Pele Yoetz·Capítulo 264192 / 391
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Capítulo 264

La duda

Ya lo dijeron nuestros sabios, de bendita memoria: una transgresión dudosa es más grave que una transgresión cierta (Avot de Rabí Natán 30). Y es que, cuando alguien sabe que ha pecado, se toma a pecho lo hecho y se arrepiente; pero ante una transgresión dudosa se busca excusas y se dice: «Tal vez no obré mal».

Por eso conviene huir de la transgresión y cuidarse de la duda de la duda mucho más de lo que uno huye ante la espada. Lo vemos con nuestros propios ojos: el enfermo se preocupa y se guarda de cualquier cosa que pueda agravar su dolencia, aun cuando el riesgo sea remoto —una duda de la duda—. Y si así se comporta por una vida pasajera, cuánto más habría de hacerlo por la vida eterna, para no irritar a su Creador ni causar daño espiritual y tantos otros males. Quien no repara en la duda resulta que no cuida el honor de su Hacedor, jas veshalom.

Ya escribí sobre esto más arriba, en la voz «jasidut»; búscalo allí. Y en todo caso semejante, «quédate quieto y no actúes» es lo preferible, y así el temeroso del Cielo cumple con su deber según todas las opiniones.

ספק - כבר אמרו רבותינו זכרונם לברכה (אבות דרבי נתן פ"ל) ספק עברה קשה מעברה, שבזמן שאדם יודע שחטא, נותן לב ומתחרט, אבל על ספק עברה מורה התרא לנפשה ואומר, אולי לא פעלתי און. וראוי לאדם לברח מן העברה ולחוש לספק ספקא יותר ויותר ממה שבורח מפני חרב, ועינינו רואות שהחולה חושש ומשתמר מדבר הגורם להכביד חליו אפלו על ספק ספקא, אם על חיי שעה כך על חיי עולם ושלא להכעיס את בוראו ולגרם פגם וכהנה רעות רבות על אחת כמה וכמה, ומאן דלא חיש לספקא, נמצא שאינו חס על כבוד קונו חס ושלום. וכבר כתבתי בזה לעיל ערך חסידות עין שם. וכל כי הא שב ואל תעשה עדיף וירא שמים יוצא ידי חובת כל הדעות: