Capítulo 115
La vejez
Cuando ya han pasado la mayor parte de los años de una persona y llega a los cuarenta, conviene que recuerde su final —porque el hombre marcha hacia su morada eterna y cada día que pasa va menguando—. Y si no recordó a su Creador en los días de su juventud, sino que anduvo descarriado tras los caprichos de su corazón, arrastrado por los placeres y las vanidades de este mundo, sin mirar la obra de HaShem, es tiempo de que se apiade de su alma, de que cuide el honor de su Hacedor, de que vuelva de su mal camino para andar por las sendas de los buenos y los caminos de los justos. Que se guarde y diga: «¡Ay de mí, que ha declinado el día, que se alargan las sombras de la tarde!» (Yirmeyahu 6:4). Ea, déjame volver a mi Esposo, mi Formador, el que me honra y levanta mi cabeza, antes de que lleguen los días malos, esos días en los que no hallaré deleite, en los que no podré hacer ni mérito, ni deber, ni teshuvá. Y que diga: basta ya de aflicción; hasta ahora hice la voluntad de mi yetzer, de aquí en adelante volveré a mi Formador; quizá halle favor y enderece lo que torcí antes del día de mi muerte.
זקן - משעברו רב שנותיו של אדם והגיע לבן ארבעים ראוי לזכר אחריתו כי הולך האדם אל בית עולמו ובכל יום הולך וחסור. ואם לא זכר את בוראו בימי בחרותו והלך שובב בדרך לבו ונמשך אחר תענוגי והבלי העולם הזה ואת פעל ה' לא הביט, עת לחננה על נפשו ולחוס על כבוד קונו ולשוב מדרכו הרעה ללכת בדרכי טובים וארחות צדיקים ישמר ויאמר, אוי לי כי פנה היום כי ינטו צללי ערב (ירמיהו ו ד), הבה נא אשובה אל אישי יוצרי ועושי כבודי ומרים ראשי, בטרם יבואו ימי הרעה, ימים אשר אין לי בהם חפץ שלא אוכל עשות לא זכות ולא חובה ולא תשובה. ויאמר, דיה לצרה, עד עכשו עשיתי רצון יצרי מעתה אשוב אל יוצרי, אולי ארצה ואתקן את מעותי בטרם יום מיתתי.
Grande es el mal del hombre en la tierra: cada cual ve recto su propio camino, y el instinto malo del corazón humano le pinta como hermoso elegir comer y beber, cantar y bailar, saltar en su vigor como el ciervo y el cabrito, pacer en los jardines, multiplicar toda clase de diversiones y el gozo de compañeros de mil especies distintas, y convertir las noches en días entre alegrías y regocijo con amigos queridos —jóvenes y también doncellas— y otras cosas malas por el estilo. Y cuando envejece, su yetzer lo seduce diciéndole que ya no tiene la fuerza de antes, que no es propio de su dignidad sentarse con jóvenes en corrillos de juego; que su honor está entre los grandes, en tratar con hombres de peso, en sentarse con personas de fuste, ancianos como él. Y en las noches largas se sientan como señores a conversar sobre el país y las cosechas, sobre las ciudades y los reinos, y sobre todo lo que pasa bajo la vara de su lengua —de un tema a otro, de un asunto a otro—, para matar el rato con mucha palabrería, echando humo, café y otra vez café. Y les parece que ese es un camino recto, bueno y decoroso, que ese es su deber y que así le sienta bien. No saben ni entienden que esto es carroña y aquello es «un pedazo de lo prohibido», y que unos y otros acaban quemándose en el basurero de las cenizas si no ponen el corazón en volver; pues «en el mucho hablar no falta pecado» (Mishlé 10:19), y «¡ay de las criaturas por la afrenta a la Torá!» (Avot 6:2; Shemot Rabá 41:8), como ya escribimos en la voz «El habla» y en otros lugares.
El único camino recto que el hombre debe escoger para sí —sobre todo al llegar a la vejez— es recordar el día de la muerte y decir: «He aquí que ya envejecí, no sé el día de mi muerte» (Bereshit 27:2); volveré hoy, no sea que muera mañana. Que se apegue a los sabios y a los libros que enseñan conocimiento al hombre, que abra los ojos sobre todos sus asuntos y no malgaste un tiempo tan valioso mientras está libre —porque «el día es corto y la tarea, mucha» (Avot 2:15)—. ¿A qué se dedicará primero: a reparar lo que echó a perder en los días de su juventud, o a cumplir su deber, cada cosa a su tiempo? Por eso, todo lo que esté en su mano hacer, que lo haga: enmiendas, estudios, mitzvot y buenas obras, creciendo cada vez más hasta apartarse de las vanidades y los placeres de este mundo y conducirse con jasidut. Quizá halle favor y pueda decir: «Dichosa mi vejez, que expió mi juventud» (Sucá 53a).
ורעת האדם בארץ, כי דרך איש ישר בעיניו ויצר לב האדם רע מראה לו, שנאה לבחור לאכל ולשתות ולשורר ולרקד וכאיש גבורתו לדלג כאיל וכגדי לרעות בגנים ולהרבות במיני שחוק ושמחת מרעות מינים ממינים שונים, ולשים לילות כימים בשמחות וגיל עם רעים אהובים בחורים וגם בתולות וכהנה רעות, וכאשר יזקין ישיאנו יצרו לאמר שעתה אין כחו כבראשונה ואינו לפי כבודו לישב עם בחורים בסוד משחקים, רק כבודו בגדולים להיות בא באנשים לישב עם אנשי צורה זקנים שכמותו, ובלילות הארכים ישבו שרים נדברו על הארץ ועל הפרות על הערים ועל הממלכות, וכל אשר יעבר תחת שבט לשונם מדבר לדבר ומענין לענין לעבר השעה ברב דברים ומעלה עשן וקאו"י וחזור וקאו"י, ודומה להם שזהו דרך ישר וטוב והגון, וכך הוא חובתו וכך נאה לו, ולא ידעו ולא יבינו כי זו נבלה וזו חתיכה דאסורא, ואלו ואלו נשרפין בבית הדשן אם לא יתנו לב לשוב, כי ברב דברים לא יחדל פשע, ואוי להם לבריות מעלבונה של תורה (אבות ו, ב, שמות רבה מא ח) וכמו שכתבנו בערך "דבור" ומקומות אחרים, רק זו היא דרך ישרה שיבר לו האדם ובפרט כאשר יגיע עד זקנה, יזכר לו יום המיתה ויאמר, הנה נא זקנתי, לא ידעתי יום מותי, אשוב היום שמא אמות למחר. וידבק בחכמים ובספרים המלמדים לאדם דעת, ויפקח עיניו על כל עניניו, ואל יאבד הזמן יקר הערך כשהוא פנוי, כי היום קצר והמלאכה מרבה, על מה יפנה תחלה, או לתקן את אשר עותו בימי בחרותו, או להשלים חובתו דבר בעתו, לכן כל אשר בכחו לעשות יעשה, תקונים ולמודים ומצוות ומעשים טובים, הלוך וגדל עד שיהא פרוש מהבלי ותענוגי העולם הזה ומתנהג בחסידות אולי יתרצה ויאמר: אשרי זקנותי שכפרה על ילדותי (סוכה נג, א):
Y recae sobre nosotros la obligación de tratar con honor a los ancianos, pues hallamos que Hakadosh Baruj Hu concedió honor a los ancianos (Vayikrá Rabá 11:8). Se dice en el midrash (Bavá Batrá 10b) que preguntaron a Shlomo ben David: ¿quién es hijo del Mundo Venidero? Y les respondió: todo aquel ante cuyos ancianos hay honor. Y una de las 613 mitzvot es levantarse ante un anciano. Asimismo hay que honrar a los ancianos en el orden de los asientos: incluso quien es joven y sabio debe ceder el paso, hacia el sitio de arriba, a quien lo supera en años, y no debe decir: «yo soy sabio y me corresponde sentarme arriba». Porque es cosa vergonzosa que un talmid jajam se tome el honor para sí y se siente en el lugar de los grandes; conviene temer que murmuren de él por no haber obrado bien, y que haya un asomo de jilul HaShem. Por eso, que se siente abajo; y si insisten y lo hacen subir, entonces que suba. Ya dijo Shlomo: «mejor que te digan: sube aquí» (Mishlé 25:7).
וחיובא רמיא לנהג כבוד בזקנים, שמצינו בקדוש ברוך הוא שחלק כבוד לזקנים (ויק"ר יא ח). ואיתא במדרש (ב"ב י ב) שאלו לשלמה בן דוד: איזהו בן העולם הבא, אמר להם, כל שכנגד זקניו כבוד. ואחת מתרי"ג מצוות היא לקום מפני זקן. וכן צריך לחלק כבוד לזקנים בסדר הישיבה, ואפלו מי שהוא יניק וחכים יעבר את מי שהוא גדול ממנו במנין למעלה ואל יאמר, חכימאה אנא ולי ראוי לישב למעלה, כי גנאי הדבר לתלמיד חכם שיטל הכבוד לעצמו וישב במקום גדולים, ולמחש בעי שמא יהיו מרננים אחריו כי לא טוב עשה ואיכא צד חלול השם, לכן ישב למטה, ואם יפצרו בו ויעלוהו למעלה אז עלה יעלה. וכבר אמר שלמה (משלי כה ז) טוב אמר לך עלה הנה:
También conviene honrar a los ancianos tomando de ellos consejo en todo asunto. Ya dijeron nuestros sabios, de bendita memoria (Meguilá 31b): si los ancianos te dicen «derriba» y los jóvenes «edifica», escucha a los ancianos, porque el derribar de los ancianos es edificar, y el edificar de los jóvenes es derribar. E incluso si el consejo de los ancianos no les parece acertado, que los jóvenes no avergüencen a los ancianos, sino que les respondan con palabra amable y con el debido respeto. Y el anciano, por su parte, también cuide su honor: que no se exponga al menosprecio, que no haga cosas impropias de un anciano, y que tampoco hable donde sabe que sus palabras no serán escuchadas; así su honra quedará a salvo en su sitio. Ya dijeron nuestros sabios, de bendita memoria (Tanjumá Miketz 10), que el hombre pida misericordia por los días de la vejez, para estar sano y limpio de los achaques de los ancianos. Y es sabido su dicho, de bendita memoria (Sanhedrín 44b), que el hombre debe siempre adelantar la oración antes de la desgracia. Por eso también por esto ha de orar mientras aún está en su lozanía (y ya dispuse una oración, besiata dishmaya). En todo caso, si tiene achaques de la vejez que resultan pesados para los de su casa, hay que soportarlos y sobrellevarlos con calma y con respeto, pues «según el esfuerzo, la recompensa» (Avot 5:23). Y conviene temer que también él llegue a esa condición, y que como hizo, así le hagan; en todo caso, HaShem, bendito sea, le pagará su recompensa según su obra.
וכן ראוי לחלק כבוד לזקנים לטל מהם עצה על כל דבר. וכבר אמרו רבותינו ז"ל (מגילה לא, ב) אם יאמרו לך זקנים לסתר ונערים לבנות, שמע לזקנים, שסתירת זקנים בנין ובנין נערים סתירה. ואפלו אם לא ישר בעיניהם עצת הזקנים לא ילבינו נערים פני זקנים, אלא ישיבום בנעם שיח ודרך כבוד כראוי. והזקן גם כן ישמר כבודו, ואל יביא עצמו לידי בזיון, ולא יעשה מעשים שאינם נאים לזקנים, וגם לא ידבר במקום שיודע שאין דבריו נשמעין, ובזה יהיה כבודו במקומו מנח. וכבר אמרו רבותינו ז"ל (תנחומא מקץ י) שיבקש אדם רחמים על ימי הזקנה שיהא בריא ונקי ממומי הזקנים. וכבר ידוע מאמרם ז"ל (סנהדרין מד ב) שלעולם יקדים אדם תפלה לצרה. ולכן גם לזאת יתפלל בעודנו באבו (וכבר סדרתי תפלה בסיעתא דשמיא). ועל כל פנים אם יש לו ממומי הזקנים שמכבידים על אנשי ביתם, צריך לסבלם ולנהלם בנחת ובדרך כבוד, ולפם צערא אגרא. ולמחש בעי שמא גם הוא יבוא לידי מדה זו וכאשר עשה כן יעשה לו, ועל כל פנים השם יתברך כפעלו ישלם גמולו: