Pele Yoetz·Capítulo 70362 / 391
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Capítulo 70

Las palabras de los sabios

Es sabido que las palabras de los sabios son más rigurosas que las palabras de la Torá, hasta el punto de que todo el que las transgrede se hace merecedor de muerte (Berajot 4b). Y, por los pecados de muchos, no pocos ignorantes las toman a la ligera y las quebrantan, sabios como se creen a sus propios ojos. Tal es el caso de la leche ordeñada por un gentil sin que un judío lo viera —prohibida por el temor de que se mezcle leche impura—. Los atrevidos replican: «¿Cuál es la razón de la prohibición? Solo el riesgo de leche impura; y aquí nos consta que no la hay».

דברי חכמים - ידוע שחמורים דברי חכמים מדברי תורה, שכל העובר על דברי חכמים חיב מיתה (ברכות ד ב). והן בעון רבים מעמי הארץ מקלים ועוברים על דברי חכמים בהיותם חכמים בעיניהם, כגון חלב שחלבו עכו"ם ואין ישראל רואהו, שאסור משום חשש חלב טמא, והמתפרצים אומרים מידי הוא טעמא, אלא משום חלב טמא אנן סהדי דליכא חלב טמא. ולו חכמו ישכילו שכל דברי חכמים חיים וקימים אין להם בטול עולמית ולא נתנו תורת כל אחד בידו, ובכמה דוכתי אמרו לא פלוג רבנן. והעובר על דבריהם, אף שלפי האמת יהיה החלב מבהמה טהורה, יש אומרים דהוא כאוכל נבלות וטרפות, ואין לנו אלא דברי חכמים, שמלבד הטעם לפי הפשט יש בהם כמה צפוני סודות, ותמת ישרים תנחם, שלא לסור מדבריהם ימין ושמאל באסורין ותקנות וגזרות ועצות טובות המפזרות בתלמוד, כי רוח ה' דבר בם, ושומע להם ישכן בטח ושקט ושאנן מפחד רעה וימצא חן ושכל טוב בעיני אלקים ואדם. וכבר ידי עשתה וכחי קבצם דבריהם המפזרים בתלמוד וזהר הקדוש ומדרשים ושאר ספרים כיד ה' הטובה עלי בקנטרס "אורות אילים". אשרי אדם שומע לי לשקד על דלתות קנטרסי הנזכר, ישמע חכם ויוסף לקח ולא יעבר, כי העובר על דבריהם כדאי הוא לחוב בנפשו, ואפלו אין בידו עון רק זאת שלא שמע אל דבריהם ועצתם הטובה. ומצות לשמע דבריהם ראויה היא שתגן עליו ויצליח בכל דרכיו, אמן:

Si fueran sabios, comprenderían que todas las palabras de los sabios están vivas y en pie, que no se anulan jamás y que la decisión de la halajá no quedó puesta en manos de cada cual. En muchos lugares dijeron los maestros «lo plug rabanán» —los sabios no hicieron distinciones—. Y quien quebranta sus palabras, aunque en verdad la leche provenga de un animal permitido, hay quienes dicen que es como el que come nevelot y trefot. Porque no tenemos sino las palabras de los sabios, en las cuales, además del sentido según la lectura llana, se esconden muchos secretos.

«La integridad de los rectos los guía» (Mishlé 11:3): que no se aparten de sus palabras ni a derecha ni a izquierda, en las prohibiciones, las ordenanzas, los decretos y los buenos consejos repartidos por todo el Talmud, pues el espíritu de HaShem habló por medio de ellos. El que los escucha morará seguro, tranquilo y sereno, sin temor al mal, y hallará gracia y buen entendimiento a los ojos de Elohim y de los hombres (Mishlé 3:4).

Ya mi mano lo hizo y mi fuerza los reunió —esas palabras suyas dispersas por el Talmud, el sagrado Zohar, los midrashim y demás libros—, por la buena mano de HaShem sobre mí, en el kuntres «Orot Elim». Dichoso el hombre que me escuche y se aplique con diligencia a las puertas del kuntres mencionado. Oiga el sabio y aumentará su saber (Mishlé 1:5), y no transgreda; pues quien quebranta sus palabras es merecedor de cargar con su propia culpa, aun cuando no tuviera más pecado que este: no haber escuchado sus palabras y su buen consejo. Y la mitzvá de escuchar sus palabras bien merece protegerlo y hacerlo prosperar en todos sus caminos, amén.