Precepto 234
No torcer el juicio
No torcer el juicio — que el juez no cometa injusticia en el dictamen. Y la injusticia se produce cada vez que transgrede lo que la Torá nos ordenó en materia de juicio, salvo que lo haya hecho con el consentimiento de las partes. Sobre esto se dijo: «No cometeréis injusticia en el juicio» (Vayikrá 19:15).
שֶׁלֹּא לְעַוֵּל הַמִּשְׁפָּט – שֶׁלֹּא יַעֲשֶׂה הַדַּיָּן עָוֶל בַּדִּין וְהָעָוֶל יִהְיֶה בְּכָל עֵת שֶׁיַּעֲבֹר עַל מָה שֶׁצִּוְּתָה לָנוּ הַתּוֹרָה בְּעִנְיַן הַדִּין, אֶלָּא אִם כֵּן עָשָׂה בִּרְצוֹן בַּעֲלֵי הַדִּין, וְעַל זֶה נֶאֱמַר (ויקרא יט טו) לֹא תַעֲשׂוּ עָוֶל בַּמִּשְׁפָּט.
La raíz del precepto es conocida: por medio de un juicio justo se sostiene el orden de la convivencia humana.
שֹׁרֶשׁ הַמִּצְוָה יָדוּעַ, כִּי בְּמִשְׁפַּט צֶדֶק, יִתְקַיֵּם יִשּׁוּב בְּנֵי אָדָם.
De las leyes del precepto. Lo que dijeron nuestros sabios, de bendita memoria (Ketubot 105a): que quien demora el juicio entra en la categoría del que tuerce la justicia. Y lo que dijeron (Avot 1:1): «Sed pausados en el juicio», para no llegar a torcer la justicia. Y dijeron, de bendita memoria (Yevamot 109b), que conviene a quien juzga consultar con alguien mayor que él, si lo tiene cerca. Y dijeron (Avot 4:7), advirtiendo sobre este asunto: «Todo el que se aparta del juicio, aparta de sí enemistad, robo y juramento en vano». Todo esto para enseñarnos que el asunto requiere mucha calma y mucho reposo de la mente, para no errar en el juicio —pues hay muchos detalles en las leyes, y se necesita ser un gran sabio para juzgar—, tal como dijeron nuestros sabios, de bendita memoria (Bavá Batrá 175b): «Quien quiera hacerse sabio, que se ocupe de las leyes monetarias, pues no hay rama en la Torá mayor que ellas, ya que son como un manantial que brota». Y nos advirtieron también (Sanhedrín 8a) que nos ha de ser tan querido el pleito de una prutá como el pleito de cien manés, para juzgarlo conforme a su verdad. Y por la gravedad del juicio, alabaron mucho a quien es capaz de lograr una avenencia entre los litigantes, y sobre él se dijo (Zejariá 8:16): «Verdad y juicio de paz juzgad»: este es el juicio de paz. Y así se dice de David (Shmuel II 8:15): «Y David hacía juicio y justicia para todo su pueblo». ¿Qué juicio lleva consigo justicia? Has de decir que es la avenencia. Y el resto de las muchas advertencias que nos dieron nuestros sabios, de bendita memoria, sobre la rectitud del juicio, y los demás detalles del precepto, están dispersos en el Orden de Nezikín, y lo principal en el tratado de Sanhedrín (Joshen Mishpat, cap. 17).
מִדִּינֵי הַמִּצְוָה. מָה שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (כתובות קה, א), שֶׁהַמְּעַנֶּה אֶת הַדִּין בִּכְלַל מְעַוֵּל הַמִּשְׁפָּט הוּא. וּמָה שֶׁאָמְרוּ (אבות א א) הֱווּ מְתוּנִים בַּדִּין, כְּדֵי שֶׁלֹּא יָבוֹאוּ לְעַוֵּל הַמִּשְׁפָּט. וְאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (יבמות קט ב) שֶׁרָאוּי לְמִי שֶׁדָּן לְהִמָּלֵךְ עִם גָּדוֹל מִמֶּנּוּ אִם הוּא אֶצְלוֹ, וְאָמְרוּ (אבות ד, ז) בְּאַזְהָרַת עִנְיָן זֶה כָּל הַמּוֹנֵעַ עַצְמוֹ מִן הַדִּין מוֹנֵעַ מִמֶּנּוּ אֵיבָה וְגָזֵל וּשְׁבוּעַת שָׁוְא, וְכָל זֶה לְלַמְּדֵנוּ שֶׁהַדָּבָר צָרִיךְ מִתּוּן וְיִשּׁוּב הַדַּעַת הַרְבֵּה כְּדֵי שֶׁלֹּא יִטְעוּ בַּדִּין, כִּי הַרְבֵּה דְּבָרִים יֵשׁ בַּדִּינִים, וְחָכָם גָּדוֹל צָרִיךְ לִהְיוֹת בַּדִּין, וּכְמוֹ שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (ב"ב קעה, ב) הָרוֹצֶה לְהִתְחַכֵּם יַעֲסֹק בְּדִינֵי מָמוֹנוֹת, שֶׁאֵין מִקְצֹעַ בַּתּוֹרָה גָּדוֹל מֵהֶן, שֶׁהֵם כְּמַעְיָן הַנּוֹבֵעַ. וְהִזְהִירוּנוּ גַּם כֵּן (סנהדרין ח, א) שֶׁיְּהֵא חָבִיב עָלֵינוּ דִּין שֶׁל פְּרוּטָה כְּדִין שֶׁל מֵאָה מָנֶה לָדוּן אוֹתוֹ לַאֲמִתּוֹ. וּמִפְּנֵי חֹמֶר הַדִּין, שִׁבְּחוּ הַרְבֵּה מִי שֶׁיָּכוֹל לְהַטִּיל פְּשָׁרָה בֵּין בַּעֲלֵי הָרִיב, וְעָלָיו נֶאֱמַר (זכריה ח טז) אֱמֶת וּמִשְׁפַּט שָׁלוֹם שִׁפְטוּ, שֶׁזֶּהוּ מִשְׁפָּט שֶׁל שָׁלוֹם, וְכֵן בְּדָוִד הוּא אוֹמֵר (שמואל ב ח טו) וַיְהִי דָוִד עֹשֶׂה מִשְׁפָּט וּצְדָקָה לְכָל עַמּוֹ, אֵי זֶהוּ מִשְׁפָּט שֶׁיֵּשׁ עִמּוֹ צְדָקָה? הֱוֵי אוֹמֵר זֶהוּ מִצּוּעַ. וְיֶתֶר רֻבֵּי הָאַזְהָרוֹת שֶׁהִזְהִירוּנוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה בְּהַשְׁוָיַת הַדִּין, וּשְׁאָר פְּרָטֵי הַמִּצְוָה, הֵם בְּפִזּוּר בְּסֵדֶר נְזִיקִין, וְהָעִקָּר בְּמַסֶּכֶת סַנְהֶדְרִין [ח"מ סי' יז].
Y rige en todo lugar y en todo tiempo, en los varones, pues a ellos compete el juicio. Y quien transgrede esto y comete injusticia en el juicio —es decir, que juzga de modo contrario a la ley de la Torá a sabiendas— transgrede esta prohibición, pero no recibe azotes por ella, pues una prohibición que no implica acto sino solo palabra no acarrea azotes, salvo aquellas que enumeramos arriba (precepto 239). Y además, porque todo el que juzga de modo contrario a la ley de la Torá, su dictamen se revierte, y por eso no recibe azotes por él. Tal como decimos en Sanhedrín, en el capítulo «Ejad diné mamonot» (Sanhedrín 33a): que todo el que yerra en algo que es una mishná, siempre se revierte. Y el sentido es decir que todo el que yerra al juzgar algo contrario a la intención de la Torá, su dictamen es, sin duda, totalmente nulo, y es como si no se hubiera dicho. Y allí se explicará que hay distinciones: que si juzgó el caso en contra de la verdad de modo que su dictamen es válido, queda obligado a pagar de su propio bolsillo a aquel a quien torció su juicio. Y por nada de esto se hace acreedor de azotes, aun habiendo realizado un acto —como por ejemplo que tomó y entregó con su mano—, por el principio que tenemos: que toda prohibición que da lugar a un pago no acarrea azotes.
וְנוֹהֶגֶת בְּכָל מָקוֹם וּבְכָל זְמַן בִּזְכָרִים כִּי לָהֶם הַמִּשְׁפָּט. וְהָעוֹבֵר עַל זֶה וְעָשָׂה עָוֶל בַּמִּשְׁפָּט, כְּלוֹמַר, שֶׁדָּן שֶׁלֹּא כְּדִין תּוֹרָה לְדַעַת עָבַר עַל לָאו זֶה אֲבָל אֵין לוֹקִין עָלָיו, דְּלָאו שֶׁאֵין בּוֹ מַעֲשֶׂה אֶלָּא דִּבּוּר לְבַד, אֵין לוֹקִין עָלָיו, חוּץ מֵאוֹתָן שֶׁמָּנִינוּ לְמַעְלָה (מצוה רלט), וְעוֹד שֶׁהֲרֵי כָּל הַדָּן שֶׁלֹּא כְּדִין תּוֹרָה דִּינוֹ חוֹזֵר, וּלְפִיכָךְ אֵין לוֹקִין עָלָיו, וְכִדְאָמְרִינַן בְּסַנְהֶדְרִין פֶּרֶק אֶחָד דִּינֵי מָמוֹנוֹת (סנהדרין לג א), שֶׁכָּל הַטּוֹעֶה בִּדְבַר מִשְׁנָה, לְעוֹלָם חוֹזֵר. וְהָעִנְיָן לוֹמַר שֶׁכָּל הַטּוֹעֶה לָדוּן בְּמָה שֶׁהוּא הֵפֶךְ כַּוָּנַת הַתּוֹרָה, בְּלִי סָפֵק דִּינוֹ בָּטֵל לְגַמְרֵי, וַהֲרֵי הוּא כְּאִלּוּ לֹא נֶאֱמַר, וְשָׁם יִתְבָּאֵר שֶׁיֵּשׁ צְדָדִין. שֶׁאִם דָּן הַדִּין בְּהֶפֶךְ הָאֱמֶת שֶׁדִּינוֹ דִּין וְחַיָּב לְשַׁלֵּם מִבֵּיתוֹ לְמִי שֶׁעִוֵּת לוֹ דִּינוֹ, וּמִכָּל זֶה לֹא יִתְחַיֵּב מַלְקוּת, וַאֲפִלּוּ עָשָׂה בּוֹ מַעֲשֶׂה, וּכְגוֹן שֶׁנָּשָׂא וְנָתַן בַּיָּד, מִן הַכְּלָל שֶׁבְּיָדֵינוּ שֶׁכָּל לָאו שֶׁנִּתָּן לְתַשְׁלוּמִין, אֵין לוֹקִין עָלָיו.
Y si no fuera porque el asunto se haría largo y saldríamos del marco de nuestra labor, nos habríamos detenido a explicar con amplitud todos los casos en que el dictamen se revierte, los casos en que no se revierte pero el tribunal queda obligado a pagar de su propio bolsillo, y los casos en que no se revierte y el tribunal queda exento de pagar. Y la regla general, según parece, es que dondequiera que juzgaron sin autorización, habiendo en la ciudad alguien mayor que ellos, y erraron —incluso en un punto de criterio—, su dictamen se revierte; y eso siempre que no hayan tomado y entregado con la mano, pues si tomaron y entregaron con la mano, su dictamen no se revierte, pero quedan obligados a pagar; en otro caso, su dictamen no se revierte. Y donde juzgaron con autorización —de modo que no cabe decir que fueron negligentes cuando se pusieron a juzgar—, quedan exentos de pagar. Y donde no fue con autorización, o también en todo caso en que cabe decir que fueron en algo negligentes cuando se pusieron a juzgar, quedan obligados a pagar. Y siempre que decimos que su dictamen se revierte, aun si se perdió o se consumió aquello sobre lo que juzgaron, quedan exentos de pagar, salvo que hayan tomado y entregado con su propia mano efectivamente, pues siendo así, por la ley de quien causa daño quedan, en cualquier caso, obligados a pagar; pero de no ser así, quedan exentos. Y respecto de lo que dijimos arriba, que todo el que yerra en algo que es una mishná siempre se revierte, nos explicó mi maestro —que Dios lo guarde— que no se trata de una mishná propiamente dicha, sino que también todo lo que está explicado en el Talmud, en palabras de los amoraítas, que es halajá, y el juez erró en ello, también ese es llamado «el que yerra en algo que es una mishná». Y aún fueron más lejos en su medida al decir, además, que incluso a quien yerra en algo que dictaminó uno de los gueonim o de los sabios reconocidos entre nosotros por su sabiduría lo equiparamos al que yerra en algo que es una mishná, salvo que aquel mismo tribunal declare que, aun habiendo sabido y recordado la opinión de aquel gaón o sabio, no juzgaría como él ni desistiría por su causa de juzgar sus casos conforme a su propio criterio —y eso siempre que sea apto para ello.
וְאִם לֹא שֶׁיֶּאֱרַךְ הָעִנְיָן וְנֵצֵא מִגֶּדֶר מְלַאכְתֵּנוּ בָּאנוּ לְפָרֵשׁ בַּאֲרֻכָּה כָּל הַצְּדָדִין שֶׁהַדִּין חוֹזֵר, וְהַצְּדָדִין שֶׁאֵינוֹ חוֹזֵר וְחַיָּב הַבֵּית דִּין לְשַׁלֵּם מִבֵּיתוֹ, וְהַצְּדָדִין שֶׁאֵינוֹ חוֹזֵר וּפָטוּר הַבֵּית דִּין לְשַׁלֵּם. וּמִכְּלָלָא דְּמִלְּתָא לְפִי הַנִּרְאֶה, דְּכָל הֵיכָא שֶׁדָּנוּ בְּלֹא קַבָּלָה וְאִכָּא בָּעִיר גָּדוֹל מֵהֶם וְטָעוּ וַאֲפִלּוּ בְּשִׁקּוּל הַדַּעַת דִּינָם חוֹזֵר, וְהוּא שֶׁלֹּא נָשְׂאוּ וְנָתְנוּ בַּיָּד שֶׁאִלּוּ נָשְׂאוּ וְנָתְנוּ בַּיָּד אֵין דִּינָם חוֹזֵר, אֲבָל חַיָּבִין לְשַׁלֵּם, בְּעִנְיָן אַחֵר אֵין דִּינָם חוֹזֵר. וְהֵיכָא שֶׁדָּנוּ בִּרְשׁוּת דְּלֵכָּא לְמֵימַר דְּהָווּ פּוֹשְׁעִים כְּשֶׁבָּאוּ לָדוּן פְּטוּרִים מִלְּשַׁלֵּם. וְהֵיכָא דְּלָאו בִּרְשׁוּת, אִי נָמֵי בְּכָל צַד דְּאִכָּא לְמֵימַר דְּהָווּ פּוֹשְׁעִים כְּלָל כְּשֶׁבָּאוּ לָדוּן חַיָּבִים לְשַׁלֵּם. וְכָל הֵיכָא דְּאָמְרִי דִּינָם חוֹזֵר, אֲפִלּוּ אָבַד אוֹ נֶאֱכַל הַדָּבָר שֶׁדָּנוּ עָלָיו פְּטוּרִים מִלְּשַׁלֵּם, אֶלָּא אִם כֵּן נָשְׂאוּ וְנָתְנוּ בְּיָדָם מַמָּשׁ, דְּכֵיוָן שֶׁכֵּן מִדִּין מַזִּיקִין מִיהַת חַיָּבִים לְשַׁלֵּם, הָא לָאו הָכִי פְּטוּרִין. וְהָא דְּאָמְרִינַן לְעֵיל דְּכָל שֶׁטּוֹעֶה בִּדְבַר מִשְׁנָה לְעוֹלָם חוֹזֵר, פֵּרֵשׁ לָנוּ מוֹרִי יִשְׁמְרוֹ אֵל, דְּלָאו דַּוְקָא מִשְׁנָה מַמָּשׁ, אֶלָּא אַף כָּל שֶׁהוּא מְפָרֵשׁ בַּתַּלְמוּד בְּדִבְרֵי הָאָמוֹרָאִין שֶׁהוּא הֲלָכָה וְטָעָה בָּהּ הַדִּין גַּם זֶה טוֹעֶה בִּדְבַר מִשְׁנָה יִקָּרֵא. וְעוֹד הִפְרִיזוּ עַל מִדּוֹתָם לוֹמַר עוֹד, שֶׁאֲפִלּוּ הַטּוֹעֶה בְּדָבָר אֶחָד שֶׁפָּסַק אֶחָד מִן הַגְּאוֹנִים אוֹ מִן הַחֲכָמִים הַמְּפֻרְסָמִים בֵּינֵינוּ בְּחָכְמָה כְּטוֹעֶה בִּדְבַר מִשְׁנָה מְשַׁוִּינַן לֵיהּ, אֶלָּא אִם כֵּן יֹאמַר אוֹתוֹ הַבֵּית דִּין שאע"פ שֶׁהָיָה יוֹדֵעַ וְנִזְכָּר דַּעַת אוֹתוֹ הַגָּאוֹן אוֹ הֶחָכָם לֹא יִהְיֶה דָּן כָּמוֹהוּ וְלֹא יָשׁוּב בִּשְׁבִילוֹ מִלָּדוּן דִּינָיו כְּדַעְתּוֹ, וְהוּא שֶׁיְּהֵא רָאוּי לְכָךְ.