Capítulo 49
La grandeza
Grande es nuestro Señor, y su grandeza es insondable, hasta donde ya no alcanza la mano de nuestro entendimiento. Ya escribió el Séfer haJaredim que, así como al niño pequeño que solo sabe contar hasta diez, cuando le dicen «hasta lo insondable e innumerable», se le figura en la mente que cien es lo insondable e innumerable, y cuando aprenda a contar hasta cien se le figurará que mil o diez mil es lo insondable e innumerable; así también, todo cuanto figuramos en nuestra mente acerca de la grandeza de nuestro Señor no llegamos a representarlo ni siquiera al nivel de aquel pequeño que solo sabe contar hasta diez. Con todo, conviene que recordemos siempre, en la medida de lo posible, la grandeza de nuestro Señor hasta donde alcanza nuestro entendimiento —al ver la magnitud de este mundo inferior, que es como nada frente a lo que está por encima de él, y más alto sobre lo alto, y sobre ellos ejércitos y ejércitos, miríadas de miríadas, hasta lo insondable e innumerable— y todo ello es como nada frente a la grandeza de nuestro Señor. Y creamos con fe perfecta que nuestro entendimiento no alcanza a comprender ni a figurar la grandeza de nuestro Señor ni una parte entre mil millares de millares y miríadas de miríadas, y que no nos está permitido reflexionar sobre Él en absoluto, como está escrito en la Petijat Eliyahu: «ningún pensamiento te aprehende en absoluto». Y así dijo el poeta: «la indagación de sus obras... solo hacia Él no extiendas tu mano». Este pensamiento resulta provechoso cuando se le suma considerar, en contraste, la pequeñez del hombre y la abundante bondad y amor del Creador hacia él: eso despierta el amor, el temor, la humildad y la alegría; y de ahí se deriva todo el judaísmo y el temor puro de HaShem. Feliz el hombre que persevere en este pensamiento de tiempo en tiempo —pues es en sí mismo una mitzvá, y arrastra otra mitzvá, y resguarda de toda falta, y hace que su servicio sea un servicio perfecto—. Esta era la midá de los primeros jasidim, que se detenían una hora antes de cada tefilá (Berajot 30b) para reflexionar en la grandeza del Creador y en la pequeñez del hombre, y luego se ponían de pie a rezar como corresponde al mosquito que se dispone a servir ante un rey excelso y elevado, imponente y temible. Este es un gran principio en la Torá, y esto es todo el hombre.
גדול - גדול אדונינו ולגדלתו אין חקר עד מקום שאין יד שכלנו מגעת. וכבר כתב בספר החרדים שכמו שלתינוק קטן שאינו יודע לספר אלא עד עשרה כשיאמרו לו "עד אין חקר ועד אין מספר" יעלה במחו ויציר שמאה הוא אין חקר ואין מספר, וכשידע לספר עד מאה יעלה במחו ויציר שאלף או עשרת אלפים הוא אין חקר ואין מספר, כן כל מה שאנו מצירים בדעתנו בגדלת אדונינו לא נשיג לציר אפלו כערך הקטן שאינו יודע לספר אלא עד עשרה. ועל כל פנים ראוי לנו שנזכר תמיד כאשר נוכל גדלת אדונינו עד מקום שיד שכלנו מגעת בראותנו גדל העולם השפל והוא כאין נגד גביה ממנו וגבוה מעל גבוה, וגבוהים עליהם גדודי גדודים ורבי רבבות עד אין חקר ועד אין מספר, והכל כאין נגד גדלת אדונינו. ונאמין באמונה שלמה שאין יד שכלנו מגעת להבין ולציר גדלת אדונינו אחד מני אלף אלפי אלפים ורבי רבבות ואין אנו רשאים לחשב בו כלל, כמו שכתוב בפתיחת אליהו, לית מחשבה תפיסא בך כלל. וכן אמר המשורר, חקר פעליו, רק אליו אל תשלח ידך. ומחשבה זו מועלת בהצטרף לחשב כנגדה פחיתות האדם ורב טובת ואהבת הבורא אליו, היא תעורר את האהבה והיראה והענוה והשמחה, ומזה נמשך כל היהידות ויראת ה' טהורה. אשרי הגבר שיתמיד במחשבה זו מעת לעת, והיא גופה מצוה וגוררת מצוה ושמירה מכל חובה ושתהא עבודתו עבודה שלמה. וזו היתה מדת חסידים הראשונים, שהיו שוהים שעה אחת קדם כל תפלה (ברכות ל, ב) לחשב בגדלת הבורא ופחיתות האדם, ואחר כך עומדים להתפלל כאשר יאות ליתוש העומד לשרת לפני מלך רם ונשא אים ונורא. זה כלל גדול בתורה, וזה כל האדם:
Ahora bien, a Hakadosh Baruj Hu pertenece la grandeza y a Él conviene la gloria, y Él repartió parte de su gloria a sus criaturas y ordenó dar honor a cada uno para con quien es mayor que él: como al padre y a la madre, al rav y a quien lo supera en sabiduría o en años. Del mismo modo, el hermano está obligado a honrar a su hermano mayor; y así, a todo el que es mayor que su prójimo, el prójimo está obligado a honrarlo, pues así dijeron nuestros maestros, de bendita memoria (Pesajim 113b): ¿de dónde se aprende que quien reconoce en su compañero que es mayor que él está obligado a tratarlo con honor? De lo que está dicho (Daniel 6:4): «por cuanto había en él un espíritu superior». Y quien desprecia a aquel a quien está obligado a honrar es como quien desprecia a Hakadosh Baruj Hu, que ordenó ese honor.
והנה הקדוש ברוך הוא לו הגדלה ולו נאה הכבוד והוא חלק מכבודו לברואיו וצוה לחלק כבוד כל אחד ואחד למי שגדול ממנו, כגון לאב ואם ורב ומי שגדול ממנו בחכמה או במנין, וכן האח חיב לכבד את אחיו הגדול ממנו, וכדומה כל הגדול מחברו חברו חיב בכבודו, שכן אמרו רבותינו זכרונם לברכה (פסחים קיג, ב) מנין ליודע בחברו שהוא גדול ממנו שחיב לנהג בו כבוד, שנאמר (דניאל ו ד) כל קבל די רוח יתירא השתכחת בה. והמבזה למי שהוא חיב בכבודו הרי הוא כמבזה את הקדוש ברוך הוא שצוה על כבודו:
No conviene que el hombre busque la grandeza, pues dijeron (Pesajim 87b): el liderazgo entierra a quienes lo ostentan, ya que no se librará del mal del orgullo —que es grande— sino con fuerza, con esfuerzo y con guerra constante. Pero conviene que en cada ciudad nombren sobre ellos a uno como líder, que los conduzca y los guíe, y por cuyo consejo se orienten. Y sean muy cuidadosos con su honor y no desobedezcan su palabra; incluso si todos son iguales en rango, otorguen la primacía a uno para que sea como un rey en su tropa. Del mismo modo, en cada casa haya uno que sea el mayor de ella; y el mayor tome consejo del menor, y el menor honre al mayor y no desobedezca su boca. Pues este es un gran principio para el asentamiento del mundo, para el buen orden de las ciudades y para la paz del hogar: que si la gente dijera «¿por qué ha de reinar este y gobernarnos, para dar muerte, derribar y abandonar? ¿qué ventaja tiene sobre nosotros? seamos todos reyes», el mundo quedaría destruido. Por eso, en cada ciudad y en cada casa hace falta que haya uno mayor y guía, por cuya palabra acampen y por cuya palabra partan. Sal y aprende de la estructura del cuerpo, en la que la cabeza está arriba: si los pies dijeran «¿por qué ha de estar la cabeza arriba? queremos estar arriba nosotros», el cuerpo quedaría anulado. Por eso no todos han de ser cabezas, sino que, por lo general, nombran una sola cabeza; y con ello habrá paz en su tropa y sosiego en sus palacios.
ואין ראוי לאדם לבקש גדלה, שהרי אמרו (פסחים פז, ב): רבנות מקברת את בעליה, כי לא ינקה מרעת הגאוה כי רבה כי אם בכח וחיל ובמלחמה תדירית, אבל ראוי בכל עיר ועיר שימנו עליהם אחד לגדול שינהגם וינהלם ובעצתו ינחם. ויזהרו מאד בכבודו ולא ימרו את דברו, אפלו אם כלם שוים במעלה יתנו הגדלה לאחד שיהיה כמלך בגדוד. וכן בכל בית אחד יהיה גדול הבית והגדול יטל עצה מן הקטן והקטן יכבד את הגדול ולא ימרה את פיו, כי זה כלל גדול לישוב העולם ולתקון הערים ולשלום הבית, שאם היו אומרים העולם למה ימלך זה למלך עלינו וימשל בנו להמית ולנתץ ולנטש ומה יתרון לו עלינו נהיה כלנו מלכים היה נחרב העולם. וכן בכל עיר ובכל בית צריך שיהיה אחד גדול ומנהיג, על פיו יחנו ועל פיו יסעו. צא ולמד מתכונת הגוף שהראש למעלה ואם היו אומרים הרגלים למה יהיה הראש למעלה אנו רוצים למעלה, היה הגוף בטל, לכן לא יהיו כלם ראשים אלא על פי הרב ימנו ראש אחד ובזה יהיה שלום בחילם שלוה בארמנותם: