Séfer haJinuj·Precepto 190111 / 615
En papel →

Precepto 190

No descubrir la desnudez del padre

Que no descubra el hombre la desnudez de su padre. Es decir, que no se acueste con él al modo del yacer con una mujer. Como está dicho (Vaikrá 18:7): «La desnudez de tu padre no descubrirás». Esta advertencia, en el caso de quien yace con su padre, se añade a la advertencia general sobre el yacer con varón —referida a cualquier persona— que se enuncia en otro lugar (más adelante, precepto 209), como está dicho (Vaikrá 18:22): «Y con varón no te acostarás al modo del yacer con una mujer».

Y así dijeron, de bendita memoria, en Sanhedrín (54a): «La desnudez de tu padre no descubrirás» —tu padre literalmente. Y preguntaron allí: ¿acaso esto no se deduce ya de «y con varón no te acostarás»? Y respondió quien respondió: para hacerlo responsable de dos —y conforme a Rav Yehudá, pues dijo Rabí Yehudá: un gentil que yace con su padre es responsable de dos. Y allí lo explicaron y dijeron: lo dicho por Rav Yehudá se entiende mejor referido a un israelita, en caso de falta involuntaria y respecto de la ofrenda. Y el haber dicho «gentil» fue por usar un lenguaje más cuidado —es decir, que no quiso mencionar este asunto vergonzoso a propósito de un israelita, ya que es posible plantearlo respecto de un gentil, pues también ellos están ordenados acerca de las uniones prohibidas; pero la misma ley rige para el israelita, que es responsable de dos por su padre. Es decir, que si yació con él por falta involuntaria, debe traer dos ofrendas de pecado (jatat).

El sentido de esta advertencia es evidente; no hace falta extenderse sobre su raíz, pues esta gran torpeza merece ser apartada de los hombres, y castigar con un gran castigo a quien la comete —por eso se le condena a la lapidación.

שֶׁלֹּא לְגַלּוֹת עֶרְוַת אָב – שֶׁלֹּא יְגַלֶּה אָדָם עֶרְוַת אָבִיו. כְּלוֹמַר, שֶׁלֹּא יִשְׁכַּב אוֹתוֹ מִשְׁכְּבֵי אִשָּׁה. שֶׁנֶּאֱמַר (ויקרא יח ז) עֶרְוַת אָבִיךָ לֹא תְגַלֵּה. וְזֹאת הָאַזְהָרָה נוֹסֶפֶת בְּשׁוֹכֵב אֶת אָבִיו עַל הָאַזְהָרָה הַכּוֹלֶלֶת מִשְׁכַּב זְכוּר בְּכָל אָדָם, שֶׁנֶּאֶמְרָה (לקמן מצוה רט) בְּמָקוֹם אַחֵר, כְּמוֹ שֶׁנֶּאֱמַר (שם כב) וְאֶת זָכָר לֹא תִשְׁכַּב מִשְׁכְּבֵי אִשָּׁה. וְכֵן אָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה בְּסַנְהֶדְרִין (נד, א) עֶרְוַת אָבִיךָ לֹא תְגַלֵּה, אָבִיךָ מַמָּשׁ. וְשָׁאֲלוּ שָׁם הַאי מִוְאֶת זָכָר לֹא תִשְׁכַּב נָפְקָא, וְהֵשִׁיב הַמֵּשִׁיב כְּדֵי לְחַיְּבוֹ שְׁתַּיִם, וְכִדְרַב יְהוּדָה דְּאָמַר רַבִּי יְהוּדָה גּוֹי הַבָּא עַל אָבִיו חַיָּב שְׁתַּיִם. וְשָׁם בֵּאֲרוּ וְאָמְרוּ, מִסְתַּבְּרָא מִלְּתֵהּ דְּרַב יְהוּדָה בְּיִשְׂרָאֵל וּבְשׁוֹגֵג וּבְקָרְבָּן. וְהַאי דְּקָאָמַר גּוֹי, לִשָּׁנָא מְעַלְּיָא נְקַט, כְּלוֹמַר שֶׁלֹּא רָצָה לְהַזְכִּיר הָעִנְיָן הַמְּגֻנֶּה בְּיִשְׂרָאֵל כֵּיוָן שֶׁאֶפְשָׁר לְהַעֲמִידוֹ בְּגוֹי שֶׁאַף הֵן מְצֻוִּין בָּעֲרָיוֹת, אֲבָל הוּא הַדִּין בְּיִשְׂרָאֵל שֶׁחַיָּב שְׁתַּיִם בְּאָבִיו. כְּלוֹמַר, שֶׁאִם שָׁכַב אוֹתוֹ בְּשׁוֹגֵג, חַיָּב לְהָבִיא שְׁתֵּי חַטָּאוֹת. עִנְיַן הָאַזְהָרָה זוֹ נִגְלֶה הוּא, אֵין לְהַאֲרִיךְ בְּשָׁרְשָׁהּ, כִּי הַכִּעוּר הַגָּדוֹל הַזֶּה רָאוּי לְהַרְחִיקוֹ מִבְּנֵי אָדָם וְלַעֲנֹשׁ עָלָיו הָעוֹבֵר עֹנֶשׁ גָּדוֹל, וְלָכֵן יְחַיְּבֶנּוּ בִּסְקִילָה.

De las leyes del precepto: lo que dijeron, de bendita memoria (Yevamot 53b), que la responsabilidad surge con la introducción de la corona de inmediato, y no antes. Y la misma ley rige en todas las uniones prohibidas, en las que la responsabilidad surge con la introducción de la corona de inmediato, salvo en quien yace con la sierva, donde la responsabilidad surge al consumar la cópula. Y el resto de sus detalles, al final del orden daremos a conocer su lugar, junto con los detalles de todas las demás uniones prohibidas, con la ayuda de HaShem [allí].

מִדִּינֵי הַמִּצְוָה. מָה שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (יבמות, נג, ב) שֶׁהַחִיּוּב הוּא בְּהַכְנָסַת הָעֲטָרָה מִיָּד וְלֹא קֹדֶם לָכֵן. וְהוּא הַדִּין בְּכָל הָעֲרָיוֹת שֶׁהַחִיּוּב בָּהֶן בְּהַכְנָסַת הָעֲטָרָה מִיָּד, חוּץ מִן הַבָּא עַל הַשִּׁפְחָה שֶׁהַחִיּוּב בָּהּ בְּגוֹמֵר בִּיאָתוֹ. וְיֶתֶר פְּרָטֶיהָ, בְּסוֹף הַסֵּדֶר נוֹדִיעַ מְקוֹמָן עִם פְּרָטֵי שְׁאָר כָּל הָעֲרָיוֹת בְּעֶזְרַת הַשֵּׁם [א"ה שם].

Y rige esta prohibición en todo lugar y en todo tiempo. Y quien transgrede esto y yace con su padre: si introdujo la cabeza de la corona deliberadamente, y hay testigos y advertencia previa, es lapidado; y si lo hizo por falta involuntaria, trae dos ofrendas de pecado en la época del Templo —una por la prohibición de «su padre» y otra por la prohibición de «varón».

וְנוֹהֵג אִסּוּר זֶה בְּכָל מָקוֹם וּבְכָל זְמַן. וְהָעוֹבֵר עַל זֶה וְשָׁכַב אֶת אָבִיו, מִכֵּיוָן שֶׁהִכְנִיס רֹאשׁ הָעֲטָרָה בְּמֵזִיד וְיֵשׁ עֵדִים וְהַתְרָאָה נִסְקָל, בְּשׁוֹגֵג מֵבִיא שְׁתֵּי חַטָּאוֹת בִּזְמַן הַבַּיִת. אֶחָד מִשּׁוּם לָאו דְּאָבִיו וְאֶחָד מִשּׁוּם לָאו דְּזָכָר.