Pele Yoetz·Capítulo 86378 / 391
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Capítulo 86

El buen gobierno

Todo hombre necesita una buena conducción para saber tratar a sus hijos pequeños, a sus hijos mayores, a su esposa y a sus sirvientes. Y aún más la necesita quien dirige y sostiene a la comunidad, porque ha de saber tratar con todos según lo que pide cada momento, según quiénes son, según su parecer y según su midá, y todo ello con gran paciencia. La conducción exige mucho arte para amoldarse a lo que hace falta, y más todavía en los dirigentes de las ciudades: según la sabiduría con que gobiernen, así serán el buen orden y la paz de la ciudad. Y con todo, aunque se trate de un guía insigne, de un gran líder, no logrará cumplir su deber de modo que toda la ciudad quede a gusto con él, porque no todos los pareceres son iguales. Ni siquiera Moshé Rabenu, la paz sea con él, cumplió del todo su deber con Israel; a los dirigentes solo les corresponde cumplirlo ante la mayoría.

El primer principio en esto es prestar oído al consejo, pues «quien aumenta el consejo aumenta la sabiduría» (Avot 2:7), y «en la abundancia de consejeros está la salvación» (Mishlé 11:14). El segundo: ser muy pausado —«pausado, pausado»—, sopesar bien las cosas para prever sus consecuencias y atender a todos los flancos que aún no ha puesto en orden. Y que llegue al tercero, que está por encima de todos: consultar con su Hacedor y derramar su alma ante HaShem. Estas son cosas que no tienen medida, pues no todas las personas ni todos los tiempos son iguales.

Por eso ha de ser sabio y entender por sí mismo. Y si no se fía de su propio criterio para saber conducirse según lo que pide cada momento, que tenga siempre a mano esta regla: tratar a todos con suavidad, con rostro sonriente y palabras dulces. Porque, sin duda, eso está cerca de la recompensa y lejos de la pérdida —sobre todo en estas generaciones, en que la insolencia va en aumento, y hasta los niños pequeños no toleran tanta dureza. «Y la lengua blanda quebranta el hueso» (Mishlé 25:15): de este modo, quizá sus palabras sean escuchadas. Así el hombre será amado arriba y querido abajo todos sus días, y HaShem no negará el bien «a los que andan con integridad» (Tehilim 84:12).

הנהגה - כל אדם צריך להיות לו הנהגה טובה לידע להתנהג עם בניו הקטנים ועם בניו הגדולים ועם אשתו ועם משרתיו, וביותר צריך הנהגה לפרנס על הצבור לידע להתנהג עמהם לפי צרך שעה ולפי מה שהם לפי דעתם ולפי מדתם בסבלנות גדולה. וההנהגה צריכה רבה להתנהג לפי הצרך, ובפרט למנהיגי הערים לפי חכמת ההנהגה כך יהיה תקון העיר ושלומה, ועם שאפלו אם יהיה דבר ומנהיג גדול לא יוכל לצאת ידי חובתו שיהא רוח כל העיר נוחה הימנו, כי לא כל הדעות שוים, ואפלו משה רבנו עליו השלום לא יצא ידי חובתו עם ישראל, רק דין להם למנהיגים לצאת ידי חובתם אלבא דרבא. וגדר לדבר להיות שומע לעצה, כי מרבה עצה מרבה חכמה (אבות ב, ז), ותשועה ברב יועץ (משלי יא יד). וגדר שני להיות מתון מתון, חושב מחשבות לראות את הנולד ופונה לכל הצדדין שאינו מתקן. ואל השלשה לו בא, שהיא עולה על גביהן, שיהא נמלך בקונו וישפך נפשו לפני ה' אלו דברים שאין להם שעור, לא כל האדם ולא כל העתים שוות, ולכן צריך שיהא חכם ומבין מדעתו, ואם אינו סומך על ידיעתו שידע להתנהג כפי צרך שעה, יהיה כלל זה בידו, להתנהג לעולם עם כל אדם ברכות ופנים שוחקות ומלות מתוקות, כי ודאי קרוב לשכר ורחוק מן ההפסד, ובפרט בדורות הללו שחצפא יסגא אפלו הבנים קטנים אינם מקבלים כל כך קשות, ולשון רכה תשבר גרם (שם כה טו), כלי האי ואולי יהיו דבריו נשמעים, ובזה יהיה אדם אהוב למעלה ונחמד למטה כל הימים, וה' לא ימנע טוב להולכים בתמים: