Séfer haJinuj·Precepto 96612 / 615
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Precepto 96

El Santuario

El precepto de construir el Santuario —edificar una Casa para el nombre de HaShem—; es decir, que ofrezcamos allí nuestros sacrificios ante Él, y que allí sea la subida en peregrinación y la reunión de todo Israel cada año, como está dicho: «Y me harán un Santuario» (Shemot 25:8). Y este precepto incluye también los utensilios que la Casa necesita para el servicio, como la menorá, la mesa, el altar y todos los demás utensilios.

מִצְוַת בִּנְיַן בֵּית הַבְּחִירָה – לִבְנוֹת בַּיִת לְשֵׁם יְיָ, כְּלוֹמַר שֶׁנִּהְיֶה מַקְרִיבִים שָׁם קָרְבְּנוֹתֵינוּ אֵלָיו, וְשָׁם תִּהְיֶה הָעֲלִיָּה לָרֶגֶל וְקִבּוּץ כָּל יִשְׂרָאֵל בְּכָל שָׁנָה, שֶׁנֶּאֱמַר וְעָשׂוּ לִי מִקְדָּשׁ. וְזֹאת הַמִּצְוָה כּוֹלֶלֶת עִמָּהּ הַכֵּלִים הַצְּרִיכִים בַּבַּיִת אֶל הָעֲבוֹדָה, כְּגוֹן הַמְּנוֹרָה וְהַשֻּׁלְחָן וְהַמִּזְבֵּחַ וְכָל שְׁאָר הַכֵּלִים כֻּלָּם.

Sobre las raíces de este precepto verás lo que diré al final de mis palabras. Pero, por mi temor a acercarme a la Morada de HaShem —pues sé que todo el que se aproxima, si no se santifica lo bastante, no verá la Casa y vivirá—. También los kohanim que se acercan al servicio se santifican al entrar al santuario interior, y los leviím, tras purificarse, Aharón los mecía en ofrenda de tenufá antes de que alzaran su voz en el Templo de HaShem. Dije: también yo daré mi consejo, dispondré mi disculpa ante mis ancianos, y lavaré con limpieza mis manos antes de subir a la Casa de HaShem.

מִשָּׁרְשֵׁי מִצְוָה זוֹ, מָה שֶׁתִּרְאֶה בְּסוֹף דְּבָרַי. וְאָכֵן מִיִּרְאָתִי לְהִתְקָרֵב אֶל מִשְׁכַּן יְיָ, כִּי יָדַעְתִּי כָּל הַקָּרֵב הַקָּרֵב אִם לֹא יִתְקַדֵּשׁ לְמַדַּי לֹא יִרְאֶה הַבַּיִת וָחַי. גַּם הַכֹּהֲנִים הַנִּגָּשִׁים לַעֲבוֹדָה יִתְקַדָּשׁוּ בְּבוֹאָם אֶל הַקֹּדֶשׁ לִפְנִים, וְהַלְּוִיִּם אַחַר הִטֶּהָרוּ וַיָּנֶף אַהֲרֹן אֹתָם תְּנוּפָה טֶרֶם יִתְּנוּ קוֹלָם בְּהֵיכַל ה'. אָמַרְתִּי גַּם אֲנִי אַגִּיד עֲצָתִי, וְאֶעֱרֹךְ הִתְנַצְּלוּתִי נֶגֶד זְקֵנַי, וְאֶרְחַץ בְּנִקָּיוֹן כַּפַּי טֶרֶם אַעֲלֶה בֵּית יְיָ.

Cosa sabida y difundida es entre nosotros, el pueblo que recibió los preceptos, que la Torá tiene setenta rostros, y en cada uno de ellos hay raíces grandes y numerosas, y cada raíz tiene sus ramas, y cada una porta un gran racimo de frutos hermosos para iluminar los corazones. Día tras día brotan flores para quienes se afanan sobre ellas —flores de sabiduría y de buen entendimiento—, y todos los ojos se iluminan, y se extiende y ensancha la profundidad de su sabiduría hasta que no hay fuerza en el hombre para alcanzar su límite. Como atestiguó el rey sabio (Kohélet 7:23): «Dije: me haré sabio, mas ella está lejos de mí». Y con todo, no hay que aflojar las manos de quien se ocupa en ella, pues poco o mucho que de ella coma, toda es dulce; y si hay muchos cuyas manos no alcanzan a tomar del fruto del árbol del jardín, que tomen para sí su hoja como remedio. Y yo, aun sabiendo la grandeza de su valor y la mucha hondura de su profundidad, y que es maravilla demasiado elevada para mí, abrí mi boca para hablar de ella, apoyándome en lo que me enseñaron mis maestros (Avodá Zará 19a): que el hombre estudie aunque no sepa lo que dice, como está dicho (Tehilim 119:20): «Mi alma se consume de ansia».

יָדוּעַ הַדָּבָר וּמְפֻרְסָם בֵּינֵינוּ הָעָם מְקַבְּלֵי הַמִּצְוֹת כִּי שִׁבְעִים פָּנִים לַתּוֹרָה, וּבְכָל אֶחָד מֵהֶן שָׁרָשִׁים גְּדוֹלִים וְרַבִּים, וּלְכָל שֹׁרֶשׁ וְשֹׁרֶשׁ עֲנָפִים, כָּל אֶחָד יִשָּׂא אֶשְׁכֹּל גָּדוֹל שֶׁל פֵּרוֹת נֶחְמָדִים לְהַשְׂכִּיל לִבּוֹת, יוֹם יוֹם יוֹצִיאוּ פֶּרַח לַשּׁוֹקְדִים עֲלֵיהֶם, פִּרְחֵי חָכְמָה וְשֵׂכֶל טוֹב, כָּל עֵינַיִם מְאִירוֹת וְרָחֲבָה וְנָסְבָה עֵמֶק חָכְמָתָהּ עַד שֶׁאֵין כֹּחַ בָּאָדָם לְהַשִּׂיג תַּכְלִיתָהּ. כְּמוֹ שֶׁהֵעִיד הַמֶּלֶךְ הֶחָכָם (קהלת ז כג) אָמַרְתִּי אֶחְכָּמָה וְהִיא רְחוֹקָה מִמֶּנִּי, וְעִם כָּל זֶה אֵין לְהַרְפּוֹת יְדֵי הָעוֹסֵק בָּהּ, כִּי אִם מְעַט וְאִם הַרְבֵּה מִמֶּנָּה יֹאכֵל כֻּלָּהּ מְתוּקָה, וְאִם יֵשׁ כַּמָּה אֲשֶׁר מִפְּרִי עֵץ הַגַּן לֹא תַּשִּׂיג יָדָם לָקַחַת יִקְחוּ לָהֶם עָלֵהוּ לִתְרוּפָה. וְאָנֹכִי עִם דַּעְתִּי, גֹּדֶל עֶרְכָּהּ וְרֹב עָמְקָהּ, וְכִי פְּלִיאָה מִמֶּנִּי נִשְׂגְּבָה, פָּעַרְתִּי פִּי לְדַבֵּר בָּהּ וְאֶסָּמֵךְ בַּמֶּה שֶׁלִּמְּדוּנִי רַבּוֹתַי, (ע"ז יט א) לִגְרֹס אִינִישׁ וְאַף עַל גַּב דְּלָא יְדַע מַאי קָאָמַר שֶׁנֶּאֱמַר (תהלים קיט כ) גָּרְסָה נַפְשִׁי לְתַאֲבָה.

Sabe, hijo mío, que todo lo que llega a HaShem cuando los hombres cumplen todos sus preceptos no es sino que HaShem quiere hacernos el bien; y cuando el hombre está dispuesto y preparado, por el cumplimiento de esos preceptos, para recibir el bien, entonces HaShem le hace bien. Por eso les dio a conocer un buen camino para que fueran buenos —y es el camino de la Torá—, pues por ella el hombre se hace bueno. Resulta, pues, que todo el que cumple sus preceptos ha completado lo que Él desea: ser digno de recibir su bien. Y todo el que no se prepara para ello, grande es su mal, pues conoce el deseo de HaShem en esto y, aun así, obra contra su deseo. Y una sección entera se escribió en la Torá para enseñarnos solamente este principio, y es lo que está escrito en la parashá Vehayá Ékev (Devarim 10:12-13): «Y ahora, Israel, ¿qué pide Adonái tu Dios de ti…» hasta «para tu bien». Es decir: no te pide nada al cumplir sus preceptos, sino que quiso, por su gran bondad, hacerte bien. Y como está escrito después: «He aquí que de Adonái tu Dios son los cielos y los cielos de los cielos, la tierra y todo lo que en ella hay». Es decir: no necesita de tus preceptos, sino que es por su amor hacia ti, para hacerte meritorio.

דַּע בְּנִי, כִּי כָּל אֲשֶׁר יַגִּיעַ אֵצֶל הַשֵּׁם בַּעֲשׂוֹת בְּנֵי אָדָם כָּל מִצְוֹתָיו אֵינֶנּוּ רַק שֶׁחָפֵץ הַשֵּׁם לְהֵיטִיב לָנוּ, וּבִהְיוֹת הָאָדָם מֻכְשָׁר וּמוּכָן בַּעֲשִׂיַּת אוֹתָן מִצְוֹת לְקַבֵּל הַטּוֹבָה אָז יֵיטִיב אֵלָיו הַשֵּׁם, וְעַל כֵּן הוֹדִיעָם דֶּרֶךְ טוֹב לִהְיוֹתָם טוֹבִים, וְהִיא דֶּרֶךְ הַתּוֹרָה, כִּי בָּהּ יִהְיֶה הָאָדָם טוֹב. נִמְצָא שֶׁכָּל הַמְּקַיֵּם מִצְוֹתָיו הִשְׁלִים חֶפְצוֹ בַּאֲשֶׁר הוּא רָאוּי אָז לְקַבֵּל טוֹבָתוֹ, וְכָל שֶׁאֵינוֹ מֵכִין עַצְמוֹ לְכָךְ, רָעָתוֹ רַבָּה, שֶׁיּוֹדֵעַ חֵפֶץ הַשֵּׁם בָּזֶה, וְהוּא יַעֲשֶׂה מַעֲשָׂיו כְּנֶגֶד חֶפְצוֹ. וּפָרָשָׁה אַחַת נִכְתְּבָה בַּתּוֹרָה לְהוֹדִיעֵנוּ עִקַּר זֶה לְבַד, וְהוּא מָה שֶׁכָּתוּב בְּסֵדֶר וְהָיָה עֵקֶב (דברים י יב יג) וְעַתָּה יִשְׂרָאֵל מָה יְיָ אֱלֹהֶיךָ שֹׁאֵל מֵעִמָּךְ וְגוֹ' עַד לְטוֹב לָךְ. כְּלוֹמַר אֵינֶנּוּ שׁוֹאֵל מֵעִמְּךָ דָּבָר בַּעֲשׂוֹתְךָ מִצְוֹתָיו רַק שֶׁרָצָה בְּטוּבוֹ הַגָּדוֹל לְהֵטִיב לְךָ. וּכְמוֹ שֶׁכָּתוּב אַחֲרָיו הֵן לַיְיָ אֱלֹהֶיךָ הַשָּׁמַיִם וּשְׁמֵי הַשָּׁמָיִם הָאָרֶץ וְכָל אֲשֶׁר בָּהּ. כְּלוֹמַר וְאֵינוֹ צָרִיךְ לְמִצְוֹתֶיךָ רַק מֵאַהֲבָתוֹ אוֹתְךָ לְזַכּוֹתְךָ.

Y entre los que cumplen los preceptos, hay quienes dirigen su rostro únicamente hacia el bien que les está reservado por su cumplimiento, pues saben que a causa de ellos descansará sobre ellos la bendición y el bien, y con esa intención se ocupan en ellos siempre. Estos tienen su parte en la vida y son dignos del Edén, el jardín de Elohim; pero no llegaron al colmo de la buena intención. Pero hay quienes merecieron y HaShem, bendito sea, les dio corazón para conocer y reconocer sus excelsas cualidades, y de ese reconocimiento se atan las raíces de su corazón a su amor con un vínculo fuerte y firme, hasta el punto de poner toda la disposición de su cuerpo en cumplir el deseo de HaShem, bendito sea, por su mucho anhelo de Él, sin parar mientes en el provecho que les está reservado en esa ocupación. Y este es el nivel elevado al que ascendieron los tres santos Patriarcas y muchos de sus hijos tras ellos —el recuerdo de todos sea para bendición—, y este es el grado supremo al que es posible que un hombre ascienda.

וְיֵשׁ בְּעוֹשֵׂי הַמִּצְוֹת יָשִׂימוּ מְגַמַּת פְּנֵיהֶם אֶל הַטּוֹבָה הַמְּעֻתֶּדֶת אֲלֵיהֶם בַּעֲשִׂיָּתָן לְבַד, כִּי יֵדְעוּ שֶׁבְּסִבָּתָן תָּנוּחַ עֲלֵיהֶם הַבְּרָכָה וְהַטּוֹב, וְאֶל הַכַּוָּנָה הַהִיא יִתְעַסְּקוּ בָּהֶן לְעוֹלָם, וְאֵלֶּה חֶלְקָם בַּחַיִּים וְזוֹכִים לְעֵדֶן גַּן אֱלֹהִים, וְאוּלָם לֹא הִגִּיעוּ אֶל תַּכְלִית הַכַּוָּנָה הַטּוֹבָה. אֲבָל יֵשׁ אֲשֶׁר זָכוּ וְנָתַן לָהֶם הַשֵּׁם יִתְבָּרַךְ לֵב לָדַעַת וּלְהַכִּיר בְּמִדּוֹתָיו הַמְּעֻלּוֹת, וּמִתּוֹךְ הַכָּרָתָם יִתְקַשְּׁרוּ מוֹרָשֵׁי לְבָבָם בְּאַהֲבָתוֹ קֶשֶׁר חָזָק וְאַמִּיץ עַד שֶׁיָּשִׂימוּ כָּל כַּוָּנַת הֲכָנַת גּוּפָם כְּדֵי לְהַשְׁלִים חֵפֶץ הַשֵּׁם יִתְבָּרַךְ לְרֹב חִשְׁקָם אוֹתוֹ, וְאֶל הַתּוֹעֶלֶת הַמְּעֻתֶּדֶת לָהֶם בָּעֵסֶק הַהוּא לֹא יָשִׁיתוּ לֵב, וְהִיא הַמַּעֲלָה הַגְּדוֹלָה שֶׁעָלוּ אֵלֶיהָ הָאָבוֹת הַקְּדוֹשִׁים הַשְּׁלֹשָׁה וְהַרְבֵּה מִבְּנֵיהֶם אַחֲרֵיהֶם, זֵכֶר כֻּלָּם לִבְרָכָה, וְזֹאת הִיא הַמַּדְרֵגָה הָעֶלְיוֹנָה שֶׁאֶפְשָׁר לְבֶן אָדָם לַעֲלוֹת.

Y ahora, asentado nuestro pensamiento en esto respecto a sus preceptos, bendito sea, nos obliga a decir que la construcción de una Casa para HaShem, bendito sea, en la que le ofrezcamos plegarias y sacrificios, todo es para preparar los corazones a su servicio, ensalzado sea; no porque Él necesite morar en casa de hombres ni venir bajo la sombra de su techo —y aunque la construyeran con cedros del Líbano o cipreses—, pues los cielos y los cielos de los cielos no lo contienen, y por su espíritu subsisten; cuánto menos la casa que edificaron los hombres habría de hacer falta a su gloria, ¡guárdenos el Cielo! ¿Acaso no son sabidas y claras las cosas: que todo es para disponer nuestros cuerpos? Pues los cuerpos se disponen mediante los actos, y con la abundancia de buenos actos y su mucha constancia, los pensamientos del corazón se purifican, se blanquean y se acrisolan; y HaShem desea el bien de las criaturas, como hemos dicho. Por eso nos ordenó fijar un lugar que fuera puro y limpio en el colmo de la limpieza, para purificar allí los pensamientos de los hombres y enderezar hacia Él sus corazones en él. Y Él, bendito sea, eligió aquel lugar y lo dispuso para el bien de los hombres, quizá por ser el centro exacto del mundo —y el centro es preferido a los extremos—, o por la razón que Él, bendito sea, conoce. Y mediante la disposición del acto y la pureza del pensamiento que allí tengamos, se elevará nuestro intelecto hasta la unión con el Intelecto supremo.

וּמֵעַתָּה בִּהְיוֹת הַנָּחַת דַּעְתֵּנוּ עַל זֶה בְּעִנְיַן מִצְוֹתָיו בָּרוּךְ הוּא, תְּחַיֵּב אוֹתָנוּ לֵאמֹר כִּי בִּנְיַן בַּיִת לַשֵּׁם יִתְבָּרַךְ לַעֲשׂוֹתֵנוּ בָּהּ תְּפִלּוֹת וְקָרְבָּנוֹת אֵלָיו, הַכֹּל לְהָכִין הַלְּבָבוֹת לַעֲבוֹדָתוֹ יִתְעַלֶּה, לֹא מֵהֱיוֹתוֹ צָרִיךְ לָשֶׁבֶת בֵּית אֲנָשִׁים וְלָבוֹא בְּצֵל קוֹרָתָם, וְאִם אַרְזֵי לְבָנוֹן יִבְנוּהוּ אוֹ בְּרוֹתִים, כִּי הַשָּׁמַיִם וּשְׁמֵי הַשָּׁמַיִם לֹא יְכַלְכְּלֻהוּ וּבְרוּחוֹ יַעַמְדוּ, אַף כִּי הַבַּיִת אֲשֶׁר בָּנוּ בְּנֵי הָאָדָם צָרִיךְ לִכְבוֹדוֹ חָלִילָה, הֲלֹא יְדוּעִים הַדְּבָרִים וּבְרוּרִים שֶׁהַכֹּל לְהֶכְשֵׁר גּוּפוֹתֵינוּ, כִּי הַגּוּפוֹת יֻכְשְׁרוּ עַל יְדֵי הַפְּעֻלּוֹת וּבִרְבוֹת הַפְּעֻלּוֹת הַטּוֹבוֹת וְרֹב הַתְמָדָתָן מַחֲשָׁבוֹת הַלֵּב מִטַּהֲרוֹת מִתְלַבְּנוֹת מִזְדַּקְּקוֹת, וְהַשֵּׁם חָפֵץ בְּטוֹבָתָן שֶׁל בְּרִיּוֹת כְּמוֹ שֶׁאָמַרְנוּ. וְעַל כֵּן צִוָּנוּ לִקְבֹּעַ מָקוֹם שֶׁיִּהְיֶה טָהוֹר וְנָקִי בְּתַכְלִית הַנְּקִיּוּת לְטַהֵר שָׁם מַחְשְׁבוֹת בְּנֵי אִישׁ וּלְתַקֵּן לְבָבָם אֵלָיו בּוֹ, וְהוּא בָּרוּךְ הוּא בָּחַר אוֹתוֹ הַמָּקוֹם וֶהֱכִינוֹ אֶל הַטּוֹבָה לִבְנֵי אָדָם אוּלַי מֵהֱיוֹתוֹ אֶמְצָעוּת הָעוֹלָם בְּכִוּוּן, וְהָאֶמְצָעוּת נִבְחַר מִן הַקְּצָווֹת, אוֹ מִן הַטַּעַם שֶׁיִּהְיֶה בָּרוּךְ הוּא הַיּוֹדֵעַ. וּמִתּוֹךְ הֶכְשֵׁר הַמַּעֲשֶׂה וְטַהֲרַת הַמַּחֲשָׁבָה שֶׁיִּהְיֶה לָנוּ שָׁם יַעֲלֶה שִׂכְלֵנוּ אֶל הַדְּבֵקוּת עִם הַשֵּׂכֶל הָעֶלְיוֹנִי.

Y por la vía del peshat, según este aspecto, explicaremos la presencia de la Shejiná en aquel lugar. Y aunque la verdad es que dijeron nuestros maestros, de bendita memoria (Meguilá 28a): «Su santidad permanece sobre ellos incluso cuando están en ruinas» —lo cual da a entender que la causa de la presencia de la Shejiná allí no proviene de los que sirven—, es posible decir que aquel lugar lo eligió Dios para bendecir a los hombres, que de él creó, como hemos dicho. Y así como fue su voluntad enviar a los hombres un profeta para enseñarles el camino por el que andar y merecer dar vida a sus almas, así también quiso, con su gran bondad, fijarles un lugar en la tierra que estuviera dispuesto para el bien y el mérito de las criaturas; y todo esto es de su bondad sobre sus criaturas. Y, con todo, siempre se acrecentará allí la bendición y la santidad conforme a los buenos actos que allí hagan los hombres; y entonces, con los buenos actos, se abrirán las fuentes del bien frente a ellos, pues, en verdad, no es igual la santidad del lugar en su ruina que su santidad cuando está habitado.

וְעַל דֶּרֶךְ הַפְּשָׁט עַל הַצַּד הַזֶּה נְפָרֵשׁ שְׁרִיַּת הַשְּׁכִינָה בַּמָּקוֹם הַהוּא, וְאַף עַל פִּי שֶׁהָאֱמֶת כִּי אָמְרוּ רַבּוֹתֵינוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (מגילה כח א) קְדֻשָּׁתָן עֲלֵיהֶם אֲפִלּוּ כְּשֶׁהֵן שׁוֹמֵמִין, שֶׁמַּשְׁמַע בְּזֶה שֶׁאֵין כָּל סִבַּת שְׁרִיַּת הַשְּׁכִינָה שָׁם מִצַּד הָעוֹבְדִים, אֶפְשָׁר לוֹמַר כִּי אוֹתוֹ הַמָּקוֹם בְּחָרוֹ הָאֵל לְבָרֵךְ בְּנֵי אָדָם אֲשֶׁר בָּרָא מִמֶּנּוּ כְּמוֹ שֶׁאָמַרְנוּ, וּכְמוֹ שֶׁהָיָה חֶפְצוֹ לִשְׁלֹחַ לִבְנֵי אָדָם נָבִיא לְהוֹרוֹתָם דֶּרֶךְ יֵלְכוּ בָּהּ וְיִזְכּוּ לְקַיֵּם נַפְשׁוֹתָם, כְּמוֹ כֵן חָפַץ בַּחֲסָדָיו הַגְּדוֹלִים לִקְבֹּעַ לָהֶם מָקוֹם בָּאָרֶץ שֶׁיִּהְיֶה נָכוֹן אֶל טוֹבַת הַבְּרִיּוֹת וּזְכוּתָם, וְכָל זֶה מֵחֲסָדָיו עַל בְּרִיּוֹתָיו. וּמִכָּל מָקוֹם, לְעוֹלָם תִּתְרַבֶּה שָׁם הַבְּרָכָה וְהַקְּדֻשָּׁה לְפִי הַפְּעֻלּוֹת הַטּוֹבוֹת שֶׁיַּעֲשׂוּ שָׁם בְּנֵי אָדָם, וְאָז עִם הַפְּעֻלּוֹת הַטּוֹבוֹת יִפָּתְחוּ מַעְיְנֹת הַטּוֹב כְּנֶגְדּוֹ, כִּי בֶּאֱמֶת אֵינָהּ דּוֹמָה קְדֻשַּׁת הַמָּקוֹם בְּחֻרְבָּנוֹ לִקְדֻשָּׁתוֹ בְּיִשּׁוּבוֹ.

Y asentar esta razón respecto a la Casa nos obliga también a apoyar en esta misma razón, según el peshat, el asunto de los sacrificios, la tribu que sirve y los utensilios preciosos y conocidos. ¿Acaso no dijimos que lo esencial de los corazones depende de los actos? Por eso, cuando un hombre peca, su corazón no se purifica del todo con solo palabras de los labios —diciendo entre sí y la pared: «pequé, no volveré a hacerlo más»—; sino que, al realizar un gran acto a causa de su pecado —tomar machos cabríos de su rebaño, esforzarse en traerlos a la Casa dispuesta para ello, al kohén, y todo el procedimiento escrito acerca de los sacrificios de los pecadores—, mediante todo aquel gran acto se grabará en su alma la maldad del pecado y se apartará de él otra vez.

וְהַנָּחַת הַטַּעַם הַזֶּה בְּעִנְיַן הַבַּיִת תְּחַיֵּב אוֹתָנוּ גַּם כֵּן לִסְמֹךְ אֶל הַטַּעַם הַזֶּה בְּעַצְמוֹ לְפִי הַפְּשָׁט עִנְיַן הַקָּרְבָּנוֹת וְשֵׁבֶט עוֹבֵד וְכֵלִים יְקָרִים יְדוּעִים. הֲלֹא אָמַרְנוּ כִּי עִקְּרֵי הַלְּבָבוֹת תְּלוּיִין אַחַר הַפְּעֻלּוֹת, וְעַל כֵּן כִּי יֶחֱטָא אִישׁ, לֹא יִטְהַר לִבּוֹ יָפֶה בִּדְבַר שְׂפָתַיִם לְבַד, שֶׁיֹּאמַר בֵּינוֹ וְלַכֹּתֶל חָטָאתִי לֹא אוֹסִיף עוֹד, אֲבָל בַּעֲשׂוֹתוֹ מַעֲשֶׂה גָּדוֹל עַל דְּבַר חֶטְאוֹ, לָקַחַת מִמִּכְלְאוֹתָיו עַתּוּדִים וְלִטְרֹחַ לַהֲבִיאָם אֶל הַבַּיִת הַנָּכוֹן אֶל הַכֹּהֵן וְכָל הַמַּעֲשֶׂה הַכָּתוּב בְּקָרְבְּנֵי הַחוֹטְאִים, מִתּוֹךְ כָּל הַמַּעֲשֶׂה הַגָּדוֹל הַהוּא יִקָּבַע בְּנַפְשׁוֹ רֹעַ הַחֵטְא וְיִמָּנַע מִמֶּנּוּ פַּעַם אַחֶרֶת.

Y una razón semejante a esta hallé en el Rambán, de bendita memoria, según la vía del peshat, que escribió (Vayikrá 1:9) en nombre de otros, y estas son sus palabras: que, por cuanto los actos de los hombres se completan en pensamiento, palabra y acción, ordenó HaShem, bendito sea, que cuando alguien peque traiga un sacrificio y apoye sus manos sobre él frente a la acción, y se confiese con su boca frente a la palabra, y queme en el fuego las entrañas y los riñones, que son los órganos del pensamiento y el deseo, y las patas frente a las manos y los pies del hombre, que hacen toda su labor; y rocíe la sangre sobre el altar frente a la sangre de su alma, para que el hombre piense, al hacer todo esto, que pecó contra Elohim con su cuerpo y con su alma, y que merecería que se derramara su sangre y se quemara su cuerpo, de no ser por la bondad del Creador, que tomó de él un trueque y un rescate: el sacrificio, para que su sangre fuera en lugar de su sangre, alma en lugar de alma. Y las partes principales del sacrificio frente a sus órganos principales. Y las porciones, para sustentar con ellas a los maestros de la Torá, que oren por él. Y el sacrificio diario, porque la multitud no se libra de pecar continuamente. Y estas palabras son aceptables y atraen el corazón como palabras de aggadá (Shabat 87a); hasta aquí. Y se extendió aún más en el asunto y escribió: «Y por la vía de la verdad hay en los sacrificios un secreto oculto, etc.», como escribió en sus comentarios a la parashá Vayikrá.

וּכְעֵין זֶה הַטַּעַם מָצָאתִי לְהָרַמְבַּ"ן זִכְרוֹנוֹ לִבְרָכָה עַל צַד הַפְּשָׁט שֶׁכָּתַב (ויקרא א ט) בְּשֵׁם אֲחֵרִים, וְזֶה לְשׁוֹנוֹ, כִּי בַּעֲבוּר שֶׁמַּעֲשֵׂה בְּנֵי אָדָם נִגְמָרִים בְּמַחֲשָׁבָה וּבְדִבּוּר וּבְמַעֲשֶׂה, צִוָּה הַשֵּׁם יִתְבָּרַךְ כִּי כַּאֲשֶׁר יֶחֱטָא יָבִיא קָרְבָּן וְיִסְמֹךְ עָלָיו יָדָיו כְּנֶגֶד הַמַּעֲשֶׂה, וְיִתְוַדֶּה בְּפִיו כְּנֶגֶד הַדִּבּוּר, וְיִשְׂרֹף בָּאֵשׁ הַקֶּרֶב וְהַכְּלָיוֹת שֶׁהֵם כְּלֵי הַמַּחֲשָׁבָה וְהַתַּאֲוָה, וּכְרָעַיִם כְּנֶגֶד יָדָיו וְרַגְלָיו שֶׁל אָדָם הָעוֹשִׂים כָּל מְלַאכְתּוֹ, וְיִזְרֹק הַדָּם עַל הַמִּזְבֵּחַ כְּנֶגֶד דָּמוֹ בְּנַפְשׁוֹ כְּדֵי שֶׁיַּחְשֹׁב אָדָם בַּעֲשׂוֹתוֹ כָּל אֵלֶּה כִּי חָטָא לֵאלֹהִים בְּגוּפוֹ וּבְנַפְשׁוֹ, וְרָאוּי לוֹ שֶׁיִּשָּׁפֵךְ דָּמוֹ וְיִשָּׂרֵף גּוּפוֹ, לוּלֵי חֶסֶד הַבּוֹרֵא שֶׁלָּקַח מִמֶּנּוּ תְּמוּרָה וְכֹפֶר הַקָּרְבָּן, שֶׁיִּהְיֶה דָּמוֹ תַּחַת דָּמוֹ, נֶפֶשׁ תַּחַת נֶפֶשׁ. וְרָאשֵׁי אֶבְרֵי הַקָּרְבָּן כְּנֶגֶד רָאשֵׁי אֵבָרָיו. וְהַמָּנוֹת לְהַחֲיוֹת בָּהֶן מוֹרֵי הַתּוֹרָה שֶׁיִּתְפַּלְּלוּ עָלָיו. וְקָרְבַּן הַתָּמִיד בַּעֲבוּר שֶׁלֹּא יִנָּצְלוּ הָרַבִּים מֵחֲטוֹא תָּמִיד. וְאֵלֶּה הַדְּבָרִים מִתְקַבְּלִין מוֹשְׁכִין הַלֵּב כְּדִבְרֵי הַגָּדָה (שבת פז א), עַד כָּאן. וְהֶאֱרִיךְ הוּא עוֹד בָּעִנְיָן, וְכָתַב, וְעַל דֶּרֶךְ הָאֱמֶת יֵשׁ בַּקָּרְבָּנוֹת סוֹד נֶעֱלָם וכו', כְּמוֹ שֶׁכָּתַב בְּפֵרוּשָׁיו בְּפָרָשַׁת וַיִּקְרָא.

Y añadiremos aún palabras según la vía del peshat, y diremos que de esta raíz nos ordenó Dios ofrecer siempre cosas que el corazón de los hombres codicia, como la carne, el vino y el pan, para que el corazón se despierte más con la ocupación en ellas; y al pobre le obligó a traer de su poca harina, sobre la cual están sus ojos y su corazón todo el día. Y hay además otro despertar para el corazón en el sacrificio de animales, por el lado de la semejanza: que el cuerpo del hombre y el del animal se asemejan en todos sus aspectos, sin distinguirse, salvo que a aquel le fue dado el intelecto y a este no. Y siendo que el cuerpo del hombre sale del marco del intelecto en el momento del pecado, ha de saber que en aquel momento entra en el marco de los animales, ya que solo el intelecto los distingue. Por eso se le ordenó tomar un cuerpo de carne como el suyo y traerlo al lugar elegido para la elevación del intelecto, y quemarlo allí, y hacer que su recuerdo se borre por entero —que no sea recordado ni considerado—, en lugar de su propio cuerpo, para grabar en su corazón una imagen firme: que todo lo que es cuerpo sin intelecto está perdido y anulado por completo. Y se alegrará con su parte, el alma inteligente con que Dios le agració, que es eterna; y también el cuerpo asociado a ella tiene permanencia en la resurrección a causa de ella, cuando anda según su consejo —es decir, que se guarde del pecado—. Y al grabar en su alma esta imagen, se cuidará mucho del pecado. Y prometió la Torá que, con este gran acto y con la disposición de quien lo realiza a arrepentirse de su pecado de corazón y de alma, le será perdonada su falta involuntaria. Pero las transgresiones deliberadas no basta esta figura para expiarlas, pues el que peca con premeditación no se corrige con figuras y palabras, sino con «la vara para la espalda de los necios» (Mishlé 26:3).

וְעוֹד נוֹסִיף דְּבָרִים עַל צַד הַפְּשָׁט, וְנֹאמַר כִּי מִזֶּה הַשֹּׁרֶשׁ צִוָּנוּ הָאֵל לְהַקְרִיב לְעוֹלָם מֵהַדְּבָרִים שֶׁלֵּב בְּנֵי אָדָם חוֹמֵד מֵהֶם כְּמוֹ הַבָּשָׂר וְהַיַּיִן וְהַפַּת כְּדֵי שֶׁיִּתְעוֹרֵר הַלֵּב יוֹתֵר עִם הָעֵסֶק בָּהֶם, וְלֶעָנִי חִיֵּב לְהָבִיא מִמְּעַט קִמְחוֹ אֲשֶׁר עֵינָיו וְלִבּוֹ עָלָיו כָּל הַיּוֹם. וְעוֹד יֵשׁ הִתְעוֹרְרוּת אַחֵר לַלֵּב בְּקָרְבַּן הַבְּהֵמוֹת מִצַּד הַדִּמְיוֹן שֶׁגּוּף הָאָדָם וְהַבְּהֵמָה יִדְמוּ בְּכָל עִנְיְנֵיהֶם לֹא יִתְחַלְּקוּ, רַק שֶׁבָּזֶה נִתַּן הַשֵּׂכֶל וְלֹא בָּזֶה. וּבִהְיוֹת גּוּף הָאָדָם יֹצֵא מִגֶּדֶר הַשֵּׂכֶל בְּעֵת הַחֵטְא, יֵשׁ לוֹ לָדַעַת שֶׁנִּכְנָס בָּעֵת הַהִיא בְּגֶדֶר הַבְּהֵמוֹת אַחַר שֶׁלֹּא יְחַלְּקֵם רַק הוּא לְבַדּוֹ. וְעַל כֵּן נִצְטַוָּה לָקַחַת גּוּף בָּשָׂר כָּמוֹהוּ וְלַהֲבִיאוֹ אֶל הַמָּקוֹם הַנִּבְחָר לְעִלּוּי הַשֵּׂכֶל וּלְשָׂרְפוֹ שָׁם, וּלְהַשְׁכִּיחַ זִכְרוֹ כָּלִיל יִהְיֶה לֹא יִזָּכֵר וְלֹא יִפָּקֵד תַּחַת גּוּפוֹ, כְּדֵי לְצַיֵּר בִּלְבָבוֹ צִיּוּר חָזָק שֶׁכָּל עִנְיָנוֹ שֶׁל גּוּף בְּלִי שֵׂכֶל אָבֵד וּבָטֵל לְגַמְרֵי, וְיִשְׂמַח בְּחֶלְקוֹ בַּנֶּפֶשׁ הַמַּשְׂכֶּלֶת שֶׁחֲנָנוֹ הָאֵל שֶׁהִיא קַיֶּמֶת לְעוֹלָם, וְגַם לַגּוּף הַשֻּׁתָּף עִמָּהּ יֵשׁ קִיּוּם בִּתְחִיָּה בְּסִבָּתָהּ בְּלֶכְתּוֹ בַּעֲצָתָהּ, כְּלוֹמַר שֶׁיִּשָּׁמֵר מִן הַחֵטְא, וּבְקָבְעוֹ בְּנַפְשׁוֹ צִיּוּר זֶה, יִזָּהֵר מִן הַחֵטְא הַרְבֵּה. וְהִבְטִיחָה הַתּוֹרָה שֶׁבַּמַּעֲשֶׂה הַגָּדוֹל הַזֶּה וּבְהַסְכָּמַת עוֹשֵׂהוּ שֶׁיִּתְנַחֵם עַל חֶטְאוֹ מִלֵּב וּמִנֶּפֶשׁ, תְּכֻפַּר אֵלָיו שִׁגְגָתוֹ. אֲבָל הַזְּדוֹנוֹת לֹא יַסְפִּיק לְכַפְּרָם דִּמְיוֹן זֶה, כִּי הַחוֹטֵא בְּמֵזִיד לֹא יוּכַח בְּדִמְיוֹנוֹת וּדְבָרִים, כִּי אִם שֵׁבֶט לְגֵו כְּסִילִים (משלי כו ג).

Y no te resulte difícil, al asentar esta razón, cómo es que traemos siempre un sacrificio voluntario, pues nuestra razón abarca también los voluntarios. Porque, después de haber dicho que el sacrificio es una figura del rebajamiento de los cuerpos y la elevación de las almas, aun sin pecado conocido hallará en él quien lo ofrece provecho para tomar la enseñanza.

וְאַל יִקְשֶׁה עָלֶיךָ בְּהַנָּחַת טַעַם זֶה אֵיךְ נָבִיא קָרְבַּן נְדָבָה לְעוֹלָם, כִּי טַעְמֵנוּ זֶה יִסְבֹּל גַּם הַנְּדָבוֹת. שֶׁאַחַר שֶׁאָמַרְנוּ שֶׁהַקָּרְבָּן דִּמְיוֹן לְהַשְׁפָּלַת הַגּוּפוֹת וּלְעִלּוּי הַנְּפָשׁוֹת, אַף בְּלֹא חֵטְא יָדוּעַ יִמְצָא בּוֹ הַמַּקְרִיב תּוֹעֶלֶת לָקַחַת הַמּוּסָר.

Y respecto al sacrificio de Azazel, que se enviaba vivo al lugar de la ruina y la destrucción, diremos según el sentido llano del asunto: que el pecador consumado no imagine que, después de que su alma reciba castigo por sus pecados, volverá a estar en el lugar de los buenos, o que le quedará permanencia y algún bien —aunque fuera como Yarovam ben Nevat y sus compañeros—, como ve durante todo el año que el cuerpo del animal, que es figura del cuerpo del pecador, tiene cierta permanencia en la Casa de HaShem, bendito sea, en la ceniza que queda allí tras la quema, que no la sacan de la Casa hasta mucho tiempo después. Por eso, en el macho cabrío vivo que carga todas las iniquidades, verán una alusión a que el pecador cuyas iniquidades son muchas —como los apikorsim, los que negaron la Torá y la resurrección de los muertos, y todos los que afligen a Israel en general— no verán jamás el bien, y su gusano no morirá ni su fuego se apagará; tal como el procedimiento del macho cabrío que, al cargar la multitud de iniquidades de todo Israel, es arrojado por completo a una tierra árida, no se halla en la Casa de HaShem ni para degüello ni para rociadura, y su recuerdo perece de la tierra. Y esto es lo que dijeron, de bendita memoria (Yerushalmi Yomá 6:3): que cuando Israel hallaba favor, no llegaba el macho cabrío a la mitad del monte sin que ya se hiciera pedazos, para hacerles saber la figura del pecador consumado: que así perecerá pronto y será destruido con destrucción total, para que aprendan y tomen enseñanza y enmienden sus caminos. Y esta es la buena señal para ellos, pues nadie da enseñanza sino el que ama, como está escrito (Mishlé 13:24): «Y el que lo ama se apresura a corregirlo».

