Séfer haJinuj·Precepto 497448 / 615
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Precepto 497

La obediencia a los Sabios

No apartarse de sus palabras — que se nos prohibió disputar contra los portadores de la tradición, sobre ellos la paz, cambiar sus palabras y salir de su mandato en todos los asuntos de la Torá. Sobre esto se dijo «No te apartarás de la palabra que te declaren, ni a la derecha ni a la izquierda» (Devarim 17:11). Y dijeron los Sabios, de bendita memoria, en el Sifré (aquí): «No te apartarás» —este es un precepto negativo (mitzvat lo taasé).

שֶׁלֹּא לָסוּר מִדִּבְרֵיהֶם – שֶׁנִּמְנַעְנוּ מִלַּחְלֹק עַל בַּעֲלֵי הַקַּבָּלָה עֲלֵיהֶם הַשָּׁלוֹם וּמִלְּשַׁנּוֹת אֶת דִּבְרֵיהֶם וְלָצֵאת מִמִּצְוָתָם בְּכָל עִנְיְנֵי הַתּוֹרָה, וְעַל זֶה נֶאֱמַר (דברים יז יא) לֹא תָסוּר מִן הַדָּבָר אֲשֶׁר יַגִּידוּ לְךָ יָמִין וּשְׂמֹאל, וְאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה בְּסִפְרֵי (כאן), לֹא תָסוּר, זוֹ מִצְוַת לֹא תַעֲשֶׂה.

De las raíces de la mitzvá (véase Ramban sobre la Torá, 17:11). Dado que las opiniones de los hombres difieren unas de otras, jamás coincidirán muchas mentes en los mismos asuntos. Y supo el Señor de todo, bendito sea, que si la intención de los escritos de la Torá quedara entregada en manos de cada uno de los hombres —cada cual según su entendimiento— interpretaría cada uno las palabras de la Torá conforme a su propio criterio, se multiplicaría la disputa en Israel sobre el sentido de las mitzvot, y la Torá se volvería como muchas torot —como escribí en la mitzvá de «inclinarse tras la mayoría» en el orden de Mishpatim (mitzvá 78). Por eso, Elohim nuestro, que es el Señor de todas las sabidurías, perfeccionó nuestra Torá —Torá de verdad— con esta mitzvá, que nos ordenó conducirnos según la interpretación verdadera recibida de nuestros sabios antiguos, sobre ellos la paz. Y también en cada generación, que escuchemos a los sabios presentes que recibieron sus palabras, bebieron agua de sus libros, y se afanaron con grandes esfuerzos, de día y de noche, para comprender la profundidad de sus dichos y las maravillas de sus opiniones. Con este acuerdo apuntaremos al camino de la verdad en el conocimiento de la Torá. Y fuera de esto, si nos dejáramos seducir por nuestros propios pensamientos y por la pobreza de nuestro entendimiento, no acertaríamos en nada. Y acerca del camino de la verdad y de la gran alabanza que hay en esta mitzvá, dijeron los Sabios, de bendita memoria (Sifré, aquí): «No te apartarás de ella ni a la derecha ni a la izquierda» —aunque te digan sobre la derecha que es izquierda, no te apartes de su mandato. Es decir, que aunque ellos se equivoquen en alguna cosa, no nos corresponde disputar con ellos, sino que obraremos conforme a su error. Y mejor es soportar un único error y que todos estén entregados siempre bajo su buen criterio, y no que cada uno obre según su propia opinión —pues en ello estaría la ruina de la religión, la división del corazón del pueblo y la perdición total de la nación. Y por estos motivos, la intención de la Torá fue entregada a los sabios de Israel; y se ordenó también que siempre el grupo menor de los sabios esté sometido al grupo mayor, por esta misma raíz, como escribí allí en la mitzvá de «inclinarse tras la mayoría».

מִשָּׁרְשֵׁי הַמִּצְוָה (עי' רמב"ן עה"ת יז יא). לְפִי שֶׁדֵּעוֹת בְּנֵי אָדָם חֲלוּקִין זֶה מִזֶּה, לֹא יִשְׁתַּוּוּ לְעוֹלָם הַרְבֵּה דֵּעוֹת בִּדְבָרִים, וְיָדַע אֲדוֹן הַכֹּל בָּרוּךְ הוּא שֶׁאִלּוּ תִּהְיֶה כַּוָּנַת כְּתוּבֵי הַתּוֹרָה מְסוּרָה בְּיַד כָּל אֶחָד וְאֶחָד מִבְּנֵי אָדָם, אִישׁ אִישׁ כְּפִי שִׂכְלוֹ, יְפָרֵשׁ כָּל אֶחָד מֵהֶם דִּבְרֵי הַתּוֹרָה כְּפִי סְבָרָתוֹ, וְיִרְבֶּה הַמַּחְלֹקֶת בְּיִשְׂרָאֵל בְּמַשְׁמָעוּת הַמִּצְוֹת, וְתֵעָשֶׂה הַתּוֹרָה כְּכַמָּה תּוֹרוֹת, וְכָעִנְיָן שֶׁכָּתַבְתִּי בְּמִצְוַת אַחֲרֵי רַבִּים לְהַטּוֹת בְּסֵדֶר מִשְׁפָּטִים (מצוה עח). עַל כֵּן, אֱלֹהֵינוּ שֶׁהוּא אֲדוֹן כָּל הַחָכְמוֹת הִשְׁלִים תּוֹרָתֵנוּ תּוֹרַת אֱמֶת עִם הַמִּצְוָה הַזֹּאת שֶׁצִּוָּנוּ לְהִתְנַהֵג בָּהּ עַל פִּי הַפֵּרוּשׁ הָאֲמִתִּי הַמְקֻבָּל לַחֲכָמֵינוּ הַקַּדְמוֹנִים עֲלֵיהֶם הַשָּׁלוֹם, וּבְכָל דּוֹר וָדוֹר גַּם כֵּן שֶׁנִּשְׁמַע אֶל הַחֲכָמִים הַנִּמְצָאִים שֶׁקִּבְּלוּ דִּבְרֵיהֶם, וְשָׁתוּ מַיִם מִסִּפְרֵיהֶם, וְיָגְעוּ כַּמָּה יְגִיעוֹת בַּיָּמִים וּבַלֵּילוֹת לְהָבִין עֹמֶק מִלֵּיהֶם וּפְלִיאוֹת דֵּעוֹתֵיהֶם, וְעִם הַהַסְכָּמָה הַזֹּאת נְכַוֵּן אֶל דֶּרֶךְ הָאֱמֶת בִּידִיעַת הַתּוֹרָה. וְזוּלַת זֶה, אִם נִתְפַּתֶּה אַחַר מַחְשְׁבוֹתֵינוּ וַעֲנִיּוּת דַּעְתֵּנוּ לֹא נִצְלַח לַכֹּל. וְעַל דֶּרֶךְ הָאֱמֶת וְהַשֶּׁבַח הַגָּדוֹל בְּזֹאת הַמִּצְוָה אָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (ספרי כאן) לֹא תָסוּר מִמֶּנּוּ יָמִין וּשְׂמֹאל, אֲפִלּוּ יֹאמְרוּ לְךָ עַל יָמִין שֶׁהוּא שְׂמֹאל לֹא תָּסוּר מִמִּצְוָתָם, כְּלוֹמַר, שֶׁאֲפִלּוּ יִהְיוּ הֵם טוֹעִים בְּדָבָר אֶחָד מִן הַדְּבָרִים אֵין רָאוּי לָנוּ לַחְלֹק עֲלֵיהֶם, אֲבָל נַעֲשֶׂה כְּטָעוּתָם, וְטוֹב לִסְבֹּל טָעוּת אַחַת וְיִהְיוּ הַכֹּל מְסוּרִים תַּחַת דַּעְתָּם הַטּוֹב תָּמִיד, וְלֹא שֶׁיַּעֲשֶׂה כָּל אֶחָד וְאֶחָד כְּפִי דַּעְתּוֹ, שֶׁבָּזֶה יִהְיֶה חֻרְבַּן הַדָּת, וְחִלּוּק לֵב הָעָם, וְהֶפְסֵד הָאֻמָּה לְגַמְרֵי. וּמִפְּנֵי עִנְיָנִים אֵלֶּה, נִמְסְרָה כַּוָּנַת הַתּוֹרָה אֶל חַכְמֵי יִשְׂרָאֵל, וְנִצְטַוּוּ גַּם כֵּן שֶׁיִּהְיוּ לְעוֹלָם כַּת מוּעֶטֶת מִן הַחֲכָמִים כְּפוּפָה לְכַת הַמְרֻבִּים מִן הַשֹּׁרֶשׁ הַזֶּה, וּכְמוֹ שֶׁכָּתַבְתִּי שָׁם בְּמִצְוַת לְהַטּוֹת אַחֲרֵי רַבִּים.

Y sobre la línea de este asunto en que te he despertado, hijo mío, te explicaré una aggadá que está en Bavá Metsiá, al final del capítulo «HaZahav» (Bavá Metsiá 59b), a propósito de aquel suceso de Rabí Eliezer el Grande con el horno de Ajnái, que asombra a todo el que la oye. Dijeron allí: Rabí Natán encontró a Eliyahu y le preguntó: ¿qué hizo Hakadosh Baruj Hu en aquel momento? Le respondió: sonrió y dijo: «Me han vencido mis hijos, me han vencido mis hijos». Es decir, que Hakadosh Baruj Hu se alegraba de que sus hijos anduvieran por el camino de la Torá y por su mandamiento de inclinarse tras la mayoría. Y lo que dijo, «me han vencido mis hijos» —lejos esté que haya victoria ante Él, bendito sea— la explicación del asunto es esta: en aquella disputa que tuvo Rabí Eliezer con sus colegas, la verdad estaba con Rabí Eliezer, y conforme a las palabras de la bat kol que dictaminó como él. Y aunque la verdad estaba con él en esto, por la superioridad de su agudeza sobre sus colegas ellos no llegaron al fondo de su pensamiento, y no quisieron reconocer sus palabras ni siquiera tras la bat kol, y trajeron prueba de la ley fijada en la Torá que nos ordenó ir siempre tras la mayoría —digan verdad o incluso se equivoquen. Sobre esto respondió el Creador, bendito sea: «Me han vencido mis hijos». Es decir: aunque ellos se aparten del camino de la verdad —pues Rabí Eliezer era quien acertaba en esto con la verdad— y vengan contra él en virtud de la mitzvá de la Torá que les ordené, de escuchar siempre a la mayoría; entonces, de todos modos, hay que darles la razón esta vez conforme a sus palabras, aunque la verdad quede ausente. Y he aquí que es como si el dueño de la verdad estuviera vencido.

וְעַל דֶּרֶךְ עִנְיָן זֶה שֶׁעוֹרַרְתִּיךָ בְּנִי עָלָיו, אֲפָרֵשׁ לְךָ אַגָּדָה אַחַת שֶׁהִיא בְּבָבָא מְצִיעָא בְּסוֹף פֶּרֶק הַזָּהָב (בבא מציעא נט, ב) גַּבֵּי הַהוּא מַעֲשֶׂה דְּרַבִּי אֱלִיעֶזֶר הַגָּדוֹל בְּתַנּוּרוֹ שֶׁל עַכְנַאי, הַמַּתְמַהַת כָּל שׁוֹמְעָהּ. אָמְרוּ שָׁם אַשְׁכְּחֵהּ רַבִּי נָתָן לְאֵלִיָּהוּ וְכוּ' אֲמַר לֵהּ מַאי עָבֵד קֻדְשָׁא בְּרִיךְ הוּא בְּהַהִיא שַׁעְתָּא? אָמַר לָהּ חָיֵךְ וְאָמַר נִצְּחוּנִי בָּנַי, כְּלוֹמַר שֶׁהָיָה הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא שָׂמֵחַ עַל שֶׁהָיוּ בָּנָיו הוֹלְכִים בְּדֶרֶךְ הַתּוֹרָה וּבְמִצְוָתָהּ לְהַטּוֹת אַחֲרֵי רַבִּים. וּמָה שֶׁאָמַר נִצְּחוּנִי בָּנַי, חָלִילָה לִהְיוֹת נִצָּחוֹן לְפָנָיו בָּרוּךְ הוּא, אֲבָל פֵּרוּשׁ הַדָּבָר הוּא עַל עִנְיָן זֶה, שֶׁבַּמַּחְלֹקֶת הַזֶּה שֶׁהָיְתָה לְרַבִּי אֱלִיעֶזֶר עִם חֲבֵרָיו הָאֱמֶת הָיְתָה כְּרַבִּי אֱלִיעֶזֶר וּכְדִבְרֵי הַבַּת קוֹל שֶׁהִכְרִיעָה כְּמוֹתוֹ, וְאַף עַל פִּי שֶׁהָיָה הָאֱמֶת אִתּוֹ בָּזֶה, בְּיִתְרוֹן פִּלְפּוּלוֹ עַל חֲבֵרָיו לֹא יָרְדוּ לְסוֹף דַּעְתּוֹ, וְלֹא רָצוּ לְהוֹדוֹת לִדְבָרָיו אֲפִלּוּ אַחַר בַּת קוֹל, וְהֵבִיאוּ רְאָיָה מִן הַדִּין הַקָּבוּעַ בַּתּוֹרָה שֶׁצִּוַּתְנוּ לָלֶכֶת אַחֲרֵי הָרַבִּים לְעוֹלָם, בֵּין יֹאמְרוּ אֱמֶת אוֹ אֲפִלּוּ טוֹעִים, וְעַל זֶה הֵשִׁיב הַבּוֹרֵא בָּרוּךְ הוּא נִצְּחוּנִי בָּנַי, כְּלוֹמַר, אַחַר שֶׁהֵם נוֹטִים מִדֶּרֶךְ הָאֱמֶת, שֶׁרַבִּי אֱלִיעֶזֶר הוּא הָיָה מְכַוֵּן בָּזֶה אֶת הָאֱמֶת, וְהֵם בָּאִים עָלָיו מִכֹּחַ מִצְוַת הַתּוֹרָה שֶׁצִּוִּיתִים לִשְׁמֹעַ אֶל הָרֹב לְעוֹלָם, אִם כֵּן עַל כָּל פָּנִים יֵשׁ לְהוֹדוֹת לָהֶם בַּפַּעַם הַזֹּאת כְּדִבְרֵיהֶם שֶׁתִּהְיֶה הָאֱמֶת נֶעְדֶּרֶת, וַהֲרֵי זֶה כְּאִלּוּ בַּעַל הָאֱמֶת נָצוּחַ.

De las leyes de la mitzvá. Lo que dijeron los Sabios, de bendita memoria (Sanhedrín 87a): que aunque quien transgrede lo que los sabios interpretaron en las palabras de la Torá transgrede este precepto negativo de «no te apartarás», con todo, no tiene una persona la ley de zakén mamré —el conocido en la Guemará al final de Sanhedrín (89a), que es reo de muerte— hasta que dispute contra el Bet Din HaGadol (véase Rambam, Mamrim 3:5,7), y que sea él un sabio que haya alcanzado el nivel de dictaminar (horaá), cercano al Sanhedrín, y dispute con ellos en una cuestión cuyo acto deliberado conlleva karet y cuyo acto involuntario conlleva ofrenda de pecado (jatat) —sea que él sea indulgente y ellos rigurosos, o al revés— y enseñe a obrar según su dictamen, o realice él mismo un acto conforme a su dictamen, como se dijo «que obre con premeditación», y no solo que lo enseñe. Pero si era un discípulo que no había alcanzado el nivel de dictaminar y dictaminó, está exento, como se dijo «cuando se te oculte un asunto» (ki yipalé mimja davar): aquel a quien no se le oculta sino un asunto extraordinario. Y asimismo, si los encontró fuera de la Cámara de la Piedra Tallada (Lishkat HaGazit) y los desafió, está exento, como se dijo «te levantarás y subirás al lugar» —enseña que el lugar le ocasiona la muerte.

מִדִּינֵי הַמִּצְוָה. מָה שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (סנהדרין פז א) שֶׁאַף עַל פִּי שֶׁהָעוֹבֵר עַל מָה שֶׁפֵּרְשׁוּ חֲכָמִים בְּדִבְרֵי הַתּוֹרָה עוֹבֵר עַל לָאו זֶה דְּלֹא תָסוּר, מִכָּל מָקוֹם אֵין לוֹ לָאָדָם דִּין זָקֵן מַמְרֵא הַיָּדוּעַ בַּגְּמָרָא בְּסוֹף סַנְהֶדְרִין (פט א) שֶׁהוּא חַיָּב מִיתָה, עַד שֶׁיְּהֵא חוֹלֵק עַל בֵּית דִּין הַגָּדוֹל (עי' רמב"ם ממרים ג ה ז), וְשֶׁיְּהֵא הוּא חָכָם שֶׁהִגִּיעַ לְהוֹרָאָה סָמוּךְ לְסַנְהֶדְרִין, וְיַחְלֹק עֲלֵיהֶם בְּדָבָר שֶׁזְּדוֹנוֹ כָּרֵת וְשִׁגְגָתוֹ חַטָּאת, וּבֵין שֶׁהוּא מֵקֵל וְהֵם מַחְמִירִין אוֹ בְּהֶפֶךְ, וְיוֹרֶה לַעֲשׂוֹת כְּהוֹרָאָתוֹ אוֹ יַעֲשֶׂה הוּא מַעֲשֶׂה עַל פִּי הוֹרָאָתוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר אֲשֶׁר יַעֲשֶׂה בְזָדוֹן וְלֹא שֶׁיּוֹרֶה לְבַד. אֲבָל אִם הָיָה תַּלְמִיד שֶׁלֹּא הִגִּיעַ לְהוֹרָאָה וְהוֹרָה פָּטוּר, שֶׁנֶּאֱמַר כִּי יִפָּלֵא מִמְּךָ דָבָר, מִי שֶׁלֹּא יִפָּלֵא מִמֶּנּוּ אֶלָּא דָּבָר מֻפְלָא. וְכֵן אִם מְצָאָן חוּץ לְלִשְׁכַּת הַגָּזִית וְהִמְרָה עֲלֵיהֶם פָּטוּר, שֶׁנֶּאֱמַר וְקַמְתָּ וְעָלִיתָ אֶל הַמָּקוֹם, מְלַמֵּד שֶׁהַמָּקוֹם גּוֹרֵם לוֹ מִיתָה.

Y sea que disputó con ellos en un asunto concreto cuyo acto deliberado conlleva karet (Rambam, allí, 4:2), o en un asunto que conduce a algo por lo que se es reo de karet, es culpable. ¿Cómo es en un asunto cuyo acto deliberado conlleva karet? Por ejemplo, que discreparan sobre cierta mujer, si es ervá (relación prohibida) o no; si esta sangre vuelve impuro o no; si esta mujer es zavá o no lo es; si esta grasa (jelev) está prohibida o permitida; y así todo lo semejante. ¿Y cómo es en un asunto que conduce a algo en lo que hay tal responsabilidad? Por ejemplo, que discreparan sobre la intercalación del año, lo cual conduce a comer jametz en Pésaj. Y asimismo, si discreparan en una de las leyes monetarias, donde según las palabras de uno este tomó dinero de su prójimo conforme a derecho, y si con ello desposó a una mujer queda desposada, y quien tiene relación con ella deliberadamente es reo de karet, e involuntariamente debe una jatat; mientras que según las palabras del otro está exento. Y asimismo en todo asunto en que haya que entregar dinero —como los obligados por jaramim y arajim (votos de consagración y de valuación), si están obligados a pagar o no— todo lo que se tomó de ellos es robo, y si con ello desposó a una mujer no queda desposada; y así todo lo semejante. E incluso si discreparon en las leyes de los azotes, es culpable por ellas, pues según las palabras del que dice que no es reo de azotes ante el Bet Din, están obligados a pagarle la indemnización por su lesión, y con derecho recibiría de ellos su compensación.

וּבֵין שֶׁחָלַק עֲלֵיהֶם בְּדָבָר מַמָּשׁ שֶׁיֵּשׁ בִּזְדוֹנוֹ כָּרֵת (רמב"ם שם ד ב) אוֹ בְּדָבָר הַמֵּבִיא לִידֵי דָּבָר שֶׁחַיָּבִין עָלָיו כָּרֵת חַיָּב. כֵּיצַד בְּדָבָר שֶׁיֵּשׁ בִּזְדוֹנוֹ כָּרֵת? כְּגוֹן, שֶׁנֶּחְלְקוּ בְּאִשָּׁה אַחַת אִם הִיא עֶרְוָה אוֹ אֵינָהּ, אִם דָּם זֶה מְטַמֵּא אוֹ אֵינוֹ מְטַמֵּא, אִם אִשָּׁה זוֹ זָבָה אוֹ אֵינָהּ זָבָה, אִם חֵלֶב זֶה אָסוּר אוֹ מֻתָּר, וְכֵן כָּל כַּיּוֹצֵא בָּזֶה. וְכֵיצַד בְּדָבָר הַמֵּבִיא לִידֵי דָּבָר שֶׁיֵּשׁ בּוֹ חִיּוּב זֶה? כְּגוֹן שֶׁנֶּחְלְקוּ בְּעִבּוּר הַשָּׁנָה, שֶׁמֵּבִיא לִידֵי אֲכִילַת חָמֵץ בַּפֶּסַח, וְכֵן אִם נֶחְלְקוּ בְּדִין מִדִּינֵי מָמוֹנוֹת, שֶׁלְּדִבְרֵי הָאֶחָד כַּדִּין נָטַל זֶה מָמוֹן מֵחֲבֵרוֹ, וְאִם קִדֵּשׁ בּוֹ הָאִשָּׁה מְקֻדֶּשֶׁת, וְהַבָּא עָלֶיהָ בְּמֵזִיד עָנוּשׁ כָּרֵת, וּבְשׁוֹגֵג חַיָּב חַטָּאת, וּלְדִבְרֵי הָאַחֵר פָּטוּר. וְכֵן בְּכָל עִנְיָן שֶׁיֵּשׁ לְהוֹצִיא מָמוֹן כְּגוֹן חַיָּבֵי חֲרָמִים וַעֲרָכִים אִם חַיָּבִים לִתֵּן אוֹ אֵינָם חַיָּבִין, כָּל שֶׁלָּקְחוּ מֵהֶם גָּזֵל, וְאִם קִדֵּשׁ בּוֹ הָאִשָּׁה אֵינָהּ מְקֻדֶּשֶׁת, וְכֵן כָּל כַּיּוֹצֵא בָּזֶה. וַאֲפִלּוּ חָלְקוּ בְּדִינֵי מַכּוֹת חַיָּב עֲלֵיהֶם, שֶׁהֲרֵי לְדִבְרֵי הָאוֹמֵר אֵינוֹ חַיָּב מַלְקוּת בְּבֵית דִּין חַיָּבִים לְשַׁלֵּם לוֹ דְּמֵי חֶבְלוֹ וּבְדִין יִטֹּל מֵהֶם תַּשְׁלוּמָיו.

Y escribió el Rambam, de bendita memoria (Mamrim 1:2), acerca de este precepto negativo de «no te apartarás», que tanto las cosas que los sabios aprendieron por boca de la tradición (kabalá), como las cosas que aprendieron por su propio entendimiento mediante una de las midot por las que la Torá se interpreta, como las cosas que se hicieron de cerca (seyag) para la Torá —y estas son: los decretos (guezerot), las ordenanzas (takanot) y las costumbres (minhaguim) (véase Rashi, Yomá 74a, s.v. «vealibá»)— en cada una de estas tres clases de cosas hay mitzvá positiva de escucharlos, y quien transgrede cualquiera de ellas transgrede un precepto positivo y uno negativo. Y el Ramban, de bendita memoria, lo objetó mucho y dijo (en el Séfer HaMitzvot, en su crítica, raíz 1): he aquí que opina el Rav que dentro del precepto negativo de «no te apartarás» entra todo lo que es de palabras de los sabios —sea que sean mitzvot rabínicas, como la lectura de la Meguilá y la vela de Janucá; sea que sean de las ordenanzas, como la carne de ave con leche y las «segundas» a las relaciones prohibidas (shniyot la-arayot); sea que sean en forma de hacer algo activamente (kum asé), como las tres tefilot de cada día, las cien berajot y el lulav durante siete días en las regiones; y sea que sean en forma de precepto negativo, como todo lo que es por causa de shevut en Shabat y Yom Tov, y asimismo el segundo día de Yom Tov en la diáspora y el Nueve de Av; y, en general, todo lo que el Talmud prohíba u ordene. Y he aquí que el Rav construye una muralla fortificada en torno a las palabras de los sabios; pero es como una brecha que se desploma, que se abre en una muralla elevada, cuya rotura llega de pronto, súbitamente, porque es un razonamiento que se desmorona en la mayoría de los lugares del Talmud. Pues, según su opinión, quien se sirve de algo unido al suelo (mejubar) —como el que se apoya sobre un árbol en Shabat, o el que traslada algo del sol a la sombra, o el que dijo a un gentil y este hizo, o incluso el que da una zancada grande en Shabat— transgrede un precepto positivo y uno negativo de la Torá, y merecería recibir cuarenta azotes; solo que el Rav lo eximió allí, en el Séfer Shoftim, porque fue dado como advertencia para la pena de muerte del Bet Din, ya que todo sabio que desafía sus palabras su muerte es por estrangulamiento. Y he aquí que, según sus palabras, recibiría azotes, conforme a la opinión del que dice en el Talmud que por un precepto negativo dado como advertencia para la pena de muerte del Bet Din se reciben azotes, como se mencionó en el capítulo «Mi shehejshij» (Shabat 154b). Y correspondería, según esta opinión, ser muy riguroso en las palabras de los soferim, pues todas ellas serían Torá: no habría entre ellas y las mitzvot explícitas en el texto ninguna diferencia, y no habría en la Torá nada más grave que el shevut, que es de sus palabras, salvo aquello que conlleva karet o pena de muerte del Bet Din —pero no todo lo que conlleva obligación de un precepto positivo o negativo, pues en todas sus palabras, según su opinión, hay obligación de positivo y negativo: el positivo de «harás conforme a la palabra que te declaren», y el negativo de «no te apartarás».

