Precepto 452
La shjitá
El precepto de la shjitá. A todo aquel que quiera comer carne de res, de animal salvaje o de ave, se le ordena degollarlos primero como es debido. No le está permitida sino mediante el degüello, y sobre esto se dijo: «Y degollarás de tu ganado mayor y de tu rebaño como te he ordenado…» (Devarim 12:21). Y en palabras del Sifré (aquí): así como las ofrendas consagradas requieren shjitá, también lo profano requiere shjitá. «Como te he ordenado» enseña que Moshé nuestro maestro recibió el mandato sobre el esófago y sobre la tráquea, sobre la mayor parte de uno de ellos en el ave y sobre la mayor parte de los dos en la res. Es decir, no que esto se entienda del sentido literal del versículo, sino que sobre este mandato vino la tradición de que así fue, que se le ordenó todo lo relativo a la shjitá —según lo conocemos—: con cuchillo, la medida del lugar del degüello en el esófago y en la tráquea, y los demás detalles.
מִצְוַת שְׁחִיטָה – שֶׁכָּל מִי שֶׁיִּרְצֶה לֶאֱכֹל בְּשַׂר בְּהֵמָה חַיָּה אוֹ עוֹף, שֶׁיִּשְׁחַט אוֹתָם תְּחִלָּה כָּרָאוּי, וְלֹא יִהְיֶה לוֹ הֶתֵּר אֶלָּא בִּזְבִיחָה, וְעַל זֶה נֶאֱמַר (דברים יב כא) וְזָבַחְתָּ מִבְּקָרְךָ וּמִצֹּאנְךָ כַּאֲשֶׁר צִוִּיתִךָ וְגוֹ'. וּלְשׁוֹן סִפְרֵי (כאן) מַה מֻקְדָּשִׁים בִּשְׁחִיטָה, אַף חֻלִּין בִּשְׁחִיטָה. כַּאֲשֶׁר צִוִּיתִיךָ מְלַמֵּד שֶׁנִּצְטַוָּה מֹשֶׁה רַבֵּנוּ עַל הַוֶּשֶׁט וְעַל הַגַּרְגֶּרֶת, וְעַל רֹב אֶחָד בָּעוֹף, וְעַל רֹב שְׁנַיִם בַּבְּהֵמָה, פֵּרוּשׁ, לֹא שֶׁיִּהְיֶה כֵּן בְּמַשְׁמַע הַכָּתוּב, אֶלָּא שֶׁהַצִּוּוּי הַזֶּה בָּאָה הַקַּבָּלָה עָלָיו שֶׁהָיָה כֵּן שֶׁנִּצְטַוָּה בְּכָל עִנְיַן הַשְּׁחִיטָה, כְּמוֹ שֶׁיָּדוּעַ לָנוּ, בְּסַכִּין, וְשִׁעוּר מְקוֹם הַשְּׁחִיטָה בַּוֶּשֶׁט וּבְקָנֶה, וּשְׁאָר הָעִנְיָנִים.
Y aunque (Julín 27b) el versículo solo mencionó res y rebaño, sabemos que el animal salvaje está incluido en «res», pues el versículo los equiparó, ya que está escrito acerca de las ofrendas que quedaron descalificadas: «Pero como se come el ciervo y el venado, así lo comerás» (Devarim 12:22). Y el ave también requiere shjitá (allí 27a), pues fue equiparada a la res, según está escrito: «Esta es la ley de la res y del ave» (Vaikrá 11:46). Solo que los sabios afinaron, y la tradición los respalda: dado que el versículo colocó al ave entre la res —que requiere shjitá— y los peces —que no la requieren—, según está escrito «Esta es la ley de la res y del ave y de todo ser viviente que se mueve en las aguas», con el degüello de un solo órgano te basta. ¿Y de dónde aprendieron que no hay shjitá en los peces? De lo que está escrito sobre ellos: «¿Acaso todos los peces del mar se reunirán para ellos?» (Bamidbar 11:22) —con una simple recogida, ya sea que se recojan vivos o incluso muertos. Y asimismo, ninguna especie de langosta requiere shjitá (Keritot 21b), pues sobre ellas también se escribió el término de «recogida», como en los peces, según está escrito «recogida de saltamontes» (Yeshayá 33:4). Y además, porque tras los peces el versículo las mencionó al final del orden, en el día octavo, según se dijo: «Esta es la ley de la res y del ave y de todo ser viviente que se mueve en las aguas» —estos son los peces—, «y de todo ser que pulula sobre la tierra» —estos son los saltamontes. Y más aún, porque las langostas tienen escamas en su cuerpo como los peces.
וְאַף עַל פִּי (חולין כז ב) שֶׁלֹּא הִזְכִּיר הַכָּתוּב רַק בָּקָר וָצֹאן, יָדַעְנוּ שֶׁהַחַיָּה בִּכְלַל בְּהֵמָה, שֶׁהַכָּתוּב הִקִּישָׁן, דִּכְתִיב בִּפְסוּלֵי הַמֻּקְדָּשִׁים (דברים יב כב) אַךְ כַּאֲשֶׁר יֵאָכֵל אֶת הַצְּבִי וְאֶת הָאַיָּל כֵּן תֹּאכְלֶנּוּ. וְהָעוֹף גַּם כֵּן צָרִיךְ שְׁחִיטָה (שם כז, א) דְּאִתַּקַּשׁ לִבְהֵמָה, דִּכְתִיב (ויקרא יא מו) זֹאת תּוֹרַת הַבְּהֵמָה וְהָעוֹף. אֶלָּא שֶׁחֲכָמִים דִּקְדְּקוּ וְהַקַּבָּלָה שֶׁמְּסַיַּעְתָּם, דְּמִכֵּיוָן שֶׁהִטִּילוֹ הַכָּתוּב לָעוֹף בֵּין בְּהֵמָה שֶׁצְּרִיכָה שְׁחִיטָה לְדָגִים שֶׁאֵין בָּהֶם שְׁחִיטָה דִּכְתִיב זֹאת תּוֹרַת הַבְּהֵמָה וְהָעוֹף וְכָל נֶפֶשׁ הַחַיָּה הָרֹמֶשֶׂת בַּמָּיִם, שֶׁבִּשְׁחִיטַת סִימָן אֶחָד דַּי לְךָ. וּמֵהֵיכָן לָמְדוּ לוֹמַר שֶׁאֵין שְׁחִיטָה בְּדָגִים? דִּכְתִיב בְּהוּ (במדבר יא כב) אִם אֶת כָּל דְּגֵי הַיָּם יֵאָסֵף לָהֶם, בַּאֲסִיפָה בְּעָלְמָא, בֵּין שֶׁהֵם נֶאֱסָפִין חַיִּים אוֹ אֲפִלּוּ מֵתִים. וְכֵן כָּל מִין חָגָב אֵין לוֹ שְׁחִיטָה (כריתות כא ב), שֶׁבָּהֶן כָּתוּב גַּם כֵּן לְשׁוֹן אֲסִיפָה כְּמוֹ בְּדָגִים, דִּכְתִיב אֹסֶף הֶחָסִיל. (ישעיה לג, ד) וְעוֹד דְּבָתַר דָּגִים אַדְכְּרִינְהוּ קְרָא בְּסוֹף סֵדֶר בְּיוֹם הַשְּׁמִינִי, שֶׁנֶּאֱמַר זֹאת תּוֹרַת הַבְּהֵמָה וְהָעוֹף וְכָל נֶפֶשׁ הַחַיָּה הָרֹמֶשֶׂת בַּמָּיִם, אֵלּוּ דָּגִים, וּלְכָל נֶפֶשׁ הַשֹּׁרֶצֶת עַל הָאָרֶץ, אֵלּוּ חֲגָבִים, וְעוֹד דְּקַשְׂקַשִּׂין אִית לְהוּ בְּגוּפָן כְּדָגִים.
Ya escribí al final del orden de Tzav, en la prohibición de la sangre (precepto 148), y al comienzo de Ajaré Mot, en el precepto de cubrir la sangre (precepto 187), acerca del alejamiento con que la Torá nos apartó de la sangre de toda carne, lo que llegué a saber. Y diré también, por vía del sentido llano, que el precepto de la shjitá es por esa misma razón: pues es sabido que del cuello sale más sangre del cuerpo que del resto de sus partes, y por ello se nos ordenó degollarlo desde allí antes de comerlo, ya que de allí sale toda su sangre, y así no comemos el alma junto con la carne. Y diremos también, en cuanto a la razón de degollar desde el cuello y con cuchillo examinado, que es para no causar a los seres vivos más dolor de lo necesario, pues la Torá los permitió al hombre, por su superioridad, para alimentarse de ellos y para todas sus necesidades, y no para hacerlos sufrir en vano. Y ya hablaron mucho los sabios sobre la prohibición del sufrimiento de los seres vivos en Bavá Metziá (32a) y en Shabat (128b), sobre si es prohibición de la Torá, y concluyeron, según lo más probable, que es prohibición de la Torá (véase Rambam, Hiljot Rotzéaj 13:13).
כְּבָר כָּתַבְתִּי בְּסוֹף סֵדֶר צַו בְּאִסּוּר דָּם (מצוה קמח), וּבְרֹאשׁ אַחֲרֵי מוֹת מִצְוָה דְּכִסּוּי הַדָּם (מצוה קפז), בְּעִנְיַן הַהַרְחָקָה שֶׁהִרְחִיקָה מִמֶּנּוּ הַתּוֹרָה דַּם כָּל בָּשָׂר מָה שֶׁיָּדַעְתִּי. וְאוֹמַר גַּם כֵּן עַל צַד הַפְּשָׁט, כִּי מִצְוַת הַשְּׁחִיטָה הִיא מֵאוֹתוֹ הַטַּעַם, לְפִי שֶׁיָּדוּעַ כִּי מִן הַצַּוָּאר יֵצֵא דַּם הַגּוּף יוֹתֵר מִבִּשְׁאָר מְקוֹמוֹת הַגּוּף, וְלָכֵן נִצְטַוִּינוּ לְשָׁחֳטוֹ מִשָּׁם טֶרֶם שֶׁנֹּאכְלֵהוּ, כִּי מִשָּׁם יֵצֵא כָּל דָּמוֹ, וְלֹא נֹאכַל הַנֶּפֶשׁ עִם הַבָּשָׂר. וְעוֹד נֹאמַר בְּטַעַם הַשְּׁחִיטָה מִן הַצַּוָּאר וּבְסַכִּין בָּדוּק, כְּדֵי שֶׁלֹּא נְצַעֵר בַּעֲלֵי הַחַיִּים יוֹתֵר מִדַּאי, כִּי הַתּוֹרָה הִתִּירָן לָאָדָם לְמַעֲלָתוֹ לִזּוֹן מֵהֶם וּלְכָל צְרָכָיו וְלֹא לְצַעֲרָן חִנָּם. וּכְבָר דִּבְּרוּ חֲכָמִים הַרְבֵּה בְּאִסּוּר צַעַר בַּעֲלֵי חַיִּים בְּבָבָא מְצִיעָא (לב, א) וְשַׁבָּת (קכח, ב) אִם הוּא בְּאִסּוּר דְּאוֹרָיְתָא, וְהֶעֱלוּ לְפִי הַדּוֹמֶה שֶׁאִסּוּר דְּאוֹרָיְתָא הוּא (עי' רמב"ם הל' רוצח פי"ג הי"ג).
De las leyes del precepto. Lo que dijeron, de bendita memoria (Julín 9a): que hay cinco cosas que invalidan la shjitá si una de ellas ocurre durante el degüello, y son estas: la pausa (shehiyá), la presión (derasá), el ocultamiento (jaladá), el desvío (hagramá) y el arrancamiento (ikur). El asunto de la pausa es, por ejemplo, cuando tras comenzar a degollar el esófago, y antes de haber cortado su mayor parte, se detuvo de degollar: si se demoró en esa interrupción el tiempo de otra shjitá, su degüello es inválido. Es decir, el tiempo de degollar el cuero y los órganos de otra res semejante a ella, y el tiempo de degollar una res pequeña en el caso del ave. Y hay quienes son estrictos, que el tiempo no es sino el de degollar la mayor parte de los órganos en la res y la mayor parte de uno en el ave. Pero quien degüella con cuchillo malo —es decir, romo—, aunque vaya y venga todo el día entero, su degüello es válido, salvo si fue y vino con él después de haber degollado en la res la mayor parte de un solo órgano: que si en ese resto que quedó fue y vino el cuchillo malo el tiempo de una pausa, su degüello es inválido.
מִדִּינֵי הַמִּצְוָה. מָה שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (חולין ט, א) שֶׁחֲמִשָּׁה דְּבָרִים הֵם שֶׁמַּפְסִידִין הַשְּׁחִיטָה אִם אֵרַע אֶחָד מֵהֶן בַּשְּׁחִיטָה, וְאֵלּוּ הֵן שְׁהִיָּה, דְּרָסָהּ, חֲלָדָה, הַגְרָמָה וְעִקּוּר. עִנְיַן הַשְּׁהִיָּה הוּא כְּגוֹן אַחַר שֶׁהִתְחִיל לִשְׁחֹט הַוֶּשֶׁט וְקֹדֶם שֶׁנִּשְׁחַט רֻבּוֹ פָּסַק מִלִּשְׁחֹט, אִם שָׁהָה בְּהַפְסָקָה זוֹ כְּשִׁעוּר שְׁחִיטָה אַחֶרֶת שְׁחִיטָתוֹ פְּסוּלָה. פֵּרוּשׁ כְּדֵי שְׁחִיטַת הָעוֹר וְהַסִּימָנִים שֶׁל בְּהֵמָה אַחֶרֶת כְּמוֹתָהּ, וּכְדֵי שְׁחִיטַת בְּהֵמָה דַּקָּה לָעוֹף. וְיֵשׁ מַחְמִירִין, שֶׁאֵין הַשִּׁעוּר אֶלָּא כְּדֵי שְׁחִיטַת רֹב הַסִּימָנִים בִּבְהֵמָה וְרֹב אֶחָד בְּעוֹף, אֲבָל הַשּׁוֹחֵט בְּסַכִּין רָעָה (דהינו קהה) אֲפִלּוּ הוֹלִיךְ וְהֵבִיא כָּל הַיּוֹם כֻּלּוֹ שְׁחִיטָתוֹ כְּשֵׁרָה, זוּלָתִי אִם הוֹלִיךְ וְהֵבִיא אוֹתוֹ אַחַר שֶׁשָּׁחַט בִּבְהֵמָה רֹב סִימָן אֶחָד לְבַד, שֶׁאִם בְּאוֹתוֹ הַמִּעוּט הַנִּשְׁאָר מִמֶּנּוּ הוֹלִיךְ וְהֵבִיא סַכִּין רָעָה כְּשִׁעוּר שְׁהִיָּה שְׁחִיטָתוֹ פְּסוּלָה.
Y el asunto de la presión (Rambam, Shjitá 3:11) es quien presionó el cuchillo al momento de degollar como se corta el rábano —es decir, que no fue y vino con el cuchillo—: en tal caso su degüello es inválido.
וְעִנְיַן הַדְּרָסָה (רמב"ם שחיטה פ"ג הי"א) הוּא מִי שֶׁדָּרַס הַסַּכִּין בְּעֵת הַשְּׁחִיטָה כְּמוֹ שֶׁחוֹתְכִין הַצְּנוֹן, כְּלוֹמַר, שֶׁלֹּא הוֹלִיךְ וְהֵבִיא הַסַּכִּין, בְּעִנְיָן זֶה שְׁחִיטָתוֹ פְּסוּלָה.
Y el asunto del ocultamiento es, según recibimos, que al momento de degollar el cuchillo debe estar al descubierto, y por eso dijeron, de bendita memoria (allí 30b), que si ocultó el cuchillo bajo uno de los órganos y degolló el segundo (allí, leyes 9-10), o incluso si lo ocultó bajo el cuero y degolló los órganos, o incluso bajo la lana enmarañada, o incluso bajo un paño muy adherido al cuello, la shjitá es inválida. Pero si no está muy adherido, no se invalida por ello.
וְעִנְיַן חֲלָדָה הוּא, שֶׁקִּבַּלְנוּ, שֶׁבְּשָׁעָה שֶׁשּׁוֹחֲטִין, צָרִיךְ לַעֲמֹד הַסַּכִּין מְגֻלֶּה, וּמִפְּנֵי כֵן אָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (שם ל, ב) שֶׁאִם הִטְמִין הַסַּכִּין תַּחַת סִימָן הָאֶחָד וְשָׁחַט הַשֵּׁנִי (שם הל' ט י), אוֹ אֲפִלּוּ טָמַן אוֹתוֹ תַּחַת הָעוֹר וְשָׁחַט הַסִּימָנִין, אוֹ אֲפִלּוּ תַּחַת הַצֶּמֶר הַמְּסֻבָּךְ, אוֹ אֲפִלּוּ תַּחַת מַטְלִית דְּבוּקָה הַרְבֵּה בַּצַּוָּאר, הַשְּׁחִיטָה פְּסוּלָה. אֲבָל אִם אֵינָהּ דְּבוּקָה הַרְבֵּה אֵינָהּ נִפְסֶלֶת בְּכָךְ.
Y el asunto del desvío es, según recibimos, que aunque la shjitá es desde el cuello, hay límites conocidos en el cuello donde la shjitá es válida, y no por debajo de ese límite ni por encima. El límite del lugar de la shjitá en la tráquea es desde la inclinación del cartílago tiroides hacia abajo (allí 19a), hasta el extremo de las pequeñas alas del pulmón —no hasta la base de las alas que están unidas al pulmón, sino hasta su extremo. Y esta medida es todo lugar del cuello que la res extiende cuando pace a su modo, sin coacción. Y en el esófago (allí 44a) se deja por arriba el espacio del agarre de la mano, y por abajo, su medida es hasta el lugar donde el esófago se vuelve velloso —es decir, donde quedan como pliegues, semejantes a la panza. Y la explicación de «agarre de la mano»: hay quienes dicen (véase Rashí y Tosafot allí) que es el ancho de tres dedos, y hay quienes dicen el espacio para agarrar con dos dedos por los dos lados del cuello, y esto es la medida del ancho de un dedo. Y esta medida es en la res y en el animal salvaje, pero en el ave todo es según su tamaño y su pequeñez. Y dijeron en la Guemará (allí 19a) que quien comenzó a degollar en el lugar de la shjitá en la tráquea, y degolló un tercio, y luego sacó el cuchillo del lugar de la shjitá —es decir, por encima de la inclinación del cartílago tiroides— y cortó allí un tercio, y después volvió el cuchillo al lugar de la shjitá y degolló con él un tercio: ese degüello es inválido. Porque siempre exigimos, en esta ley del desvío, que la mayor parte de la muerte de la res sea por shjitá, y que al momento de salir la vida de ella —es decir, en el tercio medio— sea entonces su mayor parte por shjitá. Todo lo que sea así es válido; de otro modo es inválido. Y este asunto del desvío no se da sino en la tráquea, por arriba, junto a la inclinación del cartílago tiroides, pues por debajo, junto a las alas del pulmón, su perforación allí lo descalifica con la mínima medida, y no aplica en ello la ley del desvío de un tercio en absoluto. Y asimismo en el esófago, tanto por arriba como por abajo, su perforación con la mínima medida lo descalifica, y no aplica en él la ley del desvío de un tercio en absoluto.
וְעִנְיַן הַגְרָמָה הוּא שֶׁקִּבַּלְנוּ, שֶׁאַף עַל פִּי שֶׁהַשְּׁחִיטָה הִיא מִן הַצַּוָּאר, גְּבוּלִים יְדוּעִים הֵם בַּצַּוָּאר שֶׁהַשְּׁחִיטָה כְּשֵׁרָה בָּהֶן, וְלֹא לְמַטָּה מֵאוֹתוֹ גְּבוּל וְלֹא לְמַעְלָה. וּגְבוּל מְקוֹם הַשְּׁחִיטָה בַּקָּנֶה, הוּא מִשִּׁפּוּי כּוֹבַע וּלְמַטָּה (שם יט, א) עַד רֹאשׁ הַכְּנָפַיִם הַקְּטַנִּים שֶׁל רֵאָה, לֹא עַד עִקָּרָן שֶׁל כְּנָפַיִם שֶׁמְּחֻבָּרִים בָּרֵאָה, אֶלָּא עַד רֹאשָׁן. וְשִׁעוּר זֶה, הוּא, כָּל מָקוֹם מִן הַצַּוָּאר שֶׁהַבְּהֵמָה פּוֹשֶׁטֶת אוֹתוֹ בְּשָׁעָה שֶׁהִיא רוֹעָה כְּדַרְכָּהּ בְּלֹא אֹנֶס, וּבַוֶּשֶׁט (שם מד א) מַנִּיחַ לְמַעְלָה כְּדֵי תְּפִיסַת יָד, וּלְמַטָּה, שִׁעוּרוֹ עַד הַמָּקוֹם שֶׁהַוֶּשֶׁט מַשְׂעִיר, כְּלוֹמַר, שֶׁעוֹמֵד שָׁם פְּרָצוֹת פְּרָצוֹת כִּדְמוּת הַכָּרֵס, וּפֵרוּשׁ תְּפִיסַת יָד, יֵשׁ אוֹמְרִים (עי' רש"י ותוס' שם) שֶׁהוּא כְּדֵי שָׁלֹשׁ אֶצְבָּעוֹת, וְיֵשׁ אוֹמְרִים כְּדֵי שֶׁיִּתְפֹּס בִּשְׁתֵּי אֶצְבָּעוֹת מִשְּׁנֵי צִדֵּי הַצַּוָּאר, וְזֶהוּ שִׁעוּר רֹחַב אֶצְבַּע. וְשִׁעוּר זֶה הוּא בִּבְהֵמָה וְחַיָּה, אֲבָל בְּעוֹף הַכֹּל לְפִי גָּדְלוֹ וְקָטְנוֹ. וְאָמְרוּ בַּגְּמָרָא (שם יט א), שֶׁמִּי שֶׁהִתְחִיל לִשְׁחֹט בִּמְקוֹם שְׁחִיטָה בַּקָּנֶה, וְשָׁחַט שְׁלִישׁ וְאַחַר כָּךְ הוֹצִיא הַסַּכִּין מִמְּקוֹם הַשְּׁחִיטָה, דְּהַיְנוּ לְמַעְלָה מִשִּׁפּוּי כּוֹבַע, וְחָתַךְ בּוֹ שְׁלִישׁ, וְאַחַר כֵּן חָזַר הַסַּכִּין בִּמְקוֹם הַשְּׁחִיטָה וְשָׁחַט בּוֹ שְׁלִישׁ, שֶׁזּוֹ הַשְּׁחִיטָה פְּסוּלָה, דִּלְעוֹלָם בָּעֵינַן בְּדִין זֶה שֶׁל הַגְרָמָה, שֶׁיְּהֵא רֹב מִיתַת הַבְּהֵמָה בִּשְׁחִיטָה, וּבִשְׁעַת יְצִיאַת הַחַיּוּת מִמֶּנָּה דְּהַיְנוּ שְׁלִישׁ אֶמְצָעִי, שֶׁיִּהְיֶה אָז רֻבּוֹ בִּשְׁחִיטָה, כָּל שֶׁהִיא כֵּן כְּשֵׁרָה, בְּעִנְיָן אַחֵר פְּסוּלָה. וְעִנְיָן זֶה שֶׁל הַגְרָמָה, אֵינוֹ נִמְצָא כִּי אִם בַּקָּנֶה וּלְמַעְלָה סָמוּךְ לְשִׁפּוּי כּוֹבַע, דְּאִלּוּ לְמַטָּה סָמוּךְ לְכַנְפֵי רֵאָה נְקוּבָתָהּ שָׁם בְּמַשֶּׁהוּ וְלֹא שַׁיָּךְ בָּהּ דִּין הִגְרִים שְׁלִישׁ כְּלָל. וְכֵן בַּוֶּשֶׁט בֵּין לְמַעְלָה בֵּין לְמַטָּה נְקוּבָתוֹ בְּמַשֶּׁהוּ וְלָא שַׁיָּךְ בֵּהּ דִּין הִגְרִים שְׁלִישׁ כְּלָל.
Todo (Rambam, Shjitá 4:1) aquel que no es experto en estas cuatro cosas que invalidan la shjitá no está autorizado a degollar, y si degolló, está prohibido comer de su shjitá. E incluso si después de degollar le preguntan si se cuidó de ellas y dice «sí, sí», sus palabras no tienen sustancia, pues dado que no las conocía de antemano, quizás se descuidó en ellas y no lo recuerda en absoluto.
כָּל (רמב"ם שחיטה פ"ד ה"א) מִי שֶׁאֵינוֹ בָּקִי בְּאַרְבָּעָה דְּבָרִים אֵלֶּה שֶׁהֵן פּוֹסְלִין הַשְּׁחִיטָה אֵינוֹ רַשַּׁאי לִשְׁחֹט, וְאִם שָׁחַט אָסוּר לֶאֱכֹל מִשְּׁחִיטָתוֹ, וַאֲפִלּוּ אִם אַחַר שֶׁשָּׁחַט שָׁאֲלוּ אוֹתוֹ אִם נִזְהַר בָּהֶן וְאָמַר הֵן הֵן, אֵין מַמָּשׁ בִּדְבָרָיו, דְּמִכֵּיוָן שֶׁלֹּא יָדַע אוֹתָן מִתְּחִלָּה, שֶׁמָּא פָּשַׁע בָּהֶן וְאֵינוֹ זָכוּר כְּלָל.
Y además de estas cuatro cosas que mencionamos, que todo degollador debe saber, los sabios nos obligaron a conocer una quinta cosa. Y aunque no es de las leyes de la shjitá, dado que este asunto siempre se presenta al momento de degollar, y la res se vuelve nevelá por ello, y si el degollador no lo conoce hará comer nevelot a todos —por eso dijeron también acerca de esto: todo carnicero que no lo conoce, está prohibido comer de su shjitá. Esta es la prohibición llamada arrancamiento (ikur), y su asunto es que se arrancaron la tráquea y el esófago, ambos o uno de ellos, del lugar de su unión —donde están unidos a la quijada y a la carne que hay sobre ella—, y se arrancaron de allí por completo. O incluso si no se arrancaron por completo, sino que se aflojó la mayor parte de ellos, está prohibida. Y esto es cuando se desprenden (Julín 44a) —es decir, cuando la prohibimos por haberse aflojado su mayor parte—, esto es, que el aflojamiento sea por aquí y por allá, pues todo lo que es de este modo, incluso lo que está unido de ellos no es buena unión, y se consideran como arrancados por completo. Pero si el órgano se aflojó por un solo lado —es decir, que se cortó y se arrancó de la quijada en un solo lugar—, aunque se haya arrancado de él su mayor parte, dado que el arrancamiento no es sino en un solo lugar, aunque sea en la mayor parte del órgano y no quede de él sino la menor parte unida con unión firme, esa menor parte salva, y es válida. Y con mayor razón lo declararemos válido cuando el órgano entero está unido a la carne de la quijada, y aunque la quijada se haya descarnado y se haya quitado por completo de su lugar de unión en el extremo de la conexión de la carne con el órgano, salva. Resulta, pues, que el arrancamiento que prohíbe es cuando los órganos se arrancaron en muchos lugares, por aquí y por allá, en su mayor parte; pero de cualquier modo en un solo lugar, la prohibición del arrancamiento no prohíbe. Y este arrancamiento que dijimos no hace a la res trefá, pero así aprendimos de la tradición: que los órganos arrancados no son aptos para shjitá —es decir, que el precepto de la shjitá no recae sobre órganos que están arrancados—, y por eso quien degüella con órganos arrancados es como si no hubiera degollado, y como si la res hubiera muerto por sí misma, siendo nevelá. Y el ave, aunque se valida con un solo órgano como dijimos, siempre que se arranque el uno antes de degollar el otro, la shjitá no lo permite y está prohibido; así aprendimos de la tradición. Estas cinco leyes que mencioné —la pausa, la presión, el ocultamiento, el desvío y el arrancamiento— cada uno de Israel debe conocerlas y ser experto en ellas antes de degollar, y todo aquel que no es experto en ellas y degolló, está prohibido comer de su shjitá. E incluso si se le preguntó después y dijo «tengo certeza de que degollé como es debido», no se le escucha en absoluto.
וּמִלְּבַד אַרְבָּעָה דְּבָרִים אֵלּוּ שֶׁזָּכַרְנוּ שֶׁצָּרִיךְ כָּל שׁוֹחֵט לָדַעַת חִיְּבוּנוּ חֲכָמִים עוֹד לָדַעַת דָּבָר חֲמִישִׁי, וְאַף עַל פִּי שֶׁאֵינוֹ מֵהִלְכוֹת שְׁחִיטָה, מִפְּנֵי שֶׁעִנְיָן זֶה תָּמִיד יָבוֹא בִּשְׁעַת שְׁחִיטָה וְהַבְּהֵמָה נַעֲשֵׂית נְבֵלָה בַּדָּבָר, וְאִם לֹא יֵדַע אוֹתוֹ הַשּׁוֹחֵט יַאֲכִיל נְבֵלוֹת לַכֹּל, וּלְפִיכָךְ אָמְרוּ גַּם כֵּן בָּזֶה, כָּל טַבָּח שֶׁאֵינוֹ יוֹדֵעַ אוֹתוֹ אָסוּר לֶאֱכֹל מִשְּׁחִיטָתוֹ, וְהוּא הָאִסּוּר הַנִּקְרָא עִקּוּר, וְעִנְיָנוֹ הוּא שֶׁנֶּעֶקְרוּ הַקָּנֶה וְהַוֶּשֶׁט שְׁנֵיהֶם אוֹ אֶחָד מֵהֶם מִמְּקוֹם חִבּוּרָן שֶׁהֵן מְחֻבָּרִין בַּלֶּחִי וּבַבָּשָׂר שֶׁעָלָיו וְנֶעֶקְרוּ מִשָּׁם לְגַמְרֵי, אוֹ אֲפִלּוּ לֹא נֶעֶקְרוּ לְגַמְרֵי אֶלָּא שֶׁנִּדַּלְדְּלוּ רֻבָּם הֲרֵי זוֹ אֲסוּרָה. וְהוּא דְּאִפְּרוּק אִפָּרוֹקֵי (חולין מד, א), כְּלוֹמַר, כְּשֶׁאָנוּ אוֹסְרִין אוֹתָהּ כְּשֶׁנִּדַּלְדְּלוּ רֻבָּן, כְּלוֹמַר, שֶׁיִּהְיֶה הַדִּלְדּוּל כָּאן וְכָאן, דְּכָל שֶׁהוּא כְּעִנְיָן זֶה אֲפִלּוּ מָה שֶׁמְּחֻבָּר מֵהֶן אֵינוֹ חִבּוּר יָפֶה, וַהֲרֵי הֵן נֶחְשָׁבִים כַּעֲקוּרִים לְגַמְרֵי, אֲבָל אִם נִדַּלְדֵּל הַסִּימָן בְּצַד אֶחָד, כְּלוֹמַר, שֶׁנִּפְסַק וְנֶעֱקַר מִן הַלֶּחִי בְּמָקוֹם אֶחָד לְבַד, אֲפִלּוּ נֶעֱקַר מִמֶּנּוּ רֻבּוֹ, כֵּיוָן שֶׁהָעִקּוּר אֵינוֹ אֶלָּא בְּמָקוֹם אֶחָד, אַף עַל פִּי שֶׁהוּא בְּרֹב הַסִּימָן וְלֹא נִשְׁאַר מִמֶּנּוּ אֶלָּא הַמִּעוּט מְחֻבָּר חִבּוּר קַיָּם, אוֹתוֹ מִעוּט מַצִּיל, וּכְשֵׁרָה, וְכָל שֶׁכֵּן שֶׁנַּכְשִׁיר אוֹתוֹ הֵיכָן שֶׁהַסִּימָן כֻּלּוֹ מְחֻבָּר אֶל הַבָּשָׂר שֶׁבַּלֶּחִי, וְאַף עַל פִּי שֶׁנִּגְמַם הַלֶּחִי וְנִטַּל לְגַמְרֵי מִמְּקוֹם חִבּוּרוֹ בְּרֹאשׁ חִבּוּר הַבָּשָׂר עִם הַסִּימָן, מַצִּיל, נִמְצָא שֶׁהָעִקּוּר הָאוֹסֵר, הוּא כְּשֶׁנֶּעֶקְרוּ הַסִּימָנִים בְּהַרְבֵּה מְקוֹמוֹת הֵנָּה וָהֵנָּה בְּרֻבָּן, אֲבָל בְּכָל עִנְיָן בְּמָקוֹם אֶחָד, אֵין אִסּוּר הָעִקּוּר אוֹסֵר. וְעִקּוּר זֶה שֶׁאָמַרְנוּ, אֵינוֹ עוֹשֶׂה הַבְּהֵמָה טְרֵפָה, אֲבָל כָּךְ לָמַדְנוּ מִפִּי הַשְּׁמוּעָה, שֶׁסִּימָנִין עֲקוּרִים אֵינָם בְּנֵי שְׁחִיטָה, כְּלוֹמַר שֶׁמִּצְוַת הַשְּׁחִיטָה לֹא הָיְתָה בְּסִימָנִין שֶׁהֵן עֲקוּרִים, וּלְפִיכָךְ הַשּׁוֹחֵט בְּסִימָנִין עֲקוּרִים הֲרֵי הוּא כְּאִלּוּ לֹא שָׁחַט וּכְאִלּוּ שֶׁמֵּתָה הַבְּהֵמָה מֵאֵלֶיהָ שֶׁהִיא נְבֵלָה. וְעוֹף אַף עַל פִּי שֶׁהֻכְשְׁרוּ בְּסִימָן אֶחָד כְּמוֹ שֶׁאָמַרְנוּ, כָּל זְמַן שֶׁנֶּעֱקַר הָאֶחָד קֹדֶם שֶׁשָּׁחַט הָאַחֵר אֵין הַשְּׁחִיטָה מַתִּירָה אוֹתוֹ וְאָסוּר, כָּךְ לָמַדְנוּ מִפִּי הַשְּׁמוּעָה. אֵלּוּ חֲמִשָּׁה הֲלָכוֹת שֶׁזָּכַרְתִּי, שֶׁהֵן שְׁהִיָּה, דְּרָסָהּ, חֲלָדָה, הַגְרָמָה וְעִקּוּר, צָרִיךְ כָּל אֶחָד מִיִּשְׂרָאֵל לֵדַע אוֹתָם לִהְיוֹת בָּקִי בָּהֶן קֹדֶם שֶׁיִּשְׁחַט, וְכָל שֶׁאֵינוֹ בָּקִי בָּהֶם וְשָׁחַט אָסוּר לֶאֱכֹל מִשְּׁחִיטָתוֹ, וַאֲפִלּוּ נִשְׁאַל אַחֲרֵי כֵן וְאָמַר בָּרִי לִי שֶׁשָּׁחַטְתִּי כָּרָאוּי אֵין שׁוֹמְעִין לוֹ כְּלָל.
Y también necesita saber (Rambam, Shjitá 1:23) todo el que quiera degollar el asunto del examen del cuchillo que los sabios exigieron examinar con la uña y con la carne, y por los tres filos del cuchillo. Y si percibimos en él una mella, por mínima que sea, la shjitá está prohibida. Y está permitido degollar con cualquier cosa que corte bien y que no tenga mella alguna. Y si se halló el cuchillo mellado después de la shjitá, decimos que se melló en el cuero, y los órganos fueron degollados con cuchillo mellado. Y esto lo decimos donde no se quebraron huesos con ese cuchillo tras la shjitá —es decir, donde el cuchillo no tocó algo capaz de mellarlo—; pero si supimos con certeza que el cuchillo tocó tras la shjitá algo capaz de mellarlo, atribuimos su mella a esa cosa. Y siempre que tengamos duda de si tocó algo que lo mella o no, lo atribuimos al cuero. Esto es lo que parece correcto en la disputa de Rav Huná y Rav Jisdá sobre este asunto, al comienzo del primer capítulo de Julín (allí 10a). Y la ley de lo que dijeron, de bendita memoria (3b): que a todo el que es habitual junto a la shjitá lo presumimos experto, e incluso si está ante nosotros no necesitamos examinarlo, pues nos apoyamos en su presunción. Y de los comentaristas hay quienes dijeron que si está ante nosotros, lo examinamos. Y los demás detalles del precepto están explicados en el tratado de Julín, en los dos primeros capítulos.
וְגַם כֵּן צָרִיךְ לָדַעַת (רמב"ם שחיטה פ"א הכ"ג) כָּל הָרוֹצֶה לִשְׁחֹט, עִנְיַן בְּדִיקַת הַסַּכִּין שֶׁהִצְרִיכוּ חֲכָמִים לִבְדֹּק אוֹתוֹ עִם הַצִּפֹּרֶן וְעִם הַבָּשָׂר וּבְשָׁלֹשׁ רוּחוֹתֶיהָ שֶׁל סַכִּין, וְאִם נַרְגִּישׁ בּוֹ פְּגִימָה אֲפִלּוּ כָּל שֶׁהִיא הַשְּׁחִיטָה אֲסוּרָה. וּמֻתָּר לִשְׁחֹט בְּכָל דָּבָר שֶׁחוֹתֵךְ יָפֶה וְאֵין בּוֹ פְּגִימָה כְּלָל, וְאִם נִמְצֵאת הַסַּכִּין פְּגוּמָה אַחַר הַשְּׁחִיטָה, נֹאמַר שֶׁבָּעוֹר נִפְגְּמָה, וְהַסִּימָנִין נִשְׁחֲטוּ בְּסַכִּין פָּגוּם, וְזֶה נֹאמַר הֵיכָא שֶׁלֹּא נִשְׁבְּרוּ עֲצָמוֹת בְּאוֹתוֹ סַכִּין אַחַר שְׁחִיטָה, כְּלוֹמַר, שֶׁלֹּא נָגַע הַסַּכִּין בְּדָבָר שֶׁאֶפְשָׁר לוֹ שֶׁיִּפָּגֵם בּוֹ, אֲבָל אִם יָדַעְנוּ בְּוַדַּאי שֶׁנָּגַע הַסַּכִּין אַחַר שְׁחִיטָה בְּדָבָר שֶׁאֶפְשָׁר לוֹ לְהִפָּגֵם בּוֹ תָּלֵינַן פְּגִימָתוֹ בְּאוֹתוֹ דָּבָר, וְכָל זְמַן שֶׁיִּסְתַּפֵּק לָנוּ אִם נָגַע בְּדָבָר הַפּוֹגֵם אוֹתוֹ אִם לָאו תָּלֵינַן בָּעוֹר, זֶהוּ הַנִּרְאֶה יָפֶה בִּפְלֻגְתָּא דְּרַב הוּנָא וְרַב חִסְדָּא בְּעִנְיָן זֶה בְּרֵישׁ פֶּרֶק קַמָּא דְּחֻלִּין (שם י, א). וְדִין מָה שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (ג, ב) שֶׁכָּל הַמָּצוּי אֵצֶל שְׁחִיטָה מַחְזִיקִין אוֹתוֹ שֶׁהוּא מֻמְחֶה, וַאֲפִלּוּ הוּא בְּפָנֵינוּ אֵין אָנוּ צְרִיכִין לְבָדְקוֹ, דְּסָמְכִינַן אַחֶזְקָתֵהּ. וּמִן הַמְּפָרְשִׁים שֶׁאָמְרוּ, שֶׁאִם יֶשְׁנוֹ לְפָנֵינוּ בּוֹדְקִין אוֹתוֹ. וְיֶתֶר פְּרָטֵי הַמִּצְוָה, מְבֹאָרִים בְּמַסֶּכֶת חֻלִּין בִּשְׁנֵי פְּרָקִים רִאשׁוֹנִים [י"ד מסי' א' עד כח].
Y este precepto rige en todo lugar y en todo tiempo, en varones y en mujeres, pues también las mujeres están advertidas de no comer de res, animal salvaje o ave sino tras la shjitá apropiada. Y tienen permiso de degollar, y su shjitá es válida para toda persona, si conocen las leyes de la shjitá y son expertas en ellas. E incluso la shjitá de los menores, dijeron los sabios (comienzo de Julín) que es válida siempre que un adulto experto en las leyes de la shjitá los vea degollar como es debido. Pero los sabios nos advirtieron (allí 12a) que no les entreguemos el degüello de antemano, porque son propensos a estropear a causa de su poco entendimiento, y se hallaría daño en ello.
וְנוֹהֶגֶת מִצְוָה זוֹ בְּכָל מָקוֹם וּבְכָל זְמַן בִּזְכָרִים וּנְקֵבוֹת, שֶׁאַף הַנְּקֵבוֹת מֻזְהָרוֹת שֶׁלֹּא לֶאֱכֹל מִבְּהֵמָה חַיָּה וְעוֹף אֶלָּא אַחַר שְׁחִיטָה הָרְאוּיָה, וּרְשׁוּת יֵשׁ לָהֶן לִשְׁחֹט וּשְׁחִיטָתָן כְּשֵׁרָה לְכָל אָדָם, אִם יוֹדְעוֹת הִלְכוֹת שְׁחִיטָה וּבְקִיאוֹת בָּהֶן. וַאֲפִילּוּ שְׁחִיטַת הַקְּטַנִּים, אָמְרוּ חֲכָמִים (ריש חולין) שֶׁכְּשֵׁרָה כָּל זְמַן שֶׁאָדָם גָּדוֹל וּבָקִי בְּהִלְכוֹת שְׁחִיטָה רוֹאֶה אוֹתָן שׁוֹחֲטִין כָּרָאוּי, אֲבָל הִזְהִירוּנוּ חֲכָמִים (שם יב, א) שֶׁלֹּא נִמְסֹר לָהֶם לִשְׁחֹט לְכַתְּחִלָּה, לְפִי שֶׁהֵם מוּעָדִים לְקַלְקֵל מִפְּנֵי מִעוּט דַּעְתָּם, וְיִמָּצֵא הֶפְסֵד בַּדָּבָר.
Y quien transgrede esto y no se cuida de comer carne de res, animal salvaje o ave en que ocurrió una de las cinco descalificaciones que mencionamos, o que fue degollada también con cuchillo no examinado, anuló este precepto positivo. Además de que transgredió la prohibición de «no comeréis ninguna nevelá», y recibe azotes por comer un kazáyit de ellas, como escribiremos en este orden, con la ayuda de HaShem (precepto 472). Y así dijeron, de bendita memoria, en el segundo capítulo de Julín (32a): todo lo que se descalificó en su shjitá es nevelá. Es decir, siempre que la res se descalificó en el lugar de su shjitá —esto es, los órganos—, como cuando ocurrió en ellos una de las cinco descalificaciones que mencionamos, o que los degolló con cuchillo no examinado, esto se llama nevelá. Y todo aquello cuya shjitá fue como es debido y otra cosa la lleva a descalificarse, esto es trefá. Es decir, si no ocurrió ninguna descalificación en el asunto de la shjitá, en el examen del cuchillo y en los órganos, sino que otra cosa la lleva a descalificarse —como cuando se volvió trefá por una de las dieciocho trefot conocidas que mencioné arriba (precepto 73)—, esto se llama trefá. Es decir, y se reciben azotes por esta a causa de trefá. Y aunque en ambas hay azotes, hallamos diferencia entre ellas en lo relativo a la advertencia (hatraá). Y esto que enseñamos, «todo lo que se descalificó en su shjitá es nevelá», no significa que el fundamento de la nevelá mencionada en el versículo sea aquella que se volvió nevelá en su shjitá, pues ciertamente nevelá a secas se llamará la res que murió por sí misma a causa de enfermedad o de cualquier modo en que muera; sino que el autor de la Mishná viene a enseñar que toda res que no fue degollada como es debido se considera como muerta por sí misma.
וְהָעוֹבֵר עַל זֶה וְלֹא נִזְהַר מִלֶּאֱכֹל בְּשַׂר בְּהֵמָה חַיָּה אוֹ עוֹף שֶׁאֵרַע בָּהֶן אֶחָד מִן הַחֲמִשָּׁה פְּסוּלִין שֶׁזָּכַרְנוּ, אוֹ שֶׁנִּשְׁחֲטָה גַּם כֵּן בְּסַכִּין שֶׁאֵינוֹ בָּדוּק בִּטֵּל עֲשֵׂה זֶה, מִלְּבַד שֶׁעָבַר עַל לָאו דְּלֹא תֹאכְלוּ כָל נְבֵלָה, וְלוֹקֶה בַּאֲכִילַת כַּזַּיִת מֵהֶן, כְּמוֹ שֶׁנִּכְתֹּב בְּסֵדֶר זֶה בְּעֶזְרַת הַשֵּׁם (מצוה תעב). וְכֵן אָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה בְּפֶרֶק שֵׁנִי דְּחֻלִּין (לב, א) כֹּל שֶׁנִּפְסְלָה בִּשְׁחִיטָתָהּ נְבֵלָה. כְּלוֹמַר כָּל זְמַן שֶׁנִּפְסְלָה הַבְּהֵמָה בִּמְקוֹם שְׁחִיטָתָהּ, דְּהַיְנוּ הַסִּימָנִין, כְּגוֹן שֶׁאֵרַע בָּהֶן אֶחָד מִן הַחֲמִשָּׁה פְּסוּלִין שֶׁזָּכַרְנוּ, אוֹ שֶׁשְּׁחָטָן בְּסַכִּין שֶׁאֵינוֹ בָּדוּק, הֲרֵי זוֹ נִקְרֵאת נְבֵלָה. וְכֹל שֶׁשְּׁחִיטָתָהּ כָּרָאוּי וְדָבָר אַחֵר גּוֹרֵם לָהּ לְהִפָּסֵל, הֲרֵי זוֹ טְרֵפָה, כְּלוֹמַר, אִם לֹא אֵרַע שׁוּם פְּסוּל בְּעִנְיַן הַשְּׁחִיטָה, בִּבְדִיקַת הַסַּכִּין, וּבַסִּימָנִין, אֶלָּא שֶׁדָּבָר אַחֵר גּוֹרֵם לָהּ לְהִפָּסֵל, כְּגוֹן שֶׁנִּטְרְפָה בְּאֶחָד מִשְּׁמֹנֶה עֶשְׂרֵה טַרְפֻיּוֹת הַיְּדוּעִים שֶׁזָּכַרְתִּי לְמַעְלָה (מצוה עג) הֲרֵי זוֹ נִקְרֵאת טְרֵפָה, כְּלוֹמַר, וְלוֹקִין עַל זוֹ מִשּׁוּם טְרֵפָה. וְאַף עַל פִּי שֶׁבִּשְׁנֵיהֶם מַלְקוּת אִכָּא, נָפְקָא לַן מִנַּהּ לְעִנְיַן הַתְרָאָה. וְזֶה שֶׁשָּׁנִינוּ כֹּל שֶׁנִּפְסְלָה בִּשְׁחִיטָתָהּ נְבֵלָה, אֵין הָעִנְיָן שֶׁעִקַּר הַנְּבֵלָה הַנִּזְכֶּרֶת בַּכָּתוּב תִּהְיֶה הַמִּתְנַבֶּלֶת בִּשְׁחִיטָתָהּ, דְּוַדַּאי נְבֵלָה סְתָם תִּקָּרֵא בְּהֵמָה שֶׁמֵּתָה מֵאֵלֶיהָ מֵחֲמַת חֹלִי אוֹ בְּאֵיזֶה עִנְיָן שֶׁתָּמוּת, אֲבָל בַּעַל הַמִּשְׁנָה בָּא לְלַמֵּד, שֶׁכֹּל שֶׁלֹּא נִשְׁחֲטָה כָּרָאוּי כְּמֵתָה מֵאֵלֶיהָ הִיא חֲשׁוּבָה.