Capítulo 40
La inspección de los alimentos
Pesa sobre nosotros la obligación estricta de examinar con mucho cuidado los alimentos prohibidos, para no caer en ellos. Y hay un terreno donde el tropiezo es especialmente grande: el de los gusanos. Son muchas las clases de frutas y verduras en las que se crían, y mucha gente del común no pone cuidado y las come sin revisarlas.
בדיקה - חיובא רמיא עלן לבדק אחר האסורין מאד כדי שלא לכשל בהם, ובפרט בענין התולעים רבה המכשלה, שיש הרבה מיני פרות וירקות שנמצאים בהם תולעים, ורבים מעמי הארץ אין נזהרים ואוכלים אותם בלי בדיקה. וכן בחמץ, על הרב יש בו תולעים דקים לאלפים ואין נראים לעין, אלא כשיתן החמץ במראה נגד השמש אז יראה אותם רוחשים, ואין לו תקנה אלא לסננו תחלה בבגד עב ואחר כך להרתיחו על גבי האש ולחזר ולסננו. וכן בפרי התותים העידו שיש תולעים שאי אפשר למצאם על ידי בדיקה, וירא שמים ינהג בהם אסור לגמרי. וכן כתבו, שירא שמים לא יאכל ירק חי או כרוב כבוש אפלו על ידי בדיקה וכל שכן בלי בדיקה שהוא אסור גמור, וכבר צוחו על זה בספרים צעקה גדולה ומרה, שהרי כל אשר בשם ישראל יכנה לא יאכל נבלה וטרפה או בשר חזיר וכדומה אם יתנו לו כל כסף וזהב שבעולם, ואם ירצו לאנסו יסבל ענשים מרים עד מות ולא יעבר, אף על גב דחך יטעם לאכל אקלידי דחזירי וכדומה, וכי דיקת באכילת נבלה וטרפה וחזיר ליכא אלא לאו אחד ובאכילת תולעת אחת איכא ארבעה לאוין, ובאכילת נמלה וכל שרץ העוף חמשה לאוין. נמצא האוכל בלי זהירות ובלי בדיקה במעט רגע אוכל מאה תולעים ועובר תלי תלים של לאוין בשאט נפש בלי שום הנאה כלל רק ממעוט זהירות. על זה וכיוצא בזה נאמר (ישעיה ה יח) הוי משכי העון בחבלי השוא. הנה כי כן ושמת שכין בלעך אם בעל נפש אתה (משלי כג ב). וצריך להזהיר לעם על זה וכיוצא בזה, כי ישראל קדושים רוצים להיות גדורים ופרושים, אבל הם שוגגים, ה' הטוב יכפר בעדם. והמזהיר יזהיר כזהר הרקיע ומצדיקי הרבים ככוכבים (דניאל יב ג) ולשומעים ינעם ואליהם תבוא ברכת טוב, אמן:
Lo mismo ocurre con el vinagre: por lo general contiene gusanos finísimos, a millares, que el ojo no alcanza a ver. Solo se descubren si se pone el vinagre en un vaso a contraluz del sol —entonces se los ve bullir—, y el único remedio es colarlo primero con un paño grueso, después hervirlo al fuego y volver a colarlo. Con el fruto de las moras dieron testimonio de que hay gusanos imposibles de encontrar por más que se revise; el temeroso del Cielo los tratará como del todo prohibidos. Y escribieron también que quien teme al Cielo no comerá verdura cruda ni col en salmuera aunque la haya revisado —y mucho menos sin revisar, que eso está terminantemente prohibido.
Ya clamaron sobre esto en los libros con un grito grande y amargo. Pues todo el que lleve el nombre de Israel no comería nevelá ni treifá, ni carne de cerdo y cosas semejantes, aunque le dieran toda la plata y el oro del mundo; y si quisieran forzarlo, soportaría castigos amargos hasta la muerte antes que transgredir, por más que el paladar disfrute al probar manjares de cerdo y cosas así. Pero fíjate bien: al comer nevelá, treifá o cerdo hay una sola prohibición, mientras que al comer un solo gusano hay cuatro, y al comer una hormiga o cualquier insecto alado, cinco. Resulta entonces que quien come sin cuidado y sin revisar, en un breve instante se traga cien gusanos y transgrede montones y montones de prohibiciones, con la mayor indiferencia, sin sacar de ello ningún placer —solo por falta de atención.
Sobre esto y lo semejante se dijo (Yeshayá 5:18): «¡Ay de los que arrastran la iniquidad con cuerdas de falsedad!». Por eso mismo: «pon un cuchillo a tu garganta, si eres hombre de apetito» (Mishlé 23:2). Y hay que advertir al pueblo sobre esto y lo parecido, porque los hijos de Israel son santos y quieren ser guardados y apartados de la falta —pero yerran sin darse cuenta; HaShem, que es bueno, expíe por ellos. El que advierte resplandecerá como el resplandor del firmamento, y quienes a muchos enderezan hacia la justicia, como las estrellas (Daniel 12:3); a los que escuchen les será grato, y a ellos vendrá la bendición del bien, amén.