Séfer haJinuj·Precepto 482432 / 615
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Precepto 482

La generosidad con el siervo hebreo

No despedir con las manos vacías al siervo hebreo: que no saquemos de nuestra servidumbre al siervo hebreo con las manos vacías cuando salga libre al cabo de seis años —sino que lo gratifiquemos de nuestros bienes en todo caso. Sobre esto se dijo (Devarim 15:13): «Y cuando lo dejes ir libre de tu lado, no lo despedirás con las manos vacías».

שֶׁלֹּא לְשַׁלֵּחַ עֶבֶד עִבְרִי רֵיקָם – שֶׁלֹּא נוֹצִיא עֶבֶד עִבְרִי בְּיָדַיִם רֵיקָנִיּוֹת מֵעַבְדוּתֵנוּ כְּשֶׁיֵּצֵא בֶּן חוֹרִין לְסוֹף שֵׁשׁ שָׁנִים, אֲבָל נַעֲנִיקֵהוּ מֵהוֹנֵנוּ עַל כָּל פָּנִים, וְעַל זֶה נֶאֱמַר (דברים טו יג) וְכִי תְשַׁלְּחֶנּוּ חָפְשִׁי מֵעִמָּךְ לֹא תְשַׁלְּחֶנּוּ רֵיקָם.

De las raíces de este precepto, de todo su asunto y del lugar de su explicación, está escrito en el precepto positivo de la gratificación que está en este mismo orden (precepto 482).

מִשָּׁרְשֵׁי מִצְוָה זוֹ וְכָל עִנְיָנָהּ וּמְקוֹם בֵּאוּרָהּ, כָּתוּב בְּמִצְוַת עֲשֵׂה דְּהַעֲנָקָה שֶׁבְּסֵדֶר זֶה (מצוה תפב).