Pirké de Rabí Eliezer·Capítulo 2223 / 54
En papel →

Capítulo 22

La teshuvá

«Y así es como la harás»: enseñó Rabí Shemaiá que Hakadosh Baruj Hu se la mostró a Noaj con el dedo y le dijo: «de esta y esta manera harás la tebá». Ciento cincuenta cañas medía de largo el lado derecho de la tebá, y ciento cincuenta el lado izquierdo; treinta y tres cañas del lado de su anchura, en las paredes del fondo, y diez en el centro. Todo esto era para los depósitos de comida. Cinco cámaras había del lado del largo derecho de la tebá y cinco cámaras del lado del largo izquierdo. Y los conductos que dejaban entrar el agua se abrían y se cerraban; y lo mismo en el piso inferior, y lo mismo en el segundo nivel, y lo mismo en el tercero.

״וְזֶה אֲשֶׁר תַּעֲשֶׂה אוֹתָהּ״, תָּאנִי רַבִּי שְׁמַעְיָה: בְּאֶצְבַּע הֶרְאָהוּ הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לְנֹחַ וְאָמַר לוֹ, ״כָּזֶה וְכָזֶה תַּעֲשֶׂה לַתֵּבָה״. מֵאָה וַחֲמִשִּׁים קָנִים אֹרֶךְ יְמִינָהּ שֶׁל תֵּבָה, וּמֵאָה וַחֲמִשִּׁים אֹרֶךְ בְּצַד שְׂמֹאלָהּ, הַשְּׁלֹשִׁים וּשְׁלֹשָׁה קָנִים בְּצַד רָחְבָּהּ בִּדְפָנוֹתֶיהָ לַאֲחֹרֶיהָ, וַעֲשָׂרָה בַּתָּוֶךְ. הֲרֵי אֵלּוּ לְאוֹצָרוֹת שֶׁל מַאֲכָל. וְחָמֵשׁ אַפְטְנִיּוֹת בְּצַד אֹרֶךְ יְמִינָהּ שֶׁל תֵּבָה, וְחָמֵשׁ אַפְטְנִיּוֹת בְּצַד אֹרֶךְ שְׂמֹאלָהּ שֶׁל תֵּבָה. וְהַמַּכְנִיסִים אַמַּת הַמַּיִם נִפְתָּחִים וְנִסְגָּרִים, וְכֵן בַּיָּצִיעַ הַתַּחְתּוֹנָה, וְכֵן בַּמַּעֲלָה שְׁנִיָּה, וְכֵן בַּמַּעֲלָה שְׁלִישִׁית.

El aposento de todo animal doméstico y toda fiera estaba en el piso inferior. El de todas las aves, en el segundo. El de las sabandijas, los reptiles y los seres humanos, en el tercero. De aquí deduces que hay treinta y seis especies de aves en la tierra y trescientas sesenta y cinco especies de sabandijas; y lo mismo en el piso inferior, etcétera, en el segundo, y así en el tercero, como está dicho: «piso bajo, segundo y tercero le harás» (Bereshit 6:16).

מְדוֹר כָּל בְּהֵמָה וְחַיָּה בַּיָּצִיעַ הַתַּחְתּוֹן. מְדוֹר לְכָל הָעוֹפוֹת בַּיָּצִיעַ הַשְּׁנִיָּה. מְדוֹר שְׁקָצִים וּרְמָשִׂים וּבְנֵי אָדָם בַּיָּצִיעַ הַשְּׁלִישִׁית. מִכָּאן אַתָּה לָמֵד בִּשְׁלֹשִׁים וְשֵׁשׁ מִינֵי עוֹפוֹת בָּאָרֶץ וְשס״ה מִינֵי שְׁקָצִים בָּאָרֶץ, וְכֵן בַּיָּצִיעַ הַתַּחְתּוֹנָה וְכוּ' בַּיָּצִיעַ הַשְּׁנִיָּה וְכֵן בַּמַּעֲלָה שְׁלִישִׁית, שֶׁנֶּאֱמַר: ״תַּחְתִּיִּם שְׁנִיִּם וּשְׁלִשִׁים תַּעֲשֶׂהָ״.

Rabí Tanjumá dice: cincuenta y dos años trabajó Noaj en la tebá, para que su generación volviera en teshuvá de sus caminos y de sus malas obras. Antes de llegar el diluvio, los animales impuros eran más numerosos que los puros. Quiso Hakadosh Baruj Hu multiplicar los puros y reducir los impuros, así que llamó a Noaj y le dijo: «Trae contigo a la tebá, de todo animal puro, siete parejas» (Bereshit 7:2).

רַבִּי תַּנְחוּמָא אוֹמֵר: חֲמִשִּׁים וּשְׁתַּיִם שָׁנָה עָשָׂה נֹחַ בַּתֵּבָה, כְּדֵי שֶׁיָּשׁוּבוּ בִּתְשׁוּבָה מִדַּרְכֵיהֶם וּמִמַּעֲשֵׂיהֶם הָרָעִים. וְעַד שֶׁלֹּא בָּא הַמַּבּוּל, הָיוּ הַטְּמֵאִין מְרֻבִּין מִן הַטְּהוֹרִים. רָצָה הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לְהַרְבּוֹת אֶת הַטְּהוֹרִים וּלְמַעֵט אֶת הַטְּמֵאִין. קָרָא לְנֹחַ וְאָמַר לוֹ: ״הָבֵא לְךָ אֶל הַתֵּבָה מִכָּל בְּהֵמָה טְהוֹרָה שִׁבְעָה שִׁבְעָה״.

Dijo Noaj ante Hakadosh Baruj Hu: «¿Acaso tengo yo fuerza para reunirlos junto a mí en la tebá?». Entonces descendieron todos los ángeles encargados de cada especie, las reunieron y trajeron todo su alimento. Fíjate que el versículo no dice «y Noaj los hizo entrar», sino «y vinieron hacia Noaj» (Bereshit 7:9): vinieron por sí solos.

אָמַר נֹחַ לִפְנֵי הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא: ״וְכִי יֵשׁ בִּי כֹּחַ לְקַבְּצָן אֵלַי אֶל הַתֵּבָה?״ יָרְדוּ כָּל מַלְאָכִים הַמְמֻנִּים עַל כָּל מִין וָמִין וְקִבְּצוּ אוֹתָן וְכָל מְזוֹנוֹתָן. ״וַיָּבֹא נֹחַ״ אֵין כְּתִיב אֶלָּא ״וַיָּבֹאוּ אֶל נֹחַ״ – בָּאוּ מֵאֲלֵיהֶן.

Rabí Maná dice: una vez que todas las criaturas hubieron entrado en la tebá, Hakadosh Baruj Hu cerró y selló con Su mano la puerta de la tebá, como está dicho: «y Adonái cerró tras él» (Bereshit 7:16).

רַבִּי מָנָא אוֹמֵר: כֵּיוָן שֶׁנִּכְנְסוּ כָּל הַבְּרִיּוֹת אֶל הַתֵּבָה, סָגַר וְחָתַם הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא בְּיָדוֹ שַׁעַר הַתֵּבָה, שֶׁנֶּאֱמַר ״וַיִּסְגֹּר ה' בַּעֲדוֹ״.

Una perla estaba colgada dentro de la tebá e iluminaba a todas las criaturas como una lámpara que brilla con toda su fuerza, como está dicho: «una lumbrera harás para la tebá» (Bereshit 6:16).

וּמַרְגָּלִית אַחַת הָיְתָה תְּלוּיָה בַּתֵּבָה, וּמְאִירָה לְכָל הַבְּרִיּוֹת כְּנֵר שֶׁהוּא מֵאִיר בִּגְבוּרָתוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״צֹהַר תַּעֲשֶׂה לַתֵּבָה״.

Rabí Tsadok dice: el diez de Marjeshván entraron todas las criaturas en la tebá. El diecisiete del mismo mes cayeron sobre la tierra las aguas del diluvio, que son aguas masculinas, y subieron de los abismos las aguas femeninas; se unieron unas con otras y crecieron hasta arrasar el mundo, como está dicho: «y las aguas crecieron muchísimo sobre la tierra» (Bereshit 7:19).

רַבִּי צָדוֹק אוֹמֵר: בַּעֲשָׂרָה בְמַרְחֶשְׁוָן נִכְנְסוּ כָּל הַבְּרִיּוֹת אֶל הַתֵּיבָה. בְּשִׁבְעָה עָשָׂר בּוֹ יָרְדוּ מֵי הַמַּבּוּל עַל הָאָרֶץ, שֶׁהֵן מַיִם זְכָרִים, וְעָלוּ מִן הַתְּהוֹמוֹת, שֶׁהֵן מַיִם נְקֵבוֹת, וְנִתְחַבְּרוּ אֵלּוּ עִם אֵלּוּ וְגָבְרוּ לְהַחֲרִיב אֶת הָעוֹלָם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְהַמַּיִם גָּבְרוּ מְאֹד מְאֹד עַל הָאָרֶץ״.

Y quedó borrado todo ser viviente de la tierra, como está dicho: «y borró todo ser que había sobre la faz de la tierra» (Bereshit 7:23) —salvo Noaj y todo lo que estaba con él en la tebá, como está dicho: «y quedó solamente Noaj, y lo que con él estaba en la tebá» (Bereshit 7:23). También quedó Og, rey de Bashán, que se sentó sobre uno de los travesaños de las escaleras de la tebá y juró a Noaj y a sus hijos que sería su siervo para siempre. ¿Qué hizo Noaj? Abrió un agujero en la tebá y cada día le pasaba su alimento; así también él sobrevivió, como está dicho: «porque solo Og, rey de Bashán…» (Devarim 3:11). Y quedó a salvo la tierra de Israel, sobre la que no cayeron las lluvias del diluvio, como está dicho: «Hijo de hombre, dile: Tú eres una tierra no purificada, no llovida en el día de la ira» (Yejezkel 22:24); pero las aguas rodaron desde todas las demás tierras y también entraron en ella.

וְנִמְחוּ כָּל הַיְקוּם שֶׁבָּאָרֶץ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיִּמַח אֶת כָּל הַיְקוּם אֲשֶׁר עַל פְּנֵי הָאֲדָמָה״, חוּץ מִנֹּחַ וְכָל אֲשֶׁר אִתּוֹ בַּתֵּבָה, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיִּשָּׁאֶר אַךְ נֹחַ וַאֲשֶׁר אִתּוֹ בַּתֵּבָה״, וְחוּץ מֵעוֹג מֶלֶךְ הַבָּשָׁן שֶׁיָּשַׁב לוֹ עַל עֵץ אֶחָד מִן הַסּוּלָמוֹת שֶׁל הַתֵּבָה, וְנִשְׁבַּע לְנֹחַ וּלְבָנָיו שֶׁיִּהְיֶה לָהֶם עֶבֶד עוֹלָם. מֶה עָשָׂה נֹחַ? נָקַב חוֹר אֶחָד בַּתֵּבָה וְהָיָה מוֹשִׁיט לוֹ מְזוֹנוֹ בְּכָל יוֹם וָיוֹם, וְנִשְׁאַר גַּם הוּא, שֶׁנֶּאֱמַר: ״כִּי רַק עוֹג מֶלֶךְ הַבָּשָׁן״ וְכוּ'. וְחוּץ מֵאֶרֶץ יִשְׂרָאֵל שֶׁלֹּא יָרְדוּ עָלֶיהָ גְּשָׁמִים, שֶׁנֶּאֱמַר: ״בֶּן אָדָם אֱמֹר לָהּ: אַתְּ אֶרֶץ לֹא מְטֹהָרָה הִיא, לֹא גֻשְׁמָה בְּיוֹם זָעַם״, אֶלָּא נִתְגַּלְגְּלוּ הַמַּיִם מִכָּל הָאֲרָצוֹת וְנִכְנְסוּ לָהּ.

Noaj envió al cuervo para saber qué había en el mundo. Fue el cuervo y encontró el cadáver de un hombre en las cumbres de los montes; se quedó comiendo de él y no cumplió el encargo de quien lo enviaba. Entonces Noaj envió a la paloma, y ella sí cumplió su encargo, como está dicho: «y volvió a él la paloma al atardecer, y he aquí que traía en el pico una hoja de olivo arrancada» (Bereshit 8:11). ¿Y por qué una hoja de olivo? Porque la paloma dijo ante Hakadosh Baruj Hu: «Señor de todos los mundos, que mis alimentos sean amargos como esta aceituna pero puestos en Tu mano, y no dulces pero puestos en mano de carne y hueso». De aquí dijeron: quien confía un mensaje a manos de un impuro es como quien lo confía a manos de un necio, y quien lo confía a manos de un puro es como quien lo confía a un emisario fiel a quien lo manda.

שָׁלַח נֹחַ אֶת הָעוֹרֵב לֵידַע מַה בָּעוֹלָם. הָלַךְ לוֹ וּמָצָא נִבְלַת אָדָם בְּרָאשֵׁי הֶהָרִים, וַיֵּשֶׁב לוֹ עַל מַאֲכָלוֹ וְלֹא הֵשִׁיב שְׁלִיחוּתוֹ לְשׁוֹלְחָיו. שָׁלַח אֶת הַיּוֹנָה וְהֵשִׁיבָה שְׁלִיחוּתָהּ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַתָּבֹא אֵלָיו הַיּוֹנָה לְעֵת עֶרֶב וְהִנֵּה עֲלֵה זַיִת טָרָף בְּפִיהָ״. וְלָמָּה עֲלֵה זַיִת? אֶלָּא אָמְרָה הַיּוֹנָה לִפְנֵי הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא: ״רִבּוֹן כָּל הָעוֹלָמִים, יִהְיוּ מְזוֹנוֹתַי מְרוֹרִין כַּזַּיִת הַזֶּה וּנְתוּנִים בְּיָדֶיךָ, וְאַל יִהְיוּ מְתוּקִים וּנְתוּנִים בְּיַד בָּשָׂר וָדָם״. מִכָּאן אָמְרוּ: שׁוֹלֵחַ דְּבָרִים בְּיַד טָמֵא כְּשׁוֹלֵחַ בְּיַד כְּסִיל, וְשׁוֹלֵחַ דְּבָרִים בְּיַד טָהוֹר כְּשׁוֹלֵחַ בְּיַד צִיר נֶאֱמָן לְשׁוֹלְחָיו.

Rabí Tsadok dice: doce meses pasaron todas las criaturas en la tebá, y Noaj estaba de pie, orando ante Hakadosh Baruj Hu, y decía: «Señor de todos los mundos, sácame de este encierro, porque mi alma está agotada del olor de leones, osos y leopardos. Que todos los tsadikim te ciñan la corona de la realeza por haberme sacado de este encierro», como está dicho: «Saca de la prisión mi alma, para que agradezca Tu nombre; en mí se coronarán los justos cuando me hagas bien» (Tehilim 142:8).

רַבִּי צָדוֹק אוֹמֵר: שְׁנֵים עָשָׂר חֹדֶשׁ עָשׂוּ כָל הַבְּרִיּוֹת בַּתֵּבָה, וְהָיָה נֹחַ עוֹמֵד וּמִתְפַּלֵּל לִפְנֵי הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא וְאוֹמֵר: ״רִבּוֹן כָּל הָעוֹלָמִים, הוֹצִיאֵנִי מִן הַמַּסְגֵּר הַזֶּה, כִּי עָיְפָה נַפְשִׁי מֵרֵיחַ אֲרָיוֹת וְדֻבִּים וּנְמֵרִים. וְיַכְתִּירוּ לְךָ כָּל הַצַּדִּיקִים כֶּתֶר מַלְכוּת שֶׁהוֹצֵאתַנִי מִן הַמַּסְגֵּר הַזֶּה״, שֶׁנֶּאֱמַר: ״הוֹצִיאָה מִמַּסְגֵּר נַפְשִׁי לְהוֹדוֹת אֶת שְׁמֶךָ, בִּי יַכְתִּרוּ צַדִּיקִים כִּי תִגְמֹל עָלָי״.

Rabí Levitás, hombre de Yavne, dice: a todos los que entraron en la tebá los separó, machos de hembras, como está dicho: «y entró Noaj, y sus hijos, y su mujer, y las mujeres de sus hijos» (Bereshit 7:7) —los machos por un lado y las hembras por otro. Y cuando salieron, emparejó machos con hembras, como está dicho: «Sal de la tebá, tú y tu mujer, y tus hijos y las mujeres de tus hijos» (Bereshit 8:16) —cada hombre con su mujer. Y Elohim los bendijo para que fructificaran y se multiplicaran en la tierra, como está dicho: «y Elohim los bendijo diciendo… y les dijo: fructificad y multiplicaos» (Bereshit 9:1).

רַבִּי לְוִיטָס אִישׁ יַבְנֶה אוֹמֵר: כָּל הַבָּאִים אֶל הַתֵּבָה הִפְרִישׁ זְכָרִים מִן הַנְּקֵבוֹת, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיָּבֹא נֹחַ וּבָנָיו וְאִשְׁתּוֹ וּנְשֵׁי בָנָיו״. הֲרֵי זְכָרִים בְּצַד אֶחָד וּנְקֵבוֹת בְּצַד אַחֵר. וּכְשֶׁיָּצְאוּ הִצְמִיד זְכָרִים בְּצַד נְקֵבוֹת, שֶׁנֶּאֱמַר: ״צֵא מִן הַתֵּבָה אַתָּה וְאִשְׁתְּךָ וּבָנֶיךָ וּנְשֵׁי בָנֶיךָ״. הֲרֵי אִישׁ וְאִשְׁתּוֹ. וַיְבָרֵךְ אוֹתָם אֱלֹהִים לִפְרוֹת וְלִרְבּוֹת בָּאָרֶץ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיְבָרֵךְ אוֹתָם אֱלֹהִים לֵאמֹר וַיֹּאמֶר לָהֶם פְּרוּ וּרְבוּ״.

Noaj encontró una vid que había sido expulsada del Gan Éden y había salido con sus racimos. Tomó de sus frutos, comió y los codició en su corazón, y plantó de ella una viña en la tierra. Ese mismo día florecieron sus frutos, como está escrito: «el día que la plantes, la verás crecer» (Yeshayahu 17:11). Bebió de ese vino y quedó desnudo dentro de la tienda. Entró Kena’an, vio la desnudez de su padre, le ató un hilo en el miembro y lo castró, y salió a contárselo a sus hermanos. Luego entró Jam, halló la desnudez de su padre y no tuvo presente la mitzvá de honrar al padre: salió a contárselo a sus dos hermanos en la plaza, burlándose de su padre. Sus hermanos lo reprendieron; tomaron un manto, fueron caminando de espaldas y cubrieron la desnudez de su padre, como está dicho: «y tomaron Shem y Yéfet el manto…» (Bereshit 9:23).

מָצָא נֹחַ גֶּפֶן שֶׁגֹּרְשָׁה וְיָצְאָה מִגַּן עֵדֶן וְאֶשְׁכּוֹלוֹתֶיהָ עִמָּהּ. נָטַל מִפֵּרוֹתֶיהָ וְאָכַל וְחָמַד אוֹתָם בְּלִבּוֹ וְנָטַע מִמֶּנָּה כֶּרֶם בָּאָרֶץ. בּוֹ בַיּוֹם נִשְׂתַּגְשְׂגוּ פֵּרוֹתֶיהָ, דִּכְתִיב ״בְּיוֹם נִטְעֵךְ תְּשַׂגְשֵׂגִי״. שָׁתָה מִמֶּנָּה יַיִן וְנִתְגַּל בְּתוֹךְ הָאֹהֶל. וְנִכְנַס כְּנַעַן וְרָאָה אֶת עֶרְוַת אָבִיו וְקָשַׁר חוּט בִּבְרִיתוֹ וְסֵרְסוֹ, וְיָצָא לְהַגִּיד לְאֶחָיו. נִכְנַס חָם וּמָצָא לְעֶרְוַת אָבִיו וְלֹא שָׂם עַל לִבּוֹ מִצְוַת כִּבּוּד אָב. יָצָא וְהִגִּיד לִשְׁנֵי אֶחָיו בַּשּׁוּק כִּמְשַׂחֵק בְּאָבִיו. גָּעֲרוּ בּוֹ אֶחָיו וְלָקְחוּ כְּסוּת עִמָּהֶם וְהָלְכוּ לָהֶם אֲחוֹרַנִּית וְכִסּוּ אֶת עֶרְוַת אֲבִיהֶן, שֶׁנֶּאֱמַר ״וַיִּקַּח שֵׁם וָיֶפֶת אֶת הַשִּׂמְלָה״ וְכוּ'.

