוּ (שבת נג ב) עַל אוֹתָהּ אִשָּׁה שֶׁהָיְתָה גִּדֶּמֶת, וְלֹא הִכִּיר בָּהּ בַּעֲלָהּ עַד יוֹם מוֹתָהּ. וְאָמְרוּ עָלָיו: כַּמָּה צָנוּעַ אִישׁ זֶה, שֶׁלֹּא הִכִּיר בְּאִשְׁתּוֹ. וְאִם יִשְׁמֹר עֵינָיו – נִמְצָא שֶׁלִּבּוֹ שָׁמוּר; וּמִתּוֹךְ שֶׁלִּבּוֹ וְעֵינָיו שְׁמוּרִים – נִמְצָא כֻּלּוֹ שָׁמוּר.
¿Cómo es la teshuvá de la balanza (teshuvat hamishkal)? Conforme al placer que obtuvo de la transgresión, así se impondrá dolor con ayuno y reduciendo la comida y la bebida; y en lo relativo al lecho y a todos los placeres, que los disminuya.
תְּשׁוּבַת הַמִּשְׁקָל כֵּיצַד? כְּפִי הֲנָאָה שֶׁנֶּהֱנָה מִן הָעֲבֵרָה – יַעֲשֶׂה לוֹ צַעַר בְּתַעֲנִית וּבְמִעוּט אֲכִילָה וּשְׁתִיָּה; בְּעִנְיַן הַמִּשְׁכָּב וּבְעִנְיַן כָּל הַהֲנָאוֹת – יְמַעֵט.
¿Cómo es la teshuvá de lo escrito (teshuvat hakatuv)? Si tuvo relación con una nidá y hay en ello karet, o transgredió algo penado con muerte por el tribunal o con latigazos, que acepte sobre sí afligirse e infligirse dolor conforme a lo escrito en la Torá. Y el Rokéaj dejó escrito cómo ha de infligirse dolor por diversas transgresiones. Así también hallamos en el Talmud que solían ayunar incluso por una falta muy leve, incluso por una mera palabra. Como dijo cierto sabio (Jaguigá 22b): «Me avergüenzo de vuestras palabras, casa de Shamái» —y por eso ayunó hasta que se le ennegrecieron los dientes. Y así el caso de Rav Jisdá, que preguntó a Rav Huná (Bavá Metziá 33a): un discípulo cuyo maestro lo necesita, ¿debe ponerse de pie ante él? Le respondió Rav Huná a Rav Jisdá: «¡Jisdá! ¡Jisdá! ¡No te necesito!» —y por esto ayunaron varios ayunos. Y así hallamos en David, de quien se apartó la Shejiná y el ruaj hakódesh veintidós años, y cada día derramaba lágrimas y comía su pan con ceniza, como está dicho (Tehilim 102:10): «Porque ceniza como pan he comido». Dijo ante Él: ¡Amo del mundo! Recíbeme en teshuvá completa ante Ti, para que hagas merecedores a los malvados del mundo, como está dicho (Tehilim 51:15): «Enseñaré a los transgresores Tus caminos».
תְּשׁוּבַת הַכָּתוּב כֵּיצַד? אִם בָּא עַל הַנִּדָּה וְיֵשׁ לוֹ בָּזֶה כָּרֵת, אוֹ שֶׁעָבַר עַל חַיָּבֵי מִיתוֹת בֵּית דִּין אוֹ מַלְקוּת – יְקַבֵּל עָלָיו לְהִצְטַעֵר וְלַעֲשׂוֹת צַעַר לְעַצְמוֹ כָּעִנְיָן הַכָּתוּב בַּתּוֹרָה. וְהִנֵּה הָרוֹקֵחַ כָּתַב אֵיךְ יַעֲשֶׂה צַעַר לְעַצְמוֹ עַל כַּמָּה עֲבֵרוֹת. וְכֵן מָצִינוּ בַּתַּלְמוּד, שֶׁהָיוּ רְגִילִים בְּתַעֲנִית אֲפִלּוּ עַל חֵטְא קַל מְאוֹד, אֲפִלּוּ בְּדִבּוּר בְּעָלְמָא. כְּמוֹ שֶׁאָמַר חָכָם אֶחָד (חגיגה כב ב): ״בּוֹשַׁנִי מִדִּבְרֵיכֶם בֵּית שַׁמַּאי״ – וְעַל זֶה יָשַׁב בְּתַעֲנִית עַד שֶׁהֻשְׁחֲרוּ שִׁנָּיו. וְכֵן מַעֲשֶׂה בְּרַב חִסְדָּא שֶׁאָמַר לְרַב הוּנָא (בבא מציעא לג א): תַּלְמִיד וְרַבּוֹ צָרִיךְ לוֹ, מַהוּ שֶׁיַּעֲמֹד לְפָנָיו? אָמַר לוֹ רַב הוּנָא לְרַב חִסְדָּא: ״חִסְדָּא! חִסְדָּא! לָא צְרִיכְנָא לָךְ!״ וְעַל זֶה יָשְׁבוּ בְּכַמָּה תַּעֲנִיּוֹת. וְכֵן מָצִינוּ בְּדָוִד, שֶׁנִּסְתַּלְּקָה שְׁכִינָה וְרוּחַ הַקֹּדֶשׁ מִמֶּנּוּ עֶשְׂרִים וּשְׁתַּיִם שָׁנָה, וּבְכָל יוֹם וָיוֹם הָיָה מוֹרִיד דְּמָעוֹת, וְהָיָה אוֹכֵל פִּתּוֹ בְּאֵפֶר, שֶׁנֶּאֱמַר (תהלים קב י): ״כִּי אֵפֶר כַּלֶּחֶם אָכָלְתִּי״. אָמַר לְפָנָיו: רִבּוֹנוֹ שֶׁל עוֹלָם! קַבְּלֵנִי בִּתְשׁוּבָה שְׁלֵמָה לְפָנֶיךָ, כְּדֵי שֶׁתְּזַכֶּה הָרְשָׁעִים בָּעוֹלָם, שֶׁנֶּאֱמַר (שם נא טו): ״אֲלַמְּדָה פֹשְׁעִים דְּרָכֶיךָ״
Que todo hombre aprenda de David en lo tocante a la teshuvá. Y así también Adam harishón: al ver que por su causa se había decretado la muerte, se sentó ciento treinta años en ayuno, se apartó de su mujer y puso sobre su carne ramas de higuera (Eruvín 18b).
– כָּל אָדָם יִלְמַד מִדָּוִד בְּעִנְיַן הַתְּשׁוּבָה. וְכֵן אָדָם הָרִאשׁוֹן, כֵּוָן שֶׁרָאָה שֶׁנִּקְנְסָה מִיתָה עַל יָדוֹ – יָשַׁב מֵאָה וּשְׁלוֹשִׁים שָׁנָה בְּתַעֲנִית, וּפָרַשׁ מִן הָאִשָּׁה, וְהֶעֱלָה זִרְזֵי תְּאֵנִים עַל בְּשָׂרוֹ (ערובין יח ב).
Y si un hombre hace teshuvá y vuelve a su mala costumbre, aun cuando lo haga muchas veces, siempre puede hacer teshuvá. Pero conviene ser más severo en la segunda y tercera teshuvá que en la primera. Y aprendemos en el Yerushalmi (Yerushalmi Peá 1:1): quien fue malvado todos sus días e hizo teshuvá, Hakadosh Baruj Hu lo recibe. Dijo Rabí Yojanán: y no solo eso, sino que todas sus transgresiones se le convierten en méritos. Y en el capítulo «Yom haKipurim» (Yomá 86b): si hizo teshuvá por amor, las transgresiones deliberadas se le convierten en méritos; por temor, las deliberadas se le convierten en faltas involuntarias. Y todos aquellos que no tienen parte en el mundo venidero y son juzgados en el Guehinam por generaciones y generaciones son, precisamente, los que murieron en su maldad; pero si hicieron teshuvá, no hay nada que se sostenga ante los baalei teshuvá. Y que no piense el hombre: «Puesto que pequé e hice pecar a otros, ya no podré volver», aflojando su mano de la teshuvá —¡jalila de hacer tal cosa! Pues dijeron en el capítulo «Jélek» (Sanhedrín 102a): incluso a Yeravam, que pecó e hizo pecar, Hakadosh Baruj Hu le dijo «ahora vuelve», y no quiso.
וְאִם אָדָם עָשָׂה תְּשׁוּבָה וְחוֹזֵר לְסוֹרוֹ, אֲפִלּוּ עוֹשֶׂה כֵּן הַרְבֵּה פְּעָמִים – לְעוֹלָם יָכוֹל לַעֲשׂוֹת תְּשׁוּבָה. אַךְ יֵשׁ לְהַחְמִיר בִּתְשׁוּבָה שְׁנִיָּה וּשְׁלִישִׁית יוֹתֵר מִבָּרִאשׁוֹנָה. וְגָרְסִינַן בַּיְּרוּשַׁלְמִי (פאה א א): מִי שֶׁהָיָה רָשָׁע כָּל יָמָיו וְעָשָׂה תְּשׁוּבָה – הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא מְקַבְּלוֹ. אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: וְלֹא עוֹד, אֶלָּא כָּל עֲבֵרוֹת נַעֲשׂוּ לוֹ כִּזְכוּיוֹת. וּבְפֶרֶק ״יוֹם הַכִּפּוּרִים״ (יומא פו ב): אִם עָשָׂה תְּשׁוּבָה מֵאַהֲבָה – זְדוֹנוֹת נַעֲשׂוּ לוֹ כִּזְכוּיוֹת. מִיִּרְאָה – זְדוֹנוֹת נַעֲשׂוּ לוֹ כִּשְׁגָגוֹת. וְכָל אוֹתָן שֶׁאֵין לָהֶם חֵלֶק לָעוֹלָם הַבָּא וְנִדּוֹנִים בְּגֵיהִנָּם לְדוֹרֵי דּוֹרוֹת – דַּוְקָא אוֹתָן שֶׁמֵּתוּ בְּרִשְׁעָתָם; אֲבָל אִם עָשׂוּ תְּשׁוּבָה – אֵין לְךָ דָּבָר שֶׁעוֹמֵד בִּפְנֵי בַּעֲלֵי תְּשׁוּבָה. וְלֹא יַחֲשֹׁב אָדָם: ״הוֹאִיל וְחָטָאתִי, וְהֶחֱטֵאתִי אֲחֵרִים – לֹא אוּכַל לָשׁוּב״, וּמְרַפֶּה יָדוֹ מִן הַתְּשׁוּבָה – חָלִילָה מֵעֲשׂוֹת זֹאת! כִּי אָמְרוּ בְּפֶרֶק ״חֵלֶק״ (סנהדרין קב א): אֲפִלּוּ יָרָבְעָם שֶׁחָטָא וְהֶחֱטִיא – הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא אָמַר לוֹ ״עַתָּה תָּשׁוּב״, וְלֹא רָצָה.
Sal y aprende de Ajav, rey de Israel, que robó, codició y asesinó, y llamó a Yehoshafat, rey de Yehudá, y recibió de él latigazos tres veces al día. Se levantaba de mañana y de noche en ayuno y oración ante Hakadosh Baruj Hu, se ocupaba en la Torá todos sus días y no volvió a sus obras primeras, como está dicho (Melajim Alef 21:29): «¿Has visto cómo se ha humillado Ajav ante Mí? Por cuanto se ha humillado ante Mí, no traeré el mal en sus días».
צֵא וּלְמַד מֵאַחְאָב מֶלֶךְ יִשְׂרָאֵל, שֶׁגָּזַל וְחָמַד וְרָצַח, וְקָרָא לִיהוֹשָׁפָט מֶלֶךְ יְהוּדָה וְנָתַן לוֹ מַלְקוּת בְּכָל יוֹם שָׁלֹשׁ פְּעָמִים. וְהָיָה מַשְׁכִּים וּמַעֲרִיב בְּצוֹם וּבִתְפִלָּה לִפְנֵי הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא, וְהָיָה עוֹסֵק בַּתּוֹרָה כָּל יָמָיו, וְלֹא שָׁב אֶל מַעֲשָׂיו הָרִאשׁוֹנִים, שֶׁנֶּאֱמַר (מלכים א כא כט): ״הֲרָאִיתָ כִּי נִכְנַע אַחְאָב מִלְּפָנָי? יַעַן כִּי נִכְנַע מִפָּנַי לֹא אָבִיא הָרָעָה בְּיָמָיו״.
Y dijeron en la Pesiktá: si solía comer a la hora tercera, comía a la sexta; si solía comer a la sexta, comía a la novena. ¿Y qué significa «y andaba despacio» (ibíd. versículo 27)? Dijo Rabí Yehoshúa ben Leví: que andaba descalzo. Y de él aprenda todo hombre. Y además, sal y aprende de Menashé ben Jizkiyá, que cometió las peores abominaciones del mundo, y Hakadosh Baruj Hu lo recibió en teshuvá (Pirkei DeRabí Eliezer 43). Y enseñó un tana ante Rabí Yojanán: Menashé hizo teshuvá durante treinta y tres años, y Hakadosh Baruj Hu lo recibió (Sanhedrín 103a).
וְאָמְרוּ בַּפְּסִיקְתָּא: אִם הָיָה רָגִיל לֶאֱכֹל בְּשָׁלוֹשׁ שָׁעוֹת – הָיָה אוֹכֵל בְּשִׁשָּׁה שָׁעוֹת. אִם הָיָה רָגִיל בְּשִׁשָּׁה שָׁעוֹת – הָיָה אוֹכֵל בְּתֵשַׁע שָׁעוֹת. וּמַהוּ ״וַיְהַלֵּךְ אַט״ (שם פסוק כז)? אָמַר רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ בֶּן לֵוִי: שֶׁהָיָה הוֹלֵךְ יָחֵף. וּמִמֶּנּוּ יִלְמַד כָּל אָדָם. וְעוֹד צֵא וּלְמַד מִמְּנַשֶּׁה בֶּן חִזְקִיָּה, שֶׁעָשָׂה הַתּוֹעֵבוֹת הָרָעוֹת שֶׁבָּעוֹלָם, וְקִבְּלוֹ הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא בִּתְשׁוּבָה (פרקי דרבי אליעזר מג). וְתָנֵי תַּנָּא קַמֵּהּ דְּרַבִּי יוֹחָנָן: מְנַשֶּׁה עָשָֹה תְּשׁוּבָה שְׁלוֹשִׁים וְשָׁלוֹשׁ שָׁנָה, וְקִבְּלוֹ הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא (סנהדרין קג א).
Y ahora, en estas generaciones, en que los hombres son muy débiles de cuerpo y no tienen la fuerza de antaño, ¿qué hará el hombre que pecó toda su vida con lashón hará, con adulación y con todas las midot? ¿El que no se cuidó en toda su vida de los preceptos fundamentales, sin cumplirlos porque no vio a nadie cumplirlos de quien aprender; el que en toda su vida no se preocupó de rezar ni de decir las berajot, y lo mismo en todas las mitzvot— cómo soportará el dolor conforme a lo que transgredió? Pues no hay indagación ni número posible para la multitud de transgresiones de un hombre que no es meticuloso en sus actos.
וְעַתָּה בַּדּוֹרוֹת הָאֵלֶּה, אֲשֶׁר בְּנֵי אָדָם חַלָּשִׁים מְאוֹד בְּגוּפָם, וְאֵין לָהֶם כֹּחַ כְּבָרִאשׁוֹנָה – מָה יַעֲשֶׂה אָדָם שֶׁחָטָא כָּל יָמָיו בְּלָשׁוֹן הָרַע וּבַחֲנִיפוּת וּבְכָל הַמִּדּוֹת כֻּלָּן? וְלֹא נִזְהָר כָּל יָמָיו בְּגוּפֵי הַמִּצְווֹת, שֶׁלֹּא הָיָה מְקַיֵּם אוֹתָן מֵחֲמַת שֶׁלֹּא רָאָה אָדָם מְקַיֵּם אוֹתָן שֶׁיִּלְמַד מִמֶּנּוּ, וְלֹא חָשׁ כָּל יָמָיו לְהִתְפַּלֵּל וּלְבָרֵךְ הַבְּרָכוֹת, וְכֵן בְּכָל הַמִּצְווֹת – אֵיךְ יִסְבֹּל צַעַר לְפִי מָה שֶׁעָבַר? כִּי הֲלוֹא אֵין חֵקֶר וְאֵין מִסְפָּר לְרֻבֵּי הָעֲבֵרוֹת לְאָדָם שֶׁאֵינוֹ מְדַקְדֵּק בְּמַעֲשָׂיו.
Por eso hay que trazar un camino ante los hombres que se ofrecen a volver. Y hay distinción entre un hombre y otro. ¿Cómo? Si este pecador es hombre de Torá, y al recargarlo con dolores y ayunos no pudiera enmendar sus malas midot, hay que aliviarle las clases de ayunos y de dolor, y hay que indicarle que se ocupe en la Torá con gran dedicación. Así dijeron en Vayikrá Rabá (25:1): si un hombre tropezó en una transgresión y se hizo reo de muerte a manos del Cielo, ¿qué haga para vivir? Si acostumbra leer una página, que lea dos; si repasar un capítulo, que repase dos. De donde se ve que hay expiación en el mucho estudio. Y que haga jésed y verdad, y con ello se le expiarán sus culpas, como está dicho (Mishlé 16:6): «Con jésed y verdad se expía la culpa». Que se esfuerce en cumplir cada mitzvá conforme a su norma; que se esfuerce en dar mérito a los muchos, en hacer actos de bondad a los hombres, en rezar con kavaná, con sumisión y con el corazón desgarrado, y en pedir perdón a HaShem por todas sus faltas. Que se prive de la risa, de los paseos, de las palabras vanas y de escuchar las novedades del mundo; y así se abstenga de todas esas cosas. Que mida en sí mismo, con medida ajustada, qué puede hacer y qué puede soportar junto con el estudio de la Torá y las mitzvot. Que se afane siempre en estar sometido a Elohim, y al menos un día por semana que ayune; y ese día que se desentienda de todo asunto del mundo, se siente solo y aparte, y disponga en su corazón pensamientos hacia Elohim para adherirse a Él, y sea de espíritu amargo por haberse alzado en rebeldía contra el gran Rey. Que llore y se enlute con el corazón quebrantado, que multiplique las súplicas y multiplique las alabanzas. Que se azote ese día tres veces, y a la hora en que se azota diga: «Y Él, misericordioso, expía la culpa y no destruye...» hasta «todo su furor» (Tehilim 78:38); y así lo diga en cada azote, tres veces. Y así haga todos los días, hasta que halle gracia ante el Rey supremo.
לָכֵן יֵשׁ לָשׂוּם דֶּרֶךְ לִפְנֵי בְּנֵי אָדָם הַמִּתְנַדְּבִים לָשׁוּב. וְיֵשׁ חִלּוּק בֵּין אָדָם לְאָדָם. כֵּיצַד? אִם זֶה הַחוֹטֵא בַּעַל תּוֹרָה, וְאִם יַכְבִּידוּ עָלָיו בְּעִנְיְנֵי הַצַּעַר וּבְתַעֲנִית, אָז לֹא יוּכַל לְתַקֵּן מִדּוֹתָיו הָרָעִים – יֵשׁ לְהָקֵל עָלָיו בְּמִינֵי הַתַּעֲנִיּוֹת וְהַצַּעַר, וְיֵשׁ לְהוֹרוֹת לוֹ שֶׁיַּעֲסֹק בַּתּוֹרָה בְּעֵסֶק גָּדוֹל. וְכֵן אָמְרוּ בְּוַיִּקְרָא רַבָּה (כה א): אִם נִכְשַׁל אָדָם בַּעֲבֵרָה וְנִתְחַיֵּב מִיתָה בִּידֵי שָׁמַיִם, מָה יַעֲשֶׂה וְיִחְיֶה? אִם הוּא לָמוּד לִהְיוֹת קוֹרֵא דַּף אֶחָד – יִקְרָא שְׁנֵי דַּפִּין; לִשְׁנוֹת פֶּרֶק אֶחָד – יִשְׁנֶה שְׁנֵי פְּרָקִים. אַלְמָא יֵשׁ כַּפָּרָה בְּרֹב לִמּוּד. וְיַעֲשֶׂה חֶסֶד וֶאֱמֶת, וּבָזֶה יִתְכַּפְּרוּ עֲוֹנֹתָיו, שֶׁנֶּאֱמַר (משלי טז ו): ״בְּחֶסֶד וֶאֱמֶת יְכֻפַּר עָוֹן״. וְיִטְרַח לַעֲשׂוֹת כָּל מִצְוָה וּמִצְוָה כְּמַאֲמָרָהּ; וְיִטְרַח לְזַכּוֹת הָרַבִּים, וְלִגְמֹל חֲסָדִים לִבְנֵי אָדָם, וּלְהִתְפַּלֵּל בְּכַוָּנָה וּבְהַכְנָעָה וּבִקְרִיעַת הַלֵּב, וּלְבַקֵּשׁ מְחִילָה מֵאֵת הַשֵּׁם עַל כָּל פְּשָׁעָיו. וְיִמְנַע עַצְמוֹ מִשְּׂחוֹק וְטִיּוּלִים וּדְבָרִים בְּטֵלִים, וּמִלִּשְׁמֹעַ חִדּוּשֵׁי הָעוֹלָם. וְכֵן יִמָּנַע מִכָּל הַדְּבָרִים. וִישַׁעֵר בְּעַצְמוֹ בְּשִׁעוּר מְכֻוָּן אֵיזֶה דָּבָר יוּכַל לַעֲשׂוֹת וּמָה יוּכַל לִסְבֹּל עִם עֵסֶק הַתּוֹרָה וְהַמִּצְווֹת. וְיִשְׁתַּדֵּל לְעוֹלָם שֶׁיִּהְיֶה נִכְנָע לֵאלֹהִים, וּלְכָל הַפָּחוֹת יוֹם אֶחָד בְּשָׁבוּעַ יִתְעַנֶּה; וּבְאוֹתוֹ הַיּוֹם יְפַנֶּה עַצְמוֹ מִכָּל דָּבָר שֶׁבָּעוֹלָם, וְיֵשֵׁב יָחִיד לְבַדּוֹ, וְיַעֲרֹךְ מַחֲשָׁבוֹת בְּלִבּוֹ לֵאלֹהִים לְהִדָּבֵק בּוֹ, וְלִהְיוֹת מַר רוּחַ עַל שֶׁעָמַד בְּמֶרֶד נֶגֶד הַמֶּלֶךְ הַגָּדוֹל. וְיִבְכֶּה וְיִתְאַבֵּל בְּשִׁבְרוֹן הַלֵּב, וְיַרְבֶּה בְּתַחֲנוּנִים, וְיַרְבֶּה בְּתִשְׁבָּחוֹת. וְיַלְקֶה עַצְמוֹ בְּאוֹתוֹ הַיּוֹם שָׁלוֹשׁ פְּעָמִים, וּבְשָׁעָה שֶׁמַּלְקִין אוֹתוֹ יֹאמַר: ״וְהוּא רַחוּם יְכַפֵּר עָוֹן וְלֹא יַשְׁחִית...״ עַד ״כָּל חֲמָתוֹ״ (תהלים עח לח); וְכֵן יֹאמַר בְּכָל מַלְקוּת וּמַלְקוּת שָׁלוֹשׁ פְּעָמִים. וְכֵן יַעֲשֶׂה כָּל הַיָּמִים, עַד שֶׁיִּמְצָא חֵן לִפְנֵי הַמֶּלֶךְ הָעֶלְיוֹן.
Y si el pecador que viene a hacer teshuvá es alguien que no puede estudiar, o que está cargado de familia, o que es un ignorante (am haáretz), o que es estudioso pero no puede forzarse a guardar todas las cosas de este libro —a todos estos hay que imponerles con severidad sufrimientos duros. Y los sufrimientos no son iguales para todo hombre, pues hay quien es muy sano y hay quien es débil. ¿Acaso no, cuando estaba el tribunal en Yerushaláyim, en la Cámara de la Piedra Tallada, y juzgaban casos de pena capital y de latigazos, estimaban los latigazos según la fuerza del hombre azotado? Así hay que hacer ahora: todo conforme a la condición de cada uno. Hay quien, si se le agrava en materia de dolor, lo abandonará por completo y no hará teshuvá. Por eso el sabio debe indagar la condición del hombre e instruir según lo que ven sus ojos.
וְאִם הַחוֹטֵא הַבָּא לַעֲשׂוֹת תְּשׁוּבָה הוּא אָדָם שֶׁאֵינוֹ יָכוֹל לִלְמֹד, אוֹ שֶׁהוּא מְטֻפָּל, אוֹ שֶׁהוּא עַם הָאָרֶץ, אוֹ שֶׁהוּא לַמְדָן אַךְ אֵינוֹ יָכוֹל לָכֹף עַצְמוֹ לִשְׁמֹר אֵת כָּל דִּבְרֵי הַסֵּפֶר הַזֶּה – לְכָל אֵלֶּה יֵשׁ לְהַחְמִיר לִסְבֹּל יִסּוּרִין קָשִׁין. וְאֵין הַיִּסּוּרִין שָׁוִין לְכָל אָדָם, כִּי יֵשׁ אָדָם שֶׁהוּא בָּרִיא מְאוֹד, וְיֵשׁ שֶׁהוּא חָלוּשׁ. הֲלוֹא בִּהְיוֹת בֵּית דִּין בִּירוּשָׁלַיִם בְּלִשְׁכַּת הַגָּזִית, וְהָיוּ דָּנִין דִּינֵי נְפָשׁוֹת וּמַלְקוּיוֹת, הָיוּ אוֹמְדִים בַּמַּלְקוּיוֹת כְּפִי כּוֹחַ הָאִישׁ הַנִּלְקֶה. וְכָךְ יֵשׁ לַעֲשׂוֹת עַכְשָׁו הַכֹּל לְפִי עִנְיַן הָאִישׁ: יֵשׁ אָדָם אִם מַחֲמִירִין עָלָיו בְּעִנְיַן הַצַּעַר – יַעֲזֹב לְגַמְרֵי וְלֹא יַעֲשֶׂה תְּשׁוּבָה. לָכֵן צָרִיךְ הֶחָכָם לַחְקֹר עִנְיָן הָאִישׁ, וּלְהוֹרוֹת לְפִי רְאוּת עֵינָיו.
Y ahora hay que escribir las formas de dolor conforme a cada transgresión. El que tuvo relación con una gentil: que ayune y se azote, que no coma carne ni beba vino durante al menos cuarenta días; o que ayune tres días, noche y día, repartidos en tres años, una vez al año. Y si después de la teshuvá vuelve a su mala costumbre, que se agrave más sobre él: en los días de verano vaya a un lugar de muchas hormigas y se siente entre ellas desnudo, y en los días de invierno rompa el hielo y se siente en el agua hasta la nariz. Y si aún vuelve a su mala costumbre, que se agrave sobre él cada vez más.
וְעַתָּה יֵשׁ לִכְתֹּב עִנְיְנֵי הַצַּעַר לְפִי כָּל עֲבֵרָה וַעֲבֵרָה: הַבָּא עַל הַגּוֹיָה – יִתְעַנֶּה וְיִלְקֶה, וְלֹא יֹאכַל בָּשָׂר וְלֹא יִשְׁתֶּה יַיִן לְכָל הַפָּחוֹת אַרְבָּעִים יוֹם; אוֹ יִתְעַנֶּה שְׁלוֹשָׁה יָמִים לַיְלָה וָיוֹם, שָׁלוֹשׁ שָׁנִים פַּעַם לְשָׁנָה. וְאִם אַחַר הַתְּשׁוּבָה יַחֲזֹר לְסוֹרוֹ, יַחְמִיר יוֹתֵר עָלָיו: בִּימוֹת הַחַמָּה יֵלֵךְ בִּמְקוֹם נְמָלִים הַרְבֵּה וְיֵשֵׁב בֵּינֵיהֶם עָרוּם, וּבִימוֹת הַחֹרֶף יְשַׁבֵּר הַקֶּרַח וְיֵשֵׁב בַּמַּיִם עַד הַחֹטֶם. וְאִם עוֹד יַחֲזֹר לְסוֹרוֹ יַחְמִיר עָלָיו יוֹתֵר וְיוֹתֵר.
El que emite semen en vano (lebatalá): que ayune cuarenta días, aunque no sean seguidos. Y que se siente en el agua, en los días de invierno, el tiempo que se tarda en asar un huevo y sorberlo, durante los cuarenta días; y que no coma carne ni beba vino ni cosa caliente, salvo en Shabatot y días festivos. Y que se lave la cabeza un poco con agua dos o tres veces en todos esos cuarenta días.
הַמּוֹצִיא שִׁכְבַת זֶרַע לְבַטָּלָה – יִתְעַנֶּה אַרְבָּעִים יוֹם, וַאֲפִלּוּ אֵינָם רְצוּפִין. וְיֵשֵׁב בַּמַּיִם בִּימוֹת הַחֹרֶף כְּדֵי צְלִיַּת בֵּיצָה וּגְמִיעָתָהּ כָּל הָאַרְבָּעִים יוֹם; וְלֹא יֹאכַל בָּשָׂר וְלֹא יִשְׁתֶּה יַיִן וְדָבָר חַם, לְבַד מִשַּׁבָּתוֹת וְיָמִים טוֹבִים. וְיִרְחַץ הָרֹאשׁ מְעַט בְּמַיִם פַּעֲמַיִם אוֹ שָׁלוֹשׁ, כָּל אוֹתָן אַרְבָּעִים יוֹם.
Si abrazó o besó a su mujer nidá: que ayune cuarenta días. El que tuvo relación con su mujer nidá: que ayune cuarenta días seguidos y se azote cada día; que no coma carne ni beba vino ni tome alimento caliente, salvo en Shabatot y días festivos. Y que no se lave en todos esos días, y se confiese cada día. El que besa a otras mujeres o las abraza: que ayune lunes y jueves, y se aparte de la puerta de la casa de ella. El que copuló con un animal doméstico, fiera o ave: que ayune y no se lave cuarenta días, y que no mire a un animal, fiera o ave en el momento en que se aparean entre sí.
אִם חִבֵּק אוֹ נִשֵּׁק אִשְׁתּוֹ נִדָּה – יִתְעַנֶּה אַרְבָּעִים יוֹם. הַבָּא עַל אִשְׁתּוֹ נִדָּה – יִתְעַנֶּה אַרְבָּעִים יוֹם רְצוּפִים וְיִלְקֶה בְּכָל יוֹם; וְלֹא יֹאכַל בָּשָׂר וְלֹא יִשְׁתֶּה יַיִן וְלֹא יֹאכַל מַאֲכָל חַם לְבַד מִשַּׁבָּתוֹת וְיָמִים טוֹבִים. וְלֹא יִרְחַץ כָּל אוֹתָם הַיָּמִים, וְיִתְוַדֶּה בְּכָל יוֹם. הַמְּנַשֵּׁק שְׁאָר נָשִׁים אוֹ מְחַבְּקָם – יִתְעַנֶּה שֵׁנִי וַחֲמִישִׁי, וְיִרְחַק מִפֶּתַח בֵּיתָהּ. רָבַע בְּהֵמָה, חַיָּה אוֹ עוֹף – יִתְעַנֶּה וְלֹא יִרְחַץ אַרְבָּעִים יוֹם, וְלֹא יִסְתַּכֵּל בִּבְהֵמָה חַיָּה וָעוֹף בְּשָׁעָה שֶׁנִּזְקָקִים זֶה לָזֶה.
El asesino: que marche al destierro tres años, y se azote en cada ciudad y diga «soy un asesino». Que no coma carne ni beba vino, y que no se corte el cabello ni la barba sino una vez al mes. Que ate con hierro la mano con que asesinó, y su brazo, y algo en su cuello, y ande descalzo, y llore por su pecado, y ayune cada día hasta completar su ayuno y su destierro. Y después ayune un año, lunes, jueves y lunes. Si lo injurian, que calle. Y esos tres años no salga de paseo ni a diversiones. Y cuando esté desterrado, que se tienda ante la puerta de la sinagoga, y que los que pasan y vuelven pasen por encima de él —pero que no lo pisen.
רוֹצֵחַ – יֵלֵךְ בַּגּוֹלָה שָׁלֹשׁ שָׁנִים, וְיִלְקֶה בְּכָל עִיר וְעִיר וְיֹאמַר ״רוֹצֵחַ אֲנִי״. וְלֹא יֹאכַל בָּשָׂר וְלֹא יִשְׁתֶּה יַיִן, וְלֹא יְגַלַּח שְׂעַר רֹאשׁוֹ וּזְקָנוֹ אֶלָּא פַּעַם אַחַת בְּחֹדֶשׁ. וְיִקְשֹׁר יָדוֹ אֲשֶׁר רָצַח בָּהּ וּזְרוֹעוֹ בְּבַרְזֶל וּבְצַוָּארוֹ, וְיֵלֵךְ יָחֵף, וְיִבְכֶּה עַל חַטָּאתוֹ, וְיִתְעַנֶּה בְּכָל יוֹם עַד שֶׁיִּגְמֹר תַּעֲנִיתוֹ וְגָלוּתוֹ. וְאַחַר כָּךְ יִתְעַנֶּה שָׁנָה אַחַת שֵׁנִי וַחֲמִישִׁי וְשֵׁנִי. אִם יְחָרְפוּהוּ – יִשְׁתֹּק. וְאוֹתָן שָׁלֹשׁ שָׁנִים לֹא יֵלֵךְ בְּטִיּוּל וּשְׂחוֹק. וּכְשֶׁיִּגְלֶה, יַשְׁכִּיב עַצְמוֹ לִפְנֵי פֶּתַח בֵּית הַכְּנֶסֶת; וְיַעַבְרוּ עָלָיו הָעוֹבְרִים וְשָׁבִים, אַךְ לֹא יִדְרְכוּהוּ.
El apóstata: que se quite sus vestidos elegantes, se enlute, llore y se aflija todos los días de su vida, humille su espíritu y su soberbia, y se confiese tres veces al día. Que no coma carne ni beba vino sino en Shabatot y días festivos. Que se lave poco, y no se lave la cabeza sino una o dos veces al mes. Que no vaya a diversiones ni a bodas, salvo a la sola bendición nupcial. Que se aleje de la avodá zará y de sus servidores, y no se siente junto a frailes tonsurados y curas, ni en lugar donde se hablen palabras de herejía; que se aparte de la puerta de sus casas y no se beneficie de ellos. Y en cuanto vuelva, necesita inmersión (tevilá). Y que soporte dolor y sufrimientos frente a sus pecados: pues negó el principio, profanó Shabatot, tuvo relación con extranjeras y transgredió preceptos penados con karet y con muerte por el tribunal. Por eso necesita grandes sufrimientos y una gran teshuvá.
מְשֻׁמָּד – יָסִיר מַלְבּוּשָׁיו הַנָּאִים, וְיִתְאַבֵּל וְיִבְכֶּה וְיִצְטַעֵר כָּל יְמֵי חַיָּיו, וְיַשְׁפִּיל רוּחוֹ וְגַאֲוָתוֹ, וְיִתְוַדֶּה שָׁלוֹשׁ פְּעָמִים בְּכָל יוֹם. וְלֹא יֹאכַל בָּשָׂר וְלֹא יִשְׁתֶּה יַיִן כִּי אִם בְּשַׁבָּתוֹת וְיָמִים טוֹבִים. וְיִרְחַץ מְעַט, וְלֹא יָחוֹף רֹאשׁוֹ כִּי אִם פַּעַם אַחַת אוֹ פַּעֲמַיִם בְּחֹדֶשׁ. וְלֹא יֵלֵךְ לִשְׂחוֹק וְלֹא לְנִשּׂוּאִין, כִּי אִם בְּבִרְכַּת נִשּׂוּאִין לְבַדָּהּ. וְיִרְחַק מֵעֲבוֹדָה זָרָה וּמֵעוֹבְדֶיהָ, וְלֹא יֵשֵׁב אֵצֶל גַּלָּחִים וּכְמָרִים, וְלֹא בְּמָקוֹם שֶׁמְּדַבְּרִים דִּבְרֵי מִינוּת; וְיִתְרַחֵק מִפֶּתַח בֵּיתָם וְלֹא יֵהָנֶה מֵהֶם. וּמִיָּד כְּשֶׁיָּשׁוּב – צָרִיךְ טְבִילָה. וְיִסְבֹּל צַעַר וְיִסּוּרִין כְּנֶגֶד חֲטָאָיו: כִּי כָּפַר בָּעִקָּר, וְחִלֵּל שַׁבָּתוֹת, וּבָעַל נָכְרִיּוֹת, וְעָבַר כָּרֵתוֹת וּמִיתוֹת בֵּית דִּין. לָכֵן צָרִיךְ יִסּוּרִים גְּדוֹלִים וּתְשׁוּבָה גְּדוֹלָה.
El que tuvo relación con mujer casada o con una joven desposada: he aquí que la prohíbe a su marido, ya que ella consintió, y es reo de muerte por el tribunal a causa de ella. Por eso soporte un dolor duro como la muerte: en los días de invierno que se siente en la nieve o en el hielo una hora cada día; así haga durante todo el invierno, una, dos o tres veces. Y en los días de verano que se siente ante las moscas o ante las abejas, u otros sufrimientos duros como la muerte, y se confiese en todo ello con llanto y gemido. Un año entero no coma carne ni beba vino, salvo en Shabatot, días festivos y Purim. Que no coma alimento caliente, y no se lave sino un poco en las vísperas de Shabat y de días festivos. Que no vea diversión alguna, solo escuchar la bendición de los novios. Que no se regale con nada. Que se azote cada día y se acueste en el suelo o sobre una tabla, sin almohada ni cojín —salvo que en Shabatot y días festivos se acueste sobre paja y rastrojo, con una almohada bajo la cabeza— hasta que quite de sí el espíritu grosero y haga morir el deseo. Que viva una vida de dolor y vista saco sobre su carne. Que no hable del tema del deseo por las mujeres, ni mire a las mujeres ni sus adornos, aun cuando no los lleven puestos, ni escuche el sonido de su canto. Y que no esté con las mujeres en absoluto, ni con señas ni de ningún modo; e incluso con su propia mujer, cuando es nidá, que no se quede a solas con ella en ninguna clase de aislamiento.
הַבָּא עַל אֵשֶׁת אִישׁ אוֹ נַעֲרָה הַמְאֹרָסָה – הֲרֵי זֶה אוֹסְרָהּ עַל בַּעֲלָהּ כֵּיוָן שֶׁנִּתְרַצֵּית, וְחַיָּב עָלֶיהָ מִיתַת בֵּית דִּין. לָכֵן יִסְבֹּל צַעַר הַקָּשֶׁה כַּמָּוֶת: בִּימוֹת הַחֹרֶף יֵשֵׁב בְּשֶׁלֶג אוֹ בְּקֶרַח בְּכָל יוֹם שָׁעָה אַחַת, כֵּן יַעֲשֶׂה כָּל הַחֹרֶף, פַּעַם אַחַת אוֹ פַּעֲמַיִם אוֹ שָׁלוֹשׁ פְּעָמִים. וּבִימוֹת הַחַמָּה יֵשֵׁב לִפְנֵי זְבוּבִים אוֹ לִפְנֵי הַדְּבוֹרִים, אוֹ שְׁאָר יִסּוּרִים הַקָּשִׁים כַּמָּוֶת, וְיִתְוַדֶּה בְּכָל זֶה בִּבְכִי וַאֲנָחָה. וְשָׁנָה תְּמִימָה לֹא יֹאכַל בָּשָׂר וְלֹא יִשְׁתֶּה יַיִן, לְבַד מִשַּׁבָּתוֹת וְיָמִים טוֹבִים וּפוּרִים. וְלֹא יֹאכַל מַאֲכָל חַם, וְלֹא יִרְחַץ כִּי אִם בְּעַרְבֵי שַׁבָּתוֹת וְיָמִים טוֹבִים מְעַט. וְלֹא יִרְאֶה שׁוּם שְׂחוֹק, רַק לִשְׁמֹעַ בִּרְכַּת חֲתָנִים. וְלֹא יְעַדֵּן עַצְמוֹ בְּשׁוּם דָּבָר. וְיִלְקֶה בְּכָל יוֹם, וְיִשְׁכַּב עַל הָאָרֶץ אוֹ עַל דַּף אֶחָד בְּלֹא כַּר וָכֶסֶת, כִּי אִם בְּשַׁבָּתוֹת וְיָמִים טוֹבִים יִשְׁכַּב עַל תֶּבֶן וְקַשׁ וְכַר בְּרֹאשׁוֹ, עַד כִּי יָסִיר הָרוּחַ הַגַּסָּה שֶׁבּוֹ וְיָמִית הַתַּאֲוָה. וְחַיֵּי צַעַר יִחְיֶה, וְיִלְבַּשׁ שַׂק עַל בְּשָׂרוֹ. וְלֹא יְדַבֵּר מֵעִנְיַן תַּאֲוַת נָשִׁים, וְלֹא יִסְתַּכֵּל בַּנָּשִׁים וּבְתַכְשִׁיטֵיהֶן אֲפִלּוּ כְּשֶׁאֵינָן עֲלֵיהֶן, וְלֹא יִשְׁמַע קוֹל נִגּוּנָן. וְלֹא יִהְיֶה עִם הַנָּשִׁים כְּלָל, לֹא בִּרְמִיזָה וְלֹא בְּשׁוּם דָּבָר; וַאֲפִלּוּ עִם אִשְׁתּוֹ כְּשֶׁהִיא נִדָּה – לֹא יִתְיַחֵד עִמָּהּ בְּשׁוּם יִחוּד.
El que jura en falso o defrauda un jérem: debe recibir azotes varias veces a lo largo de su vida, y confesarse muchos días. Y después que se cuide de no jurar ni aun en verdad, ni por la Torá ni por las almas de sus padres; mas puede prometer por su propia vida. Pero sí puede jurar para cumplir las mitzvot. Que se cuide de no sacar de su boca el Nombre del Cielo en vano, y que se le estremezcan los miembros cuando mencione el Nombre, bendito sea. Que se cuide de la berajá en vano; y si por error dijo una berajá en vano, diga tras ella: «Bendito el Nombre de la gloria de Su reino por siempre jamás» (Yerushalmi Berajot 6:1). Y aquellos que habitúan su boca y la boca de su descendencia a mencionar el Nombre del Cielo en las casas de baño y en lugares de suciedad, y a mencionar el Nombre del Cielo en vano —¡ay de sus almas y de su descendencia, pues así enseñaron a su lengua! Por eso guarde y ponga límite a sí mismo, a su descendencia y a los compañeros que lo obedecen, para no mencionar el Nombre del Cielo en vano. Y si este penitente se ve obligado a hacer un juramento a su acreedor, aun en verdad, que ayune ese día cada año.
הַנִּשְׁבָּע לַשֶּׁקֶר אוֹ מָעַל בְּחֵרֶם – יֵשׁ לוֹ לִלְקוֹת כַּמָּה פְּעָמִים כָּל יְמֵי חַיָּיו, וְיִתְוַדֶּה יָמִים רַבִּים. וּלְאַחַר כֵּן יִזָּהֵר לְבִלְתִּי הִשָּׁבַע אֲפִלּוּ בֶּאֱמֶת, לֹא בַּתּוֹרָה וְלֹא בְּנִשְׁמוֹת אֲבוֹתָיו, אַךְ יִדֹּר בְּחַיֵּי רֹאשׁוֹ. אֲבָל יִשָּׁבַע לְקַיֵּם אֶת הַמִּצְווֹת. וְיִזָּהֵר שֶׁלֹּא יוֹצִיא שֵׁם שָׁמַיִם לְבַטָּלָה מִפִּיו, וְיִזְדַּעְזְעוּ אֵיבָרָיו כְּשֶׁיַּזְכִּיר אֶת הַשֵּׁם בָּרוּךְ הוּא. וְיִזָּהֵר בִּבְרָכָה לְבַטָּלָה; וְאִם שָׁגַג וּבֵרַךְ בְּרָכָה לְבַטָּלָה, יֹאמַר אַחֲרָיו: ״בָּרוּךְ שֵׁם כְּבוֹד מַלְכוּתוֹ לְעוֹלָם וָעֶד״ (ירושלמי ברכות ו א). וְאוֹתָם הַמַּרְגִּילִים בְּפִיהֶם וּבְפִי זַרְעָם לְהַזְכִּיר שֵׁם שָׁמַיִם בְּמֶרְחֲצָאוֹת וּבִמְקוֹם הַטִּנֹּפֶת וּלְהַזְכִּיר שֵׁם שָׁמַיִם לְבַטָּלָה – אוֹי לְנַפְשָׁם וּלְזַרְעָם כִּי כֵן לִמְּדוּ לְשׁוֹנָם. לָכֵן יִשְׁמֹר וְיִגְדֹּר עַצְמוֹ וְזַרְעוֹ וַחֲבֵרָיו הַנִּשְׁמָעִים לוֹ, מִלְּהַזְכִּיר שֵׁם שָׁמַיִם לְבַטָּלָה. וְאִם הֻצְרַךְ זֶה הַשָּׁב לַעֲשׂוֹת שְׁבוּעָה לְבַעַל חוֹבוֹ אֲפִלּוּ בֶּאֱמֶת – יִתְעַנֶּה אוֹתוֹ הַיּוֹם בְּכָל שָׁנָה.
Si se acostumbró a hablar en la sinagoga, y a hacer chanzas y ligerezas: desde que vuelva en teshuvá que se cuide de no decir en la sinagoga ninguna cosa profana, ni siquiera fuera del momento de la oración. Que se siente con gran temor y rece con sumisión. Que ayune cuarenta días, sean seguidos o espaciados, y se azote en privado cada día.
אִם הֻרְגַּל לְדַבֵּר בְּבֵית הַכְּנֶסֶת, וְלַעֲשׂוֹת שְׂחוֹק וְקַלּוּת רֹאשׁ – מֵעֵת שֶׁיָּשׁוּב יִזָּהֵר שֶׁלֹּא יְדַבֵּר בְּבֵית הַכְּנֶסֶת שׁוּם דָּבָר שֶׁל חוֹל, וַאֲפִלּוּ שֶׁלֹּא בִּשְׁעַת הַתְּפִלָּה. וְיֵשֵׁב בְּמוֹרָא גָּדוֹל וְיִתְפַּלֵּל בְּהַכְנָעָה. וְיִתְעַנֶּה אַרְבָּעִים יוֹם, בֵּין רְצוּפִים בֵּין מֻפְלָגִים, וְיִלְקֶה בְּצִנְעָה בְּכָל יוֹם.
El que robó o tomó interés: que devuelva y le pida perdón. Que ayune cuarenta días o más, y se confiese cada día. Que se cuide de recibir depósitos, y no se habitúe a acudir al dinero de su prójimo. Que haga actos de bondad con su cuerpo y con su dinero, y ceda de lo suyo a los que se afanan en la Torá y temen al Cielo. Y este que tomó interés, si hubiera podido no tomar interés ni siquiera del gentil, habría sido bueno.
גָּנַב אוֹ לָקַח רִבִּית – יָשִׁיב, וִיבַקֵּשׁ מִמֶּנּוּ מְחִילָה. וְיִתְעַנֶּה אַרְבָּעִים יוֹם אוֹ יוֹתֵר, וְיִתְוַדֶּה בְּכָל יוֹם. וְיִזָּהֵר מִלְּקַבֵּל פִּקְדוֹנוֹת, וְלֹא יַרְגִּיל לָלֶכֶת אֶל מָמוֹן חֲבֵרוֹ. וְיַעֲשֶׂה גְּמִילוּת חֶסֶד בְּגוּפוֹ וּבְמָמוֹנוֹ, וִיוַתֵּר מִשֶּׁלּוֹ לַעֲמֵלֵי תּוֹרָה יִרְאֵי שָׁמַיִם. וְזֶה שֶׁלָּקַח רִבִּית, אִם הָיָה יָכוֹל שֶׁלֹּא לִטֹּל רִבִּית אֲפִלּוּ מִן הַגּוֹי – הָיָה טוֹב.
El que delata a su prójimo: he aquí que lo hace odioso a los ojos del ministro, lo calumnia, le quita su dinero y mata a su compañero —y a su mujer y a sus hijos, que dependen de él. Que pague a su prójimo todo lo que le hizo perder y le pida perdón. Que se azote y ayune más de dos años, y se confiese todos los días de su vida, pues se le considera como si hubiera matado a su prójimo, a su mujer y a sus hijos, y cuántas transgresiones cometió— por eso quebrante su espíritu. Y si no tiene con qué pagar, que reúna sobre él muchos compañeros y le pida perdón, y se apriete a sí mismo y le pague a él o a sus herederos.
הַמַּלְשִׁין חֲבֵרוֹ – הֲרֵי זֶה מַשְׂנִיאוֹ בְּעֵינֵי הַשַּׂר. וּמַעֲלִיל עָלָיו, וְלוֹקֵחַ מָמוֹנוֹ, וּמֵמִית רֵעֵהוּ, וְאִשְׁתּוֹ וּבָנָיו הַתְּלוּיִים בּוֹ – יִפְרַע לַחֲבֵרוֹ כָּל מָה שֶׁהִפְסִיד וִיבַקֵּשׁ מִמֶּנּוּ מְחִילָה. וְיִלְקֶה וְיִתְעַנֶּה יוֹתֵר מִשְּׁנָתַיִם, וְיִתְוַדֶּה כָּל יְמֵי חַיָּיו, כִּי נֶחְשָׁב כְּאִלּוּ הָרַג חֲבֵרוֹ וְאִשְׁתּוֹ וּבָנָיו, וְכַמָּה עֲבֵרוֹת עָשָׂה – עַל כֵּן יִשְׁבֹּר רוּחוֹ. וְאִם אֵין לוֹ מַה לְשַׁלֵּם – יַרְבֶּה עָלָיו רֵעִים וִיבַקֵּשׁ מִמֶּנּוּ מְחִילָה, וִיצַמְצֵם וְיִפְרַע לוֹ אוֹ לְיוֹרְשָׁיו.
El que anda con chismes: igual que aquel. Y no tiene remedio si no le pide perdón. Que ayune cuarenta días o más, se azote cada día y se confiese todos los días de su vida. Y que todas sus ocupaciones sean en las mitzvot y en procurar la paz entre todo hombre y entre un hombre y su mujer.
הוֹלֵךְ רָכִיל – כַּיּוֹצֵא בוֹ. וְאֵין לוֹ רְפוּאָה [אם לא] יְבַקֵּשׁ מִמֶּנּוּ מְחִילָה. וְיִתְעַנֶּה אַרְבָּעִים יוֹם אוֹ יוֹתֵר, וְיִלְקֶה בְּכָל יוֹם, וְיִתְוַדֶּה כָּל יְמֵי חַיָּיו. וְיִהְיוּ כָּל עֲסָקָיו בַּמִּצְווֹת, וּבְעֵסֶק הַשָּׁלוֹם בֵּין כָּל אָדָם וּבֵין אִישׁ לְאִשְׁתּוֹ.
El que golpea a su prójimo y le causa dolor, sea en su dinero sea con agravio de palabras, no tiene expiación si no aplaca a su prójimo. Pues Yom Kipur no expía sino las transgresiones entre el hombre y el Omnipresente; pero las que son entre el hombre y su prójimo, necesita aplacarlo (Yomá 85b). El que alza su mano sobre su prójimo es llamado «malvado» (Sanhedrín 58b) —y que le pida perdón, y se le expiará.
הַמַּכֶּה חֲבֵרוֹ וְצִעֲרוֹ, בֵּין בְּמָמוֹן בֵּין בְּאוֹנָאַת דְּבָרִים – אֵין לוֹ כַּפָּרָה אִם לֹא יְרַצֶּה אֶת חֲבֵרוֹ. וְאֵין יוֹם הַכִּפּוּרִים מְכַפֵּר אֶלָּא עֲבֵרוֹת שֶׁבֵּינוֹ וּבֵין הַמָּקוֹם, אֲבָל שֶׁבֵּינוֹ וּבֵין חֲבֵרוֹ – צָרִיךְ לְפַיְּסוֹ (יומא פה ב). הַמַּגְבִּיהַּ יָדוֹ עַל חֲבֵרוֹ נִקְרָא ״רָשָׁע״ (סנהדרין נח ב) – וִיבַקֵּשׁ מִמֶּנּוּ מְחִילָה וְיִתְכַּפֵּר.
El que hace palidecer el rostro de su prójimo: que ayune cuarenta días o más, se azote cada día y se confiese todos los días de su vida. El que pone un apodo a su prójimo: que le pida perdón ante muchos, ayune cuarenta días y se confiese en privado cada día.
הַמַּלְבִּין פְּנֵי חֲבֵרוֹ – יִתְעַנֶּה אַרְבָּעִים יוֹם אוֹ יוֹתֵר, וְיִלְקֶה בְּכָל יוֹם, וְיִתְוַדֶּה כָּל יְמֵי חַיָּיו. הַמְכַנֶּה שֵׁם לַחֲבֵרוֹ – יְבַקֵּשׁ מִמֶּנּוּ מְחִילָה בִּפְנֵי רַבִּים, וְיִתְעַנֶּה אַרְבָּעִים יוֹם, וְיִתְוַדֶּה בְּצִנְעָה בְּכָל יוֹם.
El que oprime al converso (guer): que le pida perdón; y se azote, se confiese y ayune cuarenta días.
הַמְאַנֶּה אֶת הַגֵּר – יְבַקֵּשׁ מִמֶּנּוּ מְחִילָה; וְיִלְקֶה, וְיִתְוַדֶּה, וְיִתְעַנֶּה אַרְבָּעִים יוֹם.
El que hostiga a su prójimo: que traiga tres filas de hombres y diga: «Pequé, torcí lo recto, y no me valió» (según Iyov 33:27). Y que le pida perdón tres veces, y no más. Y si el ofendido murió, que lleve diez hombres sobre su tumba y diga: «Pequé contra Adonái, Dios de Israel, y contra este fulano, a quien hostigué» (Yomá 87a).
הַמַּקְנִיט אֶת חֲבֵרוֹ – יָבִיא שָׁלוֹשׁ שׁוּרוֹת שֶׁל בְּנֵי אָדָם, וְיֹאמַר: ״חָטָאתִי וְיָשָׁר הֶעֱוִיתִי, וְלֹא שָׁוָה לִי״ (ע״פ איוב לג כז). וִיבַקֵּשׁ מִמֶּנּוּ שָׁלֹשׁ פְּעָמִים וְלֹא יוֹתֵר. וְאִם מֵת – יוֹלִיךְ עֲשָׂרָה בְּנֵי אָדָם עַל קִבְרוֹ, וְיֹאמַר: ״חָטָאתִי לַיְיָ אֱלֹהֵי יִשְׂרָאֵל וְלִפְלוֹנִי זֶה שֶׁהִקְנַטְתִּי אוֹתוֹ (יומא פז א).
Y primero vaya el que hostigó adonde aquel a quien hostigó, y le diga: «He faltado contra ti». Y si no acepta, que traiga diez hombres y le pida perdón ante ellos. Y esto cuando no lo humilló en público; pero si lo humilló en público, no le basta el perdón con petición de reconciliación entre los dos a solas. Y que el que perdona no sea cruel (Bavá Kamá 92a). Y si lo hostigó y sacó sobre él mala fama, no tiene perdón jamás (Yerushalmi Bavá Kamá 8:7), a no ser que ayune y se azote a solas cuarenta días o más.
וּמִתְּחִלָּה יֵלֵךְ הַמַּקְנִיט לְמִי שֶׁהִקְנִיטוֹ, וְיֹאמַר: ״פָּשַׁעְתִּי בְּךָ״. וְאִם אֵינוֹ מְקַבֵּל – יָבִיא עֲשָׂרָה בְּנֵי אָדָם, וִיבַקֵּשׁ מִמֶּנּוּ מְחִילָה בִּפְנֵיהֶם. וְדַוְקָא שֶׁלֹּא בִּזָּהוּ בָּרַבִּים, אֲבָל בִּזָּהוּ בָּרַבִּים, לֹא דַּי לוֹ מְחִילָה בְּבַקָּשַׁת פִּיּוּס בֵּינוֹ לְבֵינוֹ. וְלֹא יְהֵא הַמּוֹחֵל אַכְזָרִי (בבא קמא צב א). וְאִם הִקְנִיטוֹ וְהוֹצִיא עָלָיו שֵׁם רַע – אֵין לוֹ מְחִילָה עוֹלָמִית (ירושלמי בבא קמא ח ז), אֶלָּא אִם כֵּן יִתְעַנֶּה וְיִלְקֶה בֵּינוֹ לְבֵין עַצְמוֹ אַרְבָּעִים יוֹם אוֹ יוֹתֵר.
El que profana el Nombre: la profanación del Nombre (jilul haShem) es una culpa muy grande. ¿Y qué es jilul haShem? Dijo Rav (Yomá 86a): por ejemplo yo, que si voy a la carnicería y tomo carne, no pago el dinero de inmediato. Explicación: se expone a la sospecha de robo, y la gente aprende de él y desprecia aún más. Rabí Yojanán dijo: por ejemplo yo, que camino cuatro codos sin Torá y sin tefilín. Explicación: y la gente desprecia y aprende de él a ser más laxa. En la escuela de Rabí Amí decían: todo aquel de quien sus compañeros se avergüenzan por lo que se oye de él. Explicación: que dicen de él actos indecorosos, y los hombres aprenden de sus obras, hacen un kal vajómer a partir de él y permiten transgredir preceptos graves. Dijo Rabí Abahu en nombre de Rabí Janiná (Kidushín 40a): mejor le es al hombre transgredir una transgresión en secreto y no profanar el Nombre del Cielo en público. Explicación: para que los hombres no aprendan de sus obras.
הַמְחַלֵּל אֶת הַשֵּׁם – חִלּוּל הַשֵּׁם הוּא עָווֹן גָּדוֹל מְאוֹד. וּמַהוּ חִלּוּל הַשֵּׁם? אָמַר רַב (יומא פו א): כְּגוֹן אֲנָא, דְּאָזִילְנָא לְבֵי טַבָּחָא, וְשָׁקֵלְנָא בִּשְׂרָא, וְלָא יָהֵבְנָא דְּמֵי לְאַלְתַּר. פֵּרוּשׁ: מֵבִיא עַצְמוֹ לִידֵי זִלְזוּל דְּגָזֵל, וְהָעוֹלָם לוֹמְדִים מִמֶּנּוּ וּמְזַלְזְלִים יוֹתֵר. רַבִּי יוֹחָנָן אָמַר: כְּגוֹן אֲנָא, דְּמַסְגֵּינָא אַרְבַּע אַמּוֹת בְּלֹא תּוֹרָה וּבְלֹא תְּפִלִּין. [פירוש:] וְהָעוֹלָם מְזַלְזְלִים וְלוֹמְדִים מִמֶּנּוּ לְהָקֵל יוֹתֵר. דְּבֵי רַבִּי אָמֵי אָמְרִי: כָּל שֶׁחֲבֵרָיו בּוֹשִׁים מֵחֲמַת שְׁמוּעָתוֹ. פֵּרוּשׁ: שֶׁאוֹמְרִים עָלָיו מַעֲשִׂים שֶׁאֵינָם מְהֻגָּנִים, וּבְנֵי אָדָם לוֹמְדִים מִמַּעֲשָׂיו, וְנוֹשְׂאִים קַל וָחֹמֶר מִמֶּנּוּ, וּמוֹרִים הֶתֵּר עַל גּוּפֵי עֲבֵרוֹת. אָמַר רַבִּי אַבָּהוּ מִשּׁוּם רַבִּי חֲנִינָא (קידושין מ א): נוֹחַ לוֹ לָאָדָם שֶׁיַּעֲבוֹר עֲבֵרָה בַּסֵּתֶר, וְאַל יְחַלֵּל שֵׁם שָׁמַיִם בְּפַרְהֶסְיָא. פֵּרוּשׁ: שֶׁלֹּא יִלְמְדוּ בְּנֵי אָדָם מִמַּעֲשָׂיו.
Y dijo Rabí Ilái el Anciano: si un hombre ve que su instinto lo domina, que vaya a un lugar donde no lo conozcan, que vista ropas negras y se envuelva en negro, y haga lo que su corazón desea, pero que no profane el Nombre del Cielo en público. Y explicó Rabenu Jananel: jas veshalom que se le haya permitido transgredir; sino que los sabios se plantaron frente al yetzer hará, que no ansía sino lo prohibido y saciar su deseo, y como va lejos y viste de negro, entonces su corazón se quebranta y se abstiene del pecado. Pero cometer prohibiciones, en absoluto y de ningún modo. Solo que estos actos quiebran la maldad del yetzer hará y lo apartan de transgredir, como dijo Rabí Ilái, pues la fatiga de los caminos y de las posadas, y el vestir de negro, quiebran el yetzer hará y lo apartan de las transgresiones. Y dijeron: todo el que no se apiada del honor de su Creador, mejor le sería no haber venido al mundo (Jaguigá 11b). Y dijeron en la Guemará: dijo Rav Yosef: este es el que transgrede una transgresión en secreto. Y dijo Rabí Yitsjak: todo el que transgrede una transgresión en secreto es como si empujara los pies de la Shejiná.
וְאָמַר רַבִּי אִלְעַאי הַזָּקֵן: אִם רוֹאֶה אָדָם שֶׁיִּצְרוֹ מִתְגַּבֵּר עָלָיו – יֵלֵךְ לְמָקוֹם שֶׁאֵין מַכִּירִים אוֹתוֹ, וְיִלְבַּשׁ שְׁחוֹרִים וְיִתְעַטֵּף שְׁחוֹרִים, וְיַעֲשֶׂה מָה שֶׁלִּבּוֹ חָפֵץ, וְאַל יְחַלֵּל שֵׁם שָׁמַיִם בְּפַרְהֶסְיָא. וּפֵרֵשׁ רַבֵּנוּ חֲנַנְאֵל: חַס וְשָׁלוֹם שֶׁהֻתַּר לוֹ לַעֲבֹר עֲבֵרָה, אֶלָּא חֲכָמִים עָמְדוּ כְּנֶגֶד יֵצֶר הָרַע, שֶׁאֵינוֹ מִתְאַוֶּה אֶלָּא אֶל הָאִסּוּר וּלְמַלֹּאות תַּאֲוָתוֹ, וְכֵיוָן שֶׁהוֹלֵךְ לְמֵרָחוֹק וְלוֹבֵשׁ שְׁחוֹרִים – אָז לִבּוֹ יִשְׁתַּבֵּר וְיִמָּנַע מִן הַחֵטְא. אֲבָל לַעֲשׂוֹת אִסּוּרִים – כְּלָל וּכְלָל לָא. אַךְ מַעֲשִׂים הַלָּלוּ מְשַׁבְּרִים רֹעַ יֵצֶר הָרַע, וּמוֹנְעִים אוֹתוֹ מִלַּעֲבֹר. כִּדְאָמַר רַבִּי אִלְעַאי, כִּי יְגִיעַת דְּרָכִים וְאַכְסַנְיוֹת, וּלְבִישַׁת שְׁחוֹרִים – מְשַׁבְּרִים יֵצֶר הָרַע, וּמוֹנְעִים אוֹתוֹ מִן הָעֲבֵרוֹת. וְאָמְרוּ: כָּל שֶׁלֹּא חָס עַל כְּבוֹד קוֹנוֹ – רָאוּי לוֹ שֶׁלֹּא בָּא לָעוֹלָם (חגיגה יא ב). וְאָמְרוּ בַּגְּמָרָא: אָמַר רַב יוֹסֵף: זֶה הָעוֹבֵר עֲבֵרָה בַּסֵּתֶר. וְאָמַר רַבִּי יִצְחָק: כָּל הָעוֹבֵר עֲבֵרָה בַּסֵּתֶר – כְּאִלּוּ דּוֹחֵק רַגְלֵי הַשְּׁכִינָה.
Jilul haShem es una transgresión que da frutos, pues cuando alguien hace algo malo, entonces otros aprenden de él. Y de esta transgresión debe todo hombre temer muchísimo, pues el jilul haShem se da de muchas maneras y no tiene medida, ya que todo el que menosprecia una mitzvá y trata con ligereza el honor del Cielo es llamado «profanador del Nombre», pues otros aprenderán de él y serán más laxos. Por eso el hombre debe cuidarse muchísimo en todos sus actos, para que no aprendan de él a ser laxos y a menospreciar.
חִלּוּל הַשֵּׁם הִיא עֲבֵרָה שֶׁיֵּשׁ לָהּ פֵּרוֹת. כִּי כְּשֶׁעָשָׂה דָּבָר רַע – אָז אֲחֵרִים לוֹמְדִים מִמֶּנּוּ. וּמִזֹּאת הָעֲבֵרָה יֵשׁ לְכָל אָדָם לִירֹא מְאוֹד מְאוֹד, כִּי חִלּוּל הַשֵּׁם יֶשְׁנוֹ בְּכַמָּה דְּרָכִים וְאֵין לוֹ שִׁעוּר, כִּי כָל הַמְבַזֶּה מִצְוָה אַחַת וּמֵקֵל בִּכְבוֹד שָׁמַיִם נִקְרָא ״מְחַלֵּל הַשֵּׁם״, כִּי אֲחֵרִים יִלְמְדוּ מִמֶּנּוּ וְיָקֵלּוּ יוֹתֵר. לָכֵן צָרִיךְ אָדָם לִזָּהֵר מְאוֹד מְאוֹד בְּכָל מַעֲשָׂיו, שֶׁלֹּא יִלְמְדוּ מִמֶּנּוּ לְהָקֵל וּלְזַלְזֵל.
Si un hombre transgredió preceptos penados con karet y con muerte por el tribunal, la teshuvá y Yom Kipur expían la mitad, y los sufrimientos expían la otra mitad. Pero si por su mano se profanó el Nombre del Cielo, no hay fuerza en la teshuvá para suspender el castigo, ni en Yom Kipur para expiar, ni en los sufrimientos para purgar; sino que todo lo suspenden, y la muerte purga (Yomá 86a). Por eso cuídese todo hombre del jilul haShem, y aléjese de lo feo y de lo que se le asemeja (Julín 44b). Y lo esencial de la teshuvá del jilul haShem es que confiese sus pecados ante muchos y les diga: «No aprendáis de mí, pues yo pequé, torcí y transgredí, profané el Nombre bendito con mi necedad». Y que ayune muchos ayunos y se confiese cada día hasta el día de su muerte.
עָבַר אָדָם עַל כָּרֵתוֹת וּמִיתוֹת בֵּית דִּין – תְּשׁוּבָה וְיוֹם הַכִּפּוּרִים מְכַפֵּר מֶחֱצָה, וְיִסּוּרִים מְכַפְּרִים מֶחֱצָה. אֲבָל נִתְחַלֵּל שֵׁם שָׁמַיִם עַל יָדוֹ – אֵין כֹּחַ בַּתְּשׁוּבָה לִתְלוֹת, וְלֹא יוֹם הַכִּפּוּרִים לְכַפֵּר, וְלֹא בְּיִסּוּרִים לְמָרֵק. אֶלָּא הַכֹּל תּוֹלִין, וּמִיתָה מְמָרֶקֶת (יומא פו א). עַל כֵּן יִזָּהֵר כָּל אָדָם מֵחִלּוּל הַשֵּׁם, וְיִתְרַחֵק מִן הַכִּעוּר וּמִן הַדּוֹמֶה לוֹ (חולין מד ב). וְעִקַּר תְּשׁוּבָה שֶׁל חִלּוּל הַשֵּׁם – שֶׁיּוֹדֶה חֲטָאָיו כְּנֶגֶד רַבִּים, וְיֹאמַר לָהֶם: ״אַל תִּלְמְדוּ מִמֶּנִּי, כִּי אֲנִי חָטָאתִי, עָוִיתִי וּפָשַׁעְתִּי, חִלַּלְתִּי הַשֵּׁם יִתְבָּרַךְ בְּאִוַּלְתִּי.״ וְיִתְעַנֶּה כַּמָּה תַּעֲנִיּוֹת, וְיִתְוַדֶּה בְּכָל יוֹם עַד יוֹם מוֹתוֹ.
Por cada transgresión que el hombre comete, sea por inadvertencia sea a propósito —por ejemplo, si tocó una vela o la encendió sin recordar que es Shabat, o hizo algo sin saberlo—, debe confesarse y ayunar al menos dos días: lunes y jueves. Y así por todas las transgresiones, grandes y pequeñas, que el hombre comete, que ayune. Y en esto hay dos bienes: el primero, que el ayuno expía; el segundo, que se abstendrá de transgresiones, pues pensará: «Si hago esto tendré que ayunar», y así se apartará de la transgresión. Y este es el gran límite ante todas las transgresiones: que se imponga una multa a sí mismo, o dar tzedaká o infligirse dolor en el cuerpo cuando transgreda. Y así haga por todas las transgresiones a las que está habituado, como el odio y la envidia, alegrarse de la desgracia de su prójimo, las palabras vanas y el lashón hará; o el no haberse concentrado en las berajot y en la oración, habiendo arrojado las berajot de su boca sin kavaná del corazón, y todo lo semejante a esto. Que se examine mucho cada día en estos asuntos; y si incurrió en alguno de ellos y lo transgredió, que se apresure a afligirse, a enlutarse y a confesarse por la culpa que cometió, y a pedir perdón a HaShem, bendito sea, con corazón quebrantado.
עַל כָּל עֲבֵרָה וַעֲבֵרָה שֶׁאָדָם עוֹשֶׂה, בֵּין בְּשׁוֹגֵג בֵּין בְּמֵזִיד, כְּגוֹן שֶׁנָּגַע בְּנֵר אוֹ הִדְלִיק וְאֵינוֹ זוֹכֵר שֶׁהוּא שַׁבָּת, אוֹ שֶׁעָשָׂה בְּלֹא יְדִיעָה – יֵשׁ לוֹ לְהִתְוַדּוֹת וּלְהִתְעַנּוֹת לְכָל הַפָּחוֹת שְׁנֵי יָמִים: שֵׁנִי וַחֲמִישִׁי. וְכֵן עַל כָּל עֲבֵרוֹת, גְּדוֹלוֹת וּקְטַנּוֹת, שֶׁאָדָם עוֹשֶׂה – יִתְעַנֶּה. וּבָזֶה יֵשׁ שְׁתֵּי טוֹבוֹת: הָאַחַת – שֶׁהַתַּעֲנִית מְכַפֶּרֶת. וְהַשֵּׁנִית – שֶׁיִּמָּנַע מֵעֲבֵרוֹת, כִּי יַחְשֹׁב: ״אִם אֶעֱשֶׂה זֶה אֶצְטָרֵךְ לְהִתְעַנּוֹת״, וְיִמָּנַע מִתּוֹךְ כָּךְ מִן הָעֲבֵרָה. וְזֶהוּ הַגָּדֵר הַגָּדוֹל לִפְנֵי כָּל הָעֲבֵרוֹת, שֶׁיִּקְנֹס עַצְמוֹ: אוֹ לִתֵּן צְדָקָה אוֹ לַעֲשׂוֹת צַעַר בְּגוּפוֹ כְּשֶׁעוֹבֵר. וְכֵן יַעֲשֶׂה לְכָל הָעֲבֵרוֹת שֶׁהוּא רָגִיל בָּהֶם, כְּגוֹן שִׂנְאָה וְקִנְאָה, וְשָׂמֵחַ לְאֵיד חֲבֵרוֹ, וּדְבָרִים בְּטֵלִים, וְלָשׁוֹן הָרַע; אוֹ שֶׁלֹּא הִתְכַּוֵּן בַּבְּרָכוֹת וּבַתְּפִלָּה, שֶׁזָּרַק הַבְּרָכוֹת מִפִּיו בְּלֹא כַּוָּנַת הַלֵּב, וְכָל כַּיּוֹצֵא בָּאֵלּוּ. הַרְבֵּה מְאוֹד יִבְדֹּק עַצְמוֹ בְּכָל יוֹם בְּאֵלֶּה הָעִנְיָנִים, אִם פָּגַע בְּאֶחָד מֵאֵלּוּ וְעָבַר עֲלֵיהֶם – יְמַהֵר לְהִצְטַעֵר וּלְהִתְאַבֵּל וּלְהִתְוַדּוֹת עַל אֵיזֶה עָווֹן שֶׁעָשָׂה, וּלְבַקֵּשׁ מְחִילָה מֵאֵת הַשֵּׁם יִתְבָּרַךְ בְּלֵב נִשְׁבָּר.
Y asunto grande es la confesión. Pues enseñaron nuestros maestros, de bendita memoria (Sanhedrín 43b): cuando el reo estaba a unos diez codos del lugar de la lapidación, le decían: «¡Confiésate!», pues así es costumbre de los que son ejecutados: se confiesan, ya que todo el que se confiesa tiene parte en el mundo venidero. Así hallamos en Aján, a quien Yehoshúa dijo: «Hijo mío, da, te ruego, gloria a Adonái, Dios de Israel, y ríndele confesión; y decláramelo, te ruego: ¿qué hiciste? No me lo ocultes. Y respondió Aján a Yehoshúa y dijo: En verdad yo he pecado contra Adonái, Dios de Israel, y así y así he hecho» (Yehoshúa 7:19-20). ¿Y de dónde sabemos que la confesión le expió? De lo que está escrito: «Y dijo Yehoshúa: ¿por qué nos has turbado? ¡Te turbe Adonái en este día!» (ibíd. versículo 25) —«en este día» eres turbado, pero no eres turbado en el mundo venidero. Y si no sabe confesarse, le dicen: di: «Sea mi muerte expiación por todas mis culpas».
וְעִנְיָן גָּדוֹל הוּא הַוִּדּוּי. כִּי שָׁנוּ רַבּוֹתֵינוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (סנהדרין מג ב): הָיָה רָחוֹק מִבֵּית הַסְּקִילָה כְּעֶשֶׂר אַמּוֹת, אוֹמְרִים לוֹ: ״הִתְוַדֵּה!״ שֶׁכֵּן דֶּרֶךְ הַמּוּמָתִין – מִתְוַדִּין, שֶׁכָּל הַמִּתְוַדֶּה יֵשׁ לוֹ חֵלֶק לָעוֹלָם הַבָּא. שֶׁכֵּן מָצִינוּ בְּעָכָן, שֶׁאָמַר לוֹ יְהוֹשֻׁעַ: ״בְּנִי שִׂים נָא כָבוֹד לַיְיָ אֱלֹהֵי יִשְׂרָאֵל וְתֶן לוֹ תוֹדָה, וְהַגֶּד נָא לִי מֶה עָשִׂיתָ, אַל תְּכַחֵד מִמֶּנִּי. וַיַּעַן עָכָן אֶת יְהוֹשֻׁעַ וַיֹּאמַר: אָמְנָה אָנֹכִי חָטָאתִי לַיְיָ אֱלֹהֵי יִשְׂרָאֵל, וְכָזֹאת וְכָזֹאת עָשִׂיתִי״ (יהושע ז יט-כ). וּמִנַּיִן שֶׁכִּפֵּר לוֹ הַוִּדּוּי? דִּכְתִיב: ״וַיֹּאמֶר יְהוֹשֻׁעַ מֶה עֲכַרְתָּנוּ? יַעְכֳּרְךָ יְיָ בַּיּוֹם הַזֶּה!״ (שם פסוק כה) – ״בַּיּוֹם הַזֶּה״ אַתָּה עָכוּר, וְאֵין אַתָּה עָכוּר לָעוֹלָם הַבָּא. וְאִם אֵינוֹ יוֹדֵעַ לְהִתְוַדּוֹת, אוֹמְרִים לוֹ: אֱמֹר: ״תְּהֵא מִיתָתִי כַּפָּרָה עַל כָּל עֲוֹנֹתַי״.
Todas las mitzvot de la Torá, tanto las positivas como las negativas: si un hombre transgredió una de ellas, sea con premeditación sea por inadvertencia, cuando haga teshuvá y vuelva de su pecado, está obligado a confesarse ante Dios, bendito sea, como está dicho: «Hombre o mujer que cometan cualquiera de los pecados del hombre, obrando deslealtad contra Adonái, y esa alma sea culpable— confesarán su pecado que cometieron» —esto es la confesión de palabra (vidúy devarim). Y todos los que deben jatat y ashám, y todos los reos de muerte por el tribunal o de latigazos, no se les expía con la muerte, ni con los latigazos, ni con el korbán, hasta que hagan teshuvá y se confiesen. Y así el que hiere a su prójimo o daña el dinero de su prójimo, aunque le haya pagado, no se le expía hasta que se confiese y desista de hacer tal cosa para siempre. ¿Y cómo se confiesa? Dirá: «¡Ay, HaShem! Pequé, torcí, transgredí ante Ti, e hice tal y tal cosa. Y he aquí que me he arrepentido y me he avergonzado de mis actos, y jamás volveré a esta cosa». Este es lo esencial de la confesión, y todo el que multiplica la confesión y se extiende en este asunto es digno de alabanza. Y también esto es esencial de la confesión: «Pero nosotros hemos pecado».
כָּל הַמִּצְווֹת שֶׁבַּתּוֹרָה, בֵּין עֲשֵׂה וּבֵין לֹא תַעֲשֶׂה, אִם עָבַר אָדָם עַל אַחַת מֵהֶן, בֵּין בְּזָדוֹן בֵּין בְּשׁוֹגֵג, כְּשֶׁיַּעֲשֶׂה תְּשׁוּבָה וְיָשׁוּב מֵחֶטְאוֹ – חַיָּב לְהִתְוַדּוֹת לִפְנֵי הָאֵל בָּרוּךְ הוּא, שֶׁנֶּאֱמַר : ״אִישׁ אוֹ אִשָּׁה כִּי יַעֲשׂוּ מִכָּל חַטֹּאות הָאָדָם לִמְעֹל מַעַל בַּיְיָ, וְאָשְׁמָה הַנֶּפֶשׁ הַהִוא. וְהִתְוַדּוּ אֶת חַטָּאתָם אֲשֶׁר עָשׂוּ״ – זֶה וִדּוּי דְּבָרִים. וְכָל בַּעֲלֵי חֲטָאוֹת וַאֲשָׁמוֹת, וְכָל חַיָּבֵי מִיתוֹת בֵּית דִּין אוֹ מַלְקוּת – אֵין מִתְכַּפֵּר לָהֶם בְּמִיתָה אוֹ בְּמַלְקוּת אוֹ בְּקָרְבָּן, עַד שֶׁיַּעֲשׂוּ תְּשׁוּבָה וְיִתְוַדּוּ. וְכֵן הַחוֹבֵל בַּחֲבֵרוֹ וּמַזִּיק מָמוֹן חֲבֵרוֹ, אַף עַל פִּי שֶׁשִּׁלֵּם לוֹ – אֵין מִתְכַּפֵּר לוֹ עַד שֶׁיִּתְוַדֶּה וְיָשׁוּב מִלַּעֲשׂוֹת כָּזֶה לְעוֹלָם. וְכֵיצַד מִתְוַדֶּה? יֹאמַר: ״אָנָּא הַשֵּׁם! חָטָאתִי עָוִיתִי פָּשַׁעְתִּי לְפָנֶיךָ, וְעָשִׂיתִי כָּךְ וְכָךְ. וַהֲרֵי נִחַמְתִּי וּבֹשְׁתִּי בְּמַעֲשַׂי, וּלְעוֹלָם אֵינִי חוֹזֵר לְדָבָר זֶה״. זֶהוּ עִקָּרוֹ שֶׁל וִדּוּי, וְכָל הַמַּרְבֶּה לְהִתְוַדּוֹת וּמַאֲרִיךְ בְּעִנְיָן זֶה – הֲרֵי זֶה מְשֻׁבָּח. וְגַם זֶה עִקַּר הַוִּדּוּי: ״אֲבָל אֲנַחְנוּ חָטָאנוּ״.
Y es muy bueno detallar el propio pecado dentro de la confesión. Por ejemplo, si comió nevelot y trefot u otra cosa prohibida, cuando diga «ashamti» (soy culpable), diga «comí algo prohibido». Si pecó con lascivia, cuando diga «bagadti» (traicioné), diga «tuve unión de fornicación», y precise en ella si tuvo relación con una gentil o con una nidá. Si robó, cuando diga «gazalti» (robé), entonces diga «de fulano y de fulano hurté y robé». Si sacó mala fama sobre su prójimo, o lashón hará o algún denuesto, diga sobre ello «dibarti dofi» (hablé calumnia). Si emitió semen en vano, al llegar a «he'eviti» (torcí), entonces diga «emití semen en vano». Si fornicó con arayot, al llegar a «zadti» (obré con soberbia), diga «forniqué». Si profanó Shabatot, al llegar a «jamadti» (codicié), entonces diga «profané Shabatot»; y si codició, diga «codicié». Y así, por todo el alfabeto, por cada letra de la confesión, diga algo del tenor de aquella transgresión que cometió. Y diga con llanto: «Deje el malvado su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos; y vuélvase a Adonái, que tendrá de él misericordia, y a nuestro Dios, que es grande en perdonar» (Yeshayahu 55:7); y entonces le aprovechará.
וְטוֹב מְאוֹד לְפָרֵשׁ הַחֵטְא שֶׁלּוֹ בְּתוֹךְ הַוִּדּוּי. כְּגוֹן אִם אָכַל נְבֵלוֹת וּטְרֵפוֹת אוֹ שְׁאָר דָּבָר אָסוּר, כְּשֶׁיֹּאמַר ״אָשַׁמְתִּי״ – יֹאמַר ״אָכַלְתִּי דָּבָר אָסוּר״. וְאִם חָטָא בִּזְנוּת, כְּשֶׁיֹּאמַר ״בָּגַדְתִּי״ – יֹאמַר ״בָּעַלְתִּי בְּעִילַת זְנוּת״, וִיפָרֵשׁ בָּהּ אִם בָּעַל גּוֹיָה אוֹ נִדָּה. וְאִם גָּנַב, כְּשֶׁיֹּאמַר ״גָּזַלְתִּי״ – אָז יֹאמַר ״מִפְּלוֹנִי וּמִפְּלוֹנִי גָּנַבְתִּי וְגָזַלְתִּי״. וְאִם הוֹצִיא שֵׁם רַע עַל חֲבֵרוֹ, אוֹ לָשׁוֹן הָרַע אוֹ שׁוּם נִדּוּי – יֹאמַר עָלָיו ״דִּבַּרְתִּי דֹּפִי״. וְאִם הוֹצִיא שִׁכְבַת זֶרַע לְבַטָּלָה, כְּשֶׁיַּגִּיעַ לְ״הֶעֱוִיתִי״ – אָז יֹאמַר ״הוֹצֵאתִי שִׁכְבַת זֶרַע לְבַטָּלָה״. וְאִם זָנָה עִם עֲרָיוֹת, כְּשֶׁיַּגִּיעַ לְ״זַדְתִּי״ – יֹאמַר ״זָנִיתִי״. וְאִם חִלֵּל שַׁבָּתוֹת, כְּשֶׁיַּגִּיעַ לְ״חָמַדְתִּי״ – אָז יֹאמַר ״חִלַּלְתִּי שַׁבָּתוֹת״; וְאִם חָמַד – יֹאמַר ״חָמַדְתִּי״. וְכֵן לְכָל אַלְפָא־בֵּיתָא, לְכָל אוֹת וְאוֹת שֶׁבַּוִּדּוּי – יֹאמַר מֵעֵין אוֹתָהּ עֲבֵרָה שֶׁעָשָׂה. וְיֹאמַר בִּבְכִי: ״יַעֲזֹב רָשָׁע דַּרְכּוֹ, וְאִישׁ אָוֶן מַחְשְׁבֹתָיו, וְיָשֹׁב אֶל יְיָ וִירַחֲמֵהוּ, וְאֶל אֱלֹהֵינוּ כִּי יַרְבֶּה לִסְלוֹחַ״ (ישעיהו נה ז); וְאָז יוֹעִיל לוֹ.
Y al final de la confesión: «Me aparté de Tus mitzvot y de Tus buenos juicios, y no me valió. Y Tú eres justo en todo lo que me ha venido, pues verdad hiciste y yo obré con maldad». Y entonces diga así: «Transgredí mitzvot positivas y mitzvot negativas; transgredí preceptos penados con karet y con muerte por el tribunal; transgredí la Torá escrita, transgredí la Torá oral; olvidé Tu gran Nombre, olvidé el yugo de Tu reino y Tu temor; y Tú eres justo en todo lo que ha venido sobre nosotros». Y se enseña en el Yerushalmi (Yerushalmi Yomá 8:7): ¿cómo se confiesa? «¡Amo de los mundos! Lo malo a Tus ojos hice, y en mal camino estuve, y en la terquedad de mi corazón anduve, y Tus reprensiones no escuché. Y ya no lo hago más. Sea Tu voluntad, HaShem, Dios mío y Dios de mis padres, que me expíes todas mis transgresiones, me perdones todas mis culpas y me absuelvas todos mis pecados».
וּבְסוֹף הַוִּדּוּי: ״סַרְתִּי מִמִּצְווֹתֶיךָ וּמִמִּשְׁפָּטֶיךָ הַטּוֹבִים וְלֹא שָׁוָה לִי. וְאַתָּה צַדִּיק עַל כָּל הַבָּא עָלַי, כִּי אֱמֶת עָשִׂיתָ וַאֲנִי הִרְשַׁעְתִּי״. וְאָז יֹאמַר כָּךְ: ״עָבַרְתִּי עַל מִצְווֹת עֲשֵׂה וְעַל מִצְווֹת לֹא תַעֲשֶׂה; עָבַרְתִּי עַל חַיָּבֵי כָּרֵתוֹת וּמִיתוֹת בֵּית דִּין; עָבַרְתִּי עַל הַתּוֹרָה שֶׁבִּכְתָב, עָבַרְתִּי עַל הַתּוֹרָה שֶׁבְּעַל פֶּה; שָׁכַחְתִּי שִׁמְךָ הַגָּדוֹל, שָׁכַחְתִּי עֹל מַלְכוּתְךָ וְיִרְאָתְךָ; וְאַתָּה צַדִּיק עַל כָּל הַבָּא עָלֵינוּ״. וְאִיתָא בַּיְּרוּשַׁלְמִי (ירושלמי יומא ח ז): כֵּיצַד מִתְוַדֶּה? ״רִבּוֹן הָעוֹלָמִים! הָרַע בְּעֵינֶיךָ עָשִׂיתִי, וּבְדֶרֶךְ רַע הָיִיתִי עוֹמֵד, וּבִשְׁרִירוּת לִבִּי הָלַכְתִּי, וְתוֹכְחוֹתֶיךָ לֹא שָׁמַעְתִּי. וְשׁוּב אֵינִי עוֹשֶׂה כֵן. יְהִי רָצוֹן מִלְּפָנֶיךָ הַשֵּׁם אֱלֹהַי וֵאלֹהֵי אֲבוֹתַי, שֶׁתְּכַפֵּר לִי עַל כָּל פְּשָׁעַי, וְתִמְחַל לִי עַל כָּל עֲוֹנֹתַי, וְתִסְלַח לִי עַל כָּל חַטֹּאתַי״.
Regla general del asunto: que el hombre vuelva de todas las malas midot. Y las malas midot necesitan un refuerzo muy grande, pues el hombre ya está habituado a ellas y le es difícil apartarse. Y sobre esto se dijo: «Deje el malvado su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos» (Yeshayahu 55:7). Y que no piense el baal teshuvá que está alejado de los grados de la teshuvá a causa de los pecados y culpas que cometió —no es así. Al contrario, es amado y grato ante el Creador, bendito sea, como si nunca hubiera pecado. Y no solo eso, sino que su recompensa es grande, pues gustó el sabor del pecado, se apartó de él y venció su instinto. Y dijeron los sabios (Berajot 34b): en el lugar donde están los baalei teshuvá, los tsadikim completos no pueden estar. Es decir: su grado es mayor que el de aquellos que nunca pecaron, porque ellos vencen su instinto más que aquellos. Y todos los profetas, todos ellos, ordenaron sobre la teshuvá (ibíd.), y no son redimidos los de Israel sino con teshuvá (Sanhedrín 97b). Y ya prometió la Torá que al final Israel hará teshuvá al término de su exilio, y de inmediato serán redimidos, como está dicho (Devarim 30:1-3): «Y sucederá que cuando vengan sobre ti todas estas cosas, la bendición y la maldición que he puesto ante ti, y las hagas volver a tu corazón... y vuelvas hasta Adonái tu Dios... entonces Adonái tu Dios hará volver a tus cautivos y se apiadará de ti, y volverá a reunirte de entre todos los pueblos...».
כְּלָלוֹ שֶׁל דָּבָר: יָשׁוּב אָדָם מִכָּל הַמִּדּוֹת הָרָעוֹת. וְהַמִּדּוֹת הָרָעוֹת הֵן צְרִיכוֹת חִזּוּק רַב וְגָדוֹל מְאוֹד, כִּי כְּבָר אָדָם מֻרְגָּל בָּזֶה וְקָשֶׁה לוֹ לִפְרֹשׁ מֵהֶן. וְעַל זֶה נֶאֱמַר: ״יַעֲזֹב רָשָׁע דַּרְכּוֹ, וְאִישׁ אָוֶן מַחְשְׁבוֹתָיו״ (ישעיהו נה ז). וְאַל יַחֲשֹׁב בַּעַל תְּשׁוּבָה שֶׁהוּא מְרֻחָק מִמַּעֲלוֹת הַתְּשׁוּבָה, מִפְּנֵי הַחֲטָאִים וְהָעֲווֹנוֹת שֶׁעָשָׂה – אֵין הַדָּבָר כֵּן. אֶלָּא הוּא אָהוּב וְנֶחְמָד לִפְנֵי הַבּוֹרֵא יִתְבָּרַךְ, כְּאִלּוּ לֹא חָטָא מֵעוֹלָם. וְלֹא עוֹד אֶלָּא שֶׁשְּׂכָרוֹ הַרְבֵּה, שֶׁהֲרֵי טָעַם טַעַם חֵטְא, וּפֵרֵשׁ מִמֶּנּוּ וְכָבַשׁ יִצְרוֹ. וְאָמְרוּ חֲכָמִים (ברכות לד ב): בְּמָקוֹם שֶׁבַּעֲלֵי תְּשׁוּבָה עוֹמְדִים – אֵין צַדִּיקִים גְּמוּרִים יְכוֹלִים לַעֲמֹד בּוֹ. כְּלוֹמַר: מַעֲלָתָם גְּדוֹלָה מִמַּעֲלָתָם שֶׁל אֵלּוּ שֶׁלֹּא חָטְאוּ מֵעוֹלָם, מִפְּנֵי שֶׁהֵן כּוֹבְשִׁים אֶת יִצְרָם יוֹתֵר מֵהֶם. וְכָל הַנְּבִיאִים כֻּלָּם צִוּוּ עַל הַתְּשׁוּבָה (ברכות שם), וְאֵין יִשְׂרָאֵל נִגְאָלִין אֶלָּא בִּתְשׁוּבָה (סנהדרין צז ב). וּכְבָר הִבְטִיחָה הַתּוֹרָה שֶׁסּוֹף יִשְׂרָאֵל לַעֲשׂוֹת תְּשׁוּבָה בְּסוֹף גָּלוּתָם, וּמִיָּד הֵם נִגְאָלִים, שֶׁנֶּאֱמַר (דברים ל א-ג): ״וְהָיָה כִי יָבֹאוּ עָלֶיךָ כָּל הַדְּבָרִים הָאֵלֶּה, הַבְּרָכָה וְהַקְּלָלָה אֲשֶׁר נָתַתִּי לְפָנֶיךָ, וַהֲשֵׁבֹתָ אֶל לְבָבֶךָ... וְשַׁבְתָּ עַד יְיָ אֱלֹהֶיךָ... וְשָׁב יְיָ אֱלֹהֶיךָ אֶת שְׁבוּתְךָ וְרִחֲמֶךָ, וְשָׁב וְקִבֶּצְךָ מִכָּל הָעַמִּים...״.
Grande es la teshuvá, que acerca al hombre a la Shejiná, como está dicho (Hoshea 14:2): «Vuelve, Israel, hasta Adonái tu Dios» (Yomá 86a); y está dicho (Amós 4:6): «Y no volvisteis hasta Mí, dice Adonái». Y está dicho (Yirmiyahu 4:1): «Si vuelves, Israel, dice Adonái, a Mí volverás»; es decir: si vuelves en teshuvá, a Mí te adherirás. La teshuvá acerca a los lejanos. Ayer este era odiado ante el Omnipresente, bendito sea, abominado, alejado y detestado, y hoy es amado, grato, cercano y querido. Y así lo hallas: con el lenguaje con que Hakadosh Baruj Hu aleja a los pecadores, con ese mismo acerca a los que vuelven, sea individuo sea colectividad, como está dicho (Hoshea 2:1): «Y sucederá que en el lugar donde se les decía: no sois Mi pueblo, se les dirá: hijos del Dios viviente».
גְּדוֹלָה תְּשׁוּבָה שֶׁמְּקָרֶבֶת אֶת הָאָדָם לַשְּׁכִינָה, שֶׁנֶּאֱמַר (הושע יד ב): ״שׁוּבָה יִשְׂרָאֵל עַד יְיָ אֱלֹהֶיךָ״ (יומא פו א), וְנֶאֱמַר (עמוס ד ו): ״וְלֹא שַׁבְתֶּם עָדַי נְאֻם יְיָ״. וְנֶאֱמַר (ירמיהו ד א): ״אִם תָּשׁוּב יִשְׂרָאֵל נְאֻם יְיָ – אֵלַי תָּשׁוּב״; כְּלוֹמַר: אִם תַּחֲזֹר בִּתְשׁוּבָה – אֵלַי תִּדְבַּק. הַתְּשׁוּבָה מְקָרֶבֶת אֶת הָרְחוֹקִים. אֶמֶשׁ הָיָה זֶה שָׂנוּא לִפְנֵי הַמָּקוֹם בָּרוּךְ הוּא, מְשֻׁקָּץ וּמְרֻחָק וּמְתֹעָב, וְהַיּוֹם הוּא אָהוּב וְנֶחְמָד וְקָרוֹב וְיָדִיד. וְכֵן אַתָּה מוֹצֵא: בַּלָּשׁוֹן שֶׁהַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא מְרַחֵק אֶת הַחוֹטְאִים – בּוֹ מְקָרֵב אֶת הַשָּׁבִים, בֵּין יָחִיד בֵּין רַבִּים, שֶׁנֶּאֱמַר (הושע ב א): ״וְהָיָה בִּמְקוֹם אֲשֶׁר יֵאָמֵר לָהֶם לֹא עַמִּי אַתֶּם, יֵאָמֵר לָהֶם בְּנֵי אֵל חָי״.
Sobre Yejaniá, en su maldad, se dijo (Yirmiyahu 22:30): «Escribid a este hombre como sin hijos, varón que no prosperará en sus días...»; «Aunque Koniahu, hijo de Yehoyakim, rey de Yehudá, fuera un sello sobre mi mano derecha, de allí te arrancaría...» (ibíd. versículo 24). Pero cuando volvió en teshuvá en su exilio, se dijo de Zerubavel su hijo (Jagái 2:23): «En aquel día, dice Adonái de los ejércitos, te tomaré, Zerubavel, hijo de Shealtiel, siervo Mío, dice Adonái, y te pondré como un sello».
עַל יְכָנְיָה בְּרִשְׁעָתוֹ נֶאֱמַר (ירמיהו כב ל): ״כִּתְבוּ אֶת הָאִישׁ הַזֶּה עֲרִירִי גֶּבֶר לֹא יִצְלַח בְּיָמָיו...״; ״אִם יִהְיֶה כָּנְיָהוּ בֶן יְהוֹיָקִים מֶלֶךְ יְהוּדָה חוֹתָם עַל יַד יְמִינִי, כִּי מִשָּׁם אֶתְּקֶנְךָּ...״ (שם פסוק כד). וְכֵיוָן שֶׁשָּׁב בְּגָלוּתוֹ, נֶאֱמַר בִּזְרֻבָּבֶל בְּנוֹ (חגי ב כג): ״בַּיּוֹם הַהוּא נְאֻם יְיָ צְבָאוֹת, אֶקָּחֲךָ זְרֻבָּבֶל בֶּן שְׁאַלְתִּיאֵל עַבְדִּי נְאֻם יְיָ, וְשַׂמְתִּיךָ כַּחוֹתָם״.
¡Cuán excelso es el grado de la teshuvá! Ayer este estaba separado de HaShem, Dios de Israel, bendito sea, como está dicho (Yeshayahu 59:2): «Vuestras culpas eran las que separaban entre vosotros y vuestro Dios»; clamaba y no era respondido, como está dicho (ibíd. 1:15): «Aun cuando multipliquéis la oración, Yo no escucho»; y hacía mitzvot y se las arrojaban a la cara, como está dicho (ibíd. 1:12): «¿Quién pidió esto de vuestra mano, que pisotearais mis atrios?»; «¿Quién hay también entre vosotros que cierre las puertas...?» (Malají 1:10); «Añadid vuestras olot a vuestros sacrificios y comed carne» (Yirmiyahu 7:21). Y hoy está adherido a la Shejiná, como está dicho (Devarim 4:4): «Y vosotros, los adheridos a Adonái vuestro Dios»; clama y es respondido de inmediato, como está dicho (Yeshayahu 65:24): «Y sucederá que antes de que llamen, Yo responderé»; y hace mitzvot y se las reciben con agrado y alegría, como está dicho (Kohélet 9:7): «Pues ya se ha complacido Dios en tus obras». Y no solo eso, sino que las anhela, como está dicho (Malají 3:4): «Y será grata a Adonái la minjá de Yehudá y de Yerushaláyim, como en los días de antaño y como en los años antiguos».
כַּמָּה מְעֻלָּה מַעֲלַת הַתְּשׁוּבָה! אֶמֶשׁ הָיָה זֶה מֻבְדָּל מֵהַשֵּׁם אֱלֹהֵי יִשְׂרָאֵל יִתְבָּרַךְ, שֶׁנֶּאֱמַר (ישעיהו נט ב): ״עֲוֹנֹתֵיכֶם הָיוּ מַבְדִּלִים בֵּינֵכֶם לְבֵין אֱלֹהֵיכֶם״; צוֹעֵק וְאֵינוֹ נַעֲנֶה, שֶׁנֶּאֱמַר (שם א טו): ״גַּם כִּי תַרְבּוּ תְפִלָּה אֵינֶנִּי שֹׁמֵעַ״; וְעוֹשֶׂה מִצְווֹת וְטוֹרְפִין אוֹתָן בְּפָנָיו, שֶׁנֶּאֱמַר (שם א יב): ״מִי בִקֵּשׁ זֹאת מִיֶּדְכֶם רְמֹס חֲצֵרָי״; ״מִי גַם בָּכֶם וְיִסְגֹּר דְּלָתַיִם״ (מלאכי א י); ״עֹלוֹתֵיכֶם סְפוּ עַל זִבְחֵיכֶם וְאִכְלוּ בָשָׂר״ (ירמיהו ז כא). וְהַיּוֹם הוּא מֻדְבָּק בַּשְּׁכִינָה, שֶׁנֶּאֱמַר (דברים ד ד): ״וְאַתֶּם הַדְּבֵקִים בַּיְיָ אֱלֹהֵיכֶם״; צוֹעֵק וְנַעֲנֶה מִיָּד, שֶׁנֶּאֱמַר (ישעיהו סה כד): ״וְהָיָה טֶרֶם יִקְרָאוּ וַאֲנִי אֶעֱנֶה״; וְעוֹשֶׂה מִצְווֹת וּמְקַבְּלִים אוֹתָן בְּנַחַת וּבְשִׂמְחָה, שֶׁנֶּאֱמַר (קהלת ט ז): ״כִּי כְבָר רָצָה הָאֱלֹהִים אֶת מַעֲשֶׂיךָ״. וְלֹא עוֹד אֶלָּא שֶׁמִּתְאַוֶּה לָהֶם, שֶׁנֶּאֱמַר (מלאכי ג ד): ״וְעָרְבָה לַיְיָ מִנְחַת יְהוּדָה וִירוּשָׁלִָם, כִּימֵי עוֹלָם וּכְשָׁנִים קַדְמֹנִיּוֹת״.
Los baalé teshuvá deben conducirse con la mayor humildad y sencillez. Si los necios los afrentan por sus actos de antes y les dicen «ayer hacías tal y tal cosa», que no se den por aludidos, sino que escuchen y se alegren, sabiendo que eso es un mérito para ellos —pues mientras se avergüenzan de sus actos pasados y se sienten abochornados por ellos, su mérito crece y su mérito espiritual se acrecienta—. Y gran pecado comete quien le dice a un baal teshuvá «acuérdate de tus actos de antes», o los menciona en su presencia para humillarlo. Sobre esto se dijo (Vayikrá 25:17): «Y no os agraviéis el uno al otro».
בַּעֲלֵי תְּשׁוּבָה דַּרְכָּן לִהְיוֹת שְׁפָלִים וַעֲנָוִים בְּיוֹתֵר. וְאִם יְחָרְפוּ אוֹתָם הַכְּסִילִים בְּמַעֲשֵׂיהֶם הָרִאשׁוֹנִים, וְיֹאמְרוּ לָהֶם ״אֶמֶשׁ הָיִיתָ עוֹשֶׂה כָּךְ וְכָךְ״ – אַל יַרְגִּישׁ לָהֶם, אֶלָּא שׁוֹמְעִים וּשְׂמֵחִים, וְיוֹדְעִים שֶׁזֶּהוּ זְכוּת לָהֶם, וְשֶׁכָּל זְמַן שֶׁבּוֹשִׁים מִמַּעֲשֵׂיהֶם שֶׁעָבְרוּ וְנִכְלָמִים מֵהֶם – זְכוּתָם מְרֻבָּה וּמַעֲלָתָם מִתְגַּדֶּלֶת. וְחֵטְא גָּדוֹל הוּא לוֹמַר לְבַעַל תְּשׁוּבָה: ״זְכֹר מַעֲשֶׂיךָ הָרִאשׁוֹנִים״, אוֹ לְהַזְכִּירָם לְפָנָיו כְּדֵי לְבַיְּשׁוֹ. וְעַל זֶה נֶאֱמַר (ויקרא כה יז): ״וְלֹא תוֹנוּ אִישׁ אֶת עֲמִיתוֹ״.
Y quien es baal teshuvá ha de dedicarse a las buenas obras, apartarse de los afanes de este mundo, meditar en el consejo de HaShem y refugiarse a su sombra. Ha de llevar el yugo de la Torá de HaShem, y también la afrenta y el desprecio de los insensatos, y ser como sordo, como ciego y como muerto, tal como se dijo (Tehilim 69:8-14): «Pues por ti he soportado afrenta... y puse por vestido un saco... Y yo dirijo a ti mi plegaria, Adonái, en tiempo de buena voluntad».
וּמִי שֶׁהוּא בַּעַל תְּשׁוּבָה יֵשׁ לוֹ לִדְרֹשׁ בְּמַעֲשִׂים טוֹבִים, וּלְהִתְרַחֵק מִן עֶשְׁתּוֹנוֹת הָעוֹלָם הַזֶּה, וּלְהַרְהֵר בַּעֲצַת הַשֵּׁם וְלַחֲסוֹת בְּצִלּוֹ. וְלָשֵׂאת עוֹל תּוֹרַת הַשֵּׁם וְחֶרְפַּת אֱוִילִים וּבִזָּיוֹן, וְלִהְיוֹת כְּחֵרֵשׁ וּכְעִוֵּר וּכְמֵת, כָּעִנְיָן שֶׁנֶּאֱמַר (תהלים סט ח-יד): ״כִּי עָלֶיךָ נָשָׂאתִי חֶרְפָּה... וָאֶתְּנָה לְבוּשִׁי שָׂק... וַאֲנִי תְפִלָּתִי לְךָ יְיָ עֵת רָצוֹן״.