Pirké de Rabí Eliezer·Capítulo 4950 / 54
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Capítulo 49

La caída de Hamán

«Había un varón judío en Shushán, la capital» (Ester 2:5). Rabí Shemaiá dice: ¿acaso no había en Shushán la capital más judío que Mordejai? ¡Pero si está escrito «y los judíos que estaban en Shushán»! Si es así, había judíos en Shushán además de Mordejai; solo que él descendía de nobles linajes, de la estirpe de Avtinás, que era de la simiente real y se ocupaba de la Torá. Por eso fue llamado con el nombre de yehudí.

״אִישׁ יְהוּדִי הָיָה בְּשׁוּשַׁן הַבִּירָה״ (אסתר ב, ה), רַבִּי שְׁמַעְיָה אוֹמֵר: וְכִי לֹא הָיָה בְּשׁוּשַׁן הַבִּירָה יְהוּדִי אֶלָּא מָרְדְּכַי בִּלְבַד? וַהֲא כְּתִיב ״וְהַיְּהוּדִים אֲשֶׁר בְּשׁוּשָׁן״! אִם כֵּן הָיוּ יְהוּדִים בְּשׁוּשָׁן זוּלַת מָרְדְּכַי, אֶלָּא שֶׁהָיָה בֶּן אֲבוֹת אַבְטִינָס שֶׁהָיָה מִזֶּרַע הַמְּלוּכָה וְהָיָה עוֹסֵק בַּתּוֹרָה, לְפִיכָךְ נִקְרָא שְׁמוֹ יְהוּדִי.

Y su nombre era Mordejai, porque su oración entraba ante Hakadosh Baruj Hu como el aroma de la mirra pura —mor dror—. «Ben Yaír», porque iluminaba (meir) los rostros en la halajá. «Ben Shimí», porque salió a maldecir a David. «Ben Kish», porque llamó a las puertas de la misericordia y se le abrieron. «Ish yeminí» —benjaminita—, de una simiente de diestros y zurdos, como está dicho: «Los hijos de Efráim, armados, tiradores de arco» (Tehilim 78:9).

וּשְׁמוֹ מָרְדֳּכַי, שֶׁהָיְתָה תְּפִלָּתוֹ נִכְנֶסֶת לִפְנֵי הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא כְּרֵיחַ מֹר דְּרוֹר. בֶּן יָאִיר, שֶׁהָיָה מֵאִיר פָּנִים בַּהֲלָכָה. בֶּן שִׁמְעִי, שֶׁיָּצָא לְקַלֵּל אֶת דָּוִד. בֶּן קִישׁ, [שֶׁהִקִּישׁ עַל דַּלְתֵי רַחֲמִים וְנִפְתְּחוּ לוֹ]. אִישׁ יְמִינִי, מִזֶּרַע מְיַמְּנִים וּמַשְׂמְאִילִים, שֶׁנֶּאֱמַר (וּבְנֵי בִנְיָמִין) [בְּנֵי אֶפְרַיִם] נוֹשְׁקֵי רוֹמֵי קָשֶׁת (תהלים עח, ט).

Rabí Shimón dice: ven y mira la sabiduría de Mordejai, que sabía las setenta lenguas, como está dicho: «los que vinieron con Zerubavel: Yeshúa, Nejemyá, Mordejai, Bilshán» (Ezrá 2:2). Estaba sentado a la puerta del rey para vigilar que Ester y sus doncellas no se contaminaran con comida impura, y oyó a dos eunucos del rey que hablaban en lengua caldea y decían: «Ahora el rey se acostará en el lecho del mediodía, y cuando se levante y diga: "dadme un poco de agua", pondremos en un jarro de oro veneno mortal, y él beberá y morirá». Y lo oyó Mordejai, entró y se lo contó a la reina Ester, y Ester se lo dijo al rey en nombre de Mordejai. De aquí dijeron: todo el que dice una cosa en nombre de quien la dijo, trae redención al mundo.

רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר: בֹּא וּרְאֵה חָכְמָתוֹ שֶׁל מָרְדְּכַי שֶׁהָיָה יוֹדֵעַ שִׁבְעִים לָשׁוֹן, שֶׁנֶּאֱמַר ״הַבָּאִים עִם זְרֻבָּבֶל יֵשׁוּעַ נְחֶמְיָה מָרְדֳּכַי בִּלְשָׁן״. וְהָיָה יוֹשֵׁב בְּשַׁעַר הַמֶּלֶךְ לִרְאוֹת שֶׁלֹּא תִּטְמָא אֶסְתֵּר וְנַעֲרוֹתֶיהָ בְּכָל מַאֲכָל טָמֵא, וְשָׁמַע שְׁנֵי סָרִיסֵי הַמֶּלֶךְ מְדַבְּרִים בִּלְשׁוֹן כַּשְׂדִּים וְאוֹמְרִים: ״עַכְשָׁו יִשְׁכַּב הַמֶּלֶךְ עַל מִשְׁכַּב הַצָּהֳרַיִם וּכְשֶׁיָּקוּם וְיֹאמַר תְּנוּ לִי מְעַט מַיִם, נִתֵּן בְּקִיתוֹן שֶׁל זָהָב סַם הַמָּוֶת וְהוּא יִשְׁתֶּה וְיָמוּת״. וְשָׁמַע מָרְדְּכַי וְנִכְנַס וְהִגִּיד לְאֶסְתֵּר הַמַּלְכָּה, וְאֶסְתֵּר הִגִּידָה לַמֶּלֶךְ בְּשֵׁם מָרְדְּכָי. מִכָּאן אָמְרוּ: כָּל הָאוֹמֵר דָּבָר בְּשֵׁם אוֹמְרוֹ מֵבִיא גְּאֻלָּה לָעוֹלָם.

Cuando el rey se levantó de su sueño, dijo a sus dos eunucos, los que solían darle de beber: «Dadme un poco de agua», y trajeron un jarro de oro con veneno mortal dentro. Les dijo: «Derramad el agua ante mí». Le dijeron: «Señor nuestro, rey, es agua clara, buena y hermosa; ¿por qué la derramaríamos ante ti?». Les dijo: «Así se me ocurrió, derramarla ante mí». Derramaron el agua ante él y hallaron el veneno mortal dentro, y ordenó colgarlos, como está dicho: «y fueron colgados ambos en un árbol» (Ester 2:23). Y fueron colgados los dos en un mismo árbol, uno tras otro, pues está dicho «en un árbol» y no está escrito «en árboles». Y todo lo que se hacía ante el rey lo escribían delante de él y lo depositaban en el archivo del rey. Cuando el rey quería ver lo que le había pasado, leían en los libros y sabía lo ocurrido. Y escribieron el asunto que Mordejai había contado en un libro, como está dicho: «y fue escrito en el libro de las crónicas» (Ester 2:23).

וּכְשֶׁעָמַד הַמֶּלֶךְ מִשְּׁנָתוֹ אָמַר לִשְׁנֵי סָרִיסָיו הַנְּהוּגִים לְהַשְׁקוֹתוֹ, ״תְּנוּ לִי מְעַט מַיִם״, וְהֵבִיאוּ קִיתוֹן שֶׁל זָהָב וְסַם הַמָּוֶת בְּתוֹכוֹ. אָמַר לָהֶם, ״שִׁפְכוּ הַמַּיִם לְפָנַי״. אָמְרוּ לוֹ, ״אֲדוֹנֵנוּ הַמֶּלֶךְ הֵם מַיִם בְּרוּרִים טוֹבִים וְיָפִים וְלָמָּה נִשְׁפְּכֵם לְפָנֶיךָ?״ אָמַר לָהֶם, ״כָּךְ עָלְתָה בְלִבִּי לְשָׁפְכָן לְפָנַי״. וְשָׁפְכוּ אֶת הַמַּיִם לְפָנָיו וּמָצָא סַם הַמָּוֶת בְּתוֹכָם וְצִוָּה לִתְלוֹתָן, שֶׁנֶּאֱמַר ״וַיִּתָּלוּ שְׁנֵיהֶם עַל עֵץ״, וְנִתְלוּ שְׁנֵיהֶם עַל עֵץ אֶחָד זֶה אַחַר זֶה, שֶׁנֶּאֱמַר ״עַל עֵץ״, וְאֵין כָּתוּב ״עַל עֵצִים״. וְכָל דָּבָר שֶׁהָיוּ עוֹשִׂים לִפְנֵי הַמֶּלֶךְ הָיוּ כּוֹתְבִים לְפָנָיו וּמַנִּיחִים בְּאַחְמְתָא שֶׁל מֶלֶךְ. וּכְשֶׁיִּרְצֶה הַמֶּלֶךְ לִרְאוֹת מַה שֶּׁעָבְרוּ עָלָיו קוֹרְאִין בַּסְּפָרִים וְהוּא יוֹדֵעַ מַה שֶּׁעָבְרוּ עָלָיו, וְכָתְבוּ אֶת הַדָּבָר שֶׁהִגִּיד מָרְדֳּכַי (לְאֶסְתֵּר) עַל סֵפֶר, שֶׁנֶּאֱמַר ״וַיִּכָּתֵב בְּסֵפֶר דִּבְרֵי הַיָּמִים״.

Rabí Pinjás dice: dos ricos hubo en el mundo, uno en Israel y uno entre las naciones del mundo: Kóraj en Israel y Hamán entre las naciones. Kóraj, que halló los tesoros de oro de Yosef; y Hamán, que tomó todos los tesoros de los reyes de Yehudá y todos los tesoros del Kódesh Hakodashim. Vio el rey su riqueza y a sus diez hijos como escribas y notarios que escribían ante él, y quiso engrandecerlo y enaltecerlo, como está dicho: «el rey Ajashverosh engrandeció a Hamán hijo de Hamdatá» (Ester 3:1). Y ordenó el rey que todo pueblo se arrodillara y se postrara ante él. ¿Qué hizo Hamán? Se hizo una imagen bordada en su vestido y sobre su corazón, de modo que todo el que se postraba ante Hamán se postraba ante la avodá zará que él había hecho. Vio esto Mordejai y no accedió a postrarse ante la idolatría, como está dicho: «y Mordejai no se arrodillaba ni se postraba» (Ester 3:2). Y se llenó de furor contra él, y dijo: «Estos judíos, enemigos de mis padres han sido desde siempre; ahora se lo diré al rey y los borrará del mundo». Entró Hamán ante Ajashverosh y le dijo: «Señor mío, rey, hay un pueblo disperso y esparcido entre los pueblos; no te son útiles ni cumplen tu voluntad, y al rey no le conviene dejarlos. Si al rey le parece bien, toma la mitad de mi dinero y dame potestad sobre ellos», como está dicho: «si al rey le place, que se escriba para destruirlos» (Ester 3:9). Le dijo el rey: «Te son entregados de balde, y el dinero que me das por ellos sea tuyo». Y la ruaj hakódesh clama y dice: «Así dijo Adonái: de balde fuisteis vendidos, y no con plata seréis redimidos» (Yeshayahu 52:3).

רַבִּי פִּנְחָס אוֹמֵר: שְׁנֵי עֲשִׁירִים עָמְדוּ בָּעוֹלָם, אֶחָד בְּיִשְׂרָאֵל וְאֶחָד בְּאֻמּוֹת הָעוֹלָם. קֹרַח בְּיִשְׂרָאֵל וְהָמָן בְּאֻמּוֹת הָעוֹלָם. קֹרַח שֶׁמָּצָא אוֹצָרוֹת שֶׁל זָהָב שֶׁל יוֹסֵף, וְהָמָן שֶׁלָּקַח כָּל אוֹצָרוֹת שֶׁל מַלְכֵי יְהוּדָה וְאֶת כָּל אוֹצָרוֹת שֶׁל קָדְשֵׁי הַקֳּדָשִׁים. וְרָאָה הַמֶּלֶךְ עָשְׁרוֹ וַעֲשֶׂרֶת בָּנָיו סוֹפְרִים וְכוֹתְבִין נוֹטְרִין לְפָנָיו, וְרָצָה הַמֶּלֶךְ לְגַדְּלוֹ וּלְרוֹמְמוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״גִּדַּל הַמֶּלֶךְ אֲחַשְׁוֵרוֹשׁ אֶת הָמָן בֶּן הַמְּדָתָא״. וְצִוָּה הַמֶּלֶךְ לִהְיוֹת כָּל עַם וָעַם כּוֹרְעִים וּמִשְׁתַּחֲוִים לְפָנָיו. מֶה עָשָׂה הָמָן? עָשָׂה לוֹ צֶלֶם מְרֻקָּם עַל בִּגְדוֹ וְעַל לִבּוֹ, וְכָל מִי שֶׁהָיָה מִשְׁתַּחֲוֶה לְהָמָן מִשְׁתַּחֲוֶה לַעֲבוֹדָה זָרָה שֶׁעָשָׂה. וְרָאָה מָרְדֳּכַי וְלֹא קִבֵּל לְהִשְׁתַּחֲווֹת לַעֲבוֹדָה זָרָה, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וּמָרְדֳּכַי לֹא יִכְרַע וְלֹא יִשְׁתַּחֲוֶה״. וְנִתְמַלֵּא עָלָיו חֵמָה וְאָמַר: ״הַיְּהוּדִים הַלָּלוּ שׂוֹנְאֵי אֲבוֹתַי הָיוּ מֵעוֹלָם, עַכְשָׁו אוֹמַר לַמֶּלֶךְ וִיאַבְּדֵם מִן הָעוֹלָם״. וְנִכְנַס הָמָן לִפְנֵי אֲחַשְׁוֵרוֹשׁ וְאָמַר לוֹ: ״אֲדֹנִי הַמֶּלֶךְ, יֶשְׁנוֹ עַם אֶחָד מְפֻזָּר וּמְפֹרָד בֵּין הָעַמִּים וְאֵינָם טוֹבִים לְךָ וְאֵינָם עוֹשִׂים רְצוֹנְךָ, וְלַמֶּלֶךְ אֵין שׁוֹוֶה לְהַנִּיחָם. אִם עַל הַמֶּלֶךְ טוֹב, קַח הַחֲצִי מִמָּמוֹנִי וְתֵן לִי רְשׁוּת עֲלֵיהֶם״, שֶׁנֶּאֱמַר: ״אִם עַל הַמֶּלֶךְ טוֹב יִכָּתֵב לְאַבְּדָם״. אָמַר לוֹ הַמֶּלֶךְ: ״הֲרֵי הֵם נְתוּנִים לְךָ בְּחִנָּם וְהַמָּמוֹן שֶׁאַתָּה נוֹתֵן אֵלַי בַּעֲבוּרָם יִהְיֶה שֶׁלְּךָ״. וְרוּחַ הַקֹּדֶשׁ צוֹוַחַת וְאוֹמֶרֶת: ״כֹּה אָמַר ה', חִנָּם נִמְכַּרְתֶּם וְלֹא בְכֶסֶף תִּגָּאֵלוּ״.

Rabí Yose dice: Hamán era general del ejército (istratlátos). Escribió cartas y notas y echó suertes sobre las constelaciones, para saber entre día y día, entre mes y mes, entre signo y signo, como está dicho: «echó "pur", que es la suerte» (Ester 3:7). Y escribió cartas y las envió por todas las provincias, para exterminar y matar a todos los judíos, desde el niño hasta el anciano, criaturas y mujeres, el trece del mes de Adar, en el tercer día, bajo el signo de Aryé. Lo supo Mordejai, rasgó sus vestidos, se vistió de saco y ceniza y salió por la plaza de la ciudad, como está dicho: «y Mordejai supo» (Ester 4:1). Gritaba y lloraba y decía ante Hakadosh Baruj Hu: «Señor de todos los mundos, juraste a nuestros padres multiplicar su simiente como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar, y ahora nos has entregado como ovejas al degüello. Recuerda a Avraham, a Yitsjak y a Yaakov, a quienes juraste por Ti mismo multiplicar su simiente como las estrellas del cielo». Lo oyó Ester y desfalleció su fuerza, como está dicho: «y la reina se turbó en gran manera» (Ester 4:4). Envió a llamar a Hataj, el hombre de confianza de su casa, para saber qué le pasaba a Mordejai. Salió Hataj hacia Mordejai y este le contó el asunto; entró Hataj y se lo dijo a Ester. Pero vio Hamán a Hataj yendo y viniendo, y lo mató. Y no encontró Ester otro hombre de confianza para enviarlo a Mordejai, así que decidió en su alma ir ella misma a Mordejai, como está dicho: «y Ester mandó responder a Mordejai». Le dijo: «Ve y reúne a todos los judíos que se hallan en Shushán y ayunad por mí; no comáis ni bebáis tres días, noche y día». Y estos son: el 13 de Nisán, el 14 de Nisán y el 15 de Nisán. Le dijo Mordejai: «¿Pero acaso el tercer día no es el primer día de Pésaj?». Le dijo: «Anciano de Israel, tú que eres cabeza del Sanhedrín, ¿y dices semejante cosa? Si no queda Israel para hacer el Pésaj, ¿para quién es el Pésaj?». Oyó Mordejai sus palabras, le dio la razón e hizo todo lo que ella le ordenó, como está dicho: «y pasó Mordejai e hizo conforme a todo lo que Ester le ordenó» (Ester 4:17). ¿Qué significa la expresión «y pasó Mordejai»? Enseña que pasó el primer día de Pésaj sin comer ni beber. Al tercer día se vistió Ester las vestiduras reales y mandó llamar al rey y a Hamán al banquete que preparó el quince de Nisán. Cuando comieron y bebieron, dijo Hamán en su corazón: «El rey me engrandece y la reina me enaltece, y no hay nadie más grande que yo en todo su reino». Y se alegró muchísimo en su corazón, como está dicho: «y salió Hamán aquel día alegre y de buen corazón» (Ester 5:9).

רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר: אִיסְטְרַטְלָטוֹס הָיָה הָמָן, וְכָתַב אִגְּרוֹת פִּתְקִין וְהִפִּיל גּוֹרָלוֹת עַל הַמַּזָּלוֹת לֵידַע בֵּין יוֹם לְיוֹם, בֵּין חֹדֶשׁ לְחֹדֶשׁ, בֵּין מַזָּל לְמַזָּל, שֶׁנֶּאֱמַר: ״הִפִּיל פּוּר הוּא הַגּוֹרָל״. וְכָתַב אִגְּרוֹת וְשָׁלַח בְּכָל הַמְּדִינוֹת לְהַשְׁמִיד לַהֲרֹג אֶת כָּל הַיְּהוּדִים מִנַּעַר וְעַד זָקֵן טַף וְנָשִׁים בִּשְׁלֹשָׁה עָשָׂר לְחֹדֶשׁ אֲדָר בְּיוֹם שְׁלִישִׁי בְּמַזַּל אַרְיֵה. וְשָׁמַע מָרְדֳּכַי וְקָרַע אֶת בְּגָדָיו וְלָבַשׁ שַׂק וָאֵפֶר וַיֵּצֵא בִּרְחוֹב הָעִיר, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וּמָרְדֳּכַי יָדַע״. וְהָיָה צוֹעֵק וּבוֹכֶה וְאוֹמֵר לִפְנֵי הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא: ״רִבּוֹן כָּל הָעוֹלָמִים, נִשְׁבַּעְתָּ לַאֲבוֹתֵינוּ לְהַרְבּוֹת אֶת זַרְעָם כְּכוֹכְבֵי הַשָּׁמַיִם וְכַחוֹל אֲשֶׁר עַל שְׂפַת הַיָּם, וְעַתָּה נָתַתָּ אוֹתָנוּ כַּצֹּאן לַטִּבְחָה. זְכֹר לְאַבְרָהָם לְיִצְחָק וּלְיַעֲקֹב אֲשֶׁר נִשְׁבַּעְתָּ לָהֶם בְּךָ לְהַרְבּוֹת אֶת זַרְעָם כְּכוֹכְבֵי הַשָּׁמַיִם״. שָׁמְעָה אֶסְתֵּר וְתָשַׁשׁ כֹּחָהּ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַתִּתְחַלְחַל הַמַּלְכָּה מְאֹד״. שָׁלְחָה וְקָרְאָה לַהֲתָךְ נֶאֱמַן בֵּיתָהּ לֵידַע מַה נַּעֲשָׂה לְמָרְדֳּכָי. וַיֵּצֵא הֲתָךְ לְמָרְדֳּכָי וַיַּגֵּד לוֹ אֶת הַדָּבָר. וְנִכְנַס הֲתָךְ וְהִגִּיד לְאֶסְתֵּר. וְרָאָה הָמָן יוֹצֵא וּבָא לַהֲתָךְ וַהֲרָגוֹ. וְלֹא מָצְאָה אֶסְתֵּר אִישׁ נֶאֱמָן אַחֵר לִשְׁלֹחַ אוֹתוֹ אֶל מָרְדֳּכָי. וְאָמְרָה הִיא בְּנַפְשָׁהּ לָבֹא אֶל מָרְדֳּכָי, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַתֹּאמֶר אֶסְתֵּר לְהָשִׁיב אֶל מָרְדֳּכָי״. אָמְרָה לוֹ: ״לֵךְ כְּנוֹס אֶת כָּל הַיְּהוּדִים הַנִּמְצָאִים בְּשׁוּשָׁן וְצוּמוּ עָלַי וְאַל תֹּאכְלוּ וְאַל תִּשְׁתּוּ שְׁלֹשֶׁת יָמִים לַיְלָה וָיוֹם״. וְאֵלּוּ הֵן: י״ג בְּנִיסָן, י״ד בְּנִיסָן, ט״ו בְּנִיסָן. אָמַר לָהּ מָרְדֳּכָי: ״וַהֲלֹא יוֹם שְׁלִישִׁי הוּא יוֹם רִאשׁוֹן שֶׁל פֶּסַח?״ אָמְרָה לוֹ: ״זָקֵן שֶׁבְּיִשְׂרָאֵל וְאַתָּה רֹאשׁ לַסַּנְהֶדְרִין וְאַתָּה אוֹמֵר דָּבָר זֶה? וְאִם אֵין יִשְׂרָאֵל לַעֲשׂוֹת הַפֶּסַח, לְמִי הוּא פֶּסַח?״ וְשָׁמַע מָרְדֳּכַי אֶת דְּבָרֶיהָ וְהוֹדָה לָהּ מָרְדֳּכַי וְעָשָׂה לָהּ כָּל אֲשֶׁר צִוְּתָהוּ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיַּעֲבֹר מָרְדֳּכַי וַיַּעַשׂ כְּכֹל אֲשֶׁר צִוְּתָה עָלָיו אֶסְתֵּר״. מַה הוּא לְשׁוֹן ״וַיַּעֲבֹר מָרְדֳּכַי״? מְלַמֵּד שֶׁעָבַר יוֹם רִאשׁוֹן שֶׁל פֶּסַח בְּלֹא אֲכִילָה וּשְׁתִיָּה. בַּיּוֹם הַשְּׁלִישִׁי לָבְשָׁה אֶסְתֵּר בִּגְדֵי מַלְכוּת וְשָׁלְחָה וְקָרְאָה לַמֶּלֶךְ וּלְהָמָן לִסְעוּדָה שֶׁעָשְׂתָה בַּחֲמִשָּׁה עָשָׂר בְּנִיסָן. כֵּיוָן שֶׁאָכְלוּ וְשָׁתוּ, אָמַר הָמָן בְּלִבּוֹ: ״הַמֶּלֶךְ מְגַדֵּל אוֹתִי וְהַמַּלְכָּה מְרוֹמֶמֶת אוֹתִי וְאֵין גָּדוֹל מִמֶּנִּי בְּכָל מַלְכוּתוֹ״. וְשָׂמַח בְּלִבּוֹ הַרְבֵּה מְאֹד, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיֵּצֵא הָמָן בַּיּוֹם הַהוּא שָׂמֵחַ וְטוֹב לֵב״.

Aquella noche se ahuyentó el sueño del rey. Y aquella misma noche se estremeció el trono del Rey de reyes de reyes, Hakadosh Baruj Hu, y se ahuyentó el sueño del rey que estaba en la tierra, que se levantó sobresaltado porque vio en su sueño a Hamán tomando la espada para matarlo. Espantado, se alzó de su lecho y dijo a los hijos de Hamán —Shamshai y los escribas que redactaban los libros del rey— que leyeran en los libros y vieran y supieran lo que le había ocurrido. Abrieron los libros y hallaron el asunto que Mordejai había contado, pero no querían leerlo, y volvían a enrollar los libros. Les dijo el rey: «¡Leed lo que está escrito ante vosotros!». Y no querían leer, pero los escritos se leían solos ante el rey, como está dicho: «y eran leídos ante el rey» (Ester 6:1). No está escrito aquí «y leían», sino «y eran leídos». Dijo el rey a sus siervos: «Llamadme a Hamán». Le dijeron: «Está de pie afuera». Dijo el rey: «Que venga y entre ante mí». Vino Hamán ante el rey, y le dijo el rey: «Quiero engrandecer y enaltecer a un hombre que me salvó la vida; ¿qué hacer con él?». Dijo Hamán en su corazón: «No hay nadie a quien el rey quiera honrar y engrandecer más que a mí» —pues toda la simiente de Amalek no revela el secreto con su boca, sino que lo dice en su corazón, como está dicho: «y dijo Hamán en su corazón» (Ester 6:6)—. Dijo Hamán: «Diré cosas que me hagan rey como él». Y le dijo: «Si quieres honrar al hombre que el rey desea honrar, que traigan una vestidura real con la que se vistió el rey el día en que te coronaron, y un caballo que montaste el día en que reinaste, y la corona que pusieron sobre tu cabeza el día en que reinaste». Se enojó el rey muchísimo por lo de la corona, y dijo: «Este malvado, no le basta con hablarme de la vestidura y del caballo, ¿sino que también de la corona que está en mi cabeza? Si es así, ¿qué me deja a mí?». Cuando vio Hamán que el rey se había enojado por la corona, se retractó y dijo: «Que den la vestidura y el caballo en mano de uno de los ministros del rey, de los nobles». Le dijo el rey: «Sal y haz así con Mordejai». Oyó Hamán y se espantó, y le dijo: «Señor mío, rey, ¡hay muchos Mordejai!». Le dijo: «Mordejai el judío». Le dijo: «¡Hay muchos judíos!». Le dijo: «El que está sentado a la puerta del rey». Le dijo: «Señor mío, rey, yo pensaba que hablabas de algún gran ministro; a ese dale campos y viñas y le basta, ¿pero a este de qué le sirve?». Le dijo: «Haz como has dicho; y además yo puedo darle todo lo que has decretado». Le dijo: «Señor mío, rey, te daré a uno de mis hijos mayores y él hará con Mordejai todo lo que has decretado sobre mí». Le dijo: «¡Por mi vida y por mi reino! A ti te corresponde hacerlo».

בַּלַּיְלָה הַהוּא נָדְדָה שְׁנַת הַמֶּלֶךְ, וְאוֹתָהּ הַלַּיְלָה נָד כִּסְאוֹ שֶׁל מֶלֶךְ מַלְכֵי הַמְּלָכִים הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא, וְנָדְדָה הַמֶּלֶךְ שֶׁבָּאָרֶץ וְעָמַד מִשְּׁנָתוֹ, שֶׁרָאָה בַּחֲלוֹמוֹ לְהָמָן שֶׁנָּטַל אֶת הַסַּיִף לְהָרְגוֹ וְנִבְהַל וְעָמַד מִשְּׁנָתוֹ, וְאָמַר לִבְנֵי הָמָן שַׁמְשַׁי וְסָפְרֵי כּוֹתְבֵי סִפְרֵי הַמֶּלֶךְ: ״לִקְרוֹת בַּסְּפָרִים וְלִרְאוֹת וְלֵידַע מַה שֶּׁעָבְרוּ עָלָיו״. וּפָתְחוּ הַסְּפָרִים וַיִּמְצְאוּ הַדָּבָר שֶׁהִגִּיד מָרְדֳּכַי, וְלֹא הָיוּ רוֹצִים לִקְרוֹת אוֹתָהּ, וְהָיוּ גּוֹלְלִין אֶת הַסְּפָרִים. אָמַר לָהֶם הַמֶּלֶךְ: ״קִרְאוּ מַה שֶּׁכָּתוּב לִפְנֵיכֶם!״ וְלֹא הָיוּ רוֹצִין לִקְרוֹת, וְהַכְּתוּבִין הֵם נִקְרָאִים לִפְנֵי הַמֶּלֶךְ מֵאֲלֵיהֶם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיִּהְיוּ נִקְרָאִים לִפְנֵי הַמֶּלֶךְ״. וַיִּהְיוּ קוֹרְאִין [אֵין] כָּתוּב כָּאן, אֶלָּא ״וַיִּהְיוּ נִקְרָאִים״. אָמַר הַמֶּלֶךְ לַעֲבָדָיו: ״קִרְאוּ לִי לְהָמָן״. אָמְרוּ לוֹ: ״הֲרֵי הוּא עוֹמֵד בַּחוּץ״. אָמַר הַמֶּלֶךְ: ״יָבֹא וְיִכָּנֵס לְפָנַי״. וּבָא הָמָן לִפְנֵי הַמֶּלֶךְ, אָמַר לוֹ הַמֶּלֶךְ: ״אֲנִי רוֹצֶה לְגַדֵּל וּלְרוֹמֵם לְאִישׁ אֶחָד שֶׁנָּתַן אֵלַי הַחַיּוֹת, מַה לַּעֲשׂוֹת לוֹ?״ אָמַר הָמָן בְּלִבּוֹ: ״אִי״ן אֵין חֵפֶץ הַמֶּלֶךְ לַעֲשׂוֹת יְקָר וּגְדֻלָּה יוֹתֵר מִמֶּנִּי״, וְכָל זַרְעוֹ שֶׁל עֲמָלֵק אֵין מְגַלִּין הַסּוֹד בְּפִיהֶם וְאוֹמְרִים בְּלִבָּן, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיֹּאמֶר הָמָן בְּלִבּוֹ״. אָמַר הָמָן: ״אֲדַבֵּר דְּבָרִים שֶׁאֶהְיֶה מֶלֶךְ כְּמוֹהוּ״. אָמַר לוֹ: ״אִם רָצִיתָ לַעֲשׂוֹת יְקָר לְאִישׁ אֲשֶׁר הַמֶּלֶךְ חָפֵץ בִּיקָרוֹ, יָבִיאוּ לְבוּשׁ מַלְכוּת אֲשֶׁר לָבַשׁ בּוֹ הַמֶּלֶךְ בְּיוֹם שֶׁהִמְלִיכוּךָ, וְסוּס שֶׁרָכַבְתָּ בּוֹ בְּיוֹם שֶׁמָּלַכְתָּ, וְאֶת הַכֶּתֶר שֶׁנָּתַן בְּרֹאשְׁךָ בְּיוֹם שֶׁמָּלַכְתָּ״. וְכָעַס הַמֶּלֶךְ עַל הַכֶּתֶר הַרְבֵּה מְאֹד, אָמַר הַמֶּלֶךְ: ״הָרָשָׁע הַזֶּה לֹא דַּיּוֹ שֶׁאָמַר אֵלַי עַל הַמַּלְבּוּשׁ וְעַל הַסּוּס, אֶלָּא אַף עַל הַכֶּתֶר שֶׁבְּרֹאשִׁי? אִם כֵּן מַה הִנִּיחַ לִי?״ כֵּיוָן שֶׁרָאָה הָמָן שֶׁכָּעַס הַמֶּלֶךְ עַל הַכֶּתֶר, חָזַר וְאָמַר: ״וְנָתוֹן הַלְּבוּשׁ וְהַסּוּס עַל יַד אִישׁ מִשָּׂרֵי הַמֶּלֶךְ הַפַּרְתְּמִים״. אָמַר לוֹ הַמֶּלֶךְ: ״צֵא וַעֲשֵׂה כֵן לְמָרְדֳּכַי״. שָׁמַע הָמָן וְנִבְהַל וְאָמַר לוֹ: ״אֲדֹנִי הַמֶּלֶךְ, הַרְבֵּה מָרְדֳּכַי יֵשׁ!״ אָמַר לוֹ: ״מָרְדֳּכַי הַיְּהוּדִי״. אָמַר לוֹ: ״יֵשׁ יְהוּדִים הַרְבֵּה!״ אָמַר לוֹ: ״הַיּוֹשֵׁב בְּשַׁעַר הַמֶּלֶךְ״. אָמַר לוֹ: ״אֲדֹנִי הַמֶּלֶךְ, לֹא הָיִיתִי סָבוּר כִּי אִם עַל שַׂר גָּדוֹל הָיִיתָ אוֹמֵר, לָזֶה תֵּן לוֹ שָׂדוֹת וּכְרָמִים וְדַיּוֹ, אֲבָל לָזֶה מַה יּוֹעִיל לוֹ?״ אָמַר לוֹ: ״עֲשֵׂה כַּאֲשֶׁר דִּבַּרְתָּ, וְגַם אֲנִי יָכוֹל לָתֵת לוֹ כָּל מַה שֶּׁגָּזַרְתָּ״. אָמַר לוֹ: ״אֲדֹנִי הַמֶּלֶךְ, אֶתֵּן לְךָ אֶחָד מִבָּנַי הַגְּדוֹלִים וְיַעֲשֶׂה לוֹ כְּכָל מַה שֶּׁגָּזַרְתָּ עָלַי״. אָמַר לוֹ: ״חַיֵּי רֹאשִׁי וּמַלְכוּתִי! לְךָ נָאֶה לַעֲשׂוֹת כֵּן״.

De inmediato tomó Hamán la vestidura y el caballo y fue hacia Mordejai, y lo saludó. Le dijo Mordejai: «No hay paz, dijo Adonái, para los malvados» (Yeshayahu 57:21). Le dijo Hamán: «Levántate, vístete la púrpura real». Le dijo: «¡Malvado! ¿No ves que estoy vestido de saco y sentado sobre la ceniza por lo que me has hecho? Antes llévame a la casa de baños y después me vestiré la púrpura del rey». ¿Qué hizo Ester? Ordenó que no se preparara ningún baño, y que si Hamán mandaba a los bañeros encenderlo, no le hicieran caso. Recorrió Hamán todos los baños y no halló ninguno abierto, y tuvo que encenderlo él mismo, a la fuerza. Envió a su hijo mayor a llamar a Mordejai al baño. Mordejai lo agarró y lo golpeó con los pies, y le dijo: «¿Y por qué no vino tu padre en persona? ¿Acaso no es siervo mío?». Fue el muchacho a su padre y se lo contó. Fue Hamán él mismo, a la fuerza, entró con él a la casa de baños, le rasuró la cabeza, lo sacó y lo vistió. Le dijo: «Sube y monta en el caballo». Le dijo Mordejai: «Por la aflicción del ayuno no tengo fuerzas para subir y montar en el caballo». ¿Qué hizo Hamán? Se agachó, y Mordejai puso el pie sobre su cuello y montó en el caballo. Y al alzar una pierna para subir, le propinaba una patada con la otra. Le dijo Hamán: «¿Acaso no está escrito en la Torá: "cuando caiga tu enemigo no te alegres" (Mishlé 24:17)?». Le dijo: «¡Malvado! Eso está escrito respecto a Israel; pero respecto a las naciones del mundo se dice: "y tú pisarás sus alturas" (Devarim 33:29)». Llegó Mordejai ante el rey, y Hamán pregonaba delante de él: «Así se hará al hombre que el rey desea honrar» (Ester 6:11). Y volvió Mordejai a su asiento de honor en la puerta del rey, mientras Hamán se arrastraba a su casa, enlutado y con la cabeza cubierta por lo que le había ocurrido.

מִיָּד לָקַח הָמָן הַלְּבוּשׁ וְהַסּוּס וְהָלַךְ אֵצֶל מָרְדֳּכַי וְשָׁאַל לוֹ בְּשָׁלוֹם. אָמַר לוֹ מָרְדֳּכַי: ״אֵין שָׁלוֹם אָמַר ה' לָרְשָׁעִים״. אָמַר לוֹ הָמָן: ״קוּם לְבוֹשׁ פּוֹרְפּוּרְיוֹן שֶׁל מֶלֶךְ״. אָמַר לוֹ: ״רָשָׁע! אֵין אַתָּה רוֹאֶה כִּי אֲנִי לָבוּשׁ שַׂק וְיוֹשֵׁב עַל הָאֵפֶר מִמַּה שֶּׁעָשִׂיתָ לִי? אֶלָּא הוֹלִיכֵנִי לְבֵית הַמֶּרְחָץ וְאַחַר כָּךְ אֶלְבַּשׁ פּוֹרְפְּרִיוֹן שֶׁל מֶלֶךְ״. מָה עָשְׂתָה אֶסְתֵּר? צִוְּתָה לְבַל יַעֲשֶׂה מֶרְחָץ, וְאִם יֹאמַר הָמָן לְבַעֲלֵי הַמֶּרְחָץ לְהַדְלִיקוֹ, אַל יִשְׁמְעוּ לוֹ. הָלַךְ הָמָן בְּכָל הַמֶּרְחֲצָאוֹת וְלֹא מָצָא, וְהִדְלִיקוֹ בְּעַל כָּרְחוֹ הוּא בְּעַצְמוֹ. וְשָׁלַח לִבְנוֹ הַגָּדוֹל לִקְרֹא אֶת מָרְדֳּכַי לַמֶּרְחָץ. לָקַח מָרְדֳּכַי וְהִכָּה אוֹתוֹ בְּרַגְלָיו. אָמַר לוֹ: ״וְלָמָּה לֹא בָּא אָבִיךָ בְּעַצְמוֹ? וַהֲלֹא עֶבֶד הוּא לִי!״ הָלַךְ אֵצֶל אָבִיו וְאָמַר לוֹ. הָלַךְ הוּא בְּעַצְמוֹ בְּעַל כָּרְחוֹ וְנִכְנַס עִמּוֹ לְבֵית הַמֶּרְחָץ וְגִלַּח אֶת רֹאשׁוֹ וְיָצָא וְהִלְבִּישׁוֹ. אָמַר: ״עֲלֵה וּרְכַב עַל הַסּוּס״. אָמַר לוֹ: ״מֵעִנּוּי הַצּוֹם אֵין בִּי כֹּחַ לַעֲלוֹת וְלִרְכֹּב עַל הַסּוּס״. מָה עָשָׂה הָמָן? הִשְׁפִּיל אֶת עַצְמוֹ וְנָתַן מָרְדֳּכַי רַגְלוֹ עַל צַוָּארוֹ וְעָלָה וְרָכַב עַל הַסּוּס. וּמִדְּרָמֵי עֲלֵיהּ חַד כַּרְעָא, בָּטַשׁ בֵּיהּ בְּכַרְעָא אַחֲרִיתִי. אָמַר לוֹ הָמָן: ״וַהֲלֹא כָּתוּב בַּתּוֹרָה 'בִּנְפֹל אוֹיִבְךָ אַל תִּשְׂמָח'?״ אָמַר לוֹ: ״רָשָׁע! בְּיִשְׂרָאֵל כָּתוּב זֶה, אֲבָל בְּאֻמּוֹת הָעוֹלָם 'וְאַתָּה עַל בָּמוֹתֵימוֹ תִדְרֹךְ'״. וּבָא מָרְדֳּכַי אֵצֶל הַמֶּלֶךְ, וְהוּא מַכְרִיז עָלָיו: ״כָּכָה יֵעָשֶׂה לָאִישׁ אֲשֶׁר הַמֶּלֶךְ חָפֵץ בִּיקָרוֹ״. וַיָּשָׁב לוֹ בְּמוֹשַׁב כְּבוֹדוֹ עַל שַׁעַר הַמֶּלֶךְ, וְהָמָן נִדְחַף אֶל בֵּיתוֹ אָבֵל וַחֲפוּי רֹאשׁ עַל מַה שֶּׁאֵרַע לוֹ.

Le dijeron Zeresh su mujer y todos sus astrólogos: «¿Has oído lo que hicieron al Paró en Mitsraim? "Si Mordejai, ante quien has comenzado a caer, es de la simiente de los judíos, no podrás con él, porque caerás sin remedio ante él"» (Ester 6:13).

אָמְרָה לוֹ זֶרֶשׁ אִשְׁתּוֹ וְכָל אִסְטְרוֹגוֹלִין שֶׁלּוֹ: שָׁמַעְתָּ מַה עָשׂוּ לְפַרְעֹה בְּמִצְרַיִם? ״אִם מִזֶּרַע הַיְּהוּדִים מָרְדֳּכַי אֲשֶׁר הַחִלּוֹתָ לִנְפֹּל לְפָנָיו – לֹא תוּכַל לוֹ, כִּי נָפוֹל תִּפּוֹל לְפָנָיו״.

En aquella hora vinieron los servidores de Ester y llevaron a Hamán al banquete que Ester preparó el dieciséis de Nisán. Cuando comieron y bebieron, le dijo el rey: «¿Cuál es tu petición, reina Ester? Se te concederá. ¿Y cuál es tu demanda? Hasta la mitad del reino, y se hará». Le dijo: «Señor mío, rey, no te pido sino que me concedas mi vida en mi petición y mi pueblo en mi demanda, pues ha venido un hombre y nos ha comprado para exterminarnos, matarnos y destruirnos. Si nos hubieran vendido como siervos y siervas, me habría callado». Le dijo el rey: «¿Y quién es ese hombre, y dónde está el que ha osado en su corazón hacer tal cosa?». Le dijo: «¡Este malvado Hamán!». Al instante «se le demudó el rostro». «Y el rey se levantó furioso del banquete del vino y salió al jardín del palacio» (Ester 7:7). ¿Qué hizo Mijael? Comenzó a talar los árboles delante de él. Vio el rey aquello y le dijo: «¿Qué es esto?». Le respondió: «Soy uno de los hijos de Hamán, que así me lo ordenó mi padre». Al instante «su furor ardió en él» (Ester 7:7), y se encendió furor sobre furor, y volvió del jardín del palacio. ¿Qué hizo entonces el ángel Mijael? Levantó a Hamán por encima de Ester, como si quisiera abusar de ella. Dijo el rey: «Este malvado, no le basta con haber comprado a mi mujer para exterminarla, matarla y destruirla, ¿sino que además quiere abusar de ella? ¿También forzar a la reina conmigo en la casa?». Oyó Hamán aquello y se le cayó el rostro, como está dicho: «y el rostro de Hamán se cubrió» (Ester 7:8). Y ordenó el rey colgarlo en el árbol. En aquella hora, ¿qué hizo Eliyahu, recordado para bien? Se apareció como Jarboná, uno de los eunucos del rey, y dijo: «Señor mío, rey, hay un madero en la casa de Hamán, del Bet Kódesh Hakodashim», como está dicho: «y construyó la casa del bosque del Levanón, e hizo el pórtico de columnas, de cincuenta codos de largo y tres codos de ancho» (Melajim I 7:2). De inmediato ordenó el rey colgarlo, y está escrito: «y colgaron a Hamán» (Ester 7:10). Tomó el rey todo lo que era de Hamán y lo dio a Mordejai y a Ester, para cumplir lo que está dicho: «y su casa sea hecha muladar por esto» (Daniel 2:5). Y ordenó el rey y dijo: «Escribid sobre los judíos como bien os parezca, en nombre del rey». Y escribieron y sellaron cartas y notas y las enviaron por todas las provincias, para exterminar, matar y destruir a todos los enemigos de los judíos el trece del mes de Adar, en el tercer día, bajo el signo de Aryé. Y así como este león es rey sobre todas las bestias y vuelve su rostro a cualquier lugar que quiere, así también Hamán planeó y se volvió para exterminar, matar y destruir a todos los judíos; pero se volvió al revés contra sus propios enemigos, como está dicho: «y sucedió lo contrario, que los judíos se enseñorearon de sus enemigos» (Ester 9:1).

בְּאוֹתָהּ שָׁעָה בָּאוּ נַעֲרֵי אֶסְתֵּר, לָקְחוּ אֶת הָמָן אֶל הַמִּשְׁתֶּה אֲשֶׁר עָשְׂתָה אֶסְתֵּר בְּשִׁשָּׁה עָשָׂר בְּנִיסָן. כֵּיוָן שֶׁאָכְלוּ וְשָׁתוּ אָמַר לָהּ הַמֶּלֶךְ: ״מַה שְּׁאֵלָתֵךְ אֶסְתֵּר הַמַּלְכָּה וְתִנָּתֵן לָךְ וּמַה בַּקָּשָׁתֵךְ עַד חֲצִי הַמַּלְכוּת וְתֵעָשׂ?״ אָמְרָה לוֹ: ״אֲדֹנִי הַמֶּלֶךְ, אֵינִי שׁוֹאֶלֶת מִמְּךָ אֶלָּא לָתֵת לִי נַפְשִׁי בִּשְׁאֵלָתִי וְעַמִּי בְּבַקָּשָׁתִי, שֶׁבָּא אָדָם אֶחָד וְקָנָה אוֹתָנוּ לְהַשְׁמִיד לַהֲרֹג וּלְאַבֵּד. וְאִלּוּ לַעֲבָדִים וְלִשְׁפָחוֹת נִמְכַּרְנוּ אֲנִי וְעַמִּי הֶחֱרַשְׁתִּי״. אָמַר לָהּ הַמֶּלֶךְ: ״וּמִי הוּא הָאָדָם הַזֶּה וְאֵי זֶה הוּא אֲשֶׁר מְלָאוֹ לִבּוֹ לַעֲשׂוֹת כֵּן?״ אָמְרָה לוֹ: ״הָמָן הָרָע הַזֶּה״. מִיָּד ״חָפוּ פָנָיו״. ״וְהַמֶּלֶךְ קָם בַּחֲמָתוֹ מִמִּשְׁתֵּה הַיַּיִן וְנִכְנַס בְּגִנַּת הַבִּיתָן״, מֶה עָשָׂה מִיכָאֵל? הִתְחִיל מְקַצֵּץ נְטִיעוֹת לְפָנָיו. וְרָאָה הַמֶּלֶךְ כֵּן, אָמַר לוֹ: ״מַה זֶּה?״ אָמַר לוֹ: ״אֲנִי מִבָּנָיו שֶׁל הָמָן שֶׁכָּךְ צִוַּנִי אַבָּא״. מִיָּד ״וַחֲמָתוֹ בָּעֲרָה בוֹ״, וְנִבְעַר חֵמָה עַל חֵמָה, וְשָׁב מִגִּנַּת הַבִּיתָן. מֶה עָשָׂה מִיכָאֵל הַמַּלְאָךְ? הִגְבִּיהַּ אֶת הָמָן מֵעַל אֶסְתֵּר כְּאִלּוּ רוֹצֶה לָבֹא עָלֶיהָ. אָמַר הַמֶּלֶךְ: ״הָרָשָׁע הַזֶּה לֹא דַיּוֹ שֶׁקָּנָה אֶת אִשְׁתִּי לְהַשְׁמִיד וְלַהֲרֹג וּלְאַבֵּד, אֶלָּא רוֹצֶה לָבֹא עָלֶיהָ? הֲגַם לִכְבּוֹשׁ אֶת הַמַּלְכָּה עִמִּי בַּבַּיִת?״ וְשָׁמַע הָמָן אֶת הַדָּבָר הַזֶּה וְנָפְלוּ פָנָיו, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וּפְנֵי הָמָן חָפוּ״. וְצִוָּה הַמֶּלֶךְ לִתְלוֹתוֹ עַל הָעֵץ. בְּאוֹתָהּ שָׁעָה מֶה עָשָׂה אֵלִיָּהוּ זָכוּר לַטּוֹב? נִדְמָה לְחַרְבוֹנָא אֶחָד מִסָּרִיסֵי הַמֶּלֶךְ. אָמַר לוֹ: ״אֲדֹנִי הַמֶּלֶךְ, יֵשׁ עֵץ בְּבֵיתוֹ שֶׁל הָמָן מִבֵּית קָדְשֵׁי הַקֳּדָשִׁים״, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיִּבֶן אֶת בֵּית יַעַר הַלְּבָנוֹן וַיַּעַשׂ אֶת אוּלָם הָעַמּוּדִים חֲמִשִּׁים אַמָּה אָרְכּוֹ וְשָׁלֹשׁ אַמּוֹת רָחְבּוֹ״. מִיָּד צִוָּה הַמֶּלֶךְ לִתְלוֹתוֹ, וּכְתִיב: ״וַיִּתְלוּ אֶת הָמָן״. לָקַח הַמֶּלֶךְ אֶת כָּל אֲשֶׁר לְהָמָן וְנָתַן לְמָרְדֳּכַי וּלְאֶסְתֵּר, לְקַיֵּם מַה שֶּׁנֶּאֱמַר: ״וּבֵיתֵהּ נְוָלִי יִתְעֲבֵד עַל דְּנָא״. וְצִוָּה הַמֶּלֶךְ וְאָמַר: ״כִּתְבוּ עַל הַיְּהוּדִים כְּתוֹב בְּעֵינֵיכֶם בְּשֵׁם הַמֶּלֶךְ״. וְכָתְבוּ וְחָתְמוּ אִגְּרוֹת פְּתָקִים וְשָׁלְחוּ בְּכָל הַמְּדִינוֹת לְהַשְׁמִיד לַהֲרֹג וּלְאַבֵּד אֶת כָּל שׂוֹנְאֵי הַיְּהוּדִים בִּשְׁלֹשָׁה עָשָׂר לְחֹדֶשׁ אֲדָר בַּיּוֹם הַשְּׁלִישִׁי בְּמַזַּל אַרְיֵה. מָה הָאֲרִי הַזֶּה מֶלֶךְ עַל כָּל הַחַיּוֹת וְכָל מָקוֹם שֶׁהוּא רוֹצֶה הוּא הוֹפֵךְ אֶת פָּנָיו, וְהוּא חָשַׁב וְהָפַךְ לְהַשְׁמִיד לַהֲרֹג וּלְאַבֵּד אֶת כָּל הַיְּהוּדִים, נַהֲפוֹךְ הוּא עַל שׂוֹנְאֵיהֶם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְנַהֲפוֹךְ הוּא אֲשֶׁר יִשְׁלְטוּ הַיְּהוּדִים הֵמָּה בְּשׂוֹנְאֵיהֶם״.

