Capítulo 273
La reflexión
La reflexión (iyún) es muy necesaria para todo. En cuanto a la sabiduría de la Torá, ya dijeron (Berajot 6b): agra deshmateta savra —«la recompensa del estudio está en el razonamiento»—, pues uno entrega su espíritu a examinar la profundidad de la halajá y a debatir con agudeza mediante preguntas y respuestas, para separar la paja del grano, para purificar la halajá y limpiarla de la adherencia de las kelipot, y para adornar a la novia: las letras de «halajá» son las mismas que las de «kalá», novia. Y lo mismo en materia de dictamen: hace falta examinar los pormenores del caso para emitir un fallo verdadero, fiel a la verdad. E igual en todos los asuntos del mundo: cada acto y cada palabra piden mucha reflexión —si hacerlo o abstenerse, cómo y de qué manera conviene hacerlo—, pues «quien reflexiona sobre un asunto hallará el bien» (Mishlé 16:20). Y esta es una gran regla: que el hombre no sea sabio a sus propios ojos ni se apoye en su entendimiento, que no se fíe de la primera impresión, porque está escrito (Tehilim 116:11): «Yo dije en mi premura: todo hombre es mentiroso».
עיון - עיון הוא הכרחי מאד לכל דבר, אם לחכמת התורה כבר אמרו (ברכות ו ב) אגרא דשמעתתא סברא, כי יתן את רוחו לעין עמק ההלכה ולפלפל בחכמה בקשיות ובתרוצים, כדי לברר קש ותבן מן הבר, ולטהר את ההלכה וללבנה מאחיזת הקלפות, וכדי לקשט את הכלה אותיות "הלכה". וכן לענין הדין צריך לעין מצוי הדין להוציא דין אמת לאמתו. וכן לכל מלי דעלמא צריך עיון רב על כל מעשה, ועל כל דבור אם לעשות אם לחדל, ואיך ובאיזה אפן ראוי לעשות ומשכיל על דבר ימצא טוב. וזה כלל גדול שלא יהא אדם חכם בעיניו ואל בינתו אל ישען בהשקפה ראשונה כי קרא כתיב (תהלים קטז יא) אני אמרתי בחפזי כל האדם כוזב:
Por eso, qué buena es la compañía de otros para el estudio de la Torá, pues «el hierro con el hierro se afila» (Mishlé 27:17). Y también en los asuntos del mundo: «el sabio escucha el consejo» y «en la abundancia de consejeros está la salvación» (Mishlé 11:14), y «mejores son dos que uno» (Kohélet 4:9). Y si por alguna causa quiere apoyarse en su propio saber —porque no tiene con quién hablar—, que haga al menos esto, y quizá haya esperanza: que ante todo lo que le venga al espíritu en la primera impresión, sea en la Torá o en los asuntos del mundo, procure y se empeñe en refutarse a sí mismo, a solas consigo, como si tuviera enfrente a otro hombre que con toda su fuerza intenta echar por tierra su razonamiento. Del debate se aclarará entonces la verdad, y quizá llegue al camino recto. Pero si lo que busca es afianzar su propia opinión —«los errores, ¿quién los comprende?» (Tehilim 19:13)—, ha de saber que no hay nada tan fácil como que el hombre se engañe con su propia imaginación. Y más aún en un caso como el nuestro, huérfanos hijos de huérfanos: hace falta mucha reflexión, y hay que implorar misericordia de Aquel que agracia al hombre con el conocimiento, para que nos guíe por el camino de la verdad.
ולכן מה טובה החברה לענין התורה כי ברזל בברזל יחד, וגם במלי דעלמא שומע לעצה חכם ותשועה ברב יועץ (משלי יא יד) וטובים השנים מן האחד (קהלת ד ט), ואם רוצה לסמך על ידיעתו מפני סבה שאין לו עם מי לדבר יעשה זאת, אולי יש תקוה, שעל כל דבר שעולה על רוחו בהשקפה ראשונה בין בתורה בין במלי דעלמא, יבקש ויחפש לסתר את עצמו בינו לבין עצמו כאלו איש עומד לקראתו, ומבקש בכל תקף להפיל סברתו ארצה, ומתוך הוכוח יתברר האמת כלי האי, ואולי יגיע אל דרך האמת, אבל אם יבקש להעמיד דעתו שגיאות מי יבין, כי אין דבר קל כמו להיות האדם טועה בדמיונו, ובפרט כגון אנן יתמי דיתמי צריך עיון רב, ורחמין למבעי מהחונן לאדם דעת ינחנו בדרך אמת: