Capítulo 25
El honor a los padres
El hijo. El hijo honra a su padre y a su madre, como ya escribimos y como aún se escribirá más sobre esto. Pero ahora he venido a reunirlo todo en breve, y no hay exposición sin novedad. Es así: hay un deber del padre hacia el hijo, el de conducirse con él según su edad, según su carácter, según el entendimiento del hijo y según la necesidad del momento —ya con exigencias, ya con bendiciones—. Recae sobre el padre la obligación de medir sus palabras con criterio, de modo que aquel hijo obre bien y no peque. Y para esto hace falta gran discernimiento y mucha paciencia, para conducirse según la necesidad por el camino del medio: que no le niegue al muchacho la corrección, pero que tampoco lo reprenda en exceso; que no se quede corto donde conviene extenderse, ni se extienda donde conviene ser breve. También es deber del padre hacia el hijo enseñarle Torá y casarlo cuando se acerca a su edad (Kidushín 29a), como ya escribimos en su lugar.
בן - בן יכבד אב ואם, כאשר כתבנו ונכתב עוד מזה, אך עתה באתי לכלל הכל בקצור, ואין מדרש בלא חדוש, והוא, כי יש מצות האב על הבן להתנהג עמו על פי שניו ולפי מדותיו ולפי דעתו של בן ולפי צרך שעה, אם בקשות אם ברכות, חיובא רמיא על האב לכלכל דבריו במשפט באפן שיעשה טוב אותו הבן ולא יחטא. ולזה צריך דעת גדולה וסבלנות יתרה להתנהג לפי הצרך בדרך הממצע, שלא ימנע מנער מוסר ולא ייסרו יותר מדי, ולא יקצר במקום שראוי להאריך ולא יאריך במקום שראוי לקצר. וגם כן מצות האב על הבן ללמדו תורה ולהשיאו אשה סמוך לפרקו (קדושין כט א), וכמו שכתבנו במקומו:
Y el deber del hijo hacia el padre es honrarlo y temerlo. Y si a veces su padre se enoja con él, lo golpea y lo maldice sin motivo —por alguna pena que lleva en el corazón a causa de los sinsabores del tiempo y descarga sobre él su ira, o por el carácter de su padre, o por su falta de entendimiento—, entonces el hijo necesita discernimiento para soportarlo todo, por respeto al mandato de su Creador. Que no se le rebele, que no le responda con dureza, que no lo avergüence, jas veshalom, sino que doble la cabeza como el junco y aguante sin quejarse. Pues ya dijeron en el Talmud (Kidushín 31a) acerca de Dama ben Netiná —aunque era gentil— que su madre, que estaba trastornada, lo abofeteó ante los grandes de Roma, le arrancó la bolsa y la arrojó al mar, y él no la avergonzó. Cuánto más si su padre y su madre son sensatos: el hijo debe pensar que la razón está de parte de ellos en todo lo que le han hecho, y si a sus ojos parece que se han excedido, es por su propia falta de entendimiento. Pues así son los hijos: siempre buscan justificarse a sí mismos, como si la razón estuviera de su lado en todo lo que hacen, y les parece que su padre y su madre les tuercen el juicio en cada reproche. Pero el hijo que tiene entendimiento y cuyo tesoro es el temor de HaShem no piensa así ni su corazón razona de ese modo: al contrario, considera que sin duda alguna ellos obran como es debido, y que si algo hay de vacío, de él procede. Que tienda su oído como un embudo para recibir las reprensiones, y que no se aparte de lo que le digan, ni a derecha ni a izquierda, aunque le parezca que llaman derecha a lo que es izquierda.
ומצות הבן על האב לכבדו ולירא ממנו. ואם לפעמים יכעס עליו אביו ויכנו ויקללנו בלא דבר מחמת איזה צער שיש בלבו ממקרי הזמן וישפך עליו חמתו או מחמת מדותיו של אביו או חסרון דעתו, אז צריך דעת בבן לסבל הכל לכבוד מצות קונו, ולא יתריס כנגדו ולא ישיבנו קשות ולא יכלימנו, חס ושלום, אלא יכף כאגמון ראשו ועל יסבל ולא יבל, שהרי אמרו בש"ס (קדושין לא א) על דמא בן נתינא, אף על פי שהיה גוי ואמו היתה שוטה וכפתתו לפני גדולי רומי ונטלה ארנקי שלו והשליכתו לים, ולא הכלימה. ומה גם אם אביו ואמו בני דעת, שצריך הבן לחשב שהדין עמהם בכל מה שעשו לו, ואם בעיניו נראה שיצאו מן השורה, הוא מחמת חסר דעתו, שכן דרך הבנים שלעולם מבקשים זכות לנפשם כאלו הדין עמהם בכל מה שעושים, ונראה להם כאלו אביהם ואמם מעבירים עליהם את הדין בכל מה שמוכיחים אותם, אבל הבן שהוא בר דעת ויראת ה, היא אוצרו לא כן ידמה ולבבו לא כן יחשב, אלא יחשב שבודאי הגמור הם עושים כהגן, ואם ריק הוא, ממנו. ויעשה אזנו כאפרכסת לקבל תוכחות, ולא יסור מן הדבר אשר יגידו לו ימין ושמאל, אפלו אם נדמה לו שאומרים על ימין שהוא שמ אל:
Y también es deber del hijo ser un hijo que da mérito a su padre (Sanhedrín 104a): que se esfuerce con todas sus fuerzas y con todo su empeño en llevar a su padre y a su madre a la Tierra de Israel, en honrarlos en su muerte, y en hacer todo cuanto esté en su mano por su descanso y por la elevación de su alma, todos los días de su vida. Estas son algunas de las sendas del camino recto por las que han de conducirse hijos y padres, en honor del Rey de la Gloria.
וגם כן מצות הבן שיהא ברא מזכה אבא (סנהדרין קד, א), וישתדל בכל כחו ובכל מאדו לשלח אביו ואמו לארץ ישראל ויכבדם במיתתם, וכל אשר בכחו לעשות למנוחתם ולעלוי נשמתם יעשה כל ימי חייו. הן אלה קצות דרכי הישר להתנהג בהם הבנים והאבות לכבוד מלך הכבוד: