Séfer haJinuj·Precepto 391332 / 615
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Precepto 391

El servicio en el Templo

Que un extraño no realice el servicio en el Santuario. Es decir: todo el que no sea de la descendencia de Aharón, como está dicho «y el extraño no se acercará a vosotros» (Bamidbar 18:4). Y esta prohibición se repite aquí con otra expresión en el texto, pues está dicho «y no se acercarán más los hijos de Israel a la Tienda del Encuentro, para no cargar pecado y morir» (allí, 22).

שֶׁלֹּא יַעֲבֹד זָר בַּמִּקְדָּשׁ – שֶׁלֹּא יַעֲבֹד זָר בַּמִּקְדָּשׁ. כְּלוֹמַר כָּל מִי שֶׁאֵינוֹ מִזֶּרַע אַהֲרֹן, שֶׁנֶּאֱמַר (במדבר יח ד) וְזָר לֹא יִקְרַב אֲלֵיכֶם. וְנִכְפְּלָה הַמְּנִיעָה בָּזֶה בְּלָשׁוֹן אַחֵר בַּכָּתוּב, וְהוּא שֶׁנֶּאֱמַר (שם כב) וְלֹא יִקְרְבוּ עוֹד בְּנֵי יִשְׂרָאֵל אֶל אֹהֶל מוֹעֵד לָשֵׂאת חֵטְא לָמוּת.

De las raíces del precepto. Escribí más arriba en este orden, en el precepto del servicio del Santuario (precepto 394).

מִשָּׁרְשֵׁי הַמִּצְוָה. כָּתַבְתִּי לְמַעְלָה בְּסֵדֶר זֶה בְּמִצְוַת עֲבוֹדַת הַמִּקְדָּשׁ (מצוה שצד).

De las leyes del precepto. Lo que dijeron, de bendita memoria: que la obligación de esta advertencia de acercamiento no recae sino sobre quien se acerca a cualquiera de los servicios que son exclusivos del kohén. Y como dijeron, de bendita memoria (Zevajim 32a): desde la recepción de la sangre en adelante es precepto del sacerdocio —como las vertidas de aceite, las mezclas, los vaivenes, los acercamientos, y muchos servicios semejantes que están detallados en la Guemará y cuyo precepto recae sobre el kohén—; todos estos están en la advertencia respecto al extraño, y el sacrificio queda inválido. Pero hay allí servicios que no entran en esta advertencia, como el degüello, que es válido incluso de antemano hecho por extraños, y aun en los sacrificios del orden más santo; e igualmente el traslado de la leña; e igualmente el encendido de las luminarias —pues si el kohén las sacó afuera después de haberlas preparado, le está permitido al extraño encenderlas—. Y hay entre ellos cuatro servicios exclusivos, más graves, que conllevan pena de muerte, y son: la aspersión, la quema de las grasas, el acercamiento y la libación. Y sobre ellos está dicho «y el extraño que se acerque, morirá». Tal como se explicó en el tratado de Yomá, en el capítulo «En un principio, todo el que quiere separar la ceniza» (24a). Y el resto de sus detalles están explicados allí, en Yomá, y en el último capítulo del tratado de Zevajim [Leyes de la entrada al Santuario, cap. 3].

מִדִּינֵי הַמִּצְוָה. מָה שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה, שֶׁאֵין חִיּוּב אַזְהָרַת קְרִיבָה זוֹ, אֶלָּא הַקָּרֵב לַעֲבוֹדָה מִכָּל הָעֲבוֹדוֹת שֶׁהֵן מְיֻחָדוֹת לַכֹּהֵן, וּכְמוֹ שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (זבחים לב א) מִקַּבָּלַת הַדָּם וְאֵילָךְ מִצְוַת כְּהֻנָּה, כְּגוֹן יְצִיקוֹת, בְּלִילוֹת, תְּנוּפוֹת, הַגָּשׁוֹת, וְהַרְבֵּה עֲבוֹדוֹת כָּאֵלּוּ מְפֹרָשׁוֹת בַּגְּמָרָא שֶׁמִּצְוָתָן בְּכֹהֵן הֲרֵי אֵלּוּ כֻּלָּן בְּאַזְהָרָה לְזָר, וְהַקָּרְבָּן פָּסוּל. אֲבָל יֵשׁ שָׁם עֲבוֹדוֹת שֶׁאֵינָן בִּכְלַל אַזְהָרָה זוֹ, כְּגוֹן שְׁחִיטָה שֶׁכְּשֵׁרָה אֲפִלּוּ לְכַתְּחִלָּה בְּזָרִים, וַאֲפִילּוּ בְּקָדְשֵׁי קָדָשִׁים, וְכֵן הוֹלָכַת הָעֵצִים, וְכֵן הַדְלָקַת הַנֵּרוֹת שֶׁאִם הוֹצִיאָן הַכֹּהֵן לַחוּץ אַחַר שֶׁהֵטִיב אוֹתָן שֶׁמֻּתָּר לְזָר לְהַדְלִיקָן, וְיֵשׁ מֵהֶן אַרְבַּע עֲבוֹדוֹת לְבַד מְיֻחָדוֹת שֶׁהֵן חֲמוּרוֹת שֶׁיֵּשׁ בָּהֶן חִיּוּב מִיתָה, וְהֵם זְרִיקָה, הַקְטָרָה, הַקְרָבָה, וְנִסּוּךְ, וַעֲלֵיהֶם נֶאֱמַר וְהַזָּר הַקָּרֵב יוּמָת, וּכְמוֹ שֶׁנִּתְבָּאֵר בְּמַסֶּכֶת יוֹמָא בְּפֶרֶק בָּרִאשׁוֹנָה כָּל מִי שֶׁהוּא רוֹצֶה לִתְרֹם (כד א) וְיֶתֶר פְּרָטֶיהָ, מְבֹאָרִים שָׁם בְּיוֹמָא וּבְפֶרֶק בָּתְרָא מִמַּסֶּכֶת זְבָחִים [הלכות ביאת המקדש פ"ג].

Y rige esta prohibición en hombres y mujeres, en el tiempo del Templo; e incluso en este tiempo, aunque esté desolado por nuestras culpas. Y quien transgrede esto y realiza en el Santuario, incluso hoy, uno de los servicios propios de los kohanim, transgrede un precepto negativo, como escribimos (preceptos 184 y 363); y si realizó uno de los cuatro servicios que mencionamos, es reo de muerte a manos del Cielo.

וְנוֹהֵג אִסּוּר זֶה בִּזְכָרִים וּנְקֵבוֹת, בִּזְמַן הַבַּיִת, וְאַף בַּזְּמַן הַזֶּה אַף עַל פִּי שֶׁהוּא שָׁמֵם בַּעֲוֹנֹתֵינוּ. וְהָעוֹבֵר עַל זֶה וְעָשָׂה בַּמִּקְדָּשׁ אֲפִלּוּ הַיּוֹם אַחַת מִכָּל הָעֲבוֹדוֹת שֶׁהֵם בַּכֹּהֲנִים עוֹבֵר עַל לָאו, כְּמוֹ שֶׁכָּתַבְנוּ (מצוה קפד, שסג), וְאִם עָשָׂה אַחַת מֵאַרְבַּע עֲבוֹדוֹת שֶׁזָּכַרְנוּ חַיָּב מִיתָה בִּידֵי שָׁמַיִם.