Pele Yoetz·Capítulo 317250 / 391
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Capítulo 317

Fijar la tzedaká

Quien se compromete a dar tzedaká a un pobre determinado —una cantidad fija cada mes o cada Shabat— tiene en ello algo digno de elogio y algo digno de reproche.

קביעות צדקה - הקובע לתן צדקה לשום עני, דבר קצוב מדי חדש בחדשו או מדי שבת בשבתו, יש בדבר לשבח ויש בדבר לגנאי. לשרי, ח, שאין העני חייו תלואים מנגד, מאין יבוא עזרו, ונכון לבו בטוח על הרגיל לתן ויש לו על מה לסמך, וזו טובה מאין יבוא עזרו, ונכון לבו בטוח על הרגיל לתן ויש לו על מה לסמך, וזו טובה גדולה להעני. אבל מצד אחר יש בדבר לגנאי, דזמנין משכחת לה שמטה ידו של הנותן ואינו יכול לתן, ומה שנותן הוא משום כסופא ונכנס העני בסוג גזל. ועוד בה, דזמנין שזה העני אינו צריך כל כך ואם היה הנותן ברשותו, היה נותן למקום יותר ראוי והגון או לקרוביו שהענו, אבל מה יעשה שאין העני מניחו לפסק את חקו, ולפעמים שניו יחרק ונמס, לפי הזמן ולפי מה שהוא אדם, ולא יוכל עשות דבר. הנה כי כן, טוב לגבר שיאחז בזה, לתן לשום עני איזה חק קבוע שיסמך עליו, ויעשה זאת בדבר מועט באפן שלא יבל, וום מזה אל ינח ידו, מלתת לכל שואל לפי מה שהוא אדם ולפי ברכת השם אשר נתן לו באותו פרק. טוב איש יכלכל דבריו במשפט (תהלים קיב ה), ושניהם כאחד טובים:

Lo elogiable: que la vida del pobre no queda pendiente de un hilo, sin saber de dónde le vendrá el auxilio. Su corazón descansa tranquilo en aquel que suele darle, y tiene un sostén con el que contar. Y eso es un gran bien para el pobre.

Pero, por otro lado, hay en ello algo reprochable. A veces ocurre que la mano del donante se debilita y ya no puede dar; y lo que da, lo da por vergüenza —y entonces el pobre entra en la categoría del robo—. Y todavía más: a veces ese pobre no pasa tanta necesidad, y si el donante tuviera libertad para decidir, daría a un destino más adecuado y merecido, o a sus propios parientes que han caído en la pobreza. Pero ¿qué puede hacer, si el pobre no le deja suspender su cuota fija? A veces le rechinan los dientes y se consume por dentro —según el momento y según sea la persona—, y no puede hacer nada.

Siendo así, es bueno que el hombre se atenga a esto: dar a un pobre determinado alguna cuota fija con la que pueda contar, y hacerlo con una cantidad modesta, de modo que no se agote. Y, aun así, que no retire su mano de dar a todo el que pida, según sea cada persona y según la bendición de HaShem que le haya concedido en ese periodo. «Bien le va al hombre que administra sus asuntos con justicia» (Tehilim 112:5); y las dos cosas, juntas, son buenas.