Despertó Noaj de su vino y supo lo que le había hecho su hijo menor, y lo maldijo, como está dicho: «Maldito sea Kena’an» (Bereshit 9:25). Después Noaj se sentó a reflexionar en su corazón y se dijo: «Hakadosh Baruj Hu me salvó de las aguas del diluvio y me sacó de aquel encierro, ¿y no estoy obligado a ofrecerle korbán y olot?». De inmediato trajo Noaj, de las especies de animal puro, un toro, un cordero y una cabra, y de las de ave pura, tórtolas y pichones de paloma; y edificó el primer mizbéaj, sobre el cual habían ofrecido olot Kayin y Hével, y ofreció cuatro olot, como está dicho: «y edificó Noaj un mizbéaj a Adonái» (Bereshit 8:20). No está escrito «y tomó», sino «y ofreció olot sobre el mizbéaj»; y subió un aroma grato ante Hakadosh Baruj Hu. «Y ofreció olá sobre el mizbéaj», y le resultó agradable, como está dicho: «y olió Adonái el aroma grato» (Bereshit 8:21). ¿Qué hizo Hakadosh Baruj Hu? Extendió Su mano derecha y le juró que no volvería a traer las aguas del diluvio sobre la tierra, como está dicho: «porque esto es para Mí como las aguas de Noaj, sobre las cuales juré…» (Yeshayahu 54:9). Y puso el arcoíris como señal de pacto, un juramento entre Él y la tierra, como está dicho: «Mi arco he puesto en la nube, y será señal de pacto» (Bereshit 9:13).

וַיִּיקַץ נֹחַ מִיֵּינוֹ וַיֵּדַע אֵת אֲשֶׁר עָשָׂה לוֹ בְּנוֹ הַקָּטָן, וַיְאָרְרוֹ שֶׁנֶּאֱמַר: ״אָרוּר כְּנָעַן״. יָשַׁב נֹחַ וְדָרַשׁ בְּלִבּוֹ וְאָמַר: ״הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא הִצִּילַנִי מִמֵּי הַמַּבּוּל וְהוֹצִיאַנִי מִן הַמַּסְגֵּר הַהוּא, וְאֵינִי חַיָּב לְהַקְרִיב לְפָנָיו קָרְבָּן וְעוֹלוֹת?״ מִיָּד הֵבִיא נֹחַ מִמִּין בְּהֵמָה טְהוֹרָה שׁוֹר וְכֶשֶׂב וָעֵז, מִמִּין עוֹף טָהוֹר תּוֹרִים וּבְנֵי יוֹנָה, וּבָנָה אֶת הַמִּזְבֵּחַ הָרִאשׁוֹן שֶׁהִקְרִיב עָלָיו עוֹלוֹת קַיִן וְהֶבֶל, וְהִקְרִיב עוֹלוֹת אַרְבַּע, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיִּבֶן נֹחַ מִזְבֵּחַ לַה'״. ״וַיִּקַּח״ אֵין כְּתִיב, אֶלָּא ״וַיַּעַל עֹלֹת בַּמִּזְבֵּחַ״, וְעָלָה רֵיחַ נִיחוֹחַ לִפְנֵי הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא. ״וַיַּעַל עֹלָה בַּמִּזְבֵּחַ״, וְעָרַב לוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיָּרַח ה' אֶת רֵיחַ הַנִּיחֹחַ״. מֶה עָשָׂה הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא? פָּשַׁט יַד יְמִינוֹ וְנִשְׁבַּע לוֹ שֶׁלֹּא לְהָבִיא מֵי הַמַּבּוּל עוֹד עַל הָאָרֶץ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״כִּי מֵי נֹחַ זֹאת לִי אֲשֶׁר נִשְׁבַּעְתִּי״ וְגוֹמֵר, וְנָתַן קֶשֶׁת לְאוֹת בְּרִית. שְׁבוּעָה בֵּינוֹ לְבֵין הָאָרֶץ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״אֶת קַשְׁתִּי נָתַתִּי בֶּעָנָן וְהָיְתָה לְאוֹת בְּרִית״.

Y los sabios dispusieron que se recuerde el juramento de Noaj cada día, como está dicho: «para que se multipliquen vuestros días y los días de vuestros hijos sobre la tierra» (Devarim 11:21).

וְהִתְקִינוּ חֲכָמִים שֶׁיְּהוּ מַזְכִּירִין שְׁבוּעַת נֹחַ בְּכָל יוֹם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״לְמַעַן יִרְבּוּ יְמֵיכֶם וִימֵי בְנֵיכֶם עַל הָאֲדָמָה״.