Rabí Eliezer dice: cuarenta hijos tenía Hamán, diez escribas del rey y treinta que gobernaban en todas las provincias, como está dicho: «y a los diez hijos de Hamán colgaron». Y todos fueron colgados en el árbol de su padre, como está dicho: «los diez hijos de Hamán colgaron en el árbol»; y otro pasaje dice: «y a los diez hijos de Hamán colgaron» (Ester 9:14).

רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר: אַרְבָּעִים בָּנִים הָיוּ לוֹ לְהָמָן, עֲשָׂרָה כּוֹתְבֵי הַמֶּלֶךְ וּשְׁלֹשִׁים מוֹשְׁלִים בְּכָל הַמְּדִינוֹת, שֶׁנֶּאֱמַר ״וְאֶת עֲשֶׂרֶת בְּנֵי הָמָן תָּלוּ״. וְכֻלָּם נִתְלוּ עַל עֵץ אֲבִיהֶם, שֶׁנֶּאֱמַר ״עֲשֶׂרֶת בְּנֵי הָמָן תָּלוּ עַל הָעֵץ״, וְכָתוּב אַחֵר אוֹמֵר ״וְאֶת עֲשֶׂרֶת בְּנֵי הָמָן תָּלוּ״.

Rabí Pinjás dice: reinó Mordejai, como está dicho: «y Mordejai salió de delante del rey con vestidura real de tejélet y lino blanco», etc. Como el rey viste la púrpura, así también Mordejai, como está dicho: «y Mordejai salió de delante del rey con vestidura real de tejélet y lino blanco» (Ester 8:15). Como el rey tiene una corona ceñida en su cabeza, así también Mordejai, como está dicho: «y una gran corona de oro» (Ester 8:15). Como el temor del rey está sobre toda la tierra, así también Mordejai, como está dicho: «porque cayó sobre ellos el temor de Mordejai» (Ester 9:3). Como la fama del rey recorre toda la tierra, así también la fama de Mordejai recorría toda la tierra, como está dicho: «porque grande era Mordejai en la casa del rey, y su fama iba por todas las provincias» (Ester 9:4). ¿Y cuál era la fama de Mordejai? Que era un hombre honorable, y estaba de pie al lado del rey, y la reina Ester estaba sentada al otro lado, porque Mordejai era un hombre bueno y buscaba la paz, como está dicho: «porque Mordejai el judío era el segundo del rey Ajashverosh, grande entre los judíos y estimado por la multitud de sus hermanos, procurando el bien de su pueblo y hablando paz para toda su simiente» (Ester 10:3). Y sobre él dice el escrito: «Guarda la integridad y mira la rectitud, porque hay porvenir para el hombre de paz» (Tehilim 37:37).

רַבִּי פִּינְחָס אוֹמֵר: מָלַךְ מָרְדֳּכַי, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וּמָרְדֳּכַי יָצָא מִלִּפְנֵי הַמֶּלֶךְ בִּלְבוּשׁ מַלְכוּת תְּכֵלֶת וָחוּר״ וְכוּ'. מַה הַמֶּלֶךְ לוֹבֵשׁ פּוֹרְפִּרְיָא, [כָּךְ מָרְדֳּכַי], שֶׁנֶּאֱמַר: ״וּמָרְדֳּכַי יָצָא מִלִּפְנֵי הַמֶּלֶךְ בִּלְבוּשׁ מַלְכוּת תְּכֵלֶת וָחוּר״. מַה הַמֶּלֶךְ עֲטָרָה כְּלוּלָה בְּרֹאשׁוֹ, כָּךְ מָרְדֳּכַי, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַעֲטֶרֶת זָהָב גְּדוֹלָה״. מַה הַמֶּלֶךְ אֵימָתוֹ עַל כָּל הָאָרֶץ, כָּךְ מָרְדֳּכַי, שֶׁנֶּאֱמַר: ״כִּי נָפַל פַּחַד מָרְדֳּכַי עֲלֵיהֶם״. מַה הַמֶּלֶךְ שִׁמְעוֹ הוֹלֵךְ בְּכָל הָאָרֶץ, כָּךְ מָרְדֳּכַי שִׁמְעוֹ הוֹלֵךְ בְּכָל הָאָרֶץ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״כִּי גָדוֹל מָרְדֳּכַי בְּבֵית הַמֶּלֶךְ וְשִׁמְעוֹ הוֹלֵךְ בְּכָל הַמְּדִינוֹת״. מַה הָיְתָה שִׁמְעוֹ שֶׁל מָרְדֳּכַי? כִּי הָיָה אָדָם נִכְבָּד וְהָיָה עוֹמֵד בְּצַד הַמֶּלֶךְ וְאֶסְתֵּר הַמַּלְכָּה הָיְתָה יוֹשֶׁבֶת בַּצַּד הָאַחֵר, כִּי מָרְדֳּכַי הָיָה אִישׁ טוֹב וּמְבַקֵּשׁ שָׁלוֹם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״כִּי מָרְדֳּכַי הַיְּהוּדִי מִשְׁנֶה לַמֶּלֶךְ אֲחַשְׁוֵרוֹשׁ וְגָדוֹל לַיְּהוּדִים וְרָצוּי לְרֹב אֶחָיו דּוֹרֵשׁ טוֹב לְעַמּוֹ וְדוֹבֵר שָׁלוֹם לְכָל זַרְעוֹ״. וְעָלָיו הַכָּתוּב אוֹמֵר: ״שְׁמׇר תָּם וּרְאֵה יָשָׁר כִּי אַחֲרִית לְאִישׁ שָׁלוֹם״.