Precepto 550
Las kilei hakerem
No comer kilei hakerem — que se nos prohibió comer kilei hakerem por sí solas. Ya explicamos en el precepto anterior qué son las kilei hakerem. Sobre esto se dijo (Devarim 22:9): «no sea que se consagre la cosecha, la semilla que siembres y el producto de la viña», y nuestros sabios de bendita memoria lo explicaron (Kidushín 56b): «no sea que se prenda fuego» —es decir, que no es lícito obtener provecho alguno, pues todo está prohibido en su beneficio. Y la prueba de que aquí hay un precepto negativo es que en la prohibición está escrito «pen» (no sea que); y dijeron nuestros sabios de bendita memoria (Eruvín 96a) que todo lugar donde se dice «hishamer» (guárdate), «pen» (no sea que) o «al» (no), no es sino un precepto negativo.
שֶׁלֹּא לֶאֱכֹל כִּלְאֵי הַכֶּרֶם – שֶׁנִּמְנַעְנוּ מִלֶּאֱכֹל כִּלְאֵי הַכֶּרֶם לְבַד, וּכְבָר פֵּרַשְׁנוּ בַּמִּצְוָה הַקּוֹדֶמֶת, מַהוּ כִּלְאֵי הַכֶּרֶם, וְעַל זֶה נֶאֱמַר (דברים כב ט) פֶּן תִּקְדַּשׁ הַמְלֵאָה הַזֶּרַע אֲשֶׁר תִּזְרָע וּתְבוּאַת הַכָּרֶם, וּפֵרְשׁוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (קדושין נו, ב) פֶּן תּוּקַד אֵשׁ, כְּלוֹמַר, שֶׁאֵין רָאוּי לִהְיוֹת תּוֹעֶלֶת, שֶׁהַכֹּל אָסוּר בַּהֲנָאָה. וְהָרְאָיָה שֶׁיֵּשׁ בָּזֶה לָאו, שֶׁכָּתוּב בַּמְּנִיעָה "פֶּן" וְאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (עירובין צו, א), שֶׁכָּל מָקוֹם שֶׁנֶּאֱמַר הִשָּׁמֶר, פֶּן, וְאַל, אֵינוֹ אֶלָּא לֹא תַעֲשֶׂה.
De las raíces del precepto. Una introducción: es cosa sabida en todos los preceptos de la Torá que, cuanto mayor es el tropiezo que algo entraña, más nos aleja Dios de ello. Y no hay duda de que la plantación de la viña es la causa del vino, en el cual hay no pocos tropiezos para los hombres. Ha derribado a muchos caídos por codiciarlo cuando rojea; despierta el yetzer hará del corazón del hombre y aparta el yetzer tov, y todo su consejo es comer, beber y acostarse a dormir. Y como aquello que está escrito (Javakuk 2:5): «y más aún, el vino es traicionero»; en cambio, quien se abstiene de él como nazir es llamado santo, según está escrito (Bamidbar 6:8). Sin embargo, HaShem, bendito sea, nos lo permitió por cierto provecho que hay en su uso moderado para el cuerpo. Y puesto que no se permitió sino para una gran necesidad, la Escritura nos obligó a que, si ya en el comienzo de su plantación o de su siembra hubiera en ello algún viso de iniquidad y pecado, no lo mantengamos ni saquemos de ello provecho alguno, sino que todo se queme y desaparezca del mundo. ¿Acaso no bastan los muchos tropiezos que de él salen una vez terminada su maduración? No conviene que también su comienzo esté en transgresión, sino que se queme todo: el fruto, la paja, la madera y cuanto hay en él.
מִשָּׁרְשֵׁי הַמִּצְוָה. הַקְדָּמָה, יָדוּעַ הַדָּבָר בְּכָל מִצְוֹת הַתּוֹרָה, כִּי כָּל דָּבָר לְפִי הַכִּשָּׁלוֹן שֶׁמָּצוּי בּוֹ יוֹתֵר יַרְחִיקֵנוּ הָאֵל מִמֶּנּוּ, וְאֵין סָפֵק כִּי נְטִיעַת הַכֶּרֶם סִבָּה לַיַּיִן, שֶׁבּוֹ כַּמָּה מִכְשׁוֹלוֹת לִבְנֵי אָדָם, הִפִּיל רַבִּים חֲלָלִים בְּחָמְדָם אוֹתוֹ כִּי יִתְאַדָּם, מְעוֹרֵר יֵצֶר לֵב הָאָדָם רַע וּמַדִּיחַ יֵצֶר טוֹב, וְכָל עֲצָתוֹ אָכוֹל וְשָׁתֹה וְלִשְׁכַּב לִהְיוֹת נִרְדָּם, וּכְעִנְיָן שֶׁכָּתוּב (חבקוק ב, ה) וְאַף כִּי הַיַּיִן בּוֹגֵד, וַאֲשֶׁר יַזִּיר מִמֶּנּוּ יִקָּרֵא קָדוֹשׁ כַּכָּתוּב (במדבר ו ח). וְאוּלָם הִתִּירוֹ לָנוּ הַשֵּׁם בָּרוּךְ הוּא בִּשְׁבִיל קְצָת תּוֹעֶלֶת שֶׁנִּמְצָא בְּמִעוּטוֹ אֶל הַגּוּפִים. וְאַחַר שֶׁלֹּא הֻתַּר רַק לְצֹרֶךְ גָּדוֹל חִיְּבָנוּ הַכָּתוּב, שֶׁאִם גַּם בִּתְחִלַּת נְטִיעָתוֹ אוֹ זְרִיעָתוֹ יִהְיֶה בְּעִנְיָנוֹ צַד עָוֹן וְחֵטְא שֶׁלֹּא נְקַיְּמוֹ וְלֹא נֶהֱנֶה בּוֹ כְּלָל, אֲבָל יִשָּׂרֵף הַכֹּל וְיֹאבַד מִן הָעוֹלָם, הֲלֹא דַּי בְּרוֹב הַמִּכְשׁוֹלוֹת הַיּוֹצְאִין מִמֶּנּוּ אַחַר גְּמַר בִּשּׁוּלוֹ, לֹא טוֹב לִהְיוֹת עוֹד גַּם הַתְחָלָתוֹ בַּעֲבֵרָה, אֲבָל תּוּקַד הַכֹּל, הַפְּרִי וְהַקַּשׁ וְהָעֵצִים וְכָל אֲשֶׁר בּוֹ.
De las leyes del precepto. Lo que dijeron nuestros sabios de bendita memoria (Kilayim 5:5): tanto el que siembra como el que mantiene kilayim en su viña —es decir, el que vio que crecieron kilayim en su viña y los dejó allí— quedan consagrados, esto es, sujetos a ser quemados; y ello cuando permanecieron en la viña con su consentimiento, después de que tuvo conocimiento de ellos, en la medida en que crecieron una parte de doscientas respecto de lo que ya habían crecido en el momento en que tuvo conocimiento de ellos. Y como dijeron nuestros sabios de bendita memoria (Pesajím 25a): lo sembrado desde su origen se prohíbe al echar raíz, y lo ya sembrado se prohíbe por el añadido del crecimiento; y este añadido lo explicaron nuestros sabios, por tradición recibida, que es de una parte en doscientas. Y lo que decimos, que no se consagra salvo que él consienta en mantenerlos, se debe a que está escrito a su respecto «que siembres», es decir, con tu conocimiento. La razón de esto está explicada en la raíz de los kilayim del cruzamiento de animales y de la hechicería, que escribí en su lugar, en el orden de Kedoshim (precepto 244) y de Mishpatim (precepto 62).
Y esto es lo que dijeron nuestros sabios de bendita memoria (Bava Kama 100a): a quien se le derrumbó la cerca de la viña, se le dice «cierra la brecha». Es decir, que aunque el cultivo haya crecido en una doscientava parte mientras él se esforzaba en levantar la cerca, no quedó consagrado, puesto que la brecha no la abrió él ni la dejó abierta por su voluntad. Y así dijeron nuestros sabios de bendita memoria (Rambam, Maajalot Asurot 5:8): quien extiende su vid por encima del grano de su compañero, ha consagrado su vid, pero el grano no quedó consagrado. Y dieron también esta razón: porque nadie consagra algo que no es suyo, ya que esta prohibición solo opera con el conocimiento del dueño. Y por esto dijeron asimismo que quien extiende la vid de su compañero por encima del grano de su compañero no consagró ninguna de las dos cosas. Y por esta misma razón (Rambam, allí), quien siembra su viña en el séptimo año no consagró nada, pues en el año séptimo la tierra es de dominio común para todos.
Y dijeron nuestros sabios de bendita memoria sobre esto (Kilayim, allí): quien siembra una hortaliza o grano en la viña, o lo mantiene hasta que crece una doscientava parte, ha consagrado, de las vides que lo rodean, dieciséis codos en cada dirección. Y quien va a sembrar una hortaliza o grano junto a la viña debe alejarse de ella cuatro codos. Y se llama «viña» a cinco vides, y ello cuando están plantadas en este orden: dos frente a dos y una que sobresale como cola. Y dijeron que se aleja el grano y la hortaliza de una vid aislada tres palmos en cada dirección, porque la vid es tierna y las raíces del grano penetran en ella, y hay en ello la prohibición de injertar; pero en los demás árboles, que son duros, no existe este temor, y no hace falta alejarse de ellos en absoluto. Y los demás detalles del precepto están explicados en el tratado Kilayim.
מִדִּינֵי הַמִּצְוָה. מָה שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (כלאים פ"ה מ"ה) אֶחָד הַזּוֹרֵעַ וְאֶחָד הַמְּקַיֵּם כִּלְאַיִם בְּכַרְמוֹ, כְּלוֹמַר שֶׁרָאָה שֶׁצָּמְחוּ כִּלְאַיִם בְּכַרְמוֹ וְהִנִּיחָן שָׁם נִתְקַדְּשׁוּ, כְּלוֹמַר נִתְחַיְּבוּ בִּשְׂרֵפָה, וְהוּא שֶׁעָמְדוּ בַּכֶּרֶם לִרְצוֹנוֹ אַחַר שֶׁיָּדַע בָּהֶם, שִׁעוּר שֶׁהוֹסִיפוּ בְּגִדּוּלָן חֵלֶק אֶחָד מִמָּאתַיִם מִמַּה שֶּׁהָיוּ גְּדוֹלִים בְּשָׁעָה שֶׁיָּדַע בָּהֶם, וּכְמוֹ שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (פסחים כה, א) זָרוּעַ מֵעִקָּרוֹ בְּהַשְׁרָשָׁה, זָרוּעַ וּבָא בְּתוֹסֶפֶת, וְזֹאת הַתּוֹסֶפֶת פֵּרְשׁוּהוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה מִפִּי הַקַּבָּלָה, שֶׁהוּא בְּמָאתַיִם. וְזֶה שֶׁאָנוּ אוֹמְרִים שֶׁלֹּא יִתְקַדֵּשׁ אֶלָּא אִם כֵּן הוּא רוֹצֶה בְּקִיּוּמָן, מִשּׁוּם דִּכְתִיב בְּהוּ אֲשֶׁר תִּזְרָע, כְּלוֹמַר לְדַעְתְּךָ. וְטַעַם דָּבָר זֶה מְבֹאָר בְּשֹׁרֶשׁ כִּלְאַיִם דְּהַרְבָּעָה וּמְכַשֵּׁפָה, שֶׁכָּתַבְתִּי בִּמְקוֹמָן בְּסֵדֶר קְדוֹשִׁים (מצוה רמד) וּמִשְׁפָּטִים (מצוה סב), וְזֶהוּ שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (ב"ק ק א) מְחִיצַת הַכֶּרֶם שֶׁנִּפְרְצָה אוֹמְרִים לוֹ גְּדֹר, כְּלוֹמַר שֶׁאַף עַל פִּי שֶׁהוֹסִיף בְּמָאתַיִם בְּעוֹדֶנּוּ מִשְׁתַּדֵּל לַעֲשׂוֹת הַגָּדֵר לֹא קִדֵּשׁ, מִכֵּיוָן שֶׁלֹּא נִפְרְצָה וְלֹא עָמְדָה פְּרוּצָה לִרְצוֹנוֹ, וְכֵן אָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (רמב"ם מאכלות אסורות ה ח), שֶׁהַמְּסַכֵּךְ גַּפְנוֹ עַל גַּבֵּי תְּבוּאָתוֹ שֶׁל חֲבֵרוֹ הֲרֵי זֶה קִדֵּשׁ גַּפְנוֹ, וְלֹא נִתְקַדְּשָׁה הַתְּבוּאָה, וְאָמְרוּ בְּטַעַם זֶה גַּם כֵּן, לְפִי שֶׁאֵין אָדָם מַקְדִּישׁ דָּבָר שֶׁאֵינוֹ שֶׁלּוֹ, שֶׁאֵין אִסּוּר זֶה אֶלָּא לְדַעַת הַבְּעָלִים, וּמִפְּנֵי זֶה אָמְרוּ גַּם כֵּן, שֶׁהַמְּסַכֵּךְ גֶּפֶן חֲבֵרוֹ עַל גַּבֵּי תְּבוּאַת חֲבֵרוֹ לֹא קִדֵּשׁ אַחַת מֵהֶן, וּמִטַּעַם זֶה (רמב"ם שם) הַזּוֹרֵעַ כַּרְמוֹ בַּשְּׁבִיעִית לֹא קִדֵּשׁ, שֶׁבְּשָׁנָה שְׁבִיעִית הָאָרֶץ הֶפְקֵר הִיא לַכֹּל. וְאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה בְּעִנְיָן זֶה (כלאים שם), שֶׁהַזּוֹרֵעַ יָרָק, אוֹ תְּבוּאָה בַּכֶּרֶם, אוֹ הַמְּקַיְּמוֹ עַד שֶׁהוֹסִיף בְּמָאתַיִם הֲרֵי זֶה קִדֵּשׁ מִן הַגְּפָנִים שֶׁסְּבִיבוֹתָיו שֵׁשׁ עֶשְׂרֵה אַמָּה לְכָל רוּחַ. וְהַבָּא לִזְרֹעַ יָרָק אוֹ תְּבוּאָה בְּצַד הַכֶּרֶם צָרִיךְ לְהַרְחִיק מִמֶּנּוּ אַרְבַּע אַמּוֹת, וְכֶרֶם נִקְרָא חָמֵשׁ גְּפָנִים, וְהוּא שֶׁיִּהְיוּ נְטוּעוֹת כַּסֵּדֶר הַזֶּה: שְׁתַּיִם כְּנֶגֶד שְׁתַּיִם וְאַחַת יוֹצְאָה זָנָב. וְאָמְרוּ שֶׁמַּרְחִיקִין הַתְּבוּאָה וְהַיָּרָק מִגֶּפֶן יְחִידִית שְׁלֹשָׁה טְפָחִים לְכָל רוּחַ, מִפְּנֵי שֶׁהַגֶּפֶן רַכָּה וְשָׁרְשֵׁי הַתְּבוּאָה נִכְנָסִין בָּהּ, וְיֵשׁ בָּזֶה אִסּוּר הַרְכָּבָה, אֲבָל בִּשְׁאָר אִילָנוֹת שֶׁהֵן קָשִׁין אֵין בָּהֶן חֲשָׁשׁ זֶה וְאֵין צֹרֶךְ לְהַרְחִיק מֵהֶם כְּלוּם. וְיֶתֶר פְּרָטֵי הַמִּצְוָה מְבֹאָרִים בְּמַסֶּכֶת כִּלְאַיִם.
Y rige esta prohibición de no beneficiarse de las kilei hakerem para hombres y mujeres, en la tierra de Israel por mandato de la Torá, y fuera de la tierra por disposición rabínica. Y hay quienes dicen que, fuera de la tierra, aunque rige la prohibición de sembrar, la prohibición de beneficiarse no rige sino en las kilei hakerem de la tierra de Israel exclusivamente; y sus palabras necesitan refuerzo. Y quien transgrede esto y come o se beneficia de las kilei hakerem de la tierra de Israel merece azotes (malkut). E incluso quien las comió de un modo que no es el habitual de disfrute —es decir, sin obtener placer al comerlas— es responsable por ellas y recibe azotes, a diferencia de todas las demás prohibiciones de la Torá, por las que solo se reciben azotes cuando se consumen del modo habitual de disfrute, esto es, cuando la persona obtiene placer de ellas. Y como dijo Abaie en el segundo capítulo de Pesajím (24b): todos coinciden en que, por las kilei hakerem, se reciben azotes incluso de un modo no habitual de disfrute. ¿Cuál es la razón? Que respecto de ellas no está escrito «comer», pues está escrito «no sea que se consagre», y nuestros sabios de bendita memoria lo interpretaron: «no sea que se prenda fuego». Y en cuanto a las kilei hakerem de fuera de la tierra, quien las come o se beneficia de ellas transgrede una prohibición rabínica, según la opinión de algunos comentaristas, como hemos dicho.
וְנוֹהֵג אִסּוּר זֶה שֶׁלֹּא לֵהָנוֹת בְּכִלְאֵי הַכֶּרֶם בִּזְכָרִים וּנְקֵבוֹת, בְּאֶרֶץ יִשְׂרָאֵל מִדְּאוֹרַיְתָא, וּבְחוּצָה לָאָרֶץ מִדְּרַבָּנָן. וְיֵשׁ אוֹמְרִים דִּבְחוּצָה לָאָרֶץ, אַף עַל פִּי שֶׁאִסּוּר הַזְּרִיעָה נוֹהֵג בָּהּ אִסּוּר הַהֲנָאָה אֵינוֹ נוֹהֵג אֶלָּא בְּכִלְאֵי הַכֶּרֶם שֶׁל אֶרֶץ יִשְׂרָאֵל דַּוְקָא, וְדִבְרֵיהֶם צְרִיכִין חִזּוּק. וְעוֹבֵר עַל זֶה וְאָכַל אוֹ נֶהֱנָה בְּכִלְאֵי הַכֶּרֶם שֶׁל אֶרֶץ יִשְׂרָאֵל חַיָּב מַלְקוּת, וַאֲפִלּוּ מִי שֶׁאֲכָלָן שֶׁלֹּא כְּדֶרֶךְ הֲנָאָתָן, כְּלוֹמַר שֶׁלֹּא נֶהֱנָה בַּאֲכִילָתָן, חַיָּב עֲלֵיהֶן וְלוֹקֶה, מַה שֶׁאֵין כֵּן בְּכָל שְׁאָר אִסּוּרִין שֶׁבַּתּוֹרָה, שֶׁאֵין לוֹקִין עֲלֵיהֶם אֶלָּא דֶּרֶךְ הֲנָאָתָם, כְּלוֹמַר שֶׁיֵּהָנֶה הָאָדָם בָּהֶן, וְכִדְאָמַר אַבַּיֵּי בְּפֶרֶק שֵׁנִי מִפְּסָחִים (כד, ב) הַכֹּל מוֹדִים בְּכִלְאֵי הַכֶּרֶם שֶׁלּוֹקִין עֲלֵיהֶם אֲפִלּוּ שֶׁלֹּא כְּדֶרֶךְ הֲנָאָתָן, מַאי טַעְמָא? דְּלָא כְּתִיב בְּהוּ אֲכִילָה, דִּכְתִיב פֶּן תִּקְדַּשׁ, וְדָרְשׁוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה, פֶּן תּוּקַד אֵשׁ. וּבְכִלְאֵי הַכֶּרֶם שֶׁבְּחוּצָה לָאָרֶץ, הָאוֹכֵל אוֹ הַנֶּהֱנֶה מֵהֶן עוֹבֵר אִסּוּר מִדְּרַבָּנָן, לְדַעַת קְצָת הַמְּפָרְשִׁים, כְּמוֹ שֶׁאָמַרְנוּ.