וּבְקָרְבַּן עֲזָאזֵל שֶׁנִּשְׁלַח חַי אֶל מְקוֹם הַחֻרְבָּן וְהַכִּלָּיוֹן נֹאמַר בִּפְשַׁט הָעִנְיָן לְבַל יְדַמֶּה הַחוֹטֵא הַגָּמוּר שֶׁאַחַר שֶׁתְּקַבֵּל נַפְשׁוֹ עֹנֶשׁ עַל חֲטָאִים, תָּשׁוּב לַעֲמֹד בִּמְקוֹם הַטּוֹבִים אוֹ תִּהְיֶה לָהּ הִשָּׁאֲרוּת וְטוֹבָה קְצָת וַאֲפִילּוּ תִּהְיֶה כְּיָרָבְעָם בֶּן נְבָט וַחֲבֵרָיו, כְּמוֹ שֶׁהוּא רוֹאֶה כָּל הַשָּׁנָה כֻּלָּהּ שֶׁיֵּשׁ לְגוּף הַבְּהֵמָה שֶׁהוּא לְדִמְיוֹן גּוּף הַחוֹטֵא הִשָּׁאֲרוּת קְצָת בֵּית הַשֵּׁם יִתְבָּרַךְ בָּאֵפֶר שֶׁנִּשְׁאַר שָׁם בְּעֵת הַשְּׂרֵפָה לֹא יוֹצִיאוּהוּ מִן הַבַּיִת עַד אַחַר זְמַן הַרְבֵּה. עַל כֵּן בַּשָּׂעִיר הַחַי הַנּוֹשֵׂא כָּל הָעֲוֹנוֹת יִרְאוּ רֶמֶז כִּי הַחוֹטֵא שֶׁעֲוֹנֹתָיו מְרֻבִּים כְּמוֹ הָאֶפִּיקוֹרוֹסִין וְשֶׁכָּפְרוּ בַּתּוֹרָה וּבִתְחִיַּת הַמֵּתִים וְכָל הַמְּצֵרִים לְיִשְׂרָאֵל בִּכְלָל, לֹא יִרְאוּ בַּטּוֹבָה לְעוֹלָם וְתוֹלַעְתָּם לֹא תָמוּת וְאִשָּׁם לֹא תִכְבֶּה, כְּמַעֲשֶׂה הַשָּׂעִיר בְּנָשְׂאוֹ רִבּוּי עֲוֹנוֹת כָּל יִשְׂרָאֵל יֻשְׁלַךְ לְגַמְרֵי אֶל אֶרֶץ גְּזֵרָה, לֹא יִמָּצֵא בְּבֵית יְיָ לֹא לִשְׁחִיטָה וְלֹא לִזְרִיקָה, זִכְרוֹ יֹאבַד מִנִּי אָרֶץ. וְזֶהוּ שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (ירושלמי יומא פ"ו ה"ג) כִּי בְּשָׁעָה שֶׁיִּשְׂרָאֵל מְרֻצִּין, לֹא הִגִּיעַ לַחֲצִי הָהָר עַד שֶׁנַּעֲשָׂה אֵבָרִים אֵבָרִים, לְהוֹדִיעָן דִּמְיוֹן הַחוֹטֵא הַגָּמוּר כִּי כֵן יֹאבַד מְהֵרָה וְיִהְיֶה כָּלֶה כִּלָּיוֹן גָּמוּר, לְמַעַן יִלְמְדוּ וְיִקְחוּ מוּסָר וְיֵיטִיבוּ דַּרְכֵיהֶם. וְזֶהוּ הַסִּימָן הַטּוֹב לָהֶם, שֶׁאֵין מְלַמֵּד מוּסָר אֶלָּא הָאוֹהֵב, כְּמוֹ שֶׁכָּתוּב (משלי יג כד) וְאֹהֲבוֹ שִׁחֲרוֹ מוּסָר.

Y en cuanto a la distinción de los sacrificios en su degüello, en las aplicaciones de la sangre, en la porción de los kohanim y en los demás muchos detalles, si dijéramos, según el peshat, que era así para que el pensamiento del que sirve estuviera dirigido al mucho servicio —pues las distinciones obligan a dirigir el pensamiento a la cosa—, no obtendríamos en nuestras manos sino palabras de niñez. Y la suma de las cosas es que también en los peshatim no hallamos nuestras manos ni nuestros pies sin el apoyo de los cabalistas; ante ellos doblamos el rostro, y ellos nos abrirán en todo esto los ojos.

וּבְעִנְיַן חִלּוּק הַקָּרְבָּנוֹת בִּשְׁחִיטָתָן וּבְמַתְּנוֹת הַדָּם וּבְחֵלֶק הַכֹּהֲנִים וְיֶתֶר פִּרְטֵיהֶן רַבִּים, אִם נֹאמַר לְפִי הַפְּשָׁט שֶׁהָיָה כֵּן לִהְיוֹת מַחְשֶׁבֶת הָעוֹבֵד מְכֻוֶּנֶת אֶל הָעֲבוֹדָה הָרַבָּה, כִּי הַחִלּוּקִין יַכְרִיחוּ כִּוּוּן הַמַּחֲשָׁבָה בְּדָבָר, לֹא נַעֲלֶה בְּיָדֵינוּ רַק דִּבְרֵי נַעֲרוּת. וּכְלַל הַדְּבָרִים כִּי גַּם בַּפְּשָׁטִים לֹא נִמְצָא יָדֵינוּ וְרַגְלֵינוּ בִּלְתִּי סַעַד הַמְקֻבָּלִים, וַאֲלֵיהֶם נִכְרַע אַפַּיִם וְיִפְתְּחוּ לָנוּ בְּכָל אֵלֶּה הָעֵינַיִם.

Y, con todo, no se nos ha de tener por de la cuadrilla de los necios al volcar todo nuestro espíritu en estas palabras, pues entre mucha cáscara se halla a veces algo de alimento. Además, vimos a nuestros maestros, de bendita memoria, decir cosas semejantes a las nuestras: que dijeron acerca del sacrificio de la sotá (Sotá 14a): «Ella hizo un acto de bestia, por eso traerá cebada». Y acerca del sacrificio del metzorá (Vayikrá Rabá 16; Arajín 16b): «Él hizo un acto de chismorreo, traerá pájaros». Y algo semejante dijeron, de bendita memoria, acerca de la nidá (Nidá 31a): «¿Por qué dijo la Torá que cuente siete días limpios? Para que sea más querida a su esposo». Y, en verdad, todo esto no es, según su parecer, el colmo de la intención en estas cosas, sino solo para hacer saber que el asunto del precepto admite muchas alusiones, además de principios grandes y firmes.

וְאוּלָם אֵין לִקְרוֹתֵנוּ מִכַּת הַכְּסִילִים בְּהוֹצִיאֵנוּ כָּל רוּחֵנוּ בִּדְבָרִים, כִּי בִּפְסֹלֶת רַב מְעַט אֹכֶל נִמְצָא לְעִתִּים. גַּם כִּי רָאִינוּ לְרַבּוֹתֵינוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה כַּיֹּצֵא בִּדְבָרֵינוּ אוֹמְרִים שֶׁאָמְרוּ בְּקָרְבַּן סוֹטָה (סוטה יד א) הִיא עָשְׂתָה מַעֲשֵׂה בְּהֵמָה לְפִיכָךְ תַּקְרִיב שְׂעוֹרִים. וּבְקָרְבַּן מְצֹרָע (ויקרא רבה פט"ז), הוּא עָשָׂה מַעֲשֵׂה פָּטִיט יַקְרִיב צִפֳּרִים (ערכין טז, ב). וּבְדוֹמֶה לָזֶה אָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה בְּעִנְיַן הַנִּדָּה (נדה לא א), מִפְּנֵי מָה אָמְרָה תּוֹרָה לֵשֵׁב שִׁבְעָה נְקִיִּים? שֶׁתְּהֵא חֲבִיבָה עָלָיו בְּיוֹתֵר. וּבֶאֱמֶת שֶׁאֵין כָּל זֶה לְדַעְתָּם תַּכְלִית הַכַּוָּנָה בַּדְּבָרִים רַק לְהוֹדִיעַ כִּי עִנְיַן הַמִּצְוָה יִסְבֹּל הַרְבֵּה רְמָזִים מִלְּבַד עִקָּרִים גְּדוֹלִים וַחֲזָקִים.

De las leyes del precepto: lo que dijeron, de bendita memoria (Zevajim 112b), que antes de que se construyera la Casa en Yerushaláyim se ofrecían sacrificios en otros lugares, pero desde que se construyó la Casa quedaron prohibidos todos los lugares para edificar en ellos una casa para HaShem y ofrecer allí, como está dicho (Tehilim 132:14): «Este es mi reposo para siempre». Y estas son las cosas esenciales en la construcción de la Casa: hacen en ella un Kódesh y un Kódesh haKodashim, y delante del Kódesh habrá otro lugar, llamado Ulam, y a los tres se les llama Heijal (Midot 4:6). Y hacen una división alrededor del Heijal, alejada de él, a manera de las cortinas del atrio que había en el desierto, y todo lo cercado por esta división —que es a manera del atrio de la Tienda de la Reunión— se llama Azará, y al conjunto se le llama Mikdash. Y hacen en el Mikdash los utensilios escritos en la Torá que allí se necesitan. Y lo que dijeron (Zevajim 88a): que todo utensilio sagrado que se perforó o se agrietó, de inmediato lo funden y lo hacen nuevo; y el cuchillo que se salió de su mango o se melló, no lo reparan, sino que lo guardan de inmediato, pues no hay pobreza en lugar de riqueza. Y hacen dentro de la Azará límites: hasta aquí para los israelitas, hasta aquí para los kohanim; y construyen junto a ella casas para usarlas en todas las necesidades del Mikdash, y a cada una se la llama lishká. Y los demás detalles —como cuál es la construcción de la Casa, su forma y todas sus medidas, y la construcción del altar y sus normas— están explicados en el tratado de Midot. Y asimismo la forma de la menorá, la mesa, el altar de oro y su lugar en el Heijal, en la Guemará de Menajot (28a, 97a) y Yomá (33b).

מִדִּינֵי הַמִּצְוָה. מָה שֶׁאָמְרוּ זִכְרוֹנָם לִבְרָכָה (זבחים קיב ב) שֶׁקֹּדֶם שֶׁנִּבְנָה הַבַּיִת בִּירוּשָׁלַיִם הָיוּ מַקְרִיבִין קָרְבָּנוֹת בִּשְׁאָר מְקוֹמוֹת, אֲבָל מִשֶּׁנִּבְנָה הַבַּיִת נֶאֶסְרוּ כָּל הַמְּקוֹמוֹת לִבְנוֹת בָּם בַּיִת לַשֵּׁם וּלְהַקְרִיב שָׁם, שֶׁנֶּאֱמַר (תהלים קלב יד) זֹאת מְנוּחָתִי עֲדֵי עַד. וְאֵלּוּ הֵם הַדְּבָרִים שֶׁהֵם עִקָּר בְּבִנְיַן הַבַּיִת עוֹשִׂין בּוֹ קֹדֶשׁ וְקֹדֶשׁ קָדָשִׁים, וְיִהְיֶה לִפְנֵי הַקֹּדֶשׁ מָקוֹם אַחֵר וְהוּא הַנִּקְרָא אוּלָם, וּשְׁלָשְׁתָּן נִקְרָאִין הֵיכָל (מדות פ"ד מ"ו) וְעוֹשִׂין מְחִצָּה אַחַת סָבִיב לַהֵיכָל רְחוֹקָה מִמֶּנּוּ כְּעֵין קַלְעֵי הֶחָצֵר שֶׁהָיוּ בַּמִּדְבָּר, וְכָל הַמֻּקָּף בִּמְחִצָּה זוֹ שֶׁהִיא כְּעֵין חֲצַר אֹהֶל מוֹעֵד הוּא הַנִּקְרָא עֲזָרָה, וְהַכֹּל נִקְרָא מִקְדָּשׁ. וְעוֹשִׂין בַּמִּקְדָּשׁ הַכֵּלִים הַכְּתוּבִים בַּתּוֹרָה שֶׁצְּרִיכִים שָׁם. וּמָה שֶׁאָמְרוּ (זבחים פח א) שֶׁכָּל כְּלֵי הַקֹּדֶשׁ שֶׁנִּקְּבוּ אוֹ נִסְדְּקוּ שֶׁמִּיָּד מַתִּיכִין אוֹתָן וְעוֹשִׂין אוֹתָן חֲדָשִׁים, וְסַכִּין שֶׁנִּשְׁמַט מִקַּתּוֹ אוֹ נִפְגַּם אֵין מְתַקְּנִין אוֹתוֹ אֶלָּא גּוֹנְזִין אוֹתוֹ מִיָּד, שֶׁאֵין עֲנִיּוּת בִּמְקוֹם עֲשִׁירוּת. וְעוֹשִׂין בְּתוֹךְ הָעֲזָרָה גְּבוּלִין עַד כָּאן לְיִשְׂרָאֵל, עַד כָּאן לַכֹּהֲנִים, וּבוֹנִין סָמוּךְ לָהּ בָּתִּים לְהִשְׁתַּמֵּשׁ בָּהֶם כָּל צָרְכֵי הַמִּקְדָּשׁ, וְכָל אַחַת נִקְרֵאת לִשְׁכָּה. וְיֶתֶר פְּרָטֶיהָ, כְּגוֹן בִּנְיַן הַבַּיִת כֵּיצַד? וְתַבְנִיתוֹ וְכָל מִדּוֹתָיו, וּבִנְיַן הַמִּזְבֵּחַ וּמִשְׁפָּטָיו, מְבֹאָרִים בְּמַסֶּכֶת מִדּוֹת. וְכֵן תַּבְנִית הַמְּנוֹרָה וְהַשֻּׁלְחָן וּמִזְבַּח הַזָּהָב וּמְקוֹמָם בַּהֵיכָל, בַּגְּמָרָא מְנָחוֹת (כח א צז א) וְיוֹמָא (לג ב).

Y rige este precepto en el tiempo en que la mayoría de Israel está sobre su tierra. Y este es de los preceptos que no recaen sobre el individuo, sino sobre toda la comunidad. Cuando se construya la Casa, pronto en nuestros días, se cumplirá el precepto positivo.

וְנוֹהֶגֶת מִצְוָה זוֹ בִּזְמַן שֶׁרֹב יִשְׂרָאֵל עַל אַדְמָתָן. וְזוֹ מִן הַמִּצְוֹת שֶׁאֵינָן מֻטָּלוֹת עַל הַיָּחִיד כִּי אִם עַל הַצִּבּוּר כֻּלָּן, כְּשֶׁיִּבָּנֶה הַבַּיִת בִּמְהֵרָה בְּיָמֵינוּ יִתְקַיֵּם מִצְוַת עֲשֵׂה.