Capítulo 52
El júbilo
Está escrito: «y regocijaos con temblor» (Tehilim 2:11). Y dijeron nuestros maestros, de bendita memoria: donde hay júbilo, allí ha de haber temblor (Berajot 30b). Porque así actúan los hombres de guerra: cuando ven que el enemigo que tienen enfrente se impone, ellos también dan voces y claman con más fuerza, y así prevalecen sobre él. Del mismo modo, en el lugar del júbilo —donde el yetzer hará se impone sobre el hombre, pensando «ahora ha caído en mis manos», porque este no tiene el temor de Elohim ante sus ojos y solo anda ocupado en alegrías y regocijos, y el yetzer lo arrastra a olvidar a su Roca santa— justo entonces debe él dar voces y clamar.
גילה - כתיב (תהלים ב יא) וגילו ברעדה. אמרו רבותינו זכרונם לברכה (ברכות ל, ב) במקום גילה שם תהא רעדה. כי דרכן של אנשי מלחמה בראותם כי גבר אויב העומד כנגדם גם הוא יריע אף יצריח על אויבו יתגבר, כן במקום גילה שיצרו של אדם מתגבר עליו בחשבו השתא נפל בידי כי אין פחד אלקים לנגד עיניו והוא רק עסוק בשמחות וגיל ומשיאו שישכח צור קדושו אז יריע אף יצריח. אבל הסכל ירבה דברים אסורים וראיות אסורות וכדומה אסורים מינים ממינים שונים המתגלגלים על ידי אכילה ושתיה מרבה. לכן האיש הירא את ה' ישים ה' לנגדו תמיד, וטרם הכנסו למקום גילה יקבל עליו שלא לצאת מן השורה באכילה ושתיה ושלא להרבות שיחה וכיוצא בשאר אסירים המעתדים לבוא לידו, ובתוך השמחה יזכר יראת ה' טהורה, וזו סגלה שלא יהא היין מזיקו ומוציאו מדעתו. וכבר ספרו על הרב ישראל בעל שם טוב, שפעם אחת שתה כוס גדול של שכר חזק מאד בחשבו שהוא יין, וכמעט שלא נתעלף, ותכף סגר עיניו כמעט רגע חזר לאיתנו כאלו לא שתה כלל. שאלו לו תלמידיו מה רפואה עשה, והשיב להם הלוא תדעו מה שאמרו רבותינו ז"ל (ב"ב י, א) יין קשה פחד מפיגו. ואין פחד כפחד ה' מהדר גאונו, ולכן תכף שחשבתי בעמק יראת ה' השכר חלף הלך לו. ואז צריך לקים מצות זכירה אשר הקציף את הקדוש ברוך הוא וזכירת ירושלים, כי על דרך שאמרו (ביצה טו ב) על פסוק זכור את יום השבת, (שמות כ ח) זכרהו מאחר שבא להשכיחו (ביצה טו, ב). כן הדבר הזה עקר מצות זכירות אלו הוא בשמחות וגיל שבא להשכיחו, וגם זה יהיה גדר גדול שלא יצא מן השורה רק יתנהג בדרך ישרה במדה במשקל ובמשורה:
El necio, en cambio, multiplica las palabras prohibidas, las miradas prohibidas y otras faltas parecidas, prohibiciones de toda clase que van rodando una tras otra a fuerza de comer y beber en exceso. Por eso el hombre temeroso de HaShem lo pone a Él siempre delante de sí. Antes de entrar en un lugar de júbilo, se compromete a no salirse de la medida en el comer y el beber, a no excederse en la charla y en las demás cosas semejantes —entre todas las prohibiciones que están listas para presentársele—; y en medio de la alegría recuerda el temor puro de HaShem. Ese es el remedio para que el vino no le haga daño ni le haga perder el juicio.
Ya contaron del rav Israel Baal Shem Tov que una vez bebió una copa grande de licor muy fuerte creyendo que era vino, y estuvo a punto de desvanecerse. Enseguida cerró los ojos y, al cabo de apenas un instante, volvió a su ser como si no hubiera bebido nada. Le preguntaron sus discípulos qué remedio había empleado, y les respondió: ¿acaso no sabéis lo que dijeron nuestros maestros, de bendita memoria (Bava Batra 10a)? El vino, por fuerte que sea, el temor lo disipa. Y no hay temor como el temor de HaShem, ante el esplendor de Su majestad. Por eso, en cuanto pensé en la hondura del temor de HaShem, la embriaguez se fue y desapareció.
En ese momento hay que cumplir la mitzvá de recordar aquello con que se irritó a Hakadosh Baruj Hu, y el recuerdo de Yerushaláyim. Pues es al modo de lo que dijeron (Beitsá 15b) sobre el versículo «recuerda el día del Shabat» (Shemot 20:8): recuérdalo precisamente cuando algo venga a hacértelo olvidar. Así ocurre aquí: lo esencial de estas mitzvot de recuerdo está en medio de las alegrías y el júbilo, que son justamente lo que viene a borrarlo de la memoria. Y esto será, además, una gran salvaguarda para no salirse de la medida, sino conducirse por el camino recto, con medida, con peso y con mesura.