Pele Yoetz·Capítulo 353290 / 391
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Capítulo 353

El vecino

El rey Shlomó, la paz sea con él, dijo: «Mejor el vecino cercano que el hermano lejano» (Mishlé 27:10). Un buen vecino es de gran provecho: alegra los momentos de dicha, acompaña los de tristeza y, en tiempos de aprieto, resulta una ayuda inmensa. Conviene, pues, que el hombre procure vivir entre buenos vecinos. Conocida es la sentencia del tanná: «Aléjate del mal vecino» (Avot 1:7). Por eso nos instituyeron rezar cada día ante HaShem para que nos libre del mal vecino, porque mucho daño causan los malos vecinos. También dijeron: «Ay del malvado, ay de su vecino; dichoso el tsadik, dichoso su vecino» (Suká 56b). Y es que, cuando el vecino es malo, aunque uno no se deje arrastrar tras él, ni aprenda de sus caminos, ni cruce con él palabras prohibidas, no podrá evitar que sus ojos vean y sus oídos oigan sus malas palabras y sus caminos torcidos; y como no puede reprenderlo a cada hora, al final acaba quemándose con su brasa. Su trato es nocivo: siembra disputas día tras día y hora tras hora por cualquier nimiedad. Por eso, el hombre que ama la vida y no quiere padecer por dentro hará mejor en morar «en un rincón del tejado» (Mishlé 21:9) —y mejor todavía en vivir junto a un buen vecino—, ayudándose el uno al otro en los asuntos de este mundo y en los del Cielo; así le irá bien con él.

שכן - שלמה המלך עליו השלום אמר (משלי כז י) טוב שכן קרוב מאח רחוק. והשכן טוב מועיל לעדן חדוה ולעדן עציבותא ולעתות בצרה עזרה בצרות נמצא מאד. וראוי לאדם לבקש לדור בין שכנים טובים. וידוע מאמר התנא (אבות א, ז) הרחק משכן רע. וכן תקנו לנו להתפלל בכל יום לפני השם שיצילנו משכן רע, כי הרבה שכנים הרעים עושים. ואמרו (סוכה נו, ב) אוי לרשע אוי לשכנו, טוב לצדיק טוב לשכנו. כי בהיות השכן רע, אם אפלו לא ימשך אחריו ולא ילמד מדרכיו ולא ידבר עמו דבורים אסורים, לא יבצר שבעיניו יראה ובאזניו ישמע דבוריו הרעים ודרכיו המקלקלים, ולא יוכל למחות בידו בכל עת ובכל שעה, וסוף שיכוה בגחלתו ופגיעתו רעה, שמרבה מחלקת בכל יום ובכל שעה על דברים של מה. הנה כי כן האיש החפץ חיים, לא לחוש במעיה, וטוב שבת על פנת גג ולישב עם שכן טוב, איש את רעהו יעזרו למלי דעלמא ולמלי דשמיא וטוב לו עמו:

Entre las condiciones de los vecinos que quieren convivir en amor, hermandad, paz y amistad está la de no abrumarse mutuamente: que ninguno entre en casa del otro a cualquier hora ni alargue su visita, salvo que ambos sepan con certeza que a los dos les agrada estar juntos como hermanos. Que ninguno agobie a su vecino con muchos préstamos, sino solo en caso de verdadera necesidad, cuando no le sea posible de ningún modo conseguir la cosa por sí mismo y no pueda apañárselas de otra manera. Y cuando pida prestado, que se apresure a devolverlo —cuanto antes, mejor—, tal como se lo prestaron: ni de menos ni sucio. Que no sea quisquilloso con su vecino por menudencias, y mucho más aún, que soporte la carga de su compañero y lo ayude con su persona y con su dinero, tanto en la alegría como en el apuro. Cuando el hombre no esté en casa, el vecino más próximo debe velar por ella. De cuando en cuando conviene que se traten y se sienten juntos como hermanos, para avivar la sangre del cariño. Y si le falta algo de la casa, que no le pregunte al vecino si lo vio o lo sabe de un modo que este pueda pensar que sospecha de él; más bien, que se lo muestre y le hable con franqueza, para que sepa que no alberga sospecha alguna contra él. Con todo, lo mejor es que cada cual se guarde de su vecino, pues ya dijeron sobre toda persona: recela de ella como de un bandido y hónrala como al exilarca (Reish Galuta). Y dice el refrán: «Cierra tu puerta y alaba a tu vecino».

ומתנאי השכנים שרוצים לישב באהבה ואחוה ושלום ורעות, שלא יכבידו זה על זה להכנס האחד בבית חברו בכל עת ולהאריך ישיבתו אצלו, אם לא שידעו בברור ששניהם מרצים שבת אחים גם יחד. ולא יכביד האחד על חברו בשאל הרבה שאלות, רק לעת צרך גדול שאי אפשר לו בשום אפן לקנות, ולא סגי ליה בלאו הכי. וכשישאל ימהר להשיב או לגדל פרע, יפה שעה אחת קדם, באפן ודרך שהשאיל לו, לא פחות ולא מטנף, ולא יקפיד האחד על חברו על דברים של מה, וכל שכן שיסבל עלו של חברו ויעזרהו בגופו ובממונו בעת שמחתו ובעת צרתו. וכשאין האיש בביתו, שכנו הקרוב אל ביתו ישא על ביתו, וכפעם בפעם יתערבו וישבו כשבת אחים גם יחד למרס בדם האהבה. ואם חסר לו דבר מן הבית לא ישאל לשכנו אם ראה או ידע, באפן שיסבר שכנו שחושדו, אלא יראה לו ויברר שיחותיו להודיעו שאין לו שום חשדא עליו. והיותר טוב שישתמר כל אחד משכנו, שכבר אמרו כל אדם, הוי חושדן כלסטים ומכבדן כריש גלותא. ואמרי אנשי, סגר פתחך ושבח שכנך:

Parte de la buena vecindad consiste en no estar tan pegados en un mismo patio o una misma casa, porque con enorme dificultad podrían librarse de las disputas —sobre todo entre las mujeres, que son propensas a las rencillas, donde el conflicto es casi inevitable, como escribí más arriba a propósito de la disputa—. Por eso lo mejor es que cada uno tenga su propio patio, con una puerta abierta del suyo al del vecino provista de cerradura: cuando quieran, la abren, y cuando quieran, la cierran. Y así como hay que examinar al vecino para asegurarse de que es un buen hombre, más aún hay que examinar a la vecina, para que sea una buena mujer, de buenas midot, amante de la bondad y de la paz, porque ella es la señora de la casa y de las mujeres depende el amor entre los vecinos —pues bien sabido es que todo hombre se deja llevar tras su esposa—. La mujer prudente, la mujer temerosa de HaShem, aunque tenga algún resquemor o desavenencia con su vecino, con su vecina, con su suegra o con su cuñada, no se lo contará a su marido; porque si provoca una disputa, extraña es su obra, ya que el conflicto es aborrecible, como escribí más arriba, y esa mujer cargará con su culpa, pues salta el fuego y ella misma se quema con su brasa. Pero si busca la paz y multiplica la paz, suya será la paz, y «ninguna plaga se acercará a su tienda» (Tehilim 91:10).

ובכלל טובת השכונה שלא יהיו דבוקים כל כך בחצר אחת או בבית אחד, כי בקשי גדול יוכלו מלט ממחלקת, ובפרט בין סדר נשים שהן פלגניות אי אפשר בלתי מחלקת, וכמו שכתבתי לעיל בערך מחלקת. לכן הטוב טוב שיהא כל אחד בחצר בפני עצמו ופתח פתוח מחצרו לחברו עם מנעול, שכשירצו יפתחו וכשירצו יסגרו. וכמו שיש לבדק בשכן שיהא איש טוב, יותר ויותר צריך לבדק בשכנה שתהיה אשה טובה בעלת מדות טובות, חפצת חסד ואוהבת שלום כי היא עקרת הבית ובהן תלויה אהבת השכנים, כידוע שכל איש כרוך אחר אשתו. וחכמות נשים, אשה יראת ה', אף אם היה לה שום קפידה או מחלקת עם שכנה או שכנתה או חמותה או יבמתה, לא תגיד לבעלה, שאם תגרם מחלקת, זר מעשיה, כי שנאוי המחלקת כמו שכתבתי לעיל, והאשה ההיא תשא את עוונה, כי תצא אש תכוה בגחלתה, ואם היא תבקש שלום ותרבה שלום, שלום יהיה לה ונגע לא יקרב באהלה: