Precepto 545
La compasión
No tomar la madre junto con las crías: que no tomemos el nido de un ave con la madre y los pichones —o los huevos— en conjunto, sino que enviemos lejos a la madre. Sobre esto se dijo (Devarim 22:6): «No tomarás la madre junto con las crías».
שֶׁלֹּא לִקַּח אֵם עַל בָּנִים – שֶׁלֹּא נִקַּח קַן צִפּוֹר הָאֵם וְהָאֶפְרוֹחִים אוֹ הַבֵּיצִים בִּכְלָלוֹ, אֶלָּא שֶׁנְּשַׁלֵּחַ הָאֵם, וְעַל זֶה נֶאֱמַר (דברים כב ו) לֹא תִקַּח הָאֵם עַל הַבָּנִים.
Entre las raíces del precepto, algunas de sus leyes y todo su asunto los escribí en el precepto positivo correspondiente, que está en este orden (precepto 545); allí lo verás. Y allí hablamos también de esta prohibición, que es de las que se subsanan mediante un precepto positivo —el de «enviarás, enviarás a la madre»—. Ya nos enseñaron nuestros sabios, de bendita memoria, en el tratado de Makot, en el capítulo «Estos son los que reciben azotes» (Makot 15b), que toda mitzvá de no hacer que lleva consigo un «levántate y haz»: si cumplió el precepto positivo que hay en ella, queda exento; y si no lo cumplió y ya no le es posible cumplirlo, recibe malkut. Y como se dijo allí, que Rabí Yojanán le dijo al tana: enseña «lo cumplió y no lo cumplió». Esta es la versión correcta (según la versión del Rif y del Rambán allí).
De este principio aprendimos que, siempre que la madre muera o la haya enviado otra persona, [quien la tomó] es responsable —aun cuando ahora no anuló el precepto positivo con sus propias manos, pues no la mató él, sino que murió por sí misma—. Y ni hace falta decir que, si la mató él con sus manos, es responsable según la opinión de todos. Pero mientras la envíe antes de que muera —aunque no la haya enviado en el momento en que la tomó del nido—, no anuló ni la prohibición ni el precepto positivo, puesto que la Torá lo subsanó con un precepto positivo, y he aquí que lo cumplió.
Y aun así, no es apropiado obrar de ese modo, pues tal vez muera la madre, o el que ha de enviarla, antes del envío, y ya no podrá repararlo. Además, los diligentes se adelantan a las mitzvot, y «¡qué buena es la palabra dicha a su tiempo!» (Mishlé 15:23).
מִשָּׁרְשֵׁי הַמִּצְוָה. וּקְצָת דִּינֶיהָ וְכָל עִנְיָנָהּ כָּתַבְתִּי בַּעֲשֵׂה שֶׁלּוֹ שֶׁבְּסֵדֶר זֶה (מצוה תקמה), תִּרְאֶנּוּ מִשָּׁם, וְשָׁם דִּבַּרְנוּ גַּם כֵּן עַל הַלָּאו הַזֶּה שֶׁהוּא נִתָּק לַעֲשֵׂה דְּשַׁלֵּחַ תְּשַׁלַּח אֶת הָאֵם. וּכְבָר לִמְּדוּנוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה בְּמַסֶּכֶת מַכּוֹת פֶּרֶק אֵלּוּ הֵן הַלּוֹקִין (מכות טו, ב) שֶׁכָּל מִצְוַת לֹא תַעֲשֶׂה שֶׁיֵּשׁ בָּהּ קוּם עֲשֵׂה, קִיֵּם עֲשֵׂה שֶׁבָּהּ פָּטוּר, לֹא קִיֵּם עֲשֵׂה שֶׁבָּהּ וְאִי אֶפְשָׁר לוֹ לְקַיְּמוֹ עוֹד חַיָּב מַלְקוּת, וְכִדְאִתְּמַר הָתָם, דַּאֲמַר לֵהּ רַבִּי יוֹחָנָן לְתַנָּא, תְּנִי קִיְּמוֹ וְלֹא קִיְּמוֹ, וְזוֹ הִיא הַגִּרְסָא הַנְּכוֹנָה (כגרסת הרי"ף והרמב"ן שם). וּמִן הַדַּעַת הַזּוֹ לָמַדְנוּ, שֶׁכָּל זְמַן שֶׁמֵּתָה הָאֵם אוֹ שִׁלְּחָהּ אָדָם אַחֵר, שֶׁחַיָּב, וְאַף עַל פִּי שֶׁעַכְשָׁו לֹא בִּטֵּל הוּא הָעֲשֵׂה בְּיָדָיו, שֶׁהֲרֵי לֹא הֱמִיתָהּ הוּא אֶלָּא שֶׁמֵּתָה מֵאֵלֶיהָ, וְאֵין צָרִיךְ לוֹמַר שֶׁאִם הֱמִיתָהּ הוּא בְּיָדָיו שֶׁחַיָּב לְכֻלֵּי עָלְמָא. אֲבָל כָּל זְמַן שֶׁשִּׁלְּחָהּ קֹדֶם שֶׁתָּמוּת, אַף עַל פִּי שֶׁלֹּא שִׁלְּחָהּ בְּשָׁעָה שֶׁלְּקָחָהּ מִן הַקֵּן לֹא בִּטֵּל הַלָּאו וְלֹא הָעֲשֵׂה, מִכֵּיוָן שֶׁהַתּוֹרָה נִתְּקוֹ לַעֲשֵׂה, וַהֲרֵי קִיְּמוֹ. וְאַף עַל פִּי כֵן אֵין רָאוּי לַעֲשׂוֹת כֵּן, דְּשֶׁמָּא תָּמוּת הָאֵם אוֹ הַמְּשַׁלֵּחַ קֹדֶם שִׁלּוּחַ וְלֹא יוּכַל לְתַקֵּן, וְעוֹד שֶׁהַזְּרִיזִין מַקְדִּימִין לְמִצְוֹת, וְדָבָר בְּעִתּוֹ מַה טּוֹב (משלי טו, כג).