Precepto 366
La sotá
El precepto de la sotá: que el marido la lleve ante el kohén y se haga con ella conforme al juicio escrito —llevar a la mujer sotá ante el kohén, para que cumpla con ella el procedimiento que la parashá prescribe sobre su caso. El asunto de la sotá está explícito en el texto: se trata de la mujer a la que su marido ha amonestado por celos. Y ya explicaron de bendita memoria (Shabat 104b) qué quiere decir el término «sotá»: que se desvió de su marido —pues la mayoría de los celos surgen por la liviandad de la mujer—, y por eso se la llama «sotá», desviada de su marido, desde el momento en que él la amonestó. El versículo que enseña este precepto es (Bamidbar 5:12) «Cualquier hombre cuya mujer se desvíe…», y prosigue: «el hombre traerá a su mujer ante el kohén».
מִצְוַת סוֹטָה שֶׁיְּבִיאֶנָּה הַבַּעַל אֶל הַכֹּהֵן וְיַעֲשֶׂה לָהּ כַּמִּשְׁפָּט הַכָּתוּב – לְהָבִיא הָאִשָּׁה הַסּוֹטָה אֶל הַכֹּהֵן, שֶׁיַּעֲשֶׂה לָהּ כַּמִּשְׁפָּט הַכָּתוּב עָלֶיהָ בַּפָּרָשָׁה. וְעִנְיַן הַסּוֹטָה מְפֹרָשׁ הוּא בַּכָּתוּב, שֶׁהִיא הָאִשָּׁה שֶׁקִּנֵּא לָהּ בַּעְלָהּ. וּכְבָר פֵּרְשׁוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (שבת קד ב) מַאי לְשׁוֹן סוֹטָה? כְּלוֹמַר, סָטַת מִן בַּעְלָהּ, כִּי רֹב הַקְּנָאוֹת יָבוֹאוּ בְּסִבַּת פְּרִיצוּת הָאִשָּׁה, וְלָכֵן תִּקָּרֵא סוֹטָה מִבַּעְלָהּ מִכֵּיוָן שֶׁקִּנֵּא בָּהּ, וְהַכָּתוּב הַמּוֹרֶה עַל מִצְוָה זוֹ הוּא (במדבר ה יב) "אִישׁ אִישׁ כִּי תִשְׂטֶה אִשְׁתּוֹ" וְגוֹ' "וְהֵבִיא הָאִישׁ אֶת אִשְׁתּוֹ אֶל הַכֹּהֵן".
La raíz de este precepto es manifiesta a todo el que ve el sol: es un gran honor para nuestra nación tener un recurso para arrancar de nuestro corazón la sospecha sobre nuestras esposas y saber de verdad si la mujer ha cometido adulterio contra su marido o no —algo imposible de tener entre cualquier otro pueblo o reino. Sobre ellos se dijo (Mishlé 30:20) «Comió, se limpió la boca y dijo: no he hecho nada malo», pues ¿quién revelará respecto de sus hijas si fornican o de sus nueras si adulteran? Nuestro pueblo, en cambio, fue santificado en todo lo que es santidad, y Dios nos dio una señal portentosa para conocer este asunto, oculto a los demás pueblos. Y por ello se acrecientan entre el hombre y su mujer el amor y la paz, y nuestra descendencia es santa. ¿Y para qué he de extenderme más en los pormenores de estas cosas? Todo es evidente al corazón de quien entiende. Por eso, siendo el fundamento del asunto un milagro dentro de nuestra nación y un gran honor para ella, cesó desde el momento en que se corrompieron con transgresiones, como dijeron de bendita memoria (Sotá 47a): «desde que se multiplicaron los adúlteros cesaron las aguas de la sotá», pues se dice (Hoshea 4:14) «No castigaré a vuestras hijas cuando fornican…». El sentido del versículo es que no se hará para ellos este gran milagro de que las aguas examinen a la mujer para ver si cometió adulterio.
שֹׁרֶשׁ מִצְוָה זוֹ נִגְלֶה לְכָל רוֹאֵי הַשֶּׁמֶשׁ שֶׁהוּא שֶׁבַח גָּדוֹל בָּאֻמָּה לִהְיוֹת לָנוּ תַּחְבּוּלָה לְהוֹצִיא מִתּוֹךְ לְבָבֵנוּ הַחֲשָׁד בִּנְשׁוֹתֵנוּ וְלָדַעַת בֶּאֱמֶת אִם זָנְתָה הָאִשָּׁה תַּחַת בַּעְלָהּ אוֹ לֹא זָנְתָה, מָה שֶׁאִי אֶפְשָׁר לְכָל גּוֹי וּמַמְלָכָה לִהְיוֹת בֵּינֵיהֶם כֵּן, וַעֲלֵיהֶן נֶאֱמַר (משלי ל כ) אָכְלָה וּמָחֲתָה פִיהָ וְאָמְרָה לֹא פָעַלְתִּי אָוֶן, כִּי מִי יְגַלֶּה עַל בְּנוֹתֵיהֶם כִּי תִּזְנֶינָה וְעַל כַּלּוֹתֵיהֶם כִּי תְּנָאַפְנָה. וְעַמֵּנוּ נִתְקַדֵּשׁ בְּכָל דָּבָר שֶׁבִּקְדֻשָּׁה וְנָתַן לָנוּ הָאֵל מוֹפֵת לָדַעַת עִנְיָן זֶה הַנֶּעֱלָם מִשְּׁאָר הָעַמִּים, וּמִתּוֹךְ כָּךְ תִּתְרַבֶּה בֵּין אִישׁ לְאִשְׁתּוֹ אַהֲבָה וְשָׁלוֹם וְזַרְעֵנוּ יִהְיֶה קָדוֹשׁ. וּמָה אַאֲרִיךְ עוֹד בִּפְרָטֵי עִנְיָנִים אֵלֶּה, וְהַכֹּל נִגְלֶה בְּלֵב כָּל מֵבִין. וְלָכֵן בִּהְיוֹת טַעַם הָעִנְיָן נֵס בְּאֻמָּתֵנוּ וְכָבוֹד גָּדוֹל לָהֶם פָּסַק מִשָּׁעָה שֶׁנִּתְקַלְקְלוּ בַּעֲבֵרוֹת, כְּמוֹ שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (סוטה מז, א) מִשֶּׁרַבּוּ הַנּוֹאֲפִים פָּסְקוּ מֵי סוֹטָה, שֶׁנֶּאֱמַר (הושע ד יד) לֹא אֶפְקוֹד עַל בְּנוֹתֵיכֶם כִּי תִזְנֶינָה וְגוֹ'. וּפֵרוּשׁ הַכָּתוּב לוֹמַר שֶׁלֹּא יַעֲשֶׂה לָהֶם הַנֵּס הַגָּדוֹל הַזֶּה לִהְיוֹת הַמַּיִם בּוֹדְקִין אֶת הָאִשָּׁה אִם זָנְתָה.
De las leyes del precepto. Lo que dijeron de bendita memoria (comienzo de Sotá): que la amonestación por celos consiste, por ejemplo, en que el marido diga a su mujer ante testigos «no te recluyas con fulano» —aunque ese fulano fuera su padre, su hermano, un gentil, un esclavo o un impotente, es decir, el hombre que no engendra—; y si ella se recluyó con alguno de ellos ante testigos, o permaneció con él el tiempo de la impureza —que es lo que se tarda en asar un huevo y sorberlo—, queda prohibida a su marido hasta que beba las aguas amargas y el asunto sea examinado. Y en una época en que no hay aguas de la sotá, le queda prohibida para siempre y sale sin ketubá. Pero si le dijo «no hables con fulano», eso no es amonestación por celos, y ella no le queda prohibida por tal advertencia, aunque se haya recluido con él. Si la amonestó ante dos testigos y él mismo la vio recluirse, sin testigos, con aquel por quien la había amonestado, ella le queda prohibida, pero debe divorciarla y entregarle la ketubá, pues no puede hacerla beber por su sola palabra. Asimismo, si el pueblo oyó murmurar tras ella que cometió adulterio con el hombre por quien la amonestó, hasta el punto de que las mujeres que hilan a la luz de la luna hablan de ella, debe divorciarla y entregarle la ketubá.
מִדִּינֵי הַמִּצְוָה. מָה שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (ריש סוטה), שֶׁעִנְיַן הַקִּנּוּי הוּא כְּגוֹן שֶׁאָמַר לְאִשְׁתּוֹ בִּפְנֵי עֵדִים אַל תִּסָּתְרִי עִם פְּלוֹנִי, וַאֲפִלּוּ הָיָה אָבִיהָ, אוֹ אָחִיהָ אוֹ גּוֹי אוֹ עֶבֶד, אוֹ שָׁחוּף וְהוּא הָאִישׁ שֶׁאֵינוֹ מוֹלִיד, וְנִסְתְּרָה עִם אֶחָד מֵהֶם בִּפְנֵי עֵדִים אוֹ שָׁהֲתָה עִמּוֹ כְּדֵי טֻמְאָה, שֶׁהִיא כְּדֵי לִצְלוֹת בֵּיצָה וּלְגָמְעָהּ הֲרֵי זוֹ אֲסוּרָה עַל בַּעְלָהּ, עַד שֶׁתִּשְׁתֶּה מֵי הַמָּרִים וְיִבָּדֵק הַדָּבָר. וּבִזְמַן שֶׁאֵין שָׁם מֵי סוֹטָה, תֵּאָסֵר עָלָיו לְעוֹלָם וְתֵצֵא בְּלֹא כְּתֻבָּה. אֲבָל אָמַר לָהּ אַל תְּדַבְּרִי עִם אִישׁ פְּלוֹנִי אֵין זֶה קִנּוּי, וְלֹא תֵּאָסֵר עָלָיו בְּקִנּוּי זֶה, אַף עַל פִּי שֶׁנִּסְתְּרָה עִמּוֹ. קִנֵּא לָהּ בִּפְנֵי שְׁנַיִם וְרָאָה אוֹתָהּ הוּא בְּלֹא עֵדִים שֶׁנִּסְתְּרָה עִם אוֹתוֹ שֶׁקִּנֵּא לָהּ הֲרֵי זוֹ אֲסוּרָה עָלָיו וְיוֹצִיא וְיִתֵּן כְּתֻבָּה, שֶׁאֵין יָכוֹל לְהַשְׁקוֹתָהּ עַל פִּי עַצְמוֹ. וְכֵן אִם שָׁמַע הָעָם מְרַנְּנִין אַחֲרֶיהָ שֶׁזָּנְתָה עִם הָאִישׁ שֶׁקִּנֵּא לָהּ עַד שֶׁהַנָּשִׁים הַטוֹוֹת לְאוֹר הַלְּבָנָה מְדַבְּרוֹת עָלֶיהָ יוֹצִיא וְיִתֵּן כְּתֻבָּה.
Y lo que también dijeron de bendita memoria (allí 24a): que hay mujeres a las que el tribunal amonesta por celos —y son aquellas cuyo marido enmudeció, o perdió el juicio, o se hallaba en otra provincia, o estaba preso en la cárcel—, pero no para hacerlas beber, sino para descalificarlas de su ketubá. Y esto ocurre cuando el tribunal oyó que el pueblo murmura tras ella por causa de otro hombre: la convocan y le dicen «no te recluyas con él», y si después se recluyó con él, el tribunal la prohíbe a su marido para siempre y rasga su ketubá; y cuando el marido regrese, le entrega un guet. Y lo que dijeron (allí 18b): que si bebió las aguas amargas una vez por un hombre y quedó absuelta por ellas, y luego él volvió a amonestarla por ese mismo hombre y ella se recluyó con él, no bebe de nuevo por mediación de aquel jamás, sino que queda prohibida a su marido y sale sin ketubá; pero si la amonestó por hombres distintos, aunque sea cien veces, ella bebe. Y nunca se la obliga a beber: tanto si dijo «me he contaminado» como si dijo «no estoy impura y no bebo», sale sin ketubá y queda prohibida a su marido para siempre. Y si es el marido quien dice «no quiero hacerla beber», ella sale y toma su ketubá.
וּמָה שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (שם כד, א) גַּם כֵּן, שֶׁיֵּשׁ נָשִׁים שֶׁבֵּית דִּין מְקַנְּאִין עֲלֵיהֶן, וְהֵן מִי שֶׁנִּתְחָרֵשׁ בַּעְלָהּ אוֹ נִשְׁתַּטָּה אוֹ שֶׁהָיָה בִּמְדִינָה אַחֶרֶת אוֹ שֶׁהָיָה חָבוּשׁ בְּבֵית הָאֲסוּרִים, וְלֹא לְהַשְׁקוֹתָהּ, אֶלָּא לְפָסְלָהּ מִכְּתֻבָּתָהּ. וְזֶה הָעִנְיָן הוּא כְּשֶׁשָּׁמְעוּ בֵּית דִּין שֶׁהָעָם מְרַנְּנִין אַחֲרֶיהָ מֵאָדָם אַחֵר, שֶׁקּוֹרְאִין לָהּ וְאוֹמְרִים לָהּ אַל תִּסָּתְרִי עִמּוֹ, וְאִם נִסְתְּרָה עִמּוֹ אַחַר כֵּן בֵּית דִּין אוֹסְרִין אוֹתָהּ עַל בַּעְלָהּ לְעוֹלָם, וְקוֹרְעִין כְּתֻבָּתָהּ, וּכְשֶׁיָּבוֹא בַּעְלָהּ נוֹתֵן לָהּ גֵּט. וּמָה שֶׁאָמְרוּ (שם יח ב) שֶׁאִם שָׁתְתָה מֵי הַמָּרִים פַּעַם אַחַת עַל אִישׁ אַחֵר וְנִקְּתָה מֵהֶם וְחָזַר וְקִנֵּא לָהּ עָלָיו וְנִסְתְּרָה עִמּוֹ אֵינָהּ שׁוֹתָה עַל יָדוֹ פַּעַם אַחֶרֶת לְעוֹלָם, אֶלָּא תֵּאָסֵר עַל בַּעְלָהּ וְתֵצֵא בְּלֹא כְּתֻבָּה, אֲבָל אִם קִנֵּא לָהּ בַּאֲנָשִׁים חֲלוּקִים אֲפִלּוּ מֵאָה פְּעָמִים הִיא שׁוֹתָה. וּלְעוֹלָם אֵין כּוֹפִין אוֹתָהּ לִשְׁתּוֹת, בֵּין שֶׁאָמְרָה נִטְמֵאתִי אוֹ שֶׁאָמְרָה אֵינִי טְמֵאָה וְאֵינִי שׁוֹתָה, אֶלָּא תֵּצֵא בְּלֹא כְּתֻבָּה וְתֵאָסֵר לְבַעְלָהּ לְעוֹלָם. וְאִם בַּעְלָהּ הוּא שֶׁאוֹמֵר אֵינִי רוֹצֶה לְהַשְׁקוֹתָהּ תֵּצֵא וְתִטֹּל כְּתֻבָּה.
Y hay mujeres que no beben aunque lo deseen ellas y sus maridos, y son quince mujeres, a saber: la forzada y la que espera el yibum, pues está escrito (Bamidbar 5:29) «bajo su marido», y estas aún no están bajo un marido; la menor casada con un adulto, pues está escrito «la mujer que se desvíe», y esta aún no es mujer; la adulta casada con un menor, pues está escrito «bajo su marido», y este aún no es hombre; la casada con un andrógino, pues está escrito «su marido», y este no es hombre cabal; la casada con un ciego, pues está escrito «y quedó oculto a los ojos de su marido», y este no tiene ojos; la coja, pues está escrito «y hará estar de pie el kohén a la mujer», y esta no puede mantenerse en pie; la que no tiene palma de la mano, pues está escrito «y pondrá sobre sus palmas», y esta no tiene palma. Y del mismo modo, si su mano estaba torcida o seca, de manera que solo puede tomar con una sola mano, no bebe, pues está escrito «sus palmas». La muda, pues está escrito «y dirá la mujer»; y la que no oye, pues está escrito «y dirá el kohén a la mujer». Y otro tanto si él era cojo, o manco, o mudo, o sordo; y otro tanto si ella era ciega, pues está escrito «la mujer bajo su marido» —hasta que ella esté íntegra como él y él como ella. Y el resto de sus pormenores, el orden de hacer beber a la sotá, en qué casos las aguas la examinan y en cuáles no la examinan, todo se explica bien en el tratado construido sobre esto, que es el tratado Sotá [nota del editor: símbolo 148].
וְיֵשׁ נָשִׁים שֶׁאֵינָן שׁוֹתוֹת אַף עַל פִּי שֶׁרָצוּ הֵן וּבַעֲלֵיהֶן, וַחֲמֵשׁ עֶשְׂרֵה נָשִׁים הֵן, וְאֵלּוּ הֵן אֲנוּסָה, וְשׁוֹמֶרֶת יָבָם, דִּכְתִיב (במדבר ה כט) תַּחַת אִישָׁהּ וְאֵלּוּ עֲדַיִן אֵינָן תַּחַת אִישׁ וּקְטַנָּה אֵשֶׁת גָּדוֹל, דִּכְתִיב אֲשֶׁר תִּשְׂטֶה אִשָּׁה וְזוֹ אֵינָהּ אִשָּׁה עֲדַיִן, וּגְדוֹלָה אֵשֶׁת קָטָן, דִּכְתִיב תַּחַת אִישָׁהּ וְזֶה עֲדַיִן אֵינוֹ אִישׁ, וְאֵשֶׁת אַנְדְּרוֹגִינוֹס, דִּכְתִיב אִישָׁהּ וְזֶה אֵינוֹ אִישׁ גָּמוּר, וְאֵשֶׁת סוּמָא דִּכְתִיב וְנֶעְלַם מֵעֵינֵי אִישָׁהּ וְזֶה אֵין לוֹ עֵינַיִם, וְהַחִגֶּרֶת, דִּכְתִיב וְהֶעֱמִיד הַכֹּהֵן אֶת הָאִשָּׁה, וְזוֹ אֵינָהּ יְכוֹלָה לַעֲמֹד, וּמִי שֶׁאֵין לָהּ כַּף יָד, דִּכְתִיב וְנָתַן עַל כַּפֶּיהָ, וְזוֹ אֵין לָהּ כַּף. וְכֵן אִם הָיְתָה יָדָהּ עֲקֻמָּה אוֹ יְבֵשָׁה, שֶׁאֵינָהּ יְכוֹלָה לִקַּח כִּי אִם בְּיָד אַחַת לְבַד אֵינָהּ שׁוֹתָה, דִּכְתִיב כַּפֶּיהָ. וְהָאִלֶּמֶת, דִּכְתִיב וְאָמְרָה הָאִשָּׁה, וּמִי שֶׁאֵינָהּ שׁוֹמַעַת, דִּכְתִיב וְאָמַר אֶל הָאִשָּׁה. וְכֵן הוּא שֶׁהָיָה חִגֵּר אוֹ קָטוּעַ אוֹ אִלֵּם אוֹ חֵרֵשׁ, וְכֵן הִיא שֶׁהָיְתָה סוּמָא, דִּכְתִיב אִשָּׁה תַּחַת אִישָׁהּ עַד שֶׁתִּהְיֶה הִיא שְׁלֵמָה כָּמוֹהוּ וְהוּא כְּמוֹתָהּ. וְיֶתֶר פְּרָטֶיהָ, וְסֵדֶר הַשְׁקָאַת הַסּוֹטָה, וּבְאֵיזֶה צַד בּוֹדְקִין הַמַּיִם אוֹתָהּ וּבְאֵיזֶה צַד אֵין בּוֹדְקִין אוֹתָהּ, הַכֹּל מִתְבָּאֵר יָפֶה בַּמַּסֶּכְתָּא הַבְּנוּיָה עַל זֶה וְהִיא מַסֶּכֶת סוֹטָה [א"ה סימן קמח].
Y rige este precepto en la época del Templo, en los varones, pues sobre ellos recae el realizar con las mujeres este procedimiento para examinarlas, si ven que lo necesitan; y solo cuando hay allí un tribunal de setenta y uno, pues así recibimos (Sotá 7b): que no se hace beber a la sotá sino ante un tribunal de setenta y uno en el Santuario. Y quien transgrede esto y, habiendo amonestado a su mujer por celos y habiéndose ella recluido, no la lleva ante el kohén para realizar con ella el procedimiento escrito en la parashá, anula este precepto positivo.
וְנוֹהֶגֶת מִצְוָה זוֹ בִּזְמַן הַבַּיִת בִּזְכָרִים, לְפִי שֶׁעֲלֵיהֶם מוּטָל שֶׁיַּעֲשׂוּ לַנָּשִׁים הַמַּעֲשֶׂה הַזֶּה כְּדֵי לִבְדֹּק אוֹתָן, אִם רָאוּ שֶׁצְּרִיכוֹת הֵן לְכָךְ, וְדַוְקָא כְּשֶׁיֵּשׁ שָׁם בֵּית דִּין שֶׁל שִׁבְעִים וְאֶחָד, שֶׁכָּךְ קִבַּלְנוּ (סוטה ז, ב) שֶׁאֵין מַשְׁקִין הַסּוֹטָה אֶלָּא בְּבֵית דִּין שֶׁל שִׁבְעִים וְאֶחָד בַּמִּקְדָּשׁ. וְהָעוֹבֵר עַל זֶה וְקִנֵּא לְאִשְׁתּוֹ וְנִסְתְּרָה וְלֹא הֱבִיאָהּ אֶל הַכֹּהֵן לַעֲשׂוֹת לָהּ הַמַּעֲשֶׂה הַכָּתוּב בַּפָּרָשָׁה בִּטֵּל עֲשֵׂה זֶה.