וְכָתַב הָרַמְבַּ"ם זִכְרוֹנוֹ לִבְרָכָה (ממרים א, ב) בְּעִנְיָן לָאו זֶה דְּלֹא תָסוּר שֶׁאֶחָד דְּבָרִים שֶׁלָּמְדוּ אוֹתָם חֲכָמִים מִפִּי הַקַּבָּלָה, וְאֶחָד הַדְּבָרִים שֶׁלָּמְדוּ אוֹתָן בְּדַעְתָּן בְּאַחַת מִן הַמִּדּוֹת שֶׁהַתּוֹרָה נִדְרֶשֶׁת בָּהֶן, וְאֶחָד דְּבָרִים שֶׁנַּעֲשׂוּ סְיָג לַתּוֹרָה, וְהֵם: הַגְּזֵרוֹת וְהַתַּקָּנוֹת וְהַמִּנְהָגוֹת (עי' רש"י יומא עד א ד"ה ואליבא) בְּכָל אֶחָד מֵהַשְּׁלֹשָׁה דְּבָרִים אֵלּוּ מִצְוַת עֲשֵׂה לִשְׁמֹעַ לָהֶם, וְהָעוֹבֵר עַל כָּל אַחַת מֵהֶם עוֹבֵר בַּעֲשֵׂה וְלֹא תַעֲשֶׂה. וְהָרַמְבַּ"ן זִכְרוֹנוֹ לִבְרָכָה תָּפַשׂ עָלָיו הַרְבֵּה וְאָמַר (בספר המצוות בהשגתו שרש א), הִנֵּה סָבוּר הָרַב שֶׁיֵּשׁ בִּכְלַל לָאו דְּלֹא תָסוּר כָּל מָה שֶׁהוּא מִדִּבְרֵי חֲכָמִים, בֵּין שֶׁהֵן מִצְוֹת דְּרַבָּנָן, כְּגוֹן מִקְרָא מְגִלָּה וְנֵר חֲנֻכָּה, בֵּין שֶׁהֵן מִן הַתַּקָּנוֹת כְּגוֹן בְּשַׂר עוֹף בְּחָלָב וּשְׁנִיּוֹת לָעֲרָיוֹת, בֵּין שֶׁהֵן בְּקוּם עֲשֵׂה, כְּגוֹן שָׁלֹשׁ תְּפִלּוֹת בְּכָל יוֹם וּמֵאָה בְּרָכוֹת וְלוּלָב שִׁבְעָה בַּגְּבוּלִין, וּבֵין שֶׁהֵן בְּלֹא תַּעֲשֶׂה, כְּגוֹן, כָּל שֶׁהוּא מִשּׁוּם שְׁבוּת בְּשַׁבָּת וְיוֹם טוֹב, וְכֵן יוֹם טוֹב שֵׁנִי בַּגּוֹלָה וְתִשְׁעָה בְּאָב, וְדֶרֶךְ כְּלָל כָּל מָה שֶׁיֶּאֱסֹר אוֹתוֹ הַתַּלְמוּד אוֹ יְצַוֶּה עָלָיו. וְהִנֵּה הָרַב בּוֹנֶה חוֹמָה בְּצוּרָה סָבִיב לְדִבְרֵי חֲכָמִים, אֲבָל הִיא כְּפֶרֶץ נֹפֵל נִבְעֶה בְּחוֹמָה נִשְׂגָּבָה אֲשֶׁר פִּתְאֹם לְפֶתַע יָבֹא שִׁבְרָהּ, לְפִי שֶׁהִיא סְבָרָה נִפְסֶדֶת בְּרֹב מְקוֹמוֹת בַּתַּלְמוּד, כִּי הִנֵּה לְדַעְתּוֹ, הַמִּשְׁתַּמֵּשׁ בִּמְחֻבָּר כְּגוֹן הַנִּסְמָךְ עַל הָאִילָן בְּשַׁבָּת, אוֹ הַמְטַלְטֵל מֵחַמָּה לְצֵל, אוֹ שֶׁאָמַר לַגּוֹי וְעָשָׂה, אוֹ אֲפִלּוּ הַמַּפְסִיעַ פְּסִיעָה גַּסָּה בְּשַׁבָּת, עוֹבֵר הוּא עַל עֲשֵׂה וְלֹא תַעֲשֶׂה מִן הַתּוֹרָה וְרָאוּי הוּא לִלְקוֹת אַרְבָּעִים, אֶלָּא שֶׁפְּטָרוֹ הָרַב שָׁם בְּסֵפֶר שׁוֹפְטִים, מִפְּנֵי שֶׁנִּתַּן לְאַזְהָרַת מִיתַת בֵּית דִּין, שֶׁכָּל חָכָם שֶׁמַּמְרֶה עַל דִּבְרֵיהֶם מִיתָתוֹ בְּחֶנֶק. וְהִנֵּה לִדְבָרָיו לוֹקֶה הוּא לְדַעַת הָאוֹמֵר בַּתַּלְמוּד לָאו שֶׁנִּתַּן לְאַזְהָרַת מִיתַת בֵּית דִין לוֹקִין עָלָיו, כְּמוֹ שֶׁהֻזְכַּר בְּפֶרֶק מִי שֶׁהֶחְשִׁיךְ (שבת קנד, ב). וְרָאוּי לְפִי הַדַּעַת הַזֹּאת לְהַחְמִיר מְאֹד בְּדִבְרֵי סוֹפְרִים שֶׁכֻּלָּם תּוֹרָה הֵם, אֵין בֵּינֵיהֶם וּבֵין הַמִּצְוֹת הַמְפֹרָשׁוֹת בַּכָּתוּב שׁוּם הֶפְרֵשׁ, וְאֵין בַּתּוֹרָה דָּבָר חָמוּר מִן הַשְּׁבוּת שֶׁהוּא מִדִּבְרֵיהֶם אֶלָּא מָה שֶׁיֵּשׁ בָּהּ חִיּוּב כָּרֵת אוֹ מִיתַת בֵּית דִּין, אֲבָל לֹא כָּל שֶׁיֵּשׁ בָּהּ חִיּוּב עֲשֵׂה אוֹ לָאו, שֶׁהֲרֵי בְּכָל דִּבְרֵיהֶם לְדַעְתּוֹ יֵשׁ חִיּוּב עֲשֵׂה וְלָאו, עֲשֵׂה דִּוְעָשִׂיתָ עַל פִּי הַדָּבָר אֲשֶׁר יַגִּידוּ לְךָ, וְלָאו דְּלֹא תָסוּר.

Y he aquí que se ve que nuestros maestros, en todo el Talmud, dicen lo contrario de esto, pues juzgan todas las palabras de los soferim con indulgencia, como dicen siempre (Betsá 3b): la duda en algo de la Torá, hacia el rigor; la duda en algo rabínico, hacia la indulgencia. Y fueron indulgentes en el recelo por las prohibiciones de sus palabras, diciendo respecto de ellas «pues yo digo» (she-aní omer). Y dijeron en el primer capítulo de Pesajim (9b): di que decimos «pues yo digo» en lo rabínico; ¿acaso decimos «pues yo digo» en lo de la Torá? Y dieron crédito a los menores —que no son aptos para testificar— en lo que es rabínico, como dijeron allí (4b): la búsqueda del jametz es rabínica, y los sabios los consideraron dignos de fe en lo rabínico. Y asimismo, en materia de los límites del Shabat (tejumín), es digno de fe el menor para decir «hasta aquí llega el límite del Shabat», pues se sostiene que los tejumín son rabínicos, y los sabios los consideraron dignos de fe en lo rabínico, como aparece en Eruvín (58b) y en Ketubot (28b). Y además fueron indulgentes en lo rabínico, asimismo, en los casos de duda, como dijeron los Sabios, de bendita memoria (Berajot 21a): si hay duda de si rezó o no rezó, no vuelve a rezar; si hay duda de si dijo «Emet veYatziv» o no lo dijo, vuelve. Y dijeron: ¿cuál es la razón? La tefilá es rabínica, «Emet veYatziv» es de la Torá. Y no solo eso, sino que incluso en cosas que se contradicen entre sí fueron indulgentes, como dijeron en el capítulo «Bamé madlikín» (Shabat 34a): le dijeron dos «sal y haz el eruv por nosotros», uno hizo su eruv mientras aún era de día, etc., como aparece allí. Y también se ve en la Guemará que desarraigan sus palabras constantemente a causa de una prohibición de la Torá, como dijeron en el tratado de Shabat (4a): si pegó pan en el horno, le permitieron retirarlo antes de que llegue a la prohibición de lapidación. Y allí, en Shabat (128b), dijeron: la anulación de un utensilio de su disposición (bitul kelí mehejano) es rabínica, y el sufrimiento de los animales (tzaar baalé jaim) es de la Torá; y viene lo de la Torá y anula lo rabínico, etc., como aparece allí. Y esto es muy frecuente en el Talmud: viene un precepto positivo de la Torá y desplaza un precepto positivo rabínico. Y asimismo, en una disputa que surja entre los sabios dijeron (Avodá Zará 7a): si uno era mayor en sabiduría y en número, ve tras él; y si no, en lo de la Torá ve tras el riguroso, y en lo de los soferim tras el indulgente. Y mayor que esto dijeron (Eruvín 67b): en lo de los soferim se realiza el acto y después se juzga. Y en el capítulo «Mi shehejshij» (Shabat 154b) dijeron: para que no digas «también por una pérdida pequeña se preocuparon», nos enseña que no; pues es novedad para ellos cuando no desplazan las palabras de los soferim ni siquiera por una pérdida pequeña. Y dijeron (Berajot 19b) que los kohanim se vuelven impuros a sí mismos con una impureza de sus palabras para ver a los reyes de las naciones del mundo, de modo que, si tiene mérito, distinga qué diferencia hay entre los reyes de Israel y los demás. Y aun en el castigo de las palabras de los sabios no tienen sino excomunión (nidui), como dijeron (Pesajim 52a): se excomulga por los dos días festivos de las diásporas. Y dijeron respecto del que realiza trabajo en Purim: «que el maestro lo excomulgue». Y en algunos lugares tienen los azotes de rebeldía (makat mardut), que es para quien transgrede sus palabras que son como Torá —y estos son todos los decretos que decretaron de sus palabras— que lo golpean hasta que la acepte sobre sí o hasta que salga su alma, como se explica en la Tosefta de Sanhedrín. La regla del asunto es que las palabras de los soferim difieren en todas sus leyes de las palabras de la Torá, para ser indulgentes en algunas y rigurosos en otras. Pero la cosa clara, limpia de todo error, es que este precepto negativo de «no te apartarás» no se aplica sino a lo que dijeron los Sabios, de bendita memoria, en la interpretación de la Torá —como las cosas que se derivan por guezerá shavá o por binyán av y las demás trece midot por las que la Torá se interpreta, o por el sentido del lenguaje mismo del texto— y asimismo en lo que recibieron como halajá leMoshé miSinái. Sobre esto dicen los Sabios, de bendita memoria, que hay un precepto positivo y uno negativo en el asunto. Y si en este asunto disputó alguien apto para dictaminar, en algo cuyo acto deliberado conlleva karet y cuyo acto involuntario conlleva jatat, contra el Bet Din HaGadol, se convierte en zakén mamré —en el tiempo en que se juzgan casos de pena capital. Y esto es lo que dijeron los Sabios, de bendita memoria (Sifré, aquí): «aunque te digan sobre la izquierda que es derecha». Es decir, que así es la mitzvá para nosotros de parte del Señor de la Torá, bendito sea: que creamos a los grandes en lo que digan, y que no diga el que disputa: «¿Cómo voy a permitírmelo a mí mismo, sabiendo con certeza que ellos son los que se equivocan?» Pues aunque así sea, está mandado a creerles, como escribí más arriba al comienzo de la mitzvá, y como el modo en que se condujo Rabán Gamliel con Rabí Yehoshúa en el Yom Kipur que cayó según su cómputo, como se menciona en el tratado de Rosh HaShaná (25a).

וְהִנֵּה נִרְאֶה לְרַבּוֹתֵינוּ בְּכָל הַגְּמָרָא אוֹמְרִים הֶפֶךְ מִזֶּה, שֶׁהֲרֵי הֵם דָּנִים כָּל דִּבְרֵי סוֹפְרִים לְהָקֵל, כְּמוֹ שֶׁיֹּאמְרוּ תָּמִיד (ביצה ג ב) סְפֵקָא דְּאוֹרָיְתָא לְחֻמְרָא, סְפֵקָא דְּרַבָּנָן לְקֻלָּא, וְהֵקֵלּוּ בַּחֲשַׁשׁ אִסּוּרִין שֶׁל דִּבְרֵיהֶם לוֹמַר בָּהֶם שֶׁאֲנִי אוֹמֵר. וְאָמְרוּ בְּפֶרֶק רִאשׁוֹן מִפְּסָחִים (ט ב) אֵמוּר דְּאָמְרִינַן שֶׁאֲנִי אוֹמֵר בִּדְרַבָּנָן, בִּדְאוֹרָיְתָא מִי אָמְרִינַן שֶׁאֲנִי אוֹמֵר? וְהֶאֱמִינוּ הַקְּטַנִּים שֶׁאֵינָם רְאוּיִים לְהָעִיד בְּמָה שֶׁהוּא מִדְּרַבָּנָן, כְּמוֹ שֶׁאָמְרוּ שָׁם (ד ב) בְּדִיקַת חָמֵץ דְּרַבָּנָן, וְהֵימְנִינְהוּ רַבָּנָן בִּדְרַבָּנָן. וְכֵן בְּעִנְיַן תְּחוּמִין נֶאֱמָן הַקָּטָן לוֹמַר עַד כָּאן תְּחוּם שַׁבָּת, קָסָבַר תְּחוּמִין דְּרַבָּנָן, וְהֵימְנִינְהוּ רַבָּנָן בִּדְרַבָּנָן, כִּדְאִיתָא בְּעֵרוּבִין (נח ב) וּבִכְתֻבּוֹת (כח ב). וְעוֹד הֵקֵלּוּ בִּדְרַבָּנָן כְּמוֹ כֵן בִּסְפֵקוֹת, כְּמוֹ שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (ברכות כא, א) סָפֵק הִתְפַּלֵּל סָפֵק לֹא הִתְפַּלֵּל אֵינוֹ חוֹזֵר וּמִתְפַּלֵּל, סָפֵק אָמַר אֱמֶת וְיַצִּיב סָפֵק לֹא אָמַר חוֹזֵר, וְאָמְרוּ מַאי טַעְמָא? תְּפִלָּה דְּרַבָּנָן, אֱמֶת וְיַצִּיב דְּאוֹרָיְתָא, וְלֹא עוֹד אֶלָּא אֲפִלּוּ בִּדְבָרִים הַסּוֹתְרִין זֶה אֶת זֶה הֵקֵלּוּ, כְּמוֹ שֶׁאָמְרוּ בְּפֶרֶק בַּמֶּה מַדְלִיקִין (שבת לד, א) אָמְרוּ לוֹ שְׁנַיִם צֵא וְעָרֵב עָלֵינוּ, אֶחָד עֵרֵב עָלָיו מִבְּעוֹד יוֹם וְכוּ', כְּמוֹ שֶׁבָּא לְשָׁם. וְגַם נִרְאֶה בַּגְּמָרָא, שֶׁעוֹקְרִין דִּבְרֵיהֶם תָּדִיר מִשּׁוּם אִסּוּר דְּאוֹרָיְתָא, כְּמוֹ שֶׁאָמְרוּ בְּמַסֶּכֶת שַׁבָּת (ד א), הִדְבִּיק פַּת בַּתַּנּוּר הִתִּירוּ לוֹ לִרְדּוֹתָהּ קֹדֶם שֶׁיָּבוֹא לִידֵי אִסּוּר סְקִילָה. וְשָׁם בְּשַׁבָּת (קכח ב) אָמְרוּ, בִּטּוּל כְּלִי מֵהֲכֵנוֹ דְּרַבָּנָן, וְצַעַר בַּעֲלֵי חַיִּים דְּאוֹרָיְתָא, וְאָתֵי דְּאוֹרָיְתָא וּמְבַטֵּל דְּרַבָּנָן וְכוּ', כְּמוֹ שֶׁבָּא לְשָׁם, וְזֶה רַב מְאֹד בַּתַּלְמוּד אָתֵי עֲשֵׂה דְּאוֹרָיְתָא וְדָחֵי עֲשֵׂה דְּרַבָּנָן. וְכֵן בְּמַחְלֹקֶת שֶׁתָּבוֹא בֵּין הַחֲכָמִים אָמְרוּ (ע"ז ז, א) אִם הָיָה אֶחָד גָּדוֹל בְּחָכְמָה וּבְמִנְיָן הַלֵּךְ אַחֲרָיו, וְאִם לָאו בְּשֶׁל תּוֹרָה, הַלֵּךְ אַחַר הַמַּחְמִיר, וּבְשֶׁל סוֹפְרִים אַחַר הַמֵּקֵל, וּגְדוֹלָה מִזֶּה אָמְרוּ (ערובין סז, ב) בְּשֶׁל סוֹפְרִים עוֹשִׂין מַעֲשֶׂה וְאַחַר כָּךְ דָּנִין. וּבְפֶרֶק מִי שֶׁהֶחְשִׁיךְ (שבת קנד, ב) אָמְרוּ מַהוּ דְּתֵימָא לְהֶפְסֵד מוּעָט נָמֵי חָשְׁשׁוּ קָא מַשְׁמַע לַן, שֶׁהֲרֵי חִדּוּשׁ הוּא אֶצְלָם כְּשֶׁאֵינָן דּוֹחִין דִּבְרֵי סוֹפְרִים אֲפִלּוּ לְהֶפְסֵד מוּעָט. וְאָמְרוּ (ברכות יט, ב) שֶׁמְּטַמְּאִין כֹּהֲנִים עַצְמָם בְּטֻמְאָה שֶׁל דִּבְרֵיהֶם לִרְאוֹת מַלְכֵי אֻמּוֹת הָעוֹלָם כְּדֵי שֶׁאִם יִזְכֶּה יַבְחִין מָה בֵּין מַלְכֵי יִשְׂרָאֵל וְגוֹ'. וְאַף בְּעָנְשָׁן שֶׁל דִּבְרֵי חֲכָמִים אֵין לָהֶם אֶלָּא נִדּוּי, כְּמוֹ שֶׁאָמְרוּ (פסחים נב, א) מְנַדִּין עַל שְׁנֵי יָמִים טוֹבִים שֶׁל גָּלִיּוֹת. וְאָמְרוּ בָּעֹשֶׂה מְלָאכָה בְּפוּרִים וְלִשַׁמְּתֵהּ מָר. וּבִמְקוֹמוֹת יֵשׁ לָהֶם מַכַּת מַרְדּוּת, וְהוּא לְמִי שֶׁעוֹבֵר עַל דִּבְרֵיהֶם שֶׁהֵן כְּעֵין תּוֹרָה, וְהֵן כָּל הַגְּזֵרוֹת שֶׁגָּזְרוּ בָּהֶם מִדִּבְרֵיהֶם, שֶׁמַּכִּין אוֹתוֹ עַד שֶׁיְּקַבֵּל אוֹתָהּ עָלָיו אוֹ עַד שֶׁתֵּצֵא נַפְשׁוֹ, כְּמוֹ שֶׁמְּפֹרָשׁ בַּתּוֹסֶפְתָּא דְּסַנְהֶדְרִין. כְּלָלוֹ שֶׁל דָּבָר שֶׁדִּבְרֵי סוֹפְרִים חֲלוּקִים הֵם בְּכָל דִּינֵיהֶם מִדִּבְרֵי תוֹרָה, לְהָקֵל בִּקְצָתָן וּלְהַחְמִיר בִּקְצָתָן. אֲבָל הַדָּבָר הַבָּרוּר הַמְּנֻקֶּה מִכָּל שִׁבּוּשׁ הוּא שֶׁאֵין הַלָּאו הַזֶּה דְּלֹא תָסוּר אֶלָּא בַּמֶּה שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה בְּפֵרוּשׁ הַתּוֹרָה, כְּגוֹן הַדְּבָרִים הַנִּדְרָשִׁים בִּגְזֵרָה שָׁוָה אוֹ בְּבִנְיַן אָב וּשְׁאָר שְׁלֹשׁ עֶשְׂרֵה מִדּוֹת שֶׁהַתּוֹרָה נִדְרֶשֶׁת בָּהֶם אוֹ בְּמַשְׁמָעוּת לְשׁוֹן הַכָּתוּב עַצְמוֹ, וְכֵן בַּמֶּה שֶׁקִּבְּלוּ הֲלָכָה לְמֹשֶׁה מִסִּינַי, וְעַל זֶה יֹאמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה שֶׁיֵּשׁ עֲשֵׂה וְלֹא תַעֲשֶׂה בַּדָּבָר, וְאִם בָּעִנְיָן הַזֶּה נֶחְלַק אֶחָד הָרָאוּי לְהוֹרָאָה בַּמֶּה שֶׁיֵּשׁ עַל זְדוֹנוֹ כָּרֵת וּבְשִׁגְגָתוֹ חַטָּאת עַל בֵּית דִּין הַגָּדוֹל שֶׁנַּעֲשָׂה בָּהֶם זָקֵן מַמְרֵא בִּזְמַן שֶׁנָּדִין בְּדִינֵי נְפָשׁוֹת, וְזֶהוּ אָמְרָם זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (ספרי כאן) אֲפִלּוּ יֹאמְרוּ לְךָ עַל שְׂמֹאל שֶׁהִיא יָמִין, כְּלוֹמַר, שֶׁכָּךְ הִיא הַמִּצְוָה לָנוּ מֵאֲדוֹן הַתּוֹרָה יִתְבָּרַךְ שֶׁנַּאֲמִין אֶל הַגְּדוֹלִים בַּמֶּה שֶׁיֹּאמְרוּ, וְלֹא יֹאמַר בַּעַל הַמַּחְלֹקֶת הֵיאַךְ אַתִּיר לְעַצְמִי, וַאֲנִי יוֹדֵעַ בְּוַדַּאי שֶׁהֵם הַטּוֹעִים? שֶׁאֲפִלּוּ יִהְיֶה כֵּן הוּא מְצֻוֶּה לְהַאֲמִין לָהֶם, וּכְמוֹ שֶׁכָּתַבְתִּי לְמַעְלָה בְּרֹאשׁ הַמִּצְוָה, וּכְעִנְיָן שֶׁנָּהַג רַבָּן גַּמְלִיאֵל עִם רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ בְּיוֹם הַכִּפּוּרִים שֶׁחָל לִהְיוֹת בְּחֶשְׁבּוֹנוֹ, כְּמוֹ שֶׁמֻּזְכָּר בְּמַסֶּכֶת רֹאשׁ הַשָּׁנָה (כה א).

Y hay en este asunto una condición, según lo que dijeron los Sabios, de bendita memoria, en el tratado de Horayot (2b): que si había en el tiempo del Sanhedrín un hombre sabio y apto para dictaminar, o que pertenece al Sanhedrín, y el Bet Din HaGadol dictaminó algo distinto de su opinión, no le está permitido permitirse a sí mismo en aquello que según su opinión está prohibido, hasta que delibere con ellos sobre el asunto; y después de que todos, o la mayoría, coincidan en anular aquella opinión, refuten su razonamiento y lleguen al acuerdo de que se equivoca, entonces le está permitido conducirse para sí mismo con permiso en lo que pensaba prohibir; y aun está mandado en esto a aceptar su opinión de todos modos. Pero las ordenanzas y los decretos que hicieron los sabios como salvaguarda de la Torá y como cerca de ella, no tienen en este precepto negativo sino un mero apoyo, y no tienen ley de desafío (hamraá) en absoluto. Y los demás detalles de la mitzvá están explicados al final de Sanhedrín (capítulo «HaNejnakín»).

וְיֵשׁ בָּעִנְיָן הַזֶּה תְּנַאי אֶחָד לְפִי מָה שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה בְּמַסֶּכֶת הוֹרָיוֹת (ב, ב), שֶׁאִם הָיָה בִּזְמַן הַסַּנְהֶדְרִין אִישׁ חָכָם וְרָאוּי לְהוֹרוֹת אוֹ שֶׁהוּא מִכְּלַל הַסַּנְהֶדְרִין, וְהוֹרוּ בֵּית דִּין הַגָּדוֹל בְּדָבָר שֶׁלֹּא כְּדַעְתּוֹ, שֶׁאֵינוֹ רַשַּׁאי לְהַתִּיר עַצְמוֹ בְּאוֹתוֹ הַדָּבָר הָאָסוּר לְדַעְתּוֹ עַד שֶׁיִּשָּׂא וְיִתֵּן עִמָּהֶם עַל הַדָּבָר, וְאַחַר שֶׁיַּסְכִּימוּ כֻּלָּם אוֹ רֻבָּם בְּבִטּוּל הַדַּעַת הַהוּא, וִישַׁבְּשׁוּ עָלָיו סְבָרָתוֹ, וְיַעֲשׂוּ הַסְכָּמָה שֶׁהוּא טוֹעֶה, אָז הוּא רַשַּׁאי לִנְהֹג לְעַצְמוֹ הֶתֵּר בַּמֶּה שֶׁהָיָה דַּעְתּוֹ לֶאֱסֹר, וְגַם מְצֻוֶּה הוּא עַל זֶה לְקַבֵּל דַּעְתָּם עַל כָּל פָּנִים. אֲבָל הַתַּקָּנוֹת וְהַגְּזֵרוֹת שֶׁעָשׂוּ חֲכָמִים לְמִשְׁמֶרֶת הַתּוֹרָה וּלְגָדֵר שֶׁלָּהּ אֵין לָהֶם בְּלָאו זֶה אֶלָּא סֶמֶךְ בְּעָלְמָא, וְאֵין בָּהֶם דִּין הַמְרָאָה כְּלָל. וְיֶתֶר פְּרָטֵי הַמִּצְוָה, מְבֹאָרִים בְּסוֹף סַנְהֶדְרִין (פרק הנחנקין).

Y rige esta mitzvá, en cuanto al zakén mamré, en el tiempo del Templo; y en cuanto a la obligación que tenemos de escuchar las palabras de nuestros sabios antiguos, de nuestros grandes en la sabiduría de la Torá y de nuestros jueces de la generación, rige en todo lugar y en todo tiempo, en hombres y mujeres. Y quien transgrede esto y rompe la cerca en cualquiera de todas las cosas que nos enseñaron nuestros maestros en la interpretación de la Torá —como en una de las trece midot, o en algo que está prohibido por halajá leMoshé miSinái, según lo que escribimos antes— transgredió este precepto negativo, además de haber anulado el precepto positivo que hay en él. Pero no se reciben azotes por este precepto negativo, porque fue dado como advertencia para la pena de muerte del Bet Din en el caso del zakén mamré, como escribimos.

וְנוֹהֶגֶת מִצְוָה זוֹ לְעִנְיַן זָקֵן מַמְרֵא בִּזְמַן הַבַּיִת, וּלְעִנְיַן הַחִיּוּב עָלֵינוּ לִשְׁמֹעַ לְדִבְרֵי חֲכָמֵינוּ הַקַּדְמוֹנִים וְאֶל גְּדוֹלֵינוּ בְּחָכְמַת הַתּוֹרָה וְשׁוֹפְטֵינוּ שֶׁבְּדוֹרֵנוּ נוֹהֶגֶת בְּכָל מָקוֹם וּבְכָל זְמַן בִּזְכָרִים וּנְקֵבוֹת. וְהָעוֹבֵר עַל זֶה וּפוֹרֵץ גָּדֵר בְּדָבָר אֶחָד מִכָּל מָה שֶׁלִּמְּדוּנוּ רַבּוֹתֵינוּ בְּפֵרוּשׁ הַתּוֹרָה, כְּגוֹן בְּאַחַת מִשְּׁלֹשׁ עֶשְׂרֵה מִדּוֹת אוֹ בְּדָבָר שֶׁהוּא אָסוּר מֵהֲלָכָה לְמֹשֶׁה מִסִּינַי, וּכְעִנְיָן שֶׁכָּתַבְנוּ בְּסָמוּךְ, עָבַר עַל לָאו זֶה מִלְּבַד שֶׁבִּטֵּל עֲשֵׂה שֶׁבּוֹ, אֲבָל אֵין לוֹקִין עַל לָאו זֶה, לְפִי שֶׁנִּתַּן לְאַזְהָרַת מִיתַת בֵּית דִּין בְּזָקֵן מַמְרֵא, וּכְמוֹ שֶׁכָּתַבְנוּ.