Capítulo 63
El estudio en memoria de los sabios
«Haciendo hablar los labios de los que duermen» (Shir haShirim 7:10). Nuestros maestros, de bendita memoria, lo explicaron así: todo talmid jajam en cuyo nombre se dice una palabra de Torá en este mundo, sus labios se mueven en la tumba (Yevamot 96a). Y siente placer y sosiego, como quien bebe vino especiado, según dijeron en el Yerushalmi de Shekalim (2:5).
דובב שפתי ישנים - דובב שפתי ישנים (שה"ש ז י) פרשו רבותינו זכרונם לברכה, שכל תלמיד חכם שאומרים דבר תורה משמו בעולם הזה שפתותיו דובבות בקבר (יבמות צו, א). ויש לו הנאה ונחת רוח כשותה יין קונדיטון כמו שאמרו בירושלמי דשקלים (פ"ב, ה"ה). אי לזאת ראוי לכל מי שחננו ה' דעת, שיכתב וידפיס ספר כפי השגת ידו להועיל לרבים ועושה חסד לאלפים ולמטי לה הנאה פרי מעלליו יאכל שיהיו שפתותיו דובבות בקבר באיזה זמן מן הזמנים לדור דורים. וזה חסד של אמת שיוכל אדם לעשות עם הצדיקים לקדושים אשר בארץ חלקם בחיים ללמד דבריהם וזכותם תהא למגן וצנה עליהם. וכבר כתוב בספרים שפעם אחת היה שמד ונגלה מורנו הרב רבי משה אלשיך זכרונו לברכה בהקיץ והציל לאחד מתוך ההפכה מפני סבה שהיה לומד ספרו בתמידות. ומה גם אם יטרח לתרץ דבריהם שזה חשוב מאד אצלם. ועין בספר "מגיד מישרים" (פר' ויקהל דף פ) שגלו למרן "בית יוסף" זכרונו לברכה שהרמב"ם היה מליץ בעדו בשמים ממעל על שטרח לפרש ולתרץ דבריו, ובעת פקדתו היה נפק לאפה, וכבר הובא בהקדמת ספר מגני שלמה שעל שטרח לתרץ דברי רש"י מקשיות התוספות זכה שבשעת פטירתו בא רש"י ללוותו. הנה כי כן מה טוב ללמד דברי התנאים ואמוראים ורבנים הקדמונים ולתרץ דבריהם שזכותם בוקעת ועולה. וטוב שיהיה לומד בכל הספרים, כי כלם כאחד טובים. וחובה זו ביתר מטלת על יוצאי חלציו של מחבר ספר לדור דורים ללמד ספרי זקנם ולתרץ דבריי, כי נאה לבנים לחוס על הוריהם ולהטעימם מטעמים והם יחוסו עליהם וימליצו טובה בעדם כרחם אב על בנים (ועין בהקדמת ספר "חסד לאברהם" למורנו הרב רבי אברהם אזולאי). וכן המצוה הזאת על קהל עדתו של התלמיד חכם ללמד דבריו ולחזר זמירותיו וכדומה, ובכן זכותו יגן עליהם ויהיה חופף עליהם כל היום:
Por eso conviene que todo aquel a quien HaShem agració con entendimiento escriba e imprima un libro según sus posibilidades, para provecho de muchos —así hace bondad a millares—, y a él le alcanza también el disfrute: comerá el fruto de sus obras, y sus labios se moverán en la tumba en algún momento, por generaciones y generaciones.
Y esta es una bondad verdadera —jésed shel emet— que el hombre puede hacer con los tsadikim, con los santos que están en la tierra, cuya porción está en la vida: estudiar sus palabras; y que el mérito de ellos les sirva de escudo y broquel. Ya está escrito en los libros que una vez hubo una persecución, y nuestro maestro el rav Rabí Moshé Alshij, de bendita memoria, se apareció en vigilia y salvó a un hombre de en medio del desastre, por la razón de que aquel estudiaba su libro de continuo. Y con mayor motivo si uno se esfuerza por resolver sus palabras, cosa que ellos aprecian muchísimo.
Mira en el libro "Maguid Mesharim" (parashat Vayakhel, folio 80), donde le revelaron a Marán, el "Beit Yosef", de bendita memoria, que el Rambam intercedía por él en los cielos, en lo alto, por haberse esforzado en explicar y resolver sus palabras; y que a la hora de su fallecimiento saldría a recibirlo. Y ya se trajo en la introducción del libro "Maguiné Shelomó" que, por haberse esforzado en resolver las palabras de Rashí frente a las objeciones de los Tosafot, mereció que en la hora de su muerte viniera Rashí a acompañarlo.
Así pues, qué bueno es estudiar las palabras de los tanaím, los amoraím y los rabinos antiguos, y resolver sus palabras —pues su mérito hiende los cielos y asciende—. Y es bueno estudiar en todos los libros, porque todos, por igual, son buenos.
Y esta obligación recae con más fuerza sobre los descendientes del autor de un libro, por generaciones y generaciones: estudiar los libros de su antepasado y resolver sus palabras. Porque es propio de los hijos apiadarse de sus padres y ofrecerles manjares sabrosos —y ellos, a su vez, se apiadarán de ellos e intercederán en su favor, «como se apiada un padre de sus hijos» (Tehilim 103:13) (y mira en la introducción del libro "Jésed leAvraham", de nuestro maestro el rav Rabí Avraham Azulai). Y también recae esta mitzvá sobre la comunidad del talmid jajam: estudiar sus palabras, repasar sus cantos y demás —y así su mérito los protegerá y los cubrirá todo el día.