Precepto 375
La nezirut
El precepto de dejar crecer el cabello del nazir — se le ordena al nazir, es decir, a la persona que se ha apartado del vino, dejar crecer el cabello de su cabeza durante todos los días de su nezirut consagrada a HaShem, como está dicho: «Dejará crecer libre el cabello de su cabeza» (Bemidbar 6:5). Y en la lengua de la Mejilta (Sifré Zutá, aquí): «Dejará crecer libre» es un precepto positivo. ¿Y de dónde aprendemos que también hay una prohibición? La Torá dice: «Navaja no pasará sobre su cabeza».
מִצְוַת גִּדּוּל שְׂעַר נָזִיר – שֶׁנִּצְטַוָּה הַנָּזִיר וְהוּא הָאָדָם שֶׁהִפְרִישׁ עַצְמוֹ מִן הַיַּיִן, לְגַדֵּל שְׂעַר רֹאשׁוֹ כָּל יְמֵי הַזִּירוֹ לְהַשֵּׁם שֶׁנֶּאֱמַר (במדבר ו ה) גַּדֵּל פֶּרַע שְׂעַר רֹאשׁוֹ. וּלְשׁוֹן מְכִילְתָּא (ספרי זוטא כאן) גַּדֵּל פֶּרַע מִצְוַת עֲשֵׂה, וּמִנַּיִן בְּלֹא תַּעֲשֶׂה? תַּלְמוּד לוֹמַר תַּעַר לֹא יַעֲבֹר עַל רֹאשׁוֹ.
Entre las raíces del precepto. Como introducción, ya escribí en el preámbulo del libro que, al haber en el mundo del Kadosh Baruj Hu una criatura compuesta de materia e intelecto —y esa criatura es el hombre—, era cosa apropiada y necesaria, para que la alabanza al Bendito subiera hermosa desde sus criaturas, que con esta criatura no faltara en su mundo ninguna de las posibilidades que está en nuestra capacidad alcanzar, etcétera, como escribí allí. Y no hay duda de que, si no fuera por esta razón que obligó a nuestro intelecto a habitar dentro de la materia, dueña de las pasiones y los pecados, lo apropiado habría sido que nuestro intelecto permaneciera sirviendo ante su Creador y reconociendo Su gloria, como uno de los hijos de Elohim que están de pie ante Él. Pero, a causa de esta obligación, quedó sujeto a habitar en casas de materia. Y una vez sujeto a esto, se ve forzado por fuerza a apartarse a veces del servicio de su Creador y a ocuparse de las necesidades de la casa en que ha de morar —pues no se sostiene la construcción de la casa, sus maderas, sus piedras y sus cimientos, sin que el hombre vele por ella—.
Y siendo así, después de que la intención en la creación del hombre fue la que dijimos, cada vez que su intelecto pueda disminuir el servicio de la materia y oriente su empeño al servicio de su Dueño, entonces le va bien —siempre que no abandone del todo la labor de la casa y la arruine, pues también eso le será contado como pecado, ya que el Rey desea tener una criatura así—. Y como dijo Rabí Yosí en el tratado de Taanit, capítulo tercero (22b): que no le está permitido a un individuo afligirse a sí mismo con ayunos. Y explicó Rav Yehudá en nombre de Rav la razón de Rabí Yosí, porque está escrito: «Y fue el hombre alma viviente» (Bereshit 2:7) —dijo la Torá: el alma que puse en ti, mantenla con vida—. Y sobre esto dijo el Rey Sabio: «No seas demasiado justo ni te hagas demasiado sabio; ¿para qué habrías de quedar desolado?» (Kohélet 7:16).
Y esta es la santidad del nazir y su grado: en que deja la labor de la materia y quiebra sus pasiones en aquello que no es ruina total para la casa —como abstenerse de beber vino y dejar crecer el cabello—, pues con esto se somete el yetzer hará y no se filtra la casa por su causa ni se derrumban sus rincones, sino que se fortalece en él el servicio del intelecto, se iluminan sus caminos y la gloria de HaShem reposa sobre él. Y se cumple en este hombre la intención de la creación, sin que disminuya el servicio de su intelecto a su Creador a causa de la materia que tiene asociada. Y la prueba de que el asunto de dejar crecer el cabello es igualmente para someter al yetzer, como dijimos, es lo que dijeron nuestros sabios, de bendita memoria, en Nazir, comienzo del primer capítulo (4b): Dijo Rabí Shimón el Tsadik: «En mis días nunca comí del asham de un nazir impuro, salvo una sola vez. Vino ante mí un hombre del sur; lo vi de bellos ojos y buen aspecto, y sus mechones se le ordenaban en rizos. Le dije: "¿Qué viste para echar a perder este hermoso cabello tuyo?". Me dijo: "Pastor era yo para mi padre en mi ciudad, y fui a llenar agua del manantial, me miré en mi reflejo, y mi yetzer se enardeció contra mí y quiso expulsarme del mundo. Le dije: '¡Malvado! ¿Por qué te enorgulleces en un mundo que no es tuyo, tú que estás destinado a ser gusano y carcoma? ¡Por el Servicio del Templo, que te raparé para el Cielo!'". De inmediato me levanté y lo besé sobre su cabeza, y le dije: "Hijo mío, que se multipliquen como tú los que hacen voto de nezirut. Sobre ti dice el versículo: 'Un hombre, cuando se aparte para hacer voto de nazir, para consagrarse a Adonái'" (Bemidbar 6:2)».
מִשָּׁרְשֵׁי הַמִּצְוָה. הַקְדָּמָה כְּבָר כָּתַבְתִּי בִּפְתִיחַת הַסֵּפֶר בַּהַקְדָּמָה כִּי בִּהְיוֹת בְּעוֹלָמוֹ שֶׁל הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא בְּרִיָּה מְשֻׁתֶּפֶת מֵחֹמֶר וְשֵׂכֶל, וְזֶהוּ הָאָדָם, הָיָה דָּבָר רָאוּי וּמְחֻיָּב כְּדֵי לִהְיוֹת קִלּוּסוֹ בָּרוּךְ הוּא עוֹלֶה יָפֶה מִבִּרְיוֹתָיו, שֶׁעִם בְּרִיָּה זוֹ לֹא יֶחְסַר מֵעוֹלָמוֹ כָּל הָאֶפְשָׁרוּת שֶׁיֵּשׁ בְּדַעְתֵּנוּ לְהַשִּׂיג וכו', כְּמוֹ שֶׁכָּתַבְתִּי שָׁם. וְאֵין סָפֵק, כִּי לוּלֵא מִן הַטַּעַם הַזֶּה שֶׁנִּתְחַיֵּב שִׂכְלֵנוּ לִשְׁכֹּן בְּתוֹךְ הַחֹמֶר בַּעַל הַתַּאֲווֹת וְהַחֲטָאִים רָאוּי הָיָה שִׂכְלֵנוּ לַעֲמֹד לְשָׁרֵת לִפְנֵי בּוֹרְאוֹ וּלְהַכִּיר כְּבוֹדוֹ כְּאֶחָד מִבְּנֵי אֱלֹהִים הַנִּצָּבִים עָלָיו, וְאָמְנָם מִפְּנֵי הַחִיּוּב הַזֶּה נִשְׁתַּעְבֵּד לִשְׁכֹּן בָּתֵּי חֹמֶר, וְאַחַר שֶׁנִּשְׁתַּעְבֵּד לָזֶה מֻכְרָח עַל כָּל פָּנִים לִנְטוֹת מֵעֲבוֹדַת בּוֹרְאוֹ לִפְעָמִים וּלְהִשְׁתַּדֵּל בְּצָרְכֵי הַבַּיִת אֲשֶׁר יָדוּר שָׁם, כִּי לֹא יִתְקַיֵּם בִּנְיַן הַבַּיִת עֵצָיו וַאֲבָנָיו וִיסוֹדוֹתָיו, מִבִּלְתִּי שֶׁיַּשְׁגִּיחַ הָאָדָם עָלָיו. וְאִם כֵּן אַחֲרֵי הֱיוֹת כַּוָּנַת הָאָדָם בִּיצִירָתוֹ עַל מַה שֶּׁאָמַרְנוּ, בְּכָל עֵת שֶׁיּוּכַל שִׂכְלוֹ לְמַעֵט בַּעֲבוֹדַת הַחֹמֶר וְיָשִׂים מְגַמָּתוֹ לַעֲבוֹדַת קוֹנוֹ אָז טוֹב לוֹ, וּבִלְבַד שֶׁלֹּא יִטּוֹשׁ מְלֶאכֶת הַבַּיִת לְגַמְרֵי וְיַחְרִיבֵהוּ, כִּי גַּם זֶה יֵחָשֵׁב לוֹ עָוֹן אַחַר שֶׁהַמֶּלֶךְ חָפֵץ לִהְיוֹת לוֹ בְּרִיָּה כָּזוֹ, וְכִדְאָמַר רַבִּי יוֹסִי בְּמַסֶּכֶת תַּעֲנִית פֶּרֶק שְׁלִישִׁי (כב, ב) שֶׁאֵין הַיָּחִיד רַשַּׁאי לְסַגֵּף עַצְמוֹ בְּתַעֲנִית, וּפָרֵישׁ רַב יְהוּדָה בְּשֵׁם רַב טַעְמֵהּ דְּרַבִּי יוֹסֵי מִשּׁוּם דִּכְתִיב (בראשית, ב ז), וַיְהִי הָאָדָם לְנֶפֶשׁ חַיָּה, אָמְרָה תּוֹרָה נְשָׁמָה שֶׁנָּתַתִּי בְּךָ הַחְיֵה, וְעַל זֶה אָמַר הַמֶּלֶךְ הֶחָכָם (קהלת ז טז) אַל תְּהִי צַדִּיק הַרְבֵּה וְאַל תִּתְחַכַּם יוֹתֵר לָמָּה תִּשּׁוֹמֵם. וְזוֹ הִיא קְדֻשַּׁת הַנָּזִיר וּמַעֲלָתוֹ בְּהַנִּיחוֹ מְלֶאכֶת הַחֹמֶר וְיִשְׁבֹּר תַּאֲווֹתָיו בַּמֶּה שֶׁאֵינוֹ חֻרְבַּן גָּמוּר אֶל הַבַּיִת, כְּגוֹן מְנִיעַת שְׁתִיַּת הַיַּיִן וְגִדּוּל הַשֵּׂעָר, כִּי בָּזֶה יִכָּנַע הַיֵּצֶר וְלֹא יִדְלֹף הַבַּיִת בַּעֲבוּרוֹ וְלֹא יֵהָרְסוּ פִּנּוֹתָיו, אֲבָל תִּתְחַזֵּק בּוֹ עֲבוֹדַת הַשֵּׂכֶל וְיֵאוֹרוּ מַהֲלָכָיו וּכְבוֹד ה' תִּשְׁכֹּן עָלָיו, וְיִתְקַיֵּם בָּאִישׁ הַזֶּה כַּוָּנַת הַבְּרִיאָה מִבְּלִי הִתְמַעֵט עֲבוֹדַת שִׂכְלוֹ אֶל בּוֹרְאוֹ מִפְּנֵי שִׁתּוּף הַחֹמֶר שֶׁבּוֹ. וְהָרְאָיָה שֶׁעִנְיַן גִּדּוּל הַשֵּׂעָר הוּא כְּמוֹ כֵן מִפְּנֵי הַכְנָעַת הַיֵּצֶר כְּמוֹ שֶׁאָמַרְנוּ, מָה שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה בְּנָזִיר רֵישׁ פֶּרֶק קַמָּא (ד, ב) אָמַר רַבִּי שִׁמְעוֹן הַצַּדִּיק מִיָּמַי לֹא אָכַלְתִּי אֲשַׁם נָזִיר טָמֵא, אֶלָּא פַּעַם אַחַת בָּא אָדָם אֶחָד לְפָנַי מִן הַדָּרוֹם, רְאִיתִיו יְפֵה עֵינַיִם וְטוֹב רֹאִי וּקְוֻצּוֹתָיו סְדוּרוֹת לוֹ תַּלְתַּלִּים, אָמַרְתִּי לוֹ מָה רָאִיתָ לְהַשְׁחִית שְׂעָרְךָ זֶה [הַנָּאֶה]? אָמַר לִי רוֹעֶה הָיִיתִי לְאַבָּא בְּעִירִי, וְהָלַכְתִּי לְמַלֹּאת מַיִם מִן הַמַּעְיָן וְנִסְתַּכַּלְתִּי בַּבָּבוּאָה שֶׁלִּי, וּפָחַז יִצְרִי עָלַי וּבִקֵּשׁ לְטָרְדֵנִי מִן הָעוֹלָם, אָמַרְתִּי לוֹ רָשָׁע לָמָּה אַתָּה מִתְגָּאֶה בְּעוֹלָם שֶׁאֵינוֹ שֶׁלְּךָ, בְּמִי שֶׁהוּא עָתִיד לִהְיוֹת רִמָּה וְתוֹלֵעָה? הָעֲבוֹדָה שֶׁאֲגַלַּחֲךָ לַשָּׁמַיִם, מִיָּד, עָמַדְתִּי וּנְשַׁקְתִּיו עַל רֹאשׁוֹ וְאָמַרְתִּי לוֹ בְּנִי, כְּמוֹתְךָ יִרְבּוּ נוֹדְרֵי נְזִירוּת, עָלֶיךָ הַכָּתוּב אוֹמֵר (במדבר, ו ב) אִישׁ כִּי יַפְלִא לִנְדֹּר נֶדֶר נָזִיר לְהַזִּיר לַיְיָ. וְעַל כֵּן, כְּדֵי לְהַכְנִיעַ הַיֵּצֶר, גַּם כֵּן נִצְטַוָּה לְגַלֵּחַ כָּל שְׂעָרוֹ בִּמְלֹאות יְמֵי נִזְרוֹ וְלֹא הֻרְשָׁה לְתַקֵּן אוֹתָם וְלִטֹּל מֵהֶם קְצָת, כְּדֵי שֶׁלֹּא יָשׁוּב יִצְרוֹ עָלָיו כַּאֲשֶׁר בַּתְּחִלָּה, אֲבָל נִתְחַיֵּב לְגַלְּחָם מִכֹּל וָכֹל כִּי אֵין סָפֵק שֶׁהַשֵּׂעָר הַגָּדוֹל בְּיוֹתֵר אוֹ הַגִּלּוּחַ הַגָּמוּר יַפְסִיד תֹּאַר הָאָדָם.
Y por eso, también para someter al yetzer, se le ordenó rapar todo su cabello al completarse los días de su nezirut, y no se le permitió arreglarlo ni recortar parte de él, para que su yetzer no volviera contra él como al principio, sino que quedó obligado a raparlo por entero. Pues no hay duda de que el cabello demasiado largo, o bien el rapado completo, echan a perder el aspecto del hombre.
Y no me reproches esta razón que escribí a partir de lo que dijeron nuestros sabios, de bendita memoria (allí 19a): que trae expiación sobre sí mismo por haberse mortificado privándose del vino —pues también esto cuadra con nuestra razón—. Porque, después de haber dicho que no le está dada permiso al hombre de destruir su casa ni de estropear algo de la construcción que edificó el Constructor primero, le es apropiado traer expiación sobre su alma, pues quizá se desvió de la medida que le era obligada en lo tocante a su cuerpo y su alma; pues acaso su naturaleza y su constitución estaban dispuestas de tal modo que la nezirut es para su alma una mortificación excesiva. Y todos los caminos de HaShem, bendito sea, son rectos, y los tsadikim andan por ellos. Y el Rambán, de bendita memoria, escribió en sus comentarios (Bemidbar 6:11), según el sentido llano, sobre la razón del jatat que trae el nazir como expiación: que el asunto es que necesita expiación al volver a contaminarse en las pasiones del mundo, pues desde que estuvo sobre él el espíritu de HaShem y comenzó a ser nazir para HaShem, lo apropiado habría sido permanecer así todos sus días. Y setenta rostros tiene la Torá.
וְאַל תִּתְפְּשֵׂנִי בְּטַעַם זֶה שֶׁכָּתַבְתִּי מִמָּה שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (שם יט, א) יָבִיא כַּפָּרָה עַל עַצְמוֹ עַל שֶׁצִּעֵר עַצְמוֹ מִן הַיַּיִן, כִּי גַּם זֶה יִתָּכֵן עַל טַעְמֵנוּ, כִּי אַחַר שֶׁאָמַרְתִּי שֶׁאֵין רְשׁוּת נְתוּנָה לָאָדָם לְהַשְׁחִית בֵּיתוֹ וּלְקַלְקֵל דָּבָר בַּבִּנְיָן אֲשֶׁר בָּנָה הַבּוֹנֶה הָרִאשׁוֹן רָאוּי לוֹ לְהָבִיא כַּפָּרָה עַל נַפְשׁוֹ, כִּי אוּלַי נָטָה מִן הַגָּדֵר הַמְּחֻיָּב עָלָיו בְּעִנְיַן גּוּפוֹ וְנִשְׁמָתוֹ, כִּי שֶׁמָּא טִבְעוֹ וּבִנְיָנוֹ נָכוֹן עַל צַד שֶׁהַנְּזִירוּת עִנּוּי יוֹתֵר מִדַּאי עַל נַפְשׁוֹ, וְכָל דַּרְכֵי הַשֵּׁם יִתְבָּרַךְ יְשָׁרִים, וְצַדִּיקִים יֵלְכוּ בָּם. וְהָרַמְבַּ"ן זִכְרוֹנוֹ לִבְרָכָה כָּתַב בְּפֵרוּשָׁיו (במדבר ו יא) עַל דֶּרֶךְ הַפְּשָׁט בְּטַעַם הַחַטָּאת שֶׁמֵּבִיא הַנָּזִיר לְכַפָּרָה, כִּי הָעִנְיָן הוּא שֶׁצָּרִיךְ כַּפָּרָה בְּשׁוּבוֹ לְהִטַּמֵּא בְּתַאֲווֹת הָעוֹלָם דְּמִכֵּיוָן שֶׁהָיְתָה עָלָיו רוּחַ הַשֵּׁם וְהִתְחִיל לִהְיוֹת נָזִיר לַה' רָאוּי הָיָה לַעֲמֹד כֵּן כָּל יָמָיו, וְשִׁבְעִים פָּנִים יֵשׁ לַתּוֹרָה.
Entre las leyes del precepto. Lo que dijeron nuestros sabios, de bendita memoria (allí 39a): que si el nazir fue rapado, ya sea con intención, ya sea por error, e incluso por fuerza mayor, deshace su cuenta y vuelve a contar treinta días —pues tenemos por establecido (allí 5a) que una nezirut sin especificar es de treinta días, para que tenga cabello largo—. ¿Y en qué caso se dice esto (Rambam, Nezirut 6:1)? Cuando fue rapado en la mayor parte de su cabeza, ya con navaja, ya con algo semejante a navaja, y no quedó cabello suficiente para doblar su punta hasta su raíz. Pero si rapó la menor parte del cabello de su cabeza, no deshace su cuenta por ello. E igualmente no deshace su cuenta por beber vino, aunque haya bebido de él muchos días. Pero sí deshace su cuenta a causa de la impureza, como está explicitado en el versículo.
מִדִּינֵי הַמִּצְוָה. מָה שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (שם לט, א) שֶׁאִם נִתְגַּלַּח הַנָּזִיר בֵּין בְּזָדוֹן בֵּין בִּשְׁגָגָה וַאֲפִלּוּ בְּאֹנֶס, הֲרֵי זֶה סוֹתֵר מִנְיָנוֹ וּמַתְחִיל לִמְנוֹת שְׁלֹשִׁים יוֹם, דְּקַיְמָא לַן (שם ה א) סְתָם נְזִירוּת שְׁלֹשִׁים יוֹם, כְּדֵי שֶׁיִּהְיֶה לוֹ פֶּרַע, וּבַמֶּה דְּבָרִים אֲמוּרִים (רמב"ם נזירות ו א) כְּשֶׁנִּתְגַּלַּח בְּרֹב רֹאשׁוֹ בֵּין בְּתַעַר בֵּין בְּמִין תַּעַר וְלֹא נִשְׁאַר כְּדֵי לָכֹף רֹאשָׁן לְעִקָּרָן, אֲבָל גִּלַּח מִעוּט שְׂעַר רֹאשׁוֹ אֵינוֹ סוֹתֵר מִנְיָנוֹ מִפְּנֵי כֵן, וּכְמוֹ כֵן אֵינוֹ סוֹתֵר מִנְיָנוֹ מִפְּנֵי שְׁתִיַּת הַיַּיִן וַאֲפִלּוּ שָׁתָה מִמֶּנּוּ יָמִים רַבִּים, אֲבָל סוֹתֵר הוּא מִנְיָנוֹ מִפְּנֵי הַטֻּמְאָה, כְּמוֹ שֶׁמְּפֹרָשׁ בַּכָּתוּב.
Y lo que dijeron nuestros sabios, de bendita memoria, también en el asunto de la nezirut: que todos los apodos de la nezirut son como la nezirut. Es decir, quien era tartamudo, o en lugares donde todos son tartamudos y acostumbran decir, en vez de «nazir», «nazik» o «naziaj» o «paziaj», y dijo una de estas formas sobre sí mismo —por ejemplo, dijo «seré nazik» o «naziaj» o «paziaj»—, es nazir. Pues no se dice respecto de la nezirut que las palabras de su boca deban coincidir con su corazón, como en el juramento; sino que, desde que tiene en su corazón hacerse nazir y dijo palabras de las que se entiende que ha de ser nazir —aunque sean palabras de las que el asunto de la nezirut no se comprende bien por sí mismo—, es nazir. Y así también lo que dijeron: que los «mangos» de la nezirut son como la nezirut. ¿Y cuáles son los «mangos»? Por ejemplo, quien dijo «seré» mientras pasaba un nazir frente a él, es nazir. O quien dijo «seré hermoso» y se agarró del cabello, es nazir. E igualmente quien dice «heme aquí nazir de las pepitas» solamente, o «del rapado», o «de la impureza» solamente, es nazir pleno. Y quien dice «heme aquí nazir a condición de que beba vino, o me contamine con muertos, o me rape», es nazir y está prohibido en todas esas cosas, porque estipuló contra lo que está escrito en la Torá, y su condición es nula. Y se pide la anulación de la nezirut del mismo modo que se pide la anulación de los demás votos. Y el padre puede imponer voto de nazir a su hijo menor, hasta los trece años y un día, pero no la madre; y esto es tradición recibida. Y los gentiles no tienen nezirut, pero sí hay nezirut en los esclavos y en las mujeres. Y el marido y el padre anulan a la mujer el voto de nezirut como los demás votos; e igualmente el amo, si quiere, obliga al esclavo a beber vino y a contaminarse (Hiljot Nezirut, cap. 1).
וּמָה שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה גַּם כֵּן בְּעִנְיַן נְזִירוּת, דְּכָל כִּנּוּיֵי נְזִירוּת כִּנְזִירוּת, כְּלוֹמַר, מִי שֶׁהָיָה עִלֵּג אוֹ מְקוֹמוֹת שֶׁהַכֹּל עִלְּגִין וְדַרְכָּן לוֹמַר בִּמְקוֹם נָזִיר, נָזִיק אוֹ נָזִיחַ אוֹ פָּזִיחַ, וְאָמַר אֶחָד מִלְּשׁוֹנוֹת אֵלּוּ עַל עַצְמוֹ, כְּגוֹן שֶׁאָמַר אֱהֶא נָזִיק אוֹ נָזִיחַ אוֹ פָּזִיחַ הֲרֵי זֶה נָזִיר, שֶׁאֵין אוֹמְרִים בִּנְזִירוּת שֶׁיִּהְיוּ דִּבְרֵי פִּיו בְּכִוּוּן כִּלְבָבוֹ כְּמוֹ בִּשְׁבוּעָה, אֶלָּא מִכֵּיוָן שֶׁבִּלְבָבוֹ לְהִנָּזֵר וְאָמַר דְּבָרִים שֶׁיֵּשׁ לְהָבִין בָּהֶן שֶׁיְּהֵא נָזִיר, אַף עַל פִּי שֶׁהֵן מִלּוֹת שֶׁאֵין עִנְיַן הַנְּזִירוּת מוּבָן מִתּוֹכָן יָפֶה הֲרֵי זֶה נָזִיר. וְכֵן מָה שֶׁאָמְרוּ שֶׁיְּדוֹת נְזִירוּת כִּנְזִירוּת, וּמָה הֵן הַיָּדוֹת? כְּגוֹן שֶׁאָמַר אֱהֶא וְהָיָה נָזִיר עוֹבֵר לְפָנָיו הֲרֵי זֶה נָזִיר. אוֹ שֶׁאָמַר אֱהֶא נָאֶה וְתָפַס בִּשְׂעָרוֹ הֲרֵי זֶה נָזִיר וְכֵן הָאוֹמֵר הֲרֵינִי נָזִיר מִן הַחַרְצַנִּים בִּלְבַד אוֹ מִן הַתִּגְלַחַת, אוֹ מִן הַטֻּמְאָה בִּלְבַד הֲרֵי זֶה נָזִיר גָּמוּר. וְהָאוֹמֵר הֲרֵינִי נָזִיר עַל מְנָת שֶׁאֶשְׁתֶּה יַיִן אוֹ אֶטָּמֵא לְמֵתִים אוֹ אֲגַלַּח הֲרֵי זֶה נָזִיר וְאָסוּר בְּכֻלָּם, מִפְּנֵי שֶׁהִתְנָה עַל מַה שֶׁכָּתוּב בַּתּוֹרָה וּתְנָאוֹ בָּטֵל. וְנִשְׁאָלִים עַל הַנְּזִירוּת כְּדֶרֶךְ שֶׁנִּשְׁאָלִין עַל שְׁאָר הַנְּדָרִים. וְהָאָב מַדִּיר אֶת בְּנוֹ קָטָן עַד שְׁלֹשׁ עֶשְׂרֵה שָׁנָה וְיוֹם אֶחָד בְּנָזִיר, אֲבָל לֹא הָאֵם, וְדָבָר זֶה קַבָּלָה. וְהַגּוֹיִם אֵין לָהֶם נְזִירוּת, אֲבָל יֵשׁ נְזִירוּת בַּעֲבָדִים וּבְנָשִׁים. וְהַבַּעַל וְהָאָב מֵפֵר לָאִשָּׁה נֶדֶר נְזִירוּת כְּמוֹ שְׁאָר נְדָרִים, וְכֵן הָאָדוֹן אִם יִרְצֶה כּוֹפֶה לָעֶבֶד לִשְׁתּוֹת יַיִן וּלְהִטַּמֵּא [ה' נזירות פ"א].
Y rige este precepto —que está obligado a dejar crecer el cabello todo aquel que hizo voto de nazir— en todo lugar y en todo tiempo, en varones y en mujeres. Pues, aunque nos enseñaron nuestros sabios, de bendita memoria (allí 19b), que la nezirut rige en la Tierra de Israel —es decir, que todo hombre está obligado a cumplir su nezirut en la Tierra de Israel por el número de días que hizo voto, y que los días no se le cuentan para los días de su voto de nezirut sino allí—, fuera de la Tierra también recaen sobre él todos los pormenores de la nezirut. Por eso, quien hizo voto de nazir en este tiempo es nazir para siempre, pues ahora, por nuestras culpas, no tenemos Templo para que traiga sus ofrendas al completarse los días de su nezirut. Y dijeron además nuestros sabios, de bendita memoria (Rambam, Nezirut 2:21), que se le obliga, si tenemos fuerza para obligarlo, a subir a la Tierra y cumplir allí su nezirut hasta que muera o hasta que se edifique el Bet HaMikdash y complete sus ofrendas.
וְנוֹהֶגֶת מִצְוָה זוֹ, שֶׁחַיָּב בְּגִדּוּל הַשֵּׂעָר כָּל מִי שֶׁנָּדַר בְּנָזִיר בְּכָל מָקוֹם וּבְכָל זְמַן בִּזְכָרִים וּנְקֵבוֹת. שֶׁאַף עַל פִּי שֶׁלִּמְּדוּנוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (שם יט, ב) שֶׁהַנְּזִירוּת נוֹהֶגֶת בְּאֶרֶץ יִשְׂרָאֵל, כְּלוֹמַר, שֶׁחַיָּב כָּל אָדָם לִהְיוֹת נוֹהֵג נְזִירוּתוֹ בְּאֶרֶץ יִשְׂרָאֵל כְּמִנְיַן הַיָּמִים שֶׁנָּדַר, וְשֶׁאֵין עוֹלִין לוֹ הַיָּמִים לִימֵי נֶדֶר נִזְרוֹ אֶלָּא שָׁם, בְּחוּצָה לָאָרֶץ גַּם כֵּן כָּל דִּקְדּוּקֵי נְזִירוּת עָלָיו, לְפִיכָךְ מִי שֶׁנָּדַר בְּנָזִיר בַּזְּמַן הַזֶּה הֲרֵי זֶה נָזִיר לְעוֹלָם, לְפִי שֶׁעַכְשָׁו בַּעֲוֹנוֹת אֵין לָנוּ בַּיִת כְּדֵי שֶׁיָּבִיא קָרְבְּנוֹתָיו בִּמְלֹאת יְמֵי נִזְרוֹ. וְעוֹד אָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (רמב"ם נזירות ב כא), שֶׁכּוֹפִין אוֹתוֹ אִם יֵשׁ בָּנוּ כֹּחַ לְכוּפוֹ לַעֲלוֹת לָאָרֶץ וְלִנְהֹג נְזִירוּתוֹ שָׁם עַד שֶׁיָּמוּת אוֹ עַד שֶׁיִּבָּנֶה בֵּית הַמִּקְדָּשׁ וְיַשְׁלִים קָרְבְּנוֹתָיו.