Tratado 16
Los principios y las raíces
Las raíces que penden de los tres principios que hemos mencionado, y que se ramifican de ellos, son ocho. Del primer principio, que es la existencia de HaShem, se ramifican cuatro raíces que abarcan todo lo que pende de la existencia de HaShem —que es de existencia necesaria—: la unidad, en el modo que hemos expuesto; que no es cuerpo ni fuerza en un cuerpo; que no tiene dependencia del tiempo; y que Él, bendito sea, está exento de toda carencia.
השרשים הנתלים בשלשת העקרים שזכרנו והמסתעפים מהם הם שמונה, כי מן העקר הראשון שהוא מציאות השם יסתעפו ממנו ארבעה שרשים כוללים כל הדברים הנתלים במציאות השם שהוא מחוייב המציאות, והם האחדות על הדרך שכתבנו, ושאינו גוף ולא כח בגוף, ושאין לו התלות בזמן, ושהוא יתברך מסולק מן החסרונות.
Cada una de estas cuatro raíces, por su propia naturaleza, resulta necesaria para el principio de la existencia de HaShem. Pues si Él, bendito sea, no fuera uno, sin composición alguna, no sería de existencia necesaria; lo mismo si fuera cuerpo o fuerza en un cuerpo; y otro tanto si tuviera dependencia del tiempo —de modo que existiera en un tiempo distinto del tiempo, siendo este anterior o posterior a Él, como se explicará—, pues entonces no sería ni sin principio ni sin fin. Por eso contamos esta raíz, que no tiene dependencia del tiempo, y no contamos aparte la eternidad-sin-principio (kadmut), como la contó Rambam, de bendita memoria; así, en esta raíz quedan incluidas tanto la eternidad-sin-principio como la eternidad-sin-fin (nitzjiut). Porque, según su modo de contar, si puso la eternidad-sin-principio como raíz por sí misma, debería haber puesto también la eternidad-sin-fin como raíz aparte.
וכל אחד מאלו הארבעה שרשים מבואר מענינם שהם מתחייבים לעיקר מציאות השם, כי אם לא יהיה הוא יתברך אחד בלי שום הרכבה לא יהיה מחוייב המציאות, וכן אם יהיה גוף או כח בגוף, וכן אם יהיה לו התלות בזמן, שיהיה נמצא בזמן זולת זמן, יהיה הזמן קודם לו או מתאחר לו כמו שיבא, ולא יהיה אם כן קדמון ולא נצחי, ולזה מנינו זה השורש שאין לו התלות בזמן, ולא מנינו הקדמות כמו שמנה הרמב״ם ז״ל, כדי שיהיה נכלל בשורש הזה הקדמות והנצחיות, ולדבריו שמנה הקדמות שרש בפני עצמו, היה לו למנות הנצחיות גם כן שורש בפני עצמו.
Del mismo modo contamos una raíz —que Él, bendito sea, está exento de toda carencia— para aclarar que a quien es de existencia necesaria no le sobrevienen el sueño, el olvido, la fatiga y cosas semejantes; y para incluir en ella que todos los atributos que necesariamente se le reconocen a Él, bendito sea —como el poder, la voluntad y los demás, cuya ausencia lo haría deficiente—, en efecto se le atribuyen de un modo tal que de ello no resulte carencia alguna en Él. Ahora bien, de qué manera es posible atribuirle estos atributos y los otros, eso lo explicaremos en el segundo tratado, con la ayuda de la Roca.
וכן שמנו שורש אחד שהוא יתברך מסולק מן החסרונות, לבאר שמחוייב המציאות לא יפול עליו השינה והשכחה והליאות ודומיהן, ולכלול בזה שכל התארים שיחוייב שימצאו לו יתברך, כמו היכולת והרצון וזולתם מן התארים, שאם לא נמצאו לו היה חסר, הנה אמנם ייוחסו אליו· יתברך בצד שלא יקרה מזה חסרון בחקו. ואולם על איזה צד אפשר שייוחסו אליו אלה התארים וזולתם, הנה זה ממה שנבאר במאמר השני בעזרת הצור.
Las raíces que penden del segundo principio, que es la Torá de los Cielos, y que se ramifican de él, son tres: el conocimiento de HaShem, la profecía y la misión del enviado. También de estas tres es claro, por su naturaleza, que resultan necesarias para el principio de la Torá de los Cielos. Pues si HaShem no conoce los seres inferiores, no vendrá de Él profecía ni Torá de los Cielos. Y aun conociendo los seres inferiores, no es forzoso que llegue una Torá de los Cielos si no hay profecía ni saber que llegue de HaShem al hombre. Y aun habiendo profecía —para anunciar lo por venir o para ordenar al hombre mandatos particulares que él, sus hijos y los de su casa hayan de cumplir tras él, como ordenó a Avraham la mitzvá de la milá—, los hombres no estarían obligados a obedecerle mientras no se verificara que él es enviado de Dios para ordenar a los hombres mandatos divinos. Por eso la verificación de la misión del enviado es un principio que abarca todas las religiones divinas. Pues, verificada esa misión —sea el enviado de un grado mucho más alto, sea que no esté en tal grado—, será posible que por su medio se dé un orden divino, general y suficiente para llevar a los hombres a la felicidad eterna; y esto es lo que significa la Torá de los Cielos.
והשרשים הנתלים בעקר השני, שהוא תורה מן השמים, והמסתעפים ממנו הם שלשה, שהם ידיעת השם והנבואה ושליחות השליח. ואלו השלשה גם כן מבואר מענינם היותם מתחייבים לעקר תורה מן השמים. וזה כי אם אין השם יודע הנמצאות השפלות, לא תהיה שם נבואה מאתו ולא תורה מן השמים, ואף אם יהיה יודע הנמצאות השפלות, איננו מחוייב שתגיע תורה מן השמים אם אין שם נבואה ומדע מגיע מהשם לאדם, ואף אם תהיה שם נבואה להודיע העתידות או לצוות את האדם צווים פרטים שיעשה הוא ובניו ובני ביתו אחריו כמו שצוה לאברהם מצות המילה, לא יתחייבו האנשים להשמע אליו אם לא יתאמת היותו שליח האל לצוות את האנשים צוויים אלהיים. ולזה היה התאמתות שליחות השליח עיקר כולל לכל הדתות האלהיות. כי כשיתאמת שליחות השליח, הן שיהיה השליח גדול במדרגה יותר מאד הן שלא יהיה באותה מדרגה, יהיה אפשר שינתן על ידו סדור אלהי כולל ומספיק להגיע האנשים אל ההצלחה הנצחית, וזהו ענין תורה מן השמים.
Por eso no contamos la profecía de Moshé entre los principios ni entre las raíces, como hizo Rambam, de bendita memoria. Pues no conviene contar como principio sino aquello sin lo cual no puede concebirse una Torá divina, ni como raíz sino lo que resulta forzosamente necesario al principio; y la profecía de Moshé no es forzosa para la misión del enviado, sino una rama que deriva de ella. Si hubiera de contarse, sería un principio particular de la Torá de Moshé. Pero como la verificación de la misión del enviado propio de cada religión es un principio particular de ella —y cuanto más firme sea esa verificación, más firme será la creencia en esa religión—, no vimos razón para contar la profecía de Moshé como principio particular de la Torá de Moshé; pues, una vez verificada su misión, no hace falta verificar el grado de su profecía. Y cómo ha de ser la verificación de la misión del enviado, para que no caiga sobre ella duda alguna, es cosa que se explicará más adelante, con la ayuda de HaShem. Y por qué contamos la Torá de los Cielos como principio y la profecía como raíz que deriva de ella, se explicará en el tercer tratado, con la ayuda de HaShem.
ולזה לא מנינו נבואת משה בכלל העקרים ולא בשרשים כמו שעשה הרמב״ם ז״ל, כי אין ראוי למנות עקר אלא מה שלא ידומה תורה אלהית זולתו, ולא שורש אלא המתחייב לעקר בהכרח, וזה אינו מתחייב לשליחות השליח בהכרח, אבל הוא ענף נמשך ממנו, ואם היה שימנה הנה הוא עקר פרטי לתורת משה, אבל לפי שהתאמתות שליחות השליח המיוחד בכל דת ודת עקר פרטי אליה, וכפי חוזק התאמתות שליחות השליח תהיה חוזק ההאמנה בדת ההיא, לא ראינו למנות נבואת משה עקר פרטי לתורת משה, כי אחר התאמת שליחותו אין צריך לאמת מדרגת נבואתו. ואמנם איך יהיה התאמתות שליחות השליח כדי שלא יפול בו שום ספק, זה ממה שיתבאר במה שיבא בעזרת השם. ואולם למה מנינו תורה מן השמים עקר והנבואה שורש נמשך אליה, זה יתבאר במאמר הג׳ בעזר השם.
En cuanto al tercer principio, que es la recompensa y el castigo, la raíz que le precede y le resulta forzosamente necesaria es la providencia (hashgajá). Y esto es así porque, aunque ya nos precedió la raíz del conocimiento —que Dios conoce las obras de los hijos del hombre y ordena sus asuntos en la Torá de los Cielos, de manera que se mantenga su colectividad y se enderece su vida—, aún podría decirse que, por ser el hombre bajo y despreciable a los ojos de HaShem, el individuo quedara abandonado y librado a su suerte, sin retribución por sus actos particulares —los que median entre él y su Creador—, salvo en cuanto es parte del conjunto, y no en consideración de sí mismo. Por eso pusimos la providencia como raíz que precede a la recompensa y al castigo: para advertir que la providencia divina se ejerce sobre cada individuo, dándole castigo y recompensa aun por las cosas que median entre él y HaShem —como cuando no atendió a Kayin ni a su ofrenda—, y con mayor razón por las cosas que median entre el hombre y su prójimo, según la palabra del navi: «grande en consejo y poderoso en obra, cuyos ojos están abiertos sobre todos los caminos de los hijos del hombre, para dar a cada uno según sus caminos y según el fruto de sus obras» (Yirmiyahu 32:19).
והעקר השלישי שהוא השכר והעונש, הנה השורש הקודם לו והמתחייב אליו בהכרח הוא ההשגחה. וזה, כי אף על פי שכבר קדם לנו שורש הידיעה ושהאל יודע מעשה בני האדם ומסדר עניניהם בתורה מן השמים באופן שיתקיים קבוצם ויתוקן חיותם, כבר היה אפשר לומר כי להיות האדם פחות ונבזה בעיני השם, יהיה הפרט משולח ונעזב ובלתי נגמל על מעשיו הפרטיים אשר בינו לבין קונו אלא מצד היותו חלק מן הכלל, לא בבחינת הפרט מצד עצמו, ולזה שמנו ההשגחה שורש קודם לשכר ולעונש, להעיר שההשגחה האלהית היא על כל פרט ופרט לתת לו עונש ושכר אף על הדברים שהם בינו לבין השם, כמו שלא שעה אל קין ואל מנחתו, וכל שכן על הדברים שהם בין אדם לחבירו, כמאמר הנביא גדול העצה ורב העליליה אשר עיניך פקוחות על כל דרכי בני אדם לתת לאיש כדרכיו וכפרי מעלליו.
La recompensa y el castigo son de dos clases: corporal y del alma; y el principio de la recompensa y el castigo las abarca a ambas a la vez. Pero no vimos razón para contar la corporal como raíz aparte y la del alma como otra raíz, pues la corporal, a mi juicio, no conviene contarla como raíz por sí misma —ya que hay entre nuestros maestros, de bendita memoria, quienes dijeron que «no hay recompensa de mitzvá en este mundo» (Kidushín 39b). Por eso pusimos la recompensa y el castigo como un solo principio general, para incluir las dos clases de recompensa: la del alma, para quienes piensan que la recompensa es del alma y no del cuerpo; y, para quienes sostienen que hay recompensa del alma y también corporal, que abarque a ambas a la vez.
והשכר והעונש שני מינים, אם גופיי ואם נפשיי, ועקר השכר והעונש יכלול שניהם כאחד. אבל לא ראינו למנות הגופיי שורש בפני עצמו והנפשיי שורש בפני עצמו, כי הגופיי אין ראוי למנותו שורש בפני עצמו לפי דעתי, שהרי יש מרבותינו ז״ל שאמרו שכר מצוה בהאי עלמא ליכא. ולזה שמנו השכר והעונש עקר אחד בכלל לכלול שני מיני השכר, אם הנפשיי לחושבים שעקר השכר הוא לנפש ולא לגוף, ולאומרים שיש שכר נפשיי וגופיי יכלול שניהם כאחד.
De este modo, el número de los principios y las raíces de la religión divina en general será once: la existencia de HaShem y las cuatro raíces que derivan de ella —la unidad; que no es cuerpo ni fuerza en un cuerpo; que no tiene dependencia del tiempo; y que está exento de toda carencia—. Asimismo, la Torá de los Cielos y las tres raíces que penden de ella —el conocimiento de HaShem, la profecía y la misión del enviado—. Y la recompensa y el castigo, con la raíz que pende de ellos —la providencia—. Y si contamos el conocimiento y la providencia como un solo principio, como los reunió Rambam, de bendita memoria, en uno solo, el número de los principios y las raíces será diez, y no más.
ויהיה מנין העקרים והשרשים לדת האלהית בכלל לפי דרך זה י״א. מציאות ה׳ והד׳ שרשים הנמשכים ממנו, שהם האחדות, ושאינו גוף ולא כח בגוף, ושאין לו התלות בזמן, ושהוא מסולק מן החסרונות. וכן תורה מן השמים והג׳ שרשים הנתלים בו, שהם ידיעת השם, והנבואה, ושליחות השליח. והשכר והעונש והשורש הנתלה בו, שהוא ההשגחה. ואם נמנה הידיעה וההשגחה עקר אחד, כמו שכללם הרמב״ם ז״ל בעקר אחד, יהיה מנין העקרים והשרשים עשרה ולא יותר.
Es claro que no conviene llamarlos a todos principios (ikarim), porque su necesidad para la Torá divina no es igual. Pues quien crea en la dualidad, o que Él es cuerpo o fuerza en un cuerpo, o que tiene dependencia del tiempo, no por ello hace caer la Torá divina en su conjunto —salvo en cuanto estas cosas penden del principio de la existencia de HaShem, de manera que quien niega una de ellas es como quien niega el principio, ya que no lo cree como se debe—. Por eso no los contamos a todos como principios por igual, como los puso Rambam, de bendita memoria.
והוא מבואר שאין ראוי לקראתם כלם עקרים, לפי שאין הכרחיותם לתורה אלהית בשוה, כי מי שיאמין השניות או שהוא גוף או כח בגוף או שיש לו התלות בזמן, לא תפול התורה האלהית בכללה בזה אלא מצד שהם נתלים בעקר מציאות השם, והכופר באחד מהם ככופר בעקר, אחר שאינו מאמין העקר כמו שראוי, ולזה לא שמנו אותם כלם עקרים בשוה כמו ששמם הרמב״ם ז״ל.
Tampoco contamos la profecía de Moshé, ni que la Torá no será cambiada (shelo tenusaj haTorá), como principios ni como raíces, porque no son principios ni raíces forzosamente necesarios a la religión divina, sino ramas y creencias que derivan de la misión del enviado. Y si fueran principios o raíces, serían principios propios de la Torá de Moshé, no de la religión divina en general —así como la venida del mashíaj y la resurrección de los muertos son principios propios de la religión de los cristianos, sin los cuales no se concibe su existencia—. En cambio, la existencia de la Torá de Moshé sí se concibe sin la profecía de Moshé y sin que la Torá sea inmutable; por eso lo más apropiado es decir que son ramas y creencias que derivan de la misión del enviado, y no principios por sí mismos —igual que la resurrección de los muertos y la venida del mashíaj son ramas que brotan de la recompensa y el castigo, y no principios ni raíces por sí mismos, ni abarcadores de la Torá divina ni propios de la Torá de Moshé—. Tampoco contamos «que conviene servirle a Él y no a otro», porque es una mitzvá particular y no procede contarla entre los principios ni entre las raíces, por la razón que expusimos en el capítulo anterior. Y contamos el conocimiento y la providencia como dos raíces distintas, porque son asuntos diferentes, como escribió Rambam, de bendita memoria, en el libro de la Guía (Moré), y como coincidieron todos los posteriores, de bendita memoria, aunque él los reunió en un solo principio.
ולא מנינו נבואת משה ולא שלא תנוסח התורה עקרים ולא שרשים, לפי שאלו אינם עקרים ולא שרשים מתחייבים לדת האלהית בהכרח, אבל הם ענפים ואמונות נמשכות לשליחות השליח, ואם היו עקרים או שרשים, הנה הם עקרים מיוחדים לתורת משה ולא לדת האלהית בכלל, כמו שביאת המשיח ותחיית המתים עקרים מיוחדים לדת הנוצרים, שלא יצוייר מציאותה זולתם, ואולם נבואת משה ושלא תנוסח התורה כבר יצוייר מציאות תורת משה זולתם, ולזה היותר ראוי שנאמר שהם ענפים ואמונות נמשכות לשליחות השליח, לא עקרים בפני עצמם, כמו שתחיית המתים וביאת המשיח ענפים מסתעפים מן השכר והעונש, לא עקרים או שרשים בפני עצמם, לא כוללים לתורה אלהית ולא מיוחדים לתורת משה. גם לא מנינו שראוי לעבדו ולא לזולתו, לפי שהיא מצוה מיוחדת ואין ראוי למנותה בעקרים ולא בשרשים, מן הטעם שכתבנו בפרק הקודם לזה. ומנינו הידיעה וההשגחה ב׳ שרשים נבדלים, לפי שהם ענינים מתחלפים, כמו שכתב הרמב״ם ז״ל בספר המורה וכמו שהסכימו כל האחרונים ז״ל, אף על פי שהוא כללם בעקר אחד.
Y no contamos la libre elección (bejirá) ni el fin último general entre los principios ni entre las raíces, aunque son imprescindibles para la Torá divina, hasta el punto de que sin ellos no se concibe su existencia; pues, dado que no le son necesarios en cuanto es divina, como ya se dijo, no procede contarlos como raíces suyas. Ahora bien, el fin propio de la Torá divina, que es la recompensa y el castigo del alma, ya fue contado entre los principios, por resultar forzosamente necesario a la Torá divina. Pero la libre elección, al no serle necesaria en cuanto es divina, no fue contada entre los principios ni entre las raíces; con todo, por ser imprescindible para la Torá divina y precederla por fuerza, explicaremos su asunto en el cuarto tratado, con la ayuda de HaShem. Y esto es lo que quisimos aclarar acerca del número de los principios y las raíces. Bendito sea Aquel que ayuda y decreta, amén y amén.
ולא מנינו הבחירה והתכלית הכולל בכלל העקרים ולא בשרשים, אף על פי שהם הכרחיים לתורה אלהית שלא יצוייר מציאותה זולתם, כי אחר שאינם הכרחיים לה במה שהיא אלהית כמו שקדם, אין ראוי למנותם שרשים אליה. ואולם התכלית המיוחד לתורה אלהית שהוא השכר והעונש הנפשיי, כבר נמנה בכלל העקרים, להיותו מתחייב לתורה אלהית בהכרח. ואבל הבחירה, אחר שאינה מתחייבת לה במה שהיא אלהית, לא נמנית בכלל העקרים ולא בשרשים, ומכל מקום אחר שהיא הכרחית לתורה אלהית וקודמת לה בהכרח, נבאר ענינה במאמר הרביעי בעזרת השם. וזהו מה שרצינו לבארו במנין העקרים והשרשים, וברוך העוזר והגוזר, אמן ואמן.