Pele Yoetz·Capítulo 12943 / 391
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Capítulo 129

La sabiduría

«Dichoso el hombre que halla sabiduría» (Mishlé 3:13): dichoso en este mundo, y bien le irá en el venidero. Esta es la mitzvá del padre para con el hijo —criarlos en la Torá—: así se alegrará con ellos en este mundo y su alma gozará de plenitud en el venidero. Es algo sabido y notorio; sin embargo, nadie se lo toma a pecho para entregarse de lleno a ello y meterse en lo hondo del asunto como corresponde, dada la magnitud del bien que reporta. Y la obligación recae sobre todo en los guardianes de la ciudad, en cada lugar, que han de montar guardia en esto con toda su fuerza y todo su poder, y velar por los hijos de los pobres, pues de ellos saldrá la Torá. Con ello será grande su riqueza en este mundo y en el venidero, porque grande es la obra, y «árbol de vida es para quienes se aferran a ella» (Mishlé 3:18).

Ahora bien, la sabiduría consiste en saber deliberar y adentrarse en lo profundo de la halajá. Hay opiniones erradas, de quienes no quieren esforzarse y alegan: ¿acaso lo esencial del estudio de la Torá no es guardar, hacer y cumplir? Pues entonces nos basta con estudiar compendios y dictámenes legales. Pero no tienen razón en esto, porque es sabido que Hakadosh Baruj Hu se regocija en el pilpul, el análisis agudo. Y quien analiza a fondo la halajá quiebra la fuerza de la kelipá, separa el grano de la paja y engalana a la novia —y no hay límite a su recompensa—. Así pues, a quien HaShem agració con entendimiento le conviene esforzarse y penetrar en lo que le supera, y con el sudor de su frente empeñarse y fortalecerse para entrar por las puertas de la sabiduría. Día tras día aumentará su saber, hasta que sepa inferir una cosa de otra y deducir una cosa de otra, hasta ser digno de emitir dictámenes en Israel.

Y es sabido que quien desea alcanzar la corona de la Torá ha de tenerle un amor singular y una gran dedicación, día y noche, buscando ir tras las cosas grandes y comprender lo difícil con mucho esfuerzo y gran fatiga. Ya dijeron (Meguilá 6b): «Si alguien te dice: me esforcé y no hallé, no le creas». Y ya contaron de nuestro maestro el Arí, de bendita memoria, que se afanaba en la halajá hasta sudar; y cuando no comprendía la profundidad de la halajá, confesaba, lloraba y derramaba lágrimas tantas como los cabellos de su cabeza, según está escrito en los escritos. Que de esto aprenda el sabio cuán preciado es el valor de la sabiduría, y cómo conviene conducirse con ella y aferrarse a ella con gran vigor y firmeza. Según su amor y su dedicación crecerá su sabiduría, y «la sabiduría del hombre ilumina su rostro» (Kohélet 8:1), en este mundo y en el venidero. «El principio de la sabiduría es el temor de Adonái» (Tehilim 111:10), y «todo aquel cuyo temor al pecado precede a su sabiduría, su sabiduría perdura» (Avot 3:9): este es un gran principio en la Torá.

חוכמה - אשרי אדם מצא חכמה (משלי ג יג), אשריו בעולם הזה וטוב לו לעולם הבא. וזו מצות האב על הבן לגדלם על התורה, ישמח בהם בעולם הזה ותתענג בדשן נפשו לעולם הבא. וזה דבר ידוע ומפרסם, אבל אין איש שם על לב למסר נפשו על הדבר הזה, ולהכנס בעבי הקורה כדמבעי למעבד לפי רב הטובה, וביותר חיובא רמיא על נטורי קרתא די בכל אתר לעמד על המשמר על זה בכל כחם ובכל מאדם, ולזהר בבני עניים שמהם תצא תורה, ובזה יהיה רכושם רב בעולם הזה ובעולם הבא, כי גדול המעשה ועץ חיים היא למחזיקים בה. והנה ענין החכמה הוא שידע לשא ולתן וללון בעמקה של הלכה. ויש דעות נפסדות שאינם רוצים ליגע את עצמם באמרם, הלא עקר עסק התורה הוא כדי לשמר ולעשות ולקים, אם כן די לנו ללמד קצורים ופסקי דינים. ולא צדקו בזה, דידוע דחדי קדשא בריך הוא בפלפולא, והמפלפל בהלכה משבר כח הקלפה ומברר מוץ ותבן ומקשט את הכלה ואין קץ לשכרו, הנה כי כן מי שחננו ה' דעת ראוי לו לדחק ולכנס במפלא ממנו, ובזעת אפיו יתאמץ ויתחזק לכנס בשערי החכמה, יום ליום יוסיף דעת עד שידע להבין דבר מדבר ולדון דבר מדבר, עד שיהא ראוי להיות מורה הוראות בישראל. וידוע שהרוצה לזכות לכתרה של תורה, צריך שיהא לו חבה יתרה ושקידה רבה יומם ולילה, שיבקש ללכת בגדולות ולהבין את הדבר הקשה ברב עמל ויגיעה רבה. וכבר אמרו (מגילה ו, ב) אם יאמר לך יגעתי ולא מצאתי אל תאמן. וכבר הגידו על רבנו האר"י ז"ל שהיה יגע בהלכה עד שהיה מזיע, וכשלא היה מבין עמק ההלכה היה מתודה ובוכה ומוריד דמעות כדי שערות ראשו, כמו שכתוב בכתבים, ומזה ישמע חכם יקר ערך החכמה, ואיך ראוי לנהג בחכמה ולאחז בה ברב עז ותעצומות, ולפי חבתו ושקידתו יגדל חכמתו, וחכמת אדם תאיר פניו בעולם הזה ובעולם הבא, וראשית חכמה יראת ה', וכל שיראת חטאו קודמת לחכמתו חכמתו מתקימת (אבות ג ט), זה כלל גדול בתורה: