Capítulo 118
La adulación
La gravedad del mal de la adulación está explicada en las palabras de nuestros sabios, de bendita memoria, en el Talmud y en los midrashim, y fue recogida por un hombre puro, nuestro maestro el rav Rabí Jaim Vital, de bendita memoria, en su libro sagrado «Shaaré Kedushá». El hombre temeroso que rehúye la mentira que la adulación arrastra hará de ello un lazo firme y un recordatorio ante sus ojos.
חנופה - חנפה גדל רעתה מפרש בדברי רבותינו ז"ל בש"ס ומדרשים, ואסף איש טהור רבנו הרב רבי חיים ויטל ז"ל בספרו הקדוש "שערי קדשה", מי האיש הירא יצא עתק בקשר אמיץ ויהיה לזכרון בין עיניו. ואמנם צריך לבאר מהו חנפה, כי יש דברים שאינם חנפה ויש חסרי מדע שחושבין שהם חנפה, כגון המכבד איש עשיר חושבין אותו למחניף, והמתריס כנגדם ומזלזל בכבודם הוא מתהלל בהוללותו באמרו שהוא אינו יודע להחניף. ואין בפיהו נכונה, כי ראוי והגון לכבד את העשירים, שכן מצינו (ערובין פו, א) ברבנו הקדוש שהיה מכבד את העשירים, ורבי עקיבא גם כן היה מכבד עשירים. והטעם, שמאחר שהמלך חפץ ביקרו והשפיע עליו ממרום שפע ברכה גם אנחנו חיבים בכבודו, ובפרט אם קבל ממנו טובה והנאה פשיטא שחיב לחלק לו כבוד. ועוד, שהמרבה נכסים מסתמא מרבה לעשות מצוות ומעשים טובים יותר מאחרים וחטאיו בצדקה יפרק, וראוי לחוש קצת על כבודו אף אם עשה שלא כהגן ויצא קצת מן השורה אין לזלזל כל כך בכבודו, שכן מצינו בש"ס שאמרו (פסחים נג, א) אלמלא תודוס אתה גוזרנו עליך נדוי, ופרשו שם שהיה מטיל מלאי לכיסן של תלמידי חכמים. אבל ענין החנפה הוא בשני אפנים, הראשון קשה והשני קשה הימנו. האפן הראשון הוא שמראה פנים וחבה יתרה לחברו ואין פיו ולבו שוים, אלא בפיו שלום ידבר ובקרבו ישים ארבו, או אפלו אם אינו אויב לו ולא מבקש רעתו, כל שמראה אהבה רבה וכבוד גדול יותר מן האמת אשר בלבבו הוא נכשל בעון חנפה, וכל כי האי התירו חז"ל אצל אשתו משום שלום הבית ולרבו כדי שילמדנו תורה, וגם מחניפין לרשעים מפני דרכי שלום (פרקי דרבי אליעזר לז ונז' מנורת המאור סי' מה):
Ahora bien, hay que aclarar qué es la adulación, porque hay cosas que no lo son y hay ignorantes que las toman por adulación. Por ejemplo, al que honra a un hombre rico lo tienen por adulador, y el que se enfrenta a los ricos y desprecia su honor se jacta de su propia insensatez diciendo que él no sabe adular. Pero en su boca no hay verdad, pues es justo y correcto honrar a los ricos. Así lo encontramos con nuestro santo maestro, que honraba a los ricos (Eruvín 86a), y también Rabí Akiva honraba a los ricos. ¿La razón? Que si el Rey desea su honra y ha derramado sobre él desde lo alto una abundancia de bendición, también nosotros estamos obligados a honrarlo. Y más aún si uno ha recibido de él un bien o un favor: es obvio que está obligado a rendirle honor.
ברם האפן השני הוא רע ומר, דהינו האומר לרע טוב אתה, ואינו מוכיח ואינו מוחה במי שבידו למחות, שמלבד שהוא נתפס על הרעה כאלו הוא עשאה ונוסף גם הוא ענוש יענש על גדל עון החנפה. והאיש אשר הוא טהור וירא את ה' לא ישא פני דל ולא יהדר פני גדול, ולא יחוס על עצמו פן יחסר כבודו או הנאתו, רק יבטח בה' שלא ימנע טוב להולכים בתמים, וכל המרבה כבוד שמים כבודו מתרבה ושלל לא יחסר, וישאג כארי וכשופר ירים קולו למחות במי שבידו למחות. ועוד נכתב בזה לקמן בערך תוכחה בסיעתא דשמיא. וקרא כתיב (משלי כח ד) עזבי תורה יהללו רשע ושמרי תורה יתגרו בם. וכתיב (תהלים קלט כא) הלא משנאיך ה' אשנא. הנה כי כן שאת פני רשע לא טוב. ואסור להסתכל בפני אדם רשע כל שהוא מפרסם שהוא מוסר ובעל עברות ביד רמה בפרהסיא. וראוי לכל ירא ה', אפלו אין בידו למחות, לפחות יברח ממנו ולא ישא פניו ולא יחלק לו כבוד ולא יגור ממנו ולא ירצה בהנאתו, רק יהיה נבזה בעיניו נמאס, ואת יראי ה' יכבד. והן בעון גברה חנפה וכמעט אין נקי מעון זה, אך האיש הירא את ה' ומאמין כי האלקים יביא במשפט על כ ל ורבה רעת החנפה, לא יהיה אחרי רבים לרעות, אלא יתגבר כארי ויעשה הטוב והישר בעיני אלקים, אף אם אינו ישר בעיני אנשים חסרי מדע, ויכלכל דבריו במשפט על פי התורה, וה' יהיה לו לעזרה:
Y otra razón: el que acumula bienes, por lo general cumple más mitzvot y hace más buenas obras que otros, y expía sus faltas con la caridad. Conviene, pues, cuidar algo de su honor, e incluso si obró de manera indebida y se salió un poco de la norma, no hay que menospreciar tanto su honor. Así lo encontramos en el Talmud, donde dijeron (Pesajim 53a): «De no ser tú Todos, decretaríamos contra ti la excomunión», y allí explicaron que él proveía mercadería para el bolsillo de los sabios.
Pero el asunto de la adulación se da de dos maneras: la primera es grave, y la segunda más grave todavía. La primera manera es cuando uno muestra a su prójimo una cara y un afecto excesivos, y su boca y su corazón no concuerdan: con la boca habla de paz, pero por dentro le tiende una emboscada. O incluso si no es su enemigo ni busca su mal, siempre que muestre un amor y un honor mayores que la verdad que hay en su corazón, cae en el pecado de la adulación. Con todo, algo así lo permitieron nuestros sabios con la propia esposa, por la paz del hogar, y con el maestro, para que le enseñe Torá; también se adula a los malvados por los caminos de la paz (Pirké de Rabí Eliezer 37; y lo menciona el Menorat Hamaor, cap. 45).
La segunda manera, en cambio, es amarga y mala: es la del que dice al malo «eres bueno», y no lo reprende ni protesta teniendo poder para protestar. Pues, además de que carga con el mal como si él mismo lo hubiera cometido, encima será castigado por la enorme culpa de la adulación. El hombre que es puro y teme a HaShem no se pliega ante el pobre ni se doblega ante el grande, ni se apiada de sí mismo por temor a perder su honor o su provecho, sino que confía en HaShem, que no niega el bien a los que caminan con integridad. Y el que aumenta el honor del Cielo, su propio honor aumenta y no le falta recompensa; rugirá como un león y alzará su voz como un shofar para protestar ante quien está en su mano protestar. Más adelante escribiremos sobre esto, con la ayuda del Cielo, en el apartado de la reprensión.
Y está escrito en el versículo (Mishlé 28:4): «Los que abandonan la Torá alaban al malvado, pero los que guardan la Torá contienden con ellos». Y está escrito (Tehilim 139:21): «¿Acaso no aborrezco, Adonái, a los que te aborrecen?». Así pues, favorecer el rostro del malvado no es bueno. Y está prohibido mirar el rostro de un hombre malvado que es notorio como rebelde y transgresor descarado, en público y con mano alzada. Y conviene a todo temeroso de HaShem, aun cuando no esté en su mano protestar, que al menos huya de él, y no lo favorezca, ni le rinda honor, ni le tema, ni desee su provecho, sino que sea despreciable y vil a sus ojos; y a los temerosos de HaShem, que los honre.
Y por nuestras culpas la adulación se ha extendido, y casi no hay quien esté limpio de este pecado. Pero el hombre que teme a HaShem y cree que Elohim hará comparecer a juicio toda obra, y que el mal de la adulación es grande, no irá tras la mayoría para el mal, sino que se fortalecerá como un león y hará lo bueno y lo recto a los ojos de Elohim, aun cuando no sea recto a los ojos de hombres ignorantes; conducirá sus asuntos con rectitud según la Torá, y HaShem será su ayuda.