Séfer haJinuj·Precepto 510463 / 615
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Precepto 510

Los turnos del servicio

Que los kohanim y los leviim sirvan en el Mikdash por turnos (mishmarot) —que los kohanim y los leviim sirvan en el Mikdash por turnos (Sefer haMitzvot del Rambam, precepto positivo 36)—, es decir, en grupos determinados, sin que todos se ocupen del servicio a la vez, salvo en los días festivos, cuando todos servían juntos: cualquiera que viniera consagraba sus manos para la alegría de la festividad. Y en el libro de Divrei haYamim (I 24:26) se explica cómo los repartieron David y Shmuel, que hicieron de ellos veinticuatro turnos de kohanim y veinticuatro turnos de leviim, para que cada turno sirviera dos semanas al año. Y en el tratado de Suká (55b) dijeron, de bendita memoria, que en las festividades la mano de todos era igual, y sobre esto se dijo (Devarim 18:6): «Y cuando venga el levita...». En «el levita» se incluye también al kohén, pues el levita era padre de toda la tribu, y «venía con todo el anhelo de su alma. Y servía en el nombre de Adonái su Dios, como todos sus hermanos los leviim que están allí; porción como porción comerán».

Y el lenguaje del Sifré sobre «venía con todo el anhelo de su alma»: ¿podría ser que siempre —es decir, incluso fuera de las festividades? Por eso enseña el texto: «aparte de lo vendido sobre los padres» (Devarim 18:8), aquello que los padres se vendieron uno a otro: toma tú en tu semana, y yo en la mía. Es decir, su acuerdo en el orden de los turnos del servicio, cada semana un turno. Y así lo interpretó el Targum: «salvo el turno que viene en su semana, pues así lo establecieron los padres».

לִהְיוֹת הַכֹּהֲנִים וְהַלְּוִיִּם עוֹבְדִים בַּמִּקְדָּשׁ לְמִשְׁמָרוֹת – שֶׁיִּהְיוּ הַכֹּהֲנִים וְהַלְּוִיִּם עוֹבְדִים בַּמִּקְדָּשׁ לְמִשְׁמָרוֹת (ספה"מ להרמב"ם עשין לו), כְּלוֹמַר, לְכִתּוֹת יְדוּעוֹת, וְלֹא תִּהְיֶה יַד הַכֹּל מִתְעַסֶּקֶת יַחַד בָּעֲבוֹדָה, חוּץ מִן הַיָּמִים טוֹבִים בִּלְבַד, שֶׁהָיוּ הַכֹּל עוֹבְדִים יַחַד, כָּל הַבָּא יְמַלֵּא אֶת יָדוֹ לְשִׂמְחַת הָרֶגֶל. וּבְסֵפֶר דִּבְרֵי הַיָּמִים (א' כד כו) מְבֹאָר אֵיךְ חִלְּקוּ אוֹתָם דָּוִד וּשְׁמוּאֵל, שֶׁעָשׂוּ מֵהֶן עֶשְׂרִים וְאַרְבָּעָה מִשְׁמָרוֹת כֹּהֲנִים, וְעֶשְׂרִים וְאַרְבָּעָה מִשְׁמָרוֹת לְוִיִּם, כְּדֵי שֶׁיַּעֲבֹד כָּל מִשְׁמָר מֵהֶם שְׁתֵּי שַׁבָּתוֹת בַּשָּׁנָה. וּבְמַסֶּכֶת סֻכָּה (נה, ב) אָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה, שֶׁבָּרְגָלִים הָיְתָה יַד הַכֹּל שָׁוָה, וְעַל זֶה נֶאֱמַר (דברים יח ו) וְכִי יָבֹא הַלֵּוִי וְגוֹ'. וּבִכְלַל הַלֵּוִי הַכֹּהֵן, כִּי הַלֵּוִי הָיָה אָב לְכָל הַשֵּׁבֶט, וּבָא בְּכָל אַוַּת נַפְשׁוֹ. וְשֵׁרֵת בְּשֵׁם יְיָ אֱלֹהָיו כְּכָל אֶחָיו הַלְוִיִּם הָעֹמְדִים שָׁם חֵלֶק כְּחֵלֶק יֹאכֵלוּ. וּלְשׁוֹן סִפְרֵי וּבָא בְּכָל אַוַּת נַפְשׁוֹ, יָכוֹל לְעוֹלָם, כְּלוֹמַר, אֲפִלּוּ שֶׁלֹּא בָּרְגָלִים? תַּלְמוּד לוֹמַר, לְבַד מִמְכָּרָיו עַל הָאָבוֹת, מָה שֶׁמָּכְרוּ אָבוֹת זֶה לָזֶה, טֹל אַתָּה בְּשַׁבַּתְּךָ, וַאֲנִי בְּשַׁבַּתִּי, כְּלוֹמַר הַסְכָּמָתָם בְּסֵדֶר מִשְׁמְרוֹת הָעֲבוֹדָה, כָּל שָׁבוּעַ מִשְׁמָרָה, וְכֵן פֵּרְשׁוֹ הַתַּרְגּוּם בַּר מִמַּטַּרְתָּא דְּיֵיתֵי בְּשַׁבְּתָא, דְּכֵן אַתְקִינוּ אֲבָהָתָא.

Entre las raíces del precepto de que los turnos sean determinados y fijos: porque toda labor encomendada a un número definido de personas se realiza como es debido, y en ella no se dan la pereza, el desánimo ni la susceptibilidad. Pero lo que recae sobre la colectividad sin que haya personas determinadas para hacerlo, a veces unos lo cargarán sobre otros, y a veces estos se molestarán con aquellos al respecto. No hace falta extenderse en esto: son cosas evidentes para cualquiera que reflexione. En cambio, en la festividad, a causa de la alegría, se les ordenó que la mano de todos fuera igual en ella.

מִשָּׁרְשֵׁי מִצְוַת הַמִּשְׁמָרוֹת יְדוּעוֹת וּקְבוּעוֹת, לְפִי שֶׁכָּל הַמְּלָאכוֹת הַמּוּטָלוֹת עַל מִסְפַּר אֲנָשִׁים יְדוּעִים נַעֲשׂוֹת כָּרָאוּי, וְאֵין הָעַצְלָה וְהַיֵּאוּשׁ וְהַקַּפְדָנוּת מְצוּיָה בָּהֶן, אֲבָל הַמּוּטָל עַל הָרַבִּים מִבְּלִי שֶׁיִּהְיֶה בָּהֶם אֲנָשִׁים יְדוּעִים לַעֲשׂוֹתָהּ, פְּעָמִים יָטִילוּ אוֹתָהּ קְצָתָן עַל קְצָתָן, וּפְעָמִים יַקְפִּידוּ אֵלּוּ עַל אֵלּוּ בְּעִנְיָן, אֵין לְהַאֲרִיךְ בִּדְבָרִים אֵלּוּ, יְדוּעוֹת הֵן בְּכָל אַנְשֵׁי מִנְיָן. אֲבָל בָּרֶגֶל מִפְּנֵי הַשִּׂמְחָה נִצְטַוּוּ לִהְיוֹת יַד הַכֹּל שָׁוָה בָּהֶן.

De las leyes del precepto: lo que dijeron, de bendita memoria (Rambam, Klei haMikdash 4:1), que en cada turno había un encargado, un hombre que era cabeza de todos los del turno, y él los repartía en casas paternas. Y cada día de la semana los jefes de las casas paternas se repartían entre sí, designando hombres determinados para el servicio, cada uno en su labor; y de Shabat a Shabat se relevaban los turnos, y rotaban de continuo.

מִדִּינֵי הַמִּצְוָה. מָה שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (רמב"ם כלי מקדש ד א), שֶׁבְּכָל מִשְׁמָר וּמִשְׁמָר הָיָה מְמֻנֶּה אִישׁ אֶחָד, וְהוּא רֹאשׁ לְכָל אַנְשֵׁי הַמִּשְׁמָר, וְהוּא מְחַלֵּק אוֹתָן לְבָתֵּי אָבוֹת, וּבְכָל יוֹם וָיוֹם מִימֵי הַשָּׁבוּעַ מְחַלְּקִים רָאשֵׁי הָאָבוֹת בֵּינֵיהֶם, אֲנָשִׁים יְדוּעִים לַעֲבוֹדָה, אִישׁ אִישׁ עַל עֲבֹדָתוֹ, וּמִיּוֹם שַׁבָּת לְיוֹם שַׁבָּת מִתְחַלְּפִים הַמִּשְׁמָרוֹת, וְחוֹזְרִים חֲלִילָה.

Y los primeros profetas instituyeron (Rambam, allí, 1:3) que se designaran de entre los israelitas, del mismo modo, veinticuatro turnos de hombres rectos y temerosos del pecado, que son los llamados en todo el Talmud anshé maamad —es decir, los representantes de Israel para estar presentes en los sacrificios públicos—, conforme a lo que dijeron, de bendita memoria (Taanit 27a): ¿es posible que el sacrificio de una persona se ofrezca, y ella no esté de pie junto a él? Y sobre cada maamad había un hombre principal designado sobre todos, llamado cabeza del maamad. Y así era la costumbre de los anshé maamad: cada Shabat se reunían; el que estaba en Yerushaláyim o en sus alrededores entraba al Mikdash, y tanto en Yerushaláyim como en los demás lugares se reunían en la sinagoga y multiplicaban las oraciones. Ayunaban el lunes, martes, miércoles y jueves de la semana, y todo lo demás de su ocupación era oración y lectura de la Torá, como se explica en el tratado de Taanit (allí) y en Meguilá (22a).

Y dijeron, de bendita memoria (Suká 55b), respecto a los turnos de kehuná y leviá, que en las festividades la mano de todos no es igual en ellos, salvo en los sacrificios de las festividades, en el reparto del lejem haPanim y en el reparto de los dos panes de Atzéret. Pero los votos, las ofrendas voluntarias y los temidim no los ofrece —ni siquiera en la festividad— sino el turno cuyo tiempo está fijado, pues se dijo «porción como porción comerán». Es decir, porción como porción comerán en los sacrificios públicos, pero no son porción como porción en las demás cosas, pues ya las repartieron los padres y las fijaron, cada turno en su semana. Y un kohén (Rambam, allí, ley 7) que tuviera un sacrificio propio, este viene al Mikdash y lo ofrece en todo momento que quiera, pues se dijo «y venía con todo el anhelo de su alma»: es decir, con un sacrificio que es suyo, en todo momento puede venir a ofrecerlo, y la piel es suya. Y los demás detalles del precepto están en el tratado de Taanit, en Meguilá y al final de Suká.

וּנְבִיאִים רִאשׁוֹנִים תִּקְּנוּ (רמב"ם שם א ג) שֶׁיִּתְמַנּוּ מִיִּשְׂרְאֵלִים כְּמוֹ כֵן עֶשְׂרִים וְאַרְבָּעָה מִשְׁמָרוֹת אֲנָשִׁים כְּשֵׁרִים וְיִרְאֵי חֵטְא, וְהֵם הַנִּקְרָאִים בְּכָל מָקוֹם בַּתַּלְמוּד אַנְשֵׁי מַעֲמָד, כְּלוֹמַר שֶׁהֵם שְׁלוּחֵי יִשְׂרָאֵל, לַעֲמֹד עַל קָרְבְּנוֹת צִבּוּר, וּכְעִנְיָן שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (תענית כז א) אֶפְשָׁר יְהֵא קָרְבָּנוֹ שֶׁל אָדָם קָרֵב, וְהוּא אֵינוֹ עוֹמֵד עַל גַּבָּיו? וְעַל כָּל מַעֲמָד הָיָה אֶחָד גָּדוֹל מְמֻנֶּה עַל כֻּלָּם, וְהוּא הַנִּקְרָא רֹאשׁ הַמַּעֲמָד, וְכֵן הָיָה דַּרְכָּם שֶׁל אַנְשֵׁי הַמַּעֲמָד, בְּכָל שַׁבָּת וְשַׁבָּת מִתְקַבְּצִים, מִי שֶׁהוּא מֵהֶם בִּירוּשָׁלַיִם אוֹ סָבִיב לָהּ נִכְנָס לַמִּקְדָּשׁ, וּבֵין בִּירוּשָׁלַיִם, בֵּין בִּשְׁאָר מְקוֹמוֹת מִתְקַבְּצִים בְּבֵית הַכְּנֶסֶת וּמַרְבִּין בִּתְפִלּוֹת, וּמִתְעַנִּין יוֹם שֵׁנִי וּשְׁלִישִׁי וּרְבִיעִי וַחֲמִישִׁי מִן הַשָּׁבוּעַ, וּשְׁאָר כָּל עִנְיָנָם בִּתְפִלָּה וּבִקְרִיאַת הַתּוֹרָה, כְּמוֹ שֶׁמְּפֹרָשׁ בְּמַסֶּכֶת תַּעֲנִית (שם), וּמְגִלָּה (כב, א). וְאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (סוכה נה, ב) בְּמִשְׁמְרוֹת כְּהֻנָּה וּלְוִיָּה שֶׁבָּרְגָלִים אֵין יַד הַכֹּל שָׁוָה בָּהֶן, כִּי אִם בְּקָרְבְּנוֹת הָרְגָלִים, וּבְחִלּוּק לֶחֶם הַפָּנִים, וּבְחִלּוּק שְׁתֵּי הַלֶּחֶם שֶׁל עֲצֶרֶת, אֲבָל נְדָרִים וּנְדָבוֹת וּתְמִידִין אֵין מַקְרִיבִין אוֹתָם, וַאֲפִלּוּ בָּרֶגֶל, אֶלָּא מִשְׁמָר שֶׁזְּמַנּוֹ קָבוּעַ, שֶׁנֶּאֱמַר חֵלֶק כְּחֵלֶק יֹאכֵלוּ לְבַד וְגוֹ'. כְּלוֹמַר, חֵלֶק כְּחֵלֶק יֹאכְלוּ בְּקָרְבָּנוֹת צִבּוּר וְאֵינָם חֵלֶק כְּחֵלֶק בִּשְׁאָר דְּבָרִים, שֶׁכְּבָר חִלְּקוּ אוֹתָם הָאָבוֹת וְקָבְעוּ אוֹתָם כָּל מִשְׁמָר וּמִשְׁמָר בְּשַׁבַּתּוֹ. וְכֹהֵן (רמב"ם שם ה"ז) שֶׁהָיָה לוֹ קָרְבָּן הֲרֵי זֶה בָּא לַמִּקְדָּשׁ, וּמַקְרִיבוֹ בְּכָל עֵת שֶׁיִּרְצֶה, שֶׁנֶּאֱמַר וּבָא בְּכָל אַוַּת נַפְשׁוֹ. כְּלוֹמַר בְּקָרְבָּן שֶׁהוּא שֶׁלּוֹ, בְּכָל עֵת יָבוֹא לְהַקְרִיבוֹ, וְהָעוֹר שֶׁלּוֹ. וְיֶתֶר פְּרָטֵי הַמִּצְוָה בְּמַסֶּכֶת תַּעֲנִית, וּמְגִלָּה, וּבְסוֹף סֻכָּה.

Y este precepto rige para los varones de kehuná y leviá en el tiempo del Templo. Y quien lo transgreda e impida a su compañero, en la festividad, servir con todo el anhelo de su alma, anula este precepto positivo. Y el Rambán, de bendita memoria (en Sefer haMitzvot, precepto positivo 36), objetó al Rambam, de bendita memoria, en este precepto, y dijo que el que los kohanim sirvan por turnos no está en absoluto implícito en el sentido del versículo, según la opinión del Rav, de bendita memoria, sino que es una halajá de Moshé desde el Sinaí que se repartan entre sí el servicio por turnos. Y Moshé Rabeinu fue quien comenzó primero a repartirlos, e hizo de ellos ocho turnos: cuatro de Itamar y su grupo, y cuatro de Elazar y su grupo; así es la tradición. Y aquello que dijo el versículo, «aparte de lo vendido...», es una negación, y no un precepto en absoluto. Es decir, que los kohanim sirvan con todo el anhelo de su alma en todo momento, tanto en día común como en festividad, salvo si quisieron y acordaron repartirse entre sí el servicio por turnos; y recibimos por halajá de Moshé desde el Sinaí que es apropiado hacerlo así, para que la labor se realice con orden y con diligencia. Este es el resumen de las palabras del Rav, de bendita memoria (Rambam, capítulo 7, allí).

וְנוֹהֶגֶת מִצְוָה זוֹ, בְּזִכְרֵי כְּהֻנָּה וּלְוִיָּה בִּזְמַן הַבַּיִת. וְהָעוֹבֵר עַל זֶה וּמָחָה בְּיַד חֲבֵרוֹ בָּרֶגֶל, שֶׁלֹּא לַעֲבֹד בְּכָל אַוַּת נַפְשׁוֹ, בִּטֵּל עֲשֵׂה זֶה. וְהָרַמְבַּ"ן זִכְרוֹנוֹ לִבְרָכָה (בסהמ"צ מ"ע ל"ו), הִשִּׂיג בְּזֹאת הַמִּצְוָה עַל הָרַמְבַּ"ם זִכְרוֹנוֹ לִבְרָכָה, וְאָמַר, שֶׁהֱיוֹת הַכֹּהֲנִים עוֹבְדִים לְמִשְׁמָרוֹת אֵינוֹ בְּמַשְׁמַע הַכָּתוּב כְּלָל, כְּדַעְתּוֹ שֶׁל הָרַב זִכְרוֹנוֹ לִבְרָכָה, אֶלָּא הֲלָכָה לְמֹשֶׁה מִסִּינַי הִיא, שֶׁיְּחַלְּקוּ בֵּינֵיהֶם הָעֲבוֹדָה לְמִשְׁמָרוֹת, וּמֹשֶׁה רַבֵּינוּ הוּא שֶׁהִתְחִיל תְּחִלָּה לְחַלְּקָם, וְהוּא עָשָׂה מֵהֶן שְׁמֹנָה מִשְׁמָרוֹת, אַרְבָּעָה מֵאִיתָמָר וְסִיעָתוֹ, וְאַרְבָּעָה מֵאֶלְעָזָר וְסִיעָתוֹ, כָּךְ הִיא הַקַּבָּלָה. וְזֶה שֶׁאָמַר הַכָּתוּב לְבַד מִמְכָּרָיו וְגוֹ', שְׁלִילוּת הוּא, וְלֹא מִצְוָה כְּלָל, כְּלוֹמַר, שֶׁיַּעַבְדוּ הַכֹּהֲנִים בְּכָל אַוַּת נַפְשָׁם בְּכָל עֵת בֵּין בַּחֹל בֵּין בָּרֶגֶל, לְבַד אִם רָצוּ וְהִסְכִּימוּ לְחַלֵּק בֵּינֵיהֶם הָעֲבוֹדָה לְמִשְׁמָרוֹת, וְקִבַּלְנוּ הֲלָכָה לְמֹשֶׁה מִסִּינַי, שֶׁרָאוּי לַעֲשׂוֹת כֵּן, כְּדֵי שֶׁתֵּעָשֶׂה הַמְּלָאכָה כַּסֵּדֶר וּבִזְרִיזוּת, זֶהוּ תֹּרֶף דִּבְרֵי הָרַב זִכְרוֹנוֹ לִבְרָכָה (רמב"ם פ"ז שם).