Pele Yoetz·Capítulo 12034 / 391
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Capítulo 120

La debilidad

«El débil dirá: fuerte soy» (Yoel 4:10) — pero en la hora de la flaqueza es cuando se sabe quién es de verdad. Quien ama a HaShem con todo su corazón no abandona el servicio de HaShem por cualquier dolencia leve, sino que se fuerza a cumplir la voluntad de su Creador. Ya lo dijeron nuestros maestros, de bendita memoria (Shabat 83b), sobre el versículo «un hombre que muere en la tienda» (Bamidbar 19:14): que incluso en la hora de la muerte ha de ocuparse en la Torá — y según el esfuerzo, la recompensa.

חלוש - החלש יאמר גבור אני ובשעת חלשה אז הוא נכר, האוהב את ה' בכל לבבו שלא יעזב עבודת ה' בעלה כל דהוא, אלא ידחק עצמו לעשות רצון קונו. וכבר אמרו רבותינו ז"ל (שבת פג ב) על פסוק אדם כי ימות באהל, שאפלו בשעת מיתה יעסק בתורה ולפם צערא אגרא. אמנם חיובא רמיא על מי שהוא חלוש להשתדל להבריא עצמו ברפואות ויאכל וישתה יותר ממה שיש לו ולמצוה תחשב לו וה' ישלם לו. צא ולמד ממה שאמרו רבותינו ז"ל (שבת קכט, א) שהמקל בסעדת הקזה מקלין לו מזונותיו מן השמים ואומרים הוא על חייו לא חס אנו נחוס עליו. ועת לכל חפץ (קהלת ג א) עת להתענות ולסגף עצמו ועת להשתדל להבריא גופו. וכבר הזהירונו רבותינו ז"ל שלעולם יהא אדם זהיר בפת שחרית, וכמה מעלות אמרו רבותינו ז"ל על פת שחרית (ב"מ קז, ב) באפן שביום שאוכל יאכל תכף אחר תפלת שחרית ולא יעבר מלטעם מידי בצפרא בטרם יחל"ש חושי"ם. וכן בכל שעה שהוא רעב יאכל, ויאכל בשר וישתה יין וכל דברים המחזיקים גופו של אדם לשם שמים, כדי שיוכל לעבד בוראו כדת מה לעשות. אך שלא ישיאנו יצרו לומר שהוא חלוש ושאינו יכול לעבד בוראו, ושהוא צריך לאכילות ושתיות מרבות כדי להיות בריא וחזק לעבודת השם יתברך, כי הלא אלקי"ם יחקר זאת כי הוא יודע קשט דברי אמת. ואלו מן הדברים שהן להם שעור, אין להוסיף ואין לגרע, ובזה ימצא גופו ונפשו מרגוע:

Ahora bien, sobre quien está débil recae la obligación de esforzarse por sanar con remedios; que coma y beba más de lo acostumbrado, y le será contado como mitzvá, y HaShem se lo recompensará. Fíjate en lo que dijeron nuestros maestros, de bendita memoria (Shabat 129a): a quien escatima en la comida que sigue a la sangría, el Cielo le escatima el sustento, y dicen: «Él no se cuidó su propia vida; ¿vamos a cuidarlo nosotros?». Y «hay un tiempo para cada cosa» (Kohélet 3:1): tiempo de ayunar y mortificarse, y tiempo de esforzarse por sanar el cuerpo.

También nos advirtieron nuestros maestros, de bendita memoria, que el hombre sea siempre cuidadoso con el pan de la mañana, y cuántas virtudes le atribuyeron (Baba Metzía 107b). De modo que, el día que come, coma en cuanto termine la tefilá de shajarit, sin dejar de probar algo por la mañana, antes de que se le debiliten los sentidos. Y lo mismo a cualquier hora en que tenga hambre: que coma; que coma carne y beba vino y todo lo que fortalece el cuerpo del hombre, leshem shamáyim, para poder servir a su Creador como es debido.

Pero que no lo engañe su yetzer hará hasta hacerle decir que está débil y no puede servir a su Creador, y que necesita comer y beber en abundancia para estar sano y fuerte para el servicio de HaShem bendito — porque «¿acaso no habría de escudriñarlo Elohim?» (Tehilim 44:22), ya que Él conoce la verdad de las palabras verdaderas. Estas son de las cosas que tienen su justa medida: no cabe añadir ni quitar; y así hallarán reposo su cuerpo y